34282(05-11-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Sala de juzgamiento  

Magistrado Ponente:  

FERNANDO  ALBERTO  CASTRO CABALLERO   

Acta No. 366  

         Bogotá  D. C, cinco (05) de noviembre de  dos mil trece (2013).   

         VISTOS   

         Se  decide  el  recurso  de reposición interpuesto por el defensor  del  ex Senador NÉSTOR IVÁN MORENO ROJAS,  contra  la  determinación de esta Sala del pasado 16 de octubre  del  año  en  curso,  a  través  de  la cual se negaron algunas de las pruebas  solicitadas   por   la   defensa   luego  de  efectuarse  la  variación  de  la  calificación   jurídica  de  las  conductas  atribuidas  al  procesado  en  la  resolución acusatoria.    

          ARGUMENTOS DEL IMPUGNANTE   

En  un  primer numeral el defensor comenzó  afirmando  que  “…nada  tiene  que replicar a los  argumentos   de  la  Corte…”,  incluso  aseguró:  “…coincido  con  la  honorable Sala en considerar  que  la  aludida  oportunidad probatoria obliga a vincular teleológicamente las  pruebas  solicitadas  como  medios  de  defensa  frente  a  la nueva imputación  jurídica…”,  no  obstante  ello, advierte que el  artículo  404 del C. de P.P, no limita el decreto probatorio a que se relacione  con el cambio de la calificación.   

Con  esta  introducción,  dijo  que  los  numerales  1°,  2° y 3° de su solicitud probatoria tenían por objetivo traer  elementos  de  juicio  para  “desvirtuar  la  nueva  acusación”. Por ello insiste en que dentro de este  proceso  es  necesario  establecer si a Miguel, Manuel y Guido Nule, así como a  Mauricio  Galofre,  Emilio  Tapia  y Juan José Rodríguez Rico, se les imputó,  acusó  o  aceptaron el delito de tráfico de influencias, pues concluyó que si  al  ex  Senador se le acusa de haber arreglado, negociado o pactado con ellos el  pago     de    comisiones,    resulta    necesario    que    los    “…beneficiarios  dolosos  de  ese  tráfico  tendrían  que ser  acusados  por  el mismo delito…”.Además, sostiene  que  si  no  fueron  acusados  como  partícipes  en  el  delito  de tráfico de  influencias  ello “…es demostrativo…”  de  que  su  defendido  no  cometió  ese  delito.     

A  este  respecto,  además,  concluyó  el  defensor:   

“…Si  bien la culpabilidad es personal,  los  tipos de tráfico de influencias, e interés indebido en la contratación a  título  de  determinador,  necesariamente exige que la justicia señale a favor  de  quien  se  traficó  y  a  quien  determinó IVÁN MORENO ROJAS toda vez que  resultaría  una grave deficiencia probatoria, que no estuviese claro a quien se  determinó    o    a    favor    de   quien   se   realizó   el   tráfico   de  influencias.”.   

En   el   segundo  numeral,  el  defensor  cuestionó  la  decisión  en cuanto consideró que se hace necesario determinar  quién  fue el destinatario de las comisiones que supuestamente se pagaron, pues  al  parecer  se  habrían  hecho  a través de dos ofertas mercantiles, la de la  constructora  INCA  y la de GEOS, con pago al señor Emilio Tapia Aldana, según  lo  ha  venido  sosteniendo  Julio  Gómez González, por ello consideró que se  deben   aportar  los  documentos  que  así  lo  demuestren,  circunstancia  que  reportaría un claro beneficio para su defendido.   

En el tercer acápite, criticó a la Sala de  Juzgamiento  por  negarse a solicitarle la Fiscalía los documentos relacionados  con  la  oferta  mercantil  a  nombre  de la “Unión  Temporal     TRANSVIAL     y    Javier    Martínez    Ariza,    Luis    Eduardo  Salazar”,  pues  afirma  que  así  se  pagaron las  comisiones   a  Liliana  Pardo  Gaona  por  razón  del  contrato  137  de  2007  (Transmilenio  fase  III),  con  lo cual el defensor busca controvertir la nueva  calificación  jurídica  demostrando  que  el acusado no podía ejercer influjo  sicológico  sobre  Liliana Pardo e Inocencio Meléndez, quienes tampoco podían  ser  objeto  de  presiones,  toda  vez  que  desde  la administración distrital  anterior    venían   “trabajando   y   recibiendo  comisiones”   y,   por  tanto,  se  trató  de  un  “…hecho          consolidado…”.   

En  el numeral cuarto mostró inconformidad  con  que  se  le  hubiera negado la prueba encaminada a obtener del IDU copia de  los  correos  electrónicos  que  supuestamente  Mauricio  Galofre  envió a esa  entidad  “…proponiendo  cambios en los pliegos de  condiciones…”  para  la  contratación  de  malla  vial,  revelación  que,  según  el  defensor, la hizo Julio Gómez González y  demuestra  que  NÉSTOR  IVÁN MORENO ROJAS no cometió el delito de tráfico de  influencias  sino Mauricio Galofre, cumpliendo la orden dada por los integrantes  del grupo Nule.   

En  el  quinto  acápite,  el recurrente se  quejó  por  la  negativa  de  recibir  los  testimonios  de  Teresa  Gutiérrez  Barcon–Representante  Legal  de  CARENA  SPA IMPRESA DI CONSTRUZIONI-, Laura  Patricia    Hincapié   Villamizar   –Representante     Legal     de     GRADILABORIFINCOSIT-     y     Edith     Adriana    González    Medina    -Representante  Legal  de  la  Unión  Temporal  GTM-, a  quienes pretende interrogar respecto del conocimiento que tengan  sobre los hechos objeto de investigación.   

En   el   sexto   numeral  manifestó  su  inconformidad  por  el  hecho  de  no  decretarse el testimonio de Samuel Moreno  Rojas,  ex  Alcalde  de Bogotá y hermano del procesado, pues si en la decisión  de  variar la calificación jurídica se hace expresa referencia al concurso del  hermano  del  ex  Senador,  considera  necesario  e  importante su versión para  preguntarle  si  en  compañía  de  su  hermano  recibieron  comisiones para la  adjudicación de obras públicas en el Distrito Capital.   

En este mismo sentido, finaliza cuestionando  la  negativa de la Sala a escuchar en declaración a Ana María Suárez Puentes,  Eliana  Constanza Medina Pabuence, Ángela Patricia Ahumada Manjarrez, Guadalupe  Suárez   Levette,  Oscar  Rodolfo  Acevedo  Castro,  Heinz  Antonio  Gutiérrez  Trujillo,  Ana  María Ospina Valencia, Luis Eduardo Acosta Medina y Luis Rafael  Barrera  Márquez,  personas  a  las  que  esperaba  preguntarles si el acusado,  NÉSTOR IVÁN MORENO ROJAS,  “ejerció       alguna       influencia      o  determinación”  sobre  ellos  para que adjudicaran  los contratos de malla vial.   

En  el  término  de  traslado  a  los  no  recurrentes, los demás sujetos procesales guardaron silencio.   

CONSIDERACIONES   

Para  resolver  la  impugnación, debe esta  Sala  de  Juzgamiento  comenzar  por  precisarle una vez más al defensor que el  periodo  probatorio  establecido  en  la  ley  para  luego  de que se realice la  variación  de  la calificación jurídica, al tenor del artículo 404 del C. de  P.P,  tiene  por  objeto  posibilitar  la  contradicción  de  aquellos aspectos  jurídicos  deducidos  en  la nueva calificación, sin que ello implique ampliar  el  debate probatorio desbordando el marco de la situación fáctica que soporta  la  acusación  original,  pues  como  tantas  veces  se  ha  señalado, ella se  mantiene  incólume  en  la  variación  que  sólo  modifica  su  calificación  jurídica.  Por  tanto, en esta nueva etapa probatoria solo se admiten elementos  de  convicción  directamente vinculados a la nueva adecuación típica, pues no  se  trata  de  una  nueva  apertura  a  pruebas que permita allegar todo tipo de  elementos  probatorios, incluso los que dejaron de pedir los sujetos procesales,  sino  de  una  fase  excepcional  y  residual  que permite el ingreso de pruebas  necesarias  e  imprescindibles para debatir aspectos novedosos que trae la nueva  calificación.   

Con ello no se impide la posibilidad de que  se  solicite  la práctica de pruebas, o de que aporten elementos probatorios en  favor  de  sus  pretensiones,  tampoco  la  Corte  hace  a un lado el derecho de  investigar  lo  eventualmente  favorable  al  acusado,  sencillamente,  en  este  momento  procesal,  luego  de  que finalizó el ciclo probatorio ordinario de la  audiencia   pública   de  juzgamiento,  en  cuyo  interior  se  han  practicado  acuciosamente  la  totalidad  de  las pruebas solicitadas y decretadas, se está  brindado  una  nueva oportunidad para que los sujetos procesales, entre ellos el  defensor  y  el  procesado, pidan las pruebas que estimen pertinentes y útiles,  pero que evidentemente se refieran a la nueva calificación.   

No hace falta mayor esfuerzo interpretativo  para  concluir  que  esa  fue  la  voluntad  del legislador cuando dispuso en el  citado  artículo  404  que la suspensión de la audiencia pública, luego de la  variación  de  la  calificación  jurídica,  se  justifica  para  “…estudiar  la  nueva  calificación  o la práctica de pruebas  necesarias…”,  la  cuales  en sana lógica han de  ser las pertinentes como así lo enseña esa misma disposición.   

Por  ello,  si como sucedió en ese caso la  variación    efectuada    abordó   aspectos   eminentemente   jurídicos,   de  encuadramiento   típico   y   normativo,  partiendo  de  los  mismos  hechos  y  circunstancias   que   sustentan  los  cargos  atribuidos  en  la  acusación  a  NÉSTOR IVÁN MORENO ROJAS,  es  dable  colegir  que  no  se  abrió  un  espectro  indiscriminado para hacer  solicitudes  probatorias,  tal  como  se  precisó  en  la  decisión impugnada.   

Otro hecho que desconoce el defensor, es que  la  decisión  de variar la calificación acaecida en este trámite no modificó  los  aspectos  fácticos  contenidos  en  la  resolución de acusación, tampoco  agregó  ni  suprimió  circunstancias  modales,  espaciales  o  temporales a la  misma,  su  objetivo fue corregir la imputación jurídica, dejándose incólume  la  realidad  fáctica  que  venía de la acusación. Precisamente y al respecto  esta  Sala  señaló  de manera expresa en la decisión que resolvió el recurso  de  reposición  interpuesto  contra  la  variación  de  la  calificación,  lo  siguiente:   

         

“1.-  No  es  cierto, como lo señaló el  defensor  del  acusado, que los supuestos de hecho que soportan la modificación  jurídica  del  tráfico  de  influencias  sean  diferentes  a los del delito de  cohecho  deducidos en la resolución de acusación, pues precisamente la Sala de  Juzgamiento  fue  acuciosa  y  detallada  al  precisar,  en capítulo aparte, el  “MARCO  FÁCTICO  DE LA ACUSACIÓN”, dentro del cual se concretaron aspectos  que  la  propia  resolución  de acusación contenía, de ahí que se acudiera a  recordar amplios pasajes de esa determinación.”   

“En otras palabras, en la variación de la  calificación  efectuada  por  esta  Sala  de  Juzgamiento no se corrigieron los  hechos,  ni  fue  enmendada  la  parte  fáctica,  tampoco  se  agregó  aspecto  circunstancial  en  modo,  tiempo  ni  lugar, del cual pueda asegurarse, como lo  hace el recurrente, que se modificaron los supuestos de hecho.”   

“Sobre esa concreta imputación fáctica,  a  la  cual  no  se  le  quitó  ni  agregó  nada, y de la que se partió en la  determinación para implementar el correctivo jurídico,…”   

“Entonces,  lo que hizo la Sala fue tomar  referentes  de  los  hechos  y  ajustarlos  a  una  realidad  jurídica,  mas no  cambiarlos,  pues  esto  quebrantaría  el  principio  de  congruencia fáctica.   

         Quiere  decir  lo anterior que la nueva calificación por el delito  de  tráfico  de influencias se soportó en los mismos aspectos fácticos que la  Sala  de Instrucción de esta Corporación calificó como cohecho propio, razón  por  la  cual  no  puede  hablarse  de  situaciones  diametralmente opuestas que  requieran  de  un  mayor   cúmulo de pruebas, pues lo que hizo la Sala fue  tomar  los  mismos  referentes  de  los  hechos  y  ajustarlos  a  una  realidad  jurídica, mas no cambiarlos.   

Tampoco  puede  admitir  la  Corte  que  el  defensor  pretenda  traer  elementos  probatorios  frente  a hechos que han sido  conocidos  en  esta  actuación desde sus inicios, claramente consolidados en la  relación  fáctica  señalada en la calificación del mérito sumarial, sin que  sufrieran  modificación alguna en la variación de la calificación, razón por  la  cual  no  puede  ahora traérselos como hechos novedosos sobre los cuales no  hizo en su momento solicitud probatoria alguna.   

         En   conclusión,   esta  Sala  de  Juzgamiento  reafirma  que  las  solicitudes  probatorias  negadas  en la decisión impugnada son impertinentes e  inútiles  para  los  efectos  aludidos  por  el  peticionario.  A  estas glosas  generales  se  suman  las  siguientes  precisiones  que,  en concreto, se harán  frente  a  cada  uno  de  los  pedidos  probatorios  elevados  por  el defensor.   

         1.-  Nada  aporta  a  los  fines  de  este  proceso,  es decir a la  demostración  o  no de la responsabilidad del aforado enjuiciado, determinar la  calificación  jurídica  otorgada  a  los  hechos por los que fueron acusados o  condenados  los  miembros del Grupo Nule, Mauricio Galofre, Inocencio Meléndez,  Liliana  Pardo  o  cualquier otra persona, pues en el proceso penal que adelanta  esta  Corporación  ha  quedado  definido el marco fáctico de la acusación, el  cual  delimita  la actuación del sentenciador, razón por la cual, atendiendo a  que  la  responsabilidad  penal  es  individual,  no  es necesario establecer la  calificación  jurídica  otorgada  a las conductas de otras personas vinculadas  al      denominado      “carrusel     de     la  contratación”,  tampoco es trascendente determinar  si  a  otras personas les fue imputado o no el delito de tráfico de influencias  o el de interés indebido en la celebración de contratos.   

2.- En  cuanto  a  la  negativa  de oficiar a la Fiscalía 3ª Delegada  ante  la  Corte  Suprema  de  Justicia  para que remita copia de las dos ofertas  mercantiles  de  las constructoras INCA y GEOS, se insiste que no se trata de un  hecho  novedoso ni surgió con la decisión de variar la calificación, pues del  mismo  se ocupó la resolución de acusación, siendo un aspecto conocido por el  acusado  y  por  el  defensor,  frente al que no hizo solicitud probatoria en el  momento correspondiente.   

3.- Con relación  a  la  solicitud  dirigida  a  que  se  obtenga  de  la Fiscalía los documentos  relacionados   con   la   oferta   mercantil   a   nombre   de  la  “Unión   Temporal  TRANSVIAL  y  Javier  Martínez  Ariza,  Luis  Eduardo  Salazar”, dado  que a través de ella  se  le  habrían pagado comisiones a Liliana Pardo Gaona por razón del contrato  137  de  2007  (Transmilenio fase III), se insiste en que esta Sala no encuentra  la  pertinencia  del  elemento  probatorio,  pues  tal  como se argumentó en la  providencia   impugnada,   esa   relación  contractual  no  hace  parte  de  la  imputación   fáctica   de   NÉSTOR  IVÁN  MORENO  ROJAS.   

4.-  En relación con los supuestos correos  electrónicos  a los que el defensor dice que alude Julio Gómez González, para  esta  Sala  sigue  siendo  indeterminada  la  solicitud  pues  en  la  copia del  interrogatorio,  en la parte señalada expresamente por el defensor en su pedido  de  pruebas  (páginas  12 y 13) no se encontró que el interrogado se refiera a  “correos electrónicos”  ni  a  los  pliegos de condiciones, sino a que se le dijo que Mauricio Galofre y  los  Nule  “escribieron”  al  IDU  para advertir acerca de la revisión de los aportes parafiscales de los  ofertantes,  es  decir,  no  es  preciso  asegurar que el testigo haya dicho que  envió correo electrónico, ni quiénes eran sus destinatarios.   

5.-  Sobre  la  negativa  de  recibir  las  declaraciones    de    Teresa   Gutiérrez   Barcon  –Representante  Legal de  CARENA  SPA  IMPRESA  DI CONSTRUZIONI-, Laura Patricia  Hincapié       Villamizar       –Representante     Legal     de     GRADILABORIFINCOSIT-     y     Edith     Adriana    González    Medina    -Representante   Legal  de  la  Unión  Temporal  GTM-,  insiste  la  Sala,  tal  como se dejó consignado en la decisión  recurrida,  que  estos  testimonios no se compaginan con los propósitos de esta  excepcional  fase  probatoria,  pues  se  trata  de  personas  que eventualmente  referirían  a  situaciones  y acontecimientos que se conocían desde la fase de  investigación,  incluso,  es  el mismo defensor quien ubicó dichas referencias  procesales  en  los  anexos  elaborados  desde  la  instrucción  y  previo a la  resolución  de  acusación  (46,  folios  38  y  39;  40, folio 14; y 47, folio  39),   sin  que  tampoco  justifique  en  manera  alguna  las razones por las que no se solicitaron, en su  momento,       esos       testimonios.          

En  otras  palabras, ahondando en lo que se  dijo   en  el  auto  impugnado,  son  hechos  conocidos  en  esta  actuación  y  consolidados  desde  la  relación  fáctica  efectuada  en la calificación del  mérito   sumarial   que   no   fueron   modificados  en  la  variación  de  la  calificación,  razón  por  la  cual  no  puede  ahora  traérselos como hechos  novedosos  sobre  los  cuales  se  necesite  un  recaudo probatorio excepcional.   

         6.-   En  la  resolución  de  acusación  quedó  expresamente  consignado  que el ex Senador  NÉSTOR   IVÁN     MORENO    ROJAS,  había sido visto como ideal socio para lograr acercamientos con  la  administración  de  turno  dada  la importancia  que  le  otorgaba  su  pertenencia  al  Congreso de la  República,  además  de  su  preeminente condición de hermano de Samuel Moreno  Rojas,   Alcalde   Mayor   de   Bogotá   y  así  lograr  la  adjudicación  de  contratos   

         A  ese respecto, se trajo a colación la resolución de acusación,  en la cual se señaló:   

“La  contribución  funcional del Senador  MORENO    ROJAS    fue    comprometerse  con  MIGUEL  NULE  a través de ÁLVARO DÁVILA PEÑA a adjudicar  los    contratos    a    cambio    de    las    gratificaciones,    desempeñando  un  papel  de liderazgo en  el  grupo  copartícipe  de  los  hechos,  reuniendo  a las personas con quienes  podrían  llegar  a  dicho  acuerdo  y  estaban  dispuestos  a pagar las coimas.  Su  condición  de  Senador  y actuando al parecer en  consuno  con  su hermano el Alcalde Mayor de Bogotá y con funcionarios del más  alto  nivel  del IDU, le permitió controlar el proceso licitatorio y obtener el  resultado       prometido.”       (destaca esta Sala)   

Quiere  decir lo anterior que esa relación  parental  se  conocía desde el comienzo de la investigación y fue vinculada al  tema  del  “carrusel de la contratación”  de  obras  públicas en Bogotá desde sus inicios, por ello no  hacen  falta  mayores  razones para advertir la impertinencia de esta prueba con  el   propósito   del   legislador   al   establecer   esta   excepcional   fase  probatoria.   

7.-    Por  último,                 persiste  esta  Sala  en  la  negativa de  recibir  las  declaraciones  de  Ana  María  Suárez  Puentes,  Eliana  Constanza Medina Pabuence, Ángela Patricia Ahumada Manjarrez,  Guadalupe   Suárez   Levette,  Oscar  Rodolfo  Acevedo  Castro,  Heinz  Antonio  Gutiérrez  Trujillo,  Ana  María Ospina Valencia, Luis Eduardo Acosta Medina y  Luis  Rafael  Barrera  Márquez,  en  la  medida que buena parte de ellas fueron  escuchadas   en  este  proceso,  es  decir,  lo  que  el  defensor  pretende  es  repetirlas,  y frente a los demás testimonios solicitados, no se satisfacen los  requisitos  de  pertinencia y utilidad por el hecho de querérseles preguntar si  NÉSTOR    IVÁN    MORENO    ROJAS    “ejerció    alguna   influencia   o   determinación”   en   la   adjudicación  de  contratos,  en  tanto  la  nueva  calificación  se  refiere  al  delito  de  tráfico de influencias.           

         En  mérito  de  lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala  de Juzgamiento Penal,   

         RESUELVE   

         

         No   reponer  la  decisión  del  16  de  octubre  del  año  en  curso,  a  través  de  la cual se negó la práctica de  pruebas  dentro  de la audiencia pública de juzgamiento adelantada contra el ex  Senador   NÉSTOR   IVÁN  MORENO  ROJAS.   

Contra  esta  determinación  no  procede  recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO                            FERNANDO   ALBERTO   CASTRO  CABALLERO   

MARÍA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  MUÑOZ                                  GUSTAVO  ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ    

EYDER   PATIÑO   CABRERA                                                           LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

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