33004(03-12-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso n° 33004  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                   

                                Magistrado Ponente:   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado    Acta    No.    374   

         Bogotá  D.  C., tres (3) de diciembre de  dos mil nueve (2009)   

VISTOS:  

La    Sala  decide   el  impedimento  manifestado       por       la      doctora  ADALGIZA  NEIRA  PALACIOS,  Magistrada  del  Tribunal  Superior   de   Bogotá,  para  conocer del     recurso     de     apelación    interpuesto    contra   la   sentencia  del               10     de  septiembre  de 2009, mediante  la      cual      el      Juzgado     Catorce Penal  del    Circuito    de  esta  ciudad, condenó     a     Gonzalo    Pazmiño  Rodríguez  por  el delito de actos sexuales con menor  de 14 años agravado.   

ANTECEDENTES  

1.  Los  hechos  fueron  presentados  por el Juzgado de conocimiento en  la sentencia de primera instancia, de la siguiente manera:   

“Se  inició la presente investigación con  base  en  la  denuncia  formulada  el  15  de abril de 2008 por la señora ERIKA  SÁNCHEZ   FRANCO,  quien  manifestó  que  en  la  fecha citada iba a salir de su casa a una reunión y su  menor  hija  de  8 años de edad NSSS le pidió que no la fuera a dejar sola con  GONZALO      PAZMIÑO      RODRÍGUEZ,  quien  es  su  compañero  permanente  y  con quien residía hace  aproximadamente  año  y medio, le preguntó a la niña el motivo por el cual no  se  quería quedar con GONZALO y la menor le respondió que no contaba por miedo  de  que él la matara, que le dijo a su menor hija que  podía  confiar  en  ella, entonces la niña le contó que GONZALO le bajaba los  interiores  y  con  la  lengua  le  tocaba  los  genitales  y  que  después  le  introducía  el  pene  en  la  vagina; procediendo a formular la correspondiente  denuncia”.   

2. Con base en estos hechos, la Fiscalía          234  Seccional  de  Bogotá presentó    escrito    de  acusación  contra GONZALO PAZMIÑO  RODRÍGUEZ,   por   el   delito   de   acto    sexual   con   menor   de   14   años,   y   el     Juzgado    35    Penal  del Circuito de Bogotá realizó  el   30   de   mayo   de  2008  la  correspondiente  audiencia  de  formulación     de     acusación.   

3. La audiencia  de  juicio  oral  se inició el 30 de agosto de 2008 por el Juzgado 35 Penal del  Circuito  y se concluyó el 2 de junio de 2009 por el  Juzgado  14  Penal  del  Circuito;  al  finalizar  el  debate  se  anunció  el  sentido  del  fallo,   el   cual  es  condenatorio  y  se  dispuso  el  trámite  concerniente al incidente de reparación.   

4.        Terminada  el 20 de  agosto  de  2009 la actuación incidental, el Juzgado  de  conocimiento profirió el 10 de septiembre del mismo año la correspondiente  sentencia,  mediante  la  cual  condenó a GONZALO PAZMIÑO RODRÍGUEZ a la pena  principal  de  80 meses de prisión, como autor del delito de actos sexuales con  menor de 14 años agravado.   

La  anterior  decisión fue apelada por la  defensa.   

Se destaca que las actuaciones surtidas en  este  asunto  en  primera instancia por los Juzgados 35 y 14 Penal del Circuito,  estuvieron  bajo  la  dirección  de  la  doctora  ADALGIZA  NEIRA PALACIOS, con  excepción de la audiencia de lectura de fallo.   

5. Concedido   el  recurso  ante  la Sala de Decisión Penal      del      Tribunal      Superior     de     Bogotá,    integrada   entre    otros,   por   la    Magistrada    ADALGIZA    NEIRA  PALACIOS,     ésta  manifestó  hallarse  impedida  para conocer de este  caso,  conforme al numeral 6º del artículo 56 de la  Ley  906 de 2004 consistente en “que el funcionario  haya   dictado   la   providencia   de   cuya  revisión  se  trata,   o   hubiere   participado   dentro  del  proceso,  ”   por   cuanto   ella, como Juez  35   y   14  Penal  del  Circuito      de      Bogotá,      presidió  el  juicio  adelantado  y  donde  resultó condenado el  señor  GONZALO  PAZMIÑO  RODRÍGUEZ, cuya sentencia  ahora  es  sometida  a su consideración,  por vía de apelación. Por  tanto  considera  procedente  apartarse  del conocimiento del  asunto.   

Así,   el  Tribunal  Superior, con fundamento en el artículo 57  del   Código  de  Procedimiento  Penal,       dispuso      remitir  el  expediente a esta Corporación, para que se pronuncie  sobre el impedimento planteado.   

                   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA:   

         

         

De conformidad con los artículos 57 y 341  de  la  Ley  906  de  2004  (Código de Procedimiento  Penal),    la   Corte  es competente para resolver el impedimento planteado  por  corresponder  a  un  proceso  adelantado  bajo los lineamientos del sistema  penal  acusatorio,  y  tratarse  de  la  manifestación  hecha  por un     Magistrado     que  integra  la  Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de  Distrito  Judicial  para  sustraerse al conocimiento de este asunto.   

Con  relación al procedimiento, establece  el  artículo 62 ibidem, la suspensión de la actuación desde la manifestación  del  motivo  por parte del funcionario judicial hasta su resolución definitiva.  Si  la  exteriorización del impedimento es aceptada se ordenará la separación  del  servidor  del conocimiento del asunto y la remisión a quien deba asumirlo,  en  tanto  que si es rechazada, se le devolverá para que continúe su trámite.   

La  consagración  de  las  causales  de  impedimento  y recusación se fundamenta en una misma razón jurídica que no es  otra   distinta   a   la   de  garantizar,  dentro  de  un  Estado  social  y  de  democrático de derecho,  que   el  funcionario  judicial  llamado  a  resolver  un  conflicto  jurídico,  sea   indiferente   a  cualquier  interés  distinto al de administrar una recta justicia y que, por lo  tanto,  su  imparcialidad  y  ponderación  no  se  encuentran  perturbadas  por  circunstancias ajenas al proceso.   

Para tal propósito, es menester reiterar,  en  primer  lugar,  que  la  jurisprudencia de esta Corporación ha señalado en  forma  pacífica y reiterada que el ejercicio de la declaración de impedimento,  en  tanto  constituye  un  mecanismo para garantizar la imparcialidad de quienes  administran  justicia,  no  puede  estar  sujeto al capricho de los funcionarios  judiciales,  sino que se encuentra ligado de manera inevitable a la taxatividad  de  sus  causales, lo que  significa  que  nadie  puede  acudir  a  la  analogía ni a la extensión de los  motivos   expresamente   señalados   por   la  ley  en  aras  de  sustentar  su  procedencia1.    

La  jurisprudencia de la Corte2,   con  relación  al  tema  que  ocupa  la  atención  de  la  Sala,  reiteradamente ha  señalado que:   

“En desarrollo  del   principio   de   imparcialidad   que  debe  presidir  las  actuaciones  judiciales, la legislación  procesal  ha previsto una serie de causales de orden objetivo y subjetivo en las  cuales  el  juez  debe  declararse  impedido  para  decidir,  garantizando a las  partes,   terceros   y   demás   intervinientes  las  formas  propias  de  cada  juicio.   

         

Empero,  como  a  los  jueces no les está  permitido  separarse  por  su  propia voluntad de las funciones que les han sido  asignadas,  y  a  las partes no les está dado escoger libremente la persona del  juzgador,  las  causas  que  dan  lugar  a  separar  del conocimiento de un caso  determinado  a  un  juez  o magistrado no pueden deducirse por analogía, ni ser  objeto  de  interpretaciones  subjetivas,  en  cuanto  se  trata  de  reglas con  carácter  de  orden  público,  fundadas en el convencimiento del legislador de  que  son  éstas  y  no  otras  las  circunstancias fácticas que impiden que un  funcionario   judicial  siga  conociendo  de  un  asunto,  porque  de  continuar  vinculado  a  la  decisión compromete la independencia de la administración de  justicia  y quebranta el derecho fundamental de los asociados a obtener un fallo  proferido     por    un    tribunal    imparcial3”.   

        Con  relación  a la imparcialidad del funcionario judicial,   principio  contemplado  por  los artículos 29, 229,  230    y    250    de    la    Carta    Política4,         y  artículo 14 del Pacto Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos que reconoce  a los acusados el derecho a ser juzgados por un tribunal  independiente  e  imparcial,  desarrollado con mayor  énfasis  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal  de 2004, debido al sistema  acusatorio   adoptado  para  la  investigación  y  juzgamiento,  esta  Sala  de  Casación recientemente dijo:   

“La  imparcialidad,  en términos del artículo 5º de la Ley 906 de 2004, se traduce  en  que  la  actividad  del  juez  debe  estar  orientada  por  el imperativo de  establecer  con  objetividad  la  verdad  y  la justicia, y se proyecta tanto al  funcionario de control de garantías como al de conocimiento.   

Tiene  su  fundamento  en un proceso justo  para  proteger  el  derecho  de  los  ciudadanos  a  ser juzgados en Derecho y a  garantizar  la  credibilidad de las razones o argumentos jurídicos plasmados en  la decisión.   

Ese   deber   de   imparcialidad   está  íntimamente  ligado  con los institutos de los impedimentos y las recusaciones.  Por  ello  se reprocha la actuación del funcionario judicial cuando aun a pesar  de  encontrarse inmerso en causal de impedimento, no lo declara, o no admite una  recusación  debidamente  fundada.  En  ese orden, el juez que esté resolviendo  sobre   un   determinado   caso  debe  acercarse  a  su  resolución  sin  estar  condicionado  por  apreciaciones  precedentes a raíz de su relación o contacto  previo  con el objeto del proceso. De manera que si en pretérita oportunidad ha  evaluado  y  emitido pronunciamiento sobre el fondo de un determinado asunto que  implique  identidad  de  situación  fáctica  y partes, le está vedado conocer  posteriormente   sobre   el   mismo,   so  pena  de  lesionar  el  principio  de  imparcialidad.   

La  neutralidad  y  ecuanimidad  que deben  regir  sus  actuaciones  puede  quebrarse  tanto por motivos subjetivos como por  motivos  objetivos.  Los  primeros  que  nacen de la relación que tiene con las partes del proceso, y los  segundos  que  surgen  del contacto con el objeto del proceso. Pero no cualquier  contacto  con  la  situación  fáctica  o  jurídica  conduce  a comprometer su  objetividad.  Una  interpretación  de  esa naturaleza entorpecería la labor de  administración  de  justicia  y  terminaría  por  aniquilar  la  intervención  judicial.  Es  preciso  constatar  que  en  efecto  el  funcionario ha prefijado  conceptos  en  torno  al  fondo del asunto que examina o ha proferido decisiones  sustanciales  sobre  el  mismo,  que  le  impidan  resolverlo  o  revisarlo  con  transparencia”5.   

En  este caso, la causal que se aduce para  la   declaratoria   de  impedimento  por  parte  de  la    funcionaria,    es    la    consagrada  en  el  numeral  6°  del  artículo  56  del Código de  Procedimiento Penal, Ley 906 de 2004, consistente en:   

“Que   el  funcionario  haya  dictado la providencia de cuya revisión se trata,  o  hubiere  participado  dentro del  proceso,…”(se resalta).   

Con  relación a la causal invocada por la  doctora    ADALGIZA   NEIRA   PALACIOS,  en  cuanto  tiene que ver con la participación del funcionario  en  el proceso como motivo de separación del conocimiento, la jurisprudencia de  la  Sala de Casación Penal reiteradamente ha manifestado que no basta cualquier  actuación  del  funcionario para sustraerse de decidir el asunto. Dijo entonces  la Corte:   

“En orden a la  estructuración  de esta causal, como bien lo recuerdan sus compañeros de Sala,  la  intervención  del  juzgador  debe  estar  referida  a  actos procesales que  revistan  una  verdadera  participación,  esto  es con  entidad suficiente  para  comprometer  su  imparcialidad  y  criterio  sobre  el  asunto puesto a su  consideración”6.   

En  el  caso  sometido    a    estudio   de   la   Sala,  se  advierte  que ciertamente la  Magistrada  NEIRA PALACIOS  cuando    fungía   como   Juez   35   Penal  del  Circuito de Bogotá, participó dentro del proceso que  ahora  se  somete a su conocimiento, intervención que se concretó, entre otros  actos,  a  la  realización  de  las  audiencias  de  formulación  de  acusación, preparatoria e iniciación del juicio oral, y como  Juez  14  Penal del Circuito concluyó el juicio y anunció el sentido del fallo  condenatorio;  además,  en  desarrollo  del  debate  oral adoptó decisiones de  carácter  sustancial  donde  analizó  los elementos  materiales      probatorios      y      evidencia      física      relacionados       con       la       existencia      del      punible      y  la responsabilidad del procesado         y    concluyó  que  Gonzalo    Pasmiño   Rodríguez   es  penalmente responsable.   

Lo anterior es suficiente para señalar que  la  actividad  de la funcionaria que se declara impedida dentro de este proceso,  no  es meramente formal, sino esencial, de fondo, sustancial y trascendente, que  la   vincula  de  manera  ineludible  con  la  actuación  puesta  ahora  a su consideración de manera que  le  impide  actuar  con la  ecuanimidad,               imparcialidad     y     ponderación     que    de    ella         esperan    no    solamente    las   partes  intervinientes  sino  la  comunidad   en  general.   

En   consecuencia,  como  la  excusa  se  encuentra    debidamente    sustentada,  se  declarará  fundado  el  impedimento  y  se  dispondrá que  la  Magistrada  ADALGIZA  NEIRA     PALACIOS    sea    sustraída  del  conocimiento  de  este  caso.   

En mérito de lo expuesto, la SALA  DE  CASACIÓN  PENAL  DE LA CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA,   

RESUELVE:   

        1.  Declarar  fundado  el  impedimento  manifestado   por   la  Magistrada  ADALGIZA  NEIRA  PALACIOS,  de  la  Sala  de Decisión Penal del  Tribunal     Superior    de    Bogotá,    por   tanto   se   le   declara  separada del conocimiento  del         presente        asunto.    

         

        2.  Contra  ésta decisión no procede recurso alguno, por expreso  mandato   del   artículo   65   de   la   Ley   906   de   2004   (Código   de   Procedimiento   Penal).   

         

        3.  Remítase el expediente a la Secretaría del Tribunal Superior  de  Bogotá, para lo pertinente.   

Comuníquese y cúmplase.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                                                   SIGIFREDO    ESPINOSA    PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                       JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS    

                                                                                                     Cita medica   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                                                                                                 JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

TERESA      RUIZ     NÚÑEZ   

Secretaria    

1  Auto  de  29  de  febrero de 2008, radicación 29189,  entre otros.   

2  Auto de 16 de marzo de 2005, radicación 23374.   

3  Auto de 19 de octubre de 2006, radicación N° 26.246.   

4  Artículo 2º del Acto Legislativo Nº 3 de 2002.   

5  Sentencia  de  18  de  junio  de  2008,  radicación  29252.   

6.  Auto de 18 de febrero de 2004, radicación 21921.     

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