31177(26-03-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 31177  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado   acta   Nº   090   

         

Bogotá, D. C., veintiséis (26) de marzo de  dos mil nueve (2009).   

V   I   S   T   O  S   

Sería  del  caso que la Corte procediera a  calificar  la  demanda  de  casación presentada por el defensor de JESÚS       ALBERTO      SUÁREZ      HERNÁNDEZ      contra   la  sentencia  dictada  por el Tribunal Superior de Bogotá, si no se advirtiera que  la acción penal se ha extinguido por razón de la prescripción.   

  HECHOS  

El  juzgador  de  primera  instancia  los  reseñó, así:   

“El  24  de  octubre  de  1997,  el  señor  Rafael  Arias  Silva,  en  representación de la  Compañía         de        Financiamiento        Comercial        ‘Crecer        S.A.’   denunció   hechos   que   fueron  debidamente  probados  al interior de la actuación y que se concretan en que la  señora  REBECA RAQUEL KNORPEL TRAYLEIZER, en su condición de persona natural y  como  representante  legal de la firma ‘Auto    Beck    Limitada’  adulteró  los  estados  financieros con el propósito de obtener  millonarios  créditos  de  la  referida  empresa  financiera,  destinados  a la  adquisición  de  vehículos marca Ford, créditos que amparó con el giro de un  pagaré  y treinta  y tres (33) cheques pagaderos mes a mes, títulos que a  la  postre  resultaron  devueltos  por  fondos  insuficientes, produciéndose la  exigibilidad  de  la  totalidad  del  crédito  en  aplicación  de la cláusula  aclaratoria.  Se estableció que el propósito era obtener la orden para retirar  los      vehículos      del      Almacén     de     Depósito     ‘Almacenar’  para luego enajenarlos y apropiarse  del  producto  de  su  venta  evadiendo las deudas de sus acreedores”.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  Por  los  anteriores  hechos,  la   Fiscalía  75  de  la  Unidad  de Delitos contra el Orden Económico y Social de  Bogotá,  el  11 de diciembre de 2001, dictó resolución de acusación bajo los  siguientes términos:   

a)  Acusó a Rebeca Raquel Knorpel por  los    delitos    de    falsedad    ideológica    y   estafas   “agravadas”,      en      concurso  homogéneo.   

Vale destacar que en la parte considerativa  de  la  mentada  resolución se plasmó que a la acusada se le está atribuyendo  los  delitos  de  “falsedad ideológica en documento  público  en  calidad de determinadora contenido en el artículo 219 del Decreto  100  de  1980 porque es más favorable que la norma que tipifica el delito en el  nuevo  Código  Penal –Ley  599  de  2000,  art. 286- ese delito tenía prevista una pena de prisión de 3 a  10  años…..  el  delito  de  estafa  con  pena  de 1 a 10 años en el Decreto  100/80…”.   

b) Acusó a Jesús  Alberto     Suárez     Hernández    y   a  Sorley  Velásquez   Mazuera   por  la  conducta  punible  de  falsedad ideológica en documento público.   

En   virtud   al  recurso  de  apelación  interpuesto  con  la anterior decisión, la Unidad de Fiscalía Delegada ante el  Tribunal    Superior    de    Bogotá,   el   25   de   agosto   de   2003,   la  confirmó.   

2.  La  etapa  del  juicio  la  tramitó el  Juzgado  Quince  Penal  del  Circuito  de  Bogotá que, luego de cumplir con los  ritos  de  rigor,  el  9  de  noviembre  de  2006,  dictó  sentencia de primera  instancia, así:   

a)  Condenó  a  la procesada Rebeca Raquel  Knorpel  Tryleizer  a  las  penas principales de 4 años y 6 meses de prisión y  multa  de  $400.000.00   y  a  la  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  término de la  sanción  privativa  de  la  libertad, como determinadora del delito de falsedad  ideológica  en  documento  público y autora del punible de estafa agravada, en  concurso homogéneo.   

Frente  al punto de la determinación de la  pena,  luego  de  advertir  que  en  este  asunto,  por  razón  al principio de  favorabilidad,  la  misma  se debe tasar, según lo reglado en el Decreto 100 de  1980,  textualmente  anotó:  “como  quiera  que el  delito  de  falsedad ideológica en documento público es de mayor pena frente a  la  estafa,  sus límites punitivos son de tres (3) años a diez (10) años, por  lo  que se partirá del límite mínimo de tres (3) años, aumentada en seis (6)  meses  al no concurrir circunstancias de menor punibilidad en su beneficio y por  el  contrario  registrarse la de mayor punibilidad de coparticipación criminal,  por  lo  que ante este delito la pena definitiva es de tres (3) años y seis (6)  de  prisión;  ahora  bien,  al  registrarse  el  concurso homogéneo de estafas  agravadas  se  aumentará  en  doce  (12) meses más, para una pena definitiva a  imponer  de cuatro (4) años y seis (6) meses de prisión como definitiva, junto  con  la  pena  de  multa  de  cuatrocientos  mil pesos ($400.000,00)”.   

b) Condenó a Sorley Velásquez Mazuera y a  Jesús   Alberto   Suárez  Hernández  a  la pena principal de 39 nueve meses de prisión y a la accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y funciones públicas, como  coautores  de   la  conducta  punible  de falsedad ideológica en documento  público.   

En  lo  atinente  a la determinación de la  pena,   el   juzgador  de  primera  instancia  razonó,  así:    

“Ahora  bien,  frente  a  los  coprocesados Jesús Alberto Suárez y Sorley Velásquez Mazuera,  quienes  deben  responder  por  el  delito  de falsedad ideológica en documento  público,  teniendo  en  cuenta  los  parámetros reseñados en precedencia, los  límites  punitivos  corresponde  a  los  de tres (3) años a diez (10) años de  prisión,  por  lo  que  partiendo  del  mínimo  de tres (3) años, teniendo en  cuenta  las  circunstancias concurrentes frente a estos procesados de diminuente  punitivo  ante la carencia de antecedentes penales y el de mayor punibilidad por  la  coparticipación  criminal,  se  aumentará  en  tres  (3)  meses más, para  imponer    una   pena   definitiva   a   treinta   y   nueve   (39)   meses   de  prisión”.   

3. Apelado el fallo el fallo por el defensor  de   Jesús  Alberto  Suárez  Hernández,  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  el 27 de junio de 2008, lo  confirmó integralmente.   

Presentada   la   demanda  de  casación,  el  proceso  arribó  a  la  Corte  el 28 de enero de  2009 para la calificación de la demanda.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  De  acuerdo  con  el  anterior recuento  procesal,  surge  claro  que  la  acción penal en este asunto se extinguió por  razón  de  la  prescripción  respecto de las conductas punibles de falsedad en  documento  público  y  estafa,  motivo  por  el  cual  se  ordenará cesar todo  procedimiento a favor de los procesados.   

En   primer   lugar,   con   base  en  la  determinación  de  la  pena  hecha  por  el juzgador de primera instancia y que  fuera   confirmada  por  el  Tribunal,   resulta  fácil  advertir  que  la  procesada  Rebeca  Raquel  Knorpel Trayleizer no fue condenada por el punible de  estafa  agravada, en tanto que el juzgador en el acápite correspondiente anotó  que  el  mentado delito se hallaba adecuado en el artículo 356, “del  libro  segundo del Decreto 100 de 1980, por favorabilidad, que  trae  señalada  pena  de prisión de uno (1) a diez (10) años y multa de mil a  quinientos  mil  pesos,  al reunirse los requisitos contemplados en el artículo  232 de la Ley 600 de 2000”.   

Ahora  bien,  con  estricto  apego  en  lo  consagrado  por  el  artículo  83 de la Ley 599 de 2000, se sabe que la acción  penal  prescribirá  en  un tiempo igual al máximo de la pena fijada en la ley,  “si fuere privativa de la libertad, pero en ningún  caso   será   inferior   a   cinco   (5)   años,   ni   excederá   de  veinte  (20)…”,  salvo,  ente  otros,  lo  atinente a las  conductas   de   genocidio,  desaparición  forzada,  tortura  y  desplazamiento  forzado, que será de treinta (30) años.   

De  igual  manera  en  asuntos  que se haya  proferido   resolución   de  acusación,  como  en  este  evento,  el  término  prescriptivo     de    la    acción    se    interrumpe    y    “comenzará  a  correr  de  nuevo por un tiempo igual a la mitad del  señalado  en el artículo 83. En este evento el término no podrá ser inferior  a  cinco (5) años, ni superior a diez (10)”, según  así lo contempla el artículo 86 de la misma Ley 599 de 2000.   

Así, como quiera que a los acusados, el 11  de  diciembre  de  2001,  se  les  profirió  resolución  de acusación por las  conductas  punibles  de  falsedad  ideológica  en  documento público y estafa,  providencia  que  cobró  ejecutoria  el  23  de agosto de 2003, resulta nítido  concluir   que  ya  trascurrió  el  término  de  los  5  años a que hace  alusión el citado artículo 86 de la Ley 599 de 2000.   

En lo atinente a la procesada Rebeca Raquel  Knorpel  Tryleizer  se  le  condenó  por los delitos de falsedad ideológica en  documento  público y estafa, según lo preceptuado por los artículos 219 y 356  del  Decreto 100 de 1980, infracciones que prevén como pena máxima 10 años de  prisión,  surge  fácil inferir que respecto de ella ya se cumplió el plazo de  cinco (5) años a que se contrae el artículo 86 del Código Penal.   

Situación  idéntica  ocurre  con  Sorley  Velásquez   Mazuera   y   Jesús   Alberto  Suárez  Hernández,  puesto  que  fueron  condenados  por  el  delito  de  falsedad  ideológica  en  documento público que preveía el citado  artículo  219 del Decreto 100 de 1980, norma que también establecía como pena  máxima 10 años de prisión.   

Por manera que la acción penal respecto de  los   delitos  de  estafa  y  falsedad  ideológica  en  documento  público  se  extinguió  el  29  de  agosto de 2008, fecha en la cual ya se había dictado el  fallo  de  segunda  instancia  y  estaba  transcurriendo  el  plazo  para que el  magistrado  sustanciador  se  pronunciara  sobre  la  procedencia del recurso de  casación  interpuesto  por  el  defensor  de  Jesús  Alberto  Suárez  Hernández.  De  ahí  que  la Sala  declarará  extinguida  la  acción  penal  y,  consecuentemente,  cesará  todo  procedimiento   a   favor   de  los  acusados  por  los  delitos  señalados  en  precedencia.   

2.  De  otro  lado, como quiera que en este  trámite  se  ejerció la acción civil, según los artículos 98 y 99 de la Ley  599 de 2000, también se ordenará su extinción.   

3.  Así  mismo,  el  Tribunal  de  origen  procederá  a  cancelar las órdenes de captura, las cauciones que hubieren sido  prestadas  y  las restricciones impuestas a los acusados por razón del fallo de  condena.  Además,  de  ser  el  caso, informará lo aquí resuelto a las mismas  autoridades   a  las  que  se  le  comunicó  la  medida  de  aseguramiento,  el  calificatorio    del   sumario   y   la   sentencia   de   primera   y   segunda  instancia.   

4. Por último, la Sala expedirá copias del  proceso  con  destino  al Consejo Superior de la Judicatura, Sala Disciplinaria,  para   que  se  investiguen  disciplinariamente  a  los  distintos  funcionarios  judiciales  que  conocieron  de  la  actuación, en tanto que la etapa de juicio  sobrepasó el término de cinco (5) años.   

En  mérito  de  lo  expuesto, la    Corte    Suprema   de   Justicia,  Sala  de  Casación  Penal,  administrando  justicia  en  nombre  de  la  República  y  por  autoridad de la  ley,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

1. Declarar que la acción  penal   y  civil  a  que  se  contrae  este trámite por  las conductas punibles de  estafa  y  falsedad  ideológica en documento público se encuentran extinguidas  por   razón  de  la  prescripción.  En  consecuencia,  se  ordena  cesar  todo  procedimiento  a  favor  de  Rebeca Raquel Knorpel Trayleizer, Sorley Velásquez  Mazuera      y      Jesús     Alberto     Suárez  Hernández.   

2. Contra esta decisión procede el recurso  de reposición.   

3. Disponer que el juzgador de segundo grado  realice  las  anotaciones, devoluciones y cancelaciones a que haya lugar, según  lo expuesto en la parte motiva de esta decisión.   

4.  Por  Secretaría de la Sala, expídanse  las  copias con destino a la Sala Disciplinaria  del Consejo Superior de la  Judicatura para lo de su cargo.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                          SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                          JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                        JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

                                                                                                                                    

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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