32849(20-01-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 32849  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  007   

Bogotá, D. C.,veinte  (20) de enero de  dos mil diez (2010).   

V    I   S   T   O  S   

La  Corte  resuelve  la solicitud de pruebas  elevada  en  el  trámite  de extradición del ciudadano colombiano HORACIO AGUIRRE PEREA.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.  El Gobierno de los Estados Unidos de  América,  mediante Nota Verbal número 2470 del 2 de octubre de 2009, a través  de  su Embajada en Colombia, solicitó formalmente la extradición del ciudadano  colombiano    Horacio    Aguirre   Perea.   

2.     Mediante    oficio   número  OFI09-34530-DVJ-0300  del  8 de octubre de 2009, el Ministerio del Interior y de  Justicia,   luego   de  considerar  perfeccionado  el  expediente,  remitió  la  documentación   relacionada   con  la  solicitud  de  extradición  presentada,  demandando de la Corte el respectivo concepto.   

3.  La normatividad que rige al presente  trámite  es  la  contemplada  en  el  Capítulo  II  del Libro V del Código de  Procedimiento  Penal  (Ley  906 de 2004), en la  medida que no existe en el  momento  Convenio  aplicable que regule el  asunto, como así lo conceptuó  el  Jefe  de  la  Oficina  de  Asesoría  Jurídica del Ministerio de Relaciones  Exteriores,  según  oficio  número OAJ.E. 2138 del 5 de octubre de 2009, quien  además  certificó  que  la  documentación  del  expediente  procedente de la Embajada de los Estados Unidos  de    América,    fue    presentada   “debidamente  autenticada”.   

SOLICITUD  DEL   DEFENSOR   

Corrido el traslado de que trata el artículo  500  del  Código  de Procedimiento Penal, el señor defensora del requerido, en  escrito  presentado  dentro  del  término  legal,  pide  la  práctica  de  las  siguientes pruebas:   

1.   Que  se cite a Marta Judith Ardila  Bohórquez,  Rubén  Darío  Zapata Agudelo, Hernán Torres González y Fernaín  de   Jesús   Jaramillo   Pulido,   para   que  declaren  sobre  “la  conducta,  el  ejercicio  comercial,  la  actividad económica y  cuanto    les    conste   sobre   el   pedimento   de   extradición” de su representado”.   

2.   Que se tengan como documentos  las  declaraciones  extrajuicio  rendidas  por  Herney  Montoya Cheng, Alexander  Moriones   Rengifo,   Lusibarbo   Ramos,  Germán  Gregorio  Gutiérrez,  Lucía  Portocarrero  Portocarrero,  Nilo  Góngora  Banguera  y Arlet Moreno Erazo, las  cuales aporta.   

3.   Que  se  admitan  como pruebas las  fotocopias   de  los  extractos  de  las  cuentas  que  su  defendido  posee  en  Bancolombia,   Banco  Colmena,  Banco  de  Occidente  y  Banco  Davivienda,  los  préstamos  y  los  estados de las obligaciones crediticias que posee con dichas  entidades,  las  declaraciones  de  renta  de  los años 2001, 2002, 2003, 2004,  2005,  2006  y  2008  y  los  certificados de existencia y representación legal  expedidos  por  la  Cámara de Comercio de Buenaventura a nombre de Horacio   Aguirre  Perea,  documentos  que  también allegó.   

4.   Que  se  reciba  a  Horacio  Aguirre  Perea versión libre, con  el  fin  de  que  “explique los motivos y razones por  los  cuales  no  debe  ser  extraditado a los Estados Unidos por cuanto nunca ha  realizado     la    conducta    por    la    cual    lo    solicitan”.   

5.   Que  se designe un perito contable  “para  que  realice  una  inspección judicial a los  Libros  Contables  y  demostrar  que  todos  los ingresos económicos del señor  Horacio  Aguirre  Perea son  legales   y   producto   de  su  actividad  comercial  de  la  pesca”.   

6.   Que se oficie a la DIAN con el fin  de  que  remita  copia  de  todas  las  declaraciones  de  renta rendidas por su  poderdante desde 1993 e indique cuál es su estado actual fiscal.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

1.   Teniendo en cuenta que el concepto  de  la Sala acerca de la viabilidad o no de la extradición, se fundamenta en la  demostración  plena  de la identidad del solicitado, en la validez formal de la  documentación  presentada,  en  el  principio de la doble incriminación, en la  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero y, cuando fuere el  caso,  en  el  cumplimiento de los tratados públicos, según así lo dispone el  artículo  502 del Código de Procedimiento Penal, necesario es entonces que las  pruebas  solicitadas  tengan  estricta  relación con dichos aspectos y que así  los sustente el peticionario.   

Por  consiguiente,  lo  concerniente  a  la  aducción  y  práctica  de  pruebas  se  rige  por  las  reglas  generales  que  establecen  la  admisibilidad  por  razón  de su conducencia, como se ha venido  resolviendo  por la Corte, lo que significa que serán inadmitidos los medios de  convicción  que  no  conduzcan  a  evidenciar  o  a enervar los fundamentos del  concepto  o  los  que  versen  sobre  hechos  notoriamente  impertinentes  y los  manifiestamente superfluos.   

Consecuente con lo dicho, la Sala negará las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  del  ciudadano  colombiano Horacio  Aguirre Perea, por impertinentes e  inconducentes:   

En  efecto,  los documentos que aportó, los  que  pide  ser  tenidos  en  cuenta en la oportunidad procesal correspondiente y  aquellos  que  solicita sean allegados al diligenciamiento, con los que pretende  básicamente    demostrar    que    Horacio   Aguirre  Perea  se ha desempeñado en actividades lícitas, que  se  trata  de  un ciudadano honesto y trabajador, que su situación económica y  la  de su familia es estable y que posee una solvente relación financiera, para  de  esa manera negar la autoría y responsabilidad penal de los cargos imputados  que  dieron  origen  a  la  solicitud de extradición, no son aspectos sobre los  cuales  la  Sala  debe  emitir su concepto, pues la Corte no actúa como juez de  juzgamiento,  ni  puede  reemplazar  en  su  autonomía  y  soberanía  al  juez  extranjero,  por  lo  que  en  este  trámite  no tienen cabida cuestionamientos  relativos  a  las relaciones sociales, laborales y comerciales y a la situación  económica del solicitado en extradición.   

Como  lo tiene dicho la jurisprudencia de la  Sala   de   tiempo   atrás,   “la  extradición  no  corresponde  a la noción de un proceso judicial en el que se juzgue la conducta  de  aquél a quien se reclama en extradición, sino que obedece a un instrumento  de  cooperación  internacional  previsto  normativamente (Convención, Tratado,  Convenio,  Acuerdo,  Constitución  o  ley, según el caso), con la finalidad de  evitar  la evasión de la acción de la justicia por parte de quien ha realizado  comportamientos  delictivos  escondiéndose  en territorio sobre el cual carecen  de  competencia  las  autoridades jurisdiccionales que solicitan su presencia, y  pueda  responder  personalmente  por  los  cargos que le son imputados y por los  cuales se le convocó a juicio criminal.   

“Debido a ello, en  su  trámite  no tienen cabida cuestionamientos relativos a la validez o mérito  de  la  prueba recaudada por las autoridades extranjeras sobre la ocurrencia del  hecho,    el    lugar    de   su   realización   (en  principio),  la  forma de participación o el grado de  responsabilidad  del encausado; la normatividad que prohíbe y sanciona el hecho  delictivo;  la  calificación  jurídica  correspondiente;  la  competencia  del  órgano  jurisdicente; la validez del trámite en el cual se le acusa; o la pena  que  le  correspondería  purgar  para  el  caso  de  ser  declarado  penalmente  responsable;   pues  tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita  exclusiva  y  excluyente   de  las  autoridades  del  país  que  eleva  la  solicitud,  y  su  postulación  o controversia debe hacerse al interior del respectivo proceso con  recurso  a  los  instrumentos dialécticos que prevea la legislación del estado  que  formula  el pedido”.1   

En  esas  condiciones, es claro observar que  las  pruebas  solicitadas  por  el defensor no guardan relación con el concepto  que  la Corte debe emitir, sino que pretende que la Sala suplante los tribunales  extranjeros  en  lo  relativo  a que juzgue la responsabilidad del solicitado en  extradición  por  los  cargos  formulados  en  su  contra,  lo que, como quedó  expuesto,  resulta  improcedente,  razón  por  la  cual, se reitera, las mismas  serán negadas.   

En consecuencia, como quiera que las citadas  pruebas  serán negadas en su integridad, se ordenará que por Secretaría de la  Sala  se  le  devuelvan  al memorialista los documentos que anexó a su escrito,  visibles entre los folios 24 y 221 del expediente.   

2.  Por  último,  conforme  lo  dispone  el  artículo  500  del  Código de Procedimiento Penal, una vez cobre ejecutoria la  presente  providencia,  se correrá traslado por el término de 5 días para que  las    partes,    si    lo   estiman   a   bien,   presenten   las   alegaciones  respectivas.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.          NEGAR  la práctica de las pruebas pedidas  por   el   defensor   del  ciudadano  HORACIO  AGUIRRE  PEREA, solicitado en extradición.   

2.    Por  Secretaría  de  la  Sala,  devuélvansele  al  memorialista  los  documentos  que  incorporó  a su escrito  petitorio,   visibles   entre   los   folios   24  y  221  del  cuaderno  de  la  Corte.   

3.     Ejecutoriada   la   presente  providencia,  conforme  lo  dispone  el  inciso  último  del  artículo 500 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  córrase  traslado  de 5 días, para que las  partes, si lo estiman conveniente, presenten alegaciones.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                          SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                             AUGUSTO    J.    IBAÑEZ  GUZMÁN                        

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS               YESID  RAMÍREZ     BASTIDAS                             

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                                  JAVIER          ZAPATA  ORTIZ   

                                                                                                                                    

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1  Concepto  del 8 de agosto de 2000, entre varios otros.     

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