34617(16-03-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 34617  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta N°090  

Bogotá, D. C.,  dieciséis (16) de   marzo de dos mil once (2011).   

VISTOS:  

Procede  la  Corte a emitir concepto sobre la  solicitud   de  extradición  del  ciudadano  colombiano  Claudio  Javier  Silva  Otálora,  formulada  por  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos a través de su  Embajada.   

ANTECEDENTES:  

1.  A través de  la  Nota  Verbal N° 1020 del 10 de mayo de 2010 la representación diplomática  del  Estado  requirente  dio  a  conocer  que  Claudio  Javier Silva Otálora es  solicitado  para  comparecer  en juicio “por    delitos    federales    de   lavado   de   dinero” ante la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito Judicial Este de Nueva York, donde el 12 de abril del  mismo  año  se  le dictó la acusación N° 1:10-CR-00228-ILG por cuyo medio le  fueron imputados los siguientes cargos:   

“–  Cargo Uno:  Concierto   para   realizar  transacciones  financieras  afectando  el  comercio  interestatal  e  internacional,  a  saber:  la transferencia y entrega de moneda  corriente  de  los  Estados  Unidos, la cual de hecho correspondía a utilidades  provenientes  de  una  actividad  específica  ilegal,  a  saber: el tráfico de  narcóticos,  en violación del Título 21, Secciones 841 (a) (1), 846, 959 (a),  960  (a)  (1)  y  963  del Código de los Estados Unidos, a sabiendas de que los  bienes  involucrados en las transacciones representaban las utilidades de alguna  forma  de  actividad ilícita, (i) con la intención de promover la realización  de  una  actividad ilícita especificada, en violación del Título 18, Sección  1956  (a)  (1)  (A)  (i)  del  Código  de  los  Estados  Unidos,  y (ii) con el  conocimiento  de  que  tales transacciones estaban diseñadas en todo o en parte  para  esconder  y  encubrir  la  naturaleza,  ubicación,  origen,  propiedad, y  control  de las utilidades provenientes de dicha actividad ilícita específica,  en  violación  del Título 18, Sección 1956 (a) (1) (B) (i) del Código de los  Estados  Unidos,  todo  en  violación del Título 18, Secciones 1956 (h) y 3551  et  seq. del Código de los  Estados Unidos; y   

—   Cargos   Dos   a   Quince:  Realizar  transacciones  financieras  afectando el comercio interestatal e internacional a  saber:  la transferencia y entrega de moneda corriente de los Estados Unidos, la  cual   de  hecho  correspondía  a  utilidades  provenientes  de  una  actividad  específica  ilegal,  a  saber:  el  tráfico  de narcóticos, en violación del  Título  21, Secciones 841 (a) (1), 846, 959 (a), (960 (a) (1) y 963 del Código  de  los  Estados  Unidos,  a  sabiendas  de  que  los bienes involucrados en las  transacciones   representaban  las  utilidades  de  alguna  forma  de  actividad  ilícita,  (i)  con  la  intención de promover la realización de una actividad  ilícita  específica,  y  (ii)  con  el conocimiento de que tales transacciones  estaban  diseñadas  en  todo o en parte para esconder y encubrir la naturaleza,  ubicación,  origen,  propiedad,  y  control  de  las utilidades provenientes de  dicha  actividad  ilícita  específica;  todo  en  violación  del  Título 18,  Secciones  1956  (a) (1) (A) (i) y 1956 (a) (¡) (B) (i), 2, y 3551 et  seq.  del  Código  de  los  Estados  Unidos”.   

2.  En orden a  formalizar  el  trámite  de extradición se aportaron los siguientes documentos  con  su  correspondiente  autenticación  en el país requirente, la traducción  necesaria  y  su  legalización  ante  el  Ministerio  de Relaciones Exteriores,  según el caso:   

2.1.  Las Notas  Verbales  N°  1020 del 10 de mayo de 2010 y N° 1521 del 12 de julio siguiente,  a  través  de  las  cuales  la  Embajada  de los Estados Unidos hace conocer la  petición de extradición.   

En  la  última  de  esas  notas la Embajada  informa  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  que  Claudio  Javier  Silva  Otálora  “es  ciudadano  de  Colombia,  nacido el 15 de septiembre de 1959, en  Colombia.  Es  portador  de  la  cédula  colombiana  N° 19.380.203”.   

A  su  vez, en la Nota Diplomática N° 1521  señala  que  la acusación N° 1:10-CR-00228-ILG fue reemplazada por la segunda  acusación  sustitutiva  N° 10:288 (S-2) (ILG) dictada el 7 de junio de 2010 en  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Judicial Este de  Nueva  York  agregando  el  Cargo  Dieciséis,  mediante  el  cual  se imputa al  solicitado      Silva      Otálora      la     conducta     de     “concierto      para      distribuir  narcóticos”   en   los  siguientes términos:   

“Cargo  Diez  y  Seis:  Concierto  para  distribuir  narcóticos  (cinco  kilogramos  o  más  de  cocaína),  con  el  conocimiento  y  la  intención  de  que serían importados  ilegalmente  a los Estados Unidos, lo cual es en contra del Título 21, Sección  959  (a)  del  Código  de  los  Estados  Unidos,  en violación del Título 21,  Secciones  963,  (959 (c), 960 (a) (3) y 960 (b) (1) (B) (ii) del Código de los  Estados  Unidos,  y  del  Título  18,  Sección 3551 et seq. del Código de los  Estados              Unidos”.   

2.2.   Copia   de  la  segunda  acusación  sustitutiva  N°  10-288  (S-2)  (ILG)  proferida  el  7  de  junio  de 2010 en la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Judicial  Este  de  Nueva  York  contra Claudio Javier Silva  Otálora.   

2.3.   Reproducción  de  las  disposiciones penales del Código Federal de los Estados  Unidos, relevantes para el presente caso.   

2.4.   Declaraciones  juradas  de  Bonnie  S.  Klapper, Fiscal Auxiliar de la Fiscalía  Federal  de  los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York, y de Daniel  Martínez,  Agente  Especial  del  Departamento  de  Inmigración y Autoridad de  Aduanas, en apoyo de la solicitud de extradición.   

2.5.  Duplicado  de  la  orden  de arresto proferida por la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Judicial  Este  de  Nueva  York  contra Claudio Javier Silva  Otálora.   

2.6.  Copia del  informe de consulta AFIS del solicitado Silva Otálora.   

3.  En Colombia  se realizó el siguiente trámite:   

3.1.    El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  remitió  a  la  Fiscalía General de la  Nación  la  Nota  Diplomática N° 1020 del 10 de mayo de 2010 procedente de la  Embajada  de  los  Estados  Unidos, mediante la cual se solicitó la captura con  fines  de  extradición  de Claudio Javier Silva Otálora y el ente acusador por  Resolución del día siguiente emitió la orden respectiva.   

3.2.  El 16 de  mayo  de  2010  fue aprehendido Claudio Javier Silva Otálora en el municipio de  Puerto  Gaitán  (Meta),  quien se identificó con la cédula de ciudadanía N°  19.380.203 expedida en la localidad de Zipaquirá (Cundinamarca).   

3.3.    La  Directora  de  Asuntos  Jurídicos  Internacionales del Ministerio de Relaciones  Exteriores,  mediante  oficio  DIAJI.E. 01402 del 13 de julio de 2010, envío la  Nota  Verbal N° 1521 del día anterior al Ministerio del Interior y de Justicia  con  las  diligencias  respectivas,  en  virtud  de  la  cual el Gobierno de los  Estados  Unidos  formalizó la solicitud de extradición de Claudio Javier Silva  Otálora.   Además,  conceptuó  que  “por  no existir Convenio aplicable al caso en mención es procedente  obrar  de  conformidad con el ordenamiento procesal penal colombiano”.   

3.4.    El  Viceministerio  de  Justicia  y  del  Derecho  determinó  que la documentación  reunía  los  requisitos formales exigidos en la normatividad procesal penal del  país y la remitió a la Corte.   

3.5.  Recibido  el  expediente  por  la  Corporación,  el  17  de  agosto de 2010 reconoció al  defensor  designado  por el requerido Claudio Javier Silva Otálora y dio inicio  al  trámite  previsto  en  el  artículo  500 de la Ley 906 de 2004, por tanto,  agotó  el traslado probatorio del cual hizo uso el representante del Ministerio  Público,   quien   deprecó   la   práctica   de   un   par   de   medios   de  persuasión.   

3.6.  Por auto  del  25  de  agosto  de  2010  la  Corte  se abstuvo de resolver la solicitud de  nulidad  planteada  por  el  solicitado  Silva  Otálora,  la  cual fundó en la  presunta   violación   del   debido   proceso   en   el   procedimiento  de  su  captura.   

3.7.   Con  decisión  del  16 de febrero de 2011 fueron negadas las pruebas solicitadas por  el  Procurador  Delegado, se aceptó la renuncia de términos manifestada por el  reclamado  en  extradición  y  se  ordenó  correr  el  traslado  para  que los  intervinientes  presentaran sus alegatos, según lo consagra el inciso final del  artículo  500 de la Ley 906 de 2004, siendo recibidos los escritos del defensor  del requerido y del representante del Ministerio Público.   

3.8.  Por auto  del  11 de marzo de 2011 se reconoció personería adjetiva al defensor suplente  designado  por el apoderado principal del requerido, quien solicitó agilizar el  presente trámite de extradición.   

ALEGATO DEL DEFENSOR:  

Expresa  que  en  el  caso  particular  se  encuentran  satisfechos los requisitos de la validez formal de la documentación  aportada  por  el  Gobierno  solicitante,  la  plena  identidad  de  la  persona  reclamada,  el  principio  de  la  doble  incriminación y la equivalencia de la  decisión  adoptada  en  el  país  extranjero  con la acusación prevista en la  legislación  procesal  interna,  por  lo  cual  sostiene  que  en  caso  de ser  favorable  el  concepto,  la  entrega de su asistido esté condicionada a que no  sea  sometido  a  pena  de  muerte,  prisión  perpetua,  desaparición forzada,  tortura,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanos  o  degradantes,  destierro  o  confiscación.   

También  reclama  que  el requerido Claudio  Javier  Silva  Otálora  no sea juzgado por conductas anteriores a la entrada en  vigencia  del  Acto  Legislativo N° 01 de 1997 o por hechos distintos a los que  sustentan la solicitud de extradición.   

ALEGATO DEL MINISTERIO PÚBLICO:  

Luego  de  reseñar la actuación surtida en  este  trámite  de  extradición  y  de concretar los requisitos que corresponde  examinar  a la Corte en orden a determinar la procedencia o no de la entrega del  requerido,  sobre la validez formal de la documentación presentada por el país  reclamante  señala  que  ella contiene la información necesaria y fue aportada  con  su  correspondiente  autenticación y traducción por vía la diplomática,  encontrándose así cumplida esta exigencia.   

En cuanto hace a la demostración de la plena  identidad  del solicitado, sostiene que la documentación acopiada indica que la  persona  requerida  en  extradición  es  el ciudadano colombiano Claudio Javier  Silva  Otálora,  quien  así  se identificó el día de su captura con fines de  extradición,  identificación  que en ese momento se corroboró, por lo cual es  evidente que se está frente a la misma persona.   

Respecto   al   principio   de   la  doble  incriminación,  considera  que  también  se  cumple,  por  cuanto realizada la  confrontación  entre  las  conductas  que  motivan la petición de extradición  (señaladas  en  la  acusación  y  las  notas  verbales  allegadas por el país  requirente)   con   nuestro   ordenamiento  jurídico,  se  concluye  que  tales  comportamientos  constituyen  infracción  penal,  pues  encuentran  adecuación  típica   en   los  artículos  340,  323  y  376  del  Código  Penal  bajo  la  denominación  de  concierto  para  delinquir,  lavado  de  activos  y tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  respectivamente, los cuales están  sancionados  en  Colombia  con  penas  mínimas  superiores  a  cuatro  años de  prisión.   

En  relación  con  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero, estima que esta exigencia igualmente se  satisface,  ya  que  la acusación emitida por el Estado requirente donde están  indicados  los  cargos  aprobados  por  la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Judicial  Este  de  Nueva York, responde a la resolución de  acusación del ordenamiento jurídico colombiano.   

Finalmente,  solicita  que el concepto de la  Corte  sea  favorable  a  la  solicitud  de extradición de Claudio Javier Silva  Otálora  y,  si  en efecto es así, se exhorte al Gobierno Nacional para que la  entrega  del  requerido  esté  condicionada  a  que  sólo se le juzgue por las  conductas  que  sirven  de  sustento  para  conceder  la  extradición, y que de  acuerdo  con  los  artículos  11,  12  y 34 de la Constitución Política y los  tratados  internacionales  que  protegen los derechos humanos, no sea sometido a  pena  de  muerte,  desaparición  forzada,  torturas,  tratos  o  penas crueles,  inhumanos  o  degradantes,  destierro,  prisión  perpetua  o  confiscación  e,  igualmente,  le  sean  reconocidos todos los derechos inherentes a su condición  de  ser  humano  contenidos  en  nuestra  Norma  Superior,  en  la  Declaración  Universal  de  Derechos  Humanos  y  en  los Pactos de San José de Costa Rica e  Internacional de Derechos Civiles y Políticos.   

CONCEPTO DE LA CORTE:  

1.  Aspectos previos:  

1.1.   Como  quiera  que  revisada  la  solicitud  presentada  por el Gobierno de los Estados  Unidos  a  través  de  su  Embajada  en Colombia y los documentos aportados, se  infiere  que  las  actividades  delictivas  atribuidas  a  Claudio  Javier Silva  Otálora     habrían    ocurrido    “del  1°  de  enero  de  2002  al  7  de  junio  de 2010”;  de  allí se sigue que las conductas  por  cuya ejecución se acusó al requerido fueron cometidas con posterioridad a  la  entrada  en  vigencia del Acto Legislativo N° 01 de 1997, modificatorio del  artículo  35  de  la  Constitución  Política, por tanto, no resulta necesario  hacer salvedad alguna al respecto.   

1.2.  Ahora, en  los  cargos  contenidos  en  la  segunda acusación sustitutiva N° 10-288 (S-2)  (ILG)  predicados  a  Silva Otálora y en las declaraciones que se acompañan en  apoyo  de  la  solicitud de extradición, se precisa que las conductas imputadas  al    requerido    se    habrían    llevado    a    cabo   tanto   “dentro     de    la    jurisdicción  extraterritorial  de  los Estados Unidos”  como  en  México  y Colombia, quien específicamente fue parte de  una  asociación  delictiva  cuyo fin era conducir transacciones financieras con  moneda  de  los  Estados  Unidos  fruto  del  narcotráfico, conducir e intentar  conducir   una   o   más   transacciones  financieras  con  las  ganancias  del  narcotráfico  e,  igualmente,  se  asoció  junto con otros para distribuir una  sustancia  regulada,  con la intención y el conocimiento de que dicha sustancia  sería importada ilegalmente a los Estados Unidos.   

En   esa  medida,  en  cualquiera  de  las  hipótesis  establecidas por la jurisprudencia y la doctrina como criterios para  determinar  el  lugar  de  ocurrencia  del  hecho,  tales  como: (i) el sitio de  realización  de  la acción, según el cual el hecho se entiende cometido donde  se  llevó  a cabo total o parcialmente la exteriorización de la voluntad; (ii)  la  del  resultado,  que estima realizado el hecho donde se produjo el efecto de  la  conducta y; (iii) la teoría mixta o de la ubicuidad, que considera cometido  el  hecho  donde se efectuó la acción de manera total o parcial, como también  en  el  sitio  donde  se  produjo  o debió materializarse el resultado; la Sala  encuentra  que  las  conductas atribuidas ante la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito  Judicial  Este  de Nueva York a Claudio Javier Silva  Otálora  traspasaron  las  fronteras  colombianas,  por lo cual se satisface la  condicionante  constitucional  de  que  el hecho se haya cometido en el exterior  del país.   

2.  Cuestión de fondo:  

Aspectos Generales:  

La  competencia  de  la  Corte  dentro  del  trámite  de  extradición  está  circunscrita  a  emitir  su concepto sobre la  viabilidad  de entregar o no a la persona solicitada por un Gobierno extranjero,  después  de  examinar  los aspectos a que se refieren los artículos 493, 495 y  502  del  Código  de Procedimiento Penal 1.   

Debido a que según lo expresó el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  dentro  de  este  trámite,  no  existe  tratado  de  extradición  aplicable  en  el  ordenamiento  interno  entre  la  República de  Colombia  y  los Estados Unidos, el concepto ha de fundamentarse en lo dispuesto  en  el  Código de Procedimiento Penal de nuestro país y por ello corresponde a  la  Sala,  según  lo  preceptúa  el  artículo  502 del referido ordenamiento,  realizar  el  análisis  sobre:  (i)  la  validez  formal  de  la documentación  allegada  por  el  país requirente; (ii) la demostración plena de la identidad  de  la  persona  solicitada;  (iii)  la concurrencia de la doble incriminación,  esto  es,  que  el  hecho  que  motiva  la solicitud de extradición tanto en el  Estado  reclamante  como  en  Colombia  sea delito y además que la legislación  nacional  lo  sancione  con  pena  privativa  de la libertad cuyo mínimo no sea  inferior  a cuatro (4) años y; (iv) respecto de la equivalencia existente entre  la  providencia  proferida en el extranjero y la acusación del sistema procesal  interno.   

En relación con cada uno de dichos aspectos,  se tiene:   

2.1.   Validez     formal     de     la     documentación  presentada:   

Según lo estable el artículo 495 de la Ley  906  de  2004,  la  solicitud  de  extradición  debe  efectuarse  por  la  vía  diplomática  y  de manera excepcional por la consular o de gobierno a gobierno,  adjuntando  copia  auténtica  del  fallo  o  de  la  acusación proferida en el  extranjero,  con indicación de los actos que determinan la petición, así como  del  lugar  y  fecha en que fueron ejecutados, los datos que permitan establecer  la  plena  identidad  del  reclamado  y la copia auténtica de las disposiciones  penales  aplicables  al  caso,  documentos  que  deben ser expedidos en la forma  prevista  en la legislación del país reclamante y traducidos al castellano, de  ser necesario.   

Por  tanto,  la  revisión  sobre la validez  formal  de  la  documentación  apunta a verificar que los soportes con apoyo en  los  cuales  el  Estado  requirente  solicita  la  entrega  de  una  persona  en  extradición se sujeten a las referidas exigencias formales.   

En  este sentido encuentra la Sala que dicho  presupuesto  fue  observado por el Gobierno de los Estados Unidos al demandar la  extradición   del  ciudadano  colombiano  Claudio  Javier  Silva  Otálora  por  conducto de su Embajada.   

En  efecto, la solicitud se hizo por la vía  diplomática  y  a ella se acompañó copia de la segunda acusación sustitutiva  N°  10-288  (S-2)  (ILG) dictada el 7 de junio de 2010 en la Corte Distrital de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Judicial Este de Nueva York, decisión  donde  se indican los actos que soportan la petición de entrega, el lugar y las  fechas   de  su  ejecución,  mientras  que  en  los  restantes  documentos  son  precisados  tales datos y se ofrece la información necesaria para establecer la  plena identidad de la persona requerida.   

Esto se corrobora al confrontar el contenido  de  las  declaraciones  juradas  de  Bonnie  S.  Klapper,  Fiscal Auxiliar de la  Fiscalía  Federal  de los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York, y  de  Daniel  Martínez,  Agente  Especial  del  Departamento  de  Inmigración  y  Autoridad  de  Aduanas,  quienes  reseñan los pormenores de la investigación y  posterior  acusación, la relación de los cargos y la normatividad aplicable al  caso,   la   cual   está  contenida  en  el  Código  Federal  de  los  Estados  Unidos.   

Los  anteriores  documentos  a su vez obran certificados y autenticados  por  las  autoridades  del  Estado requirente y están traducidos al castellano,  además  aparece  la  refrendación  efectuada  por  el  Cónsul  de Colombia en  Washington,  D.C.,  cuya  firma  fue  abonada  por el Jefe de Legalizaciones del  Ministerio  de Relaciones Exteriores, lo que de acuerdo con el artículo 259 del  Código  de  Procedimiento Civil permite suponer que se otorgaron de conformidad  con las leyes del país solicitante.   

Este    requisito,    por    tanto,   se  satisface.   

2.2.   Plena  identidad  entre el reclamado en extradición y  el aprehendido con tal finalidad:   

Esta  exigencia  se  contrae a constatar la  coincidencia  que  debe  existir  entre  la  persona  solicitada  por  el Estado  requirente  y la aprehendida con fines de extradición, por lo cual es bajo este  contexto  que  corresponde  analizar a la Corte la identificación del ciudadano  reclamado.   

Al   efecto  se  tiene  que  en  la  Nota  Diplomática  N°  1521  del  12  de julio de 2010 de la Embajada de los Estados  Unidos  se  informa  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  que  la persona  solicitada  es Claudio Javier Silva Otálora, nacido el 15 de septiembre de 1959  en   Colombia,   quien   se   identifica  con  la  cédula  de  ciudadanía  N°  19.380.203.   

Ahora,  de  la  documentación  acopiada se  infiere  que  se  trata  de  la  misma  persona  que  en  este  trámite  se  ha  identificado  con la cédula de ciudadanía a que alude la petición, sin que se  pongan  en tela de juicio los demás datos requeridos para dar por acreditada la  exigencia  bajo  examen, pues incluso el día en que el solicitado fue capturado  con  fines de extradición, le fue practicado cotejo decadactilar confirmándose  la coincidencia con el individuo reclamado por el país extranjero.   

En  esa medida, este requisito al igual que  el anterior también se cumple.   

2.3.   Principio de la doble incriminación:   

De acuerdo con lo estipulado en el artículo  493  de  la  Ley 906 de 2004, para conceder la extradición es indispensable que  el  hecho  que  la motiva esté previsto en Colombia como delito y reprimido con  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años.   

En  este  sentido se tiene que el ciudadano  colombiano  Claudio  Javier  Silva  Otálora es requerido para que comparezca en  juicio  ante  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Judicial  Este  de  Nueva  York,  donde es objeto de la segunda acusación sustitutiva N°  10-288  (S-2)  (ILG)  dictada el 7 de junio de 2010, mediante la cual se le  imputan los siguientes cargos:   

“CARGO  UNO   

(Asociación   delictuosa   para   lavar  dinero)   

1.   Del 1° de enero de 2002 al 7 de  junio  de  2010,  ambas  fechas  siendo  aproximadas  e  inclusive, dentro de la  jurisdicción  territorial  de  los  Estados  Unidos,  los  acusados…   CLAUDIO  JAVIER   SILVA  OTÁLORA…  junto  con  otros,  a  sabiendas  e  intencionalmente confabularon para conducir  transacciones  financieras, que afectaron el comercio interestatal y extranjero,  a  saber:  la transferencia y la entrega de moneda de los Estados Unidos, que de  hecho  implicó  ganancias  de  una  actividad  ilegal  especificada,  a  saber:  narcotráfico,  en  transgresión  de  los Artículos 841 (a) (1), 846, 959 (a),  960  (a) (1) y 963, del Título 21 del Código de Federal de los Estados Unidos,  con  conocimiento  que  los bienes implicados en las transacciones representaban  las  ganancias  de  alguna  forma  de actividad ilegal, (a) con la intención de  promover  la  realización de la actividad ilegal especificada, en transgresión  del  Artículo 1956 (a) (1) (A) (i), y (b) del Título 18 del Código Federal de  los  Estados  Unidos, a sabiendas que las transacciones estaban diseñadas en su  totalidad  o  en  parte  para esconder y ocultar el carácter, la ubicación, la  fuente,  la  propiedad  y  el  control  de  las ganancias de la actividad ilegal  especificada,  en  transgresión  del  Artículo 1956 (a) (1) (B) (i) del Titulo  18, del Código Federal de los Estados Unidos.   

(Artículo  1956  (h)  y 3551 y  sig.,  Titulo  18, Código Federal de  los Estados Unidos).   

CARGOS DOS AL QUINCE  

2.   En las fechas que se mencionan a  continuación,  dentro  de  la  jurisdicción  extraterritorial  de  los Estados  Unidos,   los   acusados…  CLAUDIO    JAVIER    SILVA    OTÁLORA…   junto con otros, a sabiendas e  intencionalmente  condujeron  e  intentaron  conducir  una  o más transacciones  financieras,  que  afectaron  el comercio interestatal y extranjero, a saber: la  transferencia  y  la  entrega  de  moneda  de  los  Estados Unidos, que de hecho  implicaba   las  ganancias  de  una  actividad  ilegal  especificada,  a  saber,  narcotráfico,  en  transgresión  de  los Artículos 841 (a) (1), 846, 959 (a),  960  (a) (1) y 963 del Título 21 del Código Federal de los Estados Unidos, con  conocimiento  que  los  bienes  implicados  en  las  transacciones representaban  utilidades  de  alguna  forma  de  actividad  ilícita, (a) con la intención de  promover  la  realización  de  la actividad ilegal especificada, y (b) sabiendo  que  las  transacciones estaban diseñadas en totalidad o en parte para esconder  y  ocultar  el carácter, la ubicación, la fuente, la propiedad y el control de  las ganancias de la actividad ilegal especificada:   

CARGO            

   

FECHA APROXIMADA            

CANTIDAD APROXIMADA  DE MONEDA DE EE.UU  

DOS             

27  de  abril  de  2007             

$10.000.000  

TRES             

7   de  mayo  de  2007             

$10.447.500  

CUATRO             

26  de  junio  de  2007             

$12.250.000  

CINCO             

25  de  julio  de  2007             

$6.475.000  

SEIS             

14  de  agosto  de  2007             

$11.200.000  

SIETE             

17 de septiembre de  2007             

$23.100.000  

OCHO             

15  de  octubre  de  2007             

$16.542.500  

NUEVE             

12  de noviembre de  2007             

$11.200.000  

DIEZ             

21  de diciembre de  2007             

$17.800.000  

ONCE             

9  de  enero  de  2008             

$11.200.000  

DOCE             

19  de  febrero  de  2008             

$15.050.000  

TRECE             

4  de  marzo  de  2008             

$11.550.000  

CATORCE             

3  de  abril  de  2008             

$11.200.000  

QUINCE             

10  de  mayo  de  2008             

$8.400.000  

(Artículo  1956 (a) (1) (A) (i), 1956 (a)  (1)   (B)   (i),   2   y   3551   y  sig., Título 18, Código Federal de los Estados Unidos).   

CARGO DIECISÉIS  

(Asociación  delictuosa  internacional de  distribución)   

3.  Entre el 1° de enero de 2002 y el  7  de  junio  de 2010, siendo ambas fechas aproximadas e inclusive, dentro de la  jurisdicción  extraterritorial  de los Estados Unidos, los acusados…   CLAUDIO  JAVIER        SILVA       OTÁLORA…    junto   con   otros,   a   sabiendas   e  intencionalmente  confabularon  para  distribuir  una  sustancia  regulada, con la intención y el  conocimiento  que  dicha  sustancia  sería  importada ilegalmente a los Estados  Unidos  desde  un lugar fuera de ellos, cuyo delito implicaba cinco kilogramos o  más  de  una  sustancia  que  contenía  cocaína, una sustancia regulada en la  Lista  II,  en  transgresión  del  Artículo  959  (a), Título 21, del Código  Federal de los Estados Unidos.   

(Artículos 963, 959 (c), 960 (a) (3) y 960  (b)  (1) (B) (ii), Título 18, Código Federal de los Estados Unidos; Artículos  3551  y  sig.,Título  18,  Código  Federal  de los Estados Unidos)”.   

Entonces,  los  cargos de confabularse para  conducir  transacciones financieras que incluyeron la transferencia y la entrega  de  moneda  de los Estados Unidos fruto de las ganancias del narcotráfico y con  el  fin de distribuir una sustancia regulada con la intención y el conocimiento  que  dicha  sustancia sería importada ilegalmente a los Estados Unidos, guardan  identidad  con  las  conductas penalmente reprimidas en Colombia en el artículo  340  del  Código  Penal, modificado por los artículos 8 de la Ley 733 de 2002,  14 de la Ley 890 de 2004 y 19 de la Ley 1121 de 2006), así:   

“Concierto para  delinquir.  Cuando  varias personas se concierten con  el  fin  de  cometer  delitos,  cada  una  de  ellas  será penada, por esa sola  conducta, con prisión de cuatro (4) a nueve (9) años.   

Cuando  el  concierto  sea  para  cometer  delitos  de…  tráfico de  drogas   tóxicas,   estupefacientes   o   sustancias  sicotrópicas…  lavado  de  activos o testaferrato y  conexos…   la  pena  será  de  prisión  de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18)  años y multa de dos mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil  (30.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir”.   

Así  mismo,  los  cargos  de  conducir  e  intentar  conducir  una  o  más  transacciones  financieras  que  incluyeron la  transferencia  y  la  entrega  de  moneda  de  los  Estados  Unidos fruto de las  ganancias  del  narcotráfico,  es  una  conducta  recogida  en  Colombia  en el  artículo  323,  reformado  por los artículos 8 de la Ley 747 de 2002, 14 de la  Ley   890   de   2004   y   17   de   la   Ley  1121  de  2006,  pues  allí  se  consagra:   

“Lavado  de  activos.   El  que  adquiera,  resguarde,  invierta,  transporte,  transforme,  custodie  o  administre  bienes  que  tengan su origen  mediato   o   inmediato  en  actividades  de…  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes          o          sustancias         sicotrópicas…  o  vinculados  con  el  producto  de  delitos  ejecutados  bajo  concierto  para  delinquir,  o  les  dé a los bienes  provenientes  de  dichas  actividades  apariencia  de  legalidad o los legalice,  oculte   o   encubra  la  verdadera  naturaleza,  origen,  ubicación,  destino,  movimiento  o  derecho  sobre  tales  bienes  o realice cualquier otro acto para  ocultar  o  encubrir  su  origen  ilícito, incurrirá por esa sola conducta, en  prisión  de  ocho  (8) a veintidós (22) años y multa de seiscientos cincuenta  (650)  a  cincuenta  mil (50.000) salarios mínimos legales vigentes”.   

En  esa  medida,  queda  demostrado que los  cargos  atribuidos  al   requerido   y  contenidos  en   la   segunda  acusación  sustitutiva N° 10-288 (S-2) (ILG) proferida el 7  de  junio  de  2010 en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Judicial  Este de Nueva York, cumplen el requisito establecido en los artículos  493   y   502   del   Código  de  Procedimiento  Penal,  relativo  a  la  doble  incriminación  y  la  pena  señalada (“sanción  privativa  de  la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a  cuatro         (4)         años”).   

Por tanto, este requisito, al igual que los  analizados en precedencia, también se satisface.   

2.4.   Equivalencia   de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero con la acusación del sistema procesal colombiano:   

Esta exigencia igualmente se constata en el  caso  particular,  por  cuanto la decisión proferida por el Gran Jurado ante la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito Judicial Este de Nueva  York  es  equivalente  en  su contenido a la acusación prevista en el artículo  337    del   Código   de   Procedimiento   Penal   colombiano   (Ley   906   de  2004).   

En   efecto,  revisada  el  acta de la  segunda  acusación  sustitutiva  N° 10-288 (S-2) (ILG) del 7 de junio de 2010,  se  observa  que  allí  se  concreta la formulación de los cargos y los hechos  constitutivos  de  los  mismos,  las  fechas  y  las disposiciones transgredidas  (conforme  quedó  reseñado  en precedencia), así como el nombre del acusado y  las conductas por él desarrolladas.   

En relación con las pruebas que soportan la  segunda  acusación  sustitutiva  N°  10-288  (S-2)  (ILG),  Bonnie S. Klapper,  Fiscal  Auxiliar  de la Fiscalía Federal de los Estados Unidos para el Distrito  Este  de  Nueva  York,  al  rendir  declaración  en  apoyo  de  la solicitud de  extradición,   manifestó   que   los   Estados   Unidos  demostrará  su  caso  “con pruebas que incluyen,  pero  no  se  limitan al testimonio de testigos cooperativos, que trabajaban con  el   acusado  en  el  comercio  de  drogas/lavado  de  dinero  y  conversaciones  interceptadas         legalmente”.   

Frente  a  la existencia de las pruebas que  apoyan  la  actuación  y comprometen al requerido, la Fiscal Auxiliar Bonnie S.  Klapper  también  hizo referencia a la declaración jurada de Daniel Martínez,  Agente  Especial  del  Departamento  de  Inmigración y Autoridad de Aduanas, de  manera   que   ninguna  duda  cabe  sobre  el  paralelismo  existente  entre  el  procedimiento  foráneo  y la acusación del sistema colombiano, en el entendido  de  tratarse  de  una  equivalencia  conceptual de decisiones  y no de  identidad  de  formas,  que  en  ambas legislaciones dan comienzo a la etapa del  juicio,  siendo  allí  donde  la  defensa  del  requerido  Claudio Javier Silva  Otálora   puede  controvertir  los  medios  de  conocimiento  y  la  acusación  formulada  ante  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito  Judicial Este de Nueva York.   

Así  las cosas, este requisito también se  cumple.   

3.   Otros aspectos:   

3.1.  El Gobierno  Nacional  está  en  la  obligación  de  condicionar  la  entrega de la persona  solicitada,  en  el  evento  de acceder a su extradición, a que no pueda ser en  ningún  caso  juzgada  por  hechos anteriores ni distintos a los que motivan la  extradición,  a  que  se  tenga  como  parte  de  la  pena  que  pueda llegar a  imponérsele  en el país requirente, el tiempo que ha permanecido en detención  en  virtud  del  presente trámite y a que se le conmute la pena de muerte, como  también  a  que  no  sea  sometida  a desaparición forzada, torturas, tratos o  penas   crueles,   inhumanos  o  degradantes,  destierro,  prisión  perpetua  o  confiscación.   

3.2.   Del  mismo  modo,  corresponde  al  Gobierno  Nacional  condicionar  la  entrega  del  solicitado  a  que  se  le respeten todas las garantías debidas en razón de su  calidad             de            acusado2, en concreto a: tener acceso a  un  proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas, se presuma su inocencia,  esté  asistido  por  un intérprete, cuente con un defensor designado por él o  por  el  Estado, se le conceda el tiempo y los medios adecuados para preparar la  defensa,  pueda  presentar  pruebas  y  controvertir  las  que se alleguen en su  contra,  su situación de privación de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  la  pena  que eventualmente se le imponga no trascienda de su persona y  tenga la finalidad esencial de reforma y adaptación social.   

3.3.   El  Gobierno  Nacional  también  deberá  imponer  al Estado requirente, en orden a  salvaguardar  los  derechos  fundamentales  del  reclamado,  la  obligación  de  facilitar  los medios necesarios para garantizar su repatriación en condiciones  de  dignidad  y  respeto  por  la  persona  humana,  en  caso  de  llegar  a ser  sobreseído,  absuelto, declarado no culpable o su situación jurídica resuelta  definitivamente  de  manera  semejante  en  el  país  solicitante, incluso, con  posterioridad  a  su  liberación  una  vez  cumpla  la  pena allí impuesta por  sentencia  condenatoria  originada  en  los  cargos  por  los  cuales procede la  presente extradición.   

3.4.  Corresponde  igualmente   al  Gobierno  Nacional  condicionar  la  entrega  a  que  el  país  requirente,  de  acuerdo  con  sus políticas internas sobre la materia, ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales para que el solicitado pueda tener contacto  regular  con  sus  familiares más cercanos, considerando que el artículo 42 de  la  Constitución  Política de 1991 califica a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  ve  reforzado  por  la  protección  que a ese núcleo  prodigan  la  Convención Americana de Derechos Humanos y el Pacto Internacional  de    Derechos   Civiles   y   Políticos   en   sus   artículos   17   y   23,  respectivamente.   

3.5.   Se  advierte,  además,  que  en  virtud  de  lo  dispuesto  en  el  numeral 2° del  artículo  189  de  la Constitución Política, es del resorte del Presidente de  la  República,  en  su  condición  de  jefe de Estado y supremo director de la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición,  quien  a  su vez debe determinar las consecuencias que se deriven  de su eventual incumplimiento.   

4. Cuestión final:  

Así las cosas, la Sala es del criterio que  el  Gobierno  Nacional  puede  extraditar al ciudadano colombiano Claudio Javier  Silva  Otálora  por  razón  de los Cargos Uno, Dos, Tres, Cuatro, Cinco, Seis,  Siete,  Ocho,  Nueve,  Diez,  Once,  Doce,  Trece,  Catorce, Quince y Dieciséis  contenidos  en la segunda acusación sustitutiva N° 10:288 (S-2) (ILG) del 7 de  junio  de  2010  proferida  en  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito  Judicial  Este  de  Nueva York, pues como viene de demostrarse, están  satisfechos   los  requisitos  establecidos  un  nuestra  legislación  procesal  penal.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL, emite CONCEPTO  FAVORABLE  a la solicitud de extradición del ciudadano  colombiano  Claudio  Javier  Silva  Otálora, formulada por la vía diplomática  por  el  Gobierno  de  los Estados Unidos, en relación con los Cargos Uno, Dos,  Tres,  Cuatro,  Cinco,  Seis,  Siete,  Ocho,  Nueve,  Diez,  Once,  Doce, Trece,  Catorce,  Quince  y  Dieciséis  enunciados  en  precedencia  y señalados en la  segunda  acusación  sustitutiva N° 10:288 (S-2) (ILG) dictada el 7 de junio de  2010  en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Judicial Este  de Nueva York, conforme lo solicita el Estado en mención.   

Por la Secretaría de la Sala se comunicará  esta  determinación  al requerido Claudio Javier Silva Otálora, a su defensora  y  al representante del Ministerio Público, al igual que a la Fiscal General de  la  Nación para lo de su cargo en relación con el detenido preventivamente con  fines de extradición.   

Finalmente,  se devolverá la actuación al  Ministerio   del   Interior   y   de   Justicia   para   los  trámites  legales  subsiguientes.   

Cúmplase.  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ            FERNANDO  ALBERTO   CASTRO   CABALLERO                       

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                                                            ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                

MARIA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS                  AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN                                        

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

                                                                                                                                   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1 En el  presente  caso se aplica la Ley 906 de 2004, por cuanto los hechos que sustentan  la  petición de extradición se cometieron incluso después del 1º de enero de  2005,  fecha  en  la  cual  entró en vigencia el nuevo Código de Procedimiento  Penal.  En este sentido, ver Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,  autos  del  4 de abril y 3 de octubre de 2006, radicados números 24187 y 25080,  respectivamente, entre otros.   

2 Por  cuanto  según  la  Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Concepto  del  5  de septiembre de 2006, radicado N° 25625, a pesar de que se produzca la  entrega  del  ciudadano  colombiano,  este conserva los derechos inherentes a su  nacionalidad  consagrados  en la Constitución Política y en los tratados sobre  derechos humanos suscritos por el país.     

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