33243(27-01-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 33243  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 016  

Bogotá D.C., Veintisiete (27) de enero de dos  mil diez (2010).   

VISTOS  

La  Corte  decide los motivos de impedimento  manifestados  por  los  doctores  Edgar Manuel Caicedo  Barrera,   Juan  Carlos  Conde  Serrano  y    José   Rafael   Labrador   Buitrago,  Magistrados  de  la  Sala  de  Decisión Penal del Tribunal Superior de Cúcuta,  quienes  invocan  las  causales  5° y 11 del artículo 56 de la Ley 906 de 2004  para   no   conocer   del   trámite   seguido   contra   Helly   Rocio  Dávila  Jiménez.   

SÍNTESIS  DE   LA  ACTUACIÓN  PROCESAL   

1.  Cumplido con el trámite de la audiencia  de  formulación  de  acusación, el 23 de noviembre de 2009 se llevó a cabo la  audiencia  preparatoria  dentro del proceso que cursa contra Helly Rocio Dávila  Jiménez  por los delitos de homicidio y lesiones personales, acto en el cual se  adoptaron  plurales  decisiones que fueron motivo de inconformidad por parte del  Delegado  del  Fiscal General de la Nación, la defensa técnica y la procesada,  razón  por la cual el titular del Juzgado Sexto Penal del Circuito con función  de  conocimiento  de  Cúcuta  concedió, en el efecto suspensivo, el recurso de  apelación interpuesto contra aquellos pronunciamientos.   

2. Citada la audiencia de sustentación oral  del  recurso  intepuesto,  los  Magistrados  Edgar  Manuel Caicedo Barrera, Juan  Carlos  Conde  Serrano  y José Rafael Labrador Buitrago, integrantes de la Sala  de   Decisión   Penal   del  Tribunal  Superior  de  Cúcuta,  manifestaron  su  impedimento para conocer del trámite, así:   

Los   doctores  Edgar  Manuel  Caicedo  Barrera,  Juan  Carlos  Conde  Serrano  y José Rafael Labrador Buitrago sustentan su impedimento basados en el  artículo  56, numeral 11, del Código de Procedimiento Penal, habida cuenta que  anteriormente  condenaron  al  doctor  Ramón  Emilio  Pinzón  Gerardino, quien  ejerce  como  defensor de la procesada, por el delito de peculado, decisión que  fue  confirmada  por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia.   

En  virtud al fallo de condena proferido, el  doctor   Pinzón  Gerardino  formuló  queja  disciplinaria  en  contra  de  los  anteriores  Magistrados, motivo por el cual la Sala Jurisdiccional Disciplinaria  del  Consejo  Superior de la Judicatura, el 21 de mayo de 2008, profirió pliego  de  cargos  en contra de Edgar Manuel Caicedo Barrera, Juan Carlos Conde Serrano  y José Rafael Labrador Buitrago.   

De ahí que consideren que en este evento se  estructura  la  causal de impedimento reglada en el artículo 56, numeral 11, de  la Ley 906 de 2004.   

Por  su  parte,  el  Magistrado José Rafael  Labrador  Buitrago  informa que también tiene una enemistad grave con el doctor  Pinzón  Gerardino,  razón  por  la  cual debe separase de conocer el asunto de  acuerdo  con el artículo 56, numeral 5°,  de la ley anteriormente citada.   

Por  tanto,  ordenaron  la  remisión  del  expediente a esta Corporación para decidir lo pertinente.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  En  la  medida  en  que los funcionarios  judiciales   que  manifestaron  su  impedimento  para  conocer  del  asunto  son  Magistrados  del  Tribunal  Superior de Cúcuta, de conformidad con el artículo  57  de  la Ley 906 de 2004, es la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia la competente para resolverlo de plano.   

2.  Como lo ha dicho la jurisprudencia de la  Sala,   el   instituto  de  los  impedimentos  consiste  en  una  manifestación  unilateral,  voluntaria,  oficiosa  y   obligatoria  que   hacen   los   funcionarios   judiciales   con  el  fin  de  apartarse       del       conocimiento      de      un   determinado      asunto,     cuando     advierta      que     su   imparcialidad     se    encuentra    en    entredicho,   en    tanto    en   ellos  se  estructura  una  de  las  causales  consagradas en la ley para el efecto.   

De  manera  que  este  instituto  tiene como  propósito  el  de  garantizar  la  eficacia  del  derecho  que tienen todos los  ciudadanos  a  ser  juzgados  por  un  juez imparcial, según lo previsto por el  artículo  10  de  la Declaración Universal de los Derechos del Hombre de 1948,  el  artículo  14.1  del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de  1966,  el  artículo 8.1 de la Convención Americana de Derechos Humanos de 1968  y el artículo 5º de la Ley 906.   

Ahora,  respecto  de  lo  que  es materia de  controversia,  la  Sala  en diversas oportunidades ha expresado que el instituto  de  los  impedimentos  y las recusaciones tiene una clara fuente constitucional,  pues,  de  un  lado,  el  artículo  228  de  la  Carta Política dispone que la  administración  de  justicia  es  función  pública  y  que sus decisiones son  independientes  y,  de  otro,  el  artículo  230  de la misma prevé que en sus  providencias   los   jueces  sólo  están  sometidos  al  imperio  de  la  ley.   

Así, en desarrollo  del    principio   de   imparcialidad   que  debe  presidir  las  actuaciones  judiciales,  la legislación  procesal  ha previsto una serie de causales de orden objetivo y subjetivo en las  cuales  el  juez  debe  declararse  impedido  para  decidir,  garantizando a las  partes,   a   terceros  y  a demás intervinientes las  formas propias de cada juicio.   

Empero,  como  a  los  jueces  no  les está  permitido  separarse  por  su  propia voluntad de las funciones que les han sido  asignadas,  y a las partes no les está dado escoger libremente el juzgador, las  causas  que  dan  lugar  a  separar del conocimiento de un caso determinado a un  juez  o  magistrado  no  pueden  deducirse  por  analogía,  ni  ser  objeto  de  interpretaciones  subjetivas,  en  cuanto  se  trata  de reglas con carácter de  orden  público,  fundadas en el convencimiento del legislador de que son éstas  y  no otras las circunstancias fácticas que impiden que un funcionario judicial  siga  conociendo  de  un  asunto,  porque  de continuar vinculado a la decisión  compromete  la  independencia  de  la administración de justicia y quebranta el  derecho  fundamental  de  los  asociados  a  obtener  un  fallo proferido por un  tribunal                  imparcial.1   

3. Dos son las causales de impedimento en que  se  fundan  los  citados  funcionarios para no conocer del recurso de apelación  dentro  del  trámite que se adelanta contra la acusada Dávila Jiménez por los  delitos de homicidio y lesiones personales, a saber:   

a. El reglado en el artículo 56, numeral 11,  de  la  Ley  906  de  2004, en virtud a que uno de los intervinientes dentro del  citado  proceso,  esto  es,  el  defensor de la acusada, instauró queja ante la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  Corporación  que  por  providencia  del 21 de mayo de 2008, profirió pliego de  cargos    en    contra   de   los   Magistrados   del   Tribunal   Superior   de  Cúcuta.   

De   acuerdo  con  el  supuesto  normativo  consagrado  en  la causal de impedimento, resulta evidente que en este asunto se  estructura,  toda vez que la queja disciplinaria fue instaurada con anterioridad  a  la  formulación  de  imputación  hecha  el  6  de septiembre de 2009 contra  Dávila Jiménez.   

Es decir, los Magistrados que manifestaron su  impedimento  para  conocer  del proceso se hayan vinculados a una investigación  disciplinaria  tal  como consta en la providencia del 21 de mayo de 2008 que los  interesados anexaron a este trámite.   

En  consecuencia,  los doctores Edgar Manuel  Caicedo  Barrera,  Juan Carlos Conde Serrano y José Rafael Labrador Buitrago se  encuentran  impedidos  para conocer del recurso de apelación interpuesto dentro  del trámite que se adelanta contra Helly Rocio Dávila Jiménez.   

b.  El  doctor  Labrador  Buitrago, también  informa  que  con  el doctor Ramón Emilio Pinzón Gerardino tiene una enemistad  grave,  hecho  que se adecua a lo consagrado en el artículo 56, numeral 5°, de  la  Ley  906  de  2004, hecho que pone en evidencia respecto de este funcionario  judicial  que  también  debe  apartarse  del proceso en virtud a este supuesto,  pues,  como  lo  ha dicho la Sala, esta casual de impedimento se ha manejado con  amplitud  merced  a  su  marcado  raigambre  subjetivo, sólo a cambio de que el  funcionario   exponga   con   claridad   los   fundamentos  del  sentimiento  de  transparencia  y  seguridad que quiere transmitir a las partes y a la comunidad,  a  fin  de que el examen de quien deba resolver no sea un mero acto de cortesía  sino  la  aceptación  o  negación de circunstancias que supuestamente ponen en  vilo     la     imparcialidad     del     juicio2.   

En  el presente caso, el Magistrado que hace  la   manifestación   de   impedimento  sostiene  que  con  el  defensor  tiene  una  enemistad grave que se  originó  dentro  de  un  proceso  penal  por  la muerte violenta de su hermano,  cuando el éste ejercía el cargo de fiscal.   

Así  las  cosas,  como se anunció, la Sala  declarará fundado los motivos de impedimento aludidos.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

PRIMERO.   DECLARAR  FUNDADO  los   motivos   de   impedimento   manifestados   por  los  doctores  Edgar  Manuel  Caicedo  Barrera,  Juan  Carlos  Conde  Serrano   y  José  Rafael  Labrador  Buitrago, Magistrados de la Sala de Decisión  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Cúcuta.  En  consecuencia,  se  los declara  separados del conocimiento de este asunto.   

SEGUNDO. Devolver la  actuación  al  Tribunal del Distrito Judicial de Cúcuta para que se integre la  Sala de decisión que habrá de continuar este trámite.   

TERCERO.   Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cúmplase.  

MARIA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                          SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                          AUGUSTO    J.   IBAÑEZ   GUZMÁN           

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS                       

Permiso  

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                              JAVIER     ZAPATA  ORTIZ   

                                                                                                                                    

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  de 19 de octubre de 2006, Rad.26.246.   

2 Auto  del 13 de abril de 2005, Rad. 23.213.     

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