32853(11-11-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 32853  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 353  

Bogotá, D. C., once (11) de noviembre de dos  mil nueve (2009).   

V I S T O S  

La  Corte se pronuncia sobre la solicitud de  cambio  de  radicación  presentada  por  el Fiscal Cuarenta y Tres Seccional de  Buenaventura  y  coadyuvada  por  el  Ministerio Público, dentro del inicio del  juicio  que  el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  de la mencionada ciudad  adelanta    contra   ALEXANDER   GONZÁLEZ   MONTAÑO  y    MILTON    MOSQUERA  HURTADO,  quienes  fueron  acusados por los delitos de  homicidio  agravado  y  tráfico,  fabricación o porte de armas y municiones de  defensa personal.   

H E C H O S  

Fueron   sintetizados  en  el  escrito  de  acusación de la siguiente manera:   

“… ocurrieron         en        esta        ciudad        (Buenaventura)  el  6  de enero de 2009 a  eso   de  las  9:30  horas  en  el  sector  de  la  Galería  de  Pueblo  Nuevo,  establecimiento      comercial      denominado      carnicería     ‘1            A’,   donde  fuera  ultimado  mediante  disparos  de  arma  de  fuego el señor GERARDO PERDOMO BONILLA por parte de dos  sujetos  que  fueron capturados en flagrancia en sitio adyacente al interior del  establecimiento  comercial  restaurante,  luego  que  fueran  avistados  por  el  infante  de  marina  YEISON  ANDRÉS  CASTRILLÓN  RESTREPO, identificado con la  cédula  de  ciudadanía  N°  1055479461, quien los observó cuando trataban de  huir  del lugar luego de disparar sobre la humanidad de Perdomo Bonilla y uno de  ellos  estaba  guardando  un  arma de fuego en su cintura, por lo que el infante  les  apuntó  con  su  arma  de  dotación  y  les conminó a que se entregaran,  huyendo  los  sujetos  hacia el interior del restaurante y quien llevaba el arma  procedió  a  arrojarla  a  un  tarro  con  agua  y  una  vez  inmovilizados  se  identificaron;  quien  llevaba  el  arma  como  MILTON  MOSQUERA  HURTADO  y quien le acompañaba y secundaba  en    la    acción    como   ALEXANDER   GONZÁLEZ  MONTAÑO”.   

ACTUACIÓN       PROCESAL   RELEVANTE   

1.    Agotadas  las  correspondientes  audiencias  preliminares y presentado el respectivo escrito de acusación, el 18  de  febrero  de 2009 se realizó la audiencia de formulación de acusación ante  el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  de  Buenaventura, acto en el cual el  Fiscal  43  Seccional de esa ciudad, doctor Luis Fernando Mejía Rojas, acusó a  Alexander     González    Montaño    y  a  Milton  Mosquera Hurtado  como  probables  coautores  de los delitos de homicidio agravado y  tráfico,  fabricación  y  porte  de  armas  de  fuego  o municiones de defensa  personal.   La  audiencia  preparatoria  se  llevó  a  cabo el 22 de abril  siguiente.   

2.   El  Juicio  oral se inicio el 6 de  mayo  del  mismo año, acto que, luego de presentadas las alegaciones iniciales,  tuvo  que  ser  suspendido,  toda  vez  que  los  testigos de la Fiscalía no se  hicieron presentes no obstante haber sido citados oportunamente.   

En  los  días  3  de junio, 15 de julio y 6  agosto  se  procuró  continuar  con  el juicio, el cual no se pudo realizar por  cuanto     que     persistió     la     ausencia     de     los    “testigos      directos” de la Fiscalía, dejándose constancia  que  los  mismos  no comparecían porque eran objeto de  amenazas  contra  sus  vidas  e  integridad  personal,  haciéndose extensivas a su familiares.   

3.  El 2 de septiembre siguiente tampoco  se  logró  continuar  el mencionado juicio oral, en la medida en que se mantuvo  la  ausencia  de los multicitados testigos, de lo cual el Juez Tercero Penal del  Circuito  dejó  expresa  constancia,  razón  por  la  cual el Fiscal oralmente  solicitó el cambio de radicación del proceso.   

FUNDAMENTOS     DE    LA   PETICIÓN   

1.   El  Doctor  Luis  Fernando  Mejía  Rojas,  Fiscal  Cuarenta y Tres Seccional de Buenaventura, con fundamento en los  artículos  46  y  47  del  Código  de Procedimiento Penal depreca el cambio de  radicación  del  juicio  que  por los delitos de homicidio agravado y tráfico,  fabricación  y  porte  de  armas  de  fuego o municiones de defensa personal se  adelanta  en contra de los acusados Alexander González  Montaño  y  Milton Mosquera  Hurtado.   

Argumenta  que  tanto  él como los testigos  presenciales  de  los  hechos objeto de juzgamiento, así como el funcionario de  policía  judicial  que  adelantó  la  investigación, se encuentran seriamente  amenazados  de  muerte  por personas que al parecer militan en grupos armados al  margen  de  la  ley  en  el  Puerto  de  Buenaventura,  situación  que fuera de  representar  un  evidente  peligro  para  sus  integridades físicas, ha logrado  entorpecer  el  normal  desarrollo  del  juicio,  en  la  medida en que no se ha  logrado  la  comparecencia  de  los  testigos,  quienes  por el miedo que les ha  generado  las  reiteradas amenazas se han visto en la necesidad de desplazarse a  otros lugares.    

Dice  que ante tal situación solicitó a la  Oficina  de  Protección  de  Víctimas y Testigos de la Fiscalía General de la  Nación  la  protección  de  sus  testigos,   en  especial la de Asdrúbal  Aguilar  Casanova  y  la esposa del hoy occiso, quienes no pudieron ser ubicados  para  realizarles  la  correspondiente  entrevista,  petición que finalmente no  tuvo    éxito   por   cuanto   que   dicha   oficina   concluyó   “que  no  se  cumplían  los requisitos  previstos  en  los  protocolos  que  ellos  manejan para la protección de estas  personas,  al  no  haberse  logrado  principalmente  la  entrevista  con ellos a  efectos  de  que  dieran  su  consentimiento, porque ese es un asunto voluntario  para        ser        protegidos”.   

Añade  que  al  verse  también  seriamente  amenazado  y  dadas  las  circunstancias  que  han  impedido la realización del  juicio,  se  vio  en  la necesidad de presentar denuncia penal ante la Unidad de  Reacción  Inmediata  de  la  Fiscalía  de  Buenaventura,  en  la  cual relató  pormenorizadamente  las circunstancias relativas a las amenazas que han recibido  tanto  él como los testigos, incluyendo al investigador de la Policía Judicial  que atendió el caso.   

Del  mismo  modo, informa que por unos días  contó   con   la   protección   de   unos   agentes,   pero   ya  “esta  semana no he tenido ningún tipo  de  protección  por  parte  de  la Policía Nacional ni de ningún organismo de  seguridad,   y  dada  la  experiencia  adquirida  en  esta  ciudad  (Buenaventura),  unas  amenazas  de  este  tipo  no  pueden  tomarse  a  la  ligera,  ya  que  se  trata de sujetos de alta  peligrosidad    concertados   para   delinquir   y   dedicados   a   actividades  extorsivas”.   

Por   lo  tanto,  concluye  reiterando  la  solicitud  de  cambio  de  radicación,  para  lo  cual adjunta abundante prueba  documental que soporta sus afirmaciones.   

2.   El Doctor Eduardo Rojas Moreno, en  su  condición  de  Procurador  313  Judicial  I  para  Asuntos  Penales,  en su  intervención  confirmó  las citas hechas por el señor Fiscal y, por lo mismo,  coadyuvó su solicitud.   

PRONUNCIAMIENTO       DEL   TRIBUNAL   

La  Sala  de  Decisión  Penal  del Tribunal  Superior  de  Buga, mediante auto del pasado 28 de septiembre, concluyó que los  “elementos  de convicción  reseñados,  sumados  a  la constancia dejada por el titular del Juzgado Tercero  Penal  del  Circuito  de  la  ciudad  de  Buenaventura  al momento de iniciar la  diligencia  del  juicio  oral,  respecto de la imposibilidad de continuar con la  audiencia  debido  a  la  inasistencia de los testigos citados por la Fiscalía,  permiten  entrever  que efectivamente en el caso que nos convoca se presenta una  fuerte  ingerencia  externa  que  tiene  la  capacidad  de  afectar la dinámica  procesal,  además  de  representar  un  latente  peligro  para los funcionarios  públicos,  testigos y víctimas que intervienen en el proceso, contingencia por  la    cual    se    estima   prudente   acceder   al   cambio   de   radicación  solicitado”.   

Sin   embargo,  pese  a   que   estima   que  se  dan  las  exigencias   legales     para     disponer     el     cambio     de   radicación,     consideró     necesario     remitir    las  diligencias   a   la   Corte  para  que,  si   comparte   sus   razonamientos,  disponga  lo  pertinente  para que la  actuación  sea  conocida  por  otro  distrito  judicial,  por cuanto que, en su  criterio,  la  proximidad  geográfica  entre  los  municipios  que  integran el  Distrito    Judicial    de    Buga    “no   garantizarían   los  fines  de  protección  que  se  intentan  resguardar  con el cambio de radicación”.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.  De conformidad con lo establecido en  el  numeral  8° del artículo 32 del Código de Procedimiento Penal (Ley 906 de  2004),  la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia es competente  para  decidir  sobre  la  solicitud  de  la Fiscalía, que pretende el cambio de  radicación  de  un  distrito judicial a otro del juicio que adelanta el Juzgado  Tercero Penal del Circuito de Buenaventura.   

2.  Debe la Corte recordar que el cambio  de  radicación de un proceso penal, como excepción a las reglas de competencia  por  el  factor territorial, procede cuando se acredita, en debida forma, que en  el  lugar  donde  se  ventilan las diligencias existen circunstancias que puedan  afectar   el   orden  público,  la  imparcialidad  o  la  independencia  de  la  administración  de  justicia,  las  garantías  procesales,  la  publicidad del  juzgamiento,   la  seguridad  o  integridad  personal  de  los  intervinientes,  en  especial   de   las   víctimas,   o  de  los  servidores  públicos,   tal   como   lo   contempla  el  artículo  46  del  Código  de  Procedimiento Penal (Ley 906 de 2004).   

En  otras  palabras,  el  cambio de sede del  proceso,  como  excepción a la competencia territorial, es siempre de carácter  extremo,  residual  y  procedente sólo en los casos taxativamente señalados en  la  disposición  citada,  y  si  bien no se incluye expresamente la seguridad o  integridad   personal   de   los  testigos,  pues,  como se indicó, está relacionado con los intervinientes,  las  víctimas  o los servidores públicos, resulta diáfano que la salvaguardia  también  debe  abarcar a quienes de acuerdo con su deber legal y cívico acuden  al   órgano   judicial   para  colaborar  con  el  buen  funcionamiento  de  la  administración  de  justicia,  como en efecto lo ha precisado la Jurisprudencia  de la Corte:   

“no hay duda que  facilitar  la  participación  de  los testigos en un proceso significa defender  los  altos  intereses  de la justicia, en lo que igualmente está involucrado el  interés   público,   como   que   garantizar   esa  intervención  fortalece  el  adecuado juzgamiento de los ciudadanos”.     (Se     subrayó).1   

Así  mismo, se ha indicado que la labor del  peticionario  debe  centrarse en demostrar, de manera clara, lógica y evidente,  cualquiera  de  las  circunstancias en precedencia citadas para que la Corte, en  cumplimiento  de lo normado en el numeral 8° del artículo 32 de la misma obra,  se   pronuncie   sobre   la   viabilidad   o   no   del  cambio  de  radicación  solicitado.   

3.   En  esas condiciones, en el asunto  que  ocupa  la  atención de la Sala, resulta claro que el peticionario cumplió  con ese cometido.   

En  efecto,  el  Fiscal  Cuarenta  y  Tres  Seccional   de   Buenaventura,  doctor  Luis  Fernando  Mejía  Rojas,  ha  sido  explícito  en  indicar  que  la  vida  e integridad personal de los testigos de  cargo,  incluida  la  esposa del hoy occiso, del miembro de la Policía Judicial  que  se encargó de la investigación y de la suya propia se encuentran en grave  peligro  por  razón  de  las  reiteradas amenazas de que han sido víctimas por  parte  de  personas que al parecer militan en grupos armados al margen de la ley  en el Puerto de Buenaventura.   

Tanto  es así que, pese a haberse intentado  en  cuatro  oportunidades  continuar  con  el  juicio  oral,  como así lo dejó  constatado  el  Juez Tercero Penal del Circuito de la citada ciudad, el mismo no  ha  sido  posible  proseguirlo  dado  que  los  testigos  de la Fiscalía no han  comparecido  no  obstante  haber sido citados oportunamente, inasistencia que se  ha  debido precisamente a las mencionadas amenazas de muerte que los ha obligado  a  desplazarse  a  otros  lugares,  acentuándose  la  gravedad de la situación  cuando  la  Oficina  de  Protección  de  Víctimas  y  Testigos de la Fiscalía  General  de  la  Nación  no  los  ha  podido  ubicar  con el fin de cumplir los  protocolos    necesarios    en    aras    de   prestarles   la   correspondiente  protección.   

Frente  a  tales  hechos,  los  que  tienen  comprobación  con  los  documentos  aportados  por  el  peticionario,  con  las  constancias  dejadas  por  el  Juez  de  Conocimiento  y con la coadyuvancia del  Ministerio  Público,  es incuestionable que la administración de justicia debe  estar  libre  de  toda interferencia, vulneración y amenaza que se anteponga al  sosiego  y  apacible  tranquilidad  de quienes tienen la función de participar,  contribuir  y  hacerla  cumplir,  teniendo  el  Estado el deber de garantizar la  seguridad  y,  por  ende,  la  tranquilidad necesaria para el éxito de la labor  constitucional y legalmente encomendada.   

Las particularidades que se han resaltado en  este   asunto  son  de  tal  gravedad  y  trascendencia  que  repercuten  en  la  inestabilidad  e  incertidumbre  de  los  intervinientes  y  de los funcionarios  judiciales,    incluyendo    a    los    testigos    y   víctimas   que   en   él  deben  participar,  al  extremo   de   colocarlos   en   una   situación   que    afectan   la   imprescindible  tranquilidad   y   seguridad    con    que    deben    contar   para   actuar  en  el proceso.   

En consecuencia, con el fin de preservar esa  integridad  personal  y  la seguridad de quienes intervienen en este proceso, lo  aconsejable  es  accederá  al  cambio  de  radicación solicitado por el señor  Fiscal  Treinta  Cuatro  Seccional de Buenaventura y, por lo mismo, se ordenará  radicar el juicio en los Juzgados Penales del Circuito de Cali.   

4.   Por  último, con el fin de que se  logre  materializar  la  protección de los testigos y del Fiscal que atiende el  caso,  se  solicitará  al  Señor Fiscal General de la Nación su intervención  con  el fin de que, de conformidad con las atribuciones que el otorga el numeral  6°  del  artículo  114  del  Código  de  Procedimiento Penal, preste especial  atención a este asunto.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.   ORDENAR  el  cambio  de  radicación  del  proceso que se sigue  contra   ALEXANDER  GONZÁLEZ  MONTAÑO  y   MILTON  MOSQUERA  HURTADO al Distrito Judicial de Cali.   

2.          ASIGNAR  el  conocimiento del asunto a los  Juzgados  Penales  del  Circuito de Cali, efecto para el cual el Juzgado Tercero  Penal  del  Circuito  de  Buenaventura,  hasta  ahora  competente, remitirá las  carpetas   y   cuadernos   que   posea   al  reparto  de  aquellos  funcionarios  judiciales.   

3.   Ordenar  a la Secretaria que la carpeta y cuadernos allegados a  la  Corte  con  motivo  del  este  incidente, se remitan directamente al Juzgado  Penal del Circuito de Cali (reparto).   

4.    Por  Secretaría  de  la  Sala,  solicítese  al  Señor Fiscal General de la Nación su intervención con el fin  de  que,  de  conformidad  con las atribuciones que le otorga el numeral 6° del  artículo  114  del  Código de Procedimiento Penal, preste especial atención a  este  asunto en aras de materializar la protección de los testigos y del Fiscal  que  atiende  el  caso,  para lo cual se le remitirá copia de esta providencia.   

5.          Comunicar  lo  resuelto  a  las  partes  e  intervinientes.   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Comuníquese y cúmplase.  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO                                  

Licencia no remunerada  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                          MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS            

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                           JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS                                                                                 

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

1 Ver  radicaciones  24490  y  26069,  autos  del  13  de  diciembre  de  2005  y 26 de  septiembre de 2006, respectivamente.     

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