31471(22-04-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

Proceso No 31471  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No. 119  

Bogotá. D.C., veintidós (22) de abril de dos  mil nueve (2009)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Se  pronuncia  la  Sala acerca del recurso de  casación  interpuesto  por el defensor de LUIS ALFONSO  MEZA   DE  LA  HOZ  contra  la  sentencia  de  segunda  instancia  proferida  el  5  de  junio de 2006 por el Tribunal Superior de Santa  Marta.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1. El 19 de noviembre de 2002, a las 8 y 30 de  la  noche  se  ejecutó  un  atentado  terrorista  con  cargas explosivas en los  hoteles  Lumar  y  Santamar de la ciudad de Santa Marta. A consecuencia de ello,  en  el  primero  de  los  mencionados,  perdieron  la  vida Elvira Isabel Gómez  Almanza  y Orlando Rafael Noche García, quien no fue incluido en la resolución  acusatoria-  y se causaron daños superiores a los quinientos millones de pesos,  según lo manifestó el propietario.   

Adelantadas algunas diligencias preliminares,  LUIS  ANTONIO  BARRETO  MEZA  fue  señalado  como  el sujeto que transportó en  motocicleta,  hasta  la  entrada  del  hotel,  a quien se registró como Otoniel  Fuentes  y  LUIS  ALFONSO  MEZA  DE LA HOZ,   como  el  que  suministró  el  artefacto  explosivo  a  aquél.   

2.  Adelantada  la  investigación, el 1º de  agosto  de  2003,  la  Fiscalía  Segunda  Delegada  ante los Jueces Penales del  Circuito  Especializados  de  Santa  Marta  calificó el mérito del sumario con  resolución  acusatoria  contra LUIS ALFONSO MEZA DE LA  HOZ  como coautor de los delitos de homicidio con fines  terroristas,  terrorismo,  fabricación y tráfico de explosivos y conservación  de  estupefacientes,  y  LUIS  ANTONIO  BARRETO,  como  coautor  del  delito  de  homicidio con fines terroristas y terrorismo.   

Además,   dispuso  compulsar  copias  para  continuar    con   la   instrucción   respecto   del   señor   Oscar   Benitez  Vélez.   

La decisión cobró ejecutoria el 3 de octubre  de   2003,  cuando  se  aceptó  el  desistimiento  del  recurso  de  apelación  interpuesto  por  la defensora del procesado MEZA DE LA  HOZ    contra    la   pieza   acusatoria1.   

3. El 6 de diciembre de 2004, el Juzgado Penal  del  Circuito  Especializado  de  Santa  Marta  condenó  a  los procesados como  coautores  de  los delitos de homicidio con fines terroristas y terrorismo, pero  a  MEZA DE LA HOZ le adicionó  el  delito  de  porte  ilegal de armas de defensa personal y anuló el cargo por  tráfico  de  estupefacientes.  En  consecuencia,  impuso a LUIS ANTONIO BARRETO  MEZA  la  pena  de 348 meses de prisión y a MEZA DE LA  HOZ la pena de 384 meses de prisión.   

4.  El  Tribunal  Superior  de  Santa  Marta  confirmó  la  decisión  del A quo,   y  la  adicionó  en  el  sentido   de señalar que a la pena  principal  impuesta  a  los  procesados,  procede la accesoria de inhabilidad de  derechos y funciones públicas, por el mismo tiempo.   

CONSIDERACIONES  

1.  Observa la Sala que el trámite impartido  por  el  Tribunal  Superior  de  Santa  Marta,  en  relación  con el recurso de  casación  interpuesto  por  los  defensores  de  los  procesados, desconoce por  completo  las  directrices legales y jurisprudenciales atinentes al tema, razón  por la cual habrá de declararse la nulidad de lo actuado.   

En  efecto, una vez proferida la sentencia de  segunda  instancia,  al  momento  de notificarse de esa decisión el defensor de  LUIS  ANTONIO  BARRETO MEZA consignó “apelo ante la  H.            Corte            Suprema”2, el  procesado  también apuntó “apelo ante la Corte”,  en   tanto   que   el   defensor   de   LUIS  ALFONSO MEZA DE LA HOZ manifestó por  escrito   su   voluntad  de  recurrir  en  casación3.   

Según constancia secretarial, a partir del 3  de  julio  de  2007  comenzó  a  correr  el término para la interposición del  recurso  extraordinario  de  casación,   y  por  auto del 21 de agosto del  mismo  años, el señor Magistrado sustanciador admitió el recurso de casación  interpuesto  por  el doctor Luis Alfonso López Carrascal, es decir, el defensor  de   LUIS   ALFONSO   MEZA   DE   LA  HOZ,   a  quien  ordenó  correr  el  traslado  de  30  días  para  la  presentación   de   la   demanda   correspondiente4.   

Surtido  el  trámite  anterior,  se  corrió  traslado  a  los  no recurrentes a partir del 2 de diciembre de 20085 y el 5 de marzo  del   2009   se  remitieron  las  diligencias  a  esta  Corporación6.   

2. Como ha tenido oportunidad de precisarlo la  Sala7,   en  tratándose  del  recurso  de  casación,  a  partir  de  la  declaratoria  de  inexequibilidad  de  algunas normas de las leyes 553 y 600 del  año  2000,  cobraron vigencia algunos preceptos del Decreto 2700 de 1991, entre  ellos, el artículo 223, según el cual:   

El  recurso de casación podrá interponerse  por  escrito,  dentro  de los quince días siguientes a la última notificación  de la sentencia de segunda instancia.   

Y el artículo 224, que estipula:  

Vencido   el  término  para  recurrir  e  interpuesto  oportunamente el recurso por quien tenga derecho a ello, quien haya  proferido  la  sentencia  decidirá  dentro  de  los tres días siguientes si lo  concede,  mediante  auto  de  sustanciación.  Si  fuese  admitido, ordenará el  traslado  al  recurrente  o  recurrentes  por  treinta días a cada uno para que  dentro  de  ese  término presenten la demanda de casación. Vencido el término  anterior,  se  ordenará  correr  traslado por quince días comunes a los demás  sujetos procesales para alegar.   

Si se presenta demanda, al día siguiente de  vencido  el  término de los traslados, se enviará el expediente a la Corte. Si  ninguno  la  sustenta, el magistrado de segunda instancia declarará desierto el  recurso.   

3.  El  procedimiento  trascrito,  impone al  funcionario        de       segunda       instancia       que       verifique     si    la    impugnación  extraordinaria  se  interpuso  oportunamente  por quien tiene interés jurídico  para  ello  y,  cumplido  ese requisito, la conceda dentro de los tres (3) días  siguientes  por  auto de sustanciación. Luego, ordena el traslado de 30 días a  los  recurrentes  para  que  presenten  la  demanda  y  luego el de los 15 días  comunes  a  los  no recurrentes para que se pronuncien sobre las pretensiones de  aquellos.   

Si  el libelo fue presentado en tiempo, debe  remitir   el  proceso  al  siguiente  día  para  que  la  Corte  proceda  a  su  calificación formal, admitiéndolo o inadmitiéndolo.   

En caso contrario, esto es, si no se presenta  demanda,   el   fallador   de   segunda  instancia  debe  declarar  desierto  el  recurso.   

4.  En  el asunto que se examina, la segunda  instancia  omitió  pronunciarse sobre la concesión del recurso interpuesto por  el  doctor  Abel  Gustavo Buelvas Hernández y su defendido LUIS ANTONIO BARRETO  MEZA.  La  actuación  así  surtida,  comporta una irregularidad sustancial que  afecta  el  debido  proceso  y  el  derecho  a  la defensa de este recurrente en  casación,  quien  no  puede  soportar  la carga de los errores cometidos por el  operador judicial.   

Para   remediar   esa   situación,  surge  imperativo  declarar la nulidad de lo actuado a partir del auto del 21 de agosto  de  2007,  inclusive,  para  que  en  su lugar, la Colegiatura surta el trámite  correspondiente  a  la impugnación extraordinaria promovida por el defensor del  procesado LUIS ANTONIO BARRETO MEZA.   

5. La Sala no puede pasar por alto la actitud  negligente  y  descuidada  del  señor  Secretario de la Sala Penal del Tribunal  Superior de Santa Marta, en el trámite de este asunto.   

No  solamente  pasó  inadvertido  que  LUIS  ANTONIO  BARRETO  MEZA  y  su  defensor  recurrieron  la  sentencia  de  segunda  instancia  al  momento de notificarse de esta decisión, sino que desde el 19 de  octubre  de  2006 se había recibido en la dependencia a su cargo, la constancia  de  notificación  personal  al  citado  procesado, remitida por el Director del  Establecimiento    Penitenciario    y   Carcelario   de   Valledupar8.  No obstante,  dejó  el  trámite suspendido hasta el 17 de mayo de 2007, cuando nuevamente se  dirigió  al mismo funcionario para insistir en la notificación de la sentencia  de  segunda  instancia  que  ya  se  había  realizado  al interno en ese centro  carcelario.   

Además  de  lo  anterior,  en la constancia  secretarial  de  traslado  a  los  sujetos procesales para la interposición del  recurso   de   casación,   consignó   que   a   partir   de  las  “ocho  horas (08:00 A.M.) del tres (3)  de  julio  del  año  dos  mil  siete  (2007),  día  siguiente  de  la  última  notificación   de   la   SENTENCIA   dictada   el   6  de  junio,  empieza  a  correr el término de QUINCE (15) DÍAS” –negrilla fuera del texto-,  manifestación  carente  de respaldo procesal, toda vez que en la  foliatura  aparece  que  la última notificación de la sentencia  ocurrió  el  27 de septiembre de 2006, en cumplimiento del despacho comisorio No 0036 del  7  de julio del mismo año, que se recibió en la secretaría de la Corporación  el      19      de      octubre      de      20069.   

Como  si  lo  anterior  fuera  poco, una vez  concedido  el  recurso  por  auto  del 21 de agosto de 2007, hizo constar que el  traslado  para la presentación de la demanda de casación comenzaba a correr el  17  de  octubre  de  ese  año,  y  solo  hasta el 2 de  diciembre  de 2008 dispuso el traslado de 15 días para  los no recurrentes.   

Es   decir,  que  por  cuenta  del  señor  secretario  de  la  Sala Penal del Tribunal Superior de Santa Marta, el trámite  del  recurso  de  casación  demoró  más  de  dos  años,  sin  causa  que  lo  justifique,  razón por la cual se le llama la atención para que evite incurrir  en  esta  especie  de  comportamientos  y  tramite los asuntos a su cargo con la  diligencia  necesaria, máxime cuando se trata de asuntos con persona privada de  la libertad, como ocurre en este caso.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1.   DECLARAR   LA   NULIDAD  de lo actuado a partir del auto del auto del 21 de agosto de 2007,  proferido  por el Tribunal Superior de Santa Marta, por las razones expuestas en  precedencia.   

2.  DEVOLVER  las  diligencias   a   la   citada   Corporación,   para   que   surta  el  trámite  correspondiente  a  la impugnación extraordinaria promovida por el defensor del  procesado LUIS ANTONIO BARRETO MEZA.   

Notifíquese y Cúmplase  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Comisión    de  servicio   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                   SIGIFREDO  ESPINOZA  PEREZ                                        

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO       MARIA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE LEMOS                                     

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                   JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                           

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS                                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Comisión de servicio  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Cfr  fl 434 C.O.4.   

2 Cfr  fls 36 vto y 63 C. Tribunal.   

3 Cfr  fl 43 íd.   

4 Cfr  fls 69 y 70 íd.   

5 Cfr  fl 80 íd.   

6 Cfr  fl 1 C. Corte.   

7  Casación   No   18862,   auto  de  6  de  marzo  de  2002.   

8 Cfr  fl 61 C. Tribunal.   

9 Cfr  fls  61 al 63 íd.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *