32643(09-11-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     n.°  32643   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No.349  

Bogotá  D. C., nueve (9) de noviembre de dos  mil nueve (2009).   

VISTOS  

Sería  el  caso  que la Sala se pronunciara  acerca  del cumplimiento de los requisitos de lógica y adecuada fundamentación  del  recurso  de  casación  que  por  vía excepcional intentó la defensora de  MARTHA LUCÍA GÓMEZ CUELLAR,  de  no  ser  porque  se  observa  que,  luego  del  fallo  de  segundo grado, se  configuró  el  fenómeno de la prescripción de la acción penal derivada de la  conducta  punible  de  lesiones  personales  en modalidad culposa, en razón del  cual fue condenada ésta en primera y segunda instancia.   

ANTECEDENTES  

1.  La  presente  investigación  se  inició  con  base  en el accidente de tránsito ocurrido en  Cali  (Valle), el 18 de mayo  de  2002,  a eso de la 1:10 p. m., cuando MARTHA LUCÍA  GÓMEZ  CUELLAR conducía de sur a norte el automóvil  de  placa CAS-865 por la calle  52,  y  al  llegar  al cruce con la carrera 10ª giró a la izquierda provocando  que  contra  su  rodante  colisionara  la  motocicleta  en  la que se desplazaba  Arnulfo   García   Porras,   quien  a  consecuencia  de  las  lesiones  sufrió  perturbación funcional permanente del órgano de la locomoción.   

2.   Por   los  anteriores    hechos,    tras    la    vinculación    legal   de   GÓMEZ  CUELLAR,  el  30  de septiembre de  2003  la  Fiscalía General de la Nación le profirió resolución de acusación  en  calidad de autora de la conducta punible de lesiones personales culposas, de  acuerdo  con  los artículos 111, 114-2° y 120 de la Ley 599 de 2000, pliego de  cargos  que,  luego  de  corregirse  el  trámite de notificación, adquirió  firmeza  material  el  21  de  junio  de 20041.   

3. El 16 de julio de  2004  asumió  el conocimiento de la causa el Juzgado Primero Penal Municipal de  Cali,  despacho  en  el  que  hasta  el  23 de enero de 2009 se le puso fin a la  primera  instancia,  con  sentencia  condenatoria  contra la acusada, de la cual  apeló            su            defensora2.   

4.  La  actuación  llegó  el  25 de febrero de 2009 al Juzgado Cuarto Penal del Circuito a efectos  de  decidir  la  alzada,  siendo  ésta  resuelta  por  el titular el 22 de mayo  siguiente  en  el  sentido  de  confirmar  la sentencia recurrida, decisión que  alcanzó  ejecutoria apenas formal el 25 de junio del mismo año, dado que antes  de  esa  fecha la apoderada de la acusada interpuso el recurso extraordinario de  casación       por      vía      discrecional3,  trámite  en razón del cual  el proceso arribó a esta Sala el pasado 15 de septiembre.   

CONSIDERACIONES  

1.  Acerca  del  fenómeno  jurídico de la prescripción de la acción penal, tiene precisado la  jurisprudencia de la Corte que:   

“La prescripción  desde  la  perspectiva  de  la  casación,  puede  producirse:  a)  antes  de la  sentencia  de  segunda  instancia;  b)  como  consecuencia  de  alguna decisión  adoptada  en  ella con repercusión en la punibilidad; o, c) con posterioridad a  la   misma,  vale  decir,  entre  el  día  de  su  proferimiento  y  el  de  su  ejecutoria.   

“Si  en las dos  primeras  hipótesis  se  dicta  el fallo, su ilegalidad es demandable a través  del  recurso de casación, porque el mismo no se podía dictar en consideración  a  la pérdida de la potestad punitiva del Estado originada en el transcurso del  tiempo.   

“Frente  a  la  tercera  hipótesis  la  solución  es diferente. En tal evento la acción penal  estaba  vigente  al  momento de producirse el fallo y su legalidad en esa medida  resulta  indiscutible  a  través  de la casación, porque la misma se encuentra  instituida  para  juzgar  la  corrección  de  la  sentencia  y  eso  no incluye  eventualidades  posteriores,  como  la  prescripción de la acción penal dentro  del término de ejecutoria.   

“Cuando  así  sucede,  es deber del funcionario judicial de segunda instancia o de la Corte si  el  fenómeno  se  produce  en  el  trámite  del recurso de casación, declarar  extinguida  la  acción  en  el  momento  en  el  cual  se  cumpla  el  término  prescriptivo,  de  oficio  o  a  petición  de  parte. Pero si no se advierte la  circunstancia  y  la  sentencia alcanza la categoría de cosa juzgada, la única  forma  de  remover  sus  efectos  e invalidarla es acudiendo a la segunda de las  causales    que   hacen   procedente   la   acción   de   revisión”    4.   

En el asunto examinado, la síntesis procesal  consignada   en   precedencia   permite   advertir,   sin   dificultad,  que  la  prescripción  de  la  acción  penal respecto del delito objeto de acusación y  juzgamiento,  se  configuró  mientras  corría  el término de ejecutoria de la  sentencia   de   segunda   instancia,   luego,  de  conformidad  con  la  citada  jurisprudencia    le    corresponde    a   la   Corte   adoptar   la   decisión  pertinente.   

2.  Entrando  en  materia,  debe  puntualizarse que de conformidad con el artículo 83 del Código  Penal  vigente para el momento de los hechos (Ley 599 de 2000), la acción penal  prescribe  en  un  tiempo  igual  al  máximo de la pena fijada en la ley, si es  privativa  de  la  libertad, pero en ningún caso ese lapso puede ser inferior a  cinco  (5) años, ni exceder de veinte (20), salvo que se trate de las conductas  punibles  de desaparición forzada, tortura y desplazamiento forzado, caso en el  cual el término máximo es de treinta (30) años.   

Según  la  misma legislación (artículos   84  y  86),  el  término  de  prescripción  empieza a contarse, para los delitos instantáneos, desde el día  de  su consumación, y en los tentados o permanentes, desde la perpetración del  último  acto;  éste  cómputo  de  tiempo  se interrumpe por la resolución de  acusación,       o       su       equivalente5,  debidamente  ejecutoriada, y  comienza  a correr de nuevo por un período igual a la mitad del señalado en la  norma  inicialmente  invocada,  pero  en ningún caso puede ser inferior a cinco  (5)    años,    ni    superior    a   diez   (10)6.   

3.  A la procesada  MARTHA LUCÍA GÓMEZ CUELLAR,  en  la resolución de acusación se le atribuyó la conducta punible de lesiones  personales  en  modalidad  culposa, de acuerdo con los artículos 111, 114-2° y  120  de  la  Ley  599  de  2000,  preceptos  en  cuya virtud la sanción máxima  prevista   para   el   comportamiento   delictivo   es   de   veinticuatro  (24)  meses.   

Con  el  fin de establecer el término de la  prescripción,  en  este  caso  a  partir  de la ejecutoria de la resolución de  acusación,  debe  tenerse  en  cuenta  que  no  obstante la magnitud de la pena  máxima,  de  conformidad  con  los  preceptos  atrás  mencionados,  durante el  juicio,  el lapso en el que opera el fenómeno extintivo de la acción penal, no  puede ser inferior a cinco (5) años.   

En  consecuencia,  como  la  resolución  de  acusación  alcanzó  ejecutoria  el  21  de  junio de  2004,  ello  significa que el tiempo mínimo señalado  por  la  ley  para que operara la prescripción de la acción penal en el juicio  por  la  conducta  punible  de  la  que  se  ocupó este proceso, se cumplió el  21  de  junio  de  2009,  es  decir,   durante   el   término  de  ejecutoria  de  la  sentencia  de  segunda  instancia.   

Lo  anterior, de acuerdo con lo puntualizado  al  inicio  de  estas  consideraciones, constituye razón suficiente para que la  Sala  proceda  a  declarar  la  prescripción de la acción penal derivada de la  conducta  punible  de  lesiones  personales culposas, prevista en los artículos  111,  114-2°  y  120  de  la  Ley 599 de 2000, y a ordenar, en consecuencia, la  cesación  del  procedimiento  seguido  contra  MARTHA  LUCÍA GÓMEZ CUELLAR.   

Aun  cuando  la  procesada  se  encuentra en  libertad,   el  juzgado  de  primera  instancia  realizará  las  anotaciones  y  cancelaciones  que se deriven de lo decidido en esta providencia, contra la cual  procede el recurso de reposición.   

4. Como durante el  trámite  del  juicio  pudo  presentarse una dilación de los términos, la cual  permitió  la  prescripción,  la  Sala dispondrá que se compulsen copias de la  actuación   con   destino   al   Consejo   Seccional   de  la  Judicatura  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  y  al  Consejo  Superior  de  la  Judicatura Sala  Disciplinaria para los fines que estimen pertinentes.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  LA    SALA   DE   CASACIÓN   PENAL   DE   LA   CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA,   

RESUELVE:  

1.  DECLARAR   prescrita   la  acción  penal  derivada  de  la  conducta  punible de lesiones personales culposas, prevista en  los  artículos  111,  114-2°  y  120  de  la  Ley  599  de  2000,  atribuida a  MARTHA     LUCÍA     GÓMEZ    CUELLAR.   

2.  ORDENAR, en consecuencia, la cesación del  procedimiento adelantado contra la mencionada procesada.   

3.  DISPONER  que  por  el  juzgado de primera  instancia se realicen las anotaciones y cancelaciones pertinentes.   

4.-  ORDENAR que la  Secretaría  de  la  Sala  compulse  las  copias con la finalidad y los destinos  indicados.   

Contra esta providencia procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese,  cúmplase  y  devuélvase  al  Despacho de origen   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                              SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                        Permiso   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  L.   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                            JORGE  LUÍS  QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                    JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1    Cuaderno    principal   de   la   etapa   instructiva,   folios  66-92.   

2  Ídem, folio 93, 240-250 y 253-267.   

3  Ídem, folios 271, 275-290, 295, 297 y 298 a 332.   

4  Sentencia  de  30  de  junio y auto de 8 de septiembre de 2004, Rad. Nº 18368 y  22588 respectivamente.   

5  En  los  delitos enjuiciados por el trámite de la Ley 906 de 2004, la prescripción  se  interrumpe  con la formulación de la imputación (artículo 6 de la Ley 890  de 2004).   

6  De  acuerdo  con  el artículo 292 de la Ley 906 de 2004, en los asuntos sometidos a  ese  régimen,  interrumpido el término de prescripción por la formulación de  la  imputación,  corre nuevamente por la mitad del señalado en el artículo 83  de  la  Ley  599  de  2000,  pero  en  todo  caso  no  puede ser inferior a tres  años.     

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