32794(10-02-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     n°  32794   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado Acta No. 038  

          Bogotá D.C., febrero diez (10) de dos mil diez (2010)   

VISTOS  

          La  Sala  decide  el  recurso  de  reposición  interpuesto  por  el  defensor   de   FREDY   RENDÓN  HERRERA,  requerido  en extradición por el Gobierno de los Estados Unidos,  contra  la  providencia  del 16 de diciembre de 2009, por cuyo medio se negó la  revocatoria  de  la orden de captura emitida con fines de extradición contra el  mencionado  ciudadano,  amén  de  que  también  se  negó  por improcedente la  práctica de varias de las pruebas solicitadas por su defensor.   

FUNDAMENTOS   DE   LA  IMPUGNACIÓN   

1.            Acerca  de la revocatoria de la orden de  captura  con  fines  de  extradición,  advera  el  defensor que “es  de  público  conocimiento  que la privación de la libertad de  los  miembros representantes de las autodefensas colombianas, no se debió a una  orden  legalmente  impartida  por  autoridad  judicial competente, para proferir  medida  de aseguramiento dentro de un proceso judicial, sino que en este caso se  trató  de  una  ORDEN SUI GENERIS, proferida por el ejecutivo e ilegal, un día  después  de  la  desmovilización  de  mi  defendido  (…)  el 18 de agosto de  2006”.   

Resalta  que el Fiscal General de la Nación  declaró     expresamente    que    contra    FREDY  RENDÓN   no   había   órdenes   de   captura   ni  investigaciones  pendientes,  al  punto  que el Fiscal dejó sentada la falta de  lealtad  del  Estado con dicho ciudadano, pues luego de haberse desmovilizado en  espera  de  los  beneficios  de  la  ley  782,  fue  adelantado un proceso penal  gobernado por la Ley 600 de 2000 que lo perjudica.   

          Considera  también  sorpresiva  y  contraria  a  los  acuerdos  del  solicitado  con el Ejecutivo, la captura librada con fines de extradición, pues  deja  en vilo los intereses de su asistido, de las víctimas y de la sociedad en  general.   

          Solicita  el  defensor  se revoque la referida orden de captura, por  quebrantar  el  debido  proceso,  el  derecho  a la paz, el derecho a conocer la  verdad  respecto  de delitos de lesa humanidad, en concordancia con el Bloque de  Constitucionalidad.   

          2.        Sobre   las   pruebas   cuya  práctica  fue  rechazada,  afirma  el  impugnante  que  pretende  acreditar cómo los delitos objeto de la solicitud de  extradición  son  los  mismos  por  los  cuales  ya  se  encuentra procesado en  Colombia,  motivo  por  el  cual  se  impone  evitar  el quebranto del principio  non        bis       in       ídem.   

          También  aduce  que  con las pruebas solicitadas pretende demostrar  la  voluntad de su asistido de cumplir con los compromisos de verdad, justicia y  reparación,  para  con  la sociedad colombiana, motivo por el cual ha confesado  conductas  de narcotráfico que ya le han sido imputadas en el país y que deben  seguir siendo juzgadas en Colombia.   

          Finalmente  manifiesta que solicitó medios probatorios para cumplir  con  la  exigencia  legal  de  obtener  la  plena  identidad  del  solicitado en  extradición,    “cuya    individualización    e  identificación  no  se  obtiene  por  el mero cotejo de la tarjeta decadactilar  expedida  por  la  Registraduría  del  Estado  Civil  con  su registro civil de  nacimiento,  sino  que  su  individualización  va  relacionada  con aspectos de  diversos  raigambres, como que fue el gestor del proceso de paz y comandante por  muchos años”.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.            En cuanto se refiere a la revocatoria de  la   orden  de  captura  con  fines  de  extradición,  baste  recordar  que  el  solicitante  formula  su  pedimento  a esta Colegiatura, desconociendo que dicha  temática  no corresponde a su ámbito de competencia funcional con ocasión del  trámite de extradición.   

Impera  recordar  que  lo relacionado con la  privación  de  la  libertad  del  solicitado en extradición es del resorte del  Fiscal  General de la Nación, por ser el funcionario que conforme a la voluntad  del  legislador,  le  corresponde  disponer la captura en tales casos, según lo  establece   el  artículo  509  de  la  Ley  906  de  2004,  cuyo  texto  es  el  siguiente:   

“Captura.  El Fiscal General de la Nación decretará la captura  de   la   persona   requerida   tan   pronto  conozca  la  solicitud  formal  de  extradición,  o  antes,  si  así  lo pide el Estado  requirente,  mediante  nota  en que exprese la plena identidad de la persona, la  circunstancia   de  haberse  proferido  en  su  contra  sentencia  condenatoria,  acusación o su equivalente y la urgencia de tal medida.   

Por  su  parte,  el  artículo 511 del mismo  ordenamiento señala sobre el particular:   

“Causales  de  libertad.   La  persona  reclamada  será  puesta  en  libertad   incondicional   por  el  Fiscal  General  de  la  Nación, si (…)”.   

          Conforme  a  las  normas transcritas, es claro que si la competencia  reglada  para  expedir  la  orden  de  captura  en  el  curso  del  trámite  de  extradición  corresponde al Fiscal General de la Nación, y es por cuenta de la  misma   autoridad   que  queda  la  persona  privada  de  la  libertad,  resulta  impertinente  que  el  defensor solicite a esta Corporación ocuparse de un tema  ajeno a su órbita funcional dentro de este diligenciamiento.   

          De  acuerdo  con  lo expuesto, no se repondrá la decisión de negar  la  revocatoria  de  la  orden  de  captura  expedida  en contra de FREDY RENDÓN HERRERA.   

          2.        En  punto  de la solicitud de pruebas orientadas a demostrar que los  delitos   por   los   cuales   es   solicitado   en   extradición  FREDY  RENDÓN,  son  los  mismos por los  cuales  ya  se  encuentra  procesado  en  Colombia,  encuentra  la  Sala  que la  petición  es  manifiestamente  impertinente,  de  una  parte,  porque no guarda  relación  con  los temas sobre los cuales corresponde a esta Colegiatura rendir  concepto,  y  de  otra,  porque  en  materia de los principios de cosa juzgada y  non  bis  in  ídem, la Sala  mayoritaria  es  del  criterio  que  debe  tenerse en cuenta si previamente a la  solicitud  de  extradición  la  persona  ya  ha sido condenada, caso en el cual  resulta improcedente acceder a la petición del país requirente.   

Al respecto se ha puntualizado:  

No es procedente rendir concepto favorable a  la  solicitud  de  extradición  “cuando se cumplen  todos  los presupuestos para declarar la existencia de la cosa juzgada penal, es  decir,   (i)  cuando  exista  sentencia  en  firme  o  providencia  que tenga su misma fuerza vinculante, también en firme,  (ii)  cuando  la  persona contra la cual se adelantó el proceso  sea  la  misma que es solicitada en extradición, y (iii) cuando el hecho objeto  de  juzgamiento  sea  naturalísticamente  el  mismo  que motiva la solicitud de  extradición”1    (subrayas    fuera    de  texto).   

          Según  lo  expuesto,  es  claro  que las peticiones probatorias del  recurrente  orientadas  a  demostrar que su asistido es procesado por los mismos  comportamientos   que   sustentan   la   petición   de   extradición,  resulta  impertinente   respecto   de   la   temática   sobre  la  que  debe  versar  el  concepto.   

          De  otra  parte  se  tiene  que  el  impugnante  no dice, ni la Sala  advierte,  qué  sentido  tendría  disponer la práctica de pruebas dirigidas a  acreditar    que    a    FREDY   RENDÓN  le  asiste  voluntad  e  interés  en  cumplir con los compromisos  derivados  de  su  condición  de desmovilizado, pues tal aspecto es ajeno a los  temas   sobre   los   cuales   corresponde   a   la   Sala  conceptuar  en  este  trámite.   

          Para  concluir  se  tiene  que  acerca  de las pruebas deprecadas en  punto  de  la identidad del solicitado en extradición, encuentra la Sala que si  al   ponderar  tal   aspecto  le  corresponde  establecer  que  la  persona  procesada  (acusada o condenada) en el país reclamante, es la misma sometida al  trámite  de  extradición,  sin  que  ello  implique  determinar  su  verdadera  identidad,  pues  basta  la  citada  coincidencia  entre  una  y  otra,  ninguna  relación  guarda  con  ello  demostrar “aspectos de  diversos  raigambres, como que fue el gestor del proceso de paz y comandante por  muchos  años”,  según  lo  pretende  el  defensor,  razón    suficiente   para   concluir   que   tal   pedido   también   resulta  impertinente.   

Así  las cosas, es evidente que las pruebas  cuya  práctica o incorporación solicita el impugnante no guardan relación con  el  ámbito temático que debe abordar la Sala en el concepto que le corresponde  emitir,  esto  es, resultan manifiestamente impertinentes. Por tales razones, no  es   viable   reponer   la   decisión   impugnada   en   cuanto   a  ello  hace  referencia.   

Cuestión final  

Una  vez en firme este proveído, se dispone  correr  traslado por el término de cinco (5) días al reclamado en extradición  FREDY  RENDÓN HERRERA, a su  defensor  y  al  Procurador Delegado, para que presenten sus alegatos previos al  concepto de la Corte (artículo 500 de la Ley 906 de 2004).   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

          1.        NO   REPONER  la  providencia  del  16  de  diciembre  de 2009, por cuyo medio esta Sala negó la revocatoria de la orden de  captura  emitida  con fines de extradición contra el mencionado ciudadano, así  como la práctica de varias pruebas solicitadas por su defensor.   

2.             CORRER   el  traslado  dispuesto  en el artículo 500 de la Ley 906 de 2004, una vez en firme  esta decisión.   

Notifíquese y cúmplase.  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Salvó parcialmente el voto  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                            AUGUSTO    J.    IBÁÑEZ  GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA     SALAMANCA                                 JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

SALVAMENTO PARCIAL DE VOTO  

En atención a que la Sala en la providencia  por  cuyo  medio  resuelve sobre las pruebas deprecadas por la Representante del  Ministerio  Público  y la defensa, (i) ordena oficiar a la Fiscalía General de  la   Nación  para  que  indique  si  adelantó  investigación  en  contra  del  solicitado    FREDY   RENDÓN   HERRERA  que  haya  culminado  con sentencia por los actos que sustentan la  petición  de  extradición  elevada por el Gobierno de los Estados Unidos, (ii)  decide  requerir  al  Ministerio  del  Interior  y  de  Justicia  a  fin  de que  manifieste  si el citado se acogió a la Ley 975 de 2005 y, (iii) dispone enviar  comunicación  a  la Unidad de Fiscalías para la Justicia y la Paz de Medellín  con  el  propósito de que informe, entre otros aspectos, los delitos por aquél  confesados  y  los  que  eventualmente  le  han sido imputados en el marco de la  referida  ley, procedo a expones las razones que me llevan a salvar parcialmente  el voto.   

Encuentro  que  en  el caso de la especie la  Sala  ha  optado  por acoger lo afirmado en ocasiones anteriores, donde señaló  que  el  concepto  debe  ser  desfavorable  “cuando  exista  sentencia  en  firme o providencia que tenga su misma fuerza vinculante,  también   en   firme”2  e,  igualmente,  ha  de  ser  negativo  con  el  fin  de  asegurar en el país los derechos fundamentales a la  verdad,  la  justicia  y  la  reparación  de  las  víctimas de delitos de lesa  humanidad3.   

En tal virtud, considero que la existencia de  sentencia   ejecutoriada   proferida  en  Colombia  respecto  del  requerido  en  extradición  por  los  mismos  hechos  que  la  sustentan  o  la  necesidad  de  privilegiar  la  protección  de  los derechos fundamentales de las víctimas de  delitos  de lesa humanidad, son asuntos ajenos a los requisitos que debe revisar  la  Corte al emitir el respectivo concepto y, por tal motivo, es improcedente la  práctica de pruebas encaminadas a constatar tales aspectos.   

Es preciso señalar entonces, que respetando  de  manera  irrestricta el principio de legalidad, del cual no está excluido el  trámite  de  extradición y que a la postre conforma la más amplia noción del  principio  al  debido  proceso  reconocido expresamente en el artículo 29 de la  Carta  Política,  es  claro  que  tanto el artículo 520 de la Ley 600 de 2000,  como  el  artículo  502  de  la  Ley 906 de 2004, disponen que corresponde a la  Corte Suprema de Justicia fundamentar su concepto en:   

“La  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  en  la  demostración  plena  de la  identidad  del  solicitado,  en  el  principio de la doble incriminación, en la  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero y, cuando fuere el  caso,  en  el  cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos”.   

Igualmente,  es  oportuno  recordar  que  en  desarrollo  del  mencionado  principio  de legalidad, compete a la Sala tener en  cuenta  que  la  extradición  no procede por delitos políticos, ni respecto de  colombianos  por nacimiento cuando se trate de hechos cometidos con anterioridad  al  17 de diciembre de 1997 (artículo 508 de la Ley 600 de 2000 y 490 de la Ley  906  de  2004),  como  tampoco  por punibles reprimidos en Colombia con sanción  privativa  de  libertad  inferior  a  cuatro  años (artículos 511 y 493 de las  citadas legislaciones, respectivamente).   

Así  mismo,  se  tiene  que  el  legislador  dispuso  que  corresponde  a  la  Corte  revisar la presencia, por lo menos, del  proferimiento  en el exterior de una providencia equivalente a la resolución de  acusación  del  sistema  colombiano  (artículos  511  y 493 de los mencionados  ordenamientos).   

En  ese  contexto,  se evidencia que la Sala  excede  su  competencia reglada cuando admite que debe examinar la existencia de  la  cosa  juzgada  e, igualmente, que para garantizar los derechos fundamentales  de  las víctimas de delitos de lesa humanidad cometidos en el país el concepto  debe  ser desfavorable, pues tales situaciones no son de su resorte analizarlas,  en  cuanto  de  haber  sido  ese  el  querer  del  legislador,  así  lo habría  establecido en el ordenamiento procesal.   

No obstante lo anterior, debo expresar que en  los  casos  donde  se  observe  la  presencia  de la cosa juzgada, la Sala ha de  señalar   en  el  concepto  que  dicha  temática  corresponde  dilucidarla  al  Presidente  de  la  República,  en  su  condición  de  supremo director de las  relaciones  internacionales  y  de  conformidad  con  sus  funciones  políticas  delimitadas  por  el  acatamiento a los pactos internacionales y la normatividad  constitutiva del derecho prevalente.   

Igualmente,   conforme   lo   sostuvo   la  Corporación   en   el   concepto  del  23  de  septiembre  de  20084,   con   el  propósito  de  garantizar  los  derechos  de  las  víctimas de delitos de lesa  humanidad  cometidos  en  el  país,  el  ”Gobierno  Nacional,  al  momento  de  decidir en torno de la extradición en casos como el  particular,  debe  tener  en  cuenta los derechos reconocidos a las víctimas en  los  tratados  de  derechos  humanos, los convenios ratificados por Colombia, la  Constitución  Política  y  demás  normas  de  derecho  interno”,  previo  a  conceder  la  extradición  del solicitado.   

En  suma,  soy  del  criterio  que  en  la  providencia   inicialmente   mencionada  no  se  debieron  ordenar  las  pruebas  encaminadas  a  demostrar  la  presencia  de  la  cosa juzgada, como tampoco las  orientadas  a  constatar  la  condición de postulado a la Ley de Justicia y Paz  del  requerido  en extradición y los delitos por él confesados e imputados, en  cuanto  resultan  impertinentes  en  punto de los precisos temas que por mandato  legal debe revisar la Corte al emitir el respectivo concepto.   

En  los anteriores términos dejo sentado mi  salvamento parcial de voto.   

Con toda atención,  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Magistrada  

Fecha    ut  supra.   

    

1  Concepto   de   extradición   del   6  de  mayo  de  2009.  Rad.  30373,  entre  otros.   

2  Concepto  de  extradición  del  6  de  mayo de 2009.  Radicado No. 30373.   

3  Concepto  de  extradición  del  19 de agosto de 2009.  Radicado No. 30405.   

4  Radicado No. 29298     

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