32495(20-01-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n° 32495  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

          Magistrado Ponente:   

          DR. ALFREDO GOMEZ QUINTERO   

          Aprobado Acta No. 7   

Bogotá D.C., veinte (20) de enero de dos mil  diez (2010)   

VISTOS  

De conformidad con el artículo 500 de la Ley  906  de  2004,  conceptúa  la  Corte la solicitud de extradición del ciudadano  colombiano      JAVIER     LEONARDO     HERNÁNDEZ  PARRA,  identificado  con  la  cédula  de ciudadanía  número  80 360 432, elevada por el Gobierno de los Estados Unidos de América a  través  de su Embajada en Colombia, requerido en extradición por tener vigente  una  resolución  de  acusación  dictada  por la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito  Medio  de  la  Florida, por delitos relacionados con  narcóticos.   

ANTECEDENTES  

JAVIER LEONARDO HERNÁNDEZ PARRA  es  requerido  para que comparezca en juicio por delitos federales  de  narcotráfico  atendiendo  a  la resolución de acusación número 8:08 – CR  –  154  –  T –  27 MSS dictada el 3 de abril de 2008  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Medio de la  Florida.   

El Gobierno de los Estados Unidos de América  a  través  de  su Embajada en Colombia elevó la solicitud de captura con fines  de  extradición mediante la nota diplomática número 3262 del 1° de diciembre  de 2008.   

Atendiendo a la petición, el Fiscal General  de  la  Nación  profirió la resolución de captura el 29 de diciembre de 2008,  que  se  hizo  efectiva  el  4  de  junio  de  2009 por Agentes del Departamento  Administrativo  de Seguridad;  en la actualidad, el ciudadano solicitado se  encuentra  privado  de  su libertad en la penitenciaría de máxima seguridad de  Cómbita    –   Boyacá  – Colombia.   

La Embajada de los Estados Unidos formalizó  la  solicitud  de  extradición  con la nota diplomática número 1776 del 28 de  julio  de  2009.   (Folios  111  –  114), en la que refiere que la persona requerida deberá responder  en  juicio criminal por concierto para poseer con intención de distribuir cinco  (5)  kilogramos  o más de cocaína, concierto para distribuir, y concierto para  importar  a  los  Estados  Unidos  cinco  (5)  kilogramos  o  más  de cocaína,  conductas  que  vienen  sucediendo  de  manera  permanente desde el año de 1990  hasta  aproximadamente el 2005;  sin embargo, precisó que el fundamento de  la  acusación  es  por  conductas  sucedidas  “con  posterioridad  al  17  de  diciembre  de  1997,  cuando se modificó la Constitución Política de Colombia  para hacer posible la concesión de extradición de nacionales”.   

La petición fue remitida mediante oficio No.  OAJ.E.  1546 del 29 de julio de 2009 por el Jefe de la Oficina Asesora Jurídica  del  Ministerio de Relaciones Exteriores al Ministro del Interior y de Justicia,  señalando  que no existe Convenio de extradición entre los Estados Unidos y la  República  de  Colombia,  por  lo que es procedente obrar de conformidad con el  ordenamiento procesal penal colombiano.   

Con   oficio   No.   OFI  09  –  28373  DVJ  0300 del 24 de agosto de  2009  el  señor Viceministro del Interior y de Justicia envió los antecedentes  a  la  Sala Penal de la H. Corte Suprema de Justicia, con la finalidad de que la  Corporación emita el correspondiente concepto.   

1)   Los  hechos  referidos  en la nota  diplomática   

“La  investigación ha revelado que desde  aproximadamente  mediados  de  los años 1990 hasta aproximadamente el 2005, los  fugitivos      JAVIER     LEONARDO     HERNÁNDEZ  PARRA y Jorge Luis Pérez Vega estuvieron activamente  involucrados  en  facilitar  y organizar la compra y el transporte de múltiples  cientos   de   kilogramos   de   cocaína   desde  Colombia  hasta  los  Estados  Unidos.   La  evidencia  indica  que  HERNÁNDEZ  PARRA   era   un  organizador  importante  de  estos  despachos   de  cocaína,  invertía  directamente  en  ellos  junto  con  otras  personas,  y  suministraba  financiación  para  la compra de la cocaína;   Pérez   Vega   era   uno   de   los  asociados  de  confianza  de  HERNÁNDEZ  PARRA,  quien asistía en la  coordinación  y  el  suministro  de  apoyo  logístico  para las operaciones de  contrabando  de narcóticos.  La evidencia contra ellos incluye, pero no se  limita  a,  información  suministrada por numerosos testigos que cooperan en el  caso.   

Cargamentos   de  múltiples  cientos  de  kilogramos  de  cocaína  se  obtenían  por  la  organización  de  tráfico de  narcóticos  en  Colombia  y  se cargaban en botes o aviones para transportarlos  fuera   del   país.   Los  cargamentos  generalmente  eran  ingresados  de  contrabando   en  los  Estados  Unidos  vía  el  Mar  Caribe  o  a  través  de  México.   Una  vez  en  los Estados Unidos, la cocaína era distribuida en  varios   lugares,   incluyendo   los   estados   de   Florida,   Nueva   York  y  Tennessee.   La  distribución de la cocaína en los Estados Unidos generó  millones  de  dólares  de  los  Estados Unidos en utilidades provenientes de la  venta de tales narcóticos”.   

2)  Los cargos – acusación del Tribunal  requirente   

De   conformidad  con  la  resolución  de  acusación   número   8:08   –   CR  –  154  – T – 27  MSS  dictada  el 3 de abril de 2008 por la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Medio  de  la  Florida,  División Tampa, los cargos son los  siguientes:   

“Los  Estados  Unidos de América vs. …  JAVIER LEONARDO HERNÁNDEZ,  alias “Canelo”…   

El   gran  Jurado  formula  la  siguiente  acusación:   

Cargo uno:  

Comenzando en una fecha desconocida, pero no  después   de   aproximadamente   mediados  de  la  década  de  1990,  y  hasta  aproximadamente  el  año  2005, en El Distrito Intermedio de Florida y en otros  lugares,   JAVIER   LEONARDO  HERNÁNDEZ,  alias  “Canelo”  y…,  a  sabiendas  y  voluntariamente  se  combinaron,  conspiraron  y acordaron entre sí y con otras personas conocidas y  desconocidas  por  el  Gran Jurado, (para)  poseer  con  la  intención  de distribuir y distribuir cinco (5)  kilogramos   o   más  de  una  mezcla  o  sustancia  contentiva  de  cantidades  detectables  de cocaína, una sustancia controlada de la Lista II, en violación  de   la   Sección   841(a)(1)  del  Título  21  del  Código  de  los  Estados  Unidos.   

Todo  esto constituye una violación de las  secciones  846.,  841(b)(1)(A)(ii)  del  Título  21  del  Código  Penal de los  Estados Unidos.   

Cargo dos:  

Comenzando en una fecha desconocida, pero no  después   de   aproximadamente   mediados  de  la  década  de  1990,  y  hasta  aproximadamente   el   año   2005,  JAVIER  LEONARDO  HERNÁNDEZ,  alias “Canelo” y…, los acusados en  esta  causa,  quienes  serán  llevados  inicialmente a los Estados Unidos en un  lugar  dentro  del Distrito Intermedio de Florida, a sabiendas y voluntariamente  se  combinaron, conspiraron y acordaron entre sí y con otras personas conocidas  y  desconocidas por el Gran Jurado, (para)  distribuir  cinco (5) kilogramos o más de una mezcla o sustancia  contentiva  de  cantidades  detectables de cocaína, una sustancia controlada de  la  Lista  II, con el conocimiento y la intención de importar ilegalmente dicha  sustancia  a los Estados Unidos, en violación de la Sección 959 del Título 21  del Código Penal de los Estados Unidos.   

Todo  esto constituye una violación de las  secciones  963  y  960(b)(1)(B)(ii)  del  Título  21  del  Código Penal de los  Estados Unidos.   

Cargo tres.  

Comenzando en una fecha desconocida, pero no  después   de   aproximadamente   mediados  de  la  década  de  1990,  y  hasta  aproximadamente  el  año  2005, en el Distrito Intermedio de Florida y en otros  lugares,   JAVIER   LEONARDO  HERNÁNDEZ,  alias “Canelo” y…, los acusados en esta causa, a sabiendas  y  voluntariamente  se combinaron, conspiraron y acordaron entre sí y con otras  personas   conocidas   y   desconocidas   por   el   Gran  Jurado,  (para)  importar  a  los Estados Unidos,  desde  un  lugar  en  el extranjero, cinco (5) kilogramos o más de una mezcla o  sustancia  contentiva  de  cantidades  detectables  de  cocaína,  una sustancia  controlada  de  la  Lista  II,  a  sabiendas  y  con  la intención de que dicha  sustancia  sería  importada  ilegalmente a los Estados Unidos, en violación de  la  Sección  952(a)(2)  del  Título  21  del  Código  Penal  de  los  Estados  Unidos.   

Todo  esto constituye una violación de las  secciones  963  y  960(b)(1)(B)(ii)  del  Título  21  del  Código Penal de los  Estados Unidos…”.   

3)   Legislación  penal de los Estados  Unidos   

Con la solicitud, el país requirente aportó  copia  de  las  normas penales del Código de los Estados Unidos que fundamentan  los cargos (Anexo Prueba A):   

Título  18, Código de los Estados Unidos,  Sección     3282.     Delitos    sin    pena    de    muerte,    ley    de  prescripción.   

Título  18, Código de los Estados Unidos,  Sección 812.  Lista de sustancias controladas, Lista II.   

Título  21  del  Código  de  los  Estados  unidos,   Sección  841(A).   Actos  prohibidos..  fabricar,  distribuir  o  dispensar,  o  poseer  con la intención de fabricar, distribuir o dispensar una  sustancia controlada.   

Título  21  del  Código  de  los  Estados  unidos, Sección 846.  Tentativa y concierto.   

Título  21, Código de los Estados Unidos,  Sección 853.  Extinción penal del derecho de dominio.   

Título  21, Código de los Estados Unidos,  Sección 952.  Importación de sustancias controladas.   

Título  21, Código de los Estados Unidos,  Sección  959.   Fabricación  o  distribución  con  fines de importación  ilícita.   

Título  21, Código de los Estados Unidos,  Sección 960.  Las penas.   

Título  21, Código de los Estados Unidos,  Sección 963.  Tentativa y concierto.   

Título  21, Código de los Estados Unidos,  Sección 970.  Extinción penal del derecho de dominio.   

4.            Actuación  ante  la  Corte  Suprema  de  Justicia   

Por  auto  del  10 de septiembre de 2009, la  Sala  reconoció  el  defensor  de  confianza  designado  por  el  solicitado en  extradición  y  dispuso el traslado para petición de pruebas (folio 14);   De  conformidad  con la solicitud de la defensa, por auto del 11 de noviembre de  2009  la  Sala  ordenó  establecer si en los sistemas de información oficiales  aparecen  antecedentes  judiciales  “decisiones en firme con carácter de cosa  juzgada,  por  los  mismos hechos” (narcotráfico) en contra del solicitado en  extradición  (Folios  24 –  42),    con    resultados    negativos.    (Cfr.    folios    49    – 54).   

5.  Alegatos de Conclusión  

5.1.   El  defensor técnico consideró  que  las  conductas  objeto  de  solicitud  de  extradición  se remontan a unas  actividades  de  narcotráfico que sucedieron “para los años de 1990” y que  desde  esa  época  a  la actual operaría la caducidad o la prescripción de la  acción penal en contra del acusado.   

Manifestó igualmente que la extradición del  señor  Hernández  Parra  es  contraria  a  la  Constitución  Política y al principio de reciprocidad de los  tratados  internacionales,  porque  el  gobierno  extradita  a  sus  nacionales,  mientras  que nunca formula solicitudes de la misma naturaleza a las autoridades  de  los  Estados  Unidos,  siendo  el  narcotráfico  un  flagelo  de  carácter  internacional.   

Manifestó  finalmente  que  existen  serias  dudas  sobre  la identidad de la persona requerida, y que la vinculación de los  Agentes   del   Departamento   antidrogas   (D.E.A.)  a  un  proceso  penal  por  narcotráfico  en  los Estados Unidos contra el solicitado se hizo con el fin de  dar    resultados   positivos   por   parte   de   los   funcionarios   de   ese  Estado.   

Pidió a la Sala emitir concepto negativo al  pedido de extradición.  (Folios 62 – 64).   

5.2.  La Procuraduría Delegada para la  Casación  Penal  sostuvo que se acredita la validez formal de la documentación  aportada,  que  no hay duda de la identidad del requerido, que las conductas que  motivaron  la  petición  de  extradición  también  están  incriminadas en el  código  penal  colombiano  y que corresponden con los delitos de concierto para  delinquir  y  tráfico, fabricación y porte de estupefacientes;  precisó,  además,  que  el requerido sólo registra antecedentes penales por conductas de  hurto y porte ilegal de armas.   

Con  fundamento  en  ello,  la  Procuradora  Delegada  consideró  que  el  concepto  de  la  Sala Penal debe ser favorable y  solicitó  requerir  al Gobierno Nacional para que condicione la concesión a la  exclusión   de   la  pena  de  muerte,  de  los  tratos  inhumanos,  crueles  o  degradantes.     (Folios   71   – 80)   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1.   Al  no  existir  tratado  de  extradición entre el país solicitante y la República de  Colombia,  tal  como  lo expresó el señor Jefe de la Oficina Asesora Jurídica  del  Ministerio de Relaciones Exteriores (oficio No. OAJ.E. 1546 del 29 de julio  de  2009),  se  aplica  la  ley  procesal penal en este trámite.  Como las  conductas  objeto  de  imputación  se cometieron, unas con anterioridad y otras  con  posterioridad  a  la entrada en vigencia del nuevo Código de Procedimiento  Penal1  (a  partir  del  1°  de  enero  de  2005;   Conc.  Art.  530  ib.).   Por ello, la Corte emite concepto de conformidad con lo establecido  en los artículo 501 y 502 ib.   

2.    La  extradición   de  ciudadanos  nacionales  es  permitida  por  la  Constitución  Política,  por  delitos cometidos en el exterior, considerados como tales en la  legislación  penal  colombiana,  salvo  que se trate de delitos políticos o de  hechos  cometidos antes de la  vigencia  del  Acto  Legislativo  número  1  de  1997  (Diario Oficial No. 43.195 del 17 de diciembre de 1997).   

Las imputaciones dan cuenta que los hechos  sucedieron  desde  “aproximadamente  mediados de la  década   de   1990,   y   hasta   aproximadamente   el   año  2005”,   por   tal   razón,   la   Sala  anticipa  que  emitirá  concepto  NEGATIVO  al  pedido de extradición por hechos  sucedidos   con   anterioridad   al   17  de  diciembre  de  1997,  porque   antes   de  a  esa  fecha  no  estaba  autorizada  por  la  Constitución     Política     la     extradición     de     nacionales    por  nacimiento.   

3.    La   validez   formal  de  la  documentación  presentada  por  el  país solicitante  (art. 495 de la Ley  906 de 2004):   

El  gobierno  requirente  acompañó  la  solicitud con los siguientes documentos:   

Copia  de  la  resolución     de     acusación     número    8:08    –    CR    –     154     –    T    –  27 MSS dictada el 3 de abril de 2008  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Medio de la  Florida,  División  Tampa,  (Prueba  B);   copia  de  la  orden de captura  expedida    contra    JAVIER   LEONARDO   HERNÁNDEZ  (Prueba  C);   copia  de  las  disposiciones  del  Código  Penal  de  los  Estados  Unidos relativas a los cargos contenidos en la  acusación  (Prueba  A);   Declaraciones  juradas  de  W.  Stephen Muldrow,  Fiscal  Auxiliar  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Medio de la Florida,  asignado  a  la  Sección de Narcóticos de la oficina del Fiscal Federal de los  Estados    Unidos    (folios    66   –   73)  y  del  señor  Ángelo  R.  Morales,  Agente  Especial  del  Departamento  Antidrogas  de  los Estados Unidos (DEA) (Prueba D), rendidas el 8  de  julio de 2009 ante un Juez Magistrado de los Estados Unidos para el Distrito  Intermedio  de  Florida;   copia  de  la  fotografía,  de la solicitud del  pasaporte  y de la cédula de ciudadanía expedida a nombre del ciudadano pedido  en extradición (Prueba E.)   

Esos  documentos fueron certificados el 17  de    julio    de    2009   por   el   señor   Thomas   Burrows,   Director   Asociado   de  la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal,  del Departamento de Justicia de los Estados Unidos de  Norteamérica,  quien  afirmó  que  copia  fiel  de  ellos  se mantienen en los  archivos  oficiales  del  Departamento  de  Justicia  en  Washington.  (Fl.  74).   

El  mismo  día, el señor Eric. H. Holder,  Jr.,  Procurador  de  los Estados Unidos, certificó que efectivamente el señor  Thomas Burrows se desempeña  en  el  cargo  de  Director  Asociado  de la Oficina de Asuntos Internacionales,  División  de  lo  Penal,  del Departamento de Justicia de los Estados unidos de  Norteamérica (Fl. 75)   

La documentación que sustenta la solicitud  fue  avalada  por la señora Hillary Rodham Clinton, Secretaria de Estado de los  Estados  Unidos,  quien la autenticó el 20 de julio de 2009 y le fijó el sello  del   Departamento   de  Justicia  de  los  Estados  Unidos   (Fls.  108  y  109)   

Los  antecedentes fueron presentados por el  señor  Patrick  O  Hatchett, el 22 de julio de 2009 ante el Cónsul de Colombia  en  la  ciudad  de  Washington,  quien  firmó  y  remitió  el  antecedente  al  Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia (Fl.  110)   

En  ese  orden,  los  documentos  públicos  otorgados  en  un  país  extranjero  por  uno  de  sus  funcionarios  o  con su  intervención,  presentados  debidamente  autenticados  por  el cónsul o agente  diplomático  de  la  República (o, en su defecto, por el de una nación amiga)  hacen   presumir  que  se  otorgaron  de  acuerdo  con  la  ley  del  respectivo  país.   (Cfr. artículo 259 del Código de Procedimiento Civil, modificado  por el Decreto 2282 de 1989)   

Por  ello, la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema de Justicia encuentra que la documentación aportada por el país  requirente es formalmente válida.   

4.           La  identidad del solicitado.   

En la nota diplomática que materializó la  solicitud  se  dio  cuenta  que  el  ciudadano  JAVIER  LEONARDO  HERNÁNDEZ,  alias “Canelo” es ciudadano  de  Colombia,  nacido  el  31  de  diciembre  de  1953,  portador  de la cédula  colombiana  No.  80  360  432;   aportó  además,  los siguientes datos de  consulta  del  sistema  “Prometeo”  de la Registraduría Nacional del Estado  Civil:   

Apellidos:                             Hernández Parra   

Nombres:                             Javier           Leonardo.   

F. de nacimiento:         31/12/1953   

Lugar:                                            Santafe de Bogotá   

Grupo sanguíneo:         0+   

Estatura:                             1,69 (Cfr. Folios 76).   

La misma identidad refirió en el momento de  la  captura  el 4 de junio de 2009 (Fls. 29 y 30), y el cotejo dactilar reportó  que  coincide  con  el  reporte  que lleva la Registraduría Nacional del Estado  Civil,  según  informe  de  dactiloscopia  del  Departamento  Administrativo de  seguridad, del 4 de julio de 2009, folios 22 y 23).   

Similar  información  aparece  en el   poder  que  otorgó  a  su  defensor  de  confianza (folio 12 del cuaderno de la  Corte).   

A  partir  de  ello concluye la Sala que la  identidad    del    solicitado   en   extradición   se   encuentra   acreditada  totalmente.   

5.     Principio   de   la   doble  incriminación.   

Tiene  por  objetivo  confirmar  que  las  conductas  que  se  imputan al requerido en el país solicitante también están  consagradas  como  delito en la ley penal colombiana y que tengan señalada como  pena  la de prisión, que en ningún caso sea inferior a cuatro (4) años;   además  de ello, exige determinar que por lo menos se  haya    dictado    en    el    exterior   resolución   de   acusación   o   su  equivalente”.  (Art. 493 ib.)   

Los  cargos  que  formula la resolución de  acusación   número   8:08   –   CR  –  154  – T – 27  MSS  dictada  el 3 de abril de 2008 por la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Medio de la Florida, División Tampa, (Prueba B), se adecuan  al  tipo  de concierto para delinquir, relacionado con el tráfico, fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  previsto  en  el artículo 340 modificado por el  artículo  8  de  la  ley  733  de  2002  y  modificado por la Ley 1121 de 2006,  artículo 19.   

Los  comportamientos  allí  referidos  de  combinarse  voluntariamente,  conspirar y acordar entre sí y con otras personas  para  poseer,  para  distribuir  y  para importar cocaína, sus sales, isómeros  ópticos   y   geométricos   y   sales   de   isómeros,  implican  adecuar  el  comportamiento  en  los  linderos  del  inciso segundo de la norma referida, que  establece  una penalidad de ocho (8) a dieciocho (18) años. (Cfr. artículo 493  del C. de P.P.).   

6.           Equivalencia de acusación de los Estados  Unidos con la acusación del sistema penal colombiano   

La  acusación suministrada por el gobierno  de  los Estados Unidos contiene una narración precisa en los aspectos fáctico,  jurídico   y   personal   de   los   comportamientos   investigados,   con  sus  circunstancias  de  lugar,  tiempo,  modo  que  los  especifican,  y  permite al  requerido   encarar   la   defensa   antes  de  que  se  profiera  sentencia  de  mérito.   

Se ha señalado en doctrina inalterable que  el  pliego  de  cargos  elevado  por  las  autoridades judiciales de los Estados  Unidos  de  Norteamérica  tiene  equivalencia  con  la  acusación  del sistema  procesal  penal  colombiano,  entendida  la  acusación  como  el  acto complejo  integrado  por  el  escrito de acusación y la respectiva formulación que de la  misma se hace en audiencia de juicio oral y público.   

El marco jurídico y fáctico que determina  el  juzgamiento,  implica que la acusación debe contener una narración precisa  en   los   aspectos  fáctico,  jurídico  y  personal  de  los  comportamientos  investigados,  con  un  completo  señalamiento  de las circunstancias de lugar,  tiempo,  modo  que  los  especifican,  y permitir al requerido asumir su defensa  antes de la sentencia.   

7.    El  defensor   de  confianza  alegó  que  las  conductas  objeto  de  solicitud  de  extradición  se  remontan  a  unas  actividades de narcotráfico que sucedieron  “para  los  años  de  1990” y que desde esa época a la actual operaría la  caducidad   o   la   prescripción   de   la   acción   penal   en  contra  del  acusado.   

En relación con ello, encuentra la Sala que  las  conductas  objeto  de  la  solicitud  vienen  siendo  ejecutadas  de manera  permanente  en  el  tiempo:  “Comenzando en una  fecha  desconocida,  pero  no después de aproximadamente mediados de la década  de   1990,   y   hasta   aproximadamente   el   año  2005” (se destaca), según  lo refiere cada uno de los cargos formulados.   

En  materia de prescripción de la acción,  si  bien habría algunas conductas en las que es dable discutir la prescripción  de  la  acción  penal, encuentra la Sala que tal controversia deberá encararla  el  acusado  al  interior del proceso penal en el país requirente y a la luz de  la  ley de prescripción (Título 18 del Código de los Estados Unidos, Sección  3282),  teniendo  en  cuenta  que sólo se requiere que se formule la acusación  formal  “…dentro  de  un  plazo de cinco años de  haberse  cometido el delito o los delitos”, y una vez  presentada  la  acusación formal, la ley de prescripción se suspende y deja de  contar  con  el  fin  de  evitar que el delincuente escape de la justicia.   (Cfr.  testimonio  de W. Stephen Muldrow, Fiscal Auxiliar de los Estados Unidos,  folios     66     –  73).   

Obsérvese simplemente que la resolución de  acusación  se  dictó  el 3 de abril de 2008 y que los hechos que se imputan al  acusado  se ejecutaron “hasta aproximadamente el año 2005”, es decir, antes  de  la prescripción de la acción penal que se interrumpió con la formulación  de los cargos.   

8.  Las condiciones que debe imponer el  gobierno si autoriza la extradición:   

Ante la eventual determinación positiva del  Gobierno  Nacional,  en  todo  caso respetando la órbita de su competencia como  supremo  director  de  las  relaciones  internacionales,  en  atención  de  las  recomendaciones  del  señor  Procurador  y  de  la  defensa, la Corte considera  pertinente   recordar   que  debe  someter  la  extradición  a  los  siguientes  condicionamientos al país requirente:   

Excluir  las  penas de muerte, la condena a  prisión  perpetua,  el sometimiento a desaparición forzada, torturas, tratos o  penas   crueles,   inhumanos   o   degradantes,  la  sanción  de  destierro,  o  confiscación   para   los   delitos  autorizados,  pues  esas  condenas  están  proscritas   del  ordenamiento  jurídico  colombiano  de  conformidad  con  los  fundamentos de la Constitución Política (artículos 11, 12 y 34).   

Recordar al país solicitante que el señor  JAVIER LEONARDO HERNÁNDEZ ha  permanecido   privado   de   libertad  por  virtud  de   este       trámite,      y      que      ese     término     debe  ser  tenido en cuenta como parte de  la    condena,    si   esa   fuere   la   determinación   del   Juez   que   lo  requiere.   

Igualmente  y  en  orden  a  garantizar los  derechos  fundamentales  de  la  persona  requerida,  si el Gobierno Nacional lo  considera  pertinente  debe  condicionar  la  entrega a que el Estado requirente  garantice  la  permanencia  en  el país extranjero y el retorno al de origen en  condiciones  de  dignidad y respeto por la persona humana en el evento de que el  extraditado  fuere  sobreseído,  absuelto,  declarado  no  culpable  o  eventos  similares,  incluso después de su liberación por haber cumplido la condena, en  razón  de  los  cargos  que  motivaron  la  solicitud de extradición y por los  cuales se concede.   

El  Gobierno  Nacional  debe condicionar la  entrega   del   señor   HERNÁNDEZ  PARRA  a  que se le respeten todas las garantías debidas a su condición  de  justiciable,  en  particular,  a  que tenga acceso a un proceso público sin  dilaciones  injustificadas,  a  que se presuma su inocencia, a que cuente con un  intérprete,  a  que  tenga un defensor designado por él o por el Estado, a que  se  le  conceda  el tiempo y los medios adecuados para que prepare la defensa, a  presentar  pruebas  y  controvertir  las  que  se  aduzcan  en  contra, a que su  situación  de  privación de la libertad se desarrolle en condiciones dignas, a  que  la  eventual  pena  que se le imponga no trascienda de su persona, a que la  sanción  pueda  ser  apelada ante un tribunal superior, a que la pena privativa  de  la  libertad  tenga  la finalidad esencial de reforma y readaptación social  (Artículos  29  de  la  Carta;  9 y 10 de la Declaración Universal de Derechos  Humanos;  5-3.6,  7-2.5,8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos;  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional de Derechos Civiles y Políticos).   

Igualmente, el gobierno debe condicionar la  entrega  a  que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  ofrezca  al ciudadano requerido posibilidades racionales y reales para  que  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos;  la  Constitución  Política  de  Colombia (artículo 42) reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e  intimidad,  lo  cual se refuerza con la protección adicional que a  ese  núcleo familiar le otorgan la Convención Americana sobre Derechos Humanos  (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos  (artículo 23).   

Finalmente,   como   los   cargos  de  la  resolución  de  acusación  dan  cuenta  de  hechos que sucedieron con   anterioridad   al   17   de   diciembre  de  1997         (desde        aproximadamente   mediados   de   la   década  de  1990,  y  hasta  aproximadamente   el   año   2005),  la  Sala  emite  CONCEPTO NEGATIVO al pedido  de  extradición  por los hechos ilícitos que sucedieron DESDE a mediados de la  década   de   1990,   HASTA  el  17  de  diciembre  de  1997  (A.L.  número  1  de  1997, Diario Oficial No.  43.195  del  17  de  diciembre de 1997), porque con anterioridad a esta fecha no  estaba    autorizada   en   Colombia   la   extradición   de   nacionales   por  nacimiento.   

En  relación  con  los  hechos  delictivos  sucedidos     con     posterioridad    al  17 de diciembre de 1997, al verificar  cumplidos  los requisitos del Código de Procedimiento  Penal  y  establecido que los acontecimientos imputados al solicitado ocurrieron  también  en  país  extranjero,  la  CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL emite CONCEPTO    FAVORABLE   al   pedido   de  extradición  del  ciudadano JAVIER LEONARDO HERNÁNDEZ  PARRA,  identificado  con  la  cédula  de ciudadanía  número  80 360 432 de Bogotá, elevada por el Gobierno de los Estados Unidos de  América a través de su Embajada en Colombia.   

COMUNÍQUESE esta  determinación  al ciudadano solicitado, a su defensor, al Ministerio Público y  al señor Fiscal General de la Nación para lo de sus competencias.   

Devuélvase  el expediente al Ministerio de  Justicia y del Derecho para lo de ley.   

MARÍA    DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                            SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

             

        ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO                         AUGUSTO                                J.                                IBAÑEZ  GUZMÁN                             

JORGE                          LUIS                          QUINTERO  MILANÉS                         YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                        

              

   JULIO  ENRIQUE                        SOCHA                       SALAMANCA                             JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1Cfr.  Concepto de extradición del 12/09/2006 Rad. núm. 25721     

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