30662(15-10-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  30662   

                               CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

MAGISTRADO  PONENTE   

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

APROBADO ACTA Nº 294  

Bogotá, D.C., quince (15) de octubre del dos  mil ocho (2008).   

ASUNTO  

La Sala resuelve sobre la solicitud de cambio  de  radicación  que  formuló  la agente especial del Ministerio Público en el  proceso  3864 adelantado por la Unidad Nacional de Fiscalía de Derechos Humanos  y  Derecho  Internacional  Humanitario  contra Norberto  Quiroga   Poveda   y  otros  por la presunta comisión del delito de concierto para  delinquir.   

ANTECEDENTES  

A  raíz  de  las  declaraciones rendidas por  varios  desmovilizados  del  Frente  Resistencia  Tayrona, quienes dieron cuenta  sobre  la  constitución  de una nueva empresa delictiva autodenominada Águilas  Negras  con  la  que  se  continuó  la  actividad  que desplegaba esa fracción  paramilitar  en  el  Departamento del Magdalena, se inició investigación, a la  que  se  anexó,  por  conexidad, el radicado UDH y DIH 3822, que tuvo origen en  denuncias  presentadas  ante  la  Unidad  de  Justicia  y  Paz,  relativas  a la  pluralidad  de crímenes realizados por el nuevo grupo de las Águilas Negras en  las localidades de Guachaca y Santa Marta (Magdalena).   

Mediante  resolución del 17 de marzo de 2008  la  Fiscalía  Especializada de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho  Internacional   Humanitario   formuló  acusación  en  contra  de  Norberto   Quiroga  Poveda,  José  Daniel  Mora  López     y     Edgar     Ariel     Córdoba  Trujillo   por el delito de concierto para delinquir.   

Los  defensores de los acusados apelaron  la  acusación  la  cual  fue  confirmada  por  la Fiscalía 28 Delegada ante el  Tribunal Superior de Bogotá el 12 de junio de 2008.   

LA  SOLICITUD   

Sostiene  la  representante  del  Ministerio  Público  que  la  capacidad  delictiva  de la empresa criminal, su vocación de  amedrentamiento  e intimación a la sociedad civil y las dificultades operativas  para  su  persecución  penal,  aunadas   a  la protección especial de los  testigos  de  cargo  que  corren  con  un  alto  riesgo   de  muerte  si se  adelanta   el  juicio  en  Santa Marta, así como la seguridad de la Fiscal  instructora,  indican  que  en  la  sede  del juicio -Santa Marta- existe un mal  ambiente  de  juzgamiento  que  pone  en  riesgo el proceso y la vida de quienes  deberán concurrir al juicio.   

Sostiene que la vida de los testigos de cargo,  Rubén  Darío  Parra  Vega  y Gabriel Álvarez Pérez, corre peligro, tanto que  fueron  admitidos  en  el  Programa  de Protección a Víctimas y Testigos de la  Fiscalía  General  de  la Nación. Ese riesgo se maximiza y se hace extensivo a  la Fiscal acusadora si en el juicio se reclaman sus testimonios.   

La   situación  no  se  aliviaría  si  la  actuación  se  asigna  a  un  juez distinto del mismo distrito judicial o a uno  colindante,  razón  por la cual el cambio de radicación habría de tener lugar  en otro distrito judicial.   

A la petición adjunta copia de la resolución  de  acusación,  de  la  que  la  confirmó,  constancia  de  ejecutoria  de  la  acusación,  del  informe  de  policía judicial 3273 del 5 de junio de 2007, de  los  oficios  dirigidos al Programa de Protección de Víctimas y Testigos de la  Fiscalía  con el fin de admitir a los señores Parra Vega y Álvarez Pérez por  riesgos inminentes a su vida e integridad personal.   

CONSIDERACIONES   

1. De acuerdo con lo dispuesto en el artículo  75,  numeral  8,  del Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), la Corte  es  competente  para  resolver  esta  petición  porque  en  ella  se involucran  despachos   pertenecientes  a  diferentes  distritos  judiciales,  dado  que  en  criterio  de  la  agente especial del Ministerio Público es imperioso variar la  competencia  hacia  un  despacho judicial distinto a los ubicados en el distrito  judicial de Santa Marta.   

2.  El  artículo  85  de  estatuto  procesal  autoriza el cambio de radicación cuando   

“…en   el  territorio  donde  se  esté  adelantando  la  actuación  procesal, existan circunstancias que puedan afectar  el  orden público, la imparcialidad o la independencia de la administración de  justicia,   las   garantías  procesales,  la  publicidad  del  juzgamiento,  la  seguridad  o integridad personal de los sujetos procesales o de los funcionarios  judiciales”.   

Dicha  medida  es extrema y su procedencia es  una  excepción  al principio de competencia territorial, por lo que está atada  a  que  se  constate  que  en  el  lugar  donde  se  adelanta el proceso existan  circunstancias  que  entrañen  grave peligro para (i)  el   interés   público,   la   imparcialidad  o  la  independencia   de  la  justicia;  (ii)  las  garantías  procesales  o  el  interés  privado del procesado,  (iii)  la  publicidad  del  juzgamiento   o   (iv)  la  integridad   personal   de   los   sujetos  procesales  o  de  los  funcionarios  judiciales1.   

No  existen  otras causales, diferentes a las  señaladas   por   el   legislador,   que   puedan   dar   lugar  al  cambio  de  radicación.   

Si   bien  dicho  mecanismo  se  erige,  en  principio,  como  una  medida  de  protección  referida a guardar la integridad  personal   del  sindicado,  la  jurisprudencia  ha  sostenido  que  también  se  extiende, en ciertos casos, a los testigos, en cuanto:   

“no hay duda que facilitar la participación  de  los  testigos  en  un  proceso  significa defender los altos intereses de la  justicia,  en lo que igualmente está involucrado el interés público, como que  garantizar   esa   intervención   fortalece  el  adecuado  juzgamiento  de  los  ciudadanos”.2   

3.  En  este  caso  la  grave  situación  de  violencia  que se registra en el distrito judicial donde actualmente se adelanta  el  proceso,  tal  como  se acredita con los documentos aportados por la señora  Procuradora,  íntimamente  relacionada  con  los hechos materia de juzgamiento,  así  como la muerte de varios testigos, son circunstancias que afectan el cabal  desempeño  de  la  administración  de  justicia y ponen en peligro el interés  público.   

Las  particularidades que se han resaltado en  este   asunto  son  de  tal  gravedad  y  trascendencia  que  repercuten  en  la  inestabilidad  e  incertidumbre  de los sujetos procesales y de los funcionarios  judiciales,   al   extremo  de  colocarlos  en  una  situación  que  afecta  el  imprescindible   equilibrio   con   que   deben   contar   para   actuar  en  el  proceso.   

Recuérdese que la administración de justicia  debe  estar libre de toda interferencia, vulneración y amenaza que se anteponga  al  sosiego y apacible tranquilidad de quienes tienen la función de participar,  contribuir  y  hacerla  cumplir,  teniendo  el  Estado el deber de garantizar la  seguridad  y,  por  ende,  la  tranquilidad necesaria para el éxito de la labor  constitucional encomendada.   

En  consecuencia, con el fin de preservar esa  integridad  personal  y  la seguridad de quienes intervienen en este proceso, lo  aconsejable  es  acceder al cambio de radicación solicitado por la delegada del  Ministerio  Público  y,  por  lo mismo, ordenar radicar el expediente en uno de  los Juzgados Penales del Circuito Especializados de Cundinamarca.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

1.  Declarar fundada  la  solicitud  de  cambio  de radicación elevada por la señora agente especial  del  Ministerio  Público  en  el  proceso  que  se adelanta contra los señores  Norberto   Quiroga   Poveda,   José   Daniel   Mora  López y Edgar Ariel Córdoba  Trujillo  por  el  delito de concierto para delinquir.   

En  consecuencia, asignar el conocimiento del  proceso  a los Jueces Penales del Circuito Especializado de Cundinamarca, a cuyo  reparto   la  Unidad  Nacional  de  Derechos  Humanos  y  Derecho  Internacional  Humanitario    de   la   Fiscalía   General   de   la   Nación   enviará   el  expediente.   

2.   La  Unidad  Nacional   de  Derechos  Humanos  y  Derecho  Internacional  Humanitario  de  la  Fiscalía   General  de  la  Nación  comunicará  lo  decidido  en  este  auto  a  los  sujetos  procesales  y a los directores de los  establecimientos carcelarios donde se encuentran los procesados.   

Comuníquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Comisión de servicio  

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

            

ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO   

Comisión de servicio  

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS             

AUGUSTO J. IBÁÑEZ  GUZMÁN  

JORGE LUIS QUINTERO  MILANÉS             

YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS  

JULIO ENRIQUE SOCHA  SALAMANCA             

JAVIER  ZAPATA  ORTIZ  

TERESA RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Penal, auto del 17 de marzo del 2004,  radicado 22.077.   

2 Auto  del 13 de diciembre de 2005 (radicado 24.490).     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *