32334(11-08-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 32334  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS   

Aprobado Acta N° 248.  

                               

          Bogotá,    D.   C.,   agosto   once   (11)   de   dos   mil   nueve  (2009).   

VISTOS:  

          Se  pronuncia  la  Sala ante el aparente  conflicto negativo de  competencias   surgido   entre  los  Juzgados  Primero  Penal  del  Circuito  de  Barrancabermeja  y Primero Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga, para  conocer  del  proceso  seguido contra Jorge Eliécer Sierra Vaquero, acusado por  la presunta conducta punible de receptación.   

ANTECEDENTES:   

1.  Los  hechos  que  dieron  origen  a esta  actuación  ocurrieron  el  2  de  marzo de 2005, cuando unidades de la Policía  Nacional  en  el  sector  conocido  como  “Puerto  Águila”,  donde zarpan y  atracan  diferentes  tipos  de  embarcaciones  sobre  el  Río  Magdalena  en el  municipio  de  Barrancabermeja,  hallaron veinte (20) galones de combustible que  Jorge  Eliécer  Sierra  Vaquero    transportaba  en un bote de nombre  “La  Molinera”,  arrojando resultado negativo para la presencia del marcador  utilizado  por  ECOPETROL para la comercialización de sus productos, razón por  la cual se dedujo que se trataba de hidrocarburo hurtado.   

2. Por los anteriores episodios, la Fiscalía  Tercera   Seccional  de  Barrancabermeja  el  25  de  marzo  de  2006  profirió  resolución  de  acusación  contra el procesado por el delito antes mencionado,  previsto  en  el  artículo  447  de la ley 599 de 2000, disponiendo que una vez  ejecutoriado  ese  pronunciamiento  el  asunto pasara al Reparto de los Juzgados  Penales  del Circuito de esa ciudad en cuya jurisdicción territorial ocurrieron  los hechos  para adelantar la etapa del juicio.   

3.  El 29 de septiembre siguiente el Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Barrancabermeja  avocó  el  conocimiento del  asunto,  corrió  el traslado previsto en el artículo 400 de la ley 600 de 2000  y  fijó  fecha  para  la  audiencia  preparatoria  que se llevo a cabo el 20 de  febrero de 2007.   

4.   El  29  de  octubre  siguiente ese  despacho  judicial señaló el 29 de noviembre para la audiencia de juzgamiento,  y  sin  expresar por qué no se realizó esa diligencia en la fecha indicada, el  22  de  mayo  de  2008 la volvió a fijar para el 26 de septiembre siguiente, la  cual  tampoco  se  llevó  a  cabo  y  ni  siquiera se notificó a las partes el  proveído que así lo dispuso.   

5.  Mediante auto del 12 de marzo de 2009 el  Juez  Primero  Penal del Circuito de Barrancabermeja se declaró sin competencia  para  seguir conociendo del proceso, considerando que a partir de la vigencia de  la   ley  1028  de  junio  12  de  2006,  el  conocimiento  de  los  delitos  de  apoderamiento  de  hidrocarburos,  sus  derivados, biocombustibles o mezclas que  los  contengan,  receptación  y  los  demás señalados en la referida ley, sin  importar  la  época  de  la  comisión  de los hechos, corresponde a los Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados,  tal  como  así  lo definió la Sala de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema de Justicia en auto del 7 de febrero de  2007, radicación 26652.   

Por lo anterior, ordenó enviar el proceso a  los  Juzgados  Penales  del  Circuito Especializados de Bucaramanga, proponiendo  desde entonces colisión negativa de competencias.   

6.  El  asunto  correspondió por reparto al  Juzgado   Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga  que  en  proveído  del  2  de  junio  de 2009 avocó su conocimiento, por competencia, y  fijó  el  15 de julio siguiente para llevar a cabo la audiencia de juzgamiento.   

7. No obstante lo anterior, en auto del 16 de  julio  siguiente  expresó  que  carecía de facultad para seguir conociendo del  mismo  si al efecto se tiene en cuenta que la fiscalía profirió resolución de  acusación  contra  el  procesado  por  el delito de receptación previsto en el  artículo  447  del  cp.,  tipo penal que no es de competencia de esos despachos  judiciales,  y si bien los hechos investigados podrían corresponder al presunto  delito  de  recepción  de hidrocarburos establecido en el artículo 327 C de la  ley  599 de 2000, creado por la ley 1028 de 2006 cuya competencia fue asignada a  los  Jueces  Penales  del  Circuito  Especializados, tal como así lo consideró  esta  Corporación  en  el auto citado por el Juzgado Primero Penal del Circuito  de  Barrancabermeja, sin importar la época de la comisión de los hechos, de la  actuación  debe  conocer este estrado judicial sobre quien recae la obligación  de  decretar  la  nulidad  inclusive  desde  la  resolución  de  acusación por  indebida  calificación jurídica a fin de garantizar los derechos del procesado  y de las víctimas.   

Bajo  estas  circunstancias, precisó que no  admite  las  razones  expuestas por el funcionario colisionante y ordenó enviar  la actuación a esta Corporación para lo de su cargo.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE:   

1. Incurrió en desacierto el Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de Bucaramanga al remitir el proceso a esta  Corporación  para  que  dirima el conflicto de competencia negativo que en otra  oportunidad  le  había  propuesto  el  Juzgado  Primero  Penal  del Circuito de  Barrancabermeja,  por  cuanto éste desapareció cuando aquél despacho judicial  asumió el conocimiento del asunto en auto del 2 de junio de 2009.   

2.  El  artículo  93  de la Ley 600 de 2000  establece  que  hay  colisión  de  competencia  cuando  dos o más funcionarios  judiciales  consideran  que  a  cada  uno  de  ellos  corresponde  adelantar  la  actuación,  o cuando se niegan a conocerla por estimar que no es de competencia  de ninguno de ellos.   

   

El   inciso  2°  del  artículo  95  ibídem  determina que el funcionario judicial que la proponga se  dirigirá  al  otro  exponiendo los motivos que tiene para conocer o no del caso  concreto.  Si  éste  no  los  aceptare,  contestará  dando  la  razón  de  su  renuencia,  y  en  tal caso dará cuenta al funcionario judicial competente para  su definición.     

3.  De tales preceptos normativos se infiere  que  para  que  se  entienda  correctamente  trabado  un  conflicto  negativo de  competencia     se    requiere    del    cumplimiento    de    los    siguientes  presupuestos:   

“a)   Que   el   funcionario  que  está  adelantando   el  proceso  al  estimar  que  no  es  competente  para  continuar  conociendo  de  él,  lo remita a aquel que considere competente, explicando los  motivos que fundamentan su posición.   

b)  Que el funcionario que lo recibe analice  los  motivos  expuestos  por  quien  se  declaró incompetente; si no los acepta  remite  el  proceso  con  el auto explicatorio al superior para que este decida.   

En  este orden de ideas, es lógico entender  que  si el funcionario a quien se remite el proceso admite las razones expuestas  por  quien  inicialmente rechazó la competencia y en  consecuencia dispone  continuar  con el trámite del proceso, tal decisión implica que agotó la fase  procesal  iniciada  para discutir la competencia, de donde si después encuentra  que  no  era  el  competente  para  conocer  del  caso,  debe provocar una nueva  colisión   y  esperar  el  pronunciamiento  del  funcionario  que  inicialmente  rechazó  la competencia, a quien entonces le correspondería, de no aceptar las  razones  expuestas,  trabar  el  conflicto y remitir el proceso al superior para  que      se     decida     de     conformidad”1.   

4.  De  acuerdo  con  lo  antes expresado el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito Especializado de Bucaramanga equivocó la  vía  procesal al remitir el proceso a esta Sala cuando en este momento no se ha  trabado  debidamente  el conflicto, porque si estimaba que la competencia no era  suya  sino  del Juzgado Primero Penal del Circuito ordinario de Barrancabermeja,  debió  remitir el asunto a ese despacho judicial proponiendo, si lo consideraba  procedente,   el  incidente  respectivo,  y  era  a  este  estrado  a  quien  le  correspondería,  de  no  aceptar  las  razones expuestas, trabar el conflicto y  remitir el asunto a esta Corporación.   

5.  Bajo  el  contexto  anterior la Corte se  abstendrá  de  dirimir el aparente enfrentamiento, disponiendo la remisión del  expediente  al  Juzgado  Primero Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga  para  los  fines  pertinentes, no sin advertirle que para efectos de precaver la  dilación  de  una  pronta  y  cumplida  administración  de  justicia  frente a  presuntos  delitos  como  los juzgados en este asunto en el cual el juicio lleva  casi  tres años sin llevar a cabo la audiencia de juzgamiento, deberá tener en  cuenta  lo definido por esta Corporación, frente a esta clase de controversias,  en  las  cuales  con  base en una interpretación sistemática de la ley 1028 de  2006,  llegó  a  la conclusión que la competencia para conocer de los procesos  adelantados  por  las  conductas punibles de apoderamiento de hidrocarburos, sus  derivados,   biocombustibles   o   mezclas   que   los  contengan,  receptación  (contemplada  en  el  artículo  327  cp) y  los  demás  señalados en la referida ley, es de conocimiento de  los  Jueces  Penales  del Circuito Especializados, sin importar la época de los  hechos,  debiendo  tener  en cuenta en su momento el principio de favorabilidad,  así:   

Ahora bien, a través de la Ley 1028 de junio  12  de  2006,  el  Legislador  pretende  sancionar con mayor drasticidad algunos  comportamientos  ilícitos  relacionados  con  los hidrocarburos, sus derivados,  biocombustibles  o  mezclas  para  lo  cual  creó los siguientes tipos penales,  adicionando  el  Título  X  del  Código  Penal,  al  establecer:  “Artículo   327   A.-   Apoderamiento   de   hidrocarburos,  sus  derivados,  biocombustibles  o  mezclas  que  los contengan”, “Artículo 327  B.-       Apoderamiento      o      alteración      de     sistemas     de  identificación”,            “Artículo   327  C  .-  Receptación”,  “Artículo  327  D.-  Destinación  ilegal  de combustible” “Artículo 327 E.-  Circunstancia  genérica  de  agravación”;  “Artículo 2°.- Destinación de los elementos  incautados.”    “Artículo    3°.-     Competencia.”    “Artículo  4°.-   Derogatoria  y  vigencia.  La  presente  ley entrará en vigencia a  partir  de  su  publicación  en el Diario Oficial y derogará las disposiciones  que le sean contrarias.”   

En  particular, el delito de receptación lo  describió de la siguiente manera:   

“El  que  sin  haber  tomado  parte en la  ejecución  de  las conductas punibles descritas en los artículos 327 A y 327 B  adquiera,  transporte,  almacene,  conserve,  tenga en su poder, venda, ofrezca,  financie,  suministre  o  comercialice  a  cualquier  título hidrocarburos, sus  derivados,   biocombustibles,   o   mezclas   que   los   contengan  debidamente  reglamentadas  o  sistemas  de  identificación  legalmente  autorizados, cuando  tales  bienes provengan de la ejecución de algunos de estos delitos, incurrirá  en  prisión  de  seis  (6)  a doce (12) años y multa de mil (1.000) a seis mil  (6.000)   salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.  En  la  misma  pena  incurrirá  el  que  destine  mueble o inmueble o autorice o tolere en ellos tal  destinación  o  realice  cualquier  actividad  que facilite la comisión de las  conductas   mencionadas  en el inciso anterior.”   

Obsérvese,  entonces,  que  la  Ley 1028 de  junio  12  de  2006,  en el artículo 3° introdujo modificaciones en el ámbito  funcional   de   los   Jueces   Penales  del  Circuito  Especializados  para  el  conocimiento   de   estos   delitos,   como   que,   ordenó   que  “La  competencia  de  los  delitos  previstos  en  este capítulo  corresponde  a  los  Jueces  Penales  de Circuito Especializados.”  y,  en el artículo 4° condicionó su vigencia en el ordenamiento  jurídico  interno  a  partir de su publicación, la que aconteció en el Diario  Oficial No. 46.298 del 12 de junio de 2006.   

De  este  modo,  se  tiene establecido que a  partir  de  la  vigencia  de  la  Ley  1028  de  2006  (12 de junio de 2002), el  conocimiento  de  los  delitos de apoderamiento de hidrocarburos, sus derivados,  biocombustibles   o  mezclas  que  los  contengan,  receptación  y  los  demás  señalados  en  la  referida  ley  corresponde a los jueces penales del circuito  especializados,  sin  importar  la  época de la comisión de los hechos, bien a  partir  de  su vigencia ora producto de actuaciones en curso para dicho momento,  por  cuanto la competencia es un imperativo de orden público, parte integral de  la  estructura básica del procedimiento y de las formas propias de cada juicio,  dispuesta  por  el  legislador  encargado  de  establecerla  y  de  señalar  su  vigencia;  así  mismo,  vale destacar que en la precitada ley, no se señalaron  condicionamientos  ni  excepciones,  tan  sólo  se  asignó el conocimiento del  listado  de  delitos  allí  mencionados,  entre otros, el de receptación a los  jueces  penales  del  circuito  especializados, sin perjuicio, obviamente, de la  competencia   establecida  en  el  artículo  5°  transitorio  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  la  cual  se  mantiene  de  modo  inalterable.   

Así  las  cosas,  el  conflicto negativo de  competencia  se  definirá  asignando  el  conocimiento  del  proceso al Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de Cundinamarca, que conocerá del  delito  imputado  en  la  resolución  de  acusación  al procesado MARCO  ANDRÉS  BEJARANO  MORENO, para lo  cual  es  de  rigorosa  observancia  la  garantía  fundamental del principio de  favorabilidad.2   

6. En consideración a que el Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  de Barrancabermeja asumió el conocimiento de este proceso  el  29 de septiembre de 2006 y sólo hasta el 12 de marzo de 2009, esto después  de  dos  (2) años y seis (6) advirtió que no era competente con base en la ley  1028  que  entró  en  vigencia  el 12 de junio de 2006, y la actuación por ese  despacho  cumplida  dista  de una cumplida y eficaz administración de justicia,  se  compulsarán  copias  de  la actuación y de esta decisión con destino a la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo  Seccional de la Judicatura de  Santander para los fines que estime pertinentes.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:   

1.   ABSTENERSE  de  decidir  el  aparente  conflicto  de competencias.   

2.  Remitir  el  proceso  al Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga,  para los fines que estime  pertinentes.   

3.  Comunicar  lo  aquí decidido al Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Barrancabermeja,  remitiéndole  copia  de la  presente decisión.   

4. Compulsar las copias con la finalidad y el  destino indicados.   

Contra  esta  providencia  no  proceden  recursos.   

CÚMPLASE.   

JULIO E. SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                            SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

Excusa     justificada                                                                                           Permiso   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO       MARIA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                        JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

       Comisión  de  servicio                                        

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                        JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.   

    

1  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,  Autos  abril 14 de 2004 y 9  de  junio  de  2004, nov. 17 de 2005,  rads. 22.126, 22.420 y 24.501, entre  otros.   

2  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,  auto  febrero  7  de 2007,  rad. 26652.     

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