32210(02-10-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         

                            Magistrado Ponente   

                            EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER   

                            Aprobado Acta No. 326   

Bogotá,  D.  C.,  dos    (2)    de   octubre   de   dos   mil   trece  (2013).   

ASUNTO  

Resuelve la Sala el recurso extraordinario de  casación  interpuesto  por  el  representante del Ministerio Público contra el  fallo  proferido  por  el  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Antioquia,  mediante  el  cual  confirmó  la pena principal de dieciséis años de prisión  que  el  Juzgado  Primero  del Circuito de Segovia le impuso a ALBEIRO DE JESÚS  JARAMILLO  ESCALANTE  después  de declararlo coautor responsable de la conducta  punible de homicidio agravado.   

SITUACIÓN    FÁCTICA    Y    ACTUACIÓN  RELEVANTE   

1. El 21 de febrero  de  1989,  en  horas  de  la  mañana,  Gladys  de  Jesús  Naranjo Jaramillo se  desplazaba  en  compañía de su hijo menor de edad a la altura de la carrera 11  con  calle 6ª del municipio de Remedios (Antioquia). Allí fueron abordados por  dos  personas,  a  la  postre  identificadas  como  ALBEIRO  DE JESÚS JARAMILLO  ESCALANTE  y  José  Ferney  Valencia  Henao, quienes usando un arma de fuego le  propinaron  dos  impactos de proyectil por la espalda, con lo cual le produjeron  la muerte.   

2.   Iniciado  el  proceso  penal,  y  mientras  José Ferney Valencia Henao se acogía a sentencia  anticipada,  la  Unidad  Nacional  de  Derechos  Humanos y Derecho Internacional  Humanitario  de  la Fiscalía General de la Nación vinculó a ALBEIRO DE JESÚS  JARAMILLO  ESCALANTE  mediante  indagatoria el 29 de agosto de 2007, le definió  la  situación  jurídica  y,  una  vez  agotada  la  instrucción, calificó el  mérito  del  sumario  el 22 de febrero de 2008, acusándolo por la realización  del   delito   de   homicidio  agravado  a  título de coautor, según lo establecido en los artículos 323 y  324  numeral 7 del Decreto Ley 100 de 1980, Código Penal vigente para la época  de los hechos.   

Esta providencia fue apelada por la defensa y  confirmada  en  segunda  instancia por la Fiscalía Delegada ante el Tribunal en  decisión de 26 de marzo de 2008.   

3.  Conoció  de la  etapa  siguiente  el  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de Segovia (Antioquia),  despacho  que  condenó  al  procesado  por  el  delito materia de atribución a  dieciséis  años  de  prisión,  así  como dieciséis años de inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y funciones públicas. Igualmente, lo condenó al  pago  de  perjuicios  morales  y,  por  último, le negó cualquier mecanismo de  sustitución de la sanción privativa de la libertad.   

4. Impugnado el fallo  por  el  defensor,  el  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Antioquia lo  confirmó en su integridad.   

5.   Contra   la  decisión  de  segundo  grado, tanto el apoderado de ALBEIRO DE JESÚS JARAMILLO  ESCALANTE  como  el  Procurador  Delegado  para  la  causa  presentaron recursos  extraordinarios de casación.   

La  Corte  no admitió la primera demanda por  deficiencias  en  la argumentación, pero sí declaró ajustada a derecho la del  Ministerio  Público,  respecto  de la cual fue emitido el concepto de que trata  el artículo 213 de la Ley 600 de 2000.   

LA DEMANDA  

Al  amparo de la causal primera del artículo  207  del  Código de Procedimiento Penal, propuso el recurrente un único cargo,  consistente  en  la  violación  directa  de  la  ley sustancial, por cuanto las  instancias  condenaron al procesado a dieciséis años de inhabilitación cuando  dicha  sanción  accesoria  de ley, en el Decreto Ley 100 de 1980, no podía ser  superior a los diez años.   

En consecuencia, solicitó a la Corte casar de  manera  parcial el fallo recurrido y, en su lugar, reconocer el límite punitivo  señalado en el artículo 44 del Código Penal anterior.   

CONCEPTO DEL MINISTERIO PÚBLICO  

La  representante de la Procuraduría General  de  la  Nación  pidió a la Sala casar el fallo materia de impugnación en aras  de  volver a dosificar la pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de  derechos  y  funciones  públicas, debido a que las circunstancias expuestas por  el  demandante  condujeron  al  desconocimiento  de  los  principios de estricta  legalidad de la pena y de ley penal más favorable.   

CONSIDERACIONES  

1.  De la demanda   

1.1. El inciso 3º  del  artículo 52 de la Ley 599 de 2000, Código Penal vigente en la actualidad,  prevé  que, en cualquier caso, “la pena de prisión  conllevará  la  accesoria  de  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas, por un tiempo igual al de la pena a que accede”.  Sin  embargo,  la  disposición en comento también establece  que  dicho monto no puede “exceder el máximo fijado  en  la  ley,  sin  perjuicio  de  la  excepción  a  que alude el inciso 2º del  artículo 51”.   

Esta  última  norma,  que  regula  en  su  integridad  la  duración de las penas privativas de otros derechos, señala que  la  aludida  inhabilitación  tendrá “una duración  de cinco (5) a veinte (20) años”.   

Interpretadas de manera armónica, la Sala ha  entendido  que,  en  ningún  evento,  la  sanción  accesoria  de  inhabilitación   para   el   ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  superará en la  aludida  codificación  los veinte años, pese a que la sanción privativa de la  libertad   corresponda   a   un   guarismo   mayor1.   

En  vigencia  del  anterior     estatuto    sustantivo    (Decreto  Ley  100   de   1980)  la  situación  era  diferente,  en  tanto    su   artículo  44,  modificado  por  el  artículo  3  de  la  Ley  365 de 1997, señalaba que la duración máxima de la  pena   de  inhabilitación  era  “hasta  diez  (10)  años”.  De  ahí que el  límite  punitivo de la accesoria de ley no ascendía a los veinte años como lo  establece hoy en día el Código Penal, sino tan solo a la mitad.   

1.2. En el presente  caso,  el Juzgado Promiscuo del Circuito de Segovia le  impuso  como  sanción  accesoria de ley a ALBEIRO DE JESÚS JARAMILLO ESCALANTE  una   “por   un   periodo  igual  al  de  la  pena  principal”2,  es  decir, una de 192 meses  de prisión o, lo que es lo mismo, dieciséis años.   

Dicha  imposición,  por  lo acabado de ver,  desconoce  el  límite  máximo  de  diez años previsto por el artículo 44 del  Decreto  Ley  100  de 1980 para la dosificación de la pena de interdicción que  debe acompañar a la privativa de la libertad.   

Como  el Tribunal, en el fallo impugnado, no  reparó  en  dicha  anomalía  que  tal  como  lo  adujo  la  representante  del  Ministerio   Público   en  su  concepto  viola  los  principios de ley penal más favorable y legalidad de  la  pena,  la  Sala,  en  atención  del cargo único  formulado  por  el  recurrente,  lo  casará de manera parcial, en el sentido de  reducir  la  sanción  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones públicas de dieciséis a diez años.   

Igualmente,  la  Corte  precisará  que  la  sentencia  objeto del extraordinario recurso permanecerá incólume en todos los  demás aspectos que no fueron materia de modificación.   

2.    Otra  determinación   

2.1. Encontrándose  el  proceso  pendiente  de  fallo,  allegó  el  abogado  de  ALBEIRO  DE JESÚS  JARAMILLO   ESCALANTE   por   Secretaría   un  escrito  en  el  cual  solicitó  “que     se     decrete     la     extinción   de  la  acción  penal  por  prescripción”3.   

Adujo  al  respecto  que los hechos tuvieron  lugar  el  21 de febrero de 1989 y, como el artículo  80  del  Decreto  Ley  100  señala  que  el  tiempo  máximo  para  calcular la  prescripción  no  podrá ser superior a veinte años, al día de hoy la acción  penal se encuentra extinta.   

2.2. La  Sala  no  accederá a la pretensión del asistente letrado, toda  vez  que  tanto  el artículo 84 del Código Penal anterior como el artículo 86  del  actual  (antes  de  la modificación del artículo 6 de la Ley 890 de 2004)  prevén  que  este  fenómeno  extintivo  de  la  acción  penal “se  interrumpe  con  la  resolución  acusatoria  o  su equivalente  debidamente    ejecutoriada”,    de    modo    que  “[p]roducida   la   interrupción   del   término  prescriptivo,  éste comenzará a correr de nuevo por un tiempo igual a la mitad  del   señalado”,  sin  que  pueda  “ser  inferior a cinco (5) años ni superior a diez (10)”.   

Lo anterior significa que, en este asunto, el  término  máximo de 20 años de prescripción de la acción penal por el delito  de  homicidio agravado se vio  interrumpido  por la resolución de acusación de segunda instancia proferida el  26        de        marzo        de       20084.    Por   consiguiente,   el  comportamiento  de  ALBEIRO  DE JESÚS JARAMILLO ESCALANTE tan solo se agotaría  diez  (10)  años después de la aludida interrupción, es decir, el 26 de marzo  de 2018.   

En   consecuencia,   no  se  decretará  la  prescripción   de   la   acción   penal  solicitada  por  el  profesional  del  derecho.   

En  virtud  de lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,     administrando     justicia    en  nombre  de  la  República  y  por  autoridad  de  la  ley,   

RESUELVE  

1. CASAR parcialmente  la  sentencia  proferida  por  el  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de  Antioquia.   

2. Como consecuencia  de  lo  anterior, DISMINUIR la  pena  accesoria  de  inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y funciones  públicas  al  máximo  de diez años establecido en el artículo 44 del Decreto  Ley 100 de 1980.   

3.  PRECISAR  que el  fallo  permanecerá incólume en todos los demás aspectos que no fueron materia  de modificación.   

4. NEGAR la solicitud  de  prescripción  de  la  acción  penal  presentada por el abogado defensor de  ALBEIRO DE JESÚS JARAMILLO ESCALANTE.   

Contra  esta  providencia, no procede recurso  alguno.   

Notifíquese,       cúmplase  y  devuélvase  al  juzgado de  origen   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

                                                                                                               

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO       FERNANDO  ALBERTO CASTRO CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER          MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ  MUÑOZ    

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ       LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1  Cf.,  entre  otras  muchas,  sentencia  de 10 de febrero de 2010,  radicación 32616.   

2 Reverso del folio 920 de la actuación principal.   

3 Folio 31 del cuaderno de la Corte.   

4 Folio 729 de la actuación principal.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *