35067(01-12-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.º 35067  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         

Magistrado Ponente:  

                                                            ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

                                                       Aprobado Acta No. 396   

Bogotá, D.C., primero (1) de diciembre de dos  mil diez (2010)   

VISTOS  

Procede la  Sala a resolver el recurso de  reposición  interpuesto por el apoderado de la parte civil, contra la decisión  del  6  de octubre de 2010, mediante la cual declaró prescrita la acción penal  adelantada     a     ADRIANA     LUCÍA    MALAGÓN  CURTIDOR por el delito de lesiones personales culposas  y consecuentemente dispuso la cesación del procedimiento penal.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

El   impugnante   considera   la  decisión  violatoria  de  la  ley  sustancial  procesal,  por  no tener en cuenta el hecho  notorio   de   la  explosión  de  un  carro  bomba  en  Cali  que  afectó  las  instalaciones  del  Palacio  de  Justicia  de  esa  ciudad,  lugar  en  el  cual  funcionaba  el  Juzgado  Primero  Penal Municipal que conocía de la actuación,  razón  por  la  cual  los  términos  habrían dejado de correr desde el 1º de  septiembre  de  2008 -día de ocurrencia del atentado- hasta finales de enero de  2009.   

En  su  opinión,  esos  cinco  (5) meses de  suspensión  de  los  términos deben tenerse en cuenta para efectos  de la  prescripción,  de modo que la acción penal prescribiría en enero de 2011 y no  el 4 de agosto de 2010 como se afirma en la providencia impugnada.   

Señala  que  los artículos 175 del Decreto  2700  de  1991  y  166  de  la  ley  600  de 2000, prevén la suspensión de los  términos  cuando  no  haya  despacho  al público por razones de fuerza mayor o  caso  fortuito.  Adicionalmente el artículo 228 de la Carta Política, impone a  los   administradores   de  justicia  la  prestación  del  servicio  de  manera  permanente  y regular, sin interrupciones, salvo las excepciones establecidas en  la ley.   

Advierte  con  sustento en las disposiciones  citadas  que  el  caso  encaja  dentro  las  excepciones  legales,  por  haberse  presentado un hecho de fuerza mayor o caso fortuito.   

Con  fundamento  en  ellas,  pide reponer la  decisión  impugnada y en su lugar confirmar la sentencia que halló responsable  penalmente    a     ADRIANA   LUCÍA   MALAGÓN  CURTIDOR.   

CONSIDERACIONES  

Ninguna  razón asiste al impugnante, cuando  considera  que  en  esta actuación el término prescriptivo de la acción penal  no  corrió durante cinco meses, debido al hecho de fuerza mayor o caso fortuito  que  llevó  al Juzgado a dejar de atender al público, porque las normas en las  cuales apoya su inconformidad son inaplicables a este asunto.   

Tal  conclusión  obedece a la confusión en  que  incurre  al  equiparar  dos  fenómenos  jurídicos  distintos, como son la  prescripción y  los términos procesales.   

La prescripción es una causal de extinción  de  la  acción  y de la sanción penal, que opera por el transcurso del tiempo.  Obedece  a  la  necesidad  de  brindar seguridad jurídica a quienes son sujetos  de   estas,  en  la medida que la ley establece un plazo para que el Estado  ejerza  la  acción  penal  que  nace del hecho punible, o haga efectiva la pena  impuesta  en una sentencia como consecuencia de ese. Al mismo tiempo se erige en  una  sanción  para  la  inactividad del Estado, pues no pueden existir procesos  interminables ni penas imprescriptibles.   

Los motivos de interrupción o suspensión de  la  prescripción de la acción penal descritos en la ley, son i) la resolución  de  acusación,  a  cuya  ejecutoria  material  comienza  a  correr  de nuevo el  término  por  un  tiempo  igual  a la mitad del previsto en el artículo 83 del  Código  Penal,  sin que sea inferior a cinco (5) años ni superior a  diez  (10)     con     las     excepciones     legales1,   y   ii)   la  declaración  infundada  de  la  recusación  propuesta   por el procesado o su defensor,  evento  en  el que el término no corre entre el momento de la petición  y  la         decisión         correspondiente2.   

Los  términos  procesales están vinculados  con  la  actuación  procesal, la cual tiene origen en la denuncia del hecho que  se  presume  delictuoso  o  en  su  conocimiento  oficioso por parte del órgano  investigador,  el  tiempo  para  su  trámite  en  sus  distintas  etapas  y las  oportunidades para la intervención de los sujetos procesales.   

Por  regla  general los términos procesales  -legales  o  judiciales-  se  suspenden  cuando no haya despacho al público por  fuerza  mayor  o  caso fortuito, y en el juzgamiento durante los días sábados,  festivos,  de  semana  santa y vacaciones colectivas3, pues en la instrucción todos  los  días  son  hábiles  para  practicar  diligencias  y  los  términos no se  suspenden   por   la   interposición   de   feriados,   salvo  las  excepciones  legales.   

Luego una cosa es el término procesal -legal  o  judicial-  para  adelantar  la  actuación,  practicar  diligencias, proferir  decisiones,  presentar  alegatos,  interponer  recursos,  etc.,   y otra la  prescripción que conduce a la extinción de la acción penal.   

Por  eso, aunque ambos tienen como fuente el  factor  temporal,  la  prescripción  mira al lapso con el cual cuenta el Estado  para  adelantar  la  persecución  penal  originada  en  el delito, mientras los  términos   procesales   corresponden  a  los  términos  legales  o  judiciales  establecidos  para los diferentes actos y actuaciones procesales que hacen parte  del proceso penal.   

En  consecuencia,  la  razón aducida por el  impugnante   en   su   momento   pudo   suspender   los   términos   legales  o  judiciales4,  pero  no  interrumpir  el  término  prescriptivo  de  la acción  penal.   

Ahora  bien,  en  el  hipotético  caso  que  estuviera  corriendo el término judicial para la presentación de alegatos o la  interposición  de  algún  recurso,  la norma en la cual el impugnante apoya la  solicitud  de  reposición  habilitaría  su  suspensión legal con ocasión del  hecho  constitutivo  de  fuerza  mayor para permitir hacerlo a su reanudación a  los    afectados    con    ella,   sin   guardar   ningún   vínculo   con   la  prescripción.   

De modo que al no discutir un hecho diferente  a  la  presumible  suspensión  del  término prescriptivo, la cual -se reitera-  sustenta  en  una confusión jurídica, la decisión se mantendrá inmodificable  en  cuanto  admite  que  el  4  de agosto de 2005, la Fiscalía Delegada ante el  Tribunal  Superior  de Cali confirmó la resolución acusatoria proferida contra  ADRIANA    LUCÍA    MALAGÓN   CURTIDOR  y  por  esa  misma  razón,  causó  ejecutoria  material   ;  como  también  que en virtud a la calificación jurídica  del  hecho  punible  y  a la pena prevista para el delito de lesiones personales  culposas  prevista  en  el  artículo  334  inciso  2º  del Decreto 100 de 1980  -aplicable  por  favorabilidad-  en  concordancia con el artículo 340 del mismo  decreto, la acción penal prescribe en cinco (5) años.   

Por  lo  demás,  respecto de la obligación  constitucional  y  legal  que  compete  a  los  funcionarios  judiciales  en  la  resolución  de  los asuntos sometidos a su conocimiento dentro de los términos  previstos  en  la  ley,  la Sala dispuso la compulsación de copias “para  que  las autoridades competentes en materia disciplinaria,  adelanten   las   averiguaciones   correspondientes   contra   los  funcionarios  judiciales  que  intervinieron  en  este  proceso  y que con su conducta, dieron  lugar  a  que  la  acción  penal  prescribiera  en  el  trámite del recurso de  casación  discrecional  interpuesto  por  los  apoderados de la procesada y del  tercero civilmente responsable.”.   

En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

No   reponer  la  decisión  del  6 de octubre de 2010 mediante la cual la Sala declaró prescrita  la  acción  penal adelantada a ADRIANA LUCÍA MALAGÓN  CURTIDOR por el delito de lesiones personales culposas  y  dispuso  la  cesación  del  procedimiento,  por las razones anotadas en esta  motivación.   

Contra   esta   decisión   no   proceden  recursos.   

Notifíquese  y devuélvase el expediente al  tribunal de origen.   

MARIA    DEL    ROSARIO    GONZALEZ   DE  LEMOS   

                    

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ             SIGIFREDO      ESPINOSA  PEREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                       AUGUSTO IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE        LUIS       QUINTERO  MILANÉS                 JULIO                                  E.                                  SOCHA  SALAMANCA                               

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Artículo  86 de la ley 599 de 2000, modificado por el artículo 6 de la ley 890  de 2004 y adicionado por el artículo 1º de la ley 1154 de 2007.   

2  Artículos   111   del   Decreto   2700   de  1991  y  108  de  la  ley  600  de  2000.   

3  Artículos   177   del   Decreto   2700   de  1991  y  166  de  la  ley  600  de  2000.   

4 En la  actuación  no  hay constancia alguna acerca de la suspensión de términos. Por  el  contrario,  en agosto 4 de 2008 el proceso fue remitido al CTI con el objeto  de  designar  un  perito  contable  que  determinara  el monto de los perjuicios  causados  a  la víctima y la única actuación siguiente en enero de 2009 es su  reclamación; folios 443 y 445 del cdno 2.     

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