31140(07-05-09)Imp

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  31140   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 131  

          Bogotá    D.C.,   mayo   siete   (07)   de   de   dos   mil   nueve  (2009).   

ASUNTO  

          Corresponde   a   esta   Sala   pronunciarse  sobre  el  impedimento  presentado  por  los  Hs.  Magistrados  JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA, ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO, SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ, JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS, YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS  y  JAVIER  ZAPATA  ORTÍZ,  con  fundamento  en las causales  previstas  en  los  artículos 99.6 y 228 de la Ley 600 de 2000, para conocer de  la  acción  de  revisión instaurada por LAURA EMILSEN  ÁLVAREZ  CUARTAS, a través de apoderado.   

ANTECEDENTES RELEVANTES  

Mediante   providencia   proferida   el  9    de   noviembre       de      2006,  en  el  asunto     bajo    radicación    25859,    con    ponencia    del         H.         Magistrado  SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ,  la  Sala  resolvió  inadmitir la demanda de casación  interpuesta   por  la  defensa  contra  la  sentencia  que  dictó el 28  de  marzo  del mismo año el  Tribunal  Superior  de  Antioquia,  a  través   de   la   cual  revocó   la   sentencia   absolutoria   emitida  el  2  de  marzo  de  2005 por el  Juzgado     Primero  Penal       del       Circuito      Especializado        del  citado  departamento  y, en su lugar,  condenó  a  LAURA EMILSEN  ÁLVAREZ  CUARTAS a la pena  principal  de  450 meses de  prisión   y   a   la   accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos    y    funciones    públicas    por    el  término    de   20   años,   como   determinadora  de     los           delitos  de  homicidio  agravado  y  porte  ilegal  de  armas  de  defensa  personal.   

         En   el   auto  admisorio  se  consignó  la  siguiente     afirmación:     “Por  último,  ha  de  señalarse que revisada la actuación, no se  observó  la  presencia de ninguna de las hipótesis que permitirían a la Corte  obrar   de   oficio   de   conformidad  con  el  Art.  216  de  la  Ley  600  de  2000”.   

La      sentenciada     ÁLVAREZ   CUARTAS,   por  intermedio  de  apoderado especial, solicitó la revisión del mencionado proceso.   

Repartida la demanda, se corrió traslado de  la  actuación  a  los  doctores  JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA, ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO,  SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ,  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS,  YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS  y  JAVIER  ZAPATA ORTÍZ, Magistrados que participaron en la  aprobación  de  la  decisión  adoptada  por  la  Sala,  quienes  se declararon  impedidos  con fundamento en las causales previstas en los artículos 99.6 y 228  de  la  Ley  600  de 2000, para intervenir en la discusión y decisión que deba  proferirse dentro de esta acción de revisión.   

          Por  lo  anterior, en auto del 9 de marzo de 2009 se ordenó sortear  Conjueces   en   un   número   igual   a  los  Magistrados  que  se  declararon  impedidos.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

          El  punto  a  decidir consiste en determinar si constituye causal de  impedimento  para conocer de la acción de revisión la manifestación efectuada  en  el  auto  inadmisorio  de  la  demanda  de  casación,  en  el sentido de no  advertirse   vulneración   de   garantías   fundamentales   que   imponga   la  intervención oficiosa de la Corte.   

          Debe  reconocerse que la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema  de  Justicia  no  ha sido uniforme en el tratamiento del tema en cuestión, pues  en   algunas   oportunidades  ha  señalado  que  la  mencionada  manifestación  constituye  una  participación  anterior  que  compromete  el  criterio  de los  Magistrados  frente  al  nuevo asunto a decidir. Ejemplo de esta postura son las  decisiones  proferidas  el  7  de septiembre de 2006, radicación 25590, el 3 de  marzo  de  2008,  radicación  28715  y  el  22  de  agosto de 2008, radicación  29606.   

          En  otras  ocasiones  se  ha expresado que el proferimiento del auto  inadmisorio  de  la  demanda  de casación, así allí se exprese la afirmación  acerca  de  la  no  presencia  de  circunstancias  vulnerantes de las garantías  fundamentales,  no constituye motivo de inhibición, pues esa no es la decisión  objeto  de  la  acción  de  revisión,  amén  de  que  el  análisis sobre los  presupuestos  de  lógica  y  adecuada  sustentación  del  libelo casacional no  comporta  abordar  el  examen de los fundamentos fáctico o jurídicos del fallo  de  segunda  instancia. Tal criterio se prohijó, entre otras decisiones, en los  autos  del  14  de julio de 2008, radicación 29916 y del 19 de febrero de 2009,  radicación 30917.   

          Pues  bien, en orden a fijar una postura con vocación de superar la  discrepancia  jurisprudencial  subsistente al respecto, debe la Sala señalar lo  siguiente:   

          El    artículo    228   de   la   Ley   600   de   2000   establece  textualmente:   

          “No  podrá  intervenir en el trámite y  decisión        de        esta        acción1  ningún  Magistrado  que haya  suscrito      la     decisión     objeto     de     la     misma”.   

          Atendido  el  carácter taxativo de las causales de inhibición y la  exigencia  de  su interpretación restrictiva, habida consideración de tratarse  de  motivos  excepcionales  para  separar  a  los  funcionarios  judiciales  del  conocimiento  de  los  asuntos que están sometidos a su definición2   

,  resulta  claro  que  no  encaja  en  la  estructura  normativa  de  la  causal  especial  de impedimento en comentario la  hipótesis  de  participar  en  el  proceso  mediante  el proferimiento del auto  inadmisorio  de  la  demanda  de  casación,  porque  el objeto de la acción de  revisión  no  será esa decisión sino la sentencia respectiva o la resolución  de  preclusión  de  la  instrucción,  en  los  casos  señalados  en  la  ley.   

          No  obstante, no escapa a la Sala que el fundamento de la mencionada  causal  de  impedimento  es impedir que quien suscribe el pronunciamiento objeto  de  la  acción  de revisión participe e intervenga en su trámite y decisión,  independientemente  de  los  fundamentos  fácticos y jurídicos invocados en el  respectivo  libelo, de manera que será motivo de separación de su conocimiento  el  participar de esa forma en el proceso, así se alegue un aspecto objetivo no  debatido  al  momento  de  emitirse  el  fallo,  como  el  hecho  de  operar  la  prescripción  con posterioridad a su proferimiento, o se invoque como motivo de  revisión  un  aspecto  no  considerado  al  momento  de  definirse  la  segunda  instancia, como sería la aparición de un hecho o prueba nueva.   

          En  otras  palabras,  el  propósito  del  legislador al estatuir la  causal  especial de impedimento se encaminó a garantizar que el criterio de los  funcionarios  en  quienes  queda  radicada  la  tarea  de  pronunciarse sobre la  demanda   de   revisión   esté   desprovista  de  cualquier  contaminación  o  prevención  derivada  de su participación en la adopción de la sentencia o de  la  preclusión  de  la instrucción, que perturbe su ánimo y, en consecuencia,  le impida decidir en forma imparcial y objetiva.   

          En  esas  condiciones, considera la Sala que el tema relacionado con  la  manifestación  efectuada  en el auto inadmisorio de la demanda acerca de no  advertirse  vulneración  de  garantías  fundamentales debe examinarse a la luz  del  propósito  que persiguió el legislador para establecer la causal especial  de  impedimento,  es  decir,  confiar  el  trámite y decisión de la demanda de  revisión  en  funcionarios  ajenos  a  cualquier intervención sustancial en el  asunto  que motiva la invocación de esa excepcional acción, sin importar si el  tema  objeto  del  libelo haya sido o no abordado, en concreto, en el pretérito  pronunciamiento.   

          Desde  luego, ya se dijo que tal situación no configura en rigor la  causal  de  inhibición  prevista  en el artículo 228 de la Ley 600 de 2000. No  obstante,  para la Sala de allí sí surge concurrente la causal 4ª contemplada  en  el  artículo  99  ibídem,  en  la  hipótesis de manifestar el funcionario  judicial  “su  opinión  sobre el asunto materia del  proceso”.   

          Sobre  el antes mencionado motivo impediente la jurisprudencia de la  Corte  ha  dicho  que  su  configuración  ocurre  cuando la opinión se expresa  extraprocesalmente,  situación  que, ciertamente,  encuentra cabida cuando  el   criterio  se  emite  en  un  proceso  diverso,3  como  acontece en el presente  caso,  pues  la acción de revisión constituye una actuación procesal distinta  de  aquella que culminó con la sentencia condenatoria objeto de esa acción. De  ahí  que  deba  descartarse  la  causal  6ª de impedimento, pues si bien ésta  erige  como  motivo  de  separación  la participación anterior del funcionario  judicial,  la  norma  exige  que esa intervención se haya dado dentro del mismo  proceso.   

Ahora  bien, también tiene dicho la Sala de  Casación  Penal  que la opinión extraprocesal estructurante del impedimento es  aquel  concepto  que  resulta  vinculante  frente  al nuevo asunto sometido a la  decisión  del  funcionario.  Así,  en  auto del 7 de marzo de 2007 expresó la  Corporación lo siguiente:   

“(L)o que obliga a aceptar la circunstancia  de  inhibición  es  que  el  funcionario  haya  incurrido,  con ocasión de sus  funciones,  en  pronunciamientos anticipados acerca de aspectos sustanciales que  …  constituyen auténticos  actos  de  prejuzgamiento, que implican compromiso indiscutible de su criterio y  pretermiten   su   imparcialidad  para  resolver  el  asunto  futuro”4.   

          Para  la Sala, la manifestación efectuada en el auto inadmisorio de  la   demanda,  en  el  sentido  de  no  advertirse  vulneración  de  garantías  fundamentales  constituye  un aspecto trascendental, pues de esa forma, a partir  del  conocimiento y estudio integral de la actuación, se refrendó la legalidad  del  trámite  surtido en las instancias, así como del mismo fallo condenatorio  que  es ahora objeto de acción de revisión, motivo por el cual se trata de una  opinión  anticipada  con  suficiente  capacidad  para  perturbar  el  ánimo de  quienes la emitieron.   

Por tal tazón, obligado resulta concluir que  el  criterio  de  los  Magistrados  que  participaron  en  la  aprobación de la  decisión  inadmisoria  quedó  comprometido  y  su  imparcialidad afectada para  pronunciarse  en  torno a la demanda de revisión presentada contra la sentencia  de  segunda  instancia  en  la cual se condenó a LAURA  EMILSEN ÁLVAREZ CUARTAS.   

          En  consecuencia, se declarará fundado el impedimento expresado por  los  Hs.  Magistrados  JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA, ALFREDO GÓMEZ QUINTERO,  SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ,  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS,  YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS y JAVIER ZAPATA ORTÍZ.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA,  SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

          1.        ACEPTAR  los  impedimentos  declarados por  los  Hs.  Magistrados  JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA, ALFREDO GÓMEZ QUINTERO,  SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ,  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS,  YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS  y  JAVIER ZAPATA ORTÍZ, de conformidad con las razones consignadas en  la anterior motivación.   

2.               SEPARAR,  en  consecuencia,  del conocimiento del presente asunto, a los Magistrados cuyos  impedimentos se aceptan.   

Comuníquese y cúmplase.  

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Magistrada   

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ           AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ GUZMÁN                                        Magistrado                                            Magistrado   

                    

LUIS       BERNARDO       ALZATE  GÓMEZ                 ALFONSO DAZA GONZÁLEZ   

                     Conjuez                                                    Conjuez    

JUAN        CARLOS       FORERO  RAMÍREZ                     MAURICIO LUNA VISBAL   

                 Conjuez                                                                                               Conjuez   

WILLIAM   MONROY   VICTORIA                  LUIS   GONZALO   VELÁSQUEZ  POSADA                                                                                                                    

       Conjuez                                      Excusa        justificada        –  Conjuez   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

1  La  norma se refiere a la acción de revisión.   

2  Según  máxima  de hermenéutica jurídica, las excepciones deben interpretarse  en  forma  estricta.  En  ese  sentido,  la Sala ha dicho (ver en auto del 24 de  enero  de  2007,  radicación 2667) que las causales de impedimento no se pueden  extender a casos no reglados de manera precisa.   

3 Cfr.  Auto citado.   

4  Radicación 26853.     

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