30553(15-09-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30553  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No.  

Bogotá, D. C., quince (15) de septiembre de  dos mil ocho (2008).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

La Sala se pronuncia sobre la definición de  competencia  suscitada  por  el  Juez  1°  de  Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Palmira (Valle), a efectos de que se determine el juez competente  para  ejecutar  la  pena impuesta a la señora Mary Luz  Poveda Castañeda.   

ANTECEDENTES  

1.  Por  hechos acaecidos el 7 de octubre de  2007  en  la  Penitenciaría  de  Palmira  (Valle),  se adelantó investigación  mediante  el procedimiento de la Ley 906 del 2004, que culminó en sentencia del  5  de  febrero  de  2008,  por  la cual el Juzgado 2° Penal del Circuito de esa  ciudad1    condenó    a   la   señora   Poveda  Castañeda a la pena principal de 72 meses de prisión  como  autora  de un delito de fabricación, tráfico y porte de estupefacientes.  La sanción carcelaria le fue sustituida por la domiciliaria.   

Como  la  procesada fijó su domicilio en la  ciudad  de  Cali2,  para  el  respectivo control el expediente se remitió al reparto  de   los  jueces  de  ejecución  de  penas  y  medidas  de  seguridad  de  esta  ciudad3,   habiéndole  correspondido  al  4°4.   

2.  En comunicaciones del 28 de mayo y del 4  de  junio  de  2008 se puso en conocimiento de la autoridad que la condenada fue  detenida,  en situación de flagrancia, el 26 de mayo anterior, cuando ingresaba  droga   a   la   reclusión   de  mujeres  de  Cali5,    por    lo    que    fue  “judicializada”  y  quedó detenida “por cuenta del Centro de Servicios de  los Juzgados Penales”.   

Con  base  en  esos hechos, en auto del 9 de  junio  de  2008,  al  Juez  4ª  de  Ejecución  de Penas revocó a Poveda  Castañeda la prisión domiciliaria  y dispuso que   

“TERCERO.  Ejecutoriada esta decisión se  ordena   oficiar  a  la  Dirección  de  la  Cárcel  Judicial  de  esta  ciudad  –Reclusorio  de Mujeres,  donde   permanece  la  condenada  y  al  Coordinador  de  los  Juzgados  Penales  Municipales  del  Sistema  Acusatorio de Cali, para que una vez se le conceda la  libertad…  sea  dejada a disposición de los Juzgados de Ejecución de Penas y  Medidas  de Seguridad de Palmira para que continúe descontando pena de 72 meses  de  prisión,  que interrumpió el día 25 de mayo de 2008 cuando se fugó de su  residencia.   

CUARTO.  Como  quiera  que dentro del presente asunto no existe persona privada de la libertad,  se  ordena  regresar  las  diligencias  a  los Juzgados de Ejecución de Penas y  Medidas   de   Seguridad   de   Palmira   Valle”6.   

3.  En  auto del 4 de agosto, el Juez 1° de  Ejecución  de  Penas  de Palmira (Valle) rechazó su competencia, porque (I) en  la  última oportunidad la procesada fue capturada cuando ingresaba a la cárcel  de  Cali;  (II)  el  juzgado  de  Cali tenía el expediente, revocó la prisión  domiciliaria  y tenía conocimiento que la acusada se encontraba detenida, luego  le  correspondía  continuar  vigilando  esa condena; y, (III) en Palmira no hay  centro carcelario y la sindicada está recluida en Cali.   

4.  El  expediente se envió a la Corte para  que se resuelva el asunto.   

CONSIDERACIONES  

1.  El  Juzgado 1° de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Palmira  (Valle)  argumenta  que la competencia para  ejecutar  la  sanción  impuesta  a  Mary  Luz  Poveda  Castañeda  corresponde  a  su similar, el Juez 4° de  Cali.   

De  conformidad  con  el  numeral  4°  del  artículo  32 del Código de Procedimiento Penal del 2004, corresponde a la Sala  de   Casación   Penal   de   la   Corte   Suprema   de   Justicia   definir  la  competencia   

“cuando  se  trate  de…  juzgados  de  diferentes distritos”.   

2.  El debate propuesto apunta a cuál es el  funcionario  competente  para  velar por la ejecución de una sanción dispuesta  en una sentencia en firme.   

El  punto ha sido dilucidado por la Sala, en  el  sentido  de  que, sin importar en dónde se profirió y causó ejecutoria el  fallo,  lo  relacionado  con  su  cumplimiento y todas las circunstancias que de  allí  deriven,  corresponde  al  juez  de  ejecución  de  penas  y  medidas de  seguridad del lugar en donde tenga su sede el centro carcelario.   

Consecuencia  de  lo anterior es que cuantas  veces   haya   lugar  al  cambio  de  sitio  de  reclusión,  igual  mudará  la  competencia.  En  otras  palabras:  el  factor  que debe dirimir el conflicto es  personal, esto es, que sigue a la persona del sentenciado.   

La  excepción  a esta regla está dada para  aquellos  eventos  en los cuales en el territorio de ubicación de la cárcel no  se  haya  designado juez de ejecución de penas y medidas de seguridad. En tales  eventos,  la  solución  es  la  prevista  por  el  parágrafo  transitorio  del  artículo  79  de  la  Ley 600 del 2000 (no reproducido en la Ley 906 del 2004):  hasta  tanto no sea suplida esa falencia, la competencia corresponde al juez que  haya proferido la sentencia de primera instancia.   

3. En punto de aquellas situaciones en donde  el   penado   se   encuentra   en   libertad,   la  Sala  consideró7:   

“Mediante  auto  del 17 de marzo del 2004  (…radicado 22.080), la Corte afirmó:   

“Este  punto ha sido abordado por la Sala  en  pronunciamientos  anteriores,  entre los cuales se recuerda el auto de junio  10  de  la  pasada  anualidad,  con  ponencia de quien cumple hoy igual cometido  (Cfr. Rad. 20880), donde se  dijo lo siguiente:”   

““En  punto  de  lo  anterior,  ante el  vacío  existente  en  materia  procesal  penal,  resulta  imperativo  acudir al  acuerdo  No.  54  del  24 de mayo de 1994 expedido por el Consejo Superior de la  Judicatura,  pues  allí  se  resuelve de manera clara el conflicto que ocupa la  atención  de  la  Sala,  y  que  el  aquí proponente desconoce pretextando una  situación  que nada tiene que ver con el tema de la competencia de los juzgados  de  ejecución  de penas y medidas de seguridad, como bien anotó la funcionaria  remitente””.   

““De conformidad con el artículo 1º de  la citada reglamentación:””   

““‘Los  jueces  de ejecución de penas y  medidas  de  seguridad,  conocen  de  todas  las  cuestiones relacionadas con la  ejecución  punitiva  de  los  condenados que se encuentren en las cárceles del  respectivo  Circuito  donde  estuvieren  radicados,  sin consideración al lugar  donde    se    hubiere    proferido    la    respectiva    sentencia’””.   

““‘Asimismo  conocerán del cumplimiento  de  las  sentencias  condenatorias,  donde  no se hubiere dispuesto el descuento  efectivo  de  la  pena,  siempre  y  cuando  que  el  fallo  de primera o única  instancia  se  hubiere  proferido  en  el  lugar  de  su  sede (…)’””.   

““En  correspondencia  con este último  inciso,   cuando  el  sentenciado  se  encuentra  en  libertad,  el  funcionario  competente  para  conocer  de  la ejecución de la sentencia lo será el juez de  ejecución  de  penas  y medias de seguridad del lugar donde la misma se hubiese  proferido.  Y, de no despachar allí un juez de dicha categoría y especialidad,  opera  la  regla  exceptiva de que dicha función la ejerce el juez de instancia  respectivo   -parágrafo   transitorio  del  artículo  79  de  la  ley  600  de  2000””.   

““En  idéntico  sentido  se pronunció  esta  Corporación  al resolver un conflicto de similares características en la  providencia  que  sirvió  de  fundamento  a  la  Juez  de  San  Juan  de  Pasto  (Cfr.  auto de julio 16 de  2002, Rad. 19574)…””.   

“Con  fundamento en el citado acuerdo, la  Sala  reiteradamente viene en juzgar que la competencia para continuar vigilando  el  cumplimiento de la pena cuando el procesado recobra la libertad, corresponde  al  juez  de ejecución de penas y medidas de seguridad del mismo circuito donde  se  hubiese  proferido  la sentencia de primera instancia; así, por ejemplo, en  autos  de  octubre  15  y  diciembre  5  de 2002, y 25 de febrero de 2003 (Rads.  19844, 20099, 20554 y 20532)”.   

Recientemente,  el  21  de  marzo  del 2007  (radicado 27.033), insistió:   

La  Sala  ha  pregonado con insistencia que  cuando  el  condenado  se encuentra privado de su libertad la competencia de los  Jueces  de Ejecución de Penas está determinada por un factor personal relativo  al  lugar  donde se surte la reclusión; pero al disponerse no hacer efectiva la  pena  privativa  de  la  libertad,  la  vigilancia  del  cumplimiento  del fallo  corresponde  al  Juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad del circuito  donde  se  profirió  la  sentencia  de primer grado8”.   

4.  En  el  asunto  que convoca a la Sala se  advierte  que  el  fallo condenatorio no se profirió dentro de la jurisdicción  del  Juzgado  4º  de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de Cali, y si  bien  la  sentenciada  se  encuentra privada de la libertad dentro de su ámbito  territorial,  lo  es  por  aun  asunto ajeno al presente, por lo que no concurre  ninguno  de  los  dos factores que le habrían hecho retener la competencia para  seguir vigilando la ejecución de la condena.   

Con  independencia  de que en un comienzo la  procesada  estuviese  detenida  en  su  domicilio  de  Cali,  circunstancia  que  adjudicó  temporalmente  el  conocimiento  al  juez  ejecutor de esa ciudad, lo  cierto  es  que  los presupuestos señalados no se alteran, toda vez que hoy por  hoy  no  tiene  la  condición  de reclusa en razón del asunto que es objeto de  análisis,  pues  si  bien  lo  está  es en relación con hechos diversos y por  cuenta de autoridades judiciales diferentes.   

De  tal  manera que respecto de la sentencia  condenatoria  del  5  de febrero de 2008, la penada tiene la condición de “no  detenida”  y  como ésta fue proferida por un juez de conocimiento de Palmira,  es  al  funcionario  ejecutor de esta ciudad al que corresponde la vigilancia de  ese  castigo, situación que puede cambiar solamente cuando, en razón del fallo  de    que    se    trata,    la    acusada    adquiera    la    condición    de  “detenida”.   

         

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

1.  Asignar  la  competencia  para  la  ejecución  de la pena impuesta  por  el  Juez  2°  Penal del Circuito de Palmira (Valle), en sentencia del 5 de  febrero  de  2008, a Mary Luz  Poveda    Castañeda,    al    Juez    1°    de  Ejecución    de    Penas    y    Medidas    de    Seguridad   de   Palmira.   

2. Comunicar esta  decisión  al  Juez  4°  de  Ejecución  de  Penas y  Medidas    de    Seguridad    de    Cali.   

Cúmplase.  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO           

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS               AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

         Excusa justificada   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS           

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                      JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Folio  78.   

2 Folio  84.   

3 Folio  90.   

4 Folio  92.   

5  Folios 94 y95.   

6 Folio  100.   

7 Auto  del 4 de agosto de 2004, radicado 22.536.   

8 Cfr.  Autos  del  23 de julio de 2001, radicación 18.195;  10 de agosto de 2001,  radicación  18.450;  16  de  julio  de 2002, radicaciones 19574 y 19.647; 15 de  octubre de 2002.     

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