30560(02-12-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30560  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  348   

Bogotá,  D. C., dos (2) de diciembre de dos  mil ocho (2008)   

V    I   S   T   O  S   

La  Corte resuelve el recurso de reposición  interpuesto   por   el   defensor  del  solicitado  en  extradición,  ciudadano  colombiano       GERARDO      ANTONIO      AGUILAR  RAMÍREZ,  contra  la providencia fechada el pasado 27  de    octubre,    por    medio    de    la   cual   se   negaron   las   pruebas  solicitadas.   

SÍNTESIS  DE   LA  IMPUGNACIÓN   

El     defensor     de    Gerardo  Antonio Aguilar Ramírez, luego de  hacer  unos comentarios relacionados con la naturaleza jurídica del trámite de  extradición,  indicando  que  dentro  del  mismo también se deben respetar los  derechos   fundamentales,   para   lo  cual  cita  jurisprudencia  de  la  Corte  Constitucional,  y  de  reconocer  que  en  éste  no  se deben ventilar asuntos  relativos  a  la responsabilidad penal del requerido, afirma que las pruebas que  solicitó   y  que  le  fueron  negadas  tienen  como  objetivo  “mostrar  a  la Corte que no se dan los requisitos para conceptuar de  manera  favorable  la  extradición, por cuanto al confrontar de manera objetiva  el  contenido  documental  aportado por el Gobierno de los Estados Unidos con la  normatividad  de  dicho país y nuestra legislación, se logra establecer que al  estar   siendo   juzgado   y   condenado  en  Colombia  el  señor  Aguilar  Ramírez por delitos similares por  los   que  se  pide  en  extradición,  se  viola  flagrantemente  el  principio  fundamental   del   non   bis  in  idem  y  por  tal  razón  no  es  viable  la  extradición”.      

Refiere  que como defensor tiene el deber de  demostrar  que  en el evento de emitirse un concepto favorable a la extradición  se  estaría  desconociendo  la  prohibición de aplicar el non bis in idem. Por  ello,  estima  que si logra probar dicho aspecto, “la  distinguida  Sala  perfectamente  puede  argumentarlo en su concepto sin que eso  represente  valoración  judicial  alguna, ya que lo evidente de esta situación  haría  parte  del concepto mismo y con ello estaría cumpliendo con lo previsto  en  los  tratados  internacionales,  los  cuales  son  enfáticos en prohibir la  aplicación  de  esta  figura”,  la  cual  se  puede  apreciar  dentro  de  la “verificación del principio  de  doble incriminación”, máxime cuando el concepto  de  la  Corte   no  se  puede  limitar  a  un simple examen “formal de documentos”.   

Dice que idéntica es la situación respecto  de  las  “declaraciones y oficios solicitados para la  Comisión  Nacional  de  Paz  y  la Conferencia Episcopal Colombiana”,  pues,  en  su criterio, es posible que su defendido preste una  importante  utilidad a efectos de lograr un intercambio humanitario y, a su vez,  facilitar  el  inicio de un proceso de Paz en Colombia, como así lo imponen los  tratados  internacionales,  situación que haría inviable la extradición de su  procurado.   

En  esas condiciones, afirma que las pruebas  solicitadas  son  pertinentes  y conducentes y, por lo mismo, insiste en que las  mismas sean decretadas.     

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

Es evidente que los argumentos expuestos por  el  defensor  del  solicitado en extradición, ciudadano colombiano Gerardo  Antonio Aguilar Ramírez no logran  modificar  la  decisión  adoptada  en  la  providencia  objeto  del  recurso de  reposición, por lo que la Sala no la repondrá.   

En   efecto,  debe  recordarse  que  el  mencionado  profesional del derecho pidió en su oportunidad la práctica de una  serie  de  pruebas  tendientes  a  demostrar  que  a su representado se le está  investigando  y/o juzgando en Colombia por los mismos hechos sobre los cuales se  apoya   la  solicitud  de  extradición  y  que  la  presencia  de  Gerardo   Antonio   Aguilar   Ramírez  en  nuestro     país     es    “necesaria”  frente  a  un  “eventual intercambio  humanitario  y/o acuerdo de paz con las FARC EP”, por  lo       que       su       extradición       resultaría       “inconveniente”,  medios  de  convicción  que,  por  no guardar relación con el concepto que la Corte debe emitir, fueron  negados.   

Sin  embargo,  como  puede  observarse,  los  razonamientos  que  sustentan el recurso de reposición en manera alguna exhiben  argumentos  tendientes a desvirtuar las consideraciones que llevaron a la Sala a  negar  las  mencionadas pruebas, pues, por el contrario, lejos de ilustrar cómo  en  verdad  los  solicitados  medios de convicción tienen estrecha vinculación  con  el  concepto  que  debe  emitir  la  Sala  y,  por  lo  mismo, se impone su  práctica,   el   memorialista   trae   a  colación  afirmaciones  que  no  son  consecuentes  con  los motivos sobre los cuales se debe fundar el concepto y las  razones  consignadas  en  la  providencia  objeto  del  recurso  de reposición,  situación que lleva a la improsperidad de la impugnación.   

Así, se hace necesario indicar una vez más  que  la  eventual trasgresión del principio non bis in  idem no es tema que le corresponde examinar a la Corte  en  el  concepto  que  habrá  de  emitir dentro de este asunto, toda vez que su  estudio  o consideración concierne al Gobierno Nacional para decidir si concede  o  no la extradición, en el evento de que dicho concepto sea favorable, además  de  que,  contrario  a  lo  afirmado  por  el  memorialista, en manera alguna el  principio  de doble incriminación consagrado en el artículo 502 del Código de  Procedimiento  Penal  contempla  el  non  bis  in idem  como aspecto integrador del mismo.   

En un asunto similar al que ahora plantea la  defensa, la jurisprudencia de la Corte se pronunció, así:   

“La remisión que  hace  el  defensor de la prohibición contenida en el principio Non Bis In Idem,  se  evidencia  completamente  desenfocada,  pues,  basta  analizar en su sentido  natural  y obvio las exigencias consignadas en el artículo 493 de la Ley 906 de  2004,  para  determinar  inconcuso  que  allí se demanda establecer:   

‘1. Que el hecho  que  la  motiva  (la  extradición, aclara la Sala) también esté previsto como  delito  en  Colombia  y reprimido con una sanción privativa de la libertad cuyo  mínimo     no     sea     inferior     a     cuatro    (4)    años’.   

‘2.Que  por lo  menos   se   haya  dictado  en  el  exterior  resolución  de  acusación  o  su  equivalente’.   

“Y,   en  seguimiento  de  ello,  el  artículo  502  siguiente,  establece para la Corte,  exclusivamente,  la verificación de los siguientes puntos: validez formal de la  documentación  presentada,  demostración plena de la identidad del solicitado,  principio  de la doble incriminación y equivalencia de la providencia proferida  en          el          extranjero.     

“Desde luego que  cuando    la   norma   en   cita   referencia   los   ítems   de   ‘doble    incriminación’,        y        ‘equivalencia   de   la   providencia  proferida     en    el    extranjero’,  para determinar los puntos objeto de verificación por la Corte,  no  hace más que respetar las exigencias consagradas en el artículo 493, en lo  que   toca,  respectivamente,  con  lo  que  allí  remite  a  que  ‘el hecho que la motiva también esté  previsto   como   delito  en  Colombia’,  y ‘que por  lo  menos  se  haya  dictado  en  el  exterior  resolución  de  acusación o su  equivalente’.   

“En  ninguno de  los  apartados  del  capítulo  II de la Ley 906 de 2004, se hace mención de la  prohibición  contenida en el principio Non Bis In Idem, ni es del resorte de la  Corte,  dentro  de  las  funciones  asignadas  en  el  trámite de extradición,  verificar  un  tal  punto,  sencillamente, huelga relevar, porque no es esta una  exigencia   o   prohibición   expresamente   contemplados  en  la  normatividad  citada.   

“Es   ese,  entonces,  un  tema  que  compete  dilucidar al Gobierno y es ante este que debe  hacerse la postulación.   

“Sobre   el  particular,     la     Corte    ha    significado    lo    siguiente:     1   

‘2.1. Las   pruebas    encaminadas   a   demostrar   que   el   solicitado   con fines de  extradición  está  siendo   procesado   en  Colombia  por  los  mismos hechos a que  se  refiere  la  petición de extradición, es decir, tanto la certificación de  la  Fiscalía  como  la solicitud de antecedentes penales, son improcedentes, ya  que   este  tipo de análisis no hace parte del concepto que debe emitir la  Corte,      motivo     por     el     cual     deben    negarse.   

‘Sobre   el     particular,     la    Sala    de    manera   insistente   ha   señalado   que no le corresponde establecer si  en   Colombia  se  adelantan  investigaciones   penales   contra   la   persona   requerida   en  extradición y  si   están   relacionadas   con   los  mismos  hechos   o   guardan   algún  tipo   de   conexidad   con   el    proceso    que   dio   origen   a   la   petición. 2   

‘Esta posición  ha  sido reiterada, precisando que este tipo de análisis era vinculante para el  Gobierno  Nacional  en  virtud de lo dispuesto por el artículo 565 del anterior  Código  de Procedimiento Penal, precepto que fue recogido  en el artículo  527  de la actual normatividad procesal y, no obstante,  la declaratoria de  inexequibilidad,  aún  resulta  válido  señalar  que es al Gobierno al que le  corresponde  obtener  tales  elementos  de  juicio  y definir de acuerdo con las  conveniencias   nacionales   si   concede   o   no  la  extradición.     3   

‘Como   quiera   que   las   normas   que  rigen  el   trámite   de   extradición  no   le  asignan  a   la    Sala    Penal    funciones   diferentes   a   las   ya precisadas, y entre ellas no está la de comprobar la existencia o  no   de  procesos  en  contra  del  solicitado  en  extradición,  como  tampoco  establecer  si  eventualmente  hacen  referencia  o  no  a los mismos hechos que  dieron  origen  a  la  solicitud  de  extradición,  la  Corte  debe  limitar su  intervención  estrictamente  a  lo  dispuesto  por  el Código de Procedimiento  Penal  en  los  artículos  518 y siguientes, al no existir entre el Estado  requirente  y Colombia tratado ni convenio aplicable conforme el concepto que en  tal   sentido   emitió   el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores’”.4   

En   síntesis,  como  se  indicó  en  la  providencia  impugnada, la prohibición contenida en el principio no bis in idem  es  un  aspecto  que  le  compete  al  Gobierno  Nacional,  específicamente  al  Presidente  de  la República como autoridad competente para decidir si concede,  niega  o  difiere la extradición, sin dejar pasar por alto que la circunstancia  que  hacía  improcedente  la  extradición relativa a que la persona solicitada  estuviera  o  hubiese  sido  juzgada  en  Colombia  por los mismos hechos que es  requerida,  que  preveía el artículo 565 del Decreto 2700 de 1991, el cual era  aplicable  por virtud de la declaratoria de inexequibilidad del artículo 527 de  la  Ley  600 de 2000, no fue reproducida en el nuevo ordenamiento procesal de la  Ley  906  de  2004,  lo  que,  como  se indicó, tampoco impide colegir que aún  resulta  válido señalar que es al Gobierno al que le corresponde obtener tales  elementos  de  juicio  y  definir de acuerdo con las conveniencias nacionales si  concede o no la extradición.   

Así  mismo,  idéntica  es  la  situación  respecto  de  las  pruebas con las cuales pretende el memorialista demostrar que  la  presencia  de  Gerardo  Antonio  Aguilar  Ramírez  en       Colombia       es       “necesaria”  frente  a un “eventual  intercambio humanitario y/o acuerdo de paz con las FARC EP  ”,   por   lo   que   su  extradición  resultaría  “inconveniente”,  ya que  estos  temas  no  hacen  parte  de  los  aspectos  sobre los cuales, conforme el  artículo  502 de la Ley 906 de 2004, la Corte debe fundar el concepto que ha de  emitir,  máxime  cuando  la  conveniencia o no de la extradición del requerido  por  razón  de  un  posible intercambio humanitario o de un eventual proceso de  paz,  son  asuntos  de  exclusivo  resorte  del  Gobierno Nacional en cabeza del  Presidente  de  la  República y, por lo mismo, es el competente para decidir si  concede,    niega   o   difiere   la   extradición   por   razón   de   dichos  motivos.   

Por lo tanto, como quiera que los argumentos  expuestos  por el defensor del solicitado en extradición no tienen vocación de  éxito,    la    providencia    impugnada   no   se  repondrá.   

   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.    NO  REPONER  la providencia impugnada.   

2.   En  consecuencia, cúmplase con lo  ordenado  en  el  numeral   2°  de  la  parte  resolutiva de la mencionada  decisión.   

3.   Contra esta providencia no procede  ningún recurso.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Comisión de servicio  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO                         

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                                                    

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

1  Auto    del   5   de   mayo   de   2004,   radicado  21890.   

2 Auto  del 17 de agosto de 1995.   

3  Auto 8 de noviembre de 2001, rad 16731.   

4 Rad.  27376, auto del 27 de junio de 2007.     

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