27460(05-09-12)

2012

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

          SALA  DE  CASACIÓN  PENAL              

                                   Magistrado  Ponente                          

                               JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                   Aprobado Acta No. 331   

                                             

Bogotá D.C., cinco (05) de septiembre de dos  mil doce (2012).   

VISTOS  

Emite  la Corte la  sentencia  que  en  derecho  corresponda,  dentro  del  proceso  seguido  contra  el ex Representante a la Cámara, JOSÉ GERARDO PIAMBA  CASTRO,  por  la  conducta punible de urbanización ilegal, cometido en concurso  homogéneo  y  sucesivo,  y  heterogéneo con estafa agravada en la modalidad de  delito masa.   

HECHOS  

En  la  decisión  calificatoria,  así  se  sintetizaron:   

“En  el interregno comprendido entre el  segundo  semestre  de  2004  y  julio de 2006, las Corporaciones CORPOCCIDENTE y  CORPOPAZ,  dirigidas  por  Carlos  Armando  Guancha  Gómez  e  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra,  esta  última  esposa  del entonces congresista JOSÉ GERARDO  PIAMBA  CASTRO,  promocionaron  tres proyectos de vivienda de interés social en  la  ciudad  de  Popayán  denominados  Torreón de Aranjuez, Cabú y Balcones de  Santa Isabel, sin contar con autorización para ello.   

“A los interesados se les informó que el  valor  de  las  viviendas  sería subsidiado con recursos internacionales que ya  estaban  garantizados  y  frente  a los cuales adelantaban los trámites para su  legalización.   

“La  promoción,  información,  venta de  formularios  e  inscripción  a dichos planes se cumplió en la sede de CORPOPAZ  ubicada  en la residencia de JOSÉ GERARDO PIAMBA CASTRO, quien en aquel momento  se  encontraba  en  campaña electoral para lograr su reelección al Congreso de  la  República,  y  en  esa  sede exhibía propaganda alusiva a sus aspiraciones  políticas.   

“Su presencia en esas oficinas atendiendo  a  los  interesados  y  ayudando  a diligenciar los formularios de inscripción,  motivó  a  que  un gran sector de la población payanesa invirtiera sus ahorros  en  los  aludidos  proyectos,  por  los cuales exigían el pago de treinta mil y  cincuenta  mil pesos, según se tratara de los proyectos de Torreón de Aranjuez  o Balcones de Santa Isabel.   

“En  el  mes  de  agosto de 2005, se hace  evidente  que ninguna obra se ha iniciado y ante el reclamo de los inscritos, se  llevaron  a  cabo  una  serie  de  reuniones en las cuales se mantuvo el engaño  argumentando  inconvenientes  en  la  compra  de  los  lotes y el ingreso de las  donaciones,    aduciendo    que    esos    aspectos    estaban    en   vía   de  solucionarse.   

“Al  tiempo  que  ello  ocurría,  JOSÉ  GERARDO  PIAMBA  CASTRO,  en  las reuniones a las que asistía, promocionaba los  planes  de  vivienda  e  invitaba  a  sus seguidores a que hicieran parte de los  mismos.  Incluso,  ante  el incumplimiento de la promesa de compraventa del lote  denominado  Granja  José  María Obando suscrito con la Federación Nacional de  Cafeteros,  donde  se  construiría  el proyecto Torreón de Aranjuez, intervino  activamente  en  aras  de  lograr  un  aplazamiento  para  el  pago  de  la suma  acordada.   

   

“Descubierto  el  ardid,  los  afectados  denunciaron  a  Isabel Cristina Ceballos Sierra y Carlos Armando Guancha Gómez,  procesos  en  los  cuales  fueron condenados por los delitos de estafa agravada,  urbanización ilegal y captación masiva y habitual de dineros.   

“El  número  de afectados reconocidos en  los  fallos  proferidos  por el Juzgado Primero Penal del Circuito de Popayán y  la   Sala   Penal  del  Tribunal  Superior  de  la  misma  ciudad,  ascendió  a  145.”   

IDENTIDAD DEL PROCESADO  

Se  trata  de  JOSÉ  GERARDO  PIAMBA CASTRO,  identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía  número  10.529.091,  nacido en  Timbío  Cauca  el  19  de  julio  de  1957, hijo de Jesús Antonio y Geraldina,  residente  en  la  ciudad  de  Bogotá,  de  estado  civil  soltero,  profesión  ingeniero  civil,  actualmente detenido en la Penitenciaría Central de Colombia  “La Picota”, en razón del presente proceso.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.   Acreditada   la   calidad   foral  del  congresista,  el  3  de  agosto  de  2007  esta Sala de la Corte ordenó iniciar  investigación                 previa1  y  dispuso  la  práctica  de  varias diligencias, entre ellas, la versión libre del sindicado.   

    

2. El 4 de mayo de 2011 se profirió apertura  de  instrucción  y se ordenó vincular al investigado a través de indagatoria,  por  los  delitos  de  captación  masiva  y  habitual de dineros, urbanización  ilegal y estafa agravada en la modalidad de delito masa.   

3.  Su  situación jurídica fue resuelta el  1º  de  junio  de 2011 con medida de aseguramiento de detención preventiva por  el último de tales comportamientos.   

En  relación  con los delitos de captación  masiva  y  habitual  de  dineros  y urbanización ilegal, la Sala, atendiendo la  previsión  contenida  en los artículos 354 y 357 de la Ley 600 de 2000, en los  cuales  se  establece  que  la  situación  jurídica  deberá  ser  definida en  aquellos  eventos  en  que  la  pena prevista sea superior a los cuatro años de  prisión, se abstuvo de definir la misma.   

4. Agotada la fase de instrucción se dispuso  el cierre de la investigación.   

LA ACUSACIÓN  

El  12  de  octubre  de  2011,  se profirió  resolución  de  acusación  en  contra  de  JOSÉ  GERARDO  PIAMBA  CASTRO como  presunto  coautor  responsable de la conducta punible de urbanización ilegal en  concurso  homogéneo  y sucesivo, y en concurso heterogéneo con estafa agravada  en  la  modalidad  de  delito  masa con la concurrencia de las circunstancias de  mayor  punibilidad  contenidas  en  los  numerales  9  y  10  del Código Penal,  referidas  a  la posición distinguida que ocupaba en la sociedad, por razón de  su  calidad  de  Representante  a  la Cámara por el departamento del Cauca y el  haber  obrado en coparticipación criminal con Isabel Cristina Ceballos Sierra y  Carlos Armando Guancha Gómez.   

En ese mismo proveído, se ordenó precluir a  su  favor  la  investigación  por el injusto de captación masiva y habitual de  dineros, por atipicidad de la conducta.   

Del delito de urbanización ilegal  

Se  señaló que se trataba de un tipo penal  de   conducta   alternativa  regido  por  diferentes  expresiones  verbales  que  permiten   concretar  las  acciones  constitutivas  de  la  infracción  siendo  su  ingrediente  normativo  “sin    el    lleno    de   los   requisitos   de  ley”,  es  decir,  requiere  integrar  disposiciones  legales  que no se encuentran contenidas en la norma penal, reguladoras de temas  como   la   división,   parcelación,   urbanización   de   inmuebles,   o  su  construcción.   

Se consideró que previamente a iniciar obras  de   construcción,   modificación   y   demolición   de   edificaciones,   de  urbanización  y  parcelación  en  terrenos  urbanos,  de  expansión  urbana y  rurales,   lo   mismo   que  para  el  loteo  o  subdivisión  de  predios  para  urbanizaciones  o  parcelaciones en toda clase de suelo, debe obtenerse licencia  expedida  por  los municipios, los Distritos Especiales, el Distrito Capital, el  Departamento  Especial  de  San  Andrés y Providencia, o los Curadores Urbanos,  según el caso2   

.  

Presupuestos   que   no   cumplieron   las  Corporaciones  CORPOCCIDENTE  y  CORPOPAZ, a pesar de haber ofrecido a partir de  los  meses  de  agosto  y  de septiembre de 2004 los proyectos de vivienda en la  ciudad  de  Popayán  denominados “BALCONES DE SANTA  ISABEL”,  “TORREÓN  DE  ARANJUEZ”          y         “CABÚ.”   

En  cuanto  a  la  presunta responsabilidad  penal  de  JOSÉ  GERARDO  PIAMBA CASTRO, se dio por acreditada con el análisis  realizado  a  los  medios  de  prueba  legal  y  oportunamente  allegados  a  la  actuación,    especialmente,    con    los    testimonios    de    Clara    Isabel    Ordóñez    Mora,    Ruth    Eugenia    Calvache  Daza,    Alexandra    Paola    Ibargüen  Valverde,  Aidé Cabanillas de Hoyos,  Martín     Castrillón     Orozco,    Leonardo  Africano  Villamil,  Juan  Carlos  Tobar  de Jesús, Memo  Libardo  Fernández  Ordóñez,  Harold  Castillo  Escobar,  Marisol  Fernández  Ordóñez,  Tulio  Sayd  Bravo  Bolaños, Guillermo    Alberto   Fajardo   Muñoz  y   Emiro   Alirio   Vidales   Zúñiga    y   las  respuestas  suministradas  por  las  Curadurías  Urbanas  números  1  y  2  de  Popayán,      lo      que      permitió      concluir     que     “el  acusado  promovió,  patrocinó y  prestó  su colaboración para presentar proyectos de vivienda, que a conciencia  sabía no se iban a desarrollar”.   

Esta conducta se consideró como realizada en  la  modalidad  concursal,  atendiendo a que el sindicado, en momentos separados,  ejecutó   diversos   comportamientos  que  estructuraron  los  delitos  con  un  resultado individual y autónomo.   

De  la  estafa  agravada  en la modalidad de  delito masa   

En  relación  con  la materialidad de dicho  comportamiento3,  se  dio  por  acreditada  con  la pluralidad de actos engañosos  cumplidos  con  el  único  propósito  de  inducir  en error a un sinnúmero de  personas  de escasos recursos económicos,       que       confiando   en   el  prestigio  político  del  entonces  Representante  a  la Cámara por el departamento del Cauca, entregaron sus ahorros para el pago de  la  cuota  inicial del inmueble ofrecido, con       la       creencia      que  tendrían  la  oportunidad de acceder a una solución  de   vivienda   y   que   el  restante  valor  de  la  misma  sería  subsidiado  con recursos provenientes  de  organismos  internacionales  lo  cual  nunca  se  materializó.   

Dado  que los medios fraudulentos  utilizados  tuvieron  relación  con  vivienda  de interés social se imputó la  circunstancia   de   agravación   punitiva   prevista   en   el   artículo  247-  1  del  Código  Penal,  y como la sumatoria de las  cantidades  esquilmadas  a  las  víctimas  supera en forma amplia el límite de  cien  salarios mínimos mensuales legales vigentes, también se dedujo la casual  de   intensificación   punitiva   consagrada  en  el  artículo       267-1      de      la      misma  codificación.   

La probable responsabilidad del ex congresista  como  coautor  se acreditó con los testimonios de Jesús Alberto Peña, Claudia  Patricia  Chávez  Martínez,  Diego Reinel Fernández Gómez, Leonardo Africany  Villamil,   Jorge  Arbey,  Juan  Carlos  Tobar  de  Jesús,  Marisol  Fernández  Ordóñez,  Sandra  Luisa  Fernández  Joaqui, Gladis Margoth Campo Vidal, Clara  Isabel  Ordóñez,  Amalfi  Ordóñez Ñáñez, Olga Eugenis Ordóñez Ñáñez,  Sandra  Nayibi  Ordóñez  Ñáñez,  Aidé Cabanillas de Hoyos, Alexandra Paola  Ibargüen,  de  los cuales se concluyó que el rol que  éste  desempeñó  en esa  ilicitud   fue   fundamental,   pues  “(…)  a  sabiendas  de que no existían  los   recursos,   predios,  ni  las  licencias  de  construcción,  utilizó  su  residencia  para  que  allí  funcionara CORPOPAZ, dirigida por su esposa Isabel  Cristina  Ceballos Sierra, circunstancia a  través de la cual se indujo a un grupo numeroso de personas que  confiadas  en  la  seriedad  que  tenía  quien  representaba  el  pueblo  en el  Congreso,  entregaron  la  suma de dinero exigida como  cuota  inicial  ya  que el resto sería financiado con  recursos     internacionales     (…)”.   

Se     sostuvo    que    “(…)  su  participación  en  este aspecto fue trascendente, pues utilizando su cargo e  imagen  de  congresista  infundió confianza en la gente para que entregaran sus  recursos   económicos  y  medió  ante  la   Federación   de   Cafeteros  para  que  otorgara  dos plazos adicionales a CORPOCCIDENTE  con   el   fin   de   suscribir   la  escritura  pública  del  lote             (…)”   

   

Recurrida la decisión, en proveído de 2 de  noviembre      de      2011     se     confirmó4.   

El juicio concluyó el pasado 24 de julio del  año  que  avanza  con  la correspondiente intervención de la Procuraduría, el  vocero del acusado y el defensor.   

         

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

1.    Ministerio    Público:  Refirió  los  hechos  materia  de  investigación y las conductas  imputadas al acusado.   

Respecto  del punible de urbanización ilegal  sostuvo  que  se configuró una verdadera empresa criminal entre aquél e Isabel  Cristina  Ceballos,  su  esposa  para  la  fecha de los hechos, y Carlos Armando  Guancha  con  la  constitución  de  la  Corporación  para la Paz (CORPOPAZ),  de  la  cual  la  primera era  representante   legal,   quien   trabajaba   conjuntamente   con  la  Fundación  Corporativa   para   el   Desarrollo   Integral   de   Occidente   (CORPOCCIDENTE),   direccionada   por  el  último  de  los  nombrados,  las  que  sirvieron  de especie de “fachada  a  través  de  las cuales se encargaron de defraudar a la  comunidad Payanesa (sic)”.   

Hizo  hincapié  en  que no se cumplieron las  exigencias   legales  para  el  adelantamiento  de  obras  de  construcción  de  urbanización,  esto  es,  la  Ley  388  de  1999,  artículo  99  numeral 1° y  artículos  5°  y  6°  del  Decreto  1952  de  1998,  como  se desprende de la  información  de  la  Curaduría Urbana, oficina de Planeación de Popayán y de  la Gobernación del departamento del Cauca.   

Manifestó que la participación y aporte del  procesado  fue  esencial,  y  se valió de su imagen como reconocido y prestante  político  de  la  región  a  sabiendas  que  con  los  proyectos  de  vivienda  obtendría dividendos no solo económicos sino electorales.   

Refirió  que obra en la actuación abundante  prueba  testimonial que señala que el acusado asistía a reuniones antes de las  elecciones  parlamentarias  promocionando los proyectos de vivienda y ayudando a  diligenciar formularios.   

Añadió   que  los  planes  habitacionales  carecían  del  supuesto  apoyo  de  organizaciones internacionales y tampoco se  adelantaron   los  trámites  indispensables  para  la  obtención  de  recursos  extranjeros,  como  se  acreditó  con  el  concepto  emitido por el Banco de la  República,  lo  cual  se traduce en una de las tantas mentiras que se emplearon  para  convencer  y  hacer  creer  a la ciudadanía que contaban con los recursos  para la ejecución de los mismos.   

Expuso  que  la  promoción  de los referidos  proyectos  de  vivienda  se  hizo  en la residencia de los esposos JOSÉ GERARDO  PIAMBA  CASTRO  e  Isabel Cristina Ceballos, circunstancia que generó confianza  en  la población, ya que aquél era un respetable político de la región, como  así lo refirieron diversos testigos.   

Señaló  que  se  estructuró  el  delito de  estafa  agravada en la modalidad de delito masa, al igual que la responsabilidad  en  el  mismo  del  aquí acusado como se colige de los diversos testimonios que  obran  en la actuación ya que el incriminado tenía conocimiento de la carencia  de  licencias  de  construcción  de  los  programas  de  vivienda,  de recursos  extranjeros,  terrenos  o lotes para su construcción; aunada a la circunstancia  que  en  la  residencia  ubicada  en  el barrio Lomas de Cartagena, despachó la  corporación  CORPOPAZ  representada  por su esposa Isabel Cristina Ceballos, lo  cual  contribuyó a que diversas personas y potenciales víctimas creyeran en la  viabilidad  y  realidad  de los planes de vivienda. Éstos eran promocionados en  reuniones  de  carácter político y según los testigos, se hallaba involucrado  su  núcleo  familiar,  quienes operaban desde su domicilio y le acompañaban no  solo  en  la  campaña  política  sino  en el apoyo, promoción, divulgación y  demás trámites inherentes a los mismos.   

Añadió que al detectarse la no ejecución de  tales   proyectos   mantuvo   en   error   a  las  víctimas  a  través  de  la  intermediación  ante  la  Federación  Nacional  de  Cafeteros, primero para la  adquisición  del  lote  y  después  en  la  ampliación  de los plazos para la  celebración  de  la  promesa  de  compraventa  del  predio  destinado  para  la  construcción  de  Torreón  de  Aranjuez y la labor del acusado no quedó en el  plano  de defender los proyectos en reuniones, sino que trascendió a los medios  de   comunicación,   como   lo   sostuvo   el   testigo  Emiro  Alirio  Vidales  Zúñiga.   

Las   autoridades  de  los  Estados  Unidos  aportaron   información  a  la  división  de  asuntos  internacionales  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  de la cual se desprende que el contrato de  donación   suscrito   entre   CORPOCCIDENTE  y  Carlos  Acosta  de  la  empresa  “Distripol    y    Ltda.    Usa”   no era un negocio legítimo.   

Precisó  que los testigos de la defensa nada  significativo  aportan  a  la  investigación,  cuya  mayoría ostenta vínculos  cercanos  con  el  procesado,  ya  sea  de  amistad o de índole política y sus  atestaciones   denotan   favorecerlo   y  se  muestran  débiles  frente  a  los  testimonios  de  las  víctimas,  quienes en su mayoría fungieron como testigos  directos,  cuyas  aserciones  deben  ser  examinadas  en conjunto y no de manera  aislada.   

Añadió  que  la  pareja  conformada  por el  acusado  y  su  esposa actuaron de común acuerdo para defraudar a la comunidad,  sin  que se acepte que no convivían en la misma residencia y realizaban su vida  profesional y personal sin la aquiescencia del otro.   

La  estrategia  de  la  defensa  se  limitó  exclusivamente  a  la  acreditación  con  base  en  testigos,  del  prestigio y  honorabilidad  de  que gozaba el acusado frente a la comunidad de su región, lo  cual  terminó  por demostrar la facilidad que tenía para acrecentar la empresa  criminal  y  brindar  confianza y credibilidad para que la población invirtiera  en los supuestos proyectos habitacionales.   

Estimó  el  cumplimiento  de  los requisitos  procesales  para  emitir  fallo  condenatorio  en  contra  del procesado por los  delitos  por  los  cuales  fue  llamado  a  juicio,  además de configurarse las  circunstancias  de  mayor punibilidad contenidas en los numerales 9° y 10° del  artículo  58  del  Código  Penal, en razón a su calidad de Representante a la  Cámara  por  el  departamento  del  Cauca  y  haber  obrado en coparticipación  criminal   con   Carlos  Armando  Guancha  Gómez  e  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra.   

2.   Vocero   del   acusado:   Reconoció  la  existencia de diversa y abundante prueba testimonial  de  la  cual  se escinden dos grupos, unos testigos de cargo y otros de descargo  y,   aludió  a  lo  que  denominó  la  “dinámica  matrimonial” de la relación de pareja del procesado  y su ahora ex esposa Isabel Cristina Ceballos Sierra.   

Hizo  referencia  a  las tensiones que suelen  suscitarse  al  interior  de las relaciones de pareja donde existe una posición  de   dominio   de   una   de   ellas.   En   este  caso,  ésta  “embarcó”  a  aquél  en el proyecto de  vivienda,   a   consecuencia  de  lo  cual,  el  matrimonio  se  “fractura” y, aceptó que el incriminado  tuvo    conocimiento    de    los    proyectos,    pero    no   de   todas   sus  singularidades.   

Seguidamente elaboró un discurso, acudiendo a  símiles  concernientes a los problemas que se pueden presentar en una relación  de  pareja  y  a  partir de allí sostuvo la existencia de eventos en los cuales  cada  miembro  lleva  por  separado  sus actividades, agregó que son éstos los  más  indicados para aludir al respecto, como le aconteció al acusado, donde su  esposa  actúo de forma independiente. Por ejemplo, CORPOPAZ nada tenía que ver  inicialmente   con   proyectos  de  vivienda,  hasta  la  modificación  de  sus  estatutos,  de  lo  cual  al  enterarse  el  acusado, manifestó oposición a su  cónyuge  quien  hizo caso omiso y prosiguió con tal empresa, sin tener ninguna  comunicación   con   éste,  quien  desconocía  que  los  referidos  proyectos  carecían  de  licencias de construcción, hasta el punto de ingenuamente acudir  a  la  Federación Nacional de Cafeteros ante la insistencia de la comunidad que  le  pedía  usara sus buenos oficios para la continuidad de dichos proyectos, lo  cual  también  a  él  le  interesaba;  reiteró,  como  al  procesado  le  fue  “robada la imagen”, pues  se hallaba convencido de la licitud de los proyectos.   

Sostuvo que la totalidad de las declaraciones  de      los      testigos     de     cargo     emanan     de     “suposiciones”,      “chismes”      y     “rumores”  que  no ofrecen credibilidad;  además  en  el  domicilio  del  acusado  no  se  promocionaron los proyectos de  vivienda;  y  contradice  el sentido común al afirmar que un Representante a la  Cámara  se  dedica  a  llenar  formularios  para  vivienda,  pues  esa no es su  función.   

Lo  consignado  en  la acusación se hizo con  base  en  lo dicho por los testigos, quienes sostuvieron que  el enjuiciado  estaba  detrás  del  proyecto,  pero  ninguno  lo  sostuvo  de manera directa y  acudieron   al   juicio   corroborando  lo  registrado  por  la  Sala  en  dicho  auto.   

Luego   examinó   diversos   declarantes  (Paola Alexandra Ibargüen, Hermes Ordóñez, Julián  Gonzáles,  Dora Bolaños y Helena Santa Cruz) de cuyas  exposiciones  tomó  algunos fragmentos, para con base en tal ejercicio sostener  la   imposibilidad   que  en  el  sitio  donde  despachaba  CORPOPAZ  funcionara  igualmente la sede política del acusado.   

Es así como Alexandra Ibargüen, se refiere a  la  existencia  de  una  pancarta  pequeña,  y a que la propaganda política se  hallaba  dentro  de  CORPOPAZ, siendo imposible que en una sede de campaña haya  únicamente  un  afiche  y  por  ende,  no  se puede derivar la existencia de un  asiento de campaña política.   

Los  testigos  suponían que CORPOPAZ era una  sede   de  campaña  de  JOSÉ  GERARDO  PIAMBA  CASTRO,  las  víctimas  fueron  engañadas   y   cuando   la  imagen  fue  utilizada  salió  a  los  medios  de  comunicación  a  desmentirlos  pues  las víctimas nunca sostuvieron que aquél  promocionaba los proyectos.   

El  gerente  de  la  Federación  Nacional de  Cafeteros  se  pronunció  respecto de las negociaciones realizadas directamente  con  los  representantes  legales,  quien  en  compañía  de  Luis Felipe Acero  participó  en  las reuniones no existiendo evidencia del acuerdo criminal, pues  el  convencimiento  debe emerger de prueba directa y no de suposiciones, rumores  o chismes.   

Néstor  Alfonso Dorado Plaza conoció de los  conflictos  de la pareja, quien sostuvo que el sindicado, se dejaba manipular de  su  esposa,  en  tanto  Edilberto  Ponce  refirió  no  constarle que se hallara  involucrado en los proyectos de vivienda.   

Reseñó la carencia de prueba demostrativa de  que  PIAMBA  CASTRO desconocía la existencia de  recursos internacionales,  como  tampoco  de  licencias  de  construcción, de lo cual se enteró cuando se  hallaba  privado  de  su  libertad, nunca estuvo de acuerdo con los programas de  vivienda  y  salió  a desmentir por los medios de comunicación tener vínculos  con  dichos  proyectos;  no  se  le  podía exigir denunciar a su esposa ante la  existencia  de  prohibición  constitucional;  además  porque  actuaba  con  el  convencimiento  absoluto  sobre  el  desarrollo de los planes de vivienda dentro  del marco de la legalidad.   

Aceptó  el  conocimiento  del incriminado en  torno  a  que  su  esposa  estaba  en proyectos de vivienda, pero desconocía la  falta de licencias, tierras y permisos.   

Con  base  en  el  testimonio  del periodista  Carlos   Levaza   se   demostró   que   el   procesado  no  promocionó  planes  habitacionales,  los cuales fueron realizados por su esposa, la comunidad cuando  hablaba  Isabel  Cristina  Ceballos Sierra se imaginaba que lo era JOSÉ GERARDO  PIAMBA CASTRO, quien nunca supo que se estaba frente a una estafa.   

Sostuvo  que la construcción indiciaria para  acusar  a  su defendido en la coautoría se fundó en testigos malintencionados,  indirectos,  incoherentes  y  chismosos;  los  coacusados  ya  condenados  nunca  señalaron al aquí procesado de ostentar tal calidad.   

Declarantes como Edgar Murillo describieron el  comportamiento  y  la  forma  de  ser  de Isabel Cristina Ceballos Sierra, quien  sostuvo no observar al acusado entregar formularios.   

Aludió  al  contexto  sociopolítico  en que  acaecieron  los  hechos dentro del cual existían intrigas y chismes, añadiendo  que  las  declaraciones  de las víctimas se fundamentan en meras suposiciones y  cábalas, lo cual fue usado por contradictores políticos.   

Todos  los testigos confluyen a lo mismo, fue  Isabel  Cristina  Ceballos  quien entregaba los formularios y nunca dijeron ver,  sino  suponer  que  el incriminado sabía de los proyectos de vivienda, quien no  tenía conocimiento que se trataba de un fraude.   

Retoma  el  testimonio  de  Alexandra  Paola  Ibargüen,  para  con  base  en  la  lectura de segmentos, sostener que aquélla  nunca  aludió  a  la promoción por el acusado de proyectos de vivienda y Aidé  Cabanillas      de      Hoyos      es     un     testigo     de     “reoidas” (sic).   

Seguidamente  examinó  desde  su  particular  óptica  los  testimonios  de  Martín Castrillón Orozco, Emilio Alirio Vidales  Zúñiga,  Édgar  Muñoz,  Mabel  Adriana  Lara  Valdés,  Dora Inés Bolaños,  Hernando  López  Irragorri, María Mirta Yanta Astaiza, Lorena Burbano Samboní  y  Eurin Alonso Sánchez, respecto de los cuales dijo son tendenciosos, hicieron  cábalas,  contradictorios y chismosos, poco o nada aportan a la investigación,  el  tema  del  piano  con  cuya  venta serían devueltos algunos dineros más le  parece  un “chiste” y las  apariencias    decían    una    cosa    y   las   realidades   muestran   otras  situaciones.   

El  acusado acudió a la Federación Nacional  de  Cafeteros  bajo  el  convencimiento  del arribo de recursos internacionales,  quien  no  participó  en la negociación y según Carlos Armando Guancha Gómez  la  actividad  de  aquél  se  limitó  a  intermediar  para  los  trámites del  crédito.  Fue una actividad lógica del ser humano y de allí no se puede hacer  una afirmación para derivar la condena.   

Se  falsificó  la  firma  de  asistencia del  acusado  a  una  asamblea lo cual es un contraindicio de inocencia y respecto de  aquél,   habló  con  el  Fiscal  General  de  la  Nación,  para  agilizar  su  captura.   

Expuso que al unir acontecimientos tales como  relación  matrimonial  deteriorada,  descalificación y desautorización de los  proyectos  liderados  por su esposa, declaraciones de personas sosteniendo su no  presencia  física,  no  promoción de proyectos y concurrencia a la Federación  Nacional  de  Cafeteros,  obedecieron  a  su  ingenuidad  y a pretender abrir un  espacio  para  la  prórroga  del  contrato  y  el  acudir  a  la Fiscalía para  solicitar  la  agilización de la captura de Carlos Armando Guancha Gómez; ello  deriva  en  que  la  hipótesis de la Procuraduría no prospere, al igual que la  contenida  en  el  auto de acusación y debe desligarse la responsabilidad de su  ex esposa con los cargos efectuados al procesado.   

Solicitó la emisión de sentencia absolutoria  a  favor  del  acusado,  ante  la  no  existencia  de  solidez para dictar fallo  condenatorio.   

3. Defensa: Aludió a  la   “hipótesis   de   la  acusación”,  sostuvo  que  en  la  misma no hubo valoración completa de la  prueba  obrante en la actuación, ni la existencia de suficientes elementos para  declarar  la  inocencia  de  su  prohijado.  La procuraduría hizo razonamientos  “sesgados”.   

Seguidamente planteó diferentes interrogantes  tales  como:  si  existió  coautoría de los ya condenados ¿cuál es la razón  para  éstos  no  señalar  al  aquí  acusado  como  colaborador, auspiciador y  cómplice  de  los  delitos  por  los  que  fue llamado a juicio?; ¿cuál es la  razón  para  que  Carlos Armando Guancha Gómez, pese a haber sido capturado en  razón  de  la visita del procesado a la Fiscalía General de la Nación no haya  arremetido  contra  este  y  no  lo  sindique?,  comportamiento  que, añade, no  aparece  como  lógico  en  un supuesto socio criminal; ¿por qué existiendo un  estudio  contable  del  hoy  incriminado  y  de  su  familia  no se demostró un  incremento  patrimonial  o sospechoso?; ¿cuál es la razón para que ninguno de  los  declarantes  en el juicio haya señalado a JOSÉ GERARDO PIAMBA CASTRO como  su  victimario?; y no se explica porque varias personas afectadas envían cartas  a  los  medios de comunicación sosteniendo la no comisión de delitos por parte  de éste.   

Además,  ¿cuál es la razón para obrar una  firma  falsa  del  acusado  en  un  acta de asamblea de fundadores de CORPOPAZ?;  extraña  en  el  auto  de  acusación  alusión  al respecto. Tal circunstancia  muestra    la    existencia   de   un   “entramado  criminal”,  con el cual se pretendía era que aquél  fuera  a  la  cárcel.  Igualmente  se  pregunta,  ¿por  qué  la ex esposa del  referido   procesado,   quien  demostró  un  “odio  visceral”  contra  éste,  no  le señaló en juicio  como      un     “socio     criminal”?.   

El   acusado   tenía   un  “conocimiento  tangencial  y  parcial” de  los  proyectos  liderados  por  Isabel  Cristina  Ceballos, con quien tenía una  pésima  relación  conyugal, carente de sus elementos propios como la confianza  y  comunicación,  y  se  pregunta  ¿cómo  probar  una coautoría si no existe  comunicación entre los autores?.   

Su  ex  esposa  pretendía  “enlodarlo”  para  no  salir electo a la  Cámara  de  Representantes; la ruptura matrimonial se produjo cuando el acusado  le  pidió no involucrarse en proyectos de vivienda, pues sabía por experiencia  que  no  tendrían  éxito  y  nunca estuvo de acuerdo con el tema de las ayudas  internacionales.   

Reitera que el procesado no estaba enterado de  los   detalles   de   los   proyectos   de   su  cónyuge,  existían  evidentes  distanciamientos  entre  la  pareja,  había mala convivencia, era una relación  fisurada.  El  declarante  Dorado Plaza describe a Isabel Cristina Ceballos como  persona   “loca”,  que  “hacía  y  deshacía” y  resultaba   ineludible   no   hablar   de   los   proyectos  sin  relacionar  al  sindicado.   

Citó diversas declaraciones y sostuvo que de  las  mismas  se  puede  concluir la no promoción por el acusado de proyectos de  vivienda  quien  no  estaba de acuerdo con los mismos, tal es el caso de Orlando  Edison  Almario  Bravo,  Constanza  Arango  Ocampo,  Julián  González y Carlos  Armando  Guancha  Gómez  entre otros, como también la pésima relación de los  esposos  PIAMBA  CASTRO;  al  igual  que la declaración de Edgar Murillo, quien  refiere  respecto  de Isabel Cristina Ceballos su desinterés por el progreso de  su  esposo,  pues  era  un  “pueblerino”.   

A  partir  de  lo anterior, sostuvo que no es  lógico  que  en  una  pareja donde no existe comunicación haya la comisión de  delitos,  demostrándose,  en  consecuencia, la falta de acuerdo de voluntades y  copartipación criminal.   

La   única  vinculación  con  CORPOPAZ  y  CORPOCCIDENTE  lo  fue  como  consecuencia de la relación conflictiva con su ex  esposa  y  haber  escuchado el clamor de la ciudadanía para acudir a la cita en  la   Federación   Nacional   de   Cafeteros   y  así  evitar  una  catástrofe  socioeconómica en la región.   

El procesado nunca actúo como intermediario,  pues  acorde  con  el testimonio de Genaro Muñoz, funcionario de la Federación  Nacional  de  Cafeteros,  hizo  una  gestión  para que la gente no perdiera sus  recursos.   

Del  testimonio de Carlos Guancha, colige que  no   se   obtuvo    utilidad   de   los  proyectos  en  acatamiento  de  la  recomendación   proveniente  de  Europa  y  Estados  Unidos consistente en  la   separación de dicha actividad de la política, lo cual es corroborado  por  la  hija  de  este  último  (Catherine  Guancha  Amézquita),  quien  negó reunión alguna de su padre  con  JOSÉ  GERARDO  PIAMBA  CASTRO  y  la  existencia  de  patrocinio político  alguno.   

No  se  estableció  beneficio económico del  acusado  o  de  sus  hijos,  como se afirma en la acusación, ni se demostró la  existencia de incremento patrimonial acorde con el dictamen.   

Luego retoma el tema de la figura del acusado  y  la  relación  con  su  ex  esposa, lo cual llevó a la comunidad a tener una  presunción  en torno a un aval o apoyo a dichos proyectos; en su tarea menciona  y  transcribe  fragmentos  de  los  declarantes Harold Castillo Escobar, Martín  Castrillón  Orozco  y Gabriel Ramírez Zuluaga y alude a la confianza generada,  razón  para  invertir  en  los  proyectos  de  vivienda;  en tanto Eurin Alonso  Sánchez  Ordóñez sostuvo cómo a ciegas creían en la veracidad del proyecto,  en razón de hallarse en el mismo hermanas de aquél.   

Los  testimonios  de  los  periodistas Carlos  Levaza  y  Edilberto  Ponce  evidencian  cómo la comunidad relacionaba al aquí  acusado  con los proyectos de vivienda que desarrollaba su ex esposa, además de  que   éste   hubo   de   concurrir   al   medio   radial   a   desmentir  tales  rumores.   

Con relación al asiento de CORPOPAZ, donde se  afirma  funcionaba  una de las sedes de la campaña política del incriminado en  el  barrio  Las  Lomas  de  la  ciudad  de  Popayán,  tales  aseveraciones  son  desmentidas  por  éste  quien  residió  allí desde 1992 hasta 2002 y luego de  algunos  cambios  de  lugar volvió a vivir en dicho sitio durante seis meses en  el  año  2004;  aquello  es  rechazado  igualmente  por otros declarantes, como  también  por  su  ex  esposa,  en  el  sentido de la inexistencia de propaganda  política.   

En la misma línea declararon Maribel Adriana  Lara  Valdés,  Lorena  Burbano  Samboní, Jairo Solarte Garcés, Orlando Edison  Almario  Bravo, Constanza Arango Ocampo y Édgar Murillo, quienes negaron que en  las  instalaciones  de  CORPOPAZ  funcionara  la  sede  política  del  referido  acusado,  además  las  victimas  nunca  reconocieron  al  investigado  como  su  victimario   y  si  fuera  un  estafador  la  sociedad  no  habría  votado  por  él.   

Diego  María  Pisso dijo que se trata de una  mala  coincidencia  y  nunca  el  procesado  se  involucró  en  el  tema de las  viviendas,  todo  fue  para  hacerle  daño  a su carrera política; una cosa es  Isabel Cristina Ceballos Sierra y otra JOSÉ GERARDO PIAMBA CASTRO.   

Arguye la defensa que la declaración de Mabel  Adriana  Lara  Valdés  no  fue examinada en el auto de acusación, como tampoco  por  la Procuraduría, quien sostuvo que el enjuiciado fue utilizado como imagen  y los proyectos nunca fueron de éste.   

Indicó  que  los  declarantes  Luis  Marino  Quiñónez,  Clara  Cecilia Obando, Maritza Aminta Díaz, Francisco Javier Santa  Cruz,  Nubia  Marina  Obando,  Diego María Piso, José Félix Valencia, Orlando  Almario   Bravo,   Lorena  Burbano  Samboní,  Javier  Pérez  Puerta,  Cristina  Zúñiga,  Carolina  López  Mosquera,  Gladis  Margot  Campos Vidal, María del  Rosario  Paredes Toro, Said Bravo Morales, Carmen Eugenia y Wilson Pino Salazar,  afirmaron   que   JOSÉ  GERARDO  PIAMBA  CASTRO  no  promocionó  proyectos  de  vivienda.   

De  igual  manera,  los  periodistas Reinaldo  Hoyos  Mosquera  y  Carlos  Enrique  Levaza  expusieron  que  el sindicado nunca  promocionó  los  beneficios habitacionales con lo cual se infirma lo consignado  en  el  auto  de acusación, pues no se pueden desechar tales testimonios por el  hecho  de  no  hallarse  las grabaciones radiales donde interviniera el acusado;  similar manifestación hizo Guillermo Alberto Mosquera.   

Por  su  parte la declaración de Luis Genaro  Muñoz,  funcionario  de la Federación Nacional de Cafeteros, al igual que  las anteriores,  merece credibilidad.   

Al   haberse   determinado   que  la  firma  supuestamente  estampada  en  un  acta  de  constitución de CORPOPAZ por PIAMBA  CASTRO  es  falsa,  acorde con el dictamen forense, ello demuestra el propósito  de  hacerle  aparecer  a  él  en  la  junta  y  comprometerlo en el proyecto de  vivienda.   

Refirió  la ausencia de demostración de los  elementos  integrantes  de  la  coautoría, citó fragmentos jurisprudenciales y  dijo  que  no hubo un plan común; los coautores no señalan al aquí procesado;  y  no  participó  en  reuniones;  en cuanto a la trascendencia del aporte en la  fase  ejecutiva  del  delito  ya  se  había comprado el lote y en los medios de  comunicación  el  sindicado desvirtuó su intervención en la promoción de los  planes de vivienda.   

Expuso  que  la intervención del vocero y la  hipótesis   trazada   por   la   defensa  han  equilibrado  la  acusación,  en  consecuencia, solicitó emisión de fallo absolutorio.   

CONSIDERACIONES  

1.  Pese  a que el  acusado   no   ostenta   la   calidad   de  congresista,  pues  lo  fue  por  la  circunscripción   electoral   del  departamento  del  Cauca  para  el  período  Constitucional   2006-2010,  en  virtud  de  los  fundamentos  expuestos  en  el  proveído    de    17   de   noviembre   de   20105, esta Corporación conserva la  competencia para conocer del proceso.   

2. De conformidad con  lo  previsto en el inciso segundo del artículo 232 de la Ley 600 de 2000, no se  podrá  dictar  sentencia  condenatoria  sin  que  obre en el proceso prueba que  conduzca  a  la  certeza  de  la  conducta  punible  y de la responsabilidad del  procesado.   

En  consecuencia,  corresponde  a  la  Sala  determinar  si  con fundamento en los medios probatorios allegados al proceso se  pueden  acreditar,  en grado de certeza, las categorías de la conducta punible,  tipicidad,  antijuridicidad  y  culpabilidad,  así  como la responsabilidad del  acusado.   

2.1.  La conducta punible de urbanización ilegal   

Sobre   la   tipicidad   del  ilícito  de  urbanización  ilegal,  no  hubo discusión por la defensa, no obstante ello los  elementos  de prueba recaudados en la actuación le dan a la Corte la certeza de  la configuración del mismo.   

El  delito  de urbanización ilegal se halla  previsto en el artículo 318 del Código Penal así:   

“El que adelante,  desarrolle,  promueva,  patrocine, induzca, financie, facilite, tolere, colabore  o   permita  la  división,  parcelación,  urbanización  de  inmuebles,  o  su  construcción,  sin el lleno de los requisitos de ley, incurrirá, por esta sola  conducta,  en  prisión  de  tres  (  3)  a  siete  (  7) años y multa de hasta  cincuenta     mil     (50.000)     salarios     mínimos    legales    mensuales  vigentes.   

(…)”.  

El  bien  jurídico  tutelado  es  el  Orden  Económico  y  Social. Se trata de un tipo de resultado objetivo, de lesión, de  conducta  instantánea  y  pluriofensivo; con sujeto activo indeterminado y como  pasivo  el conglomerado social, la comunidad. Los verbos rectores de la conducta  son   alternativos:   adelantar,  desarrollar,  promover,  patrocinar,  inducir,  financiar,  facilitar,  tolerar,  colaborar o permitir, cada una de las acciones  perfecciona en forma independiente y autónoma el delito.   

El   objeto   material   lo   constituyen  actos-resultado  de  división,  parcelación,  urbanización  de inmuebles o la  construcción de los mismos en forma ilegal.   

El  cargo  de  urbanización  ilegal se hizo  consistir  en  haberse  promovido por parte de los representantes legales de las  Corporaciones  CORPOCCIDENTE y CORPOPAZ y del acusado a partir del mes de agosto  de  2004  en  la  ciudad  de  Popayán,  los  proyectos  de vivienda denominados  “BALCONES    DE    SANTA    ISABEL”,    “TORREÓN   DE   ARANJUEZ”   y  “CABÚ”,  sin en el cumplimiento de los requisitos  legales.   

Hechos  que quedaron debidamente acreditados  con  la  abundante  prueba  testimonial recepcionada6,     y    las    respuestas  suministradas  por  las  entidades  encargadas  por  la  ley  de autorizar dicho  trámite,    como    son    las    Curadurías   Urbanas   de   la   ciudad   de  Popayán.   

Así,  en el caso de CORPOPAZ, el 9 de marzo  de  2007  la Curaduría Urbana No. 2 en oficio dirigido a la Fiscalía 06-002 de  Popayán,  -aportada  como  prueba  trasladada-,  le  informó que: “(…)  revisados  los  archivos  que  reposan a la fecha en este  despacho,  no  se  encontró  solicitud  de  trámite de licencia a nombre de la  señora  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra,  ni  del proyecto de vivienda Santa  Isabel     (…)”7.  En  similares  términos, lo  refirió  el  informe No. 2197 de 30 de marzo de 2006, suscrito por miembros del  Cuerpo      Técnico      de     Investigación.8   

En relación con CORPOCCIDENTE, si bien el 4  de  noviembre de 2004 se celebró el contrato de promesa de venta No. 198 con la  Federación  Nacional  de  Cafeteros, con el que presuntamente se realizaría el  proyecto  de  vivienda  denominado  TORREÓN  DE  ARANJUEZ  y se llevaron a cabo  algunas  gestiones  ante  la  Curaduría  1ª  de Popayán en aras de obtener la  licencia  de construcción; al no allegar la documentación exigida, se declaró  anulado  el  trámite. Presentado nuevamente el 11 de mayo de 2006, y verificada  la  inobservancia de los requisitos exigidos, mediante Resolución 3055 de 29 de  junio  siguiente,  dicha oficina declaró “desistido  el  proyecto”  de  conformidad con lo previsto en el  Decreto  564  de  24  de  febrero  de ese mismo año9.   

Situación  que  fue  corroborada  por  los  detectives    Juan   Carlos   Clavijo   y   Diego   Alexander   Caro10,   quienes  mediante  el  oficio  No.  006106  de 10 de noviembre de 2010, ponen de presente  que:  “(…)  la  solicitud hecha por CORPOCCIDENTE  con  fecha 25 de agosto de 2004, como urbanizador de construcción de viviendas,  fue   negada   por   la   Oficina   de  Planeación  Municipal  (…)”.   

En  cuanto  al  proyecto  “CABÚ”  los  investigadores  del  Cuerpo Técnico de Investigación, en los informes del 8 de  junio y 15 de diciembre de 2006, señalaron:   

“(…) desde la Oficina de Planeación del  Municipio  de  Popayán, se recibió el oficio 36454 (folios 1 a 36 del cuaderno  de  anexos),  suscrito  por la doctora Derly Gutiérrez Vidal Jefe de la Oficina  Asesora  de  Planeación  Municipal,  en  donde  se  da a conocer los siguientes  aspectos:  3.1.  (…) 3.2. Que Corpoccidente no ha inscrito ningún proyecto de  vivienda  (…)  3.3.  Que  Corpoccidente,  a  pesar  de  no haber tramitado los  permisos  de  captación,  enajenación,  escrituración, promoción y venta del  proyecto,    se    encuentra    recaudando   dineros….”    y  “…3.3. El día siete (7) de junio  de  2.006,  se visitaron las oficinas de la Curaduría Urbana No. 2 en donde fui  atendido  por  el  Arquitecto  Alexander Ricardo Vargas, Curador Urbano No.  2,  quien  en  desarrollo de la entrevista surtida, manifiesta que la gestión o  el  trámite adelantado por los representantes de la Corporación Corpoccidente,  para  la  obtención  de  la  licencia  de  construcción  de  la  Urbanización  denominada  “CABU”,  se  encuentra  paralizada  y no se ha realizado ningún  avance  en  ese  trámite,  por  cuanto  no  se  ha  aportado  el certificado de  tradición  que  demuestre que Corpoccidente, es propietaria del lote en el cual  se realizaría el proyecto de vivienda “CABU” (…)”.   

De  otro  lado,  está  demostrado  que  los  proyectos  fueron  promocionados  sin  contar con las licencias de construcción  requeridas,  tal  y  como lo prevé el artículo 99 numeral 1º de la Ley 388 de  1997, que al efecto establece:   

                     

“Artículo     99.     Licencias.  Se introducen las siguientes  modificaciones  y  adiciones  a las normas contenidas en la Ley 9a. de 1989 y en  el Decreto Ley 2150 de 1995 en materia de licencias urbanísticas:   

“1. Para adelantar obras de construcción,  ampliación,  modificación  y  demolición de edificaciones, de urbanización y  parcelación  en  terrenos  urbanos, de expansión urbana y rurales, se requiere  licencia  expedida  por  los  municipios,  los distritos especiales, el Distrito  Capital,  el  departamento  especial  de  San  Andrés y Providencia o los curadores urbanos, según sea del  caso.   

“Igualmente se requerirá licencia para el  loteo  o  subdivisión  de  predios  para urbanizaciones o parcelaciones en toda  clase  de suelo, así como para la ocupación del espacio público con cualquier  clase de amoblamiento.”.   

También  con  los  artículos 5º y 6º del  Decreto  1052 de 1998, por el cual se reglamentan las disposiciones referentes a  licencias  de construcción y urbanismo, al ejercicio de la curaduría urbana, y  las sanciones urbanísticas, cuyo contenido es el siguiente:   

“Artículo  5º.  Obligatoriedad.  Para  adelantar  obras  de  construcción, ampliación, modificación y demolición de  edificaciones,   de   urbanización   y  parcelación  en  terrenos  urbanos  de  expansión  urbana y rural, se requiere la licencia correspondiente expedida por  la  persona  o  autoridad  competente  antes  de  la  iniciación.    

“Igualmente se requerirá licencia para el  loteo  o  subdivisión  de  predios  para urbanizaciones o parcelaciones en toda  clase  de suelo, así como para la ocupación del espacio público con cualquier  clase de amoblamiento.   

“Artículo     6º.  Competencia   para   el   estudio,   trámite  y  expedición  de  licencias.  En  los  municipios  o  distritos con población superior a cien mil  (100.000)  habitantes  las  licencias  serán estudiadas, tramitadas y expedidas  por   los  curadores  urbanos.  (negrillas  fuera  de  texto).   

“Los  municipios  podrán  asociarse  o  celebrar  convenios  interadministrativos  con  otros  municipios  para encargar  conjuntamente  el  estudio,  trámite  y  expedición  de  licencias a curadores  urbanos.  En  este caso deberán designar por lo menos dos (2) curadores urbanos  y   las  entidades  municipales  encargadas  de  estudiar,  tramitar  y  expedir  licencias  de  los  municipios  que  conforman  la asociación o hacen parte del  convenio dejarán de ejercer esa función.   

“En   los  municipios  con población inferior a cien mil (100.000) habitantes, el estudio,  trámite  y  expedición de licencias será competencia de la autoridad que para  ese  fin exista en el municipio. Sin embargo, podrán designar curadores urbanos  en    los    términos    de    la    Ley   388   de   1997   y   sus   Decretos  reglamentarios”.   

Los elementos de juicio que vienen de verse,  debidamente  probados,  le  permiten a la Sala concluir que los hechos ocurridos  encuentran  adecuación  en  la  descripción  contenida en el artículo 318 del  Código  Penal  como  urbanización  ilegal, conducta sancionada con prisión de  tres  (3)  a  siete  (7)  años y multa de hasta cincuenta mil (50.000) salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  pues fueron promocionados los proyectos  habitacionales  “BALCONES  DE  SANTA  ISABEL”,  “TORREÓN DE ARANJUEZ” y  CABÚ”,  por  los  representantes  legales  Isabel  Cristina Ceballos Sierra y  Carlos  Armando  Guancha  Gómez de las Corporaciones y CORPOPAZ y CORPOCCIDENTE  respectivamente  y  el  acusado a partir del mes de agosto de 2004, con ausencia  del cumplimiento de los requisitos legales atrás señalados.   

Conducta  realizada  bajo  la  modalidad  de  concurso  homogéneo  sucesivo,  en  razón  a  que  fueron  tres  los proyectos  habitacionales    (“BALCONES   DE   SANTA   ISABEL”,   “TORREÓN   DE  ARANJUEZ”     y     “CABÚ”),    conforme al artículo 31 del Código Penal.   

2.2.  La estafa agravada en la modalidad de delito masa   

El artículo 246 del Código Penal, tipifica  el delito de estafa así:   

“(…)  El que  obtenga  provecho  ilícito  para  sí  o  para un tercero, con perjuicio ajeno,  induciendo   o   manteniendo   a  otro  en  error  por  medio  de  artificios  o  engaños, incurrirá en prisión de dos (2)  a ocho (8) años y multa de cincuenta  (50) a mil (1000) salarios mínimos legales mensuales  vigentes                 (…)”.   

Integran la estructura de este tipo penal los  siguientes elementos:   

a)   Utilización   de   artificios   o  engaños:                 traducidos  en  actos  de maquinación  hábil o ingeniosa y apta  para producir o mantener el error.   

b)   Inducción   o   mantenimiento   en  error  de  la  víctima:  se  proyecta como el mecanismo a través del cual se  hace    caer    en    una    idea    equivocada    o    en    un    razonamiento        falso        a        la       víctima.   

c)     Obtención     de    provecho  ilícito:  el agente debe  obtener        un        beneficio       económico       ilegítimo.   

d)    Perjuicio    ajeno:     de    carácter    patrimonial  para  el  engañado  o un  tercero.   

El  artículo  247  ejusdem  establece  las  circunstancias    de    agravación    en    relación    con   los   siguientes  aspectos:   

“La pena prevista en el artículo anterior  será de cuatro (4) a ocho (8) años cuando:   

1.  El  medio  fraudulento  utilizado tenga  relación con vivienda de interés social.   

(…)”.  

Y  el  artículo  267-1  del  Código  Penal  establece    la    circunstancia    de    agravación    relacionada    con   la  cuantía:   

“Art.  267.  Las  penas  para los delitos  descritos  en los capítulos anteriores, se aumentaran de una tercera parte a la  mitad, cuando la conducta se cometa:   

1. Sobre una cosa cuyo valor fuere superior  a  cien  (100)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  o  que  siendo  inferior,  haya  ocasionado  grave  daño  a la víctima, atendida su situación  económica.   

(…)”.  

Conductas  ejecutadas  en  la  modalidad de  delito   masa,   conforme   al   parágrafo   del   artículo   31  del  Código  Penal.   

2.2.1. En relación  con  la  tipicidad de dicho comportamiento delictivo, no hubo controversia de la  defensa  no  obstante  los  elementos  de  prueba recaudados en la actuación le  proporcionan a la Sala la certeza en torno a dicha exigencia.   

2.2.1.1. Parte de  los  ardides  utilizados  por  el  acusado  para inducir en error a las personas  necesitadas  de  vivienda  consistió  en  promover en el interregno comprendido  entre  el  segundo  semestre  de  2004  y  julio  de  2006,  a  través  de  las  Corporaciones  CORPOCCIDENTE  y  CORPOPAZ,  dirigidas por Carlos Armando Guancha  Gómez  e  Isabel  Cristina  Ceballos Sierra, respectivamente, tres proyectos de  vivienda  de interés social en la ciudad de Popayán denominados “TORREÓN DE  ARANJUEZ”,  “BALCONES  DE  SANTA  ISABEL y “CABÚ”, haciendo creer a los  interesados  que  el  valor  de  las  viviendas  sería  subsidiado con recursos  internacionales  supuestamente garantizados y en trámite para su legalización.  Circunstancia  que  generó  en  la  población  el convencimiento de que era la  oportunidad  para adquirir  vivienda, al cancelar una parte de su valor con  el subsidio y el saldo en cómodos plazos mensuales.   

Esta forma de actuar fue acreditada con las  denuncias     de     Jesús     Alberto     Peña11  Claudia  Patricia  Chávez  Martínez12,  Diego Reinel Fernández Gómez, Leonardo Africany Villamil, Jorge  Arbey,   Juan  Carlos  y  Clara  Milena  Tobar  de  Jesús,  Marisol  Fernández  Ordóñez,  Sandra  Luisa  Fernández  Joaqui, Gladis Margoth Campo Vidal, Clara  Isabel  Ordóñez,  Amalfi  Ordóñez Ñáñez, Olga Eugenia Ordóñez Ñáñez,  Sandra   Nayibi   Ordóñez  Ñáñez,  Aidé  Cabanillas  de  Hoyos13,   Harold  Castillo  Escobar, Martín Castrillón Orozco, Ana María Quintana G., Edilberto  Ponce  Rengifo,  Dora  Ligia González V, Raúl Fernando Rodríguez, Juan Carlos  Orozco  Gómez,  Mario  Baos  López,  Nixon  Alexander  Correa, Blanca Patricia  Fajardo  Córdoba,  Everth  Trochez Larrahondo, Carlos Humberto Trochez Velasco,  Olmedo  Trochez  Larrahondo,  Iván  Orlando Belalcázar Velásquez, Juan Carlos  Belalcázar   Velásquez,   Felipe  Andrés  López  Mosquera,  Carolina  López  Mosquera     y     Jennyfer    Mirella    Cabrera14,  quienes coinciden en   relatar  que fue esa la forma en que fueron inducidos a participar e invertir en  los  proyectos,  haciendo  los aportes de la cuota inicial a favor de CORPOPAZ y  CORPOCCIDENTE.   

También  con los recibos de caja entregados  por  CORPOPAZ  y  las  consignaciones  hechas  a favor de la Corporaciones en la  cuenta   No.   2-300-01425-8   del   Banco   Santander   por   Alexandra   Paola  Ibargüen15,  Olmedo  y  Carlos  Humberto  Trochez,  Everth Trochez Larrahondo,  Blanca  Patricia  Fajardo, Nixon Alexander Correa, Javier Eduardo Pérez Puerta,  Juan  Carlos Orozco, Raúl Fernando Rodríguez, Dora Ligia González, Ana María  Quintana,  Martín  Castrillón,  Harold  Castillo,  Iván  Orlando Belalcázar,  Felipe  Andrés  Mosquera,  Carolina  López Mosquera, Juan Carlos Belalcázar y  Jeniffer      Mireya      Cabrera      Ramírez.16    

Y  con  los  testimonios  de Jesús Alberto  Peña,  Claudia  Patricia  Chávez  Martínez,  Diego  Reinel Fernández Gómez,  Leonardo  Africany Villamil, Jorge Arbey, Juan Carlos y Clara Milena de Tobar de  Jesús,            entre            otros,17   quienes  relataron  haber  entregado  diversas  sumas  de  dinero, en su gran mayoría 5 millones de pesos,  para   los  referidos  proyectos  habitacionales  a  través  de  consignaciones  bancarias.    

2.2.1.2 Otros hechos  que  indujeron  a  las  víctimas  a despojarse de sus dineros fue la calidad de  Directora  de CORPOPAZ ostentada por Isabel Cristina Ceballos Sierra, esposa del  acusado,  así  como  funcionar  sus oficinas en la residencia matrimonial. Ello  llevó  a  pensar a los inversionistas que los proyectos cumplían con todos los  requisitos  legales  por la trascendencia del cargo ostentado por el procesado y  su representatividad.   

2.2.1.3.   Mayor  seriedad  le dio a los planes la elaboración y exhibición de planos y maquetas  con  la  posibilidad  que  tenían  los  interesados  de  escoger  el  sitio  de  ubicación  del  inmueble. Adicionado a este hecho la mínima cantidad de dinero  que  se  les  pedía como cuota inicial, el aparente subsidio que recibirían de  organismos  internacionales,  y  las  cómodas  cuotas a pagar ulteriormente los  condujo a considerar una realidad los proyectos.   

2.2.1.4.   La  suscripción  de  las  promesas  de  compraventa por parte de los representantes  legales  de  CORPOPAZ  y  CORPOCCIDENTE  y los términos en que presuntamente se  desarrollarían  los  proyectos Balcones de Santa Isabel y Torreón de Aranjuez,  son  circunstancias  dirigidas  a  dar mayor credibilidad a los interesados para  hacer parte de ellos.   

2.2.1.5.  Con  ese  mismo  propósito,  como adelante se demostrará el sindicado en las reuniones a  las  que  asistió,  promocionó los planes de vivienda ostentando la calidad de  Representante    a    la    Cámara,   provocando   mayor   confianza   en   los  inversionistas.   

2.2.1.6. Los avisos  de   prensa18   informando   la   llegada   de   los  recursos  destinados  a  la  financiación  de las viviendas y el inicio de las obras físicas a partir del 2  de  mayo  de  2006,  la  reunión sostenida con los directivos de la Federación  Nacional  de  Cafeteros  para definir los términos relacionados con el pago del  valor  del  lote  y su respectiva escrituración, y las fechas asignadas para la  devolución  de  las  cuotas iniciales a los usuarios que no quisieran seguir en  el  proyecto  indudablemente estaban dirigidos a producir error en las víctimas  para  que  se desprendieran de sus recursos, pues se demostró que no era cierta  la existencia de las ayudas internacionales.   

2.2.1.7.   La  intervención  del  acusado ante la Federación Nacional de Cafeteros en aras de  lograr  un plazo adicional para el perfeccionamiento del contrato de compraventa  del   lote  denominado  Granja  José  María  Obando,  donde  presuntamente  se  realizaría   el   proyecto   Torreón   de  Aranjuez,  hecho  probado  con  las  declaraciones  de  Guillermo  Alberto Fajardo Muñoz, Luis Felipe Acero Torres y  Carlos    Armando    Guancha    Gómez,    estaba   dirigida   a   obtener   ese  objetivo.   

En suma, la realización de estas conductas  indujo  en  error  a gran parte de la población payanesa llevándola a entregar  el  valor de las cuotas iniciales de los proyectos, ocasionándoles detrimento a  su   patrimonio   con   correlativo   incremento  patrimonial  indebido  de  los  coautores  del delito.   

Así,  se  demostró  que  en  el  proyecto  “BALCONES  DE  SANTA  ISABEL”  se  consignaron  $691.070.300.oo;  en  el  de  “TORREÓN   DE   ARANJUEZ”   $2.154.000.000.oo   y   en  el  de  “CABÚ”  $1.379.000.000.oo,     sin    aparecer  evidencia  de         que        el        dinero  recibido por tal concepto hubiera  sido  devuelto.  Con  estos  medios  de prueba se acredita la concurrencia de la  conducta  punible  de  estafa  agravada  en  la modalidad de delito masa, que se  configura  cuando  se  producen defraudaciones con relación a una pluralidad de  individuos  diferenciados,  de  quienes se pretende por el sujeto activo extraer  dinero    en    diversas    cuantías,    con    un   propósito   unitario   de  enriquecimiento.   

Respecto  de  esta figura jurídica la Sala  ha señalado:   

“Trátase,  por  tanto,  en  casos  como este, de una acción única con pluralidad de actos  ejecutivos,  que de suyo excluye la posibilidad  del delito continuado, que  por  definición  exige  una  pluralidad  de  conductas. Lo que sucede es que al  recaer  cada  uno de los actos ejecutivos que la conforman en diversas personas,  esto  no  significa  que  se  trate  de acciones independientes con relevancia  jurídico  penal, sino que  estos   son   actos   ejecutivos   de  la  conducta  integralmente  considerada, que como única, tipifica  una  sola  acción delictiva con pluralidad de sujetos pasivos, pues no en pocas  ocasiones  exige  la puesta en marcha de una multiplicidad de actos dependientes  de  los medios utilizados, que naturalística  y  jurídicamente  se  tornan  en  necesarios  para  que la  acción  final  defraudadora  pueda consumarse.” 19   

En  otra  ocasión  señaló,             igualmente la Sala:   

“(…) la mentada conducta punible admite  la  posibilidad de que con la acción timadora resulten plurales sujetos pasivos  afectados  en  su  patrimonio,  y  no  excluye  la eventualidad de que el sujeto  activo  de  la  ilicitud realice múltiples y reiterativos actos tendientes a la  obtención  de  un  solo propósito defraudador, que perdura y se materializa en  el  tiempo  con fraccionados logros.  Así las cosas, el engaño es único,  como  único también es el dolo en estos eventos, “porque la materialización  de  cada  acto  no  disgrega el todo de la acción, en cuanto lo único que cada  uno  revela es que el sujeto prosigue en su empeño principal y único.” -Cfr.  Sentencias  de  septiembre  27/95,  Rdo.  8942,  M.P.  Dídimo  Páez  Velandia;  noviembre  27/96, Rdo. 9308, M.P. Carlos E. Mejía Escobar; diciembre 3/96, Rdo.  8874,  M.  P.  Carlos  A.  Gálvez  Argote; junio 26/99, Rdo. 12.591, M.P. Mario  Mantilla   Nougués,   entre   otras.   (…)”.20   

Como la acción  engañosa   fue   realizada   con  múltiples  actos  ejecutivos    dirigidos   a   un   sinnúmero   de  víctimas,  se configuró  el  delito masa, para el  efecto   se   reitera,   a  sabiendas  de  que los  proyectos   no   se  llevarían  a  cabo  a  través  de   las  Corporaciones  CORPOPAZ    y    CORPOCCIDENTE    -creadas    con  antelación-               se       promovieron  los tres  proyectos  de  vivienda, se elaboraron las maquetas y  los  planos correspondientes  y  se  publicitó  los  trámites  del  subsidio  internacional,  todo  bajo  el  amparo  y  confianza  que  generaba  el  aval  y  participación en ellos del procesado.   

Así   entonces,   con   las   conductas  investigadas  se tipifica el delito de estafa agravada en razón de la cuantía,  ya  que  el monto de los recaudos por todos los proyectos superó los cien (100)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  para la época de los hechos,  (“BALCONES  DE  SANTA  ISABEL”  $691.070.300.oo,  “TORREÓN DE ARANJUEZ”  $2.154.000.000.oo   y   “CABÚ”  $1.379.000.000.oo,),  artículo  267-1  del  Código  Penal,  y debido a que el medio fraudulento tuvo relación con vivienda  de interés social (artículo 247 -1 ibídem).   

Circunstancia   de   agravación  última  acreditada  con  el  contrato  de  compraventa de bien inmueble Nro. 198 de 2004  celebrado  el 4 de noviembre de 2004, entre la Federación Nacional de Cafeteros  y                   COORPOCCIDENTE21,  cuyo objeto fue el lote de  terreno  denominado  como  “Antigua Granja Cafetera José María Obando”. En  el  parágrafo de la cláusula tercera (condiciones de  transferencia  del  inmueble), la promitente vendedora  autorizó  a  la promitente compradora “continuar la  realización   del  paquete  técnico  del  proyecto  de  Vivienda  de  Interés  Social”.   

Con el informe suscrito por el investigador  Juan Carlos Clavijo Bergaño, en el que se consignó:   

“(…)  Para  el  logró  de  su  objeto  social,  ESAL  CORPOCCIDENTE  se  proyectó en el desarrollo de varios proyectos  urbano/habitacionales   con   CARÁCTER   DE  INTERES  SOCIAL,  eventualmente  a  desarrollarse  en  la  ciudad  de  Popayán  (…)22”.       (Mayúsculas  originales).   

Y  con  la  información que recibieron los  inversionistas  acerca  de  las especificidades de los proyectos suministrada en  las oficinas de las referidas corporaciones.   

3.           Antijuridicidad   

Los  bienes jurídicos protegidos por el  legislador,   -sistema  financiero  y  patrimonio  económico  de  los  particulares.- fueron puestos en  peligro  y  se  concretó  un daño, sin que aparezca  demostrada    causal   alguna   de   ausencia   de  responsabilidad             (artículo     32     del    Código  Penal)    que    las  justifique.   

Con  la  estructuración  de  la  conducta  punible   de   urbanización   ilegal  se  produjeron  trastornos  en  el  orden  socioeconómico,   al  haberse        adelantado       en       forma  indiscriminada  esta  clase  de  actividades  sin el  cumplimiento de los requisitos legales.   

Respecto         del  punible  de estafa agravada en la  modalidad  de  delito masa, se afectó el patrimonio económico de sinnúmero de  personas   que  se  despojaron  de  diversas  sumas  de  dinero  bajo  la  falsa  expectativa de acceder a una vivienda propia.   

4. Responsabilidad           del  acusado   

En  cuanto a la responsabilidad del acusado  el  caudal  probatorio  demostró  a la Sala que a sabiendas de que los   proyectos  no  tendrían  éxito  porque  no  contaban con  los   permisos   para   ello,  ni  con  los   títulos  de  propiedad  de  los  lotes,    ni    era    viable    la   obtención   de   ayudas  extranjeras;  participó     en    la    promoción    de    los  mismos  con el propósito  de  obtener  no solo provecho económico   sino   político,  actuando  en  connivencia  por  lo  menos  de su esposa y Carlos       Alberto       Guancha  Gómez.   

Con    los   testimonios   vertidos  por  Emilio  Alirio  Vidales  Zúñiga,  Dora  Inés Bolaños de Bravo, Tulio Sayd  Bravo  Bolaños,  Sandra  Paola  Ibargüen  Valverde, Hernando López Iragorry,  Wilson  Pino  Salazar, Fabián Gustavo López Granda, Francisco Javier Santacruz  Santos,  Hermes  Ordóñez  Ruiz,  Juan  Carlos  Santacruz,  María  del Rosario  Paredes,  Imer  Oswaldo  Rodríguez,  Guillermo  Alberto  Fajardo  Muñoz,  Ruth  Eugenia  Calvache  Daza,  Ana  Janeth  Jiménez  Penagos,  Edmundo Juan Bautista  Oviedo,   Javier  Pérez  Puerta,  Cristina  Eugenia  Zúñiga  Caicedo,  Carolina López Mosquera, Lorena  Perafan  Velasco,  Amalfi Socorro Ordóñez Narváez, Gladis Margot Campo Vidal,  Sandra     Vidal     González,    Cecilia    Arteaga    Obando,    Eruin   Alonso   Sánchez  Ordóñez,  Juan  Carlos  Clavijo,       Emilio      Alirio      Vidales      Zúñiga,  María  Emérita  Llantén  Astaisa,  Luz Marina Martínez  Erazo,    Mabel    Adriana    Lara    Valdés,   se  acreditó  la ocurrencia  de los siguientes hechos:    

4. 1.  En  la  casa  matrimonial  de PIAMBA  CASTRO  y  CEBALLOS SIERRA  funcionaron    las   oficinas   de   CORPOPAZ   y   una   sede   política   del  Congresista,  con  la  pretensión  de  ser    reelegido    Representante    a la Cámara.   

Los   testimonios   de  Emilio  Alirio  Vidales Zúñiga, Dora Inés Bolaños Bravo, Tulio Sayd  Bravo  Bolaños,  Sandra  Paola  Ibargüen    Valverde,    Hernando   López  Irragory,  Wilson  Pino  Salazar,  Fabio  Gustavo  López  Granda,  Francisco  Javier  Santa Cruz Santos,  Hermes    Ordóñez    Ruiz,    Juan    Carlos    Santa    Cruz,    María       del       Rosario       Paredes      Toro,   Imer  Orlando    Rodríguez,  y   Guillermo  Alberto  Fajardo Muñoz, así lo corroboraron:   

4.1.1.  Emilio  Alirio  Vidales  Zúñiga23        aludió   a   la   repartición   de  formularios    en    las   oficinas   de    CORPOPAZ   en   la  cual  funcionaba  la  sede política  del  sindicado  para  la  reelección  al Congreso,  ostentando  un cartel invitando a votar por él.   

4.1.2.  En  ese  relato   coincide  Dora  Inés        Bolaños        de        Bravo24,        quien      sostuvo     que  acudió  a    la   casa   de   los   esposos   y  se  percató  de  la  convivencia de  éstos   en   el   referido  inmueble.  E   incluso  desmintió  la     supuesta     separación    al    sostener:    “que    no    era    verdad    porque   (sic)  vivían  en la misma casa porque el día que fueron a la casa de  la       señora       ISABEL      CRISTINA      estaban      juntos”.25   

El  contenido de este testimonio lo trató de  enervar  infructuosamente  la defensa tildándolo de mentiroso, sin embargo, los  temas  por  él abordados concatenan perfectamente con los mencionados por otros  deponentes,  sin  ser  desvirtuados  o  infirmados  por  la  prueba  de descargo  sostenida  por  testigos  unidos  por diversos vínculos con el acusado, como se  verificará más adelante.   

4.1.3.   Tulio  Said   Bravo  Bolaños26  corroboró  en  esencia  lo  sostenido  por  el  anterior  deponente y dijo conocer al acusado desde el grado  kínder  y  luego  en  el  bachillerato;  exponiendo  haber acudido a la sede de  CORPOPAZ percatándose de la presencia de personas con:   

“(…)  una  camiseta  blanca supuestamente con el logo de la  campaña  política  de  GERARDO  con  el estampado de la campaña política, se  veían  que eran trabajadores del lugar y mucha gente que llegaba de los pueblos  también  llegaba  con  estas  camisetas  porque  eran  planes  de  vivienda que  CORPOPAZ   tenía   en  los  municipios  caucanos  como  Mercaderes,  Piendamó,  Cajibió.  Etc.  Los  cuales  nunca  se  llevaron a cabo tampoco y supuestamente  están          estafados         (…)”.27   

Dice haber visto al procesado en dos ocasiones  en   CORPOPAZ   lo   cual  le  llamó  la  atención.  Allí  existía  “(…)  un  retrato grande de GERARDO PIAMBA como de 1. 20 de  alto  por  70  cm aproximadamente (…)”.28   

Nótese la espontaneidad del relato al evocar  la  percepción  que  tuvo  en  la  visita  a  la  sede de CORPOPAZ. Observó el  despliegue  propio  de  una  sede  política (personas  vistiendo  camisetas  con  logos  de  la  campaña  al Congreso de JOSÉ GERARDO  PIAMBA  CASTRO,  no  solo que trabajaban allí sino que arribaban de poblaciones  circunvecinas) y además, visualizó un retrato grande  del  acusado,  con la clara finalidad de inducir a los potenciales compradores a  participar  en  el  proyecto  y  obtener  el  voto  en las próximas elecciones.   

4.1.4. Sandra Paola  Ibargüen  Valverde  sostuvo  haber participado en el proyecto de Santa Isabel y  entregados  5  millones  de  pesos  a  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra en sus  oficinas  en  Lomas  de  Cartagena,  lugar en el que le mostraron la maqueta del  proyecto.  Observó  adicionalmente  una  pancarta  pequeña  con publicidad del  entonces  representante  JOSÉ  GERARDO PIAMBA. Así manifestó: “(…)   había  pero  una  pancarta  muy  pequeña   que   estaba   dentro  de  la  oficina  de  él  (…)”.   

4.1.5.  Hernando  López                    Iragorry29  conoció  que  el procesado  tenía  un plan de vivienda con la presencia de un retrato de esta persona en la  sede de CORPOPAZ, agregó:   

“(…)  Deduzco  que  sí  él vivía en el apartamento donde  funcionaba  la  sede de CORPOPAZ pues tenía que participar en las reuniones que  allí se hacían respecto de los planes de vivienda.   

“(…)  Pues  permitiendo  que  la  oficina  de  CORPOPAZ   funcionara  en  la sala de su  apartamento,  es  apenas  lógico  presumir  que tenía algún interés en dicho  proyecto            (…)”.            30   

La   Sala  no  encuentra  las  suposiciones  mencionadas  por  la defensa para desacreditar este testimonio, por el contrario  el  declarante  no  tiene  interés  alguno  en  las  resultas  del  proceso, no  participó  en  los  programas de vivienda y evoca lo percibido por los órganos  de  sus sentidos, relato que sopesado en conjunto con los otros medios de prueba  ofrece   credibilidad  refiriendo  las  mismas  circunstancias  por  los  demás  testigos respecto a estos tópicos.   

Tales  atestaciones no pueden ser catalogadas  como    “chismes”   y  “rumores”,    pues  constituyen  percepciones que nutren el testimonio y resultan útiles al momento  de  emprender  la  tarea  de  valoración de la prueba con base en los criterios  para  su  apreciación  como  lo  manda  el  artículo  277  de  la  Ley  600 de  200031,  sobre  lo  cual  la Sala ya ha tenido oportunidad de pronunciarse  así:   

         

“(…) En la tarea de apreciación de la  prueba  testimonial  el juzgador no se afronta ante la disyuntiva de repelerla o  acogerla  en su totalidad, sino que debe depurar su contenido de acuerdo con los  principios  de la sana crítica, orientado en especial por los aspectos a que se  refiere  el  artículo  277  del Código de Procedimiento Penal, esto es, por la  naturaleza  del  objeto  percibido,  el  estado  de  sanidad  del  sentido o los  sentidos  por  los  cuales  se hizo la percepción, las circunstancias de tiempo  modo  y lugar en que se realizó la experiencia, la personalidad del declarante,  la   forma  como  declaró  y  las  singularidades  que  puedan  observarse  del  testimonio,  con  el fin de tomar lo que de allí le resulte verídico, responda  a  la  dinámica  de los sucesos que se averiguan, confrontarlo y compararlo con  los  otros  medios  de  convicción  adosados  al  proceso,  para  de esa manera  declarar    si    se    encuentra   o   no   fehacientemente   esclarecida   una  hipótesis(…)”.32   

4.1.6.  Wilson Pino  Salazar33   al   referirse  a  la  sede  Corpopaz  indicó  que  “(…)  en  esta  vivienda  se  encontraba  visible el afiche del  señor  PIAMBA  CASTRO,  como  candidato  a  elecciones  (…)”.  Además,  “(…)  En Lomas de Cartagena  si   existía   una   afiche   (sic)   político   del   señor   PIAMBA  CASTRO  (…)”.   

4.1.7.   Fabián  Gustavo            López           Granda34,  refirió  la existencia en  la  sede  de  CORPOPAZ  de un afiche del enjuiciado, lugar en el que entregó la  cuota  inicial  por  la  confianza  generada  por la presencia en el proyecto de  familiares  allegados  al ex Representante. Observó a una persona en la sede de  CORPOPAZ  dedicada  a  ofrecer información y realizar trámites, quien a su vez  trabajaba en el directorio del Partido Conservador.   

No  encuentra  la  Sala  que  este declarante  transmita     “rumores”,    “chismes”    o  “cábalas”,  como  lo  aduce  el  vocero,  por  el  contrario,  de  manera  sincera  relata  los  pormenores  de  lo  acontecido con  ocasión de su frustrado anhelo de acceder a una vivienda propia.   

4.1.8.  Francisco  Javier           Santacruz           Santos35   también   resaltó   la  presencia  de  propaganda  política  en la sede de CORPOPAZ alusiva al aforado,  cuando su padre acudió a pagar la cuota inicial.   

4.1.9.   Hermes  Ordóñez  Ruiz  recuerda haber diligenciado el formulario y entregado el dinero  en  un sitio donde se encontraba un logo con propaganda política del procesado,  produciéndole  seguridad  ya  que  “él era el que  estaba    como    respaldando    eso”.   

4.1.10. Juan Carlos  Santa   Cruz36  también  observó  una  valla publicitaria de PIAMBA CASTRO en la  sede  de  CORPOPAZ,  cuando acompañó a su hermano a realizar unos trámites en  el proyecto que participó.   

4.1.11.  María del  Rosario            Paredes            Toro37  observó una pancarta en la  sede  de  CORPOPAZ  alusiva a la campaña del acusado cuando asistió a entregar  el  dinero  motivada  por la confianza despertada en ella por el Representante a  la Cámara.   

4.1.12. Imer Oswaldo  Rodríguez38  quien  trabajó con el incriminado como su conductor de confianza,  dijo  que  el  formulario  para  el  proyecto  de  TORREÓN  DE  ARANJUEZ le fue  entregado  en  la casa de aquél, lugar en el cual funcionaban las oficinas y se  observaba  un  afiche  con  propaganda  política  de  él  para  la  Cámara de  Representantes. Expresó:   

“(…)  en la  casa  de  propiedad  del  doctor  JOSÉ  GERARDO  PIAMBA,  donde el (sic) estaba  viviendo   (…)  la  dirección  es  Loma  de  Cartagena  (…)”.39  Y  los  formatos me los entregó el señor DIEGO GUZMÁN (…)”.   

En  cuanto  a  las  oficinas  de  CORPOPAZ,  aseveró:   

“Eso fue en el  garaje  de  la casa donde residía el doctor JOSÉ GERARDO PIAMBA CASTRO, en ese  tiempo  vivía  con  la  esposa  y con los hijos. Es una casa de dos pisos en el  primer  piso funcionaba la cocina y la sala y en segundo piso los dormitorios de  ellos”40 .   

Y respecto a la existencia de propaganda en el  inmueble, sostuvo:   

“Creo que sí  había  un  afiche al fondo contra la pared era la foto de él creo que era para  el    asunto    de    la    Cámara    de    representantes    (sic)”.41   

Este testigo, dada la proximidad que tuvo con  el  procesado  pudo  acceder  al  interior de su residencia y  percibir los  aspectos por él relatados.   

4.1.13.  Guillermo  Alberto         Fajardo        Muñoz        42  declaró  cómo  en la sede  principal     ubicada     en     La     loma     de    Cartagena    “figuraban  varias fotografías gigantes del señor Representante  PIAMBA CASTRO”.   

Sobre  la  ubicación  de la sede de CORPOPAZ  afirmó que:   

“(…)  siempre  funcionó  en  la  residencia  de la familia  Piamba  Ceballos  situada  en  la  Loma  de Cartagena y posteriormente de manera  abusiva  y  arbitraria  y  sin autorización alguna de la representante legal de  Corpopaz,  las veedoras comunitarias de esta Corporación las ya antes referidas  hermanas  PIAMBA  CASTRO  “abrieron” una segunda sede de Corpopaz en su casa  de  habitación  dizque  para el sostenimiento de esa segunda sede de Corpopaz a  lo   cual   extrañamente   no   se   opuso   PIAMBA  (..).43   

Para la Sala, el contenido de los testimonios  precedentes  ostentan  -al  igual que los arriba citados y valorados- suficiente  grado  de  verosimilitud  en  la  ciencia  de  sus  dichos,  para  tenerlos como  creíbles  y  adscribirles  suficiente grado de credibilidad, pues no se detecta  animadversión alguna hacía el acusado.   

De esta manera, queda acreditada la ocurrencia  de este hecho.   

4.2.    Inexistencia    de   las   ayudas  internacionales (50 millones de dólares)   

Su  viabilidad  quedó  desvirtuada  con  el  concepto     emanado     del    Banco    de    la    República    (dirección  de cambios internacionales) el  cual  concluyó:  “En  este caso particular, dentro  del  expediente  no  se cuenta con los documentos que acrediten la canalización  de  recursos  de  una  donación a través del mercado cambiario”.44   

En  lo  atinente  al  supuesto  contrato  de  donación   suscrito  entre  Carlos  Acosta  (empresa  “Distripoly  Ltda  Usa”)  y Carlos Armando Guancha  Gómez  (Corpoccidente) el 9  de  abril  de 2005, las autoridades de Estados Unidos informaron a la dirección  de  asuntos  internacionales  de  la  Fiscalía  General  de  la Nación, que no  hallaron       información       “que  demuestre  que  Distripoly  Ltda  es un negocio legitimo (…)  Esto    nos    indica   que   Distripoly,   Ltda   no   es   una   organización  legítima”.45   

Mabel   Adriana   Lara  Valdés46  expuso que  cuando  Carlos  Armando Guancha Gómez no tenía respuesta respecto a las ayudas  internacionales,     decía     que     el     doctor     PIAMBA    “estaba    ayudando   a   hacer   la  negociación con los señores internacionales”.   

En ese orden, Sandra Paola Ibargüen Valverde  señaló  al sindicado como la persona que le informó acerca de las diligencias  realizadas para obtener las ayudas internacionales, así:   

“Él   me  comentó  que  el  dinero lo iba a recibir, o sea que  era  mucho  dinero y que ninguna entidad aquí en Popayán se podía hacer cargo  de  todo  ese  dinero  pero  que  estaban  en negociaciones para que el banco de  occidente  la  recibiera.  Yo entregué el dinero, mi  seguro   fue   que   él   era  una  figura  pública  y  que  era  congresista,  posteriormente  conozco  a  su  esposa,  habló  con  ella,  ella  acudió a una  reunión,  la  señora  María Isabel”. (Subraya      la     Sala)   

Como puede verse el acusado le dio a conocer a  esta  testigo  la  existencia  de  elevadas  sumas  de dinero para los proyectos  (no    le    precisó    la    cantidad),  como  de  las  dificultades  para su recepción, le mencionó la  ciudad      donde      se      pretendía      su      arribo      (Popayán);    y   que   “estaban” en  negociaciones  para  que un banco (mencionó el nombre  concreto) lo recibiera.   

Se deduce, contrario al parecer de la defensa,  que  el  procesado  tenía  pleno  conocimiento  de los supuestos trámites para  recibir el dinero.   

Continuando   con   los  recursos  para  la  viabilidad del proyecto sostuvo esta testigo:   

“Siempre ellos  hablaban     de     que     los    recursos    provenían    del    extranjero  y  se  lo  escuché  tanto  al ex congresista como a su  esposa,  que ya estaban por llegar eso es lo que siempre nos manifestaban porque  yo  entregué  el  dinero fue (sic) fui de las últimas personas que entregó el  dinero  y siempre me decían que ya estaba por llegar, que eran unas ONG que les  iban a entregar el dinero”.-   

Segmento  -no  citado  por la defensa- con el  cual  adquiere  contundencia  el  compromiso  de responsabilidad del enjuiciado.  Nótese  que  se  refiere  a  “ellos”,  a pluralidad y no a la conjugación del verbo en primera persona,  del  cual  habló  la defensa con tanto frenesí. Se infiere nuevamente el pleno  conocimiento    del   procesado   del   supuesto   arribo   de   “recursos  provenientes del extranjero”;  y si como atrás se vio éste no era más que un ardid  para engañar a los interesados en los proyectos.   

A  su  vez  Edmundo  Juan  Bautista  Oviedo,  militante  del  partido  conservador  para  ese  entonces  y del cual se retiró  justamente  por  el  incumplimiento  en  los  proyectos  de  vivienda, de manera  contundente  asevera  que  el  acusado  en  una reunión política sugirió a la  gente  sin  vivienda  que  se vinculara a los planes habitacionales, pues había  hecho contactos internacionales para su financiamiento.   

En  estas condiciones, los supuestos auxilios  asoman  como un instrumento idóneo de persuasión utilizado por PIAMBA CASTRO y  los  demás  coautores,  para  conseguir  inversionistas  en  los  proyectos  de  vivienda.  No  otra explicación encuentra la Sala, para que el aforado, así lo  pregonara.  Era  consciente  que en plena campaña electoral para el Congreso de  la  República,  le  reportaría ventajas, lo cual aconteció al ser electo para  el periodo 2006-2010.   

4.3. El procesado e ISABEL CRISTINA CEBALLOS  SIERRA,   además   de   ser   esposos,   convivían   para  la  época  de  los  hechos.   

         

Aspecto   plenamente   comprobado   con  el  testimonio  de  Emilio Alirio Vidales Zúñiga, quien narró que PIAMBA CASTRO e  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra  se  casaron  a principios de junio de 2005 y  aparecieron  divorciados  el  14  de agosto de 2007.47  Si  la  estafa  se llevó a  cabo  durante  los años 2004, 2005 y 2006, es claro que para el año 2004, pese  a      no      estar     casados     convivían,48         “(…)  estuvieron  en  sitios  como  Cajibió  juntos y haciendo  política  con  estos proyectos de vivienda y hasta en el vehículo asignado por  al  (sic)  la  Cámara  de  Representantes  (…)”.   

Dora  Inés  Bolaños  de  Bravo49,  vecina de  PIAMBA  CASTRO,  acudió  en  una ocasión en compañía de su hijo a la casa de  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra  a  reclamar  por los lotes, como no la quiso  atender   el   procesado   sí   lo   hizo,   pidiéndole   que  “no  hicieran  caso  de los comentarios”,  que  el  proyecto  no  era  de él sino de su esposa de quien se había separado  “cosa  que no era verdad  porque  vivían  en  la  misma  casa  porque  el día que fueron a la casa de la  señora        ISABEL        CRISTINA        estaban       juntos”.50.   

Añadió cómo su  hijo   (Tulio   Sayd   Bravo   Bolaños)  una  vez  se  percató  del engaño  del    cual    fuera  víctima,    acudió  presuroso   a   la  residencia  del  incriminado  a  efectuar        el        reclamo,  notando  que   “se   mandaron  negar”.  Finalmente   salió  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra  con quien se suscitó un altercado,  el          cual          motivó       que       posteriormente  JOSÉ   GERARDO  PIAMBA  CASTRO  prohibiera  a  Tulio Sayd  (amigo  de  infancia  y ex compañero de estudios de  primaria)  volver   a   tener  contacto  con  su  esposa.       El      aforado      prometió  devolverle el dinero con la  venta  de  un piano, cuyo  valor  seria  distribuido  entre los seis amigos más  cercanos.   

Tulio Said Bravo  Bolaños51   ratifica   en   esencia   lo  sostenido  por  su  madre,     añadiendo     conocer     al    incriminado  desde  el  grado  kínder    y    haber   sido   compañeros del bachillerato.   

Recuérdese cómo  la       citada  testigo  desde su primigenia declaración aludió al  tema  de  la  vecindad  con la familia PIAMBA CASTRO, aunque ya en el testimonio  vertido   en   juicio  trató  de  matizar  su   relato,  por  razones  desconocidas  por      la     Sala,     no  obstante ello, lo relevante  lo constituye la circunstancia de  mantener  en  esencia   incólumes  los  temas  centrales de sus aserciones.   

Ana   Janeth  Jiménez  Penagos52  quien    como    agente    del   DAS   materializó  la orden de captura de Isabel Cristina Ceballos Sierra  había  anticipado  que  ésta  le  manifestó  el deseo de responsabilizarse de  todo.  Y  resaltó  la  presencia  del sindicado al instante de la aprehensión,  así lo expreso:   

“(…) Recuerdo  que  cuando  la  señora ISABEL estaba capturada dijo que se iba a echar toda la  culpa  porque  ella era la responsable, inclusive decía que se estaba separando  del  señor  PIAMBA,  recuerdo que el día de la captura el señor PIAMBA estaba  con      ella      en      la      casa      de     habitación(…)”53   

Estos  testimonios  acreditan  aún  más  la  convivencia  del  sindicado con Isabel Cristina Ceballos Sierra, denotando cómo  en  estos aciagos momentos acompañó y apoyó a su cónyuge de manera absoluta.  Esta  circunstancia  refleja  la  mancomunidad  existente  entre  la  pareja. Es  ilógico  desconocer  el vínculo que para esa época los unía como pretende la  defensa.   

Sandra  Paola  Ibargüen  Valverde respecto a  este  aspecto señaló: en una ocasión y “cuando ya  él  fue  electo  Congresista  estuvo  con  ella” y  añadió    que:    “  ella   (alude  a  Isabel  Cristina   Ceballos   Sierra)  era  una  persona  muy  carismática,  mi  familia  accedió  a  meterse en su grupo político por ella,  porque  les  cayó  muy  bien  y  la  señora era muy agradable y posteriormente  cuando  el  señor  ex  congresista sale electo, ese día él estuvo acompañado  por  ella,  se  fueron  tomados  de la mano, eso es lo que recuerdo de ella y de  él”.   

Además   de  lo  anterior,  se      aprecia      cómo  el periodista radial,    Carlos   Enrique   Levaza        sostuvo  que  en  una ocasión al   entrevistar   al   acusado   en  su   residencia  allí  se encontraba su esposa Isabel Cristina Ceballos  Sierra,  lo  cual  refuerza  esa     situación  de  convivencia  para la  época  en  que  se  suscitó  la  comisión de las conductas delictivas  materia  de  acusación, y lo fue  en    palabras    del    testigo    “cuando  vino  la  campaña política y se intensificó el accionar  político  (…)  la gente  insistía,  eran  algunos oyentes que insistían que el doctor Piamba tenía que  ver  con  esos  programas  de vivienda”.   

Queda pues demostrado este hecho.  

4.4. El  divorcio  y disolución de la sociedad conyugal se    constituyó    en   un     infructuoso    esfuerzo    de  parte  del  acusado para  evadir su responsabilidad  penal.   

La defensa pretendió desdibujar este hecho  con los siguientes testimonios:   

Néstor   Alfonso  Dorado  Daza54 se refirió  a    Isabel   Cristina   Ceballos   Sierra   como   una   persona   “no        cuerda”,             “impulsiva” y  caprichosa;  calificó  la  relación con el procesado como tormentosa, éste se  dejaba   “mangonear   de  la  esposa  que  era  un  guevón              (sic)”.   

José   Feliz  Torres  Valencia55 narró cómo  la  relación  de  pareja  de aquél con su cónyuge estaba deteriorada y en las  visitas a su casa siempre se hallaba solo.   

Orlando  Edison  Almario  Bravo56   sostuvo  que  el  sindicado se casó  con  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra  en  el  año 2005 y a los tres meses se  separaron,    pues   no   pudieron   recomponer   la   relación   (afirmación   última  no  acorde  con  la  realidad,  el  aparente  divorcio     se     produjo     a    mediados    del    año    2007).   

Jaime  Aníbal  Valencia  Díaz57   expuso  que:   

“(…) Sí. Es  de  mi  conocimiento  de  la muy mala relación que siempre ha sostenido el Dr.,  José  Gerardo  Piamba con su esposa Isabel Cristina y quienes siempre íbamos a  su  casa  de  habitación nos encontramos con una persona que parecía que fuera  enemiga  del  Dr.  José Gerardo, siempre era una señora que manejaba sus cosas  independientemente  y  recalcó  que nunca acompañó al Dr. José Gerardo a las  reuniones,     políticas    (…).”.58   

Edgar  Murillo  Marino  Dosé  con respecto a  Isabel Cristina Ceballos Sierra indicó que era:   

“(…)   una  señora  que,  (sic)  muy  arrogante,  no  compartía conmigo por ejemplo, no me  quería  porque,  pues  por  la  parte  política,  ella expresaba que el doctor  Gerardo  Piamba no tenía derecho a ser Representante, que era una persona de un  pueblo,  un  pueblerino  que  ¿Cómo  iba  a  ser Representante a la Cámara? Y  conmigo la amistad fue muy alejada (…)”.   

Julián González  -ex  candidato  a  la  Asamblea  del Departamento del  Cauca  y amigo del acusado-, sostuvo que le  acompañó  en  todas  las  campañas  políticas  que hizo para  aspirar  a la Cámara de Representantes apoyándolo políticamente en el oriente  del   Cauca,   específicamente   en  Inzá,  alude  a  la  relación  entre  la  pareja:   

“(…)  Pues no se hablaban, uno a veces  llegaba  a  la  casa  de ellos y no se dirigían la palabra, ahí se daba cuenta  que habían (sic) dificultades (…)”.   

Obsérvese  cómo inicialmente relató que en  las  campañas  políticas  adelantadas  por  el  procesado  notó que la pareja  tenía  dificultades,  para  enseguida  sostener  que  Isabel  Cristina Ceballos  Sierra no lo acompañaba en las correrías políticas.   

Además,   Emiro  Alirio  Vidales  debilita  aquellas  afirmaciones  al  sostener  que  el  acusado  hizo  campaña política muchas veces en compañía de  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra  y  promovía proyectos de vivienda en sitios  como  Cajibío. Como también lo hace Ruth Eugenia Calvache Daza, recordando los  comentarios  a  la  sazón hechos relativos a que la separación constituyó una  estrategia en tanto resultó reelegido como congresista.   

Para   la  Sala  es  claro  que  con  estos  testimonios,   la  defensa  pretende  infructuosamente  desdibujar  la  conducta  desplegada  por  el  acusado,  haciendo creer que el vínculo matrimonial con su  esposa  Isabel  Cristina  Caballos Sierra era aparente, pues para ese momento ya  se  hablaba  en  la comunidad Payanés de la “casita  azul   en   el   aire”;   aludiendo   a  la  estafa  generalizada.  Y si ello era así, resulta inverosímil sostener el conocimiento  “tangencial”   de  la  ilegalidad de los proyectos de vivienda por parte del acusado.   

Importa  resaltar  que desde la época que se  dieron  los  primeros  reclamos,  hasta  la  captura de Isabel Cristina Ceballos  Sierra,  la  pareja  convivía  bajo  el mismo techo. Así lo pregona Dora Inés  Bolaños   de   Bravo   y  su  hijo  Tulio  Sayd  Bravo  Bolaños  (se   percataron   de   la   convivencia  de  la  pareja)  y lo corrobora la detective del DAS Ana Yaneth Jiménez Penagos y  Sandra  Paola  Ibargüen  Valverde,  afirmando haberlos visto tomados de la mano  una  vez  culminó  la  gesta  política celebrando el triunfo en las elecciones  parlamentarias para el periodo 2006-2010:   

“(…)        posteriormente  cuando  el  señor  ex congresista sale electo, ese  día  él  estuvo  acompañado por ella, se fueron tomados de la mano que eso es  lo que recuerdo de ella y de él (…)”.   

En ese mismo orden el acusado en sus distintas  intervenciones   en  la  actuación  procesal,  sostuvo  que  llevaba  una  vida  individual y no se comentaban los pormenores de sus actividades.   

Esta  estrategia no es acogida por la Sala no  solo  por  las  razones  ya  reseñadas, sino porque extrañamente tras convivir  durante  dos  décadas  aproximadamente  después de una separación esporádica  nuevamente  se  casan en Cajibío a mediados del año 2005 y precipitadamente se  divorcian en agosto de 2007.   

Las  particulares  circunstancias  en  que se  produjo  el  divorcio, conjuntamente con las razones antes expuestas llevan a la  Sala  al convencimiento que se trató de una maquinación deliberada. Un intento  desesperado    del   acusado   por   librarse   de   cualquier   compromiso   de  responsabilidad,  ante  el inminente descubrimiento del engaño por parte de las  victimas.   

4.5. El    acusado   promovió   los   proyectos   de  vivienda  en  reuniones  políticas y asambleas informativas de las  corporaciones,   a   fin   de   obtener      beneficios      económicos   y  electorales,  con  la  colaboración de sus familiares.   

Así    lo   acreditan   las   siguientes  pruebas:   

Ruth   Eugenia   Calvache  Daza59 asistente a  una  de  las  reuniones  convocadas  por  la  esposa  del  procesado manifestó:  “(…)  PIAMBA aprovechó  la  ocasión  y nos comentó sobre su candidatura y nos invitaba a votar por él  (…)”.60        Quien    tomaba    el    micrófono   era   JOSÉ   GERARDO   PIAMBA  CASTRO.   

Observó  al incriminado ayudar a diligenciar  formularios61  y  atender a personas interesadas en el proyecto. En las reuniones  informativas  (celebradas  en  “El Orfeón” y el  Coliseo)   “el  señor  GERARDO  PIAMBA  en todas  ellas  y  era quien las dirigía, él tomaba el micrófono, saludaba, presentaba  a  los  que  estaban  en  la mesa directiva, leía el orden y daba la palabra de  acuerdo   al   punto  de  la  reunión”.62   

En  las  reuniones  hablaba de diversos temas  sobre   la   evolución   del   proyecto  y  la  consulta  interna  del  partido  conservador:   

“(…)  nos dijo que era bueno asistir y votar”  “Yo me enteré que no había proyecto  y  luego  de la separación. En las reuniones eran pareja y sé que esto era una  estrategia       para       no       verse       afectado      (…)”.63   

Este  testimonio pretendió ser desacreditado  por  la  defensa,  sin  lograrlo,  argumentando  que  diligenciar formularios no  constituye   función  de  un  congresista,  pues  precisamente  con  esa  labor  infundió  confianza a las personas, con mayor razón si de su puño y letra los  tramitaba.  Ello  indicaba  que  estaba  comprometido  de  cuerpo y alma con los  proyectos de vivienda.   

Mabel   Adriana   Lara  Valdés64   sostuvo  percibir  el interés de favorecer a los seguidores del sindicado al referir que  “(…)  los cupos extras  que  se  abrían  era producto de las gestiones de estas señoras y que yo asumo  que   estaban  favoreciendo  al  doctor  PIAMBA  CASTRO,  o  también  generando  vínculos    o    favoreciendo    vínculos    políticos   (…)”.   

Por   su   parte,   Ana  Janeth  Jiménez  Penagos65 afirmó que:   

“(…)  Las  personas  decían  que cuando hacían las reuniones el señor PIAMBA estaba como  garante  del  proyecto  y  que  por eso tanta gente invirtió en el proyecto, la  investigación  se  enfocó  hacía los directivos ya que PIAMBA no hacía parte  de la junta directiva.   

“Por  testimonios de las personas que se  acercaban  a  la  fiscalía  a  rendir  declaración  se pudo establecer que él  hacía  parte de la promoción, hacía los ofrecimientos de las corporaciones de  vivienda,  pero así mismo la investigación se enfocó a la judicialización de  los  directivos  de  estas  Corporaciones,  porque  como  él  no aparecía como  directivo     de     ninguna     de    las    Corporaciones    (…)”66.   

Sandra  Paola  Ibargüen  Valverde  en forma  enfática  señaló  al procesado, como la persona que en una reunión realizada  en   un  colegio  del  barrio  La  María  de  Occidente,  le  pidió  acercarse  a  Santa  Clara  y  llevarle  a  su hermana María del  Carmen  $1.800.000.  °°.  Dinero  entregado  a  ésta  firmándole  un  recibo  “con  puño y letra de  ella,  con  cédula  está  firmado el recibo, le hice entrega en su casa de ese  dinero”  y  añadió  que  “fui  a ese sitio porque  él fue el que me envió”.   

En  cuanto  a  los vínculos entre CORPOPAZ y  CORPOCCIDENTE relató que:   

“(…)  La relación sí existía porque  cuando  yo  solicité el cupo de Corpooccidente, porque en Corpooccidente había  unas  casas, o sea que les prometían a esas personas unas casas que tenían que  consignar  un  millón  y  a  otras  de  10 alrededor de 10 o 11 millones, yo le  solicité  a  la  esposa  del  ex  congresista que yo por el sitio de ubicación  donde  estaban  estas  casas yo le solicité que yo quería acceder a un cupo de  esos  y  que  ella  me  permitiera  que  ese  dinero  que  yo  había consignado  inicialmente  a  Corpopaz pasara a Corpooccidente y ella me dijo que sí, que se  podía  hacer,  porque  era,  o  sea  ella me habló de la relación que tenían  entre  Corpooccidente, me habló inclusive del que lideraba lo de Corpooccidente  que  era  un  señor  de  apellido  Guancha,  que  ella  iba  a  hablar  con él  (…)”   

Surge  de  esta  afirmación  tres  personas  (que     actúan     mancomunadamente)  cuyo  accionar  se  halla  atado:  El  aforado,  su esposa Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra y Carlos Armando Guancha Gómez, no otra explicación  encuentra  la Sala. Aquél le habla de todos los detalles del proyecto y le dice  a  quién le debe entregar el dinero. El dinero es dado a la segunda, quien ante  la  intención  de  cambiar  de  proyecto  le promete  hablar   con   Guancha,  el  que  no  es  otro  que  CARLOS  GUANCHA  GOMEZ,  el  representante legal de CORPOCCIDENTE.   

Interrogada  por  la  Procuraduría reiteró:  “yo asistí a una reunión política que fue cuando  le  pregunté  lo  del proyecto porque fue una reunión política en un colegio,  en  las  instalaciones  de  un  colegio en el barrio María de Occidente que fue  ahí  que  le pregunté lo del proyecto y que por eso fue que accedí a entregar  los   recursos”;   ello  aludiendo  al  encuentro  que sostuviera con el hoy acusado JOSÉ GERARDO PIAMBA  CASTRO.   

Guillermo  Alberto Fajardo Muñoz67  sostuvo:  “El  proyecto  le  fue  comentado  al  señor  representante  por lo que él decidió colaborarnos en lo  posible   para   llevarlo   a   feliz   término”.  La  participación  del  incriminado  tuvo  un  claro  objetivo político:   

“(…)posicionar   y   consolidar   su  prestigio  político  y  personal entre las huestes seguidoras con la promesa de  que  mediante  la  entidad  Corpopaz direccionada por su esposa, les entregaría  una   vivienda   en   tal   proyecto   construccional   Torreón   de   Aranjuez  (…)”.68   

Sobre   la  activa  participación  de  sus  hermanas, María del Carmen y Mónica Piamba Castro, dijo:   

“(…)atendiendo  la  clientela  política  de  su  hermano  el Representante CASTRO  PIAMBA,  inclusive  por  encima  de la dirección en cabeza de doña ISABEL CRISTINA como  representante  legal de Corpopaz, en otras palabras las referidas hermanas y los  mismos  asesores  del  señor  GERARDO  PIAMBA  atendían  personalmente  a  los  recomendados  del Representante y demás seguidores suyos en la sede de Corpopaz  Loma   de   Cartagena,   entregándoles   los   formularios   de   inscripción,  tramitándolos  y  explicándoles  en qué consistía el proyecto de Torreón de  Aranjuez   (…)”.69   

Y añadió mas adelante:  

“(…)  en  el Orfeo Obrero de Popayán en el mes de julio de  2005,  de  manera  pública  y  ante  lo  distintos  aportantes  de  las  cuatro  asociaciones  de  vivienda  aclaró  que todas las gestiones relacionadas con la  entrega  de las viviendas así prometidas estaban a cargo de las hermanas PIAMBA  CASTRO  desconociendo  y  relegando  la  normatividad   legal en cabeza del  representante    legal    de   Corpopaz   señora   ISABEL   CRISTINA   CEBALLOS  SIERRA    (..).    70.   

Lorena    Burbano    Samboní71  refirió  cómo  su hija le comentó que el sindicado estuvo en una reunión y los enteró  de  las  dificultades  existentes  con  la  Federación  Nacional  de Cafeteros.  Conoció  que  el  aforado  apoyaba  el  proyecto  con  gestiones desde Bogotá.   

Edmundo  Juan  Bautista  Oviedo72  manifestó  haber  militado  en  el  directorio  conservador pero cuando se enteró de lo de  “Casita azul en el aire”  se  retiró. En una reunión política JOSÉ GERARDO PIAMBA CASTRO sugirió a la  gente  que  no  tuviera  casita,  que aprovechara y se vinculara a los proyectos  pues  había  hecho contactos internacionales para su financiamiento. Describió  cómo    en    el    directorio    conservador    invitaban   a   la   gente   a  colaborarle73.   

Javier     Pérez    Puerta74  refirió  haber  consignado  5  millones  de  pesos a nombre de CORPOPAZ, resultando haber  sido  atendido  por Isabel Cristina Ceballos. El hecho de ser ella la esposa del  congresista le dio seguridad.   

Cristina Eugenia Zúñiga Caicedo75,  Carolina  López                    Mosquera76,     Lorena     Perafán  Velasco77,  Amalfi  Socorro  Ordeñes  Narváez  78   y   Gladis  Margot  Campo  Vidal79,  quienes  acudieron  a  las  instalaciones  de  CORPOPAZ  y fueron  atendidas  por  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra,  dicen  haber depositado los  dineros cuando conocieron que el proyecto era del acusado.   

Estas  circunstancias infirman, desvirtúan y  dejan  sin sustento el alegado conocimiento “parcial  o  tangencial”  del  enjuiciado de todo el andamiaje  ideado  para  darle  visos  de  credibilidad  a los proyectos de vivienda. No es  insólito  que  diversas  personas  coincidan  en temas recurrentes en sus   dichos,  las  cuales son claras, espontáneas y sinceras, desechando por contera  en ellas móviles diferentes a relatar lo sucedido.   

No existe ninguna evidencia de persecuciones,  odios   y   venganzas  de  tipo  político  en  los  testigos,  solo  obran  las  afirmaciones   hechas   en   este  sentido  por  el  vocero  del  acusado  y  el  defensor.   

Los  docentes  del colegio en el que laboraba  una  hermana  del  acusado  (Carmen Piamba):     Sandra     Vidal     González80,     Cecilia     Arteaga  Obando81,      Maritza     Aminta     Muñoz82,   Nubia   Mariana   Obando  Arteaga83  y  Eruin  Alonso  Sánchez  Ordóñez84 sostuvieron haber consignado  y  entregado  diversas  suma  de  dinero  para  los proyectos habitacionales; la  segunda  de  ellas  aludió  a la participación de una hermana del Congresista,  así:   

“(…)  El día  de  la  reunión  en  la  casa  de  CARMEN PIAMBA ella nos manifiesta que el Dr.  Gerardo  está  llevando  el  proyecto  y  que  seríamos  beneficiados nosotros  (…)”.   

En tanto que Nubia Obando Arteaga sostuvo que  a  través  de  su  esposo  consignó  la  suma  de 7 millones de pesos y en una  reunión  a  la  cual  asistió  hizo presencia PIAMBA CASTRO, ante lo cual ella  exclamó  “ya  le metieron política” y por tal razón abandonó el recinto.   

Como puede verse este nuevo hecho también fue  verificado por la investigación.   

4.6.  Personas  allegadas  al  movimiento  político  del  procesado  participaron  activamente  en  la  promoción  de los  proyectos de vivienda y la entrega de formularios.   

Guillermo Alberto Fajardo Muñoz aludió a la  participación  de  los asesores del procesado -Diego Guzmán y Omaira Ñáñez-  “afecta   política  e  incondicional  del  representante  PIAMBA  CASTRO” y  sostuvo:   

“(…)  por  comentarios  externos  también se distribuyeron los formularios de inscripción  en   la   sede   del   Directorio   Conservador   Departamental   de   la  calle  novena.   

“Los asesores  eran  personas  de  absoluta  confianza  con  las  cuales  se  consultaba alguna  decisión  respecto  de  la relación contractual Corpopaz Corpooccidente y para  mi  es  claro  que  estaban  obrando  a  favor  directo del Representante PIAMBA  CASTRO.  Cuando  estalló  la crisis el directorio conservador no se pronunció,  ya  que  su  nombramiento  había  sido  intermediado  por PIAMBA. La entrega de  formularios  se  hicieron  más  frecuentes   para  el  tiempo previo a las  elecciones de 2006(…)”.   

El   detective   del   DAS,   Juan   Carlos  Clavijo85 sobre este aspecto señaló:   

“(…)   se  promovía   por   personas  allegadas  al  Representante  JOSE  GERARDO  PIAMBA.  Corpooccidente  hizo cambios a nivel del Gerente y Tesorero y los dineros que se  recaudaban  se pasaban a una cuenta de ahorros de una persona que no hacia parte  del  proyecto.  El  lote donde se pretendía hacer la urbanización no tenía la  viabilidad  de  servicios  y  no  tenía  el  aval  de la Alcaldía Municipal de  Popayán  por  encontrarse  dentro  del  plan  territorial como una zona de alto  riesgo  de  deslizamiento.  Se determinó que los supuestos fondos no provenían  de  Estados  Unidos, ni de España, sino del Japón pasando por Venezuela. “La  única  póliza  de  seguro  que  tenían  se  basaba  en  unas imágenes chinas  elaboradas  supuestamente  en  oro  (…).86   

Pese  a  que  Isabel Cristina Ceballos Sierra  sostuvo   que   en  las  reuniones  políticas  no  se  entregaron  formularios,  dijo:   

“(…)Muchas de las personas allegadas al  doctor  PIAMBA  solicitaron  formularios  en la oficina puesto que eran también  personas   allegadas   a   mí   pero   nunca   en   las   cantidades   que   se  afirma(…)”   

Emilio  Alirio  Vidales  Zúñiga87  adujo  que  los   formularios   fueron    repartidos   en   las  oficinas  de  CORPOPAZ  (calle  5A  #  1  -15) donde  también  operaba  la  sede  política  del  incriminado  para la reelección al  Congreso.   

Además,  que algunos interesados acudieron a  alcaldes  de  municipios  para  que  hablaran  con  PIAMBA CASTRO quien después  autorizaba  la  entrega  de formularios a Diego Guzmán, a la ex diputada Omaira  Ñáñez,  a  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra, a María del Carmen Piamba y a  Constanza Arango.   

María  Emérita Llantén Astaisa88   indicó  haberse  enterado  del  proyecto  de vivienda previo al inicio de la campaña de  2006  a  través  de  Omaira  Ñáñez  y  acudió  a Diego Guzmán, gerente del  aeropuerto, quien le diligenció el formulario.   

Luz   Marina   Martínez  Erazo89 expuso haber  tenido  vinculación con CORPOPAZ a través de Isabel Cristina Ceballos Sierra y  añadió:   

“(…)  Y  uno  confiaba  mucho  porque estaba la familia, la  esposa,            la            hermana.90   

“MARÍA  DEL  CARMEN  PIAMBA era la persona que recibía el formulario y decía a quién se le  daba  vivienda  y  a  quién  no”.   (..)  Y  es  que  eso generaba mucha  confianza  al  estar  metida la familia del congresista, por eso muchas familias  confiamos   en   ese  proyecto  (…)”.91   

Estos  medios  de  prueba  desvirtúan  las  aseveraciones que en contrario hacen los siguientes testigos:   

Diego   María   Pisso   Ruiz92 y Guillermo  Alberto           Fajardo           Muñoz93  negaron  la  participación  del  enjuiciado en los citados proyectos de vivienda, con apoyo en la existencia  de  supuestas  persecuciones políticas; argumento que quedó en su enunciación  pues nada se aportó a la investigación para verificarlo.   

Diego    Guzmán    Alegría94  (admitió haberse desempeñado como administrador del  aeropuerto  de  Popayán  entre  los años 2005 y 2008)  negó  cualquier  vínculo  de  PIAMBA  CASTRO  con  los  proyectos de vivienda,  aceptó  que  éste siempre ha sido su jefe político; sin embargo el declarante  en   cita   es  mencionado  por  María  Emérita  Llantén  Astaisa95  como quien  para   un   proyecto   de   vivienda  “nos  llenó el formulario y nos dijo que consignáramos la plata en  Bancafé”, amén de haber  laborado  en  la  Unidad de  Trabajo  Legislativo  del Congreso de la República (UTL) del procesado, lo cual  le  resta  credibilidad,  con  mayor  razón  si choca su dicho con la prueba de  cargo analizada y creíble para la Sala.   

Omaira    Ñáñez    Hoyos96  y  Felipe  Velasco                    Acevedo97 repiten en esencia los temas  abordados  por  los  anteriores  declarantes.  El  último  de  forma increíble  sostuvo  no  conocer  a Carlos Armando Guancha y no oír al acusado hablar sobre  los  proyectos  de vivienda alguna, cuando se demostró que fueron promocionados  hasta en el mismo Directorio Departamental Conservador.   

Contrariando  la  apabullante prueba de cargo  Constanza           Arango          Ocampo,98   negó  que  el  sindicado  hubiese  tenido  participación  en  la  promoción  y venta de los proyectos de  vivienda  y  que  en  la  oficina  de CORPOPAZ existiera un pendón alusivo a su  campaña política.   

Igual actitud asumió Martín Emilio Arroyabe  López,  desechando  cualquier  participación del procesado en los proyectos de  vivienda,  actitud  que  puede tener explicación en haber laborado en la Unidad  de Trabajo Legislativo de PIAMBA CASTRO por 4 años.   

Con  esa  inclinación Sabú Perafán Pérez,  dijo  que  JOSÉ  GERARDO  PIAMBA  CASTRO,  no tuvo ninguna vinculación con los  proyectos  de  vivienda; este testigo desempeñó cargos públicos (alcalde  y  secretario  de gobierno) y fue  asistente  de  varios parlamentario del departamento de Cauca, descubriendo ello  vínculos  políticos  con  el procesado que le restan verosimilitud, máxime si  se  oponen radicalmente a la prueba de cargo que demuestra lo contrario, la cual  es veraz para la Sala.   

En  fin,  la  prueba  de  cargo  demostró la  ocurrencia de este hecho.   

4.7. Intermediación del incriminado ante la  Federación Nacional de Cafeteros.   

Guillermo  Alberto Fajardo Muñoz99  evocó  la  reunión celebrada en aquella entidad, así:   

“(…)La  intervención  personal  del  señor  Representante  en tal reunión específica fue la de servir como garante  ante  las  instancias  discutiendo, aclarando y precisando con los directivos de  Fedecafé  cuáles  eran  las  intenciones del proyecto y de su beneficio social  para        la       comunidad        local       payanesa(…).100   

   

De  estas  manifestaciones se deduce, una vez  más,  que  el procesado, tenía pleno conocimiento de todos los detalles de los  proyectos  habitacionales  y no como lo ha querido hacer creer que apenas sabía  tangencialmente  de ellos. Y su participación asoma como un segmento del aporte  objetivo  trascendente y necesario para la comisión de los delitos, y no con el  propósito de evitar una catástrofe social.   

Esta reunión fue corroborada por Luis Felipe  Acero  López,  director jurídico de la Federación Nacional de Cafeteros quien  añadió  que  el incumplimiento se debió a que Carlos Armando Guancha, no pudo  conseguir  los  recursos  internacionales  para  pagar  el saldo de la deuda del  lote.  Precisó que a las reuniones asistió el Representante a la Cámara JOSÉ  GERARDO           PIAMBA           CASTRO.101  Y  por Luis Genaro Muñoz  Ortega102   -director   administrativo   de   la  Federación  Nacional  de Cafeteros por aquel entonces- quien además de afirmar  conocer  a  JOSÉ  GERARDO  PIAMBA CASTRO desde la época de la niñez, admitió  haberse  reunido  con  éste,  sin  suministrar  la  fecha  de  los  encuentros.   

La  Sala  al  examinar  estos  relatos les da  credibilidad  por  emanar  de  personas  conocedoras  de  los  pormenores  de lo  acontecido  al  interior de las entidades, y de ellas colige la existencia de la  evidente   relación   entre  CORPOPAZ  y  CORPOCCIDENTE,  como  la  palpable  e  inocultable  actuación de común acuerdo entre Isabel Cristina Ceballos Sierra,  Carlos  Armando Guancha Gómez y el acusado, circunstancias que comprometen aún  más  su  grado  de  responsabilidad  penal  en  la  ejecución de las conductas  atribuidas en la resolución de acusación.   

Isabel  Cristina  Ceballos Sierra103  aceptó  que  el  enjuiciado se entrevistó con un funcionario de la Federación Nacional  de  Cafeteros (Genaro Silva),  a quien contactó Carlos Armando Guancha Gómez.   

Carlos  Armando  Guancha  Gómez104  dice que  JOSÉ    GERARDO   PIAMBA   CASTRO   “les  prestó acercamientos con algunos directivos de la federación  de Cafeteros”.   

De  estas  pruebas  deduce  la  Sala  que  el  interés  del  acusado  en dichas visitas fue personal y corresponde a su aporte  en  la  comisión  de  los  delitos,  orientado  a  proporcionar confianza a los  inversionistas  para  que  no  denunciaran  y  a  provocar  en  los indecisos la  determinación de hacer parte de los proyectos.   

De  conformidad con lo hasta ahora analizado  es  increíble  que  su  propósito  fuera el de buscar el bien común. Así, es  insostenible  que  Luis  Genaro  Muñoz asegure que en las dos ocasiones se haya  limitado  a  trasmitirle  las preocupaciones que tenía por el perfeccionamiento  del  contrato,  fue  precisamente  Isabel Cristina Ceballos Sierra quien sostuvo  que  el  contacto para una de esas reuniones fue Carlos Armando Guancha Gómez y  posteriormente  tuvo  entendido  que la Federación Nacional de Cafeteros firmó  directamente  la  promesa  con  Corpoccidente,  de donde se desprende -aunado el  conjunto  probatorio-  que  tales  reuniones  sí  arrojaron resultados en aquel  momento  satisfactorios para quienes se hallaban involucrados en tales proyectos  de  vivienda, y no lo que quiso hacer creer el citado declarante que antes de la  firma  de  la  promesa  de  compraventa  no  se  había  reunido  con  el  aquí  procesado.   

5.  Con sustento en  los  hechos probados aludidos en precedencia: la ubicación en la residencia del  acusado  PIAMBA  CASTRO  de  las  sedes  de   CORPOPAZ  y  de  su  campaña  política;  la  inexistencia  de ayudas internacionales; la relación conyugal y  convivencia  del  acusado  con su esposa Isabel Cristina Ceballos Sierra para la  época  en  que  sucedieron los hechos; el divorcio y disolución de la sociedad  conyugal  como  signo  inequívoco  e  infructuoso  del  procesado por evadir su  responsabilidad  penal;  la promoción del aforado de los proyectos en reuniones  políticas  para obtener beneficios electorales con colaboración de familiares;  la  participación  de  personas  allegadas  a  su movimiento en la promoción y  entrega   de   formularios,   y  la  intermediación  del  incriminado  ante  la  Federación  Nacional  de  Cafeteros; emerge  diáfana su participación en  la   ejecución  de  las  conductas  típicas  y  antijurídicas  en  coautoría  impropia105.   

No  hay  duda  del  acuerdo común subyacente  entre  éste,  Isabel  Cristina Ceballos Sierra y Carlos Armando Guancha Gómez,  quienes   desplegaron   sus   conductas   bajo   un   mismo  designio  criminal,  evidenciándose  una clara división de funciones, y el aporte objetivo esencial  para lograr su comisión.   

En efecto, la prueba atrás valorada demostró  que   el  aforado,  a  través  del  despliegue  de  las  conductas  ampliamente  reseñadas,  promovió  los tres citados proyectos de vivienda parapetándose en  la  imagen  pública  proyectada  a  la comunidad, con pleno conocimiento de sus  detalles  y  sabiendo  que las ayudas internacionales no eran factibles, que los  predios  donde  se  proyectaba  construir  no  podían  ser  adquiridos y que no  contaban  con  las  respectivas  licencias  para  adelantar  las construcciones;  logrando  suscitar la falsa creencia en las víctimas que los dineros entregados  se  destinarían  a  la construcción de las tan anheladas viviendas, obteniendo  un provecho ilícito con el correlativo perjuicio ajeno.   

En  particular,  como  aporte  objetivo  del  acusado   a   la   comisión   de  las  conductas  punibles,  se  comprobó  que  personalmente  y a través de familiares y allegados, promovió en su residencia  matrimonial,  en  las  reuniones  políticas  y en asambleas informativas de las  corporaciones  los  proyectos  habitacionales,  valiéndose  de su condición de  Representante   a   la  Cámara  para  inducir  en  error  a  las  personas  que  participaron  en  ellos, e intermedió ante la Federación Nacional de Cafeteros  la  ampliación  del  plazo  para  culminar el pago de uno de los terrenos; todo  ello  con  el  propósito  de  que  los  interesados  se  desprendieran  de  sus  dineros   para  apropiarse  de  ellos,  como  en efecto ocurrió, y obtener  adicionalmente su apoyo en las elecciones próximas.   

La trascendencia del aporte del enjuiciado se  evidenció,  así,  las  personas  perjudicadas  se despojaron de sus dineros en  razón  de  la seguridad y confianza en ellos provocada por su participación en  los   proyectos.   Incluso  algunos  adquirieron  préstamos  para  tal  efecto.   

Observar en los sitios donde se promocionaban  los  proyectos  la  pancarta, pendón o afiche proselitista de aquél, así como  las  manifestaciones que sobre el patrocinio de los proyectos hizo conjuntamente  con  sus  familiares,  indudablemente  constituyó un factor de gran importancia  para  lograr  los  cometidos;  ello  aunado  al  hecho  de  que en las reuniones  políticas   no   escatimó   esfuerzo  para  ofrecer  los  referidos  proyectos  habitacionales.   

Se  concluye  entonces  en  la  certeza de la  participación  consciente  y  voluntaria  del  acusado  en  la comisión de los  delitos a él atribuidos en la acusación.   

6. Otras  respuestas  a  los alegatos del  vocero y de la defensa.   

6.1. El  ejercicio  del vocero y del abogado  defensor      se  contrajo    a    refutar    los    señalamientos  emergidos     de     la    actuación   y   alegar   que   el  incriminado  pese   a   tener   un  conocimiento  tangencial  de  los plurales               proyectos              habitacionales,             desconocía   todos   sus   detalles,  desdeñando   en   forma  vehemente  los       testimonios   de  las  numerosas  víctimas,        con     los    calificativos      de     ser     “mentirosos”,  contener                “rumores”,  “cabalas”,            “chismes”        y        “suposiciones”            (mediante el procedimiento de alusión  a  segmentos  de  dichas  declaraciones  que desde su particular óptica   les  resultaban  útiles  a  su  postura),      pretendiendo     infructuosamente   convencer   a   la  Sala  que  la  relación  conyugal  supuestamente   era  nula,  que        no       existía          comunicación  y trato entre ellos y en  consecuencia  su total desconocimiento de la ilicitud  de          las         conductas.   

Al examinarse la abundante prueba testimonial  atrás  referida,  como  se vio, surge que las diversas personas que acudieron a  entregar   sumas  de  dinero  para  los  proyectos  habitacionales  se  muestran  contestes  y  coherentes,  sus  relatos son espontáneos, no se advierte que los  anime  interés  diferente a decir la verdad al evocar lo percibido y escuchado,  refiriendo  las  circunstancias de modo, tiempo y lugar en que se produjeron sus  percepciones.   

La valoración en  conjunto    de    la  prueba             evidenció,   sin   duda   alguna  la  concurrencia  de unos hechos de los  cuales     se     deduce    que     el    procesado    tenía  pleno  conocimiento  de todo el  andamiaje   e   infraestructura   desplegado   para   hacer  creer  a    las    incautas   víctimas   la  supuesta  viabilidad  de  los    proyectos.   

Se  acreditó,                que            la             fundación     CORPOPAZ   y   la   Corporación  CORPOCCIDENTE       promocionaron     los     proyectos     habitacionales  recibiendo  a    las    personas  interesadas     sumas     de    dinero    por    concepto   de   la   cuota  inicial,  sin  que  las  prometidas      construcciones      pudieran  ser una realidad     porque     no     tenían      recursos,  ya  que  las  ayudas  externas  eran  mendases    y    no  existían  terrenos  para  su desarrollo.   

No puede aceptar  la    Sala    que   el  modus     operandi  haya    sido    ajeno    al    conocimiento    del  acusado.  Se  probó que  en   las  reuniones                  políticas                 promovió        los  proyectos  en   la   oficina   de  CORPOPAZ         que        operaba  en  la casa de habitación    de    PIAMBA  CASTRO, su  esposa  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra  e hijos,  y     allí     se  publicitó  la  campaña  política     del  congresista.   

A este aspecto la  defensa    ha    pretendido    quitarle    importancia   con   segmentos  de declaraciones de personas  que   tienen   vínculos    próximos  con  el  acusado,   los  cuales  carecen   de  la  fuerza  suficiente  para restarles  credibilidad      a      las     víctimas.   

El     pretendido     “conocimiento  parcial  y  tangencial”  del   acusado   quedó  desvirtuado.  Escapa   a   las   más   elementales  leyes  de  la  lógica   y   el   sentido   común   sostener   tal  exculpación,  pues     no     era  la    primera    vez   que   realizaba   proselitismo  político    como    aspirante    a    un   cargo   de   elección   popular,   recuérdese   que  ya  había      fungido      como      congresista       en       el       periodo      2002-2006,           acumulando     gran    experiencia        en        esta        lides,       así,  conocía  quiénes  eran  sus  inmediatos colaboradores, qué personas se hallaban en sus sedes políticas  y     quiénes    lo  acompañarían   en   sus   correrías,  deviniendo  obvio que los proyectos fueran de su absoluto     conocimiento     en     relación    con    sus    trámites    y   fuentes   de  financiación,  por  cuanto  es un hecho probado que  los    proyectos   fueron   promovidos  por  él  en  su  campaña y por sus colaboradores más      cercanos      en      esa  actividad.   

No    es    atendible    que    un    congresista  profesional en ingeniería civil, con  el  conocimiento  directo  que  tuvo de los proyectos como de su envergadura,  desconociera  el trámite que debía adelantarse para  obtener  las  licencias  de construcción, el elevado  costo  de  los  terrenos  y  el  procedimiento  para  obtener  los auxilios internacionales.   

Es  que la más elemental construcción sobre  un  lote  (llámese  casa  o  apartamento)  exige  un previo diseño, planeación y determinación de fuentes  de  financiamiento,  al  igual que las respectivas licencias y permisos para dar  inicio  a  su  ejecución;  y  frente  a  la  colosal  obra de construcción, es  increíble  que  el  acusado  como  ingeniero  civil  pretenda  hacer creer a la  administración  de  justicia,  haber  tenido  un  conocimiento  “parcial  y  tangencial”  de los citados  proyectos.   

6.2. En relación con  los  testimonios  de  descargo  de:  Néstor  Alfonso  Dorado Daza, José Félix  Torres  Valencia,  Orlando  Edison  Almario Bravo, Jaime Aníbal Valencia Díaz,  Edgar  Murillo  Marino  Dosé, Julián González, Carlos Armando Guancha Gómez,  Diego  María  Pisso  Ruiz,  Guillermo  Alberto  Fajardo  Muñoz,  Diego Guzmán  Alegría,  Omaira  Ñáñez  Hoyos,  Felipe  Velasco  Acevedo,  Constanza Arango  Ocampo,  Martín  Emilio  Arroyabe  López,  Sabú  Perafán Pérez, Luis Marino  Quiñónez,  Guillermo  Alberto  Gonzáles  Mosquera,  Ovidio  Reinaldo Mosquera  Hoyos,  Carlos  Enrique  Loaza,  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra, Luis Genaro  Muñoz,  Noemí  García  Caicedo, Víctor Libardo Ramírez Fajardo y Aura Elena  Santacruz  Martínez,  quienes  aseveran  que  JOSÉ  GERARDO  PIAMBA  CASTRO es  persona  correcta,  honesta  y  colaboradora  con  la  comunidad,  que  nunca le  escucharon  referirse  al  tema  de  los proyectos habitacionales y que su labor  política estaba al margen de dicho género de actividades.   

Al  ser  sometidos  al  tamiz de las reglas  de  la  sana  crítica,106   

como  se  ha  venido            argumentando,  pierden fuerza demostrativa ante la  coherencia    y   veracidad   de   la   prueba   de  cargo  que  verificó la  participación   del  acusado  en  los  hechos      delictivos,  por  haber promovido directamente y a  través   de   sus   familiares,   copartidarios  y  vinculados  laboralmente  a  su  U. T. L  los  proyectos  en las reuniones políticas, en las sedes de las  corporaciones  y  hasta  en el propio directorio departamental conservador; como  su  intermediación  ante  la  Federación  Nacional  de Cafeteros en procura de  obtener  más  plazo para perfeccionar la compraventa de uno de los inmuebles, a  sabiendas  que  ello  era imposible por cuanto las ayudas internaciones eran una  falacia  con el ánimo de  obtener  de los ciudadanos la entrega de   las  cuotas  iniciales, para apropiarse indebidamente de ellas.   

Además,             son    personas   que   por    su    actividad    gubernamental,   política   o   laboral  estaban   vinculadas   estrechamente   con    el    acusado    (Orlando Edison Armario Bravo, Martín  Emilio  Arroyave  López,  Julián  González,  Edgar Murillo Marino Dosé, Luis  Marino  Quiñónez,  Saúl  Perafan  Pérez,  Diego  María  Pisso  Ruiz, Ovidio  Reinaldo  Reina  y  Carlos Enrique Loaza),  evidenciando    en    sus   dichos   un   marcado  interés  en favorecerlo,  lo   cual  deriva  de  su  valoración  conjunta    con    la   prueba  de  cargo,  que  como atrás se  demostró          es          creíble  para   la   Sala,   en   consecuencia  no   es   de  recibo  su  pretensión  de  exonerar  de  cualquier  participación en los hechos al acusado.   

De   otro   lado,   algunos   refirieron   conocer   a   Isabel   Cristina  Ceballos  Sierra,  (Orlando  Edison  Armario  Bravo,  Néstor  Alfonso  dorado   Plaza,   José   Félix   Torres   Valencia,   Jaime  Aníbal  Valencia  Díaz) aludiendo tangencialmente a diversos aspectos  de  su personalidad, calificándola como independiente     e     impositiva;     sin    embargo,   la   prueba  relacionada  con  la  demostración   de   la   convivencia  del  aforado  con   la   señora  Ceballos  Sierra,  terminan     de     enervan     sus  aseveraciones.   

6.3. Martín Emilio  Arroyabe  López,  quien  fuera  alcalde  del Municipio de Timbío (Cauca) y laborara en la Unidad de Trabajo  Legislativo  del  ex  representante  PIAMBA  CASTRO,  negó  que el acusado haya  estado  realizando  campaña  política  y  hubiera  aludido  a  los  planes  de  vivienda,  al  igual  que  lo refirió Edgar Murillo Marino Dosé, quien fungió  como  jefe  de debate de campaña, expuso que su antiguo jefe nunca se valió de  los  proyectos de vivienda para hacer tareas políticas; versiones refutadas por  los  medios  de  convicción  que  demostraron fehacientemente que los proyectos  fueron  promovidos  directamente  por  el Representante en su campaña política  con  miras  a  ser  reelegido,  conjuntamente  con sus parientes más cercanos y  colaboradores  suyos  en  el  Congreso  de  la  República,  como  adeptos  a su  movimiento político.   

De  otro  lado,  Emiro  Alirio  Vidales  es  enfático  en aseverar el despliegue de la actividad proselitista adelantado por  el  procesado  en  el  municipio  de  Cajibío,  acompañado  de Isabel Cristina  Ceballos Sierra.   

6.4. Para la Sala  no   es   creíble   el  dicho  de  Marino  Quiñones  por   cuanto  con  lujo  de  detalles  refirió  las  particularidades  de  los  planes  liderados  por  CORPOCCIDENTE,  pero  con  el  evidente  propósito  de  favorecer  al enjuiciado dijo ignorar las relacionadas  con  el proyecto de CORPOPAZ dirigido precisamente por su esposa, y en el que se  probó  la  participación  de  éste. Aspecto que fue puesto de presente por la  Procuraduría incluso en la recepción de este testimonio.   

6.5. En cuanto a  la  existencia  del  piano  y  el  ofrecimiento hecho por el aforado     a     Tulio     Said     Bravo  Bolaños  como  parte de  pago de la cuota inicial recibida con el producto su  eventual   venta,  se  demostró  que  efectivamente  este  hecho ocurrió.   

Pese     a     que     algunos    testigos    de   descargo  sostienen  no  haber  visto  ese  instrumento cuando  ingresaron   a   la  residencia  del  acusado,  esta  afirmación  no  tiene la  fuerza   suficiente   para  debilitar  los  testimonios  de  Dora  Inés  Bolaños  de Bravo y Tulio Said  Bravo              Bolaños,  pues  no  necesariamente  el  piano  debía   estar   ubicado   a  la  vista  de  todos,  ni  se  pueden  valorar   las   esporádicas   visitas   como  una  especie  de  “inspección  judicial”  para  desvirtuar  el  contenido de sus  dichos.   

Además, la forma de pago mencionada por el  testigo  Bravo  Bolaños  planteada   por   el   acusado  se  muestra  lógica  ante  el  apremio de devolución de la cuota inicial  que  le  hiciera  su  amigo y compañero de infancia.  En  efecto,  la prometida  venta  del  piano  tenía  como finalidad devolver el dinero a 6 amigos cercanos  del  acusado  estimado en  40  millones  de  pesos,  cifra  coincidente  con  la  sumatoria del valor de lo  consignado  por  las víctimas (ascendía hasta los 7  millones  de  pesos)  de  ahí  que  no se requería  acudir  a un préstamo bancario como lo expone la defensa, pues no se pretendía  cancelar  a  la  totalidad  de  las  víctimas,  sino  al  círculo  de amigos y  allegados al procesado.   

La  defensa  le  asigna  la connotación de  “chiste”  al  tema  del piano y se esforzó sin  éxito  a restarle relevancia a tal episodio. Para la  Sala       ostenta       suma      importancia  el  dicho  de  Tulio Sayd  Bravo     Bolaños     ya     que    refleja    espontaneidad,   no   deja  entrever  preparación o aleccionamiento en  relación con aspectos relevantes a la hora de valorarlo.   

6.6. Los periodistas  Ovidio       Reinaldo       Mosquera      Hoyos107  Carlos  Enrique  Levaza y  Guillermo  Alberto  Mosquera,  afirman  que en las entrevistas concedidas por el  procesado,  desechó  cualquier conexión con los planes de vivienda. El último  en  particular   rememora  que  fue  con  base  en  rumores  que  inició a  divulgarse  la  presunta  participación  del  incriminado  en  los proyectos de  vivienda,  los  cuales se intensificaron en desarrollo de la campaña política.   

No  obstante  ello,  estos  periodistas  no  pudieron  desconocer  cómo la ciudadanía llamaba insistentemente al denominado  programa            “Quéjese”,  precisamente  a  eso, a   quejarse  y  denunciar   los   inocultables   vínculos   del   acusado   con  los  proyectos  habitacionales,   motivo   por   el   cual   éste   suministraba  explicaciones  consistentes  en  negar los señalamientos. Ello en manera alguna significó que  fueran           “desvirtuados”   se   trató   de   “ver      la      otra     cara     de     la     moneda”  que  la comunidad sacara sus propias  conclusiones.  Es  diferente  negar la ocurrencia de un hecho a desvirtuarlo, lo  cual no aconteció en este evento.   

6.7. No es creíble  que  en  una  ciudad  pequeña  como  Popayán,  conviviendo con Isabel Cristina  Ceballos  Sierra,  funcionando  las sedes de CORPOPAZ y de su campaña política  en  la  misma  casa  matrimonial,  se pretenda hacer creer que PIAMBA CASTRO, no  tenía  pleno  conocimiento de que su esposa había constituido a CORPOPAZ, como  de  los estrechos vínculos con CORPOCCIDENTE y de la figuración en los cuadros  directivos  de  algunos  de  sus  hijos  y  familiares,  según  lo  acredita el  certificado   de   registro   de   Cámara  de  Comercio  del  Cauca108.  Obran  como   miembros   de   la  junta  directiva  Margarita  Andrea  Piamba  Ceballos  (hija),  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra,  Pedro Arturo Piamba Castro (hermano  del    acusado),   Cielo   Marina   Ceballos   Sierra  (cuñada  del  procesado) y  como su representante legal su propia cónyuge.   

Absueltas  las  inquietudes  de las partes se  aborda  a  continuación  la  categoría  de  la  culpabilidad  de las conductas  punibles.   

7. Culpabilidad  

El  procesado  cuando  ejecutó las conductas  tenía  plena  capacidad  de  culpabilidad,  se  hallaba  sano  de mente y no se  demostró  alguna  de  las  hipótesis  previstas en el artículo 33 del Código  Penal,  por ende debe ser tenido como persona imputable sujeto de la imposición  de penas y no de medidas de seguridad.   

En consecuencia, actúo con pleno conocimiento  de su antijuridicidad y con libre voluntad.   

Colmados  los  requisitos  establecidos en el  articulo  232  de  la Ley 600 de 2000, la Sala declarará al acusado responsable  penalmente  como  coautor  del  delito  de  urbanización  ilegal  (artículo  318 C. P.) cometido en concurso  homogéneo  y sucesivo, y coautor del punible de estafa agravada en la modalidad  de  delito  masa (artículos 246, 247-1,  267-1 y  31   parágrafo   del   Código  Penal),  en  concurso  heterogéneo  con  el anterior, acogiendo la solicitud de condena elevada por la  Procuraduría.   

8.  Determinación  de  las  consecuencias  jurídicas de las conductas punibles.   

Siendo  las  conductas  ejecutadas  por  el  acusado,  típicas,  antijurídicas  y culpables, el Estado ha previsto una pena  para su infractor.   

Teniendo  en  cuenta  que  se procede por los  delitos  de urbanización ilegal en concurso homogéneo y sucesivo (artículo  318  Código Penal) en concurso  heterogéneo  con  el  delito de estafa agravada en la modalidad de delito masa,  (artículos  246,  247-1,  267-1  y parágrafo único  artículo   31   del   Código   Penal),  se  hace  la  motivación   del   proceso  de  individualización  de  la  pena  (artículo  59 del ibídem) de la forma que  sigue:   

   

Para dar aplicación al artículo 31 de la Ley  599  de  2000,  la  Sala  tasará  primero  la  pena  para el ilícito de estafa  agravada  en  la modalidad de delito masa y luego la de urbanización ilegal, en  seguida  efectuará  el  incremento por el concurso heterogéneo para imponer la  sanción definitiva.   

8.1.   Del   delito   de   estafa  agravada  (artículos    246,    247-1    y   267-1   Código  Penal).   

De acuerdo con el artículo 247-1 del Código  Penal  (el medio fraudulento utilizado tuvo relación  con  vivienda de interés social) la pena prevista para  este   ilícito   se  extiende  de  4  a  8  años  de  prisión  (48 a 96 meses de  prisión),  extremos que se aumentarán de 1/3 parte a  la  1/2  conforme  al  artículo 267-1 del ejusdem (la  conducta  se  ejecutó  sobre  cifra  superior  a  100 salarios mínimos legales  mensuales  vigentes),  quedando tales extremos de 64 a  144 meses de prisión.   

Este  nuevo ámbito punitivo está conformado  por  un  primer  cuarto comprendido entre 64 y 84 meses de prisión; dos cuartos  medios  que  van  de 84 a 124 meses de prisión y un cuarto último que va hasta  144 meses de prisión.   

Como en el auto de acusación se determinó la  circunstancia  de  menor  punibilidad consistente en la carencia de antecedentes  penales  (artículo  55-  1 Código Penal)  y  las  de mayor punibilidad (artículo  58-  9-10 ejusdem) -posición  distinguida  que  ocupaba  el  acusado  en la sociedad-  toda  vez  que  la  condición  de  Representante a la  Cámara  ostentada  fue  trascendente  para inducir en  error  a  las  víctimas, y -obrar en coparticipación  criminal-  circunstancias  ampliamente  probadas en la  actuación  conforme  al  artículo  61  inciso  2°  ejusdem la Sala se moverá  dentro   de   los   cuartos   medios   esto   es,   entre  84  y  124  meses  de  prisión.   

Atendiendo  el  texto  del  inciso  3º  del  artículo   61   ibídem,  resulta  incontrovertible  la  gravedad de la conducta agotada por el procesado,  en  tanto  prevalido  de  la función de congresista, la imagen y respetabilidad  que  proyectaba  hacia  la  comunidad  de  la región, no se detuvo en poner por  encima  del  anhelo de las víctimas de tener una vivienda su desmedido afán de  lucro   económico;   el   daño  que  les  causó  al  haberse  desprendido  de  considerables  sumas  de dinero, motivos suficientes para incrementar el mínimo  en  6  meses,  arrojando  como  resultado  una  pena de  90  meses  de  prisión. Guarismo que se aumentará en  una  tercera  parte  conforme  al  parágrafo  del  artículo  31  Código   Penal109,  para  un  total de 120 meses de prisión.    

Como  el tipo básico de estafa (artículo   246  inciso  primero)  prevé  igualmente   como   pena   principal   la   multa  que  oscila  entre  cincuenta  (50)  y  mil  (1000) salarios mínimos legales mensuales  vigentes,  al  estructurarse  la  circunstancia  de  agravación contenida en el  numeral   primero   del   artículo   267   del   Código   Penal  (la  cuantía  superó  los  100 salarios mínimos legales mensuales  vigentes)  procede  el aumento allí contemplado de la  tercera  parte  a  la  mitad.  Así,  se aplican en lo pertinente las anteriores  reglas obteniéndose los siguientes resultados:   

Primer  cuarto  de  66,  666  a  424,999; dos  cuartos  medios  de  783,  332  a  1.141,665 y un cuarto último que finaliza en  1.499,998  guarismos todos en salarios mínimos legales mensuales para la época  de los hechos.   

Aplicando los mismos parámetros del artículo  61  incisos  2° y 3° del Código Penal que se usaron para la pena privativa de  la  libertad  de  este  mismo  delito,  la ubicación corresponde en los cuartos  medios,  esto  es,  entre  783,  332  a  1.141,665  S.M.L.M  V., y al extraer la  proporción  aumentada  para  el  referido  ilícito110, arroja un resultado final  de 839, 277 S.M.L.M.V.   

8.2.   Del   ilícito   de   urbanización  ilegal   

   

Acorde con lo previsto en el artículo 318 del  C.  P,  la pena prevista para este delito oscila entre 3 y 7 años de prisión (  36 a 84 meses de prisión) y  multa de hasta 50.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

   

La  franja de movilidad para este ilícito es  la  siguiente:  un cuarto mínimo fijado entre 36 y 48 meses, dos cuartos medios  que  oscilan entre 48 y 72 meses y un cuarto último que finaliza en 84 meses de  prisión.   

Para    la    multa    la    franja    de  movilidad111   

queda así: Primer cuarto de 1 a 12.499.75;  dos  cuartos  medios de 24.999.5 a 37.499.25 y un cuarto último que finaliza en  50.000  todos  s.  m.  l.  m.  v.  para  la  época  de  los hechos.112   

Como en el auto de acusación se determinó la  circunstancia   de   menor   punibilidad   consistente   en   la   carencia   de  antecedentes    penales  (artículo  55-  1  C.  P)    y    de    mayor   punibilidad   (artículo  58-  9-  10 C. Penal) posición  distinguida    que   ocupaba   el   acusado   en   la   sociedad   (Representante  a  la  Cámara) y obrar en  coparticipación   criminal,   circunstancias   ampliamente   probadas   en   la  actuación-  conforme  al  artículo  61  inciso  2° ejusdem la Sala se moverá  dentro  de  los  cuartos  medios  esto  es,  entre  48  y 72 meses de prisión y  24.999.5 a 37.499.25 s. m l. m v.   

Ponderando  la  mayor  o menor gravedad de la  conducta   realizada  por  el  incriminado  aparece  como  evidente  y  de  gran  trascendencia  para  la  comunidad  que  resultó afectada con esta conducta, al  percatarse  cómo su aspiración de tener una vivienda se vio frustrada, razones  más  que  suficientes  para  incrementar  el  mínimo imponible en 6 meses, por  virtud  de  lo  dispuesto  en  el inciso 3° del artículo 61 del Código Penal,  decretándose  en  disfavor  del  procesado  una  pena de 54 meses de prisión y  multa             de             28.123,9113   

salarios mínimos legales mensuales vigentes,  guarismos  que  se  incrementaran  en  6  meses  de prisión y 3.124 s. m. l. m.  v114  por virtud del concurso homogéneo y sucesivo derivado de los tres  proyectos  habitacionales,  que  arroja  60  meses de prisión y multa de 31.247  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Conforme  se  dejó anotado, ha de recordarse  que  para  dosificar  la pena en el concurso de conductas punibles se debe fijar  individualmente   cada  una  de  ellas,  para  seleccionar  como  base  la  más  drástica.   

Agotado  tal  procedimiento  con el ejercicio  acabado  de realizar, debe precisarse que la mayor pena privativa de la libertad  corresponde  al  delito  de estafa agravada en la modalidad de delito masa, cuya  sanción  se  individualizó  en 120 meses de prisión y la superior atañe a la  pena  de  multa  del  ilícito  de  urbanización  ilegal que se tasó en 31.247  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

A los guarismos anteriores se sumarán 6 meses  y       839,       277       s.       s.m.l.m.v115,  respectivamente  por  el  delito  concursante  -urbanización ilegal – obteniéndose así, un total   de   ciento  veintiséis  (126)  meses  prisión,  en  otras  palabras,   diez   (10)  años  y  seis  (6)  meses  de  sanción  privativa  de  libertad   y  multa  de 32.086,  277       s.       m.       l.      m.      v.116.   

Penas  cuya  necesidad  se  hace ostensible a  propósito  de  sus finalidades, de prevención general y especial, reinserción  social,  protección  y  justa retribución (artículo  4° del Código Penal).   

Como   pena   accesoria   se  impondrá  la  inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y funciones públicas por tiempo  igual al de la pena de prisión (artículo 52 inciso 3° C. P.).   

9.  De  la  responsabilidad  civil derivada de la conducta  punible   

Acorde  con  lo establecido en los artículos  94,  95, 96 y 97 del Código Penal en concordancia con los artículos 56 y 170-8  de  la  Ley  600  de  2000,  procede la condena al pago de perjuicio a cargo del  procesado.   

Importa  precisar  -como  se  consignó en el  acápite  de  la materialidad de las infracciones- que en el caso de BALCONES DE  SANTA  ISABEL  se  recibieron  consignaciones por seiscientos  noventa y un  millones    setenta   mil   trescientos   pesos   ($  691.070.300.oo) en el de TORREÓN DE ARANJUEZ, dos mil  ciento  cincuenta  y  cuatro  millones  de  pesos  ($  2.154.000.000.oo)  y  en  el de CABÚ, mil trescientos  setenta  y  nueve millones de pesos, ($ 1.379.000.000.  oo)  sin  que  exista evidencia que el dinero recibido  por   tal   concepto   haya   sido   devuelto   a  las  víctimas  (excepto  las manifestaciones que hiciera la señora Isabel Cristina  Ceballos  Sierra en declaración en este proceso de haber realizado devoluciones  en  el  caso  concreto  en  algunas  poblaciones del departamento del Cauca, sin  embargo  en lo que concierne a esta actuación no existe prueba de ello, lo cual  no  es óbice, para que en el estadio procesal pertinente -fase de ejecución de  la sentencia- se acredite dicho aspecto).   

Así mismo, la Sala tendrá en cuenta para los  afectos  indicados  lo decidido al respecto en los fallos condenatorios dictados  en   contra  de  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra117  y  Carlos Armando Guancha  Gómez118,  al  igual  que  lo  surtido  en  segunda  instancia  respecto del  último,   por  ende el pago por concepto de perjuicios que aquí se impone  derivado  de  los  referidos  fallos  (que obran como  prueba  trasladada),  lo  deberá  hacer el acusado de  forma  solidaria  con dichos condenados en los estadios procesales respectivos (  fase  de  ejecución  de  las sentencias).   

En  los  referidos  fallos -a instancia de la  demanda  de  parte  civil  presentada  y  admitida-  con  base  en  la cual hubo  reconocimiento  de  considerable  número  de  personas afectadas, precisándose  nombres   y   las  cuantías  y  tipo  de  interés119  consignadas  por cada una  de  ellas,  la  que  se incluye a continuación y hará parte integrante de este  fallo  y  se -itera- respecto de la cual en forma solidaría habrá de responder  el procesado. A continuación se inserta el listado respectivo:   

9.1.   Sentencia  condenatoria  dictada  por  el Juzgado Primero Penal del Circuito de Popayán el  30  de  julio  de  2008,  contra  Isabel  Cristina Ceballos Sierra (Estafa   agravada,  Urbanización  Ilegal  y  Captación  masiva  y  habitual    de    dineros),   perjuicios   materiales  reconocidos    a    las    siguientes    personas:120   

VÍCTIMA             

VALOR    en  pesos             

VÍCTIMA             

VALOR    en  pesos  

Alexandra  Ibargüen             

2.600.000             

Jorge   Arbey  Tobar             

5.500.000  

Aidé Cabanillas de  Hoyos             

5.500.000             

Memo   Libardo  Fernández             

5.500.000  

Diego   Reynel  Fernández             

5.500.000             

Olga   Eugenia  Ordóñez             

5.000.000  

Leonardo  Africani  Villamil             

5.050.000             

Juan   Carlos  Tobar             

5.500.000  

Clara   Milena  Tobar             

5.500.000             

Marisol  Fernández             

5.500.000  

Sandra   Lucía  Fernández             

5.500.000             

Gladis  Margota  Campo             

5.500.000  

Clara   Isabel  Ordóñez             

5.050.000             

Amalfi  Ordóñez             

5.000.000  

Sandra  Ordóñez             

5.000.000             

Lorena  Burbano             

3.000.000  

Edilberto  Ponce  Rengifo             

5.050.000             

Harold  Castillo  Escobar             

5.000.000  

Martín Castrillón             

5.000.000             

Ana   María  Quintana             

5.050.000  

Dora   Ligia  González             

5.000.000             

Raúl  Fernández  R.             

5.000.000  

Juan   Carlos  Orozco             

5.500.000             

Mario  Castrillón  Fossi             

5.000.000  

Javier  Eduardo  Pérez             

5.000.000             

Luis    A.  Baos             

5.000.000  

Nixon  Alexander  Correa             

5.500.000             

Blanca  Patricia  Fajardo             

5.500.000  

Evert  Trochez             

5.500.000             

Carlos  Humberto  Trochez             

5.500.000  

Olmedo  Trochez             

5.500.000             

Iván   Orlando  Belarcazar             

5.050.000  

Juan   Carlos  Belarcazar             

5.050.000             

Carolina  López  M.             

5.000.000  

Felipe  Andrés  López             

5.000.000             

Jennifer  Mireya  Cabrera             

5.000.000  

Mario   Ernesto  Perafán             

3.000.000             

Arne   Castro  Cometa             

5.000.000  

Carmen   Elisa  Gutiérrez             

3.500.000             

Félix   Pardo  Mota             

5.000.000  

María  Mercedes  Puerta             

5.000.000             

Jesús  Alberto  Peña             

5.050.000  

Sarid   Elena  Echeverri             

5.000.000             

Edgar   Libardo  Alegría             

5.500.000  

Dora   Inés  Bolaños             

5.000.000             

Yudi  Alexandra  Erazo             

5.050.000  

Adriana  Benavides             

5.000.000             

Cristina  Eugenia  Zúñiga             

5.000.000  

Jesús  Hernán  Amaya             

5.550.000             

Lorena  Preafán  (sic)             

6.000.000  

Martha  Cecilia  Camacho             

6.000.000             

María  Consuelo  López             

5.500.000  

Horacio  Fernández             

5.000.000             

Víctor   Hugo  Fernández             

5.000.000  

Francisco   A.  Fernández             

5.000.000             

Flor   Maritza  Fernández             

5.000.000  

Juan   Pablo  Otoya             

5.000.000             

Gustavo  Fernández             

5.000.000  

Alejandro  Fernández             

5.000.000             

María   Teresa  Otoya             

5.000.000  

Ana   Fernanda  Muñoz             

5.000.000             

Ana   Cecilia  Otoya             

5.000.000  

Juan   Pablo  Gómez             

5.000.000             

Gerardo  Otoya             

5.000.000  

Andrés  Reinaldo  Muñoz             

5.000.000             

Diego   Velasco  A.             

5.000.000  

Sandra   Lorena  Buitrón             

5.500.000             

Clara   Marcela  Cabrera             

5.500.000  

Ana   Teresa  Osorio             

5.500.000             

Andrés  Ulchur  Muelas             

5.000.000  

Luz   Marina  Mayorga             

5.500.000             

Edilma  Morán             

5.500.000  

Marlem  Serna             

5.500.000             

Marta   Isabel  Hernández             

5.050.000  

Jaime  Fernández             

5.000.000  

9.2.   Sentencia  anticipada   del   27  de  mayo  de  2008  (corregida  ulteriormente.121        )  dictada  por  el  Juzgado  Primero Penal del Circuito de Popayán  (Cauca)   contra   Carlos  Armando  Guancha  Gómez  (delitos:  Estafa agravada,  Urbanización  Ilegal,  Captación  masiva  y  habitual de dineros y Falsedad en  documento  privado). Perjuicios materiales reconocidos  a las siguientes personas:   

VÍCTIMA             

VALOR   

en pesos            

VÍCTIMA             

VALOR   

en pesos  

Lucely Medina Cuchimba             

$1.000.000             

Sandra     Lorena    Castro  Samboni             

$2.000.000  

Marlen     Johann    Bedoya  Gómez             

$2.000.000             

Paola    Andrea    Ordóñez  Obando             

$1.000.000  

Mario Alberto Ferias             

$7.000.000             

Claudia Patricia Melo             

$7.000.000  

María        Claire  Montenegro             

$7.000.000             

Fabián       Andrés  Villaquirán             

$6.000.000  

Claudia Lorena Reyes             

$7.000.000             

Albeiro Vásquez             

$2.000.000  

Karen Kasperson             

$7.000.000             

Francisco Martínez             

$7.000.000  

Claudia Hurtado             

$7.000.000             

Claudia Narváez             

$7.000.000  

Gonzalo Solarte S.             

$5.000.000             

Nancy Cerón Reyes             

$7.050.000  

Elizabeth    Priscila   Esper             

$7.000.000             

Nory Margota Molano             

$7.000.000  

Adriana Liseth Ramos             

$7.000.000             

Carlos Asdrúbal Navia             

$7.000.000  

Sanin        Hernando  Astudillo             

$7.000.000             

Diana Paola Ramírez             

$7.000.000  

Emmy Yamile D.             

$7.000.000             

Lady E. Moloro López             

$1.000.000  

Rafael Muñoz             

$6.000.000             

Manuel F. Pereira             

$3.000.000  

Sergio Redondo             

$4.000.000             

Bodbye Sánchez             

$5.500.000  

Carlos       Humberto  Tróchez             

$7.000.000             

Julián Castro Jordan             

$6.000.000  

Beatriz       Eugenia  Collazos             

$10.500.000             

Ana María García             

$3.000.000  

Virginia Montilla             

$3.000.000             

Alma Verónica Muñoz             

$7.000.000  

Yaneth        Milena  Ordóñez             

$7.000.000             

Armando Torres             

$7.000.000  

Celio Guzmán R.             

$7.000.000             

Oscar     Julio     Vivas  Angulo             

$10.000.000  

Nelly Noemí Narváez             

$2.000.000             

Nidia     Inés    Narváez  Castro             

$1.200.000  

María       Constanza  Narváez             

$1.100.000             

Noralba        Ospina  Gallardo             

$3.000.000  

Pablo    Andrés    Valverde  Astaiza             

$1.000.000             

Jhon Jairo Betancourt             

$1.000.000  

María Ximena Cuellar             

$2.500.000             

Luz      Mery     Camacho  Guzmán             

$1.000.000  

Saulo     Alfredo    Realpe  Bravo             

$7.100.000             

Claudia    Liliana    Blanco  Santillana             

$7.000.000  

Fernando Villa Montoya             

$1.000.000             

Julieta Cruz Castro             

$1.000.000  

Ana Beatriz Serna             

$1.100.000             

Elda Ferney Mamián             

$1.100.000  

Piedad Cemira Mamián             

$1.100.000             

Carmen       Lliliana  Palomino             

$7.000.000  

Claudia    Patricia    Tobón  González             

$1.000.000             

Adolfo     León     Campo  Bonilla             

$7.000.000  

Maria     Lizbeth     Campo  Abadía             

$7.000.000             

Cristina    Isabel   Quintero  Bolaños             

$7.000.000  

Liliana     Alicia    Rojas  Piamba             

$7.000.000             

Eliana     Andrea    Castro  Bolaños             

$7.000.000  

Gerardo Enrique Melo             

$7.000.000             

Juan      José      Melo  Fernández             

$7.000.000  

Helena Pito Ordóñez             

$7.000.000             

Mónica       Restrepo  Caicedo             

$7.000.000  

Brenda Natalia García             

$1.000.000             

Piedad Ordóñez Ortiz             

$1.000.000  

María     Paredes     de  Oviedo             

$1.000.000             

Fernando    Andrés    Nuñez  G.             

$5.000.000  

Edisared       Sandoval  López             

$1.000.000             

William Viveros Agredo             

$1.000.000  

Oscar Lara Bermeo             

$1.000.000             

Claudia        Milena  Martínez             

$10.000.000  

Helver      F.     Agredo  Sánchez             

$1.000.000             

Miguel Antonio Guzmán             

$1.000.000  

Julieta       Guzmán  Herrera             

$1.100.000             

Alix Solarte López             

$1.000.000  

Hilda Agredo Molano             

$1.000.000             

Edwar        Fernando  Valencia             

$1.500.000  

Adriana        Cantor  Benavides             

$1.000.000             

Amparo       Ramírez  Enríquez             

$600.000  

Efraín Carlosama             

$1.000.000             

Luz Dary Collazos             

$2.500.000  

Alirio López García             

$3.000.000             

Alba     Marina     Muñoz  Luna             

$1.000.000  

Judith Meneses             

$1.000.000             

Orlando Hurtado Gómez             

$1.000.000  

Lisbed    Enid    Martínez  G.             

$1.000.000             

Federico Larrañaga             

$7.000.000  

Rubén     Darío    Elvira  Hoyos             

$10.000.000             

María  Hilduary  Preafán  (sic)  Luna             

$7.000.000  

Diana López Castro             

$2.000.000             

Guillermo Ordóñez             

$1.000.000  

Sandra Lorena Tello             

$1.000.000             

Jhony     A.     Mosquera  Riascos             

$1.050.000  

Luís     Felipe     Muñoz  Orozco             

$1.000.000             

Graciela Maca Paz             

$1.000.000  

Ana     Patricia    Mendoza  Peña             

$15.000.000             

Paola    Andrea    Collazos  Yunda             

$10.000.000  

Margarita    María    toro  Silva             

$7.000.000             

Patricia       Velasco  Rodríguez             

$7.000.000  

Sandra    Liliana    Lozada  Soto             

$1.000.000             

Alejandra      Sandoval  Salazar             

$1.000.000  

Gustavo        Adolfo  Montilla             

$1.200.000             

Marisol Cerón Paz             

$1.000.000  

Rodrigo    Ernesto    Velasco  Vélez             

$1.000.000             

María     Luva    Jiménez  Zemanate             

$1.100.000  

Fany Collazos             

$1.000.000             

Delio Parra Díaz             

$1.000.000  

Maximiliano      Sánchez  Esquivel             

$1.000.000             

Sandra Lorena Bastidas             

$1.000.000  

Carina Penagos Tejada             

$1.100.000             

Liliana    Andrea    Clavijo  Puyo             

$1.100.000  

Dolores Puyo Quintero             

$1.100.000             

Héctor Granda Ruiz             

$3.000.000  

María     Solana    Pérez  Gómez             

$2.000.000             

Gloria    Ximena    González  Barreda             

$1.000.000  

Diego José Mora             

$1.000.000             

Orlando Solarte             

$1.000.000  

José    A.    Collazos   Molina             

$1.000.000             

Clara Isabel Simales             

$1.000.000  

Jhon     Andrés     Ospina  Moncayo             

$13.000.000             

María    Gloria    Bermúdez  C.             

$1.000.000  

Olmer Yenis Burbano             

$1.000.000             

Teresa      de     Jesús  Herrera             

$1.000.000  

Jhon   Jairo   Martínez   Olaya             

$1.050.000             

Juan Carlos González             

$1.000.000  

Luís     Henry    Sánchez  Campo             

$3.500.000             

María Yaneth García             

$1.000.000  

Adriana Ospina Moncayo             

$13.000.000             

Juan     Carlos     Salazar  Arboleda             

$3.000.000  

Jenny Alexandra Rivera             

$1.000.000             

Víctor    Hugo    Collazos  Molina             

$1.000.000  

Sandra       Cristina  Urrutia             

$1.000.000             

Anderson       Velasco  López             

$2.500.000  

María Elodia Vacué             

$1.000.000             

Deisy Liliana Urreste             

$1.000.000  

Mariela Muñoz Luna             

$1.000.000             

Elodia Muñoz Luna             

$1.000.000  

Elizabeth      Patermina  Támara             

$1.000.000             

Jhon       Jairo   Guerrero             

$1.000.000  

Patricia     Ruales   Vidales             

$1.100.000             

María Claudia Zapata             

$3.000.000  

Marisol       Zambrano  Sánchez             

$1.000.000             

Alba      Tulia      Ruiz  Quiñónez             

$1.000.000  

María     A.     Vanegas  Martínez             

$1.000.000             

Merardo    Gilberto    Muñoz  O.             

$2.500.000  

Natanael       Sarria  Córdoba             

$1.000.000             

Jenny        Carolina  Guerrero             

$1.724.000  

Bibiana       Liliana  García             

$1.000.000             

Carlos    Alberto    Cortés  B.             

$3.600.000  

Omar      Eli      Rivera  Astaíza             

$3.000.000             

Ismeida Zambrano             

$1.000.000  

Leonel       Ramírez  Ramírez             

$1.000.000             

Clara     Cecilia    Obando  Arteaga             

$1.000.000  

Sandra Vidal González             

$1.000.000             

Ruth    Eugenia    Calvache  Daza             

$1.000.000  

Maritza     Aminta    Díaz  Muñoz             

$1.000.000             

Julián       Andrés  Zúñiga             

$1.000.000  

Astrid       Mercedes  Salazar             

$1.000.000             

Ana     Teresa     Carvajal  Agredo             

$1.500.000  

Álvaro Rivera             

$7.000.000             

Amanda Ruiz Bravo             

$10.100.000  

Ana Teresa Osorio             

$7.060.000             

Apolinar Nañez Navia             

$7.100.000  

Beatriz Puerta             

$7.000.000             

Beatriz       Eugenia  Collazos             

$7.500.000  

Carlos Cabanillas             

$7.000.000             

Carlos    Alberto    Cortés  B.             

$3.400.000  

Carlos Asdrúbal Navia             

$7.000.000             

Claudia Liliana Blanco             

$7.000.000  

Mauricio Tenjo Solarte             

$7.100.000             

Claudia Pisso             

$7.000.000  

Dalcy     Maritza     Vivas  Dulce             

$8.500.000             

Demetrio Valencia             

$7.000.000  

Doris F. Burbano             

$3.100.000             

Carmen     Sneda     Muñoz  Beltrán             

$7.000.000  

Elsa María Burbano             

$3.000.000             

Ely Burbano             

$9.000.000  

Gerardo       Alberto  Martínez             

$7.000.000             

Gerardo       Aníbal  Martínez             

$7.000.000  

Gerardo Cruz Cruz             

$13.000.000             

Ayde       Villamaría  Chasoy             

$10.000.000  

Gloria Inés Sánchez             

$6.000.000             

Henry Muñoz             

$2.380.000  

Jairo F. Rosero M.             

$7.000.000             

Yaneth   Milena   Ordóñez  V.             

$7.000.000  

Janeth Socorro Hamdan             

$7.000.000             

Jesús        Albeiro  Vásquez             

$7.000.000  

Jesús Aníbal Bravo             

$7.000.000             

Johann Abed Hamdan             

$7.000.000  

Luís Hernando Solarte             

$7.000.000             

Margarita Pérez             

$9.000.000  

Margarita   Loro    (sic)  Silva             

$7.000.000             

María       Consuelo  Ramírez             

$9.000.000  

María   del   Rosario  Aguilar  B.             

$10.000.000             

María    Hilduary   Preafán  (sic)             

$7.000.000  

Martha Lucia Muñoz             

$7.000.000             

Nancy Gil Solano             

$7.000.000  

Nelly Stella Martínez             

$7.000.000             

Olga Fany Solarte             

$10.100.000  

Olga Ortiz Guzmán             

$9.000.000             

Paola Andrea Collazos             

$10.000.000  

Rosa Eneida Pabón             

$9.000.000             

Rubén     Darío    Elvira  Hoyos             

$10.100.000  

Ruby Sánchez             

$7.000.000             

Sandra Milena Valencia             

$7.000.000  

Saulo Alfredo Realpe             

$7.100.000             

Tulio Enrique Mosquera             

$5.000.000  

Walter    Henry    Martínez  G.             

$7.000.000             

Wilson    Fernando    Ortiz  Erazo             

$4.080.000  

Yudi     Eugenia     Vivas  Dulce             

$7.000.000             

Sulma    Consuelo   Martínez  S.             

$9.650.000  

Zuly Migdalia Gallego             

$7.000.000             

Yiovanny Gallego O.             

$12.000.000  

Francisco J. Cortés             

$7.000.000             

Adelmira Vega             

$1.718.000  

Betty Consuelo Molano             

$1.000.000             

Betty Gissela Tello L.             

$4.000.000  

Carlos        Emilio  Martínez             

$1.000.000             

Claudia Ximena Paredes             

$1.000.000  

Cristhian Alegría             

$2.500.000             

Danyely Camacho             

$1.100.000  

Efraín Dario Gómez             

$1.100.000             

Eldin Pinto Solano             

$3.000.000  

Eybar Adelmo Mayorga             

$2.000.000             

Fernando       Andrés  Nuñez             

$5.000.000  

Jairo Antonio Corredor             

$1.000.000             

Honel Cabezas Gaviria             

$2.000.000  

Ingrid Lilian Pill             

$1.100.000             

Yaneth Alvarado Ruiz             

$1.000.000  

José Leonel Bravo             

$1.000.000             

Lina Patricia Muñoz             

$2.500.000  

Lucsoria    Ingrid    Amarely  Quiroz             

$2.100.000             

Luís Felipe Nicholls             

$3.500.000  

María Eugenia Peña             

$1.000.000             

Milton       Fernando  García             

$1.000.000  

Oneida Pérez Añasco             

$3.000.000             

Over     Iván     Ledesma  Bolaños             

$1.000.000  

Reynel Antonio Girón             

$3.500.000             

Sandra Liliana Rengifo             

$1.000.000  

Socorro       Astudillo  Calvache             

$4.600.000             

Sugey Leiva González             

$3.500.000  

Suly Orlanda Garzón             

$1.000.000             

Yamileth       Sánchez  Cortéz             

$1.000.000  

Janeth   Elizabeth   Preafán  (sic)             

$1.000.000             

Julio    Cesar    Betancourt  Zapata             

$4.000.000  

Genit Patricia Correa             

$2.000.000             

Elizabeth       Muñoz  Gómez             

$2.560.000  

Luz Dary Collazos             

$2.500.000             

Luís Carlos Campo             

$1.500.000  

Mary Socorro Cerón             

$4.600.000             

Adriana J. Camargo             

$1.100.000  

Adolfo León Alegría             

$2.500.000             

Alejandra       Lorena  Cabrera             

$1.539.000  

Alejandra       Solís  López             

$1.594.000             

Modesto Alirio Tobar             

$1.000.000  

Amalfi Zúñiga             

$1.100.000             

Amelia Avendaño             

$1.100.000  

Cristina Agredo             

$1.000.000             

Beatriz       Mirella  Martínez             

$2.500.000  

Carmen Bedoya Gómez             

$1.000.000             

Clara     Elisa     Serna  Chilito             

$1.000.000  

Clara Inés Guzmán             

$1.000.000             

Deysi Norena Alegría             

$1.000.000  

Dora Genith Huertas             

$1.100.000             

Dora Nelly Sarria             

$2.000.000  

Dorys    Yolanda    Dueñas  Rojas             

$1.100.000             

Eley     Miryam     Erazo  Molina             

$1.100.000  

Fabio        Hernando  Castaño             

$2.000.000             

Hugo     Nelson     Sarria  Vivas             

$2.500.000  

Fernando Castaño             

$1.000.000             

Fernando Felipe Torres             

$1.000.000  

Gilberto Edison Ortega             

$2.400.000             

Gladis Aleida Ibarra             

$1.500.000  

Gloria Isabel Cerón             

$1.000.000             

Gloria    Patricia    Medina  Peña             

$3.000.000  

Harold Muñoz Bravo             

$1.050.000             

Héctor   Hernán    Grande             

$3.000.000  

Hugo Carlosarna Palta             

$1.000.000             

Huver Suárez Silva             

$1.000.000  

Idelgar Marino Erazo             

$1.000.000             

Jairo Arturo Moncayo             

$3.000.000  

Javier Andrés Pérez    Daza             

$2.500.000             

Jimena     del     Socorro  Anaya             

$1.100.000  

Iván     David     López  Fernández             

$1.100.000             

Julieta Cruz Castro             

$1.000.000  

Luís Antonio Riascos             

$1.000.000             

Luz Dary Bucheli             

$1.000.000  

Marco Iván Gallego             

$1.000.000             

Margarita Avirama             

$1.000.000  

María Angélica Mezú             

$1.000.000             

María     del     Socorro  Garcés             

$1.000.000  

María    E.    Cuellar    de  Castro             

$1.000.000             

María       Esperanza  Valencia             

$3.000.000  

María Stella Sánchez             

$1.000.000             

María Felisa Rengifo             

$1.000.000  

María        Leonor  Jaramillo             

$1.100.000             

María Teresa Sánchez             

$1.000.000  

María     Savia     Mera  Zapata             

$1.500.000             

Marlen Yohana Bedoya             

$1.000.000  

Martiniano Avirama             

$1.000.000             

Mercedes Ruby Ramírez             

$1.000.000  

Nelly Sofía Chanchi             

$1.100.000             

Nidia Teresa Castillo             

$1.000.000  

Ninfa Mercedes Sotelo             

$1.000.000             

Noralba López Sotelo             

$1.000.000  

Nuria     Yineth     Ruiz  Bravo             

$1.000.000             

Rodrigo Manrique             

$1.000.000  

Ruby Amparo Pipicano             

$1.000.000             

Sady Lorena Obando             

$1.143.000  

Sandra Liliana Bernal             

$1.100.000             

Sandra Lorena Tello             

$1.000.000  

Sandra Milena Narváez             

$1.500.000             

Sandra     Milena    Solano  Muñoz             

$2.100.000  

Wilson       Montilla  Mosquera             

$1.000.000             

Fredy Nativel Muñoz             

$2.500.000  

William       Antidio  Culchac             

$1.050.000             

Helber FB Agredo             

$1.000.000  

Maura Ruiz Fernández             

$3.000.000             

Magola López             

$1.000.000  

Orlando        Torres  Bermúdez             

$1.000.000             

Ana Sofía Acosta             

$3.000.000  

Guillermo       Antonio  Ortiz             

$1.000.000             

Ana Libia Quiñónez             

$1.000.000  

Uyola        Mosquera  Bermúdez             

$1.000.000             

Lucio Amaury González             

$1.000.000  

Eunice Muñoz             

$4.750.000             

Sonia Cruz Rivera             

$1.000.000  

Ary Humberto Garzón             

$1.000.000             

Jorge        Gustavo  Rodríguez             

$1.000.000  

Sandra Liliana Baos             

$1.100.000             

Leonor Otaya Medina             

$1.000.000  

María       Emérita  Llantén             

$1.000.000             

Eyber Gómez             

$1.100.000  

Amparo   Mosquera   Bermúdez             

      $940.000             

Irne David Mosquera             

$1.000.000  

Imelda María Ruiz             

$1.000.000             

Bolívar Solarte             

$3.000.000  

Alma Ximena Flor             

$1.100.000             

Nelly Amparo Macias             

$1.100.000  

Jorge Luís Medina             

$1.000.000             

Cielo Angél Pabón             

$1.000.000  

Gladis Molano             

$1.000.000             

Yesid Rengifo             

$1.000.000  

Dorys       Florencia  Jiménez             

$2.500.000             

Víctor Hugo Collazos             

$1.000.000  

José Andrés Collazos             

$1.000.000             

Diomira Zúñiga             

$1.000.000  

María       Guadalupe  Pabón             

$2.500.000             

Blanca Nubia Cruz             

$1.000.000  

Victoria       Eugenia  Chicue             

$1.100.000             

María Aleyda Camacho             

$1.000.000  

Mileny León Silva             

$1.000.000             

Dorys Alicia Erazo             

$1.000.000  

Margot Lucia Erazo             

$1.000.000             

Norby     Cecilia    Pérez  Bolaños             

$1.100.000  

Rosa Adela Cifuentes             

$1.553.000             

Luz Ángela Ríos             

$1.100.000  

Consuelo        Ríos  Sánchez             

$1.000.000             

Lina Coba             

$1.000.000  

Nancy Yohana Ortega             

$2.000.000             

Alex Franco             

$2.100.000  

Hernan     R.     Valencia  Dorado             

$1.100.000             

Alexander      Valencia  Dorado             

$1.100.000  

Nancy       Lorena  Molano             

$1.000.000             

Jorge Orozco             

$2.150.000  

Lida Inés Urrutia             

$1.100.000             

Lilian Paz Cobo             

$1.000.000  

Derly      Alexandra  Cerón             

$1.000.000             

Flor de María Gómez             

$2.000.000  

Gloria Isabel Tamayo             

$1.100.000             

Faber     Rubier     Tovar  Cerón             

$2.000.000  

Ana Patricia Gómez             

$1.000.000             

Luís    Alfonso    Sánchez  Ortiz             

$2.100.000  

Miriam Cobo Delgado             

$1.000.000             

Lida Antonia Aguirre             

$1.000.000  

Elizabeth      Paternina  Tamara             

$1.000.000             

Evila Aguirre García             

$1.000.000  

Luz Ángela Molano             

$1.000.000             

Lise Rodríguez             

$1.000.000  

Luz Dary Ipia Velasco             

$1.000.000             

Rober Mosquera Cuesta             

$724.000  

Luz     Stella     Muñoz  Narváez             

$850.000             

Lida Yolima Zemanate             

$1.100.000  

Tiberio Torres David             

$2.  500.000             

Martín       Mosquera  Cuesta             

$1.500.000  

Richard Edgar Cerón             

$1.000.000             

Orleyda     de     Jesús  Echeverri             

$1.000.000  

Nubia       González  Gaviria             

$1.000.000             

Marlene   Guiomar   López   de  M.             

$1.259.000  

Mercedes Sterling             

$1.100.000             

Ketty   de   Jesús   Mosquera  Cuesta             

$1.500.000  

Claudia Andrea Vivas             

$1.100.000             

Astrid Viviana Cerón             

$1.000.000  

Lucely Campo             

$1.000.000             

Lis Adriana Astaiza             

$1.100.000  

Zoraida       Ruiz  Erazo             

$1.000.000             

Aidé Patricia Ledesma             

$1.000.000  

Ana Edilla Zambrano             

$1.100.000             

María Elena Medina             

$1.000.000  

Harold Henry Cerón             

$2.000.000             

Edgar Ignacio Gómez             

$1.000.000  

Miguel    Gilberto    Cerón             

$1.000.000             

Jairo Marino Becerra             

$1.000.000  

Eider Gómez             

$1.000.000             

Alma Yenet Vargas             

$1.000.000  

Edilberto Yule Girón             

$1.000.000             

Hugo Hernan Medina             

$1.160.000  

Rosalba Garzón Sarria             

$1.000.000             

Evelyn Morales Duque             

$1.000.000  

María        Carlina  Cuchumbe             

$1.000.000             

Yaneth Patricia Silva             

$1.000.000  

Helen     Lorena    Pedraza  Velasco             

$1.000.000             

Gloria Yineth Cotazo             

$1.100.000  

Miriam        Stella  Montenegro             

$1.000.000             

Luz Mery Camacho             

$1.100.000  

Luís        Ricardo  Consuegra             

$1.000.000             

Mónica       García  Rendón             

$1.000.000  

Gloria        López  Fernández             

$1.000.000             

Mirta Adriana Collazos             

$1.000.000  

Edgar     Hugo    Martínez  Polindara             

$1.000.000             

Nilmer María Salazar             

$1.100.000  

Fernando    Alexis    Dulce  Muñoz             

$1.000.000             

Olga Socorro Salazar             

$1.100.000  

Ana Gloria Collazos             

$1.000.000             

Mildred María Peña             

$1.100.000  

Ninfa Hoyos Díaz             

$1.000.000             

Luz   Carine   Muñoz   Gallego             

$1.100.000  

Yolanda Bermúdez             

$1.000.000             

Norma       Constanza  Noriega             

$2.000.000  

Carlos Collazos             

$1.000.000             

Alirio Jansasoy Muñoz             

$1.000.000  

Angélica       María  Echeverri             

$1.100.000             

Alfonso       Carvajal  Molano             

$1.000.000  

Yaneth Margarita Díaz             

$1.000.000             

Nelly Nañez Rivera             

$1.000.000  

Fernando Damián             

$1.000.000             

Yony Alejandro   

Murillo            

$1.000.000  

Ruby Estella Torres             

$1.000.000             

Ferney       Ramírez  Cardona             

$1.050.000  

Ennar Edgar Alvarado             

$1.000.000             

Tania Lucia Velásquez             

$1.000.000  

Nubia    Natalia    Figueroa  Narváez             

$1.000.000             

Elvar Mosquera Muñoz             

$1.100.000  

Aura     Cecilia    Burbano  Moreno             

$1.250.000             

Ruby    Alejandra    Gómez  Muñoz             

$1.100.000  

Claudia        Lorena  Vásquez             

$1.000.000             

Ana     Cecilia     García  Girón             

$1.000.000  

Yamiled Campo Zambrano             

$1.050.000             

María    Jacqueline    Lame             

$30.000  

Gloria Isabel Cerón             

$1.000.000             

Jesús Rutilio Guaca             

$2.500.000  

María Zoraida Joaquí             

$1.000.000             

Aidé Flores Flores             

$1.132.000  

James Arlet Collazos             

$1.000.000             

Vivían Edith Jiménez             

$1.072.000  

María  del  Carmen  Montenegro             

$1.000.000             

Yely Shirley Jiménez             

$1.081.000  

Laurentino Díaz             

$1.300.000             

Marilú       Collazos  Velasco             

$1.000.000  

Lida Esperanza Urrea             

$1.000.000             

Henry Rivera Bravo             

$1.000.000  

Roció     del     Socorro  Ortega             

$1.000.000             

Claudia       Patricia  Bastidas             

$1.000.000  

Gloria Amparo Bastidas             

$1.000.000             

Yeny Ximena Bastidas             

$1.000.000  

Samuel Garzón             

$1.000.000             

Ruth Consuelo Muñoz             

$1.100.000  

Saúl     Eraldo     Sarria  Gómez             

$1.000.000             

Mariana Rivera             

$1.000.000  

Doris Macias             

$1.000.000             

Julián    Andrés    Gahona  Sólano             

$1.000.000  

Olga Lucia Montilla             

$1.100.000             

José Rafael Pisso             

$1.100.000  

Hernán Montero Molina             

$1.100.000             

Betty Lucero Molano             

$1.000.000  

Alicia     Burbano     de  Campo             

$7.000.000             

Julián   Mauricio   Mondragón  Pérez             

$7.000.000  

Mariela       Sánchez  Zúñiga             

$7.000.000  

9. 3. Sentencia del 4  de  mayo  de  2009  emanada  de  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de  Popayán,  con  base  en  el cual revocó el numeral segundo del fallo apelado y  reconoció    a    cada    uno    de    los    afectados    dos    (2)  salarios  mínimos  mensuales legales  vigentes por concepto de perjuicios morales subjetivos.   

9. 4. Providencia del  4  de junio de 2009, proferida por la referida corporación en virtud de la cual  a  instancia  de  uno  de  los  representantes  de  la parte civil, adicionó  la anterior sentencia y aceptó  como  víctimas  a  otras  personas, respecto de la cuales reconoció perjuicios  materiales   y   morales   de   dos   (2)  salarios  mínimos  mensuales  legales  vigentes  y son las que a  continuación se relacionan:   

VÍCTIMA             

VALOR   

en pesos            

VÍCTIMA             

VALOR   

en pesos  

Alba   Lucía  Durán             

7.000.000             

Albeiro  Manzano             

1.000.000  

Alder   Smith  Montero             

1.000.000             

Alma    Lida  Ante             

7.100.000  

Alma   Yeneth  Vanegas             

1.000.000             

Ana    Delia  Mompotes             

4.000.000  

Aura   Argenis  Moncayo             

1.050.000             

Carlos  Andrés  Dorado             

1.000.000  

Carlos   Emiro  Caicedo             

7.000.000             

Carmen    E.  Yanza             

1.000.000  

Carmen    T.  Zambrano             

1.000.000             

Cielo   Omaira  Anacona             

2.150.000  

Claudia  Isabel  González             

7.000.000             

Claudia  María  Muñoz             

1.000.000  

Constanza  Sandoval             

9.000.000             

Didier   Janer  Girón             

1.000.000  

Didier  Mauricio  López             

1.000.000             

Doly   Ángela  Pérez             

1.542.000  

Eder   Franco  Galíndez             

1.000.000             

Elizabeth  Niño  Ordóñez             

1.000.000  

Ermida   Zuleny  Sánchez             

1.000.000             

Eucinio   J.  Manzano             

7.000.000  

Fernando  Caicedo             

1.000.000             

Francisco   J.  Martínez             

3.000.000  

Gerardo  Valencia  Plaza             

7.000.000             

Gloria  Estella  Jaramillo             

1.016.000  

Ilba   María  García             

7.000.000             

Jadiyi   Muñoz  Peña             

1.000.000  

Jhon   Bairo  Patiño             

1.150.000             

Jhon   Jairo  Ordóñez             

1.301.000  

José   Diomar  Ordóñez             

1.521.000             

Jineth   Puscus  Maca             

1.000.000  

José   Domingo  Quila             

1.126.000             

José   Fredy  Córdoba             

6.500.000  

José  Norberto  López             

1.000.000             

Juan   Carlos  Meza             

1.000.000  

Catherine  Torres             

7.000.000             

Leyder   Yamith  Ruiz             

1.000.000  

Lida  Amparo Nieto  Dorado             

1.000.000             

Lidar  Martínez             

1.000.000  

Lorenzo  Junior  Muñoz             

1.000.000             

Luis   Mariano  Bravo             

7.000.000  

Luz Argenis Quilindo             

1.000.000             

Marceliano  López   

Urbano            

1.000.000  

María C. Sánchez  Yandi             

1.000.000             

María  del Carmen  Rico             

1.000.000  

María   Doris  Astudillo             

10.000.000             

María  Eugenia  Prado             

7.000.000  

María   Mestil  Pisso             

7.000.000             

María   Rocío  Morales             

1.170.000  

María   Rosa  Camacho             

1.000.000             

María  Yolanda  Morera             

1.100.000  

Mario    E.  Pedraza             

7.000.000             

Marisol   Peña  González             

1.571.000  

Martha  Martínez             

13.000.000             

Merlín  Lluceny  Manzano             

1.000.000  

Nidia   Amparo  Muñoz             

2.500.000             

Nilvio  Cerón             

1.100.000  

Odila  Perafán             

1.000.000             

Oscar  Iván Tovar  Cerón             

1.102.000  

Oscar   Emilio  Aldana             

2.000.000             

Oswaldo  García             

7.000.000  

Rodrigo  Ernesto  Velásquez             

1.000.000             

Rosbita  Marina  Buitron             

1.000.000  

Ruth   Esnery  Garzón             

1.000.000             

Simón   Pedro  Montoya             

3.000.000  

Sonia del Consuelo  Gaviria             

8.000.000             

Víctor  Manuel  Mosquera             

7.000.000  

Victoria  Eugenia  Rincón             

7.000.000             

Yady Alexandra    

Córdoba            

2.000.000  

Zulma    F.  Anacona             

2.100.000             

Harold   Amelio  Muñoz             

1.050.000  

William   Paz  Cobo             

1.000.000             

Aldemira  Vega             

3.000.000  

De  otra  parte debe consignar la Sala que al  haberse  tratado  de  un  número considerable de personas afectadas, bien puede  acontecer  que  sus  nombres no se hallen incluidos en el listado precedente, ya  sea  porque  no  fueron  reconocidos como víctimas a instancia de la demanda de  constitución  de  parte  civil  presentada o porque habiendo testificado en los  procesos  no  aportaron  copia del recibo de consignación o dijeron no recordar  las  suma  de dinero aportadas, ello no es óbice para que ante la jurisdicción  civil   -a  instancia  de  parte-  si es su deseo se adelante la actuación  correspondiente.   

10. De los mecanismos sustitutivos de la pena  privativa de la libertad:   

10.1.  Suspensión  condicional  de  la  ejecución de la pena.   

Dada  la  cantidad  y  la  calidad de la pena  privativa  de  la  libertad  impuesta  al  procesado  no  se cumple el requisito  objetivo  establecido  en el numeral primero del artículo 63 del Código Penal,  lo  cual  hace  torna innecesario adentrarse en el estudio del aspecto subjetivo  contenido  en  el  numeral  segundo  de la disposición en cita, por lo tanto se  declarará  que  el  procesado  no  se  hace  acreedor a la concesión del dicho  subrogado.   

10.2.  De la prisión domiciliaria.   

Tampoco se concederá la prisión domiciliaria  como  sustitutiva  de la prisión, por cuanto no aparece satisfecho el requisito  objetivo  señalado en el artículo 38 de la Ley 599 de 2000, concretamente para  el  delito  contra  el  patrimonio  económico  de  los  particulares, cuya pena  mínima  como  quedó visto es de 64 meses de prisión, lo cual releva a la Sala  de adentrarse en el aspecto subjetivo de la disposición en cita.   

Por  ende, no habrá lugar al otorgamiento de  este   mecanismo   sustitutivo  de  la  pena  privativa  de  la  libertad  y  en  consecuencia  el acusado deberá continuar privado de su libertad para purgar la  pena  de  prisión  impuesta  en  el  establecimiento  carcelario que designe el  INPEC.    

11. Compulsación de copias.  

Referente  al  dictamen  de  documentología  forense  el  cual  muestra  que  la  firma que aparece en un acta de asamblea de  Corpopaz  donde  figura  como  invitado  el aquí acusado no corresponde a la de  éste,  se  dispone  la  compulsación de copias de dicha pieza procesal ante la  Fiscalía  General  de  la Nación, para lo de su cargo. Precisa la Sala que tal  circunstancia   no   ostenta  la  contundencia  suficiente  para  desvirtuar  la  responsabilidad     del     citado    incriminado122,  en  la  medida que dadas  las    fechas    de    citación    a   la   referida   asamblea   (16              de  enero  de  2006),  al  igual  que  la supuesta celebración de la  misma   (Cali,   28  de  enero  de  2006),123  fueron  ulteriores  a  la  época  en  que  ya  se  había  producido  la  noticia  de  la comisión de las  conductas que fueron materia de investigación.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE     SUPREMA    DE    JUSTICIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL,  administrando  justicia  en  nombre  de la República y por autoridad de la ley,   

           

RESUELVE   

Primero:  DECLARAR  a  JOSÉ GERARDO  PIAMBA  CASTRO,  de  condiciones  civiles y personales  referidas  en  esta  determinación, ex Representante a la Cámara, como coautor  responsable   de   los  delitos  de urbanización ilegal en concurso homogéneo  y    sucesivo    (artículo    318    del   Código  Penal)  y  en  concurso  heterogéneo con el delito de  estafa    agravada    en    la   modalidad   de   delito   masa,   (artículos  246,  247-1, 267-1 y parágrafo único artículo 31 del  Código      Penal),  por  los cuales      fue      acusado;   en   consecuencia   se   dispone  CONDENARLO   a  las  penas  principales  de  126  meses de prisión y multa de 32.  086,  277 salarios mínimos legales mensuales vigentes  para   el  año  2004,  más  la     accesoria    de  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y funciones públicas por lapso  igual  al  de  la  pena privativa de la libertad con base en las consideraciones  plasmadas en precedencia.   

Segundo:        DECLARAR      que     NO   son  procedentes          la          suspensión  condicional   de  la  ejecución   de   la  pena  ni  la  reclusión  domiciliaria,   acorde   con   lo  advertido  en  la  fundamentación,   en  consecuencia,    se  niegan.    

Tercero:        CONDENAR   al  referido  procesado      a      pagar  en  forma solidaria por concepto  de  perjuicios ocasionados  las  sumas  dinerarias a  que se hizo alusión en el acápite pertinente.   

Cuarto:        DISPONER la  compulsación  de  las  copias aludidas.   

Quinto:  En    firme    esta  providencia,  REMITIR la  actuación   al   Juzgado   de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  –     Reparto,     para    lo    de    su  cargo.   

Sexto: REMITIR  por  Secretaría las  copias del fallo a las autoridades que alude el artículo 472  del Código de Procedimiento Penal.   

Séptimo:  Contra  esta sentencia no procede recurso alguno.   

NOTIFÍQUESE   Y  CÚMPLASE   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ    LUIS    BARCELÓ   CAMACHO                                                                                    FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ                           LUIS    GUILLERMO    SALAZAR    OTERO   

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                                                                                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Fol.  25 c.o. 1.   

2 Ley  388  de 1999, artículo 99, numeral 1º y Decreto 1052 de 1998, artículos 5º y  6º.   

3  Parágrafo artículo 31 C.P.   

4  Folios 149 y s s cuaderno 9.   

5 Folio  102  c.o.  6.  De  existir  duda  acerca de la competencia para conocer o seguir  cursando  la  actuación  cuando  el  imputado  no  fue  reelegido Congresista y  constituir  las  conductas a él imputadas delitos comunes,  concierne a la  Corporación  definir  si  las mismas guardan relación con el cargo. Así, como  PIAMBA    CASTRO    la    prueba    de    cargo   lo   acusa   de   “integrar  supuestamente,  el  grupo  de  personas que utilizando  artificios  y  engaños  indujeron a los interesados a adquirir inmuebles en los  proyectos  urbanísticos  promovidos  sin  el  lleno  de los requisitos legales:  BALCONES  DE  SANTA  ISABEL,  TORREÓN  DE  ARANJUEZ  y  CABÚ; y a entregar los  dineros  de la cuota inicial, obteniendo provecho patrimonial ilícito, toda vez  que   las  viviendas  no  fueron  construidas,  ni  el  dinero  devuelto  a  los  perjudicados.  De  demostrarse  en  la actuación que su proceder así ocurrió,  cuyo  esclarecimiento  integra  el  objeto  de  la investigación preliminar, es  clara  su  conexión con el cargo a la sazón ostentado, provocando de inmediato  la    prórroga    de    competencia   en   cabeza   de   la   Corte”.    

6  En  este  sentido,  véanse  los  testimonios  de  Clara Isabel Ordóñez Mora, Ruth  Eugenia      Calvache      Daza,     Alexandra   Paola  Ibargüen  Valverde,  Aidé  Cabanillas de Hoyos,  Martín     Castrillón     Orozco,    Leonardo  Africano  Villamil,  Juan  Carlos  Tobar  de Jesús, Memo  Libardo  Fernández  Ordóñez,  Harold  Castillo  Escobar,  Marisol  Fernández  Ordóñez,  Tulio  Sayd Bravo Bolaños, Guillermo Alberto Fajardo Muñoz y Emiro  Alirio Vidales Zúñiga.   

7 Folio  39 c. anexos 2   

8 Folio  122  y ss. c.a.7.   

9 Folio  17 c. anexos 3.   

10  Folio 62 y ss. c. anexos 4   

11 Ver  folio 232, consignó $5.050.000 c. anexos 1.   

12  Folio 225, su poderdante consignó $1.000.000 c.a.1   

13  Folio 323 consignaron entre 5´000.000 y 5.500.000 c. anexo. 1   

14  Folios 68 a 113 c. original 2   

15  Folio  265,  266 y 267 expedidos el 13, 24 y 27 de marzo de 2006 por $1.100.000,  $800.000  y  4700.000, como “abono voluntario Conjunto Cerrado Santa Isabel”  c. anexos 2   

16  Folios 241 a 282 cuaderno de anexos No. 3.   

17 En  el  mismo  sentido  lo  hicieron  Marisol  Fernández  Ordóñez,  Sandra  Luisa  Fernández,  Gladis  Margoth  Campo  Vidal, Clara Isabel Ordóñez, Olga Eugenis  Ordóñez   Nañez,   Alexandra   Paola   Ibargüen   y   Aidé   Cabanillas  de  Hoyos.   

18 Fl.  268   cuaderno de anexo Nro. 7.   

19  Sentencia   de  casación  del  27  de  septiembre  de  1995,  radicación  Nro.  8942   

20  Sentencia  de  casación,  radicación  No.  17.358 del 28 de noviembre  de  2002   

21  Fls. 68-73. cuaderno anexo original Nro. 8.   

22  Fls. 95-107. cuaderno anexo original Nro. 7.   

23  Fls. 51- 75  C 5   

24  Fls. 74 a 78 C 5   

25 FL.  76  C  5   

26  Fls. 79 a 87 C 5   

27  FL.  85  C  5   

28  FL  84  C  5   

29  Fls. 88- 97 C 5   

30  Fl.    91    C   5   

31  “Para  apreciar el testimonio, el funcionario tendrá en cuenta los principios  de  la  sana  crítica  y, especialmente, lo relativo a la naturaleza del objeto  percibido,  al  estado  de sanidad del sentido o sentidos por los cuales se tuvo  la  percepción, las circunstancias de lugar, tiempo y modo en que se percibió,  a  la  personalidad  del  declarante,  a  la  forma como hubiere declarado y las  singularidades que puedan observarse en el testimonio”.   

32  Radicación No. 16.737 del 24  de julio de 2003   

33 Fls  108- 122  C  5   

34Fls  124- 125  C  5   

35 Fls  262- 269  C 7   

36  Fls     236    –  240  C  5   

37 Fls  242 246 C  5   

38  Fls  253 – 258  C  5   

39  FL.  255  C  5   

40  FL.  255   C 5.   

41 Fl.  256 C  5   

42  Fls. 123- 124  C 3   

43 Fl.  131 C 3   

44  Cfr.  Fls.  51  – 59 C. O  10.   

45  Cfr.   Fls.  98  –  99,  cuaderno anexo original No. 2.   

46 Fls  62- 73  C 5   

47  Aseveración  que coincide exactamente con el contenido de la escritura pública  No.  3.163  del  14 de agosto de  2007, de la notaría segunda de Popayán,  donde  se  dio  trámite  a  la  solicitud  del  divorcio  del  matrimonio civil  celebrado  el 4 de junio de 2005 entre la citada pareja en la notaría única de  Timbio (Cauca). (Cfr.  Fls.  53 – 54).   

48 FL.  56 C 5   

49 Fls  74  a 78  C  5   

50  FL.  76  C 5   

51  Fls. 79- 85  C  5   

52  Fls. 265-275 C  5   

53  Fls  266- 267  C   5.   

54  Fls. 270- 277 C 7   

55  Fls. 30 a 33 C  8   

56  Fls. 57 a 64 C  8   

57  Fls. 70 a 73 C  8   

58 Fl.  73 C  8   

59  Fls  223 a 234 C 5   

60  Fls  226 C  5   

61  .Fl.    229    C   5   

62  FL.  230 C  5   

63 FL.  232 C  5   

64  Fls.   62   –   73  C  5   

65  Fls. 265– 275 C  5   

66 Fl.  267 C  5   

67  Fls  123- 134 C  3   

68  Fl      126     C     3   

69 Fl.  126 C 3   

70 Fl.  127 C 3   

71 Fls  113-119 C 5   

72  Fls. 215 222 C  5   

73 Fl.  209 C  5   

74  Fls  122. 123 C 5   

75   Fls  126- 27  C 5   

76 Fls  128- 129 C  5   

77 Fls  130- 131  C  5   

78 Fls  132- 133  C   5   

79 Fls  134- 135  C  5   

80 Fls  223- 229  C  7   

81 Fls  230- 236  C  7   

82  Fls 237- 242  C  7   

83 Fls  244.- 255  C  7   

84 Fls  252- 261  C  7   

85 Fls  33- 42  C  4   

86 Fl  34 C  4   

87  Fls  51- 73 C 5   

88  Fls.104- 107 C  5   

89  Fls  86- 89  C  4   

90 Fl.  88 C 4   

91 Fl.  89 C  4   

92 Fls  1-10  C  8   

93 Fls  11- 29  C  8   

94 Fls  184- 194  C  5   

95  Fls. 104-105 C  5   

96 Fls  195- 207  C  5   

97 Fls  209- 214  C  5   

98 Fls  48- 56  C  8   

99  Fls.  123  – 134  C  3   

100  Fls   125-   126   C   3   

101  Fls 261- 267 C  3   

102  Fls.    101- 108 C  4   

103  Fl. 12 C 5   

104  Fls   21 a 34  C  5   

105  “Acuerdo  y decisión plural; sentimiento de actuar en una obra propia inserta  en  una  labor  global,  común;  comportamiento  signado  por  esa directriz, o  codominio  del  hecho;  y  aporte  de  algo importante durante la ejecución del  delito,  todo ello, mirado desde luego  objetiva y subjetivamente”. (Cfr.  Sala  Penal  Corte  Suprema  de  Justicia, radicación  No .19.213 de 21 de  agosto de 2003).   

106  “(…) no es nada distinto en la explicación de su  nominación  y  en  busca  de sus contenidos y fines, que el sometimiento de las  pruebas  a  las  leyes  o  reglas  que  regulan  el  razonamiento deductivo, los  fenómenos  materiales  y  la  conductas  frente  a la sociedad, de acuerdo a lo  admitido  por  ella misma para hacer viable su existencia y verificación de sus  comunes  objetivos, todo cumplido en forma «sana», esto es, bajo la premisa de  reglas  generales  admitidas  como aplicables, y «crítica», es decir, que con  base  en  ellos los hechos objeto de valoración, entendidos como «criterios de  verdad»,  sean  confrontados  para establecer si un hecho y acción determinada  pudo  suceder,  o si ello fue posible de una u otra manera, explicable dentro de  las  reglas  de  la  lógica,  de  la  ciencia  y  la  experiencia,  no  ante la  personalísima  forma  de  ver  cada  uno  la  realidad,  sino  frente  a  estos  postulados  generales que rigen el razonamiento, las transformaciones materiales  y  la  vida  social,  formal  y  dialécticamente  comprendidos”. Sentencia    del   6   de   marzo   de   2008.   Radicación   Nro.  28.788.   

107  Fls. 65 a 69  C  8   

108  Fls.111  – 115, Cuaderno  Anexo Original Nro. 10   

109  “En  los  delitos  continuados  y masa se impondrá la pena correspondiente al  tipo respectivo amentada en una tercera parte”.   

110  7,142% equivalente a 55, 945 S.M.L.M.V   

111  “(…)   el   criterio  jurisprudencial  de  esta  Sala  en  torno  al punto, ha sido y sigue siendo que  cuando  el  tipo  penal fija los extremos mínimo y máximo de la pena de multa,  el  juzgador no puede desconocerlos, y que sólo cuando se menciona la sanción,  sin  determinar  sus  extremos, es que debe acudirse a los criterios progresivos  de  la  unidad de multa, previstos en el artículo 39 del Código Penal, para su  dosificación   (…)”.   Radicación   Nro.   36.424   del   7  de  marzo  de  2012.   

112  Los  cuartos se obtuvieron  a partir de un ámbito de punitivo de movilidad  resultante  de  estimar  un  extremo  mínimo de 1 salario mínimo legal mensual  vigente  y  un  máximo  de   50.000  salarios  mínimos  legales mensuales  vigentes.  De  donde  50.000  menos  1, arrojó 49.999 que dividido en 4 da como  resultado 12.499, como el valor de cada cuarto.   

113  Guarismo  último que surge de aplicar la proporción  del    12.5%    (3.124)    equivalente    de    los    6   meses   de   prisión  incrementados   

114  Guarismo   último  proveniente  de  aplicar  la  proporción  del  11.11%   equivalente de los 6 meses de prisión incrementados.   

115  Según  lo  establece  el  numeral  4°  del  artículo  39  del  Código Penal:  “Acumulación.  En  caso  de  concurso de conductas punibles o acumulación de  penas,  las  multas correspondientes a cada una de las infracciones se sumarán,  pero  el  total no podrá exceder del máximo fijado en este artículo para cada  clase  de  multa”. Cfr.  Sentencia del 19 de octubre de 2011, Radicación  Nro. 37.350   

116  Para  el  año  2004,  fecha  de  iniciación  de la ejecución de las conductas  punibles,   

117  Juzgado  Primero Penal del Circuito de Popayán del 30 de junio de 2008,  a  través  del  cual  condena  a  Isabel  Cristina  Ceballos  Sierra,  entre otros  delitos,  por  los  de  estafa  agravada y urbanización ilegal, a la pena de 72  meses  de  prisión  y  pago  de  los perjuicios materiales en las cuantías y a  favor  de  las  personas que se relacionan en el acápite  pertinente (cfr.  Fl. 171 y ss. c. o 2.   

118  Fallos  de  primera y segunda instancia, dictados respectivamente por el Juzgado  Primero  Penal  del Circuito de Popayán y Tribunal Superior de la misma ciudad,  al  hallarlo  responsable  entre  otros delitos de estafa agravada urbanización  ilegal  y  falsedad en documento privado e imponerle las penas principales de 48  meses  y  7 de días de prisión, así como al pago de los perjuicios materiales  en  las  cuantías  y a favor de las personas allí relacionadas (Fls. 14- 93 c.  o  6.).   

119  Reconocimiento  de  interés  del  6 % anual desde la fecha de consignación del  dinero,  al  igual que actualización de dichas cifras al momento que se haga el  pago,  acorde  con  la  certificación  del  Banco  de  la  República (Cfr. Fl.  199  c.o  2.   

120  Precisa  la  Sala, que en razón de los defectos de impresión de las sentencias  emanadas  del  aludido  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de Popayán, los  nombres  de  las  personas  se transcriben en la medida de su visualización, de  tal  suerte  que  para  cualquier  eventual  inconsistencia  con  dichos nombres  deberá   acudirse   a   la   fuente   primigenia,   esto   es,   las  referidas  sentencias.   

121  Mediante   providencia del 23 de octubre de 2008, según se desprende de la  alusión  que  al respecto hiciera el Tribunal Superior de Popayán ante la  solicitud  de  la  Representación  de  las  víctimas  (Cfr.  Fl. 34 c. o   6).   

122  Que  según se afirma acudió como invitado al igual que su hermano Pedro Arturo  Piamba Castro.   

123  Cfr. Fls. 24- 27 cuaderno anexo original No. 9.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *