34499(21-09-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 34499  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                           Magistrado Ponente:   

                                              ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                               Aprobado Acta No. 340   

Bogotá, D.C., veintiuno (21) de septiembre de  dos mil once (2011)   

VISTOS  

De  acuerdo con las previsiones del artículo  184  de la Ley 906 de 2.004, decide la Corte sobre la admisibilidad formal de la  demanda  de casación presentada por el defensor de José Fabián Gaitán y Hugo  Nilson  Cifuentes  Martínez  contra  la  sentencia  proferida  por  el Tribunal  Superior  de  Bogotá  el  19  de  marzo de 2010, confirmatoria de la emitida en  primera  instancia  por  el Juzgado Once Penal del Circuito el 7 de diciembre de  2009  que  condenó  a  los procesados a la sanción privativa de la libertad de  442  meses  como  coautores  responsables  de los delitos de homicidio agravado,  hurto  calificado  y  agravado  y  fabricación,  tráfico  o  porte de armas de  fuego.   

HECHOS Y ACTUACIÓN BÁSICA  

Los  hechos de este proceso fueron reseñados  en el fallo objeto de impugnación, así:   

“El   30   de   diciembre   del   2007,  aproximadamente  a  las  6:00  de  la tarde, José Fabián Gaitán y Hugo Nilson  Cifuentes  Martínez, llegaron a la finca La Florida de la Vereda El Manzano del  Municipio  de  La  Calera,  con  armas  de fuego y encapuchados, reclamándole a  Nicolás  Cifuentes  quien  se  encontraba en compañía de su esposa y su menor  hija,  para  que  les  devolviera  un  dinero,  fue  asi  que éste les entregó  quinientos  mil  pesos ($500.000) que tenía en el bolsillo y como quiera que no  era  la cantidad que buscaban, requisaron la casa, lo golpearon en el rostro, en  el cuerpo e indefenso le dispararon ocasionándole la muerte”.   

Dado  el  conocimiento  de  estos  hechos,  a  solicitud  de  la  Fiscalía,  el  4  de  febrero  de 2008 se dispuso ordenar la  captura  de  los  incriminados, por parte del Juzgado Dieciocho Penal Municipal,  con Función de Control de Garantías.   

Materializada  la  misma,  el  6  de  febrero  siguiente  se  realizó  la audiencia de legalización, orden y procedimiento de  allanamiento,  legalización de captura, formulación de imputación y medida de  aseguramiento,  en  acto  cumplido  ante el Juzgado Séptimo Penal Municipal con  Función de Control de Garantías.   

Una  vez presentado el escrito respectivo, el  11  de  abril  de  2008 se verificó la audiencia de formulación de acusación,  adelantándose   entonces   la   preparatoria  y  finalmente  el  rito  oral  de  juzgamiento  con la emisión de los fallos de primera y segunda instancia en los  términos sintetizados en precedencia.   

DEMANDA  

El  procurador  judicial  de  los  procesados  invoca  la  causal  primera  del art. 181 del C. de P.P., aun cuando advierte la  viabilidad  del  recurso  cuando  se  violan  el  debido proceso y el derecho de  defensa,  máxime  cuando  no  se  logró  demostrar  la  responsabilidad de sus  asistidos en el caso concreto.   

Asegura ser la sentencia recurrida violatoria  de  los principios de legalidad, igualdad y proporcionalidad, aduciendo entonces  violación  indirecta,  error  de  hecho,  por suposición de la prueba, pues no  existe  sobre  la  responsabilidad  de  los  procesados,  una  vez  revisada  la  actuación  y los elementos allegados al juicio, razón que encuentra suficiente  para solicitar se case el fallo.   

CONSIDERACIONES  

1.  Ha advertido la  doctrina   de  la  Sala  sobre  el  particular,  que  el  recurso  de  casación  contemplado  en  la  Ley  906  de 2.004 -como instrumento de impugnación de las  sentencias  de segunda instancia dentro del sistema procesal penal con tendencia  acusatoria  en  dicho  instrumento  contemplado-, en ningún momento perdió las  características   propias   que   lo   hacen   un   mecanismo  de  impugnación  extraordinario,   pues  si  bien  está  concebido  como  un  medio  de  control  constitucional  protector  de  los derechos contemplados en la Carta Política y  los  tratados  de  derechos  humanos  -bloque de constitucionalidad- de aquellos  sujetos  que  intervienen dentro del proceso penal, continúa siendo un medio de  opugnación   esencialmente   reglado   y   para  el  cual  se  exigen  lógicos  presupuestos  en  su postulación y en la propuesta de reproches, sin que en esa  medida  pueda entenderse liberado absolutamente de aquellos requisitos ante cuya  falencia  surge  inadmisible  o,  en  todo  caso,  inepto  para  desvirtuar  los  principios  de  acierto  y  legalidad  que  respaldan las sentencias judiciales.   

2.  Que  la  Corte  evoque  esta  caracterización  de  la  impugnación  extraordinaria está en el  presente  caso  plenamente  justificado,  pues  mediante  escrito  absolutamente  carente  de los mínimos presupuestos de idoneidad, el defensor de los imputados  ha  expresado  su  inconformidad  con  el  fallo,  sentando algunas premisas que  asumió  suficientes  para  dar  por  sustentado  el libelo, teniendo como marco  general  una pretendida vulneración del debido proceso y el derecho de defensa,  como  si  aducir  estos  dos  segmentos  del  juzgamiento  posibilitara englobar  cualquier  vicio  en  el  juicio  oral,  pero para empeorar las cosas, no porque  asuma  el  demandante  la presencia de una irregularidad sustancial, sino que su  enfoque  dice  motivarse  en  la  causal  primera pero bajo el escueto y ambiguo  argumento   de   no   existir   prueba   sobre   la   responsabilidad   de   sus  representados.   

3. Como es elocuente,  resulta  inidóneo  un  escrito  de  demanda  en  que  simplemente se afirma que  revisada  la actuación del juicio, el actor es del criterio que no media prueba  para  condenar,  pues  esa,  que  debería  eventualmente  ser  la conclusión a  través  del  ejercicio  demostrativo  de  errores fácticos o jurídicos en que  hubiera  incurrido  el  juzgador,  es sintetizada por el censor como el punto de  partida  y  llegada  de  todo su fundamento para recurrir en casación, sin otro  sustento   distinto   a   sostener  que  se  supuso  la  existencia  de  pruebas  vinculantes.   

4.  En  condiciones  semejantes,  emerge  imperioso para la Sala insistir en que además del interés  jurídico   para  recurrir,  un  alegato  casacional  implica  que  las  razones  expuestas  sean  jurídica  y  fácticamente  presentadas  con  fundados motivos  inherentes  a  cada  causal y con miras a la realización de alguno de los fines  consagrados  en  el  artículo  180  del  C.  de  P.P., de manera tal que siendo  ostensible  el  incumplimiento  de  dichos  presupuestos  y  por ende ausente la  presencia  de  un  yerro  jurídicamente  relevante, es la demanda precaria para  instar  a  la  Corte  a  su  admisibilidad,  máxime cuando de ninguna manera se  precisa  el  fallo  con  miras  a cumplir alguna de las finalidades del recurso,  esto  es,  que  no  conduce  a  que  tenga  que proveerse por la efectividad del  derecho   material,   ni  media  quebranto  a  las  garantías  de  los  sujetos  intervinientes  y  por  tanto  lugar  a reparar sus agravios y, mucho menos, por  último,  amerita el caso la unificación de la jurisprudencia que posibilite la  salvaguarda   destacada,   razones   suficientes   para  no  admitir  el  libelo  (artículos 180 y 184 C. de P.P.).   

5.  Por último  y  como  quiera  que  contra  esta  determinación  se hace legalmente viable la  insistencia  prevista  en  el artículo 184 de la Ley 906 de 2.004, importa a la  Sala  advertir  -como  se  hizo  a  partir  de  la  providencia fechada el 12 de  diciembre  de 2.005, radicado No. 24.322- que dada la carencia de regulación en  su trámite, el mismo ha de entenderse, así:   

a-  La  insistencia sólo puede ser promovida  por  el  demandante  dentro de los cinco (5) días siguientes a la notificación  de  la  providencia  que  inadmite  la  demanda  de  casación  u  oficiosamente  provocada  dentro  del  mismo  lapso  por alguno de los Delegados del Ministerio  Público  para  la  Casación  Penal  –en        tanto        no        sean        recurrentes–   el   Magistrado   disidente  o  el  Magistrado   que   no   haya   participado   en   los   debates  o  suscrito  la  inadmisión.   

b-  La  respectiva solicitud puede formularse  ante  el Ministerio Público a través de sus Delegados para la Casación Penal,  ante  uno  de  los  Magistrados que haya salvado voto respecto a la decisión de  inadmitir  o  ante  uno  de  los  Magistrados  que  no  haya  intervenido  en la  discusión.   

c-  Es potestad del funcionario ante quien se  formula  la  insistencia  someter  el  asunto  a  consideración de la Sala o no  presentarlo  para su revisión y en este caso así lo informará al peticionario  en un término de quince (15) días.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.  Inadmitir  la  demanda  de  casación  presentada  a  nombre  de  los  procesados José Fabián  Gaitán y Hugo Nilson Cifuentes Martínez.   

2.  Contra  esta  decisión  procede  la insistencia, en términos del artículo 184 de la Ley 906  de 2.004.   

3. Ejecutoriada esta  providencia, devuélvanse las diligencias al Tribunal de origen.   

Notifíquese y cúmplase  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ       LUIS       BARCELÓ  CAMACHO                                            JOSÉ LEONIDAS BUSTOS  MARTÍNEZ   

FERNANDO       ALBERTO      CASTRO  CABALLERO                               SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                                  MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ  DE  LEMOS   

AUGUSTO           IBÁÑEZ  GUZMÁN                                                               JULIO E. SOCHA SALAMANCA   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

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