33536(23-06-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.º 33536  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  198   

Bogotá, D. C., veintitrés (23) de junio de  dos mil diez (2010)   

V    I   S   T   O  S   

  La  Corte  resuelve  la  solicitud  de  pruebas  elevada  en  el  trámite  de extradición del ciudadano  colombiano  ANDERSON CHAMAPURO  DOGIRAMA.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.  El Gobierno de los Estados Unidos de  América,  mediante  Nota Verbal número 0173 del 27 de enero de 2010, a través  de  su Embajada en Colombia, solicitó formalmente la extradición del ciudadano  colombiano Anderson Chamapuro  Dogirama.   

2.     Mediante    oficio   número  OFI10-3082-DVJ-0300  del  3  de febrero de 2010, el Ministerio del Interior y de  Justicia,   luego   de  considerar  perfeccionado  el  expediente,  remitió  la  documentación   relacionada   con  la  solicitud  de  extradición  presentada,  demandando de la Corte el respectivo concepto.   

3.  La normatividad que rige al presente  trámite  es  la  contemplada  en  el  Capítulo  II  del Libro V del Código de  Procedimiento  Penal  (Ley  906 de 2004), en la  medida que no existe en el  momento  Convenio  aplicable que regule el  asunto, como así lo conceptuó  la  Directora de la Oficina de Asuntos Jurídicos Internacionales del Ministerio  de  Relaciones Exteriores, según oficio número DAJI.E. 0166 del 28 de enero de  2010,    quien   además   certificó   que  el  expediente  procedente de la Embajada de los Estados Unidos  de    América,    fue    presentado   “debidamente  autenticado”.   

HECHOS  QUE  MOTIVAN  LA   SOLICITUD  DE  EXTRADICIÓN   

Según la Nota Verbal número 0173 del 27 de  enero  de  2010, los acontecimientos que motivaron la solicitud de extradición,  son los siguientes:   

“El 4 de abril de  2008,  en  las  cercanías  de  Costa  del  este,  Panamá,  intermediarios  del  secuestro  y  co-asociados  que  no  aparecen  nombrados  como  acusados  en  la  acusación  sustitutiva,  trabajando bajo la dirección del liderazgo del Frente  57  de  las  FARC  y  con  la  asistencia de oficiales de la policía panameña,  secuestraron,  con  el  objeto  de obtener el pago de un rescate, a Cecilio Juan  Padrón,  ciudadano  de  los  Estados Unidos y empresario que vivía en Panamá,  luego  de  haber  realizado  una  parada  de  tráfico ficticia al automóvil de  Padrón   utilizando   un   vehículo   marcado   como   de   la   policía   de  Panamá.   

“Luego de haber  sido  secuestrado,  Padrón fue llevado en bote por la costa de Panamá hasta el  área  de Bahía Solano, en las afueras de la costa de la región del Darién, y  trasladado   a   tierra.  Cuando  fue  trasladado  a  tierra,  su  custodia  fue  transferida  a  guerrilleros  del  Frente 57 de las FARC, quienes lo custodiaron  mientras  que se negociaba el pago de un rescate por su liberación en una serie  de  llamadas  telefónicas  con  su  familia en los estados Unidos. Los acusados  Edilberto   Berrío   Ortiz,   Alejandro   Palacio   Rengifo,   y   Anderson   Chamapuro   Dogirama  hacían  parte  del  escuadrón  de guardia de Padrón. Berrío Ortiz, Palacio Rengifo, y  Chamapuro  Dogirama  eran  miembros   del   Frente   57   de   la   guerrilla   de   las   FARC…”.   

SOLICITUD  DE   PRUEBAS   

Corrido el traslado de que trata el artículo  500  del  Código  de Procedimiento Penal, el señor defensor del requerido y la  señora  representante  del  Ministerio Público, en sendos escritos presentados  dentro del término legal, solicitaron las siguientes pruebas:   

La defensa  

El     defensor     de    Anderson   Chamapuro  Dogirama,  luego  de  hacer  un  recuento  de  los  actos  procesales  hasta  ahora  surtidos  en este  diligenciamiento  y  de  resaltar la importancia del principio de la presunción  de     inocencia,     solicita     tener    como    pruebas    los    siguientes  documentos:   

1.   El acta N° 04 de 19 de febrero de  2009  (certificación  0275-2009),  suscrita  por  el  Secretario  Técnico  del  Comité  Operativo  para la Dejación de las Armas el 24 de febrero de ese año,  en   la  cual  se  certifica  que  Anderson  Chamapuro  Dogirama  perteneció  a  una  organización armada al  margen   de   la   ley,   que  se  desmovilizó  y  manifestó  su  voluntad  de  abandonarla.   

2.    La   fotocopia  del  carné  de  estudiante   expedido   por   la   Alcaldía  de  Medellín,  donde  consta  que  Anderson  Chamapuro  Dogirama  hace   parte   del   programa   de   paz  y  reconciliación  que  lidera  dicha  entidad.       

3.   La  fotocopia  del  comprobante de  manejo  de  medios,  expedido por el Banco Caja Social (BCSC), entidad donde son  consignados los auxilios otorgados por el Gobierno Nacional, y   

4.   Fotocopia  de la acusación formal  del    también   requerido   Roque   Orobio   Lobón  y  sobre  el  que ya se vertió concepto favorable por  parte de la Corte.   

Con  estas  pruebas  busca  demostrar  que  Anderson  Chamapuro  Dogirama  fue  miembro  activo del frente 57 de la guerrilla de las FARC por varios años,  que  desertó  de  la organización subversiva el 10 de febrero de 2009, que fue  postulado  por  el  Gobierno Nacional y que se hizo acreedor a los beneficios de  orden  jurídico  y  socioeconómicos,  conforme  a lo previsto en la Ley 418 de  1997,  modificada  por  las  Leyes  548  de  1999  y  782  de  2002 y su Decreto  Reglamentario 128 de 2003.   

Además, de manera complementariamente, pide  que  de “oficio” se ordene  la práctica de las siguientes pruebas:    

a)   Oficiar  a  la  oficina de la Alta  Consejería  para  la Reintegración Social y Económica de la Presidencia de la  República,  para  que certifique si Anderson Chamapuro  Dogirama  fue  postulado y admitido en el programa que  la    entidad    lidera,   y   suministre   las   fechas   de   postulación   y  aprobación.   

b) Oficiar a la Oficina del Comité Operativo  para  la  Dejación  de  Armas  (CODA),  para  que  certifique  cuándo, en qué  circunstancias    y    por    qué    medios   el   desmovilizado   Chamapuro    Dogirama    llegó   a   esa  institución.   

c)  Oficiar al Ministerio de Relaciones  Exteriores  de  Colombia para obtener, por su conducto, información en cuanto a  que    Anderson   Chamapuro   Dogirama   desertó  del frente 57 de la guerrilla de las FARC el 10 de febrero  de  2009  en  la  frontera  con  la República de Panamá, que se entregó a las  autoridades  de  dicho  país, que fue deportado inmediatamente a Colombia y que  fue recibido por el Mayor Iván Darío Santamaría.   

d) Oficiar al Comando del Ejército Nacional  de  Colombia,  División  de  Inteligencia,  para que certifique si Anderson   Chamapuro  Dogirama,  figura  o  figuró   como  miembro  activo  de  algún  frente  de  la  Guerrillas  de  las  FARC.   

e)   Oficiar  a  la Oficina del Comité  Operativo  para  la  Dejación  de  las  Armas  (CODA),  para  que certifique si  Anderson  Chamapuro Dogirama,  con   ocasión   de   su  desmovilización,  ha  venido  colaborando  de  manera  voluntaria, pronta y eficaz con las autoridades competentes.   

f)  Solicitar, por intermedio del Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia,  información  de  si  la víctima del  secuestro,  señor  Cecilio  Juan Padrón, ostenta ciudadanía panameña y desde  qué fecha.   

g)   Solicitar,  por  intermedio  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia,  copia  de la declaración  rendida  por  el  señor Cecilio Juan Padrón ante la Fiscalía de la República  de  Panamá,  donde  hace  reconocimiento de los guerrilleros que lo custodiaron  mientras estuvo como rehén, y   

h)   Solicitar,  por  intermedio  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  a  su  similar de los Estados Unidos de  América,  que certifique si para el día de la acusación (12 de mayo de 2009),  ya   se   hallaba   identificado   e   individualizado  el  señor  Anderson Chamapuro Dogirama.   

Argumenta  que  las pruebas indicadas en los  literales  a),  b), c), d) y e) demuestran que Anderson  Chamapuro  Dogirama  “fue un  delincuente  político,  amén  que  hizo  parte  de  la  base raza (sic)  de dicha organización subversiva y  por  considerar que la ideología que pregonan sus comandantes no concuerdan con  la realidad decidieron desertar”.   

A   su   vez,  dice  que  de  las  pruebas  relacionadas  en  los  literales f) y g) acreditan que la víctima del secuestro  es   oriunda   de   Cuba,   que   con   posterioridad   obtuvo  la  nacionalidad  estadounidense,  que  desde  1980 se residenció en Panamá, que en 1990 vendió  todos  los  bienes que tenía en Estados Unidos, y en consecuencia, que no puede  ser  cobijado  por  la  jurisdicción  de  ese país. Así mismo, demuestran que  Anderson     Chamapuro     Dogirama    no  participó  en la retención del rehén en la ciudad de Panamá,  ni tuvo que ver con la preparación o ejecución del delito.   

Por  último,  critica  la  forma  como  las  autoridades  de  los  Estados  Unidos  construyen   las  acusaciones,   y   sugiere  hacer  un  paralelo  entre  las   de  Roque Luis Orobio Lobón y  Anderson  Chamapuro Dogirama,  para  apreciar  “la desfachatez con que ese Gobierno  requiere  a nuestros ciudadanos colombianos”, además  de  que  califica  de  “sarta de mentiras”  el  que se diga que el 12 de mayo se formalizó la acusación y  se decretó su captura.   

La  Procuradora  Segunda  Delegada  para  la  Casación Penal   

La  señora  representante  del  Ministerio  Público  solicita  a la Corte oficiar a la Oficina del Alto Comisionado para la  Paz,   para   que   informe   si   Anderson  Chamapuro  Dogirama se acogió de manera individual o colectiva a  los  beneficios consagrados en la Ley 975 de 2005, si ha sido o no postulado por  el  Gobierno  Nacional  y si tiene la condición de desmovilizado de conformidad  con  el  artículo 7° del Decreto 3391 de 2006. En caso afirmativo, solicitar a  la  Secretaría de la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía que informe sobre  el  estado  actual  del trámite adelantado, que certifique si existen víctimas  reconocidas y, en todo caso, que adjunte copias de la actuación.   

Lo anterior, en atención de las directrices  recientemente  fijadas  por  la  Corte  en esta materia, en el sentido de que la  extradición  no debe estar sólo condicionada al cumplimiento de los requisitos  formales  previstos  en  el artículo 502 de la Ley 906 de 2004, sino también a  lo  dispuesto  en  los  Tratados  internacionales en lo relacionado con la lucha  contra  la impunidad y la protección de los derechos y garantías fundamentales  tanto  de  la  persona  requerida  como de los demás asociados, entre ellos las  víctimas de sus comportamientos delictivos.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

La  Corte ha sido insistente en sostener que  las  pruebas  solicitadas en el trámite de extradición deben guardar relación  con  los aspectos sobre los cuales ha de versar el concepto, a saber, la validez  formal  de  la  documentación  presentada,  la  plena  identidad  de la persona  requerida,  el  principio  de  la  doble  incriminación,  la equivalencia de la  providencia  proferida en el extranjero y, cuando fuere el caso, el cumplimiento  de  los  tratados públicos, según así lo dispone el artículo 502 del Código  de Procedimiento Penal.    

También ha aceptado su práctica cuando con  ellas  se pretende establecer que el caso ya fue juzgado en Colombia, con el fin  de  prevenir  la  violación  del  principio non bis in  idem,  o  que  la  persona  solicitada  se  encuentra  postulada  al  proceso  de  justicia  y  paz,  con  el  propósito de evitar una  eventual    violación    de   los   derechos   de   las   víctimas1 y, en general,  cuando  se  trata  de  establecer  aspectos  estrechamente vinculados con causas  de  improcedencia.   

Además  de  esta condición de pertinencia,  las  pruebas  cuya admisión o práctica se depreca deben cumplir los requisitos  de  conducencia  y  utilidad  exigibles  para  todo  tipo  de evidencia, lo cual  implica  que  su  incorporación  debe  estar  autorizada  o  permitida  por  el  ordenamiento  jurídico  y  que  su  aducción  se  presente  necesaria  para la  comprobación  o  desvirtuación  de  los  presupuestos  requeridos  para que la  entrega de la persona requerida pueda ser autorizada.   

Así,  entonces,  en  el  presente  caso, la  representante  del  Ministerio  Público y la defensa coinciden en solicitar que  se  oficie  a  la  Oficina  del  Alto  Comisionado  para  la  Paz, con el fin de  establecer  si  la persona pedida en extradición se acogió a los beneficios de  la  Ley  975  de  2005  y,  en  caso afirmativo, establecer el estado actual del  procedimiento  adelantado.  Como  estas  pruebas guardan afinidad con uno de los  aspectos  que pueden dar lugar a la configuración de un motivo de improcedencia  de   la  extradición,  se  accederá  a  su  práctica.  Por  consiguiente,  se  ordenará:   

a)   Oficiar  a  la  Oficina  del  Alto  Comisionado  para  la  Paz,  para  que  informe  si  el  ciudadano  Anderson  Chamapuro  Dogirama, identificado  con  la cédula de ciudadanía N° 1.025.656.110 expedida en Caldas (Antioquia),  manifestó  su  voluntad  de acogerse a los beneficios consagrados en la Ley 975  de  2005,  y  si  ha  sido  o  no postulado de conformidad con lo previsto en el  artículo 7° del Decreto 3391 de 2006.   

b)   Oficiar  a  la  Secretaría  de la  Unidad  de  Justicia  y  Paz  de  la  Fiscalía  General de la Nación, para que  informe  si  Anderson  Chamapuro  Dogirama,  identificado con la cédula de ciudadanía 1.025.656.110 expedida  en  Caldas  (Antioquia),  ha  sido  o  no  escuchado  en  versión  y,  en  caso  afirmativo,  si  ha confesado delitos, en caso tal, de qué clase, estado actual  del  trámite  y  si  en  su adelantamiento han sido reconocidas víctimas. Así  mismo,   adjuntará   copia   de   las   actuaciones  trascendentes.     

c)  Por  tener  estrecha vinculación con el  procedimiento  por  el  cual  se  dispone averiguar, se ordenará también tener  como  prueba el acta N° 04 de 19 de febrero de 2009 (certificación 0257-2009),  expedida  por  el Secretario Técnico del Comité Operativo para la Dejación de  Armas,  donde  se hace constar la desmovilización, a la cual se hace referencia  en     el     ordinal      primero     de     las    pruebas    documentales   aportadas   para   su admisión por la defensa, que aparece adjunta al  folio  29 del cuaderno de la  Corte.   

Los restantes documentos que la defensa pide  tener  como  medios  de  convicción,  a  que se contraen los ordinales segundo,  tercero   y   cuarto   del   memorial  de  solicitud  de  pruebas,  serán             inadmitidos,   por   no   conducir  a  la  comprobación   del   motivo   de   improcedencia  que  con  ellos  se  pretende  acreditar,     cual    es,    si    la    persona   requerida   en   extradición   se   halla  postulada  a los  beneficios  de  justicia  y  paz  y  si  su  eventual  entrega  puede interferir  negativamente  en  los  fines  perseguidos con esta normatividad especial.    

Las  pruebas  pedidas  para  demostrar  que  Anderson  Chamapuro  Dogirama  es     “un    delincuente    político”,         que        perteneció  al  Frente  57  de las FARC, que dejó la organización  por  no  comulgar  con la ideología de su dirigencia y que viene colaborando de  manera  eficaz  con las autoridades competentes, a que se contraen los literales  b),  c),  d)  y  e)  del memorial de la defensa, serán  rechazadas  por  intrascendentes,  como  quiera que la  pertenencia  de  la  persona  solicitada  a  las  FARC  es  un  aspecto  que las  autoridades  del  país  requirente  reconocen  y  que es además a partir de la  información  suministrada  por  ellos,  que  corresponde  definir  el carácter  político del delito imputado.    

Las  pruebas  encaminadas a demostrar que la  víctima  del  secuestro  por  el  cual  es  requerido  Anderson   Chamapuro  Dogirama,  ostenta  también  la  ciudadanía  panameña,  que  no  reside actualmente en Estados Unidos, ni tiene  bienes  en  su  territorio,  también  serán rechazadas, porque estas concretas  situaciones,  de llegar a acreditarse, no desvirtúan la condición de ciudadano  americano  que  ostenta  el  señor Cecilio Juan Padrón, a quien el gobierno de  los  Estados  Unidos reconoce como connacional, ni hacen desaparecer el interés  de  dicho  país  en  el  juzgamiento  de  los autores del ilícito del cual fue  víctima.   

   

También  se  negará  la prueba orientada a  obtener  del  Departamento de Estado de los Estados Unidos una certificación en  el  sentido  de  si  la  persona solicitada se hallaba plenamente identificada e  individualizada  el  12  de  mayo  de  2009, cuando se dictó la acusación, por  tratarse  de  una  pretensión absolutamente intrascendente, en cuanto que, para  establecer  este  hecho,  basta  confrontar el contenido de la acusación, de la  cual obra copia formal en el expediente.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE   SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

R E S U E L V E  

1.          Decretar   las  pruebas  pedidas  por  la  Procuradora  Segunda  Delegada  para  la  Casación  Penal y las que en el mismo  sentido   solicita   el   defensor  del  requerido  en  extradición,  ciudadano  ANDERSON  CHAMAPURO DOGIRAMA.  Por  consiguiente,  se  ordena  su  práctica  en los términos indicados en los  literales  a)  y  b)  del  párrafo  cuarto  de  la  parte considerativa de esta  providencia.   

2.          Tener  como prueba el acta N° 04 de 19 de  febrero  de  2009  (certificado  N°  0257-2009),  expedida  por  el  Secretario  Técnico  del  Comité Operativo para la Dejación de Armas el 24 de febrero del  mismo año, que obra al folio 29 del cuaderno de la Corte.   

3.          NEGAR  las  demás pruebas solicitadas por  la  defensa.  Por  Secretaría  de  la  Sala, devuélvansele al memorialista los  documentos  que  incorporó a su escrito petitorio, visibles entre los folios 30  y  69  del  cuaderno  de  la Corte, con excepción de la señalada en el numeral  anterior.    

Contra la decisión contenida en este numeral  procede el recurso de reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Salvamento de voto  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

       COMISIÓN    DE  SERVICIO   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS           

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                              JAVIER     ZAPATA  ORTIZ   

                                                                                                                                    

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Extradición 30451, auto del 19 de febrero de 1009, entre otras.     

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