32466(17-03-10)

2010

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso n.° 32466  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

                            Magistrado Ponente   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.  82   

Bogotá,  D.  C., diecisiete (17) de marzo de  dos mil diez (2010)   

VISTOS  

Cumplido el trámite previsto en el artículo  500  de  la ley 906 de 2004, procede la Sala a rendir el concepto que en derecho  corresponda  en  relación  con  la  solicitud de extradición de los ciudadanos  colombianos  YADER  JAÍR  CASTRO  HENAO  y  SAHÍD SÁNCHEZ ZULUAGA, presentada  mediante la vía diplomática por el Reino de España.   

ANTECEDENTES  

1. Con la Nota Verbal  273/2009  de  25  de julio de 2009, el Gobierno de España, por intermedio de su  Embajada  en  nuestro país, solicitó al Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia  las  detenciones  preventivas con fines de extradición de YADER JAÍR  CASTRO  HENAO,  SAHÍD  SÁNCHEZ  ZULUAGA y María del Pilar Moreno Blancas, que  fueron  ordenadas  por  el  Fiscal  General  de  la  Nación y materializadas en  relación  con  los  dos  primeros el 14 de julio y el 21 de septiembre del año  pasado, respectivamente.   

María del Pilar Moreno Blancas, por su parte,  fue  capturada en España, de acuerdo con la Nota Verbal 342/2009 de 3 de agosto  de  2009, por lo que la Fiscalía dispuso la cancelación de la orden de captura  correspondiente.   

2.  En esta última  Nota  Verbal,  la  embajada española formalizó la solicitud de extradición en  comento,  adjuntando  copia  del  auto  de 23 de junio de 2009, proferido por el  Juzgado  de Instrucción Número Dieciocho de Barcelona, en el que se dispuso la  captura  de  los colombianos YADER JAÍR CASTRO HENAO, SAHÍD SÁNCHEZ ZULUAGA y  María    del   Pilar   Moreno   Blancas   por   el   delito   de   asesinato  cometido  en  contra  de Félix  Martínez Touriño.   

3. Después de que el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores de este país conceptuara mediante oficio  OAJ.E.  1591 de 6 de agosto de 2009 que “el  Convenio  aplicable  al  presente  caso  es  la  Convención  de  Extradición  de  Reos  vigente entre los dos gobiernos, suscrita el 23 de julio  de  1892 y aprobada por ley 35 de 1892, y el Protocolo Modificativo del Convenio  de  Extradición,  hecho  en Madrid el 16 de marzo de 1999 y aprobado por la ley  876  de 2 de enero de 2004”,  el  expediente  fue remitido a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia para lo pertinente.   

4.  Garantizado  el  ejercicio  del  derecho  de  defensa,  agotada  la etapa probatoria y abierto el  término  para  alegar  de  que trata el artículo 500 de la ley 906 de 2004, se  pronunció  únicamente  la  representante  de  la  Procuraduría  General de la  Nación,  quien  solicitó  a  la  Corte  rendir concepto favorable acerca de la  petición  de  extradición,  pero con la exhortación al Gobierno Nacional para  que  advierta  de  manera  expresa  al  país requirente que juzgue mediante las  garantías  del  debido  proceso  a  YADER  JAÍR CASTRO HENAO y SAHÍD SÁNCHEZ  ZULUAGA;  que  además  les  garantice  las  condiciones  de regreso al país de  origen  una vez sean absueltos o paguen la condena que en derecho corresponda, y  que  en ningún momento los someta a tratos crueles, inhumanos y degradantes, ni  a   cualquier   otra   sanción   punitiva   o  restricción  prohibida  por  la  Constitución Política de Colombia.   

CONSIDERACIONES  

1. Cuestiones previas  

Según el artículo 35 de la Carta Política,  el   artículo  18  del  Código  Penal  y  el  artículo  490  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  la  extradición  se  puede conceder a los colombianos de  nacimiento,  de  acuerdo  con los tratados públicos o en su defecto con la ley,  por  delitos considerados como tales dentro de la legislación penal interna que  hayan  sido cometidos en el exterior a partir del 17 de diciembre de 1997, fecha  en  la  que entró a regir el acto legislativo que consagró el actual contenido  de la norma constitucional en comento.   

De  conformidad  con  lo  dispuesto  en  el  artículo  496  de  la  ley  906 de 2004, el Ministerio de Relaciones Exteriores  conceptuó  que  en  este  caso  es  aplicable la Convención de Extradición de  Reos,  suscrito  el  23  de  julio  de 1892 entre la República de Colombia y el  Reino  de  España  y  aprobado  por  la  ley 35 de 1892, así como el Protocolo  Modificativo  del  Convenio  de Extradición, celebrado en Madrid el 16 de marzo  de 1999 y aprobado por la ley 876 de 2004.   

El artículo 1 del Convenio de Extradición de  Reos  establece  que  los dos gobiernos “se   comprometen   a   entregarse   recíprocamente  los  individuos  condenados  o  acusados  por  los tribunales o autoridades competentes de uno de  los  dos  Estados  contratantes,  como  autores  o  cómplices  de los delitos o  crímenes  enumerados  en  el  Artículo  3  y  que  se hubieren refugiado en el  territorio        del        otro”.   

Así mismo, de acuerdo con lo señalado en el  artículo  2,  “ninguna de  las  partes  contratantes  queda  obligada  a  entregar sus propios ciudadanos o  nacionales,  ni  los individuos que en ella se hubieren naturalizado antes de la  perpetración       del      crimen”.   

“Ambas  partes se  comprometen,  sin  embargo,  a  perseguir  y  juzgar, conforme a sus respectivas  leyes,  los  crímenes o delitos cometidos por nacionales de la una Parte contra  las  leyes  de  la  otra, mediante la oportuna demanda de esta última y con tal  que  dichos  delitos  o  crímenes se hallen comprendidos en la enumeración del  Artículo 3”.   

A  su  vez,  el artículo 3, reformado por el  artículo    1   del   Protocolo   Modificatorio,   señala   que   “la extradición procederá con respecto  a  las  personas  a  quienes  las  autoridades judiciales de la Parte Requirente  persiguieran  por  algún  delito  o  buscaren  para  la  ejecución de una pena  privativa  de  libertad  no  inferior  a  un  (1)  año.  A  este  efecto, será  indiferente  el  que  las  leyes  de las Partes clasifiquen o no al delito en la  misma  categoría  de  delitos  o  usen  la  misma o distinta terminología para  designarlo”   

“El juzgamiento o  enjuiciamiento  de  las  personas  solicitadas  en  extradición  se  realizará  siempre  de  conformidad  con los procedimientos establecidos por la ley interna  del        Estado       Requirente”.   

Y,  conforme  al  artículo  4,  no  habrá  extradición en lo siguientes eventos:   

“1-. Cuando se pida  por  un crimen o delito por el cual el individuo reclamado sufre o ha sufrido ya  la  pena,  o  que  ha  sido juzgado y absuelto en el territorio de la otra Parte  contratante.   

”2-.  Si  se  ha  cumplido  la  prescripción  de  la  acción  o de la pena, según las leyes del  país  a  quien  el  reo  sea  reclamado”.   

Tampoco habrá lugar a extradición, según lo  estipula  el  artículo  5,  por  delitos  políticos  o  por hechos conexos con  ellos.   

El  artículo  8 contempla los requisitos que  debe cumplir la solicitud de extradición, en cuanto señala:   

“La  demanda  de  extradición  será presentada por vía diplomática y apoyada en los documentos  siguientes:   

”1-. Si se trata de  un  criminal  condenado  y  evadido,  se  presentará  copia  autorizada  de  la  sentencia.   

”2-.  Cuando  se  refiera  a un individuo acusado o perseguido, se requerirá copia autorizada del  mandamiento  de  prisión o auto de proceder expedido contra él, o de cualquier  otro  documento  que  tenga  la misma fuerza que dicho auto y precise igualmente  los hechos denunciados y la disposición que le sea aplicable.   

”3-.  Las  señas  personales  del  reo  o  encausado,  hasta  donde sea posible, para facilitar su  busca          y         arresto”.   

Por último, es de anotar que el artículo 502  de  la ley 906 de 2004, Código de Procedimiento Penal vigente para la época de  los   hechos   imputados  por  las  autoridades  extranjeras  (cf.  infra  4),  incluso corrobora la necesidad  de  atender los requisitos del referido Convenio, en la medida en que establece,  “cuando    fuere   del  caso”,   que la Corte  fundará  el concepto “en el  cumplimiento    de   lo   previsto   en   los   tratados   públicos”.   

Eso  es  lo  que  analizará  la  Sala en los  apartados que vienen a continuación.   

2. Validez de la documentación  

En armonía con lo establecido en el artículo  8  del  Convenio  de  Extradición de Reos suscrito entre España y Colombia, la  demanda  de  extradición será presentada por la vía diplomática, acompañada  del  mandamiento de prisión o auto de proceder contra la persona perseguida, lo  que  significa  que  ésta  no  sólo  procede para individuos condenados por el  país  requirente  y  evadidos  de la justicia. Así mismo, en los documentos se  debe  precisar los hechos materia de imputación, al igual que las disposiciones  que   de   acuerdo  con  la  legislación  interna  del  país  extranjero  sean  aplicables   

En  el  asunto  que concita el interés de la  Sala,  fueron  observadas las exigencias en comento, toda vez que el Gobierno de  España   presentó  la  solicitud  formal  de  extradición  mediante  la  vía  diplomática  (esto  es,  por  intermedio de su embajada en nuestro país), a la  cual  adjuntó  copia  del  auto de mandamiento de prisión provisional de 23 de  junio   de  2009  por  la  presunta  realización  del  delito  de  asesinato  en  contra  de Félix Martínez  Touriño,  en  el  que  se  precisó  la  conducta  en  la  que  se  soporta  la  reclamación,  el  lugar  y  la  fecha  en  que  fue  ejecutada, al igual que se  anexaron  los  datos  para  establecer  la  correcta  identidad  de las personas  requeridas  y  las  disposiciones  penales  al  parecer  conculcadas1.   

En consecuencia, el requisito de la validez de  la   documentación  remitida  por  el  Reino  de  España  se  cumple  en  este  asunto.   

3.   Identidad   de   los   requeridos   en  extradición   

Tanto  en  la Nota Verbal 273/2009 como en la  Nota  Verbal  342/2009,  fueron  incorporados  como  datos  que  conducen  a  la  identificación  de  YADER  JAÍR  CASTRO HENAO y SAHÍD SÁNCHEZ ZULUAGA que el  primero  nació en Medellín, departamento de Antioquia, el 2 de enero de 1985 y  cuenta  con  cédula  de  ciudadanía 80’886.878,  mientras  que  el segundo nació en Cali, Valle del Cauca,  el  15  de  febrero  de  1972,  es  hijo  de Manuel y Amalia, y tiene cédula de  ciudadanía              16’797.8852   

Como  tales datos coinciden con los obtenidos  de  las  personas  capturadas  en  este  país, la Sala concluye que tanto YADER  JAÍR  CASTRO HENAO como SAHÍD SÁNCHEZ ZULUAGA, quienes permanecen privados de  la  libertad  en  razón  de  este  trámite,  son  los  mismos  solicitados  en  extradición por el Reino de España.   

4.      Principio      de      doble  incriminación   

De acuerdo con el artículo 3 del Convenio de  Extradición  de  Reos, reformado por el artículo 1 del Protocolo Modificatorio  citado  en  precedencia (supra  1),  establece  que  la  pena  del  delito  por el cual se procesa o fue dictada  condena  en  contra  del  requerido  no debe ser inferior a un año, sin que sea  relevante   que   las   leyes  de  cada  país  utilicen  idéntica  o  distinta  terminología  para  clasificarlo.  Lo  anterior  implica,  en  armonía  con lo  señalado  en el numeral 1 del artículo 493 del Código de Procedimiento Penal,  que  para  conceder  extradición  es  a  la vez necesario que la acción que la  motive esté prevista como conducta punible en Colombia.   

En  el  presente caso, la situación fáctica  por  la  cual  las  autoridades  españolas  solicitaron  la extradición de los  colombianos  YADER JAÍR CASTRO HENAO y SAHÍD SÁNCHEZ ZULUAGA fue descrita por  el  Juzgado  de Instrucción Número Dieciocho de Barcelona, en el auto de 23 de  junio de 2009, de la siguiente manera:   

“PRIMERO.  La  presente  causa  tiene su origen en la llamada policial comunicando [sic]   que   el   día  9  de  febrero  [de 2009], a las 8:18 horas  de  la mañana, se había producido en vía pública la muerte de quien resultó  ser  Félix  Martínez  Touriño  como  consecuencia  de  un tiro en la nuca que  recibió  por parte de un individuo que se dio a la fuga. En el transcurso de la  investigación   se   han   acordado   diversas  intervenciones  telefónicas  y  peticiones  de  llamadas  entrantes y salientes en relación a otros teléfonos,  averiguación  de  números  telefónicos  asociados a IPs, obtención de IMEIs,  celdas  BTS  de  conexión  y  demás datos relacionados, todo ello por medio de  diversas resoluciones.   

”SEGUNDO.  A lo  largo  de  la  instrucción de esta causa, la información proporcionada por las  diversas   intervenciones   telefónicas   acordadas   ha  permitido  establecer  conexión  entre  todas  las  personas presuntamente implicadas en mayor o menor  medida  en el crimen de Félix Martínez Touriño. Esta conexión y los indicios  de   su   participación   en   los  hechos  se  ha  ido  plasmado  [sic]    a   lo   largo   de   diversas  resoluciones  judiciales y esas personas sujetas a investigación a fecha de hoy  son  Manuel  Moreno  Blancas,  persona  despedida o en trámite de despido de la  empresa  CCIB por el fallecido sr. Martínez, Director General de dicha empresa,  su  hermana  Ma. Pilar Moreno Blancas y el compañero sentimental de ésta Sahid  Sánchez  Zuluaga, Juan Édgar Tamayo González, Yader Jaír Castro Henao, Mayra  Guiarte  Acuache y su compañero Jorge Andrés Madrid García, la madre de éste  Doris  Elena  García  Bermúdez y su compañero Juan Alberto Díaz Lince y Luis  Eduardo   Gaviria   Arenas   (los   ocho   últimos   personas  de  nacionalidad  colombiana)”3.   

Igualmente,  en  dicha  providencia,  se  les  atribuyó  a  YADER  JAÍR  CASTRO  HENAO,  SAHÍD SÁNCHEZ ZULUAGA y María del  Pilar     Moreno     Blancas     la    conducta    punible    de    asesinato prevista en los artículos 138 y  139 numerales 1 y 2 del Código Penal español:   

“Artículo 138-.  El  que  matare  a  otro  será castigado, como reo de homicidio, con la pena de  prisión de diez a quince años.   

”Artículo 139-.  Será  castigado  con  la pena de prisión de quince a veinte años, como reo de  asesinato,  el  que  matare  a  otro  concurriendo  alguna de las circunstancias  siguientes:   

”1-.   Con  alevosía.   

”2-. Por precio,  recompensa        o       promesa”.   

Dichos cargos equivalen al comportamiento que  penalmente  es  sancionado  en  Colombia  con  el nomen  iuris    de    homicidio  agravado,  previsto  en  los  artículos  103  y  104  numerales  4  y  7  de  la  ley  599  de  2000,  actual Código Penal, modificado en los tipos básicos por el  artículo 14 de la ley 890 de 2004:   

“Artículo 103-.  Homicidio.  El que matare a  otro  incurrirá  en prisión de doscientos ocho (208) a cuatrocientos cincuenta  (450) meses.   

”Artículo 104-.  Circunstancias    de    agravación.   La  pena  será de cuatrocientos (400) a seiscientos (600) meses de  prisión,    la    conducta    descrita    en    el    artículo   anterior   se  cometiere:   

”[…]  4-. Por  precio,  promesa  remuneratoria,  ánimo  de  lucro  o por otro motivo abyecto o  fútil.   

”[…]   7-.  Colocando  a  la  víctima  en  situación  de  indefensión  o  inferioridad  o  aprovechándose   de  esta  situación”.   

En consecuencia, la conducta imputada, además  de  ser  típica  en  nuestro  país,  está  sancionada con una pena mínima de  prisión  que  supera  la de un (1) año de que trata el Protocolo Modificatorio  del  tratado  y,  por consiguiente, se cumple lo relacionado con el principio de  doble incriminación.   

5.  Cumplimiento  de  las demás obligaciones  pactadas en el tratado   

En  la  medida  en  que  el  citado  Convenio  suscrito  entre  el  Reino de España y la República de Colombia no prohíbe la  extradición  de los propios ciudadanos o nacionales, sino tan solo contempla la  posibilidad  de  negarse  a  concederla  por  tal  motivo  y  sin  perjuicio del  compromiso  de perseguir y juzgar, conforme a las respectivas leyes, los delitos  cometidos  por  personas  de un país contra las leyes del otro (artículo 2 del  tratado  citado  supra),  es  obvio  que  no  existe  razón alguna que impida a las autoridades de este país  entregar a los solicitados al gobierno extranjero que los reclama.   

En lo que a las prohibiciones del artículo 4  del  Convenio  respecta,  no  hay  información  ni  motivo razonable alguno que  evidencie  siquiera  la  posibilidad  de  que  YADER JAÍR CASTRO HENAO y SAHÍD  SÁNCHEZ  ZULUAGA  han  sido  juzgados  o  absueltos  en  nuestro  país  por el  homicidio  en  la ciudad de Barcelona del español Félix Martínez Touriño, ni  mucho  menos  se ha cumplido la prescripción de la acción penal conforme a las  leyes nacionales.   

En  efecto,  según  lo  dispuesto  en  los  artículos  83  y  86  de  la  ley  599  de  2000,  la  acción  penal, antes de  interrumpirse  con  la formulación de imputación, prescribe en un tiempo igual  al  máximo  de  la  pena  privativa de la libertad fijada en la ley, sin que en  ningún  caso  sea inferior a cinco años ni exceda de veinte. Una vez producida  la  interrupción  del  término  de prescripción, éste comenzará a correr de  nuevo  por un tiempo igual a la mitad del referido máximo, sin que sea menor de  cinco  años  ni  superior a diez. Y, en el presente caso, los hechos materia de  investigación,  según lo establece el auto de prisión provisional de fecha 23  de junio de 2009, ocurrieron el 9 de febrero del pasado año.   

Por  último,  de  la  situación  fáctica  reseñada    en   precedencia   (supra   4),  salta  a la vista que los cargos atribuidos a los requeridos de  ninguna manera constituyen delito político.   

En consecuencia, como la Sala encuentra que le  asiste  razón  a  la  Procuradora  Delegada  en  cuanto  al cumplimiento de los  requisitos  del Convenio de Extradición de Reos y el Protocolo Modificativo del  mismo,  conceptuará  a  favor de la extradición de los colombianos YADER JAÍR  CASTRO HENAO y SAHÍD SÁNCHEZ ZULUAGA.   

6. Precisiones finales  

En  ejercicio de su competencia, el Gobierno  Nacional,   si   lo   estima   pertinente,  subordinará  la  concesión  de  la  extradición  a  las condiciones que considere oportunas, exigiendo en todo caso  que  el  solicitado  no  vaya  a  ser  sometido  a  tratos  crueles  inhumanos o  degradantes,    ni    a    castigos   diferentes   a   los   inherentes   a   la  condena.   

Igualmente,  le  corresponde  al  Gobierno  Nacional hacer los pronunciamientos referentes a la reciprocidad.   

No  obstante,  la Corte considera pertinente  precisar,   con   el  fin  de  garantizar  los  derechos  fundamentales  de  los  requeridos,  que  si  el  Gobierno Nacional lo considera procedente, el Reino de  España  garantice  el  retorno  de  YADER  JAÍR CASTRO HENAO y SAHÍD SÁNCHEZ  ZULUAGA  a  Colombia en condiciones de dignidad y respeto por la persona humana,  después  de  su liberación por haber sido absueltos, o bien por haber cumplido  la pena que les fuere impuesta en un eventual fallo.   

Del  mismo  modo, el Gobierno Nacional ha de  advertir  a  su  homólogo  del  Estado requirente que en el presente evento las  personas  solicitadas en extradición han permanecido privadas de la libertad en  detención preventiva por razón de este trámite.   

Por otro lado, advierte la Sala que en virtud  de  lo  dispuesto  por  el  numeral  2º  del  artículo 189 de la Constitución  Política,  le corresponde al Gobierno, encabezado por el señor Presidente como  supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales,  realizar  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de la extradición y determinar las consecuencias que se derivarían  de su eventual incumplimiento.   

También le corresponde al Gobierno Nacional  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo con sus políticas  internas  sobre  la  materia, les ofrezca posibilidades racionales y reales para  que  los  requeridos  puedan  tener  contacto  regular  con  sus familiares más  cercanos,  considerando  que  el  artículo  42 de la Constitución Política de  1991  consagra  a  la familia como núcleo esencial de la sociedad, garantiza su  protección  y  reconoce su honra, dignidad e intimidad, lo cual se refuerza con  la  protección  que a ese núcleo también prodigan la Convención Americana de  Derechos  Humanos  en  el  artículo  17  y  el  Pacto Internacional de Derechos  Civiles y Políticos en el artículo 23.   

Además,  el Gobierno Nacional deberá hacer  las  exigencias  que  estime  necesarias para que en el Estado reclamante se les  reconozcan  a  YADER  JAÍR  CASTRO  HENAO  y  SAHÍD SÁNCHEZ ZULUAGA todos los  derechos  inherentes  a su condición de personas, en especial los contenidos en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal,  EMITE CONCEPTO  FAVORABLE  a  la  solicitud  de  extradición de YADER  JAÍR  CASTRO  HENAO y SAHÍD SÁNCHEZ ZULUAGA,  presentada por el Gobierno  del  Reino  de  España  a  través  de  su  Embajada en Colombia, para que sean  procesados   en   la   investigación   que   por   el  delito  de  asesinato  se  adelanta  en  el Juzgado de  Instrucción Número Dieciocho de Barcelona.   

         

Por    secretaría,   comuníquese   esta  determinación  a  los  requeridos,  a  la  defensa  de  estas  personas  y a la  representante  del  Ministerio  Público,  al  igual que al Fiscal General de la  Nación para lo de su cargo.   

Devuélvase  el  expediente  al Ministerio de  Justicia y del Derecho, para los trámites legales subsiguientes.   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                             SIGIFREDO     ESPINOSA    PÉREZ   

Cita medica  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                            AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

                                                                                                         

                                                              

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                       YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

      

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Folios 6-20 y 42-83 de la carpeta.   

2 Folios 11-18,47, 56-57 y 66-71 ibídem.   

3 Folios 6 y 42 ibídem.     

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