32554(07-09-11)

2011

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso nº 32554  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Aprobado acta No. 318  

Bogotá, D.C., siete de septiembre de dos mil  once   

VISTOS  

Resuelve  la  Sala  el  recurso de casación  interpuesto  por  el  defensor del procesado RALPH PALADINO, contra la sentencia  condenatoria  proferida  en  Sala  Mayoritaria por el Tribunal Superior de   Bogotá,  por  cuyo  medio  revocó  la  de carácter absolutorio del Juzgado 32  Penal del Circuito de esta ciudad.   

HECHOS     Y     ACTUACION    PROCESAL  RELEVANTE   

1. El 26 de enero de  2006  la Fiscalía 287 Seccional de Bogotá, ordenó llevar a cabo diligencia de  allanamiento  a  la  residencia  ubicada  en la Carrera 4ª N°56-11 de Bogotá,  sector  de  chapinero,  con  fundamento en el informe de policía judicial de la  misma  fecha  en  el  cual  se señaló que en dicho lugar residía un ciudadano  extranjero  quien,  desde el mismo, desarrollaba actividades de proxenetismo con  menores.   

El  allanamiento  fue  llevado  a  cabo  por  personal  del  Cuerpo  Técnico  de  Investigaciones el 27 de enero siguiente, a  partir   de  las  6:00  a.m.,   hallándose  en  el  lugar  “[…]  libros  de  literatura  sexual  con menores, computador marca  Sony  VAIO  en  donde se encontró material de pornografía infantil en formatos  de  fotografía  y  video,  disco  compacto  marca  Verbatin con pornografía de  menores”1.  En  el  mismo  lugar  fue  capturado el  ciudadano  estadounidense  RALPH PALADINO, morador de una de las habitaciones de  la  residencia  allanada,  quien  se  hacía llamar MANUEL SALVADOR RUIZ RODAS y  poseía  una  cédula  de ciudadanía y un certificado de antecedentes penales a  nombre de tal persona.   

2.  Llevadas a cabo  las   audiencias  preliminares  de  legalización  de  allanamiento  y  captura,  formulación   de  imputación  y  solicitud  de  medida  de  aseguramiento,  la  Fiscalía  radicó  escrito  de  acusación  en  contra  de  RALPH PALADINO como  probable   autor   de  las  conductas  punibles  de  pornografía  con  menores,  utilización  o  facilitación de medios de comunicación para ofrecer servicios  sexuales  de  menores  y falsedad material en documento público agravada por el  uso,  descritas  y  sancionadas  por  los  artículos  218,  219A, 287 y 290 del  Código Penal.   

3. Ante el Juzgado 2  Penal  del  Circuito  de  Bogotá se celebró audiencia de acusación y en fecha  posterior  se  produjo la ruptura de la unidad procesal, por cuanto el procesado  aceptó  la  comisión  del  delito  de falsedad material en documento público,  agravada  por  el  uso, conducta punible por la cual fue condenado a 36 meses de  prisión.   

4. En consecuencia,  se  expidió  copia  de  la  actuación  en  lo atinente a la acusación por los  delitos  de pornografía con menores y utilización o facilitación de medios de  comunicación  para  ofrecer  o  contactar  servicios  sexuales de menores, cuyo  conocimiento  correspondió  al  Juzgado  26  Penal del Circuito de esta ciudad,  autoridad  que  luego  de resolver una solicitud de preclusión postulada por la  defensa,  se  declaró  impedido  para seguir conociendo del proceso2.   

5.  Aceptado  el  impedimento  por  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá  y  sometido  a reparto el  proceso,  su  conocimiento  se  radicó  en  el Juzgado 32 Penal del Circuito de  Bogotá,  despacho que tras agotar las audiencias preparatoria y de juzgamiento,  dispuso  la  absolución del procesado en sesión que tuvo lugar el 29 de agosto  de 2008.   

6.  La  Fiscalía  apeló  dicha  determinación  y  el Tribunal Superior de Bogotá, a través del  fallo  recurrido  en  casación,  lo  revocó  para en su lugar condenar a RALPH  PALADINO  a  la  pena  principal  de 15 años de prisión, multa de 450 salarios  mínimos  legales  y  la  accesoria  de expulsión del territorio nacional, como  responsable  de  los  delitos  de  pornografía  con  menores  y  utilización o  facilitación  de  medios  de  comunicación  para ofrecer o contactar servicios  sexuales de menores, en concurso heterogéneo sucesivo.   

LA DEMANDA  

1. Violación indirecta de la ley sustancial.  Error de hecho por falso juicio de existencia.   

El  sentenciador dio por probada la minoría  de  edad  de  las  personas  que  aparecen en los videos e imágenes, sin prueba  científica  o  técnica  que  soporte  esa  conclusión. En su lugar, acudió a  apreciaciones   subjetivas  inadmisibles  porque  si  bien  en  Colombia  existe  libertad  probatoria, también lo es que determinados eventos demandan de prueba  idónea  y  no  la  sumatoria  de evidencias, por más profusas y abundantes que  ellas sean.   

Así  sucede  con  la minoría de edad, cuya  determinación  no  puede  lograrse con la mera percepción o mediante criterios  personalísimos  respecto  de algún material obrante en el proceso, más cuando  brilla  por  su  ausencia  la  discriminación  clara  y  concreta por parte del  Tribunal  acerca  de  la  evidencia  en  la  cual se basó para, a simple vista,  determinar  que  las  personas allí registradas eran menores de edad, a través  de  características tales como “contextura corporal,  rasgos  físicos,  la  estatura,  el  desarrollo de los caracteres sexuales y la  ausencia de vello púbico y axilar”.   

En  este  caso, correspondía a la fiscalía  soportar  la  carga  de  la  prueba,  sometiendo al análisis de peritos médico  forenses  el material de los videos e imágenes incautados, como también debió  ocuparse  de  determinar,  a  través  de  expertos  en  informática,  si tales  imágenes  no  correspondían a montajes o alteraciones de la realidad a través  de sofware para editarlos.    

En   tales   condiciones,   al   hallarse  indemostrado  el  elemento objetivo de los tipos penales imputados -participación    de    menores    de    edad    en    el   material  pornográfico-,  la  condena  se  produjo en flagrante  violación  de los artículos 29 de la Constitución Política y 9, 10, 11, y 12  del Código Penal.   

2. Violación indirecta de la ley sustancial.  Error de hecho por falso juicio de identidad.   

En  la sentencia de segunda instancia se dio  por  probada  que  el  procesado  agotó  la  conducta de “exhibir” material  pornográfico  en  el  cual  participan  menores, conclusión a la que se llegó  alterando el verdadero sentido y alcance de las pruebas.   

En  efecto,  sostuvo  el  Tribunal que en el  peritaje  de  Yesenia  Ballestas  se  alertó  acerca del hallazgo de “correos  electrónicos”  enviados por  el  procesado  a  los cuales anexó material de pornografía de menores, lo cual  se  dijo  podía ser constatado a través de la confrontación de los anexos 9 y  10 del peritaje en cita.   

No obstante el cotejo de esa conclusión con  el  contenido  exacto  de  la  prueba  en que ella se funda, permite advertir el  error  denunciado,  pues el informe pericial refirió específicamente frente al  tema:   

“[…]  archivo  temporal  eliminado  y  recuperado  con  el  soffware  forense  ilook;  en  este  directorio  se  encontró  un  archivo  con  extensión htmal, donde se observan  algunas      partes      de      un     correo     electrónico     recibido,     (getmsg)    –mensajes  enviados  que  el usuario ha  recibido  en su correo- de la cuenta de correo luzzory2000@hotmail,com, aquí se  aprecia   que  ha  sido  anexado  un  archivo  con  extensión  avi,  de  nombre  ‘2boyplaypool1_05.avi’,  al verificar la existencia de este archivo en la copia imagen del  disco   duro   se   localiza   almacenado   físicamente   en   la   misma  ruta  C:/Documentes/my received files/boys in pool (ver anexo N°10).”.   

De  lo expuesto por la perito se deducen las  siguientes conclusiones:   

“[…] i) Que se trata de un correo borrado  espontáneamente y recuperado por la perito.      

i. Que  son  sólo  partes de un coreo electrónico, lo que por ende no  se determina con claridad qué partes faltan.   

ii. Que       es      un      correo      que      fue      recibido.   

iii. En  ningún  momento  el  correo fue enviado por RALPH PALADINO, tal  como lo manifiestan los Magistrados del Tribunal.   

iv. Que   en   los   archivos   anexos   no   es   posible  leer  los  mensajes.   

v. Que  este  fue  el  supuesto  correo, soporte de la sentencia, tal y  como  lo  referencia  el  Tribunal  y  la  perito al remitirse a este anexo, ver  anexos  9 y 10 en donde si a las fotos vamos, ni siquiera acudiendo a las reglas  de  la  sana  crítica  y  la  experiencia  se  pudiese concluir que se trata de  imágenes   con   menores   de   edad,   en   actos   de  pornografía  o  actos  sexuales.   

vi. Que   al   ser   recibido   dicho  correo, es imposible determinar que RALPH PALADINO, estuviese  ofreciendo servicios sexuales a otras personas.”     

Tampoco  se  demostró que RALPH PALADINO se  hubiera  contactado  a  través de la internet con alguien para la obtención de  servicios  sexuales,  máxime  cuando  la  propia  fiscalía  admitió  que  era  imposible  ubicar  a las menores que aparecían en los videos pues se trataba de  extranjero,  probablemente  residentes  en  países  europeos.  Asimismo,  en un  esfuerzo  desesperado  por  tipificar  la conducta del procesado en el delito de  que  trata  el artículo 219A del Código Penal, sostuvo el fallador que este se  verificaba porque en su parecer,   

“[…] es verdad  de  perogrullo  que  la  interacción  que se obtiene al ingresar a páginas web  donde  menores  de edad realizan diversos actos de contenido sexual, ciertamente  constituye  una  forma  de  contacto  sexual  que  aquellos  (…) por cuanto se  encuentra  probado  que  hizo  uso  de  las  redes globales de información para  obtener     contacto     sexual     –virtual-  con  menores  de edad, que en algunas ocasiones no tenían  siquiera doce años…”   

Esa   postura   interpretativa   resulta  inaceptable,  pues  a  partir  de  ella  se  afirma  que  el  sólo hecho de ver  imágenes  o  videos con pornografía constituye conducta típica, antijurídica  y culpable.   

En suma, el Tribunal erró al interpretar el  dictamen   pericial   para   concluir   que   el   procesado  exhibió  material  pornográfico  e  hizo  uso  de  las  redes  globales  para  contactar servicios  sexuales  con  menores,  sin  que  se  cumpliera  la conducta prohibida por esas  disposiciones,   razón   por   la   cual   se   impone   casar   la   sentencia  condenatoria.   

3.  Cargo subsidiario. Desconocimiento de la  estructura del debido proceso.   

La   sentencia  de  segunda  instancia  se  profirió  con  violación  del  debido  proceso,  puesto que en el trámite del  recurso  de  apelación  interpuesto  por  la  fiscalía  en  contra  del  fallo  absolutorio  de  primer  grado,  se  privó  a  la  defensa de la oportunidad de  intervenir en la audiencia de sustentación del recurso.   

Luego   de   aplazar   la   audiencia   de  sustentación  del  recurso,  en la fecha y hora señalada para llevarse a cabo,  la  Magistrada  Ponente la instaló y, acto seguido, decidió aplazarla para las  2:00  p.m.  del  mismo  día argumentando el cúmulo de diligencias por llevar a  cabo,  decisión  que pese a sólo hallarse la fiscalía en el recinto notificó  por  estrados,  privando así a la defensa del derecho de rebatir los argumentos  de la impugnante.   

Quien  fungía como abogado de confianza del  procesado  para  la  época  en  que esa irregularidad se presentó, señaló en  desarrollo   de  una  acción  de  tutela  interpuesta  directamente  por  RALPH  PALADINO,   que   el   día   de  esta  audiencia  de  sustentación  concurrió  personalmente al Tribunal y,   

“[…] como advertí que se iba a celebrar  otra  diligencia  con actores diferentes, hablé personalmente con la Magistrada  que  presidía  la  audiencia,  quien  me  informó que la señora Fiscal había  solicitado  el  aplazamiento, ante lo cual abandoné la sala y quede a la espera  de  que  se  me  informara  la  nueva  fecha, sin tener la oportunidad de que se  dejara  instalada  la  diligencia  y  la  constancia  de  mi  presencia  y de la  solicitud de aplazamiento”.   

La  irregularidad se verificó por cuanto la  decisión  de  variar  la hora de la audiencia constituía un evento excepcional  que  imponía, en términos del artículo 169 de la Ley 906 de 2004, efectuar la  notificación  mediante  comunicación librada por la secretaría del Tribunal y  no simplemente en estrado.   

Como   consecuencia   de   la   anterior  irregularidad,  se  violaron  los  artículos 168, 169, 170, 171, 172, 173 y 174  del  Código  de  Procedimiento Penal, Ley 906 de 2004. Por ello, de ser acogida  la  causal  de  casación  invocada,  habrá  de  decretarse la nulidad desde el  momento  de  aplazamiento  de  la  audiencia  de  sustentación  del  recurso de  apelación.   

ACTUACIÓN DE LA CORTE  

Mediante auto del 14 de septiembre de 2010 se  admitió  la  demanda  de casación y el 16 de noviembre siguiente tuvo lugar la  audiencia  de  sustentación de la impugnación extraordinaria, en desarrollo de  la  cual  las  partes e intervinientes se pronunciaron respecto de la demanda de  la forma en que a continuación se sintetiza:   

Defensor del procesado  

En lo fundamental reiteró la argumentación  ofrecida  en  la  demanda  de casación tanto respecto de los cargos planteados,  como a las solicitudes realizadas frente a cada uno de ellos.   

Fiscal Delegada ante la Corte  

1.  Cargo  subsidiario.  Desconocimiento  de  la  estructura  del debido  proceso.   

En  virtud  del  principio  de prioridad, se  ocupó  en primer lugar de este cargo solicitando su desestimación. Ello porque  no  medió  ninguna  irregularidad  que quebrante el debido proceso, en tanto la  única  parte  que  concurrió  a la audiencia de sustentación de la apelación  fue  la  fiscalía  y  la  decisión  de  continuarla  en  horas de la tarde fue  correctamente  notificada en estrados, conforme lo ordena el artículo 169 de la  Ley 906 de 2004.   

2. Violación indirecta de la ley sustancial.  Error de hecho por falso juicio de existencia   

Solicitó   su   desestimación   por  las  siguientes razones:   

2.1. Contrario a lo  sostenido  por  la defensa, no existe tarifa legal para acreditar la edad de las  personas  e  incluso si media duda sobre tal aspecto el código de la infancia y  la  adolescencia,  en  el  parágrafo  1°  del  artículo 3°, establece que se  presumirá la minoría de edad.   

2.2.    La  observación  de  los videos extraídos del computador del procesado y aportados  en  dos CDs, como del  álbum fotográfico introducido junto con el informe  de  la perito Luz Marina Cubillos, tornan evidente que aquél material incluye a  niños,  algunos  de ellos de edad muy corta, en prácticas de contenido sexual.   

2.3.  Tanto  la  perito   Luz   Marina   Cubillos  quien  estuvo  en  el  allanamiento,  como  la  Subintendente   Yesenia   Ballestas   que   practicó   experticio  técnico  al  computador,  coincidieron  en  referir  que  el  material  que  reposaba  en  el  computador  correspondía a niños y niñas realizando actos sexuales. Lo que no  podían  aseverar los peritos, ni tampoco el Tribunal, es la edad específica de  quienes  participan  en  el  material fotográfico y videográfico, más ello no  incide en la demostración de que se trataba de menores de edad.   

3.   Violación   indirecta   de  la  ley  sustancial. Error de hecho por falso juicio de identidad   

La  censura  debe  igualmente  desestimarse  porque:   

3.1. La pericia de  Yesenia  Ballestas  permitió  al  Tribunal  comprobar  que RALPH PALADINO si se  dedicaba  a  exhibir  representaciones de actos sexuales en los que participaban  menores  de  edad.  En efecto, la perito Ballestas concluyó que al consultar la  información  sobre  los  archivos  enviados  desde el computador del procesado,  pudo  extraer fragmentos de ellos, en los que aparecen videos o escenas sexuales  de  menores,  como  se  evidencia  a  record  1:06:02  del  CD2 del juicio oral.   

3.2. En el informe  pericial  se  concluyó  que  el  computador fue empleado para enviar mensajes a  través  de  Internet a cuentas de correo electrónico “anexando imágenes con  contenido de pornografía infantil”.   

Por eso, no se trataba de la simple descarga  de  videos  para  satisfacer  el  apetito  libidinoso  del  procesado  sino  que  realmente  ellos  fueron  enviados  a  cuentas  de correo electrónico y además  fueron  compartidos  en  la  web  para  que  desde  cualquier parte del mundo se  accediera  a  los  mismos,  con  lo  cual  resulta  clara la acreditación de la  conducta  “exhibir”  y  adicionalmente  la de ofrecer servicios sexuales con  menores,  luego  el  Tribunal  no  alteró  el  contenido  material   de la  prueba.   

El Procurador  

En el mismo orden que impone el principio de  prioridad, se pronunció respecto de los cargos formulados, así:   

1.  Cargo  subsidiario.  Desconocimiento  de  la  estructura  del debido  proceso.   

Solicitó  su  desestimación,  dado que la  notificación  que  la  defensa  denuncia como omitida si se produjo con apego a  los  lineamientos  trazados por el artículo 269 de la Ley 906 de 2004, esto es,  en  estrados.  Fue la inasistencia de la defensa a dicho debate lo que la privó  de la oportunidad de intervenir en el mismo.   

Adicionalmente, la defensa no demostró que  la  no  comparecencia  obedeciera  a caso fortuito o fuerza mayor, motivo por el  cual  surge  diáfano  que  ninguna  irregularidad  se  presentó  en  cuanto al  procedimiento  aplicado para notificar la fecha de la audiencia de sustentación  del   recurso   de   apelación   interpuesto   contra   el   fallo   de  primer  grado.   

2.  Violación   indirecta   de   la   ley  sustancial  por  errores  de  hecho.   

En  cuanto  a  los  cargos  principales  el  Procurador  es también del criterio que no están llamados a prosperar, pues en  materia  penal  opera  el  principio  de  libertad  probatoria consagrado por el  artículo 373 de la Ley 906 de 2004.   

Ninguna  irregularidad  deriva  de  que  se  hubiera  establecido  la  minoría  de edad de quienes participan en las fotos y  videos   que  reposaban  en  el  computador  del  procesado,  a  través  de  la  observación  de  dicho  material,  asistiéndole  absolutamente  la  razón  al  Tribunal  en  este  tópico,  pues  a esa conclusión se arriba con apoyo en las  reglas  del  sentido  común y de la experiencia, toda vez que por ejemplo tanto  la  talla  como el peso son referentes de la edad cronológica, como también lo  son  el  desarrollo  de  los  órganos  genitales  y  la presencia o ausencia de  vellosidad,   datos  que  si  bien  pueden  considerarse  como  simplemente  aproximativos,  son  los  mismos  que  eventualmente  acompañarían un dictamen  pericial para determinar la edad clínica de una persona.   

Igualmente,    está    comprobada   la  configuración  de  los  delitos  atribuidos  al  sentenciado,  esto  es, los de  pornografía   con   menores   y  utilización  o  facilitación  de  medios  de  comunicación para ofrecer servicios sexuales de menores.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

No obstante que el actor formuló contra el  fallo  de  segundo  grado  dos  cargos  principales  por cuyo medio denunció la  violación  indirecta  de  la ley sustancial con ocasión de errores de hecho en  la  apreciación  de las pruebas base de la condena, y uno tercero en calidad de  subsidiario  al  amparo  de  la  causal  segunda  de  casación,  esto  es,  por  desconocimiento  de  la estructura del debido proceso, el principio de prioridad  que  gobierna este medio de impugnación extraordinario impone a la Corte avocar  prioritariamente  el  examen  de  esta  última censura, pues de estar llamada a  prosperar  tornaría inocuo ocuparse del contenido material de la sentencia que,  en  tal  caso,  habría sido proferida en juicio viciado de nulidad y, por ende,  sería igualmente nula.   

Siguiendo   entonces   dicho   orden,  se  tiene:   

CARGO  SUBSIDIARIO.  DESCONOCIMIENTO  DE LA  ESTRUCTURA DEL DEBIDO PROCESO.   

Como consecuencia del principio de oralidad  que  informa  el  procedimiento  penal  acusatorio,  las decisiones adoptadas en  desarrollo  de  la  actuación  procesal se notifican a las partes en estrados y  sólo  excepcionalmente  debe acudirse a la citación por medio escrito. Así lo  prescribe   con   meridiana   claridad  el  artículo  169  de  la  Ley  906  de  2004:   

“[…] Por regla  general las providencias se notificarán a las partes en estrados.   

En  caso  de no comparecer a la audiencia a  pesar  de  haberse  hecho  la  citación oportunamente, se entenderá surtida la  notificación  salvo  que  la  ausencia  se  justifique  por fuerza mayor o caso  fortuito.  En este evento la notificación se entenderá realizada al momento de  aceptarse la justificación.   

De   manera   excepcional  procederá  la  notificación  mediante  comunicación  escrita  dirigida  por telegrama, correo  certificado,  facsímil,  correo electrónico o cualquier otro medio idóneo que  haya sido indicado por las partes.   

Si  el  imputado  o  acusado  se encontrare  privado  de  la  libertad,  las  providencias notificadas en audiencia le serán  comunicadas  en el establecimiento  de reclusión, de lo cual se dejará la  respectiva constancia.   

Las  decisiones adoptadas con posterioridad  al  vencimiento  del término legal deberán ser notificadas personalmente a las  partes que tuvieren vocación de impugnación.”   

En  el  caso  que  ocupa la atención de la  Sala,  es  verdad  inobjetable  que la defensa fue oportunamente enterada por la  Secretaría   del   Tribunal   Superior   de   Bogotá,   a  través  de  sendas  comunicaciones                escritas3,  tanto  de la fecha señalada  para  llevar  a  cabo  la  audiencia  de sustentación del recurso de apelación  interpuesto  por  la fiscalía en contra de la sentencia absolutoria, como de su  reprogramación  en  virtud  de  la  petición de aplazamiento presentada por la  parte impugnante.   

Asimismo,   las   constancias  procesales  informan  cómo  llegado  el  día  y  hora  previamente  fijados en esa segunda  ocasión  para  llevar  a  cabo  la audiencia, sólo concurrió la fiscalía, en  cuya   presencia   se   instaló   el   debate   y   se   dispuso   continuarlo   a  las  dos  de  la  tarde,  determinación que fue notificada en estrados.   

Importa  señalar  que  nada de lo anterior  resulta  conculcatorio  de  la  estructura básica del  debido proceso, por  cuanto  no  medió   evento  excepcional  que  impusiera al Tribunal librar  comunicación  escrita  en  orden  a  enterar  a  la  defensa  de la hora en que  proseguiría  la  audiencia.  Opuestamente,  fue  la  parte  que  ahora  reclama  vulnerado  el  debido  proceso,  la que con su inasistencia se privó a si misma  del  derecho  de enterarse de aquella novedad y, más tarde, de participar en el  debate.   

En  cuanto  a dicho tópico, se equivoca el  censor  al sostener que la decisión del Tribunal de postergar para las horas de  la  tarde  la  sustentación de la apelación, debe interpretarse como un evento  extraordinario  que  obligaba a librar comunicación escrita, a fin de agotar su  enteramiento a las partes.   

De  hecho,  basta  verificar  el  registro  respectivo     para    constatar    que    la    audiencia    se    instaló  de  acuerdo con la programación  previamente  comunicada  a  las  partes,  luego la decisión de proseguirla más  tarde  pudo  ser  conocida  por  el  defensor de haber concurrido a la audiencia  respectiva  en  cumplimiento  de los deberes que le eran propios del mandato que  le otorgó el procesado.   

Por lo demás, acerca de las restantes   incidencias  narradas  por  el  censor, bien está recalcar que en el proceso no  obra  una  sola  constancia  acerca  de la presencia del defensor el día en que  tuvo  lugar  la  sustentación  del recurso, ni éste dejó constancia posterior  acerca  de la supuesta información verbal transmitida por la Magistrada Ponente  sobre  el  aplazamiento  de  la  audiencia  a petición de la fiscalía. Tampoco  allegó  a  la  Corporación  las  explicaciones del caso para justificar algún  motivo  de  fuerza  mayor  que  le  hubiera  impedido  comparecer a la audiencia  respectiva.   

Y  es  que  aun  admitiendo,  en  gracia de  discusión,   que   el   defensor    del   procesado   haya  sido  enterado  informalmente  de  que  la  audiencia no se iba a realizar a la hora previamente  señalada,  era  su  deber  inexcusable  esperar  al  acto de instalación de la  audiencia  programada,  para enterarse allí mismo de la nueva fecha que habría  de  señalarse,  en tanto que ese era el escenario en que dicha decisión debía  adoptarse   y  notificarse  a  las  partes,  como  en  efecto  aconteció.    

En suma, fue la incuria del defensor la que  lo  privó  de  conocer y pronunciarse acerca de los argumentos expuestos por la  parte  apelante, más cuando al tenor de lo dispuesto por el artículo 178 de la  Ley  906  de  2004, aunque le asistía el derecho de concurrir a la audiencia de  sustentación  del  recurso,  su  presencia  no  era indispensable para llevarla  cabo.   

El    cargo,    en   consecuencia,   no  prospera.   

PRIMER  CARGO.  ERROR  DE  HECHO  POR FALSO  JUICIO DE EXISTENCIA.   

    

1. Cuestión previa     

Según  se  extracta  de la fundamentación  ofrecida  por  el  censor  en  desarrollo  del cargo, su propuesta casacional se  funda  en  que  la edad de las personas registradas en el material pornográfico  hallado  en  el  computador  personal del procesado, sólo podía establecerse a  través  del  concepto  experto  de médico legista y no a través del análisis  efectuado  por  el  Tribunal,  a  partir  de  la  observación  de  los archivos  mismos.   

En ese orden de ideas, el yerro atribuido al  Tribunal  no  se  apoya  en  que  hubiera  supuesto  la  existencia de la prueba  científica  echada  de  menos  y  por  tanto, tampoco corresponde a un error de  hecho  por  falso  juicio  de  existencia,  pues  como  de  manera  pacífica ha  señalado  la  jurisprudencia  de esta Sala, dicha especie tiene lugar cuando el  sentenciador   infiere  consecuencias  valorativas  a  partir  de  un  medio  de  convicción  que  no  forma  parte de la actuación, o cuando omite apreciar uno  legalmente aportado al proceso.   

Opuestamente,  la denuncia del casacionista  apunta  a  denotar  un  yerro  por  falso  raciocinio  en la medida en que, a su  juicio,  para  llegar  a la conclusión de que se hallaba demostrado el elemento  normativo  de  los  tipos penales imputados al procesado, esto es, la calidad de  menores  de  edad  de quienes  participan  en  las fotos y videos de contenido pornográfico almacenados por el  procesado  en su computador, no bastaba con acudir a la observación directa del  material  digital  incautado  y  evaluarlo  a  partir  de  reglas de experiencia  relativas  al  desarrollo  fisiológico ordinario de las personas y la presencia  cronológica de sus caracteres de orden sexual.   

No obstante lo anterior, dado que la demanda  fue  admitida,  la  Sala  dará  por superado el defecto advertido, abordando su  estudio  desde  la  perspectiva  analítica  a  la  que en realidad corresponde.   

    

1. El  sistema  de  libertad  probatoria y  la necesidad de prueba  pericial para establecer la minoría de edad     

De  acuerdo  con  el  sistema  de  libertad  probatoria    que   gobierna   la   materia   procesal   penal   “…  los  hechos  y  circunstancias  de  interés  para la solución  correcta  del  caso, se podrán probar por cualquiera de los medios establecidos  en  este  Código  de  Procedimiento  Penal  o  por  cualquier otro de carácter  técnico  o  científico  que  no  violen  los  derechos  humanos” -artículo 373 Ley 906 de 2004-.   

Asimismo,  el ordenamiento adjetivo erigió  como  medios  de  conocimiento  de  los  cuales se sirve el juez para adoptar la  decisión:   la   prueba  testimonial,  la  pericial,  la  documental  y  la  de  inspección,  así  como los elementos materiales probatorios, evidencia física  o  cualquier  otro  medio  técnico  o  científico que no viole el ordenamiento  jurídico  –artículo 382  ejusdem-.   

El análisis de las anteriores disposiciones  permite  concluir  de  manera  categórica  que  el legislador no condicionó la  demostración  de  los  hechos  a la concurrencia de algún específico medio de  conocimiento,  sino  que  dotó al juez de la facultad de acudir a cualquiera de  ellos,  bastando  con  que cuenten con la capacidad demostrativa suficiente para  acreditar su existencia, más allá de toda duda.   

Por  ello, aunque la Corte no desconoce que  siempre     podrán     verificarse    hipótesis4  en  que  determinado  hecho o  circunstancia  demande  para  su  demostración  de  un  medio de convicción en  especial  o de la concurrencia de varios de similar naturaleza o complementarios  entre  sí,  ello  no  comporta que se esté ante un sistema tarifado de prueba.   

Opuestamente, lo revelado en eventos como el  anterior  es  que  el  juzgador  se  encuentra  inexorablemente  atado  al valor  demostrativo  que cada medio de convicción posee, de forma que las conclusiones  a  las cuales arribe dependerán, en cada caso, de su aptitud demostrativa en si  misma considerada.   

En  ese  orden de ideas, bien puede suceder  que  el  dictamen  médico  legal sea necesario para concluir más allá de toda  duda  si  una  persona  supera  o  no el límite de los 18 años de edad, cuando  quiera  que  ofrezca  características  morfológicas  compatibles con las de un  adulto,    o    evidencie    un    desarrollo    avanzado    de   sus   órganos  reproductivos.   

Pero  también  es perfectamente viable que  para   establecer   la   minoría  de  edad  no  sea  necesario  dicho  concepto  especializado,  tratándose  de personas cuya talla, estructura ósea y grado de  evolución  de  los  órganos  reproductivos  revelen, a simple vista, que no ha  llegado  al  periodo  de  la pubertad o que apenas lo inicia, aspectos todos que  sin  duda  pueden ser constatados a través de la simple observación directa de  su  fisonomía,  enlazada con factores como la ausencia de desarrollo mamario en  las  mujeres,  o  el  escaso  crecimiento  del  órgano  de  la reproducción en  hombres,  o  la  no  presencia  de  vello  púbico  y  axilar  en  unos y otros.   

    

1. El caso concreto     

En  el  asunto que ocupa la atención de la  Sala,  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá  estimó  que  la acreditación de la  minoría  de  edad de las personas que participaban en los videos y fotografías  de  carácter  pornográfico  almacenados  en  el  computador  del procesado, no  demandaba  de  la prueba científica que el actor echa de menos, puesto que  la  observación directa de la evidencia física incorporada al juicio resultaba  altamente demostrativa de ese particular aspecto.   

En    esa    dirección   objetó   las  consideraciones  tenidas  en  cuenta  en  la  sentencia  absolutoria  de primera  instancia, señalando:   

“[…]  resulta  desacertado  el fallo de  instancia  al exigir que el ingrediente normativo referente a la edad del sujeto  pasivo,  se  acreditara,  bien  mediante  registro  civil  de  nacimiento de las  víctimas  o por experticia forense practicada a las mismas, por cuanto, como lo  alega  el  ente acusador, de los elementos de convicción aportados y discutidos  al  juicio  oral, se establece de manera inconcusa que el material pornográfico  hallado   en   el  computador  de  RALPH  PALADINO  contenían  escenas  en  las  participaban que menores de edad.   

Ello se deduce de un análisis somero de los  documentos  obrantes  a  folios  550  y  siguientes de la carpeta, en los que se  reproducen  físicamente  apartes del enorme plexo de imágenes contenidas en el  computador  referido,  los  cuales también se encuentran en medio magnético en  los  Cds  rotulados  ‘caso  pornografía  MT483 1 y 2’,  los cuales fueron aportados y discutidos en juicio.   

Y es que en este evento no se requiere de un  experto  forense  o  de un registro civil de nacimiento, para establecer la edad  aproximada  de las personas que aparecen en los documentos mencionados, toda vez  que  haciendo  uso  del  sentido  común  y las reglas de experiencia es posible  concluir,  primero,  que  se trata de menores de dieciocho (18) años y segundo,  que   la   edad  de  algunos  de  los  mismos  es  inferior  a  los  doce  años  (12).   

Así  lo  concluiría  el  hombre  medio al  observar  en  los mencionados elementos probatorios, la contextura corporal, los  rasgos  físicos,  la  estatura,  el  desarrollo de los caracteres sexuales y la  ausencia  de  vello  púbico  y  axilar  de  la  mayoría de las personas que se  observan    en   las   fotografías   y   los   videos   a   los   que   hacemos  alusión.”.   

Como  se  aprecia,  el ejercicio analítico  efectuado  por  el  Tribunal  no  ofrece  reparo,  puesto  que  a  partir  de la  observación   de  la  evidencia  incorporada  al  juicio  pudo  constatarse  la  existencia  de  registros  fotográficos  y videográficos en los que participan  personas  desarrollando  actividades explícitas de contenido sexual, quienes de  cara  a  su  desarrollo  corporal  ciertamente  corresponden  a  niños y niñas  impúberes,  de  modo  que  conforme  a  la  reglas  de experiencia a las cuales  acudió,  podía concluir más allá de toda duda, y sin necesidad de que obrase  reconocimiento médico legal, que se trataba de menores de edad.   

Incluso,   bien  está  precisar  que  el  ejercicio  abordado  por  el  fallador  no desconoció la necesidad de la prueba  pericial   tratándose  de  algunas  imágenes  de  hombres  jóvenes,  también  almacenadas  en el computador del procesado, respecto de las cuales puntualmente  refirió:   

“… es necesario precisar que en algunos  eventos,  como el referido en la sentencia revisada respecto de las fotografías  de  cuatro (4) jóvenes, en efecto, se encuentra duda respecto de la edad de los  mismos;  empero,  tal  situación constituye la excepción respecto del universo  probatorio  aportado  por  el  ente  acusador, en el que predominan imágenes de  menores de edad”.   

Así  las cosas, las razones por las cuales  se  concluyó que en el material pornográfico incautado participaban menores de  edad,  no  fue  un  ejercicio  caprichoso por parte del Tribunal, ni obedeció a  criterios  subjetivos  distantes  de  la  sana  crítica  o en contravía de las  reglas   de   experiencia,   perfectamente   aplicables  al  caso  bajo  examen.   

Por  consiguiente,  no  le asiste razón al  casacionista  cuando  sostiene que la minoría de edad demanda indefectiblemente  para  su  demostración  de  prueba consistente en reconocimiento médico legal.   

Tampoco  puede  aceptarse, por ende, que el  Tribunal  haya  efectuado  un ejercicio de raciocinio defectuoso, al estimar con  fundamento  en  las  reglas  de  experiencia  ya  referidas,  que la edad de las  personas  partícipes  en  el material pornográfico almacenado en el computador  se  deducía  a  través  de  observación  directa, con fundamento en su escaso  desarrollo corporal y genital.   

En   tales   condiciones,   el  cargo  no  prospera.   

SEGUNDO  CARGO.  ERROR  DE  HECHO POR FALSO  JUICIO DE IDENTIDAD.   

Como quiera que el demandante extiende esta  censura  a  los dos delitos por los cuales se declaró penalmente responsable al  procesado,  esto  es,  por  el  de  “pornografía con  menores”         y          “utilización  o  facilitación  de  medios  de comunicación para  ofrecer  o  contactar servicios sexuales de menores”,  por  razones  de  orden  metodológico,  abordara  la Sala de manera separada el  examen  de  las  razones que en uno y otro se exponen como fundamentación de la  censura.   

    

1. El delito de pornografía con menores     

El  demandante, ya se mencionó, estima que  el  Tribunal  distorsionó  el  contenido material del dictamen pericial rendido  por  la  Subintendente  Yesenia  Ballestas,  incorporado  al  juicio mediante su  testificación,  en  tanto  concluyó  con fundamento en esa prueba que  el  procesado   envió  correos  electrónicos  a  los  cuales  anexó  material  de  pornografía  con  menores,  actualizando   así   la   conducta   alternativa   del   tipo   consistente  en  “exhibir”.   

No obstante, agrega el demandante, la prueba  en  cuestión que dijo el Tribunal haber consultado, revela una realidad diversa  a    la    declarada,    esto    es,    que    RALPH    PALADINO    recibió    a    su    correo    dichas  comunicaciones.   

Con el propósito de verificar si tuvo lugar  el  error  denunciado,  empiece por recordarse que aunque la fiscalía atribuyó  al  señor  PALADINO  la  realización  de  tres  de  las conductas alternativas  contempladas  en  el  artículo  218  del Código Penal, esto es, las de filmar,  fotografiar   y  exhibir  pornografía  con  menores,  el  Tribunal fue del  criterio  que  sólo existía prueba atinente a la actualización del tipo penal  en  la  última de dichas modalidades -exhibir material  pornográfico  en  el cual participan menores de edad-.   

Sobre el particular se dijo en la sentencia  de segunda instancia:   

“[…] Coincidimos con el análisis [del a  quo]  atinente  a  que  no  obran en el plenario los elementos de convencimiento  suficientes  para  afirmar  que el enjuiciado fotografió o filmó a los menores  de  edad  que  aparecen  en  las  imágenes que fueron halladas en el computador  incautado,  dado  que  el hecho que las mismas aparezcan allí constituye apenas  un  indicio  contingente  leve  respecto  de  que  PALADINO  hubiese  sido quien  capturó  los  videos  o las fotografías a las que hacemos referencia, toda vez  que  resulta factible que el procesado haya bajado las mismas de la Internet, lo  que  hace  imposible afirmar de manera conclúyete que el encausado materializó  las acciones referidas.   

Lo que no se comparte es que el fallador de  instancia  haya  desestimado los restantes verbos rectores del tipo, respecto de  los  cuales  ciertamente obra prueba indiciaria y directa de la materialización  de los mismos, tal como lo narran los testigos de cargo.   

Así las cosas, en lo tocante a la  conducta exhibir, la lectura que de la  misma  hizo  el  a quo resulta equivocada, habida cuenta que su justipreciación  no  respondió  siquiera  a  la  forma  como  la  conceptualizó,  toda  vez que  no  tuvo  en  cuenta  que en desarrollo del juicio se  probó  que RALPH PALADINO expuso, divulgó y publicó material pornográfico en  el que participaban menores de edad.   

Ello  es  así,  por  cuanto  como  se evidencia en la experticia realizada por YESENIA BALLESTAS  GUTIÉRREZ,  el  procesado  envió  correos  electrónicos  adjuntando  material  pornográfico  con  imágenes  de  menores  de edad, a tal conclusión se arriba  luego  de realizar un somero cotejo entre los archivos adjuntos remitidos en los  mensajes  y  los que reposan en el disco duro del computador incautado, tal como  se  lee  en  los anexos 9 y 10 del peritaje referido, en los que se evidencia el  envío, entre otros, del archivo scholboys_fuckjpg.   

Acorde   con  lo  anterior,  es  palmario  que RALPH PALADINO hizo público por medio de correos  electrónicos,   material  pornográfico  en  el  que  participaban  menores  de  edad,  lo  que nos permite afirmar, sin lugar a dudas,  que  el  enjuiciado  materializó  el  verbo  rector  exhibir  reprochado  en el  subexámine.”-Negrillas fuera de texto-.   

Ahora  bien,  en  la prueba pericial que le  sirvió  de fuente a la conclusión del Tribunal, la experta en sistemas Yesenia  Ballestas  explicó  cómo  mediante  el uso de herramientas de software forense  fue  posible  hallar  rastros  de  algunos  correos  electrónicos  enviados  y  recibidos  por  el procesado,  relevantes  frente  a  la  imputación  penal  formulada  en  su contra. Así lo  mencionó  en la respectiva experticia, mencionando puntualmente los directorios  en   los   cuales   verificó  la  existencia  de  tales  comunicaciones,  así:   

“-Documents and  settingsJhon     WayneLocal     SettingsAplication    dataMocrosoftoutlook:  En   este   directorio   se   encontró   el  archivo  Outlook.pst,  que  es  el  encargado  de almacenar mensajes recibidos o enviados  desde           Microsoft           Outlook5.   Mediante   el  empleo  del  software   forense  Ilook  fue  posible  la  visualización  de los emails,  en   uno   de   ellos  se  observa  un  mensaje    enviado   desde   Squirrel-bsa@hotmail.com   con  cuatro  fotografías         anexas         donde         aparecen         muchachos    desnudos.   (Ver anexo 9).   

[…]  

-Documents  and settingsJhon WayneLocal  SettingsTemporary   Internet   Files   Content.IE5   OXEY1Q6A:   Archivo  temporal  eliminado  y  recuperado  con el software forense  Ilook;  en este directorio se encontró un archivo con extensión HTML, donde se  observan  algunas  partes  de  un  correo electrónico  recibido     (getmsg6)   de  la  cuenta  de  correo  luzzory2000@hotmail.com,  aquí  se  aprecia  que ha sido anexado un archivo con extensión  .avi,       de       nombre       ‘2boysPlayPool1_5.avi’.  Al verificar la existencia de este archivo en la copia imagen del  disco  duro  se  localiza almacenado físicamente en la misma ruta C:Documentes  and   SettingsJhon   WayneMy   DocumentesMy   received  FilesBoys  in  pool.  (ver  anexo 10).   

– Documents and settingsJhon WayneLocal  SettingsTemporary   Internet   Files   Content.IE5   7ZD4S3B8:   Archivo  temporal  eliminado  y  recuperado  con el software forense  Ilook;  en este directorio se encontró un archivo con extensión html, donde se  observan  algunas  partes  de  un  correo electrónico  redactado                 (compose7)   en  la  cuenta  de  correo  rao9666@hotmail.com,  en  el  aparecen  anexados 19 archivos con extensión  .jpg,  los  cuales al ser verificados en el disco duro se localizan físicamente  almacenados  en  la  ruta C:Documentes and SettingsJhon WayneMy DocumentesMy  received  filesThubnail. A continuación se listan los  nombres   de   los   archivos   anexados  (ver  anexo  11):   

    

* 2709_(Schoolboys_fuck).jpg   

* 2709_(Schoolboys_fuck).jpg   

* 2709_(Schoolboys_fuck).jpg   

* 2709_(Schoolboys_fuck).jpg   

* 2709_(Schoolboys_fuck).jpg   

* 2709_(Schoolboys_fuck).jpg   

* 2709_(Schoolboys_fuck).jpg   

* 2709_(Schoolboys_fuck).jpg   

* 3034094.jpg   

* 312971.jpg   

* 313009.jpg   

* 313027.jpg   

* 313044.jpg   

* 3554-Sex actions.jpg   

* 4118-Gays-hardcore.jpg   

* 4151-Gays-hardcore.jpg   

* 4185-Gays-hardcore.jpg   

* 5859_(Orly_teenagers)jpg     

-Documents  and settingsJhon WayneLocal  SettingsTemporary   Internet   Files   Content.IE5   JC9TNT40:   Archivo  temporal  eliminado  y  recuperado  con el software forense  Ilook;  en este directorio se encontró un archivo con extensión html, donde se  observan  partes  de  un  correo electrónico recibido  (Hotmail8) de la cuenta  de                 correo                 luzzory2000@hotmail.com,  en  éste  aparecen anexados tres archivos con extensión .jpg de  nombres                 ‘2boysPlayPool11_06­_avi_.jpg,         ‘2boysPlayPool11_07­_avi1_.jpg,         ‘2boysPlayPool11_08­_avi_.jpg,  los  cuales  al  ser  conforntados  en  el disco duro se  hallaron  físicamente  almacenados  en  la ruta C:Documentes and SettingsJhon  WayneMy    DocumentesMy    received    FilesBoys    in   pool.   (ver      anexo      12).”    9          -Negrillas y Subrayas fuera de texto-.   

Así las cosas, del contenido material de la  prueba  pericial  incorporada  al  juicio  a  través de la testificación de la  experta  en  sistemas  Yesenia  Ballestas,  se desprende que ésta efectivamente  halló  rastros  del  envío  de   dos   correos   electrónicos   por   parte  del  procesado10    remitidos    desde    las    cuentas    Squirrel-bsa@hotmail.com      y     rao9666@hotmail.com  -anunciados   por  la  Subintendente  Ballestas  como  incluidos    en    los    anexos    N°9    y   1111-,  los  cuales  incluían  en  ambos  casos información adjunta correspondientes a  material pornográfico.   

A través del primero de ellos, el procesado  anexó    4    fotografías    de    “muchachos  desnudos”  según referencia  explícita  de  la  perito,   quien  incluyó  en  su estudio las imágenes  respectivas  de  los jóvenes, de cuya observación se infiere cómo atendido su  desarrollo  corporal,  no  es  posible  concluir  más allá de toda duda que se  trate  de  menores  de  edad,  circunstancia  última  incluso  admitida  por el  Tribunal  en  el  cuerpo  de  la  sentencia  de segunda instancia, tal y como lo  destacó  en precedencia la Sala al abordar el examen del primer cargo postulado  por el actor.   

Mediante  el  segundo  correo  enviado,  en  cambio,  si  se  verificó  la  exhibición  de  material  de  pornografía  en  el  cual participan menores de  edad,  como  sin  ambages  lo  certificó  la  perito  Ballestas,   quien   de   manera   puntual  explicó  que  las  19  fotografías  retransmitidas  por  el  procesado desde su cuenta de correo, fueron halladas en  la  carpeta “C:Documentes and SettingsJhon WayneMy  DocumentesMy   received   filesThubnail”,   donde  permanecían  almacenadas  y  hacían  parte de una colección gráfica de mayor  extensión  correspondiente  a “[…] 1.552 imágenes  en  formato  .jpg,  donde  se  aprecian  niños  realizando  acciones  excitantes  con       sus       órganos       genitales”12.   

Asimismo,  el  estudio  técnico  reveló  rastros  de  dos correos más que incluían material de pornografía con menores  -boysPlayPool-   remitidos        de        la        cuenta        luzzory2000@hotmail.com   y  recibidos  por el procesado –los  cuales se anunciaron en el cuerpo  del    dictamen    como    anexos   N°10   y   1213-  ,  cuyas  imágenes  almacenó  en el disco duro de su computador, específicamente  en   el   directorio   “[…]   C:Documentes   and  SettingsJhon      WayneMy     DocumentesMy     received     FilesBoys     in  pool.”.   

De  lo expuesto en precedencia se concluye,  entonces:   

     

1. Que  si  bien  el Tribunal citó como fundamento de la conclusión a  la   cual   arribó  consistente  en  que  el  procesado  exhibió  material  de  pornografía   con   menores,  los  anexos  9  y  10  del  dictamen  los  cuales  verdaderamente    se    refieren    a:   (i)   un   mensaje    enviado  pero con 4 fotos de personas que  no  pueden catalogarse como menores de edad y, (ii) uno con imágenes de menores  en  actividades  explícitas  de  contenido  sexual  pero  que  fue recibido,  es  verdad  incuestionable que  dicho  yerro  resulta  marginal  e  intrascendente, por cuanto la prueba como un  todo   considerada,   no   fue  objeto  de  la  distorsión  denunciada  por  el  demandante.     

         Ello  es  así  porque, independientemente de la equivocada mención  de  los anexos ya referidos, evidentemente el Tribunal aludió de manera expresa  a   los   rastros   del   correo   enviado  por  el  procesado  que sí contenía pornografía con menores, al  punto  que  en  el  aparte  pertinente  de  la  sentencia  citó directamente su  contenido,  esto  es,  las  19  fotografías que viajaron por la Internet de las  cuales    se    destacaban   los   archivos   titulados   como   “Schoolboys_fuck”,  mismos que bien está  insistir,  contenían imágenes de niños realizando acciones excitantes con sus  órganos genitales.   

     

1. Tampoco  puede  obviarse que el Tribunal contrariando la evidencia a  su  disposición  magnificó  su  cantidad,  al mencionar que el procesado   “[…]   envió  correos  electrónicos  adjuntando  material  pornográfico con  menores de edad”.     

         En  realidad,  se  halló rastro de uno sólo de ellos, imprecisión  que,  con  todo,  tampoco  afecta  la  validez  de las conclusiones a las cuales  llegó  el  sentenciador  de segundo grado, ni hace decaer el juicio de reproche  elevado   contra  el  procesado  como  autor  del  delito  de  pornografía  con  menores.   

         Ciertamente,  conforme a la redacción original del artículo 218 de  la        Ley        599        de        200014,  aplicable  al caso dada su  vigencia  para  la  época  de  realización  del injusto típico, incurre en el  delito  de  pornografía  con  menores            “[…] el que  fotografíe,  filme,  venda,  compre,  exhiba  o de cualquier forma comercialice  material  pornográfico en el que participen menores de edad…”, de  donde  surge  claro  que la actualización de cualquiera de esas  conductas  alternativas  no  está  condicionada  a  su  ejecución  habitual  o  reiterada.   

         Contrariamente,  deviene  indiferente que la elaboración de fotos o  videos  de  contenido pornográfico en que participan menores de edad, su venta,  compra,  exhibición  o comercialización, se realice en una sola ocasión, como  se  demostró  en  el  caso  de  la  especie, o en muchas, o que tal material se  publique  para  ser  visto por muchas personas, por un grupo reducido de ellas o  por una sola.   

1.3.  Igualmente,  ninguna  trascendencia  reviste  que  la  perito no haya podido reconstruir el texto del mensaje al cual  el  procesado  anexó  las  19  fotografías  que  incluían  a  menores de edad  realizando  acciones  excitantes  con  sus  órganos genitales, y por cuyo medio  ciertamente  publicó dicho material, pues el verbo rector “exhibir” resulta  omnicomprensivo  tanto  de  aquellos  eventos  en  los  cuales la conducta está  signada   por  fines  comerciales,  como  cuando  tiene  por  objeto  el  simple  intercambio para el disfrute privado.   

         En  efecto, la estructura delictiva incluyó tanto a quien produce y  negocia  pornografía  con  menores de edad, como a quien la compra, de donde se  infiere  que  fue voluntad del legislador hacer partícipes de la sanción penal  no  sólo  a los promotores de dicha forma de explotación sexual, sino también  a  los  consumidores  de  la  misma,  por  razón  de  su carácter rotundamente  ilegal.   

         Al   respecto,   bien  está  precisar  que  aun  cuando  el  Estado  colombiano  no  limita la producción, comercialización, exhibición y acceso a  material  pornográfico  en  el que participan mayores de edad, ni los penaliza,  bajo  el  entendido  que  esas  distintas  manifestaciones  están amparadas por  la   libertad  de expresión y el ejercicio de los derechos a la privacidad  e  intimidad15,  no acontece lo propio con la pornografía infantil que de antaño  ha  sido  considerada  como  material  de elaboración y circulación prohibida.   

         Ello  como  consecuencia  del  mandato  superior  contenido  en  los  artículos  44 y 45 de la Constitución Política que prevén un amplio marco de  protección    para    la    infancia    y    la    adolescencia    “…contra  toda  forma  de  abandono,  violencia  física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral  o   económica   y   trabajos   riesgosos”  y  para  “…la      protección      y      formación  integral”,  desarrollado  entre  otros  estatutos  a  través  de  la  ley  679  de  2001, por cuyo medio se  diseñó   y  articuló  una  política  integral  que  involucra  medidas  de  orden preventivo, educativo,  regulatorio,  administrativo  sancionatorio,  policivo  y  penal,  con  miras  a  “prevenir  y  contrarrestar  la  explotación,  la  pornografía infantil y el turismo sexual con menores”.   

        Agréguese    que   ese   marco   de   protección   constitucional  y   legal   ha     sido    además    ratificado  por  el  Estado  colombiano a  través   de   distintos  instrumentos  internacionales,  siendo  de  particular  importancia    su   adhesión   al   “Protocolo  Facultativo  de  la  Convención  sobre los Derechos del  Niño   relativo   a  la  Venta  de  Niños,  la  Prostitución  Infantil  y  la  Utilización     de     los     Niños     en     la    Pornografía”,  adoptado  en  Nueva  York el 25 de  julio    de    2000   e   incorporado   a  la  legislación nacional a través de  la        ley        765        de        200216,        por  cuyo  medio  se  asumió,  entre  otras  obligaciones,  la  de  adoptar las medidas necesarias para que,   

        “[…]  como  mínimo… queden íntegramente comprendidos en  su   legislación   penal,  tanto  si  se  han  cometido  dentro  como  fuera  de sus fronteras, o si se han  perpetrado individual o colectivamente:   

                                            […]   

        b)  La  oferta,  posesión,  adquisición o entrega de un niño con  fines  de  prostitución,  en  el  sentido  en  que  se  define  en el artículo  217.   

        c)   La  producción,  distribución,  divulgación,  importación,  exportación,  oferta,  venta  o  posesión,  con los fines antes señalados, de  pornografía  infantil,  en  el  sentido  en  que  se  define  en  el  artículo  218.    

En suma, el panorama expuesto revela que el  procesado,  a  partir  del  abundante  material  de pornografía con menores que  almacenaba  en su computador personal, procedió a exhibir una muestra del mismo  para  uso  de  terceros  indeterminados, como sin asomo de duda lo certificó la  perito  en  sistemas Yesenia Ballestas, razón por la cual, se concluye, no tuvo  lugar  el  error  de  hecho  por  falso  juicio  de  identidad  postulado por el  censor.   

Debe  sí  destacarse  que  éste,  en  el  desarrollo  del  cargo,  incurrió  en  el  mismo  yerro  cuya existencia acusa,  marginando  de su análisis los apartes del dictamen pericial que dan cuenta del  envío  del  correo  electrónico  al  cual  fueron  anexadas 19 fotografías de  niños  impúberes realizando prácticas de masturbación, conducta a través de  la  cual,  como  lo declaró probado el Ad Quem, RALPH PALADINO, incurrió en el  delito   de   pornografía  con  menores,  en  la  modalidad  de  exhibir  dicho  material.   

Las  anteriores  razones  conducen  a  la  desestimación   del   cargo   respecto   de  la  conducta  punible  materia  de  examen.   

    

1. El    delito    de   “utilización   o  facilitación  de  medios  de  comunicación  para ofrecer o contactar servicios  sexuales de menores”     

Dos  aspectos  fundamentales  destaca  el  demandante  acerca  de  las  conclusiones  que  llevaron  al  Tribunal  a hallar  satisfechas    las   exigencias   típicas   del   delito   de   “utilización   o  facilitación  de  medios  de  comunicación  para  ofrecer  o contactar servicios sexuales con menores”:   

(i)  De  una parte, que en el proceso no se  acopió  prueba  indicativa  de que el procesado se hubiere contactado a través  de  internet  para  ofrecer  u  obtener  servicios  sexuales de menores, como se  desprende  del  testimonio  rendido  por  la  investigadora  de campo Luz Marina  Cubillos                  Rodríguez19    quien    precisó    su  imposibilidad de determinar dicho aspecto.   

(ii) Y de otra, que el Tribunal obviando esa  realidad  probatoria acudió a una tesis interpretativa inaceptable, consistente  en  que  el  hecho  de  ver  imágenes  o videos con pornografía de menores, de  aquellos  que  puede acceder cualquier persona que tenga un computador y navegue  en  internet,  constituye  conducta  típica,  antijurídica  y  culpable,   específicamente  bajo  la  modalidad  de  efectuar  contacto sexual virtual con  menores de edad.   

Sobre   la  base  de  dicha  proposición  jurídica  abordará  la  Sala  el  examen  del  cargo  anunciando  desde  ya su  prosperidad,  pues  ciertamente  se  advierte  que  la  distorsión anunciada se  verificó    fruto   de  la  segregación  de  aspectos  relevantes  de  la  testificación  de  la  investigadora  de  campo Luz Marina Cubillos Rodríguez,  declaración   calificada   por   el   Ad  Quem  como  apta  para  acreditar  la  materialización  de  una  conducta  punible  cuyos  elementos estructurales, en  realidad,  no se demostraron ni a través de dicha prueba, ni de ninguna otra de  las practicadas en desarrollo del juicio.   

En  efecto,  el  Tribunal  afirmó  que  en  desarrollo  de  los  debates  se había demostrado que RALPH PALADINO accedía a  páginas de internet donde obtenía,   

“[…] contacto  virtual  con menores de edad  que  interactuaban  con los cibernautas mediante el uso de cámaras web, así se  evidencia  en  algunos  videos  que  reposan  como  elementos  probatorios en el  proceso,     específicamente     en     el     CD     rotulado     ‘caso      pornografía      MT483  N°2’, como también en la  declaración de Luz Marina Cubillos Rodríguez”.   

Pues  bien, baste mencionar que el material  probatorio  aludido  como  soporte  de  aquella  conclusión,  permite a lo sumo  establecer  que  el  procesado  almacenaba material de  pornografía  con menores en su computador, sin que sea  particularmente  demostrativo de que a través de la internet hubiera contactado  a  quienes  participaban  en  el  mismo,  o a otros distintos, para sostener con  ellos  contacto  sexual,  bien  de  manera  personal o por vía virtual, como lo  entendió el fallador.   

Agréguese  que esa conclusión tampoco fue  avalada  por  la  investigadora  Cubillos  Rodríguez,  ni  se  desprende  de su  exposición  jurada,  como  erradamente  se  sostuvo  en la sentencia de segunda  instancia.   

Opuestamente, en desarrollo del juicio oral,  público  y  contradictorio  la  señora  Cubillos  Rodríguez,  testigo  de  la  fiscalía,  fue  interrogada  directamente  por el juez en uso de las facultades  previstas   por   el   artículo   397   de   la  Ley  906  de  200420,  para  que  precisara  si las imágenes correspondían a fotos o filmaciones “[…]  en  directo” interrogante absuelto  por la testigo en los siguientes términos:   

“[…] Existen fotografías y grabaciones,  se   ve   el  niño  frente  al  computador  haciendo  cosas…  pero  no  puedo  establecer…   hay   varios   tipos   de  videos  pero  yo  no  sé  quien  los  hizo”.   

Asimismo,  preguntó  el  juzgador  si  era  posible  determinar  que  RALPH  PALADINO hubiera contactado a menores de edad a  través   de   los  correos  que  recibió  con  material  pornográfico  anexo,  mencionando ésta:   

“[…] No llegue  a  ese punto de la investigación porque no tenía mucha experiencia en casos de  pornografía  infantil,  lo  cual  le manifesté a la doctora  -fiscal  del  caso,  se  entiende- ni sobre  los  modus  operandi  de  la  pornografía infantil. Le hice saber de que había  encontrado  esas  cosas  y  la  forma en que las había encontrado, por eso ella  autorizó  otro  estudio a la DIJIN y otros ítems que había encontrado, porque  no   tenía  yo  los  contactos  con  la  Interpol  para  que  se  hiciera  más  investigación  sobre el caso, por eso se lo manifesté a ella para que el grupo  de la DIJIN hiciera un segundo examen.”   

Precisamente,  el  dictamen  al  cual  se  refirió  esta  testigo, cuya elaboración fue encomendada por la Fiscalía a la  DIJIN  y  que  practicó la Subintendente Yesenia Ballestas, ella sí experta en  la  investigación  de  delitos de pornografía con menores y la utilización de  redes  globales de comunicación con dicho propósito, en ninguno de sus apartes  concluyó  que  se  hubiere  hallado  evidencia  de que el procesado ofreciera o  contactara servicios sexuales de menores a través de la internet.   

Lo  que  refirió  esta  experta fue que al  analizarse  el  historial  de  internet  alojado  en  el  equipo de cómputo del  procesado  pudo  establecerse  que  su  usuario,  el  procesado  RALPH PALADINO,  “[…]   consultaba   y   descargaba  archivos  con  contenido de pornografía infantil”.   

Que     también     “[…]       accedía      a      la      comunidad      ‘nenesvid_2005,  de  la  página web de  yahoo.com  y  descargaba  información  (videos)  con  contenido de pornografía  infantil”.   

Que  alojaba  en  dicho  equipo además del  material  pornográfico  consistente  en  1.730  archivos en formato jpg, 113 en  formato   mpeg,  15  en  formato  avi  y 2 más en formato wmv,“[…]  cinco  archivos  comprimidos  en formato WINZIP protegidos  con  contraseña  (encriptados), los cuales al desencriptarlos contenían videos  e  imágenes  de  niños  bailando  y  realizando  acciones  excitantes  con sus  órganos genitales”.   

Y   finalmente   que   el   usuario   del  equipo“[…]  consultaba  las páginas web SLIL.RU y  Rapidshare.de,  las  cuales  se hallan alojadas en servidores gratuitos que  permiten  almacenar  archivos  y compartirlos en la web para que desde cualquier  parte    del    mundo    se    pueda    acceder   a   ellos   y   descargar   su  información”.   

Es entonces evidente que el estudio técnico  fue  conclusivo en punto a evidenciar que RALPH PALADINO era asiduo visitante de  páginas  que  alojan pornografía con menores de edad y consumidor de este tipo  de  material  prohibido,  el cual  descargaba y almacenaba en el disco duro  de  su  equipo  de cómputo, bien en formatos fotográficos o de video, acciones  que  por  sí mismas no pueden tenerse por típicas del delito de utilización o  facilitación  de  medios  de  comunicación  para ofrecer o contactar servicios  sexuales con menores, como así lo entendió el fallador.   

En  efecto, se recordará que ese tipo penal  fue  incluido  en  la  legislación  penal  a  través de la ley 679 de 2001, en  desarrollo  del artículo 44 de la Constitución Política, siendo su redacción  original, vigente hasta hoy, del siguiente tenor:   

“[…]                                 CAPITULO VII   

    MEDIDAS PENALES  

ARTÍCULO 34. Adiciónase un nuevo artículo  al Código Penal, con el número 312A, del siguiente tenor:   

Artículo     312A.     Utilización  o  facilitación  de  medios  de  comunicación  para  ofrecer  servicios  sexuales de menores. El que utilice  o  facilite  el  correo  tradicional,  las  redes  globales  de  información, o  cualquier  otro  medio de comunicación para obtener contacto sexual con menores  de  dieciocho  (18)  años,  o  para  ofrecer  servicios  sexuales  con  éstos,  incurrirá  en  pena  de  prisión  de  cinco  (5) a diez (10) años, y multa de  cincuenta    (50)   a   cien   (100)   salarios   mínimos   legales   mensuales  vigentes.   

Las  penas señaladas en el inciso anterior  se  aumentarán  hasta  en la mitad (1/2) cuando las conductas se realizaren con  menores de doce (12) años.   

PARÁGRAFO  TRANSITORIO.  Tan  pronto  como  entre  en  vigencia la Ley 599 de 2000, el presente artículo tendrá el número  219A.   

La  citada  disposición,  junto  con  otras  también  de  carácter  punitivo,  fue  incluida en el pliego de modificaciones  presentadas  con  el  informe  de  ponencia para segundo debate en la Cámara de  Representantes, justificándose así por los ponentes del proyecto:   

“[…]  Se  agregaron algunos artículos  (del  33  al 35) con el propósito de adicionar el Código Penal con los delitos  de  estupro  por  medios  virtuales;  utilización  o facilitación de medios de  comunicación   para  ofrecer  servicios  sexuales  de  menores  y  omisión  de  denuncia,  este  último  para quienes tengan conocimiento de la utilización de  menores  para  la  realización  de  cualquiera de las conductas previstas en el  presente  capítulo  y  omitan  informar  a  las  autoridades competentes. Estos  hechos  delincuenciales  no  fueron  incorporados  en  el recientemente expedido  Código   Penal.   La   redacción   de   estos   tipos   se   explica  por  sí  misma.”21.   

Pues  bien,  acudiendo precisamente al tenor  literal  de  ese  delito,  surge  claro que el contenido prohibitivo se dirige a  amenazar  con  la  imposición de la pena a quien valiéndose de cualquier medio  de  comunicación,  ofrezca o  contacte  servicios sexuales  con  menores,  o  lo  que  es igual, se integre a través de dichos mecanismos a  redes  de  prostitución  de  personas  cuya  edad no supera los 18 años, ya en  calidad  de  proxeneta,  o  bien  como  cliente  de  los  servicios  sexuales en  cuestión.   

Por  descontado  se  da  que la disposición  aludida  no  pretendió,  en  cambio, sancionar penalmente a quienes acuden a la  internet  a  descargar  material  pornográfico en el cual participan menores de  edad,  aspecto  que  emerge  no  sólo  de su clara redacción, sino también al  efectuar  un  rastreo de las disposiciones modificatorias de la Ley 679 de 2001,  particularmente  las  efectuadas  por  conducto de la Ley 1336 de 2009, por cuyo  medio  se  adicionaron  al  tipo  penal  de  la  pornografía con menores nuevas  conductas    alternativas,   llamadas   a   sancionar   la   simple   posesión,  almacenamiento  o  alimentación  de  bases  de datos con dicho tipo de material  ilegal, bien para uso personal o de intercambio.   

En  dicho  sentido, el proyecto original del  cuerpo  normativo  posteriormente  aprobado  y  expedido  como ley 1336 de 2009,  incluyó  un  artículo  que  preveía  la  creación  del tipo penal denominado  “Almacenamiento   e   intercambio  de  pornografía  infantil”, cuyo texto era el siguiente:   

“La  Ley 599 de 2000 tendrá un artículo  219 Bis, así:   

Artículo    219Bis.   Quien   almacene  pornografía  infantil  para  uso  personal  o intercambio por medios físicos o  electrónicos   será   sancionado   con  pena  de  prisión  de  dos  a  cuatro  años.   

Igual pena se aplicará a quien alimente con  pornografía   infantil  bases  de  datos  de  Internet,  con  o  sin  fines  de  lucro”22.   

A      la      postre,  en  desarrollo  de  los  debates se  optó   por   modificar  dicha  iniciativa  por  sugerencia  del  Senado  de  la  República,  involucrando las anteriores conductas al tipo penal de pornografía  con menores, bajo el siguiente texto:   

“[…] Artículo 26. El artículo 218 de  la Ley 599 quedará así:   

Artículo     218.     Pornografía   con   personas   menores   de   18  años.  El  que  fotografíe,        filme,        grabe,  produzca,  divulgue,  ofrezca, venda, compre, posea,           porte,           almacene,   trasmita  o  exhiba,  por  cualquier    medio,    para    uso    personal   o  intercambio,  representaciones  reales  de actividad  sexual  que  involucre persona menor de 18 años de edad, incurrirá en prisión  de  10  a 20 años y multa  de 150 a 1500 salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Igual  pena se aplicará a quien alimente  con  pornografía  infantil  bases  de  datos  de  Internet,  con o sin fines de  lucro.   

La pena se aumentará de una tercera parte  a   la  mitad  cuando  el  responsable  sea  integrante  de  la  familia  de  la  víctima.”23   

Por  manera  que, habrá de concluirse, las  descargas  de  archivos  de  fotografías  y  de  videos  con  contenido  en que  participan  menores  de edad, su almacenamiento e intercambio con o sin fines de  lucro,  conductas  que  fueron  las demostradas en este juicio respecto de RALPH  PALADINO,  no  hacen  parte  del contenido prohibitivo de que trata el artículo  219A  del  Código  Penal,  aun  cuando  en su ejecución ciertamente se acuda a  redes  globales  de  información  donde  se  alojan  tales  contenidos para ser  accedidos incluso gratuitamente.   

Asimismo, es de destacar que la posesión y  almacenamiento  de  ese  material  pornográfico  se  elevó  a la categoría de  delito  sólo  con la expedición de la ley 1336 de 2009, motivo por el cual las  conductas  ejecutadas  por  el  procesado en esa dirección resultaban atípicas  para  la  época en que tuvieron lugar, razón de más para entender que a éste  le  era  imputable  de manera exclusiva el delito de pornografía con menores de  edad,  en  la  modalidad  de exhibir material de dicha naturaleza, como se dejó  señalado  al  dar  respuesta  al  anterior  cargo  postulado contra el fallo de  segundo grado.   

Así  las cosas, se casará parcialmente la  sentencia,  para en su lugar absolver al enjuiciado RALPH PALADINO del delito de  “utilización   o   facilitación   de   medios  de  comunicación  para  ofrecer  o  contactar  servicios  sexuales  de  menores”,  respecto  del  cual se pronunció la segunda instancia  en la sentencia objeto del recurso extraordinario de casación.   

Como  consecuencia  de  ello,  corresponde  marginar  de  la  pena  impuesta  al  procesado la correspondiente a ese injusto  típico,  tasada  por  el  Tribunal  en  setenta  y dos (72) meses de prisión y  cincuenta    (50)   salarios   mínimos   legales   mensuales   a   título   de  multa.   

Por   su  parte,  la  pena  accesoria  de  expulsión  del  territorio  nacional  no  habrá  de  sufrir modificación, por  cuanto  resulta  aplicable al delito de pornografía con menores por el cual fue  condenado RALPH PALADINO.   

De esta forma RALPH PALADINO deberá purgar  exclusivamente  ciento  ocho  (108)  meses  de  prisión, cancelar cuatrocientos  salarios  mínimos legales mensuales por concepto de multa y someterse a la pena  accesoria  de  expulsión  del  territorio  nacional  una  vez cumplidas las dos  anteriores,    como    autor   culpable   del   delito   de   pornografía   con  menores.   

En  virtud  de  lo  expuesto,  LA  SALA  DE  CASACIÓN   PENAL   DE   LA   CORTE    SUPREMA    DE    JUSTICIA,  ADMINISTRANDO  JUSTICIA  EN  NOMBRE  DE  LA  REPÚBLICA  Y  POR  AUTORIDAD DE LA  LEY,   

RESUELVE:  

PRIMERO.  CASAR  PARCIALMENTE  la  sentencia  condenatoria  proferida  por  el Tribunal Superior de  Bogotá,  en  cuanto  a  la  condena  impuesta  al enjuiciado RALPH PALADINO con  ocasión  del  delito  de utilización de medios de comunicación para ofrecer o  contactar  servicios  sexuales  con menores, conforme a las razones expuestas en  la parte motiva.   

SEGUNDO. ABSOLVER a  RALPH    PALADINO    de    la    presunta    comisión    del    delito   atrás  mencionado.   

TERCERO.     EXCLUIR     como   consecuencia  de  la  anterior  determinación,  de  la  pena  impuesta  al  procesado  la  correspondiente a  setenta y dos (72) meses de  prisión  y  cincuenta  (50)  salarios  mínimos legales mensuales, que le fuera  irrogados  en  el  fallo de segundo grado con ocasión del delito por el cual se  le absuelve a través de este fallo.   

CUARTO.    DESESTIMAR    los  restantes  cargos  formulados  contra  la  sentencia de segundo  grado,    con    fundamento   en   las   razones   aludidas   en   la   anterior  motivación.   

QUINTO. DECLARAR la  firmeza  de  la sentencia condenatoria proferida en contra de RALPH PALADINO, en  todo lo demás.   

En  contra  de  la  presente  decisión  no  proceden recursos.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ CAMACHO    JOSÉ    LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ          

FERNANDO      A.      CASTRO  CABALLERO                                                                         SIGIFREDO      ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                        MARIA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

                  Permiso   

AUGUSTO   IBAÑEZ   GUZMÁN                           JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 Cfr.  Escrito de acusación, folio 12, carpeta principal   

2 Cfr.  Auto del 8 de junio de 2007, folio 333   

3 Cfr.  Folios 96-98; 109 y 110   

4 Como  la  referida  por  el  casacionista,  quien  para reivindicar la necesidad de la  prueba  pericial  sobre  la  minoría de edad de las personas, cita como ejemplo  paralelo  el  relativo  a  la  calidad de “estupefaciente” predicable de una  sustancia  incautada, el cual está condicionada a que medie prueba de carácter  científico que así lo acredite.   

5  Programa  de  correo  electrónico  incluido  en el paquete Microsoft Office que  funciona  igual  a  los correos electrónicos comerciales Hotmail, Yahho, Gmail,  etc.   

6  Getmsg:  Archivos  que permiten visualizar los emails que el usuario ha recibido  en su correo; en este archivo es posible visualizar los mensajes.   

7  Compose:  Archivos  que  permiten  visualizar  los  emails  que  el  usuario  ha  redactado y enviado.   

8  Hotmail:   Archivos   donde  se  puede  visualiza  la  bandeja  de  entrada  del  usuario.   

9 Cfr.  Folios 12 y 13, Carpeta Tribunal   

10  Por  consiguiente  atribuibles a RALPH PALADINO, como  dueño   del   portátil,   

11  Revisados  los  anexos del dictamen se constata que la perito en verdad incluyó  estos  archivos  en los anexos N°8 y 11 del dictamen, como se constata a folios  461  y 462 de la carpeta principal de la actuación, página 12 de 15 y 15 de 15  del dictamen.   

12  Cfr. Folio 15, carpeta Tribunal   

13  Como  sucede  con  los  archivos enviados, respecto de los recibidos también la  perito  pese a anunciar que las imágenes respectivas podían confrontarse e los  anexos  10  y  12,  de  la  revisión de los anexos del dictamen se constata que  sólo  incluyó  el primero como anexo N°9,  como se constata a folios 463  de   la   carpeta   principal   de   la   actuación,   página  13  de  15  del  dictamen.   

14  Estructura  típica  últimamente  modificada  por  medio  de  la  ley  1336  de  2009.   

15 En  dicho sentido, sentencia C-394 de 1995   

16 Ley  declarada  exequible  por  la Corte Constitucional en  sentencia C-310 de 2003   

17  “Artículo  2.  A  efectos  del  presente  protocolo:  …b) Por prostitución  infantil  se  entiende  la  utilización  de  un niño en actividades sexuales a  cambio de remuneración o de cualquier retribución”.   

18  “Artículo  2.  A  efectos  del  presente  protocolo:  … c) Por pornografía  infantil   se   entiende  toda  representación,  por  cualquier  medio,  de un niño dedicado a actividades  sexuales  explícitas,  reales  o  simuladas,  o toda  representación  de  las  partes genitales de un niño con fines primordialmente  sexuales”.   

19  Funcionaria  del  cuerpo  técnico de investigaciones, tecnóloga en sistemas de  información,  quien  examinó  el  computador  del  procesado,  extrajo  de él  imágenes  de  pornografía  con  menores e inició la cadena de custodia de ese  elemento   material  probatorio.  A  través  de  su  testimonio,  la  Fiscalía  incorporó  al juicio el “informe de investigador de campo PAR270994”, junto  con  2  CDs  contentivos de fotografías y videos copiados del disco duro en los  cuales  se  registra  una  muestra del material total que allí reposaba y donde  figuran  “niños  teniendo  relaciones sexuales con  niños,  con  niñas,  con  adultos,  en  la  piscina,  en  la nieve y otras”,  imágenes  respecto  de  las cuales también elaboró  “la  impresión  en  doce  folios  de la muestra de  estos videos”.   

20  Cfr.,   sesión  llevada  a  cabo  el  29  de  mayo  de  2008,  record  01:03  y  s.s.   

21  Cfr. Gaceta  N° 488 de 2000   

22  Gaceta del Congreso 592 de 2007   

23  Gaceta del Congreso 639 de 2008     

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