31421(01-04-09) (1)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 31421  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobada Acta N° 101  

                     

Bogotá,   D.   C.,  abril  primero  (1°)  de dos mil nueve             (2009).   

VISTOS:  

          Resuelve  la Sala el recurso de apelación presentado por la defensa  contra  la  providencia del Tribunal Superior de Cundinamarca, de 28 de abril de  2008,  conforme  la  cual  negó  una  solicitud  de  cesación de procedimiento  presentada  a favor de José Eleazar Moreno Medina  y Lilia Sofía Guerrero  Méndez,  en  contra  de  quienes  existe  resolución  acusatoria como posibles  coautores  responsables  de  los  delitos de concierto  para  delinquir  agravado  y  porte  ilegal  de  armas  de  uso  privativo  de las fuerzas armadas.   

ANTECEDENTES:   

1. El 16 de agosto  de  2001  se  practicó  diligencia  de  allanamiento a un inmueble urbano en el  municipio  de  Pacho,  Cundinamarca,  encontrándose  en  el  curso  de la misma  comunicados  de  las FARC a la opinión pública, folleto de claves cifradas, un  mapa  de  la  región,  cuaderno  con datos de vehículos, una mira telescópica  para  armas  de  fuego,  un  lanzagranadas  para mortero y un vehículo campero.   

2.  La  Fiscalía  adelantó  la  instrucción  y  concluyó tal ciclo procesal profiriendo el 5 de  julio  de  2005  resolución  acusatoria  en  contra  de  José  Eleazar  Moreno  Medina    y  Lilia  Sofía  Guerrero  Méndez,  como  responsables  de  las  conductas   de   concierto  para  delinquir  agravado  y  porte ilegal de armas de  uso privativo de las fuerzas armadas.   

3.  El  proceso  correspondió   al   Juzgado   Segundo   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca,  el  que  se  declaró  sin  competencia y por ello lo remitió al  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito de Pacho, trabándose conflicto de competencia  que  fue resuelto mediante providencia que asignó el conocimiento del asunto al  último     de    los    despachos    mencionados1.   

4.  En desarrollo de la audiencia pública de juzgamiento la defensora  de  los  acusados solicitó suspender la actuación para proceder al trámite de  una  solicitud  de  cesación de procedimiento, propuesta con base en la Ley 782  de  2002,  a  consecuencia  de lo cual se remitieron las diligencias al Tribunal  Superior de Cundinamarca.   

5. La Sala Penal del  citado  Tribunal  mediante el auto apelado, de 28 de abril de 2008 dispuso negar  la  solicitud  de  cesar  procedimiento  a favor de los procesados porque (i) el  artículo  71 de la Ley 975 de 2005 en los términos de la sentencia C-370/06 de  la  Corte Constitucional y el auto de 11 de julio de 2007 de la Corte Suprema de  Justicia,   es  inconstitucional  e  inaplicable  por  quebrantar  principios  y  mandatos  Superiores,  respectivamente,  y (ii) los hechos materia de acusación  tipifican punibles excluidos del beneficio demandado.   

6. Inconforme con la  negativa  judicial  de  cesar procedimiento el apoderado de José Eleazar Moreno  Medina   y  Lilia  Sofía  Guerrero  Méndez,  presentó  los  recursos  de  reposición  y el subsidiario de apelación, el cual sustentó en los siguientes  términos:   

6.1.   Expresó  extrañeza  por  la  contradicción  que  observa en lo dicho por el Tribunal en  auto de 11 de octubre de 2007 y la decisión impugnada.   

6.2.  Las acciones  realizadas  por  los  procesados fueron definidas como de sedición por la Corte  al resolver el conflicto negativo de competencias.   

6.3.  La Fiscalía  profirió  resolución  inhibitoria  en favor de José Eleazar Moreno Medina, al  establecer  su  pertenencia  al  Bloque  Héroes del Llano y del Guaviare de las  Autodefensas Unidas de Colombia.   

6.4. Solicitó que  se  revocara  lo  resuelto  por  el  Tribunal  y  se  dispusiera la cesación de  procedimiento invocada.   

7.  Al resolver el  recurso  de  reposición el Tribunal explicó que en el auto de 11 de octubre de  2007  se  abstuvo  de  resolver  de  fondo  lo  peticionado porque no se habían  agotado   los  trámites  administrativos  previos  que  permiten  verificar  el  cumplimiento de las exigencias de la Ley 782 de 2002.   

Agregó que la resolución inhibitoria de la  Fiscalía  no  afecta  la  presente  actuación  porque  se  trata  de un asunto  diferente,  amén de carecer de competencia para que por medio de sus decisiones  afecte  la presente actuación, de donde concluye que la resolución inhibitoria  de  14  de  noviembre  de  2006 proferida por un fiscal delegado de la Unidad de  Justicia   y   Paz   no   produce   efectos   jurídicos   en   el  sub examine.   

Y   concedió  el  recurso  de  apelación  presentado de manera subsidiaria.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE:   

1.  La  Corte  es  competente  para  resolver  los recursos de apelación contra las decisiones que  toman    en   primera   instancia   los   Tribunales   Superiores   (Ley  600  de  2000,  artículo  75-3  y Ley 906 de 2004, artículo  32-3).   

2.  Los  delitos  respecto  de  los  cuales  es posible decretar la cesación de procedimiento por  los  Tribunales están taxativamente señalados en la ley. De acuerdo con la Ley  782  de  2002  y  el  artículo 69 de la Ley 975 de 2005, es posible declarar la  cesación  de  procedimiento  a  favor  de  las personas que sean investigadas o  hallan sido acusadas por los siguientes delitos:   

a).    Delitos    políticos2. Se entienden  por  tales  de acuerdo con reiterada y pacíficas jurisprudencia y doctrina, los  consagrados   bajo  la  denominación  “de  los  delitos  contra  el  régimen  constitucional y legal” (Código Penal, Título XVIII);   

b).  Los  delitos  conexos  con  los delitos  políticos3;   

c). Concierto para delinquir en los términos  del   inciso   primero   del   artículo   340   del  Código  Penal4;   

d).  Utilización  ilegal  de  uniformes  e  insignias,   artículo   436   del   Código  Penal5;   

e). Instigación a delinquir en los términos  del   inciso   primero   del   artículo   348   del  Código  Penal6;   

f). Fabricación, tráfico y porte de armas y  municiones,   artículo   365   del  Código  Penal7.   

3.  El  legislador  determinó   excluir   de  cualquier  beneficio  a  quienes  realicen  conductas  constitutivas  de  actos atroces de ferocidad o barbarie, terrorismo, secuestro,  genocidio,  homicidio  cometido  fuera  de  combate o colocando a la víctima en  estado  de  indefensión  (Ley  782  de  2002,  artículo  19, modificatorio del  artículo 50 de la Ley 418 de 1997).   

4.  El  listado de  delitos   respecto   de   los   cuales  es  posible  decretar  la  cesación  de  procedimiento  por  los  Tribunales  Superiores,  y los Fiscales Delegados en su  caso, es la fuente directa de competencia para tal instancia.   

5.   Cuando  un  Tribunal  Superior  procede  de  acuerdo  con  la competencia que le confiere el  artículo  24 de la Ley 782 de 2002 (reformatorio del artículo 60 de la Ley 418  de  1997),  puede válidamente declarar la cesación de procedimiento por hechos  que    correspondan    a    los    tipos    penales    señalados   supra,  de  donde se tiene que invadiría  la   órbita  de  lo  manifiestamente  ilegal  la  autoridad  que  ordene  cesar  procedimiento  o  precluir  investigación  por  delitos  que  no aparecen en el  catálogo   legal   dispuesto   para   el   efecto8.  Dicho en otros términos: Si  un  Tribunal  dice  actuar en asuntos cuya competencia le es asignada por la Ley  782  de 2002, pronunciándose favorablemente a la cesación de procedimiento por  un  delito,  cualquiera,  diferente  a los señalados expresamente por la citada  ley, está desbordando sus facultades.   

6.  En el presente  asunto  se  tiene  que José Eleazar Moreno Medina  y Lilia Sofía Guerrero  Méndez,  comparecen  a  juicio  en  calidad  de  acusados  por  los  delitos de  concierto   para   delinquir  agravado  y  porte ilegal de armas de uso privativo  de las fuerzas armadas.   

7.  El concierto    para   delinquir   agravado  (Código  Penal,  artículo  340  inciso  2°)  no  hace  parte  de  los delitos  políticos    y    menos   puede   ser   señalado   como   conexo   con   tales  punibles9.   

8.  Y  en tanto la  naturaleza  jurídica  del  concierto  para delinquir  agravado  permite  que  se pueda producir el fenómeno  del  concurso  de delitos con el porte ilegal de armas  de  uso  privativo  de  las  fuerzas  armadas (Código  Penal,  artículo  366),  de  modo que en este supuesto no hay lugar a hablar de  conexidad  delictual,  como  sí  ocurre  en  los delitos políticos porque, por  ejemplo,     por     definición     se     tiene     que     la    rebelión   implica  y  consiste  en  un  alzamiento en armas que pretende   

derrocar al Gobierno Nacional, o suprimir o  modificar    el    régimen    constitucional    o   legal   vigente.   

9.  Es  menester  recordar  que  los  funcionarios  judiciales  al  momento  de resolver cualquier  petición  que  tenga que ver con beneficios a personas acusadas de concierto    para   delinquir   agravado  ejecutado  con fines de paramilitarismo, deben observar que la jurisprudencia ha  calificado  reiteradamente tal punible como delito de lesa humanidad10, y por tanto  sometido  a  especiales  restricciones o cautelas de acuerdo con los compromisos  internacionales del Estado colombiano.   

10. Tiene razón el  Tribunal  al  considerar  que  la preclusión de investigación decretada por la  Fiscalía  a  favor  de  José  Eleazar  Moreno  Medina no produce efectos en el  presente  asunto,  porque el ente acusador no puede disponer de la acción penal  cuando  el  proceso  se  encuentra  a  disposición  de  la  autoridad  judicial  competente,  en  este  caso el juez de conocimiento. Ello es así porque en este  momento  procesal  solamente son vinculantes para las autoridades nacionales las  decisiones   que   profiera   el   juez   que   tramita  el  proceso11    y,  excepcionalmente,  por  mandato  de  la  ley  de  orden público, los Tribunales  Superiores    y   la   Corte   Suprema   en   primera   y   segunda   instancia,  respectivamente.   

11.  De acuerdo con  lo  expuesto procedió de manera legítima y ajustada a la legalidad el Tribunal  a  quo al negar la petición  de  cesación  de  procedimiento  elevada por la defensa, porque (i) la misma no  resulta  procedente a la luz de la normatividad vigente y (ii) las decisiones de  la  Fiscalía  General de la Nación no producen efectos respecto de los asuntos  que se encuentran en etapa de juzgamiento.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

1°.  CONFIRMAR la  decisión  del  Tribunal  Superior  de Cundinamarca conforme la cual denegó una  petición  de  cesación  de  procedimiento  promovida a favor de los procesados  José Eleazar Moreno Medina  y Lilia Sofía Guerrero Méndez.   

            

2°.  ADVERTIR que  contra esta providencia no proceden recursos.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

  JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                                                                 SIGIFREDO    ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                           MARIA  DEL  ROSARIO GONZÁLEZ  DE LEMOS   

Permiso  

  AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                           JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                                            JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.     

1 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Penal, auto de 21 de febrero de 2006,  radicación 24979.   

2 Ley  782  de  2002,  artículo  19,  modificatorio  del artículo 50 de la Ley 418 de  1997,  en  concordancia con el artículo 24 de la Ley 782 de 2002, modificatorio  del artículo 60 de la Ley 418 de 1997.   

3 Ley  418  de  1997,  artículo  55,  parágrafo  y  Ley  782  de  2002, artículo 19,  modificatorio del artículo 56 de la Ley 418 de 1997.   

4 Ley  975 de 2005, artículo 69.   

5 Ley  975 de 2005, artículo 69.   

6 Ley  975 de 2005, artículo 69.   

7 Ley  975 de 2005, artículo 69.   

8  El  asunto  es tan claro que el Gobierno Nacional, con el propósito de permitir que  los   miembros   de   las  AUC  puedan  ser  favorecidos  con  la  cesación  de  procedimiento  prevista en la Ley 782 de 2002 y el artículo 69 de la Ley 975 de  2005,  ha  presentado a consideración del Congreso de la República un proyecto  de  Ley  conforme  el cual se señala que “los miembros rasos pertenecientes a  los  grupos  armados organizados al margen de la ley a quienes no se les imputen  otras  conductas  delictivas”  serán  considerados como autores del delito de  concierto  para  delinquir  simple.  Cfr.  Gaceta del  Congreso  N°  391,  «Proyecto  de  Ley  67  de 2007  –Senado-    y    84  –Cámara-,  por  medio  del cual se modifica el artículo 340 del Código Penal  y   se   adiciona   el   artículo   69   de  la  Ley  975  de  2005», Bogotá, 16 de agosto de 2007.   

9 Con  detalle  véase  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, auto de  segunda instancia, 11 de julio de 2007, radicación 26945.   

10 Por  ejemplo,  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal, auto de segunda  instancia,  11  de  julio de 2007, radicación 26945 y sentencia de revisión de  11 de marzo de 2008, radicación 30510.   

11 Ha  de  recordarse que la presencia de causales objetivas de improseguibilidad de la  acción  penal  en  la  etapa  del  juicio  pueden  dar origen a la cesación de  procedimiento,  pero  tal atribución recae de manera exclusiva y excluyente, en  primera  instancia,  en  el juez de conocimiento, facultado para ello según las  reglas generales de competencia.     

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