32183(17-11-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 32183  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta N° 358  

Bogotá, D. C., noviembre diecisiete (17) de  dos mil nueve (2009).   

VISTOS:     

  Decide la Sala  el  recurso  de apelación interpuesto por el representante de la víctima   contra  el  auto  de  19  de junio de 2009 proferido por el Tribunal Superior de  Ibagué  a  través  del cual le negó la práctica de unos elementos materiales  probatorios  que  solicitó   en  el  trámite  de  la  preclusión  de  la  indagación  pedida  por  el Fiscal Cuarto Delegado ante esa Corporación, en la  investigación   seguida  contra la  doctora  Fanny   Velásquez Varón, Juez  Segunda   Civil  del  Circuito  del Municipio de Melgar, por el presunto delito  de  prevaricato por acción.   

HECHOS Y ACTUACION PROCESAL:  

1.-  Los  primeros,  que  dieron lugar a la  investigación  contra la doctora Fanny Velásquez Varón Juez Segundo Civil del  Circuito  de Melgar, por el punible de prevaricato por acción, fueron expuestos  por  el  Fiscal  Cuarto  Delegado  ante  el  Tribunal  Superior de Ibagué en la  audiencia  de  preclusión  del  11  de  junio  de 2009, de la siguiente manera:   

Franceleny Rojas Sierra por la época del 22  de  septiembre del 2003 al 31 de enero del 2004 y del primero de agosto del 2004  al  31  de  enero  del  2005, celebró contrato de trabajo con Orfelia Esperanza  Saavedra     para     trabajar     –sic-  en  el  Hotel  Miami de Melgar Tolima. Franceleny demandó en  proceso  ordinario  laboral  a  la  empleadora Orfelia Esperanza Saavedra por no  haberle  pagado cesantías y los intereses correspondientes, prima de servicios,  vacaciones,   auxilio   de  transporte  y  subsidio  familiar.  El  proceso  fue  adelantado  por  el  Juzgado  Segundo  Civil del Circuito de Melgar, admitió la  demanda   por  auto  del  31  de  enero  de  2006,  y se envió oficio a la  demandada  Orfelia  Esperanza  Saavedra Gaona, comunicándole la admisión de la  demanda   a   la   Calle  6  No.  21  –  45  hotel Miami de Melgar, para que compareciera a notificarse de  la  admisión  de  la  demanda. El 10 de mayo del 2006 la secretaria del juzgado  pasa  informe  al  despacho  diciendo  que  el  correo  devolvió  el  oficio de  comunicación  de  la  admisión  de  la  demanda,  en razón a que se negaron a  recibirlo,  situación  que  por  auto  del  6  de  junio  de  2006  se  puso en  conocimiento   de   la   parte  actora.  En  conocimiento  de  lo  anterior,  el  demandante   informó al juzgado que la demandada residía en la carrera 19  No.  5-43  bloque 11 apartamento 201 del conjunto residencial Monterrey, Melgar.  A  la  dirección  anterior,  el  21  de  septiembre  de  2006  se envió oficio  comunicando  la  admisión  de  la  demanda   a  Esperanza Saavedra Gaona y  también   el  oficio  13  de  diciembre  de  2006  citándola  a  audiencia  de  conciliación.  Por  auto  del  14  de  mayo  de 2007 se dictó fallo condenando  a   Esperanza  Saavedra  Gaona  al  pago  de  cesantías,  intereses de las  cesantías  sin  haber  comparecido al proceso. Por auto del 13 de julio de 2007  se  libró  mandamiento  de  pago  por  la  vía  ejecutiva en contra de Orfelia  Esperanza  Saavedra  Gaona,  y a favor de la demandante Franceleny Rojas Sierra.   

El  18  de  julio  de  2007  se  recibió  comunicación  del  abogado de la demandada solicitando incidente de nulidad por  indebida  notificación  argumentando que la dirección que suministró la parte  actora  para  notificaciones  a  la  demandada  fue la carrera 6 No. 21-45 hotel  Miami  de Melgar y que a la demandada se le notificó en la carrera. 19 No. 5-43  bloque  11 apartamento 201 del conjunto residencial Monterrey Melgar, dejándose  las  comunicaciones  en  la  portería del conjunto y dieron por notificada a la  demandada,  no  obstante  que  ella  residía  en  el mismo conjunto, pero en el  apartamento 102 del bloque 10.   

Por  auto de febrero 14 del 2008 el Juzgado  Segundo  Civil del Circuito de Melgar negó la nulidad solicitada por considerar  que  la  demandada  fue  debidamente notificada por haberla notificado -sic- por  aviso  de  acuerdo  con  lo dispuesto por el artículo 320 del C.P.C., decisión  contra  la cual el representante de la demandada interpuso recurso de apelación  y  como  quiera  que  no fuera sustentado, por auto del 26 de febrero de 2008 se  declaró       desierto.       (…)   

Se  ha denunciado que el auto de febrero 14  del   2008   es   contrario   a   la   Ley   y   constitutivo   del   delito  de  prevaricato.   

2.-  En  ese mismo acto procesal y luego de  exponer  sus  argumentos,  el  representante  del  ente  acusador  solicitó  al  Tribunal  decretar  la  preclusión  a  favor  de  la  doctora   Velásquez  Varón   por  atipicidad  de  la  conducta,  acorde  a  lo consagrado en el  numeral 4 del artículo 332 de la Ley 906 de 2004.   

3.- Posteriormente se concedió el uso de la  palabra  a  los demás intervinientes, quedando en el registro lo narrado por el  Magistrado Ponente así:   

Una vez intervino el Fiscal Cuarto Delegado  ante  el  Tribunal  Superior  en  desarrollo  de la solicitud de preclusión que  hiciera  a  favor  de la doctora Fanny Velásquez Varón, Juez Segundo Civil del  Circuito  de  Melgar,  Tolima,  lo  hizo el doctor Jorge Luis Murcia Cristancho,  representante   de  la  víctima,  éste  luego  de  esgrimir  sus  argumentos   oponiéndose  a  la  preclusión,  presentó  como evidencia probatoria la copia  íntegra  del  proceso  ordinario  laboral  de  Franceleny  Rojas Sierra, contra  Orfilia  Esperanza  Saavedra  Gaona,  así como el adelantado por Gladys Mahecha  Sabogal contra la misma demandada.   

Pero  adicionalmente  solicitó  que  por  intermedio  de  la  Sala  se  dispusiera  que  el Fiscal Cuarto Delegado ante el  Tribunal  Superior  pusiera  a  disposición  la  totalidad  de  las  evidencias  físicas  arrimadas  a  su  investigación por el representante de la víctima y  las     aportadas     dentro     del     programa     metodológico     de    la  investigación.   

Si  bien  es  cierto  la  sentencia  C-209  –   07   de  la  Corte  Constitucional  declaró  la  exequibilidad  del  artículo 333 de la Ley 906 de  2004    que    señalaba    que:    “en   ningún   caso  habrá  lugar  a  solicitud  ni  práctica  de  pruebas”  en el curso de  la  audiencia  de  solicitud  de  preclusión,  tal  determinación la hizo, tal  exequibilidad   -sic-  la  Corte Constitucional la declaró en el entendido  que  las víctimas pueden allegar o solicitar elementos materiales probatorios y  evidencias  físicas  para  oponerse  a  petición  de  preclusión  del fiscal,  repito,  si  bien es cierto la Corte Constitucional declaró la exequibilidad de  tal  norma  lo hizo condicionada a que fuese para efectos de poder oponerse a la  solicitud de preclusión.   

Entonces, como quiera que la solicitud hecha  por  el  representante  de  las  víctimas  fue realizada con posterioridad a su  propia   intervención  cuando  ya  había  materializado  la  oposición  a  la  preclusión deprecada por la fiscalía, se deniega su práctica.   

Es    que    la   solicitud   realizada  extemporáneamente  por  el  representante  de las víctimas pierde su razón de  ser,  pues  precisamente  para  contar  con  elementos  serios  que  le permitan  oponerse  a  la  petición  de  la  fiscalía fue que la Entidad guardiana de la  Constitución  permitió  condicionalmente la práctica de pruebas dentro de ese  trámite,     dijo     así     la     Corte     Constitucional:    “  La controversia de la solicitud del  fiscal,  tal  como  ha sido regulada por el artículo 333, puede resultar inocua  si  no  se permite la práctica de pruebas que muestren que sí existió mérito  para  acusar  o  que no se presentaron las circunstancias alegadas por el Fiscal  para su petición de preclusión.   

De  otra  parte,  advierte  la  Sala que la  totalidad  de  la actuación surtida dentro de los procesos ordinarios laborales  iniciados  por  Franceleny Rojas Sierra y Gladys Mahecha Sabogal respectivamente  en  contra  de la señora Orfilia Esperanza Saavedra Gaona, ya hacen parte de la  actuación   por   aducción   del  Fiscal  y  del  mismo  representante  de  la  víctima.   

Entonces  la  prueba  que  se deniega es la  solicitud  al  Fiscal  de  la  totalidad  de  la evidencia física arrimada a su  investigación   por   la   parte  civil  y  la  aportada  dentro  del  programa  metodológico de la investigación.   

LA   PROVIDENCIA   IMPUGNADA:            

El Tribunal Superior de Distrito Judicial de  Ibagué  decidió  de  manera  desfavorable  la solicitud de pruebas  en la audiencia llevada a cabo el 19 de  junio  de  2009,  al calificarla como extemporánea, decisión contra la cual se  interpuso   el   recurso  de  apelación  por  parte  del  representante  de  la  víctima.          

SUSTENTACIÓN         DE LA  APELACIÓN:     

 

    

EL APELANTE:  

En  resumen solicitó a la Sala se ordenara  al  Fiscal  Cuarto  Delegado  ante  el  Tribunal  Superior  de  Ibagué  poner a  disposición  la totalidad de las evidencias físicas que sirvieron de soporte a  la  petición  de  preclusión  y  que hicieron parte del programa metodológico  dado      que      no      tienen      reserva     alguna.      

 

    

LA FISCALÍA:    

Solicitó  a  la  Sala declarar desierto el  recurso  porque  el aspecto central de controversia como es el relativo al de la  extemporaneidad  que  fue  esgrimido  por  el Tribunal, no fue objeto de ninguna  controversia por parte del recurrente.   

De  no  aceptarse  lo  anterior, peticionó  confirmar  la  decisión  de  primera  instancia, pues no hubo una presentación  idónea  en  la petición de los elementos materiales de prueba referidos por el  apelante.           

    

LA DEFENSA:  

Coadyuvó    la   solicitud elevada  por la Fiscalía en el sentido  de  declarar desierta la censura, y de manera subsidiaria confirmar la decisión  de primer grado.    

        

CONSIDERACIONES       DE       LA  CORTE:         

     1.- La Corte es  competente  para  resolver  los  recursos de apelación interpuestos contra los  autos  dictados  en  primera instancia por los Tribunales Superiores que deciden  sobre  las  solicitudes  de  preclusión realizadas por las Fiscalías Delegadas  ante  esas  Corporaciones,  conforme se dispone en los artículos 32, numeral 3,  176 y 177, numeral 2 de la Ley 906 de 2004.     

     2.-  Estima  la  Corte  que  no es posible declarar desierto el recurso de apelación  interpuesto  por  falta  de  motivación,  debido  a que el recurrente con apoyo  jurisprudencial,  planteó  por  qué  había  sido  oportuna  su  solicitud  de  práctica  de  algunos  elementos materiales probatorios en sede de la audiencia  preliminar  adelantada  ante  el  Tribunal  Superior  de Ibagué el pasado 19 de  junio.   

3.-   En   la   referida  providencia  el  a quo basó la decisión de  rechazo   de   la  solicitud  elevada  por  el  representante  de  la  víctima,  refiriéndose a estos temas:   

3.1.    La  extemporaneidad  de  la  petición  probatoria del representante de la víctima.   

La mencionada petición fue realizada por el  representante  de  la  víctima  la  realizó en la audiencia celebrada el 11 de  junio  de 2009, en cuyo desarrollo la Fiscalía invocó la preclusión, después  de  la  intervención  del  ente  acusador,  según  el trámite dispuesto en el  artículo 333 de la Ley 906 de 2004.    

Para el evento se hace necesario resaltar lo  tratado  por  la Corte Constitucional en la Sentencia C-209 de 2007, al declarar  la  exequibilidad  condicionada  del referido artículo 333, y se refirió a los  derechos de las víctimas, así:    

no  permitir  a  la  víctima  controvertir  adecuadamente  la  solicitud del fiscal puede conducir a una afectación alta de  sus     derechos,     e     incluso,     a     la     impunidad    (…)   

Entonces,   se  declarará exequible  el  artículo  333  en  el entendido de que las víctimas pueden allegar o solicitar  elementos  materiales  probatorios  y  evidencia  física  para  oponerse  a  la  petición  de  preclusión  del  fiscal…    

3.2.-  Si  de  acuerdo  con  el  Tribunal  Constitucional,  es  dable  que  la  víctima  se  oponga a la preclusión de la  investigación,  ello  puede  darse  de  manera posterior a la intervención del  Fiscal  tras conocer las razones esgrimidas que le permitan controvertirlas bien  a través de contra argumentos y solicitudes probatorias.   

En  este sentido el Tribunal Constitucional  expresó:     

…no obstante, la  controversia  de  la  solicitud  del  fiscal  tal  como  ha sido regulada por el  artículo  333,  puede resultar inocua, si no se permite la práctica de pruebas  que  muestren  que  sí  existe  mérito  para acusar, o que no se presentan las  circunstancias    alegadas    por    el    fiscal    para    su   petición   de  preclusión…    

3.3.-  Entonces,  se  entiende  que  de  no  permitirse  la práctica de pruebas como ejercicio de oposición a una petición  de  preclusión,  se  harían  nugatorios  los  derechos  de  las víctimas a la  verdad, la justicia y a la reparación debida.   

El  trámite de la solicitud de preclusión  debe  estar  rodeado  de  las mayores garantías. El artículo 333   de la Ley  906  de  2004 prevé algunas: (i) la intervención del juez de conocimiento para  la  adopción  de la decisión; (ii) la exigencia de que la solicitud del fiscal  sea  motivada  y  esté  fundada en elementos materiales probatorios y evidencia  física;  (iii)  la  posibilidad de que la víctima, el Ministerio Público y el  defensor  del  imputado,  hagan uso de la palabra para controvertir la petición  del  fiscal  y;  (iv) que esté previsto que contra la sentencia que resuelve la  solicitud      de      preclusión     proceda     la     apelación”.      

3.4.- De lo anterior surge el argumento que  el  criterio  de la extemporaneidad tenido en cuenta por la primera instancia no  es  relevante  para fundamentar la negativa de práctica de elementos materiales  probatorios.  Por  el  contrario,  para el caso concreto la petición en comento  debe  someterse  al  tamiz  de  pertinencia,  conducencia,  utilidad, eficacia y  necesariedad.   

Según   el   artículo   3751 de la ley 906  de  2004,  deben  ser  rechazadas  aquellas  que  no  conduzcan  a acreditar los  aspectos  fácticos  o jurídicos la conducta punible de que se trate, así como  las   que  sean  prohibidas  o  ineficaces,  versen  sobre  hechos  notoriamente  impertinentes,  o sean manifiestamente superfluas, razón por la cual compete al  actor  señalar  esos  rasgos  en  los  elementos  materiales  probatorios  cuya  aducción o práctica pretende.   

         3.5.-  Así  las  cosas,  el  representante  de la víctima Orfelia  Esperanza      Saavedra     Gaona     solicitó      tener     para     esos     efectos     “la  copia  íntegra  de  los procesos  ordinarios  laborales  seguidos  por  Francelenny  Rojas Sierra y Gladys Mahecha  Sabogal  tramitados  en  el  Juzgado  Segundo  Civil del Circuito de Melgar cuya  titular     es     la     doctora     Fanny     Velásquez    Varón”.   

         Al  respecto  considera  la  Corte  que  si  dichas  actuaciones ya  figuran  en  la actuación, inútil y superflua se comporta la petición de  tenerlos  como  tales,  resultando acertada la postura negativa del a  quo,  máxime  cuando  el  recurrente  -como  se  vio  en  la  sustentación-  no  se ocupó para nada en argumentar la  trascendencia  de  los  mismos  y  la  incidencia  que podrían tener en orden a  controvertir  o  socavar  la petición de preclusión que se elevó por parte de  la  Fiscalía  a  partir  de una valoración de atipicidad de la conducta.    

4.- La solicitud de  allegar el plan metodológico desarrollado por la Fiscalía   

4.1.  En  relación  con esta petición, es  indispensable  recurrir  al  artículo  345 de la Ley 906 de 2004, en el cual se  establecen   restricciones   al   descubrimiento  de  prueba,  así:    

Las  partes  no  podrán  ser  obligadas  a  descubrir:   

(…)   

3. Apuntes personales, archivos, documentos  que  obren  en  poder  de la Fiscalía o de la defensa y que formen parte de su  trabajo  preparatorio  del  caso,  y  cuando  no se refieran a la manera como se  condujo   una   entrevista   o   se   realizó   una  deposición  (…)    

De lo anterior se comprende que el programa  metodológico  al  que  hace  referencia  el  recurrente  y que ha solicitado se  ordene  su acopio, es una herramienta para la organización de la investigación  y  se constituye en presupuesto que orienta el desarrollo procesal o las etapas  que  lo  integran. De esta manera lo ha entendido la jurisprudencia:    

Ahora  bien,  para  lo que interesa en este  asunto,  importa  destacar  que  lo  asignado  al  Delegado ante la Corte fue la  elaboración  del  plan  metodológico, el cual, conforme al artículo 207 de la  Ley  906  de  2004, implica la proyección de los objetivos de la investigación  “… en relación con la  naturaleza   de   la   hipótesis  delictiva;  los  criterios  para  evaluar  la  información;  la delimitación funcional de la tareas que se deban adelantar en  procura  de  los  objetivos  trazados;  los  procedimientos  de  control  en  el  desarrollo  de  las  labores  y  los  recursos de mejoramiento de los resultados  obtenidos”,  plan  con  fundamento  en el cual “el  fiscal  ordenará  la  realización  de  todas  las actividades que no impliquen  restricción   de   los   derechos  fundamentales  y  que  sean  conducentes  al  esclarecimiento  de  los  hechos,  al descubrimiento de los elementos materiales  probatorios  y  evidencia  física,  a  la  individualización  de los autores y  partícipes del delito.   

En  otros  términos, el plan metodológico  involucra  ni  más ni menos que la planeación de la investigación con miras a  establecer  la  procedencia del ejercicio de la acción penal, como que es allí  donde  se definen las actividades que deberán desarrollar los investigadores de  la  policía  judicial  para  confirmar  o descartar la hipótesis delictiva, de  donde  surge  sin ambages su importancia superlativa2.   

   

4.2.-   Puede   afirmarse   que  el  plan  metodológico  no  puede  ser  objeto de descubrimiento alguno, de suerte que la  invocación  de  su  allegamiento  a  la actuación resulta de manera ostensible  inútil e improcedente.   

A mérito de lo expuesto la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,    

       

    

RESUELVE:       

    

Confirmar  el auto  de  19  de  junio  de  2009  mediante  el  cual  el Tribunal Superior de Ibagué  rechazó  la  solicitud de práctica de elementos materiales probatorios elevada  por el representante de la víctima.   

                 

    

Notifíquese  y  cúmplase.       

     

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

    

 

   

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                           SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ    

   Permiso

    

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                            MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ    DE   LEMOS           Comisión  de  servicio                                                                                           Permiso

      

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                                  JORGE     LUIS     QUINTERO     MILANÉS                 

    

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                             JAVIER       ZAPATA       ORTIZ 

 

 

 

    

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

    

1 Ley  906  de  2004.-  Pertinencia.-  El  elemento  material  probatorio, la evidencia  física  y  el medio de prueba deberán referirse directa o indirectamente a los  hechos  y circunstancias relativos a la comisión de la conducta delictiva y sus  consecuencias,  así  como  a  la  identidad  o  a  la responsabilidad penal del  acusado.  También  es  pertinente  cuando sólo sirve para hacer mas probable o  menos  probable  uno  de los hechos o circunstancias mencionados, o se refiere a  la credibilidad de un testigo o un perito.   

2 Corte  Suprema     De    Justicia,    Sala    de    Casación    Penal,    auto   única   instancia,  Radicación  28445, de 31 de octubre de 2007.     

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