34157(19-05-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n.º 34157  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Aprobado acta número 162  

Bogotá,     D.C.,      mayo   diecinueve  de dos mil diez (2010).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre el impedimento  formulado  por  los  doctores  María Amanda Noguera de  Viteri,    Pedro    Pablo    Torres   Beltrán   y   Jairo   Armando   González  Gómez, Magistrados del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Yopal, sala única de decisión, para conocer de la apelación del  auto  proferido el 23 de abril de 2010 por el Juez segundo Penal del Circuito de  Yopal  mediante  el cual accedió a la solicitud de preclusión planteada por la  Fiscalía  en  el  proceso  de  WILLIAM  SAMUDIO AGUDELO por el delito de fraude  procesal.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

Según  lo expresado en la manifestación de  impedimento,  la  investigación penal se originó con base en  la denuncia  presentada   por  la  señora  Martha  Otilia  Vega  Gutiérrez  en  contra  del  señor   WILLIAM  SAMUDIO AGUDELO, por haber promovido proceso ejecutivo en  representación  de  Agricol  Ltda;  el  cual  cursó  en  el  Juzgado Civil del  Circuito  de  Yopal,  autoridad  judicial  que  por  medio de sentencia de 20 de  febrero  de  2009  desestimó  las excepciones propuestas por los demandados, la  cual  fue  confirmada  por  el  Tribunal  Superior  de  Yopal  el  3 de julio de  2009.   

El 20 de abril del año en curso el Fiscal 13  Delegado  ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito   de Yopal radicó la  solicitud  de  preclusión  del  proceso  por atipicidad del hecho investigado e  imposibilidad  de desvirtuar la presunción de inocencia,  por lo que el 23  de  abril  se  realizó  la  audiencia  respectiva  en donde se concluyó que no  existió  actuación  dolosa  por  parte de ZAMUDIO AGUDELO y en consecuencia se  accedió  a la preclusión.   

Inconformes  con  dicha  decisión, tanto el  agente  del  Ministerio  Público como el apoderado de la víctima interpusieron  recurso  de  apelación,  razón  por  la cual el proceso fue remitido a la Sala  Única  de  Decisión  del  Tribunal  de  Yopal,  integrada  por los magistrados  María  Amanda  Noguera  de Viteri, Pedro Pablo Torres  Beltrán  y Jairo Armando González Gómez, vale decir,  la  misma  Sala que conoció de la  apelación de la sentencia proferida en  el  proceso  ejecutivo  antes  mencionado;  razón  por la cual mediante escrito  de   4  de  mayo  de  2010  se  declaran impedidos por conformar la Sala de  Decisión  que  habrá  de  conocer  de  la  segunda  instancia  respecto  de la  preclusión de la investigación.   

CONSIDERACIONES  

La  Corte es competente para conocer de este  asunto  de  conformidad  con lo establecido en los artículos 57, 59 y 341 de la  Ley 906 de 2004.   

Con  el  fin  de  adoptar  la  decisión  que  corresponda,  resulta  pertinente señalar que el instituto de los impedimentos,  en  cuanto mecanismo orientado a asegurar la imparcialidad de la administración  de  justicia,  se  rige,  entre  otros,  por  el principio de taxatividad de las  causales,  en  virtud  del  cual  se excluye la analogía o la extensión de los  motivos  señalados en la ley, de manera que la manifestación de impedimento es  un  acto  personal,  voluntario, de carácter oficioso y obligatorio para cuando  el  funcionario  advierta  que  se  encuentra incurso en alguno de los supuestos  fácticos  dispuestos  por  el  legislador,  a  la  vez  que  comporta sujeción  estricta  a  las  circunstancias invocadas, a fin de que tal institución no sea  utilizada indebidamente para no conocer de un determinado asunto.   

La causal invocada en este trámite impeditivo  es  la contenida en el numeral 6º  del artículo 56 de la Ley 906 de 2004,  que a la letra, dice:   

“Que   el  funcionario  haya  dictado  la providencia de cuya revisión se trata, o hubiere  participado  dentro  del  proceso,  o  sea  cónyuge  o  compañero o compañera  permanente  o  pariente  dentro  del  cuarto  grado  de consaguinidad o civil, o  segundo   de   afinidad,   del   funcionario   que   dictó   la  providencia  a  revisar”.   

Frente  a la causal 6ª  de impedimento,  esto  es, para el caso concreto, que el funcionario judicial hubiera participado  previamente  en el proceso, la Corte ha precisado que la participación para que  se  constituya en circunstancia de inhibición, ha de ser de tal intensidad, que  de manera indubitable se pueda predecir la parcialidad del juez.   

Así,  en  reiterados  pronunciamientos  esta  Corporación  ha advertido que  no siempre que el funcionario judicial haya  participado  en el proceso, se genera la causal de impedimento,   Así  lo ha explicado:   

“La  expresión  “participado”,  no  debe  tomarse en forma textual,  literal  ni  aislada  del  contexto  procesal  penal, pues de aceptarse así, se  llegaría   a  extremos  que  escapan  a  la  finalidad  de  salvaguarda  de  la  imparcialidad   contenida   en   las  normas  relativas  a  los  impedimentos  y  recusaciones.   

Piénsese,  por  ejemplo,  que  el Tribunal  Superior  conociese  apelaciones  sucesivas  de diferentes autos emitidos por el  Juez  Penal  del  Circuito  dentro  del  mismo  proceso;  bajo  tal supuesto, la  participación  de los magistrados es innegable, pero ninguna razón existe para  aceptar  un  impedimento,  sin  argumentación  específica  de  respaldo.   También  habrían  participado  ya  los  magistrados  que  conocen  por vía de  apelación  de  la  providencia  que niega la práctica de una prueba o del auto  que  se  abstuvo  de  declarar una nulidad; pero esa intervención en el proceso  nada  dice  por sí misma de un pretendido impedimento para conocer después, en  segunda instancia, la apelación contra el fallo de primer grado.   

En especial, cuando se produce la ruptura de  la  unidad  procesal,  por  allanamiento  a  cargos, total o parcial, de todos o  parte  de  los  implicados,  o  por  otras  circunstancias  que  la  generen, la  necesaria  participación  de los funcionarios judiciales (jueces y magistrados)  en  el  proceso  original integrado como una unidad, o en los procesos derivados  del  anterior con ocasión de la ruptura de esa unidad, no debe invocarse sin la  fundamentación     correlativa     como     causal     de     impedimento    ni  recusación.   

En  efecto, así como no es motivo objetivo  de     impedimento,     que     el     funcionario     judicial     “haya  manifestado su opinión sobre el  asunto     materia     del    proceso”  (numeral  4° del artículo 56 de la Ley 906 de 2004), tampoco se  erige  en  causal  objetiva  ni  automática  de impedimento, que el funcionario  judicial     “hubiere  participado    dentro    del   proceso” (numeral 6°, ibídem).   

En tratándose de impedimento, es necesario  que  en cada caso particular y concreto los funcionarios judiciales –jueces   y   magistrados-   expliquen  cuáles  son  las  razones  por  las cuales su imparcialidad, su ecuanimidad, su  independencia  o  su  equilibro  podrían  afectarse  frente  a  cada uno de los  implicados, por el hecho de haber participado ya en el proceso.   

El  género de argumentación que se exige,  incluye  especificar  las  circunstancias  o  condiciones  en  que se produjo la  participación  del  funcionario  judicial en el proceso original o en alguno de  los  procesos  derivados por la ruptura de la unidad procesal; y si la actividad  del  Juez  –individual  o  colegiado-  se  extendió  ya  a  la  valoración  de elementos probatorios o de  información  susceptible  de  convertirse en prueba, se precisa indicar cómo y  de  qué  manera  las apreciaciones anteriores inciden en el ánimo del juzgador  al  conocer  el  asunto  en  ocasiones  posteriores,  frente  a  cada uno de los  implicados o situaciones concretas por resolver.   

Las instituciones jurídicas de impedimento  y  recusación  se  vinculan  inescindiblemente  al principio constitucional del  debido  proceso, en su amplia concepción garantista; pero no a la manera de una  presunción  peyorativa  sobre los funcionarios judiciales, respecto de quienes,  por  el  contrario,  se  presume su imparcialidad; presunción que, sin embargo,  puede  desvirtuarse  cuando  a  ello  hubiere lugar, siendo indispensable que el  interesado  suministre  los  elementos  subjetivos que cimentan tal pretensión,  pues   como   los   motivos  que  eventualmente  podrían  conspirar  contra  la  imparcialidad,  ecuanimidad,  equilibrio,  etc.,  a  menudo  pertenecen al fuero  interno  de  las  personas,  la  corporación llamada a dirimir el incidente -en  este  caso  la  Sala  de Casación Penal- debe ser enterada de aquellos motivos,  para   que   pueda   determinar  si  en  realidad  se  encuentra  ante  un  juez  subjetivamente  incompetente, por haber emitido juicios anticipados o ser sujeto  de  prevenciones que comprometan de antemano su criterio, al punto que alguna de  las    partes    pudiese    resultar    perjudicada   o   favorecida”1.   

Revisada la decisión adoptada por el Tribunal  de  Yopal  el pasado 3 de julio de 2009, mediante la cual confirmó la sentencia  de  seguir  adelante la ejecución proferida en primera instancia por el Juzgado  Civil  del  Circuito  de  Yopal  ,  resulta  claro  que se produjo por fuera del  proceso  penal,  a partir de unas premisas propias del proceso ejecutivo y de la  satisfacción  de los elementos del título ejecutivo; en el que no se discutió  el  posible  engaño  a  los  funcionarios  judiciales,  por  lo  que al evaluar  el   nivel  de  compromiso  de  la  imparcialidad  de  los  magistrados que  participaron  el  dicha  Sala  de  Decisión,  no se aprecia afectada en lo más  mínimo.   

Así las cosas habrá de declararse infundado  el impedimento.   

En  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia   

RESUELVE  

Primero:    Declarar    infundado    el  impedimento propuesto por los magistrados del Tribunal  Superior    del    Distrito    Judicial    de   Yopal,   doctores   Maria  Amanda  Noguera de Viteri, Pedro Pablo Torres Beltrán, Jairo  Armando   González   Gómez,   para  conocer  de  la  apelación  del  auto proferido el 23 de abril de 2010 por el Juez Segundo Penal  del  Circuito  de  Yopal mediante el cual accedió a la solicitud de preclusión  elevada  por  la Fiscalía en el proceso adelantado en contra de WILLIAM SAMUDIO  AGUDELO, por el delito de fraude procesal.   

2. DEVOLVER  el  proceso al Tribunal Superior de Yopal   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Comisión de servicio  

JOSE       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ              SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

ALFREDO  GÓMEZ   QUINTERO                                                                                               AUGUSTO J.  IBAÑEZ     GUZMÁN                              

JORGE        LUIS       QUINTERO  MILANÉS                                                                                YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                                                                                            

JULIO        ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                 JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  de 13 de junio de 2007, radicado 27497.     

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