32904(28-10-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 32904  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado ponente  

YESID         RAMÍREZ BASTIDAS   

Aprobado    acta    No.    339.   

Bogotá,        D.C.,        octubre    veintiocho    (28) de dos mil nueve (2009).   

VISTOS:  

Define la Corte el  impedimento    manifestado   por   el   doctor       Héctor      Hernández  Quintero,  Magistrado  de  la Sala Penal del Tribunal  Superior   del   Distrito  Judicial  de  Ibagué,  para  conocer   del   recurso   de   apelación   interpuesto   contra   la  sentencia  del     29  de  septiembre  de  2009 proferida   por   el  Juez  Primero  Penal  del Circuito      Especializado     con  funciones  de  conocimiento  de  ese  distrito  judicial,  por medio de la cual condenó  al  procesado  Alfonso Méndez  como    coautor   responsable   de  las          conductas           punibles de secuestro  extorsivo  agravado,  hurto calificado agravado y fabricación, tráfico y porte  de armas de las fuerzas militares y explosivos.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL:  

1.-  Los  primeros  se  consignaron  en  la  sentencia de primer grado de la siguiente manera:   

Se  extracta  de  las  evidencias  y demás  elementos  de  juicio,  que el día 21 de marzo de 2008, cuatro sujetos vestidos  de  civil,  portando  armas  de fuego de corto y largo alcance, ingresaron a las  cabañas  “El  Pueblito”,  ubicadas en el sector turístico de la represa de  Hidroprado  y  presentándose  como  integrantes  del  Frente  25  de  las FARC,  procedieron   a  llevarse  al  señor  Carlos  Arenas  Contreras  en  una  lancha  rumbo desconocido, no sin  antes     despojar    a    la    menor    Alejandra  Becerra   de   un   celular  nokia  1100,  sin  card  300-5510469,   a   Luis  Eduardo  Becerra  de  un  celular  nokia  6070 sin card 300-2690496, a María     Estela    Arenas    celular  Samsung    sin    card  300-5658237,       a       Elisa      Villamizar  Quiñónez  sin  card  312-4823662  y  a Carlos  Arenas  Contreras celular sin car  311-2876483.   

El señor Alfonso  Méndez,  primo de Norberto  Méndez  Parga  empleado de la víctima, se comunicó  telefónicamente  el  día  7  de  junio  de  2008  con  el  señor Alfonso   Alberto  Nieto  Baquero  y  le  confesó su participación en los hechos.   

2.- Por los anteriores episodios, el 12 de  junio  de 2009 la Fiscal Segunda Especializada de Ibagué, doctora Alba Cristina  Morales  Lozano,  ante  el  Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado con  funciones  de  conocimiento de esa ciudad presentó escrito de acusación contra  el  imputado  Alfonso  Méndez como presunto coautor de los delitos de secuestro  extorsivo  agravado,  hurto calificado agravado y fabricación, tráfico y porte  de armas de las fuerzas militares y explosivos.   

         3.-  El  30  de  julio  siguiente  se  llevó  a  cabo la audiencia  preparatoria,  con  la intervención de la doctora Morales Lozano, acto procesal  en  el  cual  el  procesado  con  la  asistencia de su defensor se allanó a los  cargos  imputados.  El  29  de  septiembre  del  presente  año  se  realizó la  audiencia  de  lectura  del  fallo, decisión en la cual el Juez de conocimiento  condenó  al  acusado  a  las  penas  de cuarenta y tres (43) años de prisión,  multa  de  23750  salarios  mínimos mensuales legales vigentes, inhabilitación  para  el  ejercicio  de derechos y funciones públicas por veinte (20) años, le  negó  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución de la pena y la prisión  domiciliaria,  como  coautor responsable de los cargos materia de la acusación,  decisión  que  notificada  en  estrados  a  la  Fiscalía, Ministerio Público,  defensor y procesado fue recurrida por la defensa.   

         4.-  Enviado  el  proceso  al Tribunal correspondió por reparto al  Magistrado  doctor  Juan  Carlos  Arias  López,  quien  mediante auto del 14 de  octubre  siguiente ordenó pasarlo al despacho del Magistrado Héctor Hernández  Quintero,  para  los  fines  que  estimara  pertinentes, en razón a que al  revisar  la actuación encontró que la Fiscal que conoce del caso es la doctora  Alba Cristina Morales Lozano.   

5-  En  proveído  de  la misma fecha antes  indicada,  el  doctor  Hernández Quintero se declaró impedido para conocer del  presente  asunto,  con  base  en la casual 5ª del artículo 56 de la ley 906 de  2004,  por cuanto con la doctora Alba Cristina Morales Lozano, quien actúa como  Fiscal,  comparten  una  relación  sentimental  desde  hace  cuatro  (4) años.   

Por lo anterior,  dispuso  el  envío  del  proceso a esta Sala   de   la   Corte   para   que   se  resuelva  el  impedimento  planteado.   

CONSIDERACIONES  DE LA SALA:   

1.  De  acuerdo  con  lo  previsto  en los  artículos  57 y 341 de la ley 906 de 2004, esta Corporación es competente para  resolver  el  impedimento  propuesto por versar en un proceso adelantado bajo el  trámite  del  sistema  penal acusatorio y por tratarse de la manifestación que  hace  un Magistrado de la  Sala   Penal   del  Tribunal  Superior  de  Ibagué.   

2.- Las instituciones de los impedimentos y  las   recusaciones   están   fijadas   constitucional   y  legalmente  para  la  preservación  y defensa del derecho a ser juzgado por funcionarios imparciales,  alcanzando  la categoría de derecho fundamental porque hace parte del derecho a  un  proceso con todas las garantías y previsto así mismo en el artículo 10 de  la  Declaración  Universal  de  Derechos  Humanos como en el artículo 14.1 del  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos de New York1.   

3.-  En  esta materia rige el principio de  taxatividad  según el cual solo integra motivo de excusa o de recusación aquel  que  de  manera  expresa  se  señala  en  la  ley, lo que hace exclusión de la  analogía,  además  que  a  los jueces les está vedado separarse por su propia  voluntad  de  sus  funciones  jurisdiccionales y a los sujetos procesales no les  está  permitido  escoger  a  su arbitrio la persona del juez, de manera que las  causas  que  dan  lugar a separar del conocimiento de un determinado asunto a un  funcionario  judicial  no  pueden  deducirse  por  similitud  ni  ser  objeto de  interpretaciones  subjetivas,  en  tanto  se  trata de reglas de garantía de la  independencia  judicial  y  de vigencia del principio de imparcialidad del juez.   

4.-   Este   axioma   o   derecho  a  un  tribunal  desprevenido  o  imparcial,  derivado de los artículos 209 y 13 de la Constitución Política en  cuanto  la  función  pública de administrar justicia así lo reclama, lo mismo  que  el  trato  igual para todas las personas de parte de las autoridades, se ha  concebido  como esencial del debido proceso en el sentido que junto a dos partes  parciales,  tiene  que existir un tercero imparcial,  extraño a la causa y  ajeno  a  las  posiciones  de intereses de ellas -el juez-, principio de alcance  general  puesto  que  tiene  aplicación  en  todos  los  tipos  de  procesos  y  sistemáticas               procesales2   

.  

En  correlación  con que la jurisdicción  juzga  sobre  asuntos de otros, la primera exigencia respecto del juez es la que  éste  no  puede  ser, al mismo tiempo, parte en el conflicto que se somete a su  decisión.  La  llamada  impartialidad,  el que juzga no puede ser parte, es una  exigencia  elemental  que  hace  más  a la noción de jurisdicción que a la de  proceso,  aunque  éste  implique  siempre  también la existencia de dos partes  parciales   enfrentadas   entre   sí  que  acuden  a  un  tercero  impartial, esto es, que no es parte, y  que  es  el  titular de la potestad jurisdiccional. Por lo mismo la impartialidad  es  algo  objetivo  que  atiende,  más  que  a la imparcialidad y al ánimo del juez, a la misma esencia  de  la  función  jurisdiccional, al reparto de funciones en la actuación de la  misma.  En  el  drama  que  es el proceso no se pueden representar por una misma  persona  el  papel de juez y el papel de parte. Es que si el juez fuera también  parte  no  implicaría principalmente negar la imparcialidad, sino desconocer la  esencia  misma  de  lo  que  es  la  actuación  del  derecho  objetivo  por  la  jurisdicción     en     un     caso    concreto3   

.  

5.-  Para asegurar ese apotegma con el fin  que  las  decisiones que se adopten durante el curso de los procesos que conocen  respondan  a  la  independencia  de  la administración de justicia y el derecho  fundamental  de  los  asociados  a  obtener  un  fallo proferido por un tribunal  imparcial,  se  han instituido los mecanismos del impedimento y las recusaciones  en  virtud  de  los  cuales  el juez debe separarse del conocimiento de aquellos  casos  en  donde  por entrar en conflicto sus propios intereses o haber conocido  en  el  fondo  del  asunto,  se  pierde  el  fin  de la recta administración de  justicia.   

6.-  La  ley  906  de  2004 ha establecido  causales  impeditivas  que  se refieren con precisión a posibles relaciones del  funcionario  judicial  y  el  objeto  del  proceso4   como   la  del  juez  que  cumpliendo  funciones de control de garantía quedará impedido para conocer del  fondo  del  asunto (arts. 39 y 56, numeral 13, ley 906 de 2004) o cuando el juez  haya  conocido  de  la  solicitud de preclusión formulada por la Fiscalía y la  haya  negado,  caso  en  el cual quedará impedido para conocer del juicio (art.  56,  numeral  14, y art. 335) o la de los Magistrados para conocer la acción de  revisión   cuando  hayan  suscrito  la  decisión  objeto  de  la  misma  (art.  197)5.  Como  dice Montero Aroca,   

        Se  trata  de  una  lista  cerrada  de situaciones objetivadas que  convierten  al  operador  judicial en sospechoso, de modo que la concurrencia de  una  de  ellas  obliga  al  juez a abstenerse de conocer el asunto en aras de la  imparcialidad  que  debe  imperar  en  las decisiones de la justicia6.   

7.- La    causal    de    impedimento   invocada   en   el  presente  caso,  está prevista en el  artículo    56    numeral    5°    del   Código   de   Procedimiento   Penal,   en   los   siguientes  términos:   

Que  exista  amistad  íntima  o enemistad  grave  entre  alguna  de  las  partes,  denunciante, víctima o perjudicado y el  funcionario judicial.   

8.- El   Magistrado   que   manifestó  su  impedimento   lo   basó   en   que   tiene   lazos   de   amistad  íntima  con  la  doctora Alba Cristina  Morales  Lozano,  Fiscal  Especializada  de Ibagué que interviene en   el  presente  asunto,  con  quien  comparte una relación sentimental desde hace cuatro (4) años.   

9.- En    relación   con   esta   causal  impeditiva  la  Corte  ha  precisado que el motivo de  amistad  íntima  alude  a un vínculo entre personas que además de dispensarse  trato  y  confianza recíprocos, comparten sentimientos y pensamientos que hacen  parte   del   fuero  interno  de  los  relacionados.  En  este  sentido  la  Corporación  ha  manejado con  amplitud  la  admisión  de  esta  clase de expresiones impeditivas, merced a su  marcado  raigambre  subjetivo,  pero  se  exige  que  el funcionario exponga con  claridad  los  fundamentos  del  sentimiento  de  transparencia  y seguridad que  quiere  transmitir  a  las  partes  y  a la comunidad, a fin de que el examen de  quien  deba  resolver  no  sea  un  mero acto de cortesía sino la aceptación o  negación  de  circunstancias  que  supuestamente ponen en vilo la imparcialidad  del   juicio7.   

10.-  En  el  presente  asunto  el  Magistrado  que hace la  declaración     de    impedimento    sostiene  que la doctora Alba Cristina es parte dentro del proceso,  y  en  su  calidad de Fiscal actuó en la presente actuación desde la audiencia  de  formulación  de  cargos,  audiencia  preparatoria,  audiencia de lectura de  fallo  y  eventualmente,  como no recurrente, en la de sustentación del recurso  de  apelación  contra  la sentencia de primera instancia, funcionaria con quien  comparte una relación sentimental desde hace cuatro (4) años.   

11.- La  manifestación de impedimento resulta suficiente para verificar  mínimos  elementos  de  juicio  a  partir  de los cuales emitir el concepto que  demanda  la  ley porque plantea una condición objetiva de cercanía que permite  auscultar  cómo  ello  puede  incidir  sobre  el  juicio  o  imparcialidad  del  funcionario  o, cuando menos, de qué forma puede influir esa cercanía personal  en  la  confianza  de los sujetos procesales y la comunidad en general acerca de  la justicia.   

12.- De  acuerdo  con  lo  expuesto  en precedencia y como quiera que se  configuran  los  presupuestos  exigidos por la causal invocada por el Magistrado  para  declararse impedido, se tiene por fundado el motivo alegado para separarse  del conocimiento del proceso.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

1.-  Declarar  fundado  el  impedimento  manifestado  por  el Magistrado del Tribunal Superior  de    Ibagué   doctor  Héctor    Hernández    Quintero    para  conocer  del  recurso  de  apelación  interpuesto contra la  sentencia          del          29    de   septiembre   de   2009,  mediante   la  cual  el  Juzgado  Primero Penal del  Circuito    Especializado    con    función    de  conocimiento  de  esa  ciudad  condenó al   procesado  Alfonso  Méndez           como        presunto  autor  responsable  de las         conductas          punibles    de  secuestro   extorsivo   agravado,  hurto  calificado  agravado  y  fabricación,  tráfico y porte de armas de las fuerzas militares y explosivos.   

2.-          Advertir   que   contra  la  presente  providencia no proceden recursos.   

Cópiese,  devuélvase  la  actuación  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

JULIO E. SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                          SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO         MARIA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ    DE  LEMOS                          

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                        JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                                              

          Excusa  justificada   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.   

    

1  Por  ejemplo,  María del  Carmen  Calvo  Sánchez, «Imparcialidad: abstención  y  recusación  en la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil 1/2000, de 7 de enero»,  Responsa    iurisperitorum    digesta,  volumen  II,  Salamanca,  Ediciones  Universidad  de Salamanca,  2001, p. 90.   

2  Art.  73,  Ley  94  de 1938; art. 78, Decreto 409 de  1971;   art.   103,   Decreto   050   de   1987;   art.   103,  

Decreto  2700  de  1991, modificado por el art. 15 de la Ley 81 de  1993;  art.  99,  Ley  600  de 2000; y art. 56, Ley 906 de 2004. Y, providencias,    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA,  Sala de Casación Penal, 20 de agosto de 1992, rad. 5044, 23 de marzo  de  2000,  rad.  14536,  8  de noviembre de 2000, rad. 14078, 7 de mayo de 2002,  rad.  19300, 18 de febrero de 2004, rad. 21921, 16 de marzo de 2005, rad. 23374,  30 de noviembre de 2006, rad. 26453, entre otras.   

3  “Es  evidente  que  si  un juez puede ser también  parte  en  un  proceso  que  ha  de  tramitar y decidir, aquél no actuaría con  imparcialidad,  pero  con todo lo que resultaría vulnerado, en primer lugar, no  sería  la  imparcialidad,  sino  el  requisito  de  la  jurisdicción que ha de  conocer  de  asuntos  de   otros.  Naturalmente  no  es lo mismo referir la  alinieta  a la jurisdicción, como función del Estado, que al juez, considerado  éste  como  persona,  pero también en este segundo supuesto lo que  entra  en  juego  no  es  tanto  la parcialidad como la negación de algo que hace a la  esencia  de  la   jurisdicción,  la  denominada  parcialidad. La verdadera  imparcialidad,  en  tanto  que desinterés  subjetivo, no puede simplemente  suponer  que  el  titular de la potestad jurisdiccional no puede ser parte en el  proceso  de  que  está   conociendo,  sino que implica, sobre todo, que el  juez  no  sirve  a la finalidad subjetiva de alguna de las partes en un proceso,  esto  es,  que  su  juicio  ha  de  estar  determinado  sólo  por  el  correcto  cumplimiento  de  la función que tiene encomendada, es decir, por la actuación  del  derecho objetivo en el caso concreto, sin que circunstancia alguna ajena al  ejercicio   de   esa   función   influya   en   su  decisión”.  Juan   Montero   Aroca,  Sobre   la   imparcialidad  del  juez  y  la  incompatibilidad  de  funciones  procesales, Valencia, Editorial Tirant lo  blanch,  1999,  págs.  186-188.   “Desde luego la imparcialidad no puede  asimilarse  a  neutralidad,  porque   al  contrario  de otras actividades o  disciplinas,  la del juez exige un compromiso con la verdad y la justicia, que a  la  postre  se  expresa  en  juicio  de  valor que cuestionan o controvierten la  posición  de  las partes”. José Fernando Ramírez  Gómez,    Principios  Constitucionales  del  Derecho  Procesal  colombiano,  Medellín, Señal Editora, pág. 130.   

4  Otras  causales  de  impedimento  tienen que ver con las relaciones del juez con  las   partes  del  proceso  (art.  56-1-2-3-4-5-9-10-11-15  de  la  Ley  906  de  2004).   

5  Esta  causal se refiere a la posibilidad de error judicial y a la inconveniencia  de  que  un  mismo asunto sea examinado por el juez que profirió la decisión a  revisar.   

6  Juan       Montero      Aroca,      Principios    del    proceso   penal,  Valencia, Editorial Tirant lo blanch, 1997, p. 88.   

7  Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,  auto   de   13   de  abril  de  2005,  radicación 23213.     

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