32296(31-07-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 32296  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                        Magistrado  Ponente   

                                             Dr. SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ   

                                              Aprobado   Acta  No.  233.   

          Archipiélago  de  San  Andrés,  Providencia  y  Santa  Catalina,  treinta  y  uno  de julio de dos mil  nueve.   

V    I    S   T   O  S   

Dirime  la  Sala  el  conflicto  negativo de  competencias  suscitado entre los Juzgados 2º Penal del Circuito de Bucaramanga  y  3º  Penal  del  Circuito  Especializado de la misma ciudad, que se rehusan a  conocer  de  la  etapa  del juicio dentro del diligenciamiento adelantado contra  ANA  ELSA  CUADROS  VALBUENA,  quien  fuera   acusado  por la Fiscalía Dieciocho Delegada ante los Jueces  Penales  del Circuito de la mencionada ciudad como presunta autora del delito de  favorecimiento al contrabando de hidrocarburos o sus derivados.   

ANTECEDENTES   

          En   horas  de  la  mañana  del  18  de  septiembre  de  2004,  por  información  de  la  ciudadanía,  la  Policía  Judicial, adscrita al Grupo de  Hidrocarburos,  halló en el parqueadero público “Morrorico”, ubicado en el  kilómetro  2  de  la  vía Bucaramanga-Cúcuta, administrado por la señora ANA  ELSA  CUADROS  VALBUENA,  un  tanque  de  fabricación  artesanal  adaptado para  almacenamiento  y distribución de hidrocarburos, con 14 pimpinas plásticas que  contenían  70 galones de ACPM, motivo por el cual la mencionada fue aprehendida  y puesta a disposición de la Fiscalía.   

Abierta la correspondiente investigación, se  escuchó  en  indagatoria  a  la capturada y  posteriormente,  luego  de  clausurada  la instrucción, el 16 de  junio  de  2005 la Fiscalía 18 Delegada ante los Jueces Penales del Circuito de  Bucaramanga,  profirió  resolución  de  acusación  en su contra como presunta  autora  del  delito  de  favorecimiento  al  contrabando  de hidrocarburos o sus  derivados.   

Se  destaca que la adecuación típica de la  conducta  se  sustentó  en  el  hecho  de que de acuerdo con la prueba técnica  –examen   químico  del  Laboratorio  de  Investigación  Ciéntífica del C.T.I. de la Fiscalía General  de  la  Nación-,  el  combustible  incautado  no  se encontraba “marcado”,  lo  cual  permitió descartar  que   el   mismo  perteneciera  al  comercializado  por  la  empresa  colombiana  Ecopetrol, de donde concluye que éste era de contrabando.   

La fase del juicio correspondió inicialmente  al  Juzgado  Cuarto  Penal  del Circuito de Bucaramanga, y luego, por razón del  Acuerdo  No.  5474  de  2009,  emitido  por  la  Sala Administrativa del Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  el  asunto  pasó  al  Juzgado  Segundo Penal del  Circuito  de  la  misma  ciudadr,  despacho  que  en auto del 18 de mayo de 2009  declaró  que  carecía de competencia para avocar el conocimiento del caso, por  considerar  que  a partir de la vigencia de la Ley 1028 del 12 de junio de 2006,  el  conocimiento  del  delito de favorecimiento al contrabando de hidrocarburos,  sus  derivados,  biocombustibles o mezclas, fue radicado en cabeza de los jueces  penales  del  circuito  especializados,  según  dice lo analizó la Corte en el  auto  del  7  de  febrero  de  2007,   motivo  por  el  cual  remitió  las  diligencias  al  juzgado  de  tal  especialidad  de  la  ciudad  de Bucaramanga,  proponiendo  colisión  negativa  de competencia para el evento de que no fueran  compartidos sus argumentos.   

El  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  Especializado  de Bucaramanga aceptó la colisión mediante auto del pasado 8 de  julio  de  2009,  señalando  que  el  delito  por  el cual se acusó a la aquí  procesada  no  pertenece al capítulo del Código Penal que reformó la Ley 1028  de  2006,  sino  al  capítulo IV del Título X,del mismo, específicamente a la  conducta   señalada   en   el   artículo   320-1   denominado  “favorecimiento  de  contrabando  de hidrocarburos o sus derivados”  y     no     al     delito    de    “receptación”  de que trata el Capítulo  VI,     específicamente     en     el     artículo    327    C    ibídem.   

En consecuencia, remite el diligenciamiento a  esta  Corporación  para  que  se  dirima el conflicto negativo que así, quedó  legalmente trabado.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

La  Corte es competente para conocer de este  asunto,  habida  cuenta que el artículo 18 transitorio de la Ley 600 de 2000 le  asigna  el  conocimiento  de los conflictos de competencia que se susciten entre  jueces    penales    de   circuito   especializados   y   jueces   penales   del  circuito.   

Sea lo primero reiterar, como se ha dicho en  otras  oportunidades,  que la resolución de acusación es la pieza procesal que  señala  el  marco  jurídico  dentro del cual debe desenvolverse el juicio y la  sentencia,  toda  vez  que informa las circunstancias de tiempo, modo y lugar en  que  sucedieron  los  hechos y la calificación jurídica provisional dada a los  mismos,  lo  que  a  la postre determina la competencia y tiene con relación al  mismo  fuerza  vinculante,  no  pudiendo  desconocerla,  a  menos  que  se  haya  incurrido en error en la denominación jurídica de la infracción.   

          Sobre  la  calificación  jurídica  de la conducta, se expuso en la  acusación dentro de este asunto que:   

“La   prueba  allegada  al proceso ofrece plena configuración de la conducta tipificada en el  artículo  320-1 del Código Penal, el hecho de habérsele hallado en su poder a  ANA  ELSA  CUADROS  VALBUENA el ACPM, el cual no procede de ECOPETROL por cuanto  no   contiene  marcador  y  aunque  no  se  determinó  la  procedencia,  si  se  estableció  que  no  es  de  los comercializados por ECOPETROL, y reconocer que  efectivamente  ella se encontraba en posesión del combustible de contrabando”  (fol. 31 cuaderno original).   

Ahora  bien  la  Sala ha sostenido que si el  juez  a  quien  es  remitida  la  actuación  para surtir la etapa del juicio se  percata  de  un  error en la calificación jurídica impartida por la Fiscalía,  capaz   de  determinar  la  variación  de  la  competencia,  debe  proponer  la  correspondiente  colisión  negativa (artículo 402 de la Ley 600 de 2000), para  que  una vez trabada, el superior funcional común a los despachos colisionantes  dirima  el  conflicto,  casos  en  los  cuales,  excepcionalmente,  se encuentra  facultado  para  examinar los elementos que integran la tipicidad de la conducta  investigada,  con el único fin de establecer el factor objetivo de competencia,  sin  que  entonces  pueda  inmiscuirse  en  la  existencia  del  delito  o en la  responsabilidad del procesado.   

Pues  bien,  en  el  presente  asunto  los  despachos  colisionantes  no discuten la situación fáctica que se investiga, y  que  deja  en  claro  que en parqueadero público “Morrorico”, ubicado en el  kilómetro  2  de la vía Bucaramanga-Cúcuta,  administrado por la señora  ANA  ELSA  CUADROS  VALBUENA,  se  encontró un tanque de fabricación artesanal  adaptado  para  almacenamiento y distribución de hidrocarburos, con 14 pimpinas  plásticas  que contenían 70 galones de ACPM, cuyo análisis químico permitió  descartar  que el mismo perteneciera al comercializado por la empresa colombiana  Ecopetrol,   de   donde   se   concluyó   que  se  trataba  de  combustible  de  contrabando.    

          Así  las  cosas,  la  discusión queda circunscrita a establecer si  mediante  el  artículo  1º  de  la Ley 1028 de 2006, al adicionarse al Código  Penal  –Ley 599 de 2000- el  artículo  327-C,  el  legislador  incluyó  dentro  de  este  comportamiento el  tipificado  en  el  artículo  72  de  la  Ley  788  de  2002, por cuyo medio se  adicionó  al mismo Estatuto Penal el artículo 320-1, o si por el contrario, la  conducta  de  receptación de combustibles es independiente y autónoma respecto  de la de favorecimiento de contrabando de hidrocarburos.   

          Pues bien, el artículo 327-C preceptúa:   

“Artículo  327-C.    Receptación.  Adicionado  por  el artículo 1 de la Ley 1028 de 2006.  El  que  sin  haber  tomado  parte  en  la  ejecución de las conductas punibles  descritas  en  los  artículos  327-A  y  327-B  adquiera, transporte, almacene,  conserve,   tenga   en   su   poder,  venda,  ofrezca,  financie,  suministre  o  comercialice  a  cualquier título hidrocarburos, sus derivados, biocombustibles  o   mezclas   que   los   contengan  debidamente  reglamentadas  o  sistemas  de  identificación  legalmente  autorizados,  cuando  tales  bienes provengan de la  ejecución  de  alguno  de  estos  delitos, incurrirá en prisión de seis (6) a  doce  (12)  años  y  multa  de mil (1.000) a seis mil (6.000) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.   

“En la misma pena incurrirá el que destine  mueble  o  inmueble o autorice o tolere en ellos tal destinación o realización  cualquier  actividad  que  facilite la comisión de las conductas mencionadas en  el inciso anterior”.   

          A  su  vez,  los  artículos  327-A  y  327  B,  son  del  siguiente  tenor:   

“Artículo   327-A.   Apoderamiento  de  hidrocarburos,  sus  derivados,  biocombustibles  o  mezclas  que los contengan.  Adicionado   por   el   artículo  1  de  la  Ley  1028  de  2006.  El  que se apodere de hidrocarburos, sus derivados, biocombustible o  mezclas  que  los contengan debidamente reglamentados, cuando sean transportados  a  través  de  un oleoducto, gasoducto, poliducto o a través de cualquier otro  medio,   o   cuando   se   encuentren   almacenados  en  fuentes  inmediatas  de  abastecimiento  o plantas de bombeo, incurrirá en prisión de ocho (8) a quince  (15)  años  y  multa  de  mil  trescientos (1.300) a doce mil (12.000) salarios  mínimos mensuales vigentes.   

(…)”   

“Artículo   327-B.   Apoderamiento   o  alteración  de sistemas de identificación. Adicionado por el artículo 1 de la  Ley  1028  de 2006. El que se apodere o altere sistemas  o  mecanismos  legalmente  autorizados para la identificación de la procedencia  de  los  hidrocarburos,  sus  derivados,  los  biocumbustibles o mezclas que los  contengan,   tales   como   equipos,   sustancias,   marcadores,   detectores  o  reveladores,  incurrirá  en  prisión de cinco (5) a doce (12) años y multa de  setecientes  (700)  a  seis  mil  (6.000)  salarios  mínimos  legales mensuales  vigentes”.    

   

          Por su parte, el artículo 320-1 preceptúa:   

“Favorecimiento  de  contrabando  de  hidrocarburos  o sus derivados. El  que  posea,  tenga,  transporte,  almacene, distribuya o enajene hidrocarburos o  sus  derivados introducidos al territorio colombiano por lugares no habilitados,  u  ocultados,  disimulados o sustraídos de la intervención y control aduanero,  en  cuantía  superior  a veinte (20) galones, incurrirá en pena de prisión de  tres  (3) a seis (6) años y multa de trescientos (300) a mil quinientos (1.500)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  sin  que  en ningún caso sea  inferior  al  200%  del  valor aduanero de los bienes importados o de los bienes  exportados”.   

“El  Juez  al  imponer  la  pena,  privará  al responsable del derecho de ejercer el comercio,  por    el    término    de   la   pena   y   un   (1)   año   más”.   

“No se aplicará  lo  dispuesto en el presente artículo al consumidor final cuando los bienes que  se   encuentren   en  su  poder,  estén  soportados  con  factura  o  documento  equivalente,  con  el  lleno  de  los  requisitos  legales  contemplados  en  el  artículo    771-2    del    estatuto   tributario”   

          Como  puede  observarse,  aunque  los  preceptos  que  tipifican  el  favorecimiento   de   contrabando   de   hidrocarburos  o  sus  derivados  y  la  receptación  de  los  obtenidos  a  través  del apoderamiento ilegal, incluyen  verbos  rectores  similares,  entre  ellos,  almacenar,  transportar y enajenar,  entre  otros,  debe considerarse que la primera de las conductas recae sobre los  combustibles  “introducidos al territorio colombiano  por  lugares  no  habilitados,  u  ocultados  o  disimulados o sustraídos de la  intervención  y  control aduanero”, es decir, de los  ingresados  ilegalmente  al  país,  situación  que  de  manera  específica se  concretó  en el supuesto fáctico declarado en la resolución de acusación que  afecta  a  la  procesada  ANA  ELSA  CUADROS  VALBUENA  en este caso, pues al no  hallarse  marcado  el ACPM decomisado, con justa lógica el instructor concluyó  que  el  mismo  era de contrabando y esa la razón por la cual el comportamiento  se  adecuó  en  la  previsión  del  artículo 320-1 de la Ley 599 de 2000, que  trata   del   delito   de   favorecimiento   de  contrabando  de  hidrocarburos.   

          Los  mencionados  delitos  son  autónomos e independientes, pues el  comportamiento   de   receptación   de   combustible  hurtado  no  contiene  la  definición   típica  de  la  conducta  de  favorecimiento  de  contrabando  de  hidrocarburos.   

          Por   tal  razón,  de  conformidad  con  la  cláusula  general  de  competencia  establecida en el literal b) del numeral 1º del artículo 77 de la  Ley  600  de  2000, la competencia para conocer de la fase de juzgamiento radica  en  el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Bucaramanga, a donde, por economía  procesal,  se  remitirán  de inmediato las diligencias, dando aviso de lo aquí  decidido  al  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  Especializado  de la misma  ciudad,  pues  la  competencia de estos despachos quedó limitada en la Ley 1028  de  2006,  a  los  delitos  de  que  tratan los artículos 327-A, 327-B, 327-C y  327-D,  como  lo  determinó la Sala en el auto del 7 de febrero de 2007, dentro  del radicado No. 26.652.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE  

         

DECLARAR  que la competencia para seguir conociendo del presente  proceso  contra  ANA  ELSA  CUADROS  VALBUENA,  por  el  delito  de favorecimiento    de    contrabando    de    hidrocarburos   o   sus  derivados  radica  en cabeza del Juzgado Segundo Penal  del Circuito de Bucaramanga.   

En  consecuencia,  disponer  la  inmediata  remisión   de  la  presente  actuación  al  Juzgado  en  quien  se  radica  la  competencia,  dando  aviso  de  lo  aquí  decidido al Juzgado Tercero Penal del  Circuito Especializado de la misma ciudad.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ  LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO              MARÍA    DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE L.   

Comisión    de    servicio                                          Comisión de servicio   

AUGUSTO        J.       IBAÑEZ  GUZMÁN                  JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                        JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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