31345(01-07-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31345  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

APROBADO ACTA Nº 191  

Bogotá, D.C., primero (1) de julio de dos mil  nueve (2009).   

ASUNTO  

Se   resuelve  el  recurso  de  reposición  formulado  por  el  apoderado judicial de  Alfonso  Coronado  Valenzuela contra el auto del 20 de mayo del  año en curso, que inadmitió la demanda de revisión presentada.   

HECHOS   Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

1.  Los  acontecimientos fácticos que dieron  origen  a  la  investigación  penal  fueron  consignados así en la providencia  repudiada:   

“El  día 31 de julio de 1996, Alfonso  Coronado  Valenzuela, profesional  del  derecho  y  en  representación  de  José  Mardoqueo  Beltrán Rodríguez,  concurrió   ante   la   Caja   Nacional   de   Previsión  Social  –CAJANAL-  de esta ciudad demandando el  otorgamiento  de  pensión  de  jubilación a favor de su representado; adjuntó  para  ello  un  documento público que resultó espurio.  Hecho que motivó  la denuncia penal a cargo de la Subdirectora de Cajanal”.   

2.  El  30  de  octubre de 2007, el Juzgado 2  Penal   del   Circuito   de  Descongestión  de  Bogotá  lo  halló  penalmente  responsable,  en  calidad  de  autor,  del  delito  de uso de documento público  falso,  y  lo condenó a 2 años, 6 meses de prisión.  Le impuso las penas  accesorias  de  inhabilidad  para  el ejercicio de la profesión de abogado y la  interdicción  de  derechos y funciones públicas por un período igual al de la  pena principal.   

Esa  decisión  fue  confirmada  con  algunas  reformas  el 19 de febrero de 2009 por la Sala Penal de Descongestión del   Tribunal Superior de Bogotá.   

3.  Al  amparo  de  la  causal  sexta  del artículo 192 de la Ley 906 de  2004,     el     apoderado     de     Coronado  Valenzuela  solicitó la revisión de los  fallos  condenatorios  bajo  el  argumento  de  que  el  fallo  de  segunda instancia se  fundamentó en prueba falsa.   

Afirmó  que   de  conformidad  con  el  artículo  232  de  la Ley 600 de 2000 –normatividad  procesal  que  gobernó  el  trámite- la sentencia se  debe  fundar  en  pruebas  regular  y  oportunamente  allegadas,  lo  que  no se  satisfizo  en  el  trámite,  en cuanto a que se trajo como prueba trasladada la  injurada  de  Mardoqueo  Beltrán  Rodríguez, versión frente a la cual resulta  nula  la  actividad  realizada  por  las  autoridades judiciales tendientes a su  localización.   

LA    PROVIDENCIA  RECURRIDA   

En  auto  del  20  de  mayo de 2009 esta Sala  inadmitió la demanda de revisión con fundamento en que:   

a) No desestimó la aplicación de la Ley 906  de  2004  por  virtud  de  principio universal de la favorabilidad en materia de  revisión,  aún  cuando   advirtió que a términos de la causal invocada,  6   del  artículo  192 de la Ley 906 de 2004, no se ofrece una distinción  significativa  como  lo  ha convenido la jurisprudencia de la Sala, en la medida  que  ha  de  concurrir  en  uno  u otro procedimiento una sentencia en firme que  declare   que  la  prueba  que  sirvió  de  fundamento  para  la  sentencia  es  falsa.   

Argumento  que le sirvió a la Corte, si bien  no   para  desestimar  el  principio  de  favorabilidad  como  se  advirtió  en  precedencia,  sí  para  significar que ningún privilegio ofrece la invocación  de la nueva legislación procesal penal.   

b)  La acción de revisión, a diferencia del  recurso  extraordinario  de  casación,  no  es  un instrumento para discutir la  regularidad  del trámite procesal o el cumplimiento de las garantías debidas a  las   partes,   sino  que  tiene  como  finalidad  remediar  errores  judiciales  originados  en  causas  que  no  se  conocieron  durante  el  desarrollo  de  la  actuación y que están expresamente limitadas por la ley.   

c)  No  cumplió  el  actor  con  la carga de  presentar  sentencia  ejecutoriada  para  demostrar  que  la  prueba  en  que se  fundamentó  la  sentencia cuya revisión invoca fue declarada falsa a términos  de la causal invocada.   

EL RECURSO  

El apoderado de   Alfonso  Coronado  Valenzuela pide a la Sala revocar la  providencia y admitir la demanda debido a que:   

a) El legislador en su sabiduría y frente al  numeral  6 del artículo 192 de la Ley 906 de 2004 requirió la demostración de  la  prueba  falsa  fundante,  la  que  se  aportó  con la injurada de Mardoqueo  Beltrán  rendida  en  otro  proceso, sin que con ello exigiera la existencia de  sentencia  condenatoria,  lo  que  en su sentir tornaría inocuo e inoperante el  artículo.   

Considera que la norma es clara y taxativa por  lo  que  subroga lo pertinente de la anterior.  Con todo ello considera que  satisfizo  con  la  carga  de  la  prueba  que  le era debida como que la prueba  aducida es nula de pleno derecho.   

CONSIDERACIONES  

1. Insistente se ha ofrecido la jurisprudencia  de  la Sala en cuanto a que el propósito que orienta el recurso de reposición,  concretamente  cuando se dirige contra la providencia que inadmite la demanda de  revisión,  es  que  la  Sala  de  Casación  Penal, que la ha emitido, revise y  corrija  los  posibles  errores  de  orden  fáctico  o jurídico en que hubiese  podido  incurrir,  para  que,  de  considerarlo pertinente, proceda a revocarla,  reformarla o adicionarla.   

Por  manera  que,  quien a él acude tiene la  carga    de    exponer,    de    manera    clara   y  precisa,  las  razones  jurídicas  que  lo impulsan a  pensar  que  la  Corte  plasmó  reflexiones  o  decisiones injustas, erradas, o  imprecisas,   y   de   sustentar   con   suficiencia  los  motivos  por los cuales esos argumentos le causan  un  agravio  injustificado  a  quien  fue  procesado  y,  por contera, deben ser  reconsiderados.   

El  recurso  horizontal  no  constituye  una  oportunidad  adicional  para  complementar, modificar o adicionar la demanda ni,  obviamente,  para  proponer  motivos  distintos  de  revisión a los consignados  inicialmente.  El  impugnante  debe,  a  través de un discurso lógico, claro y  ordenado,  centrar  su oposición en los razonamientos efectuados para inadmitir  el  libelo  y  en  rebatir  todos  los  argumentos sobre los cuales se apoyó la  determinación,   para   lograr   convencer   a  la  Corte  que  son  errados  o  desacertados.  De manera pues que de hallarle razón al recurrente y de concluir  que  se  observaron  las  exigencias  legales  y  jurisprudenciales,  y  que  el  planteamiento  de la causal fue el correcto, no podrá tomar camino distinto que  admitir el escrito inicial.   

2.  La  causal  que  invocó  el  actor  para  sustentar  su pretensión de revisión fue la sexta de  la  Ley  906  de 2004, aún cuando como se anunció con  antelación  y  toda  vez  que  el  trámite se gobernó por la Ley 600 de 2000,  institutos  que  como  lo tiene dicho la jurisprudencia de la Sala y se precisó  una   vez   más   en   el   proveído   recurrido   no  se  ofrece  distinción  significativa  alguna  que  torne  viable  por  favorabilidad  la  aplicación de la ley procesal posterior.   

3.  Para  dar  curso  a  una  demanda por ese  motivo   ha  convenido  la Corte en señalar que debe existir una sentencia  –independiente del sistema  procesal  que  se  reclame-  en  firme  que declare que la prueba que sirvió de  fundamento    para    la    sentencia   es   falsa,   presupuesto   sine  qua  nom  que el libelista pretende  desconocer  so  pretexto  del  espíritu  que  orientó  al  legislador  bajo su  particular criterio interpretativo.   

Y,  es  que  insiste  la  Sala, solamente una  autoridad  judicial  en el proceso respectivo estaría legítimamente autorizada  a  declarar  que  una  prueba es falsa, pues de no, si se permitiese que aquella  calificación  estuviera  al  vaivén de los distintos actores del proceso penal  se  llevaría  al traste con la seguridad jurídica que debe orientar el sistema  procesal.   

4.  Pero  aún  hay más, el carácter de las  causales  se efectúa con sentido restringido y la razón de ser resulta válida  en  la  medida  en  que  con  ellas  se pretende desconocer el carácter de cosa  juzgada  de  una  sentencia, la prohibición a no ser sometido dos veces por los  mismos hechos.   

5.   El  discurso del libelista no logra  convencer  a  la  Sala.  Luego lo dicho se ofrece suficiente para que la Sala no  reponga su decisión de inadmitir la demanda.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero.  NO REPONER  la providencia recurrida.   

Segundo. Contra esta  decisión no procede recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

               JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS  MARTÍNEZ   

            

SIGIFREDO    ESPINOSA  PÉREZ  

ALFREDO     GÓMEZ  QUINTERO   

            

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

Permiso  

AUGUSTO    J.   IBÁÑEZ  GUZMÁN             

       JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS            

                      JAVIER ZAPATA ORTIZ  

                                              TERESA RUIZ NÚÑEZ   

Secretaria  

    

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