30351(19-08-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  30351   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 231.  

Bogotá  D.C., agosto diecinueve (19) de dos  mil ocho (2008).   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  el  impedimento  manifestado por los  Magistrados  que  conforman  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de  Neiva  JOSÉ  AUGUSTO  ROJAS  CHEYNE,  JAVIER  IVÁN  CHÁVARRO ROJAS y HERNANDO  QUINTERO  DELGADO  para  resolver  el  recurso  de apelación interpuesto por la  Fiscalía   y   la   defensa  contra  la  sentencia  dictada  el  pasado  21  de  julio     por el Juzgado Tercero Penal del Circuito con Funciones  de  Conocimiento  de  la  misma  ciudad,  a  través  de  la  cual se condenó a  ALEXANDER  CICERI CASAS como  autor  penalmente  responsable del delito de acceso carnal violento agravado, en  concurso homogéneo y sucesivo.    

ANTECEDENTES  RELEVANTES   

          El  16  de  marzo  de  2007,  la  Fiscalía Seccional 23 de la Plata  (Huila)  radicó  escrito  de  acusación en contra de  ALEXANDER  CICERI  CASAS,  como  presunto autor de los  delitos  de  acceso carnal violento agravado, en concurso homogéneo y sucesivo,  e   incesto,   en   la   persona   de   su   hija  menor  de  edad  K.V.C.O.1.   

          Solicitada  la  respectiva  audiencia de formulación de acusación,  el  titular  del  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  del mismo municipio se  declaró  impedido para conocer del juicio, manifestación que encontró fundada  el  Tribunal Superior de Neiva, como así lo plasmó en la providencia del 30 de  marzo  de  2007,  en  donde  también dispuso remitir las diligencias al Juzgado  Penal  del  Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  de Pitalito –reparto-.   

          La   actuación  le  correspondió  al  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de la última localidad referida, siendo en ese entonces su titular el  doctor  JOSÉ  AUGUSTO  ROJAS  CHEYNE.   Ante  esa  autoridad  judicial, se  evacuaron  las  audiencias  de formulación de la acusación, celebrada el 24 de  abril  siguiente;  preparatoria,  cuya  ocurrencia  se  verificó  el 17 de mayo  subsiguiente   y   del   juicio   oral,   llevada   a   cabo   el  17  de  julio  ulterior.   

          El  mismo  despacho judicial, con fecha 3 de septiembre de esa misma  anualidad,  dictó  fallo  de carácter condenatorio en contra del procesado por  los mismas conductas punibles contempladas en la acusación.   

          Impugnada  esa  decisión,  la  Sala de Decisión Penal del Tribunal  Superior  de  la capital huilense mediante decisión del 16 de octubre, declaró  la  nulidad  de  lo  actuado  a  partir  del inicio del juicio oral “disponiendo  la  inmediata devolución del expediente al Juzgado  de origen”.   

          Habiendo  retornado  la  actuación  al  Juzgado  Segundo  Penal del  Circuito  de  Pitalito,  su titular, doctor JOSÉ AUGUSTO ROJAS CHEYNE, mediante  auto  del  2  de noviembre, se declaró impedido para asumir el conocimiento del  nuevo  juicio,  manifestación  aceptada  por  el Tribunal el 15 del mismo mes y  año,  disponiendo remitir las diligencias al Juzgado Primero Penal del Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  de  la  misma ciudad, cuya titular también se  declaró  impedida,  expresión que igualmente le fuera aceptada por la referida  colegiatura  el  31 de enero de la anualidad en curso, ordenándose el envío de  las   diligencias   a  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento      de     Neiva     –reparto-.   

          La  actuación le fue asignada al Juzgado Tercero Penal del Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  de  dicha  ciudad,  despacho  ante  el cual se  celebró  el 22 de abril posterior audiencia del juicio oral, durante la cual el  procesado  CICERI  CASAS se  allanó  a  los  cargos  atribuidos  en  la acusación por la conducta de acceso  carnal   violento   agravado,   en  concurso  homogéneo  y  sucesivo,  pues  su  responsabilidad  por el delito de incesto, como se clarificó por el Tribunal en  el  auto  del  15  de  noviembre  de  2007,  a  raíz  de  una acción de tutela  interpuesta  por  la  representante de la menor víctima, no se vio afectada con  el  decreto  de  nulidad,  motivo por el cual se dispuso la ruptura de la unidad  procesal.   

Fue así como el mencionado despacho judicial  de  conocimiento mediante sentencia del pasado 21 de julio condenó al acusado a  la  pena  principal  de ciento sesenta y seis (166) meses y veinte (20) días de  prisión  y  a  la  accesoria de inhabilitación para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas por el mismo término, como autor penalmente responsable de  las conductas aceptadas.   

    

Contra esta determinación, en desarrollo de  la  audiencia  de  lectura  de fallo e individualización de pena, interpusieron  recurso   de   apelación  la  representante  de  la  Fiscalía  y  el  defensor  de  CICERI  CASAS.  Al  ser  interrogados  por  parte  del  titular  del despacho en torno a los motivos  sobre  los  cuales  versa  su  inconformidad,  la  primera  de  los  mencionados  impugnantes  adujo textualmente “estoy en desacuerdo  con  la  rebaja  de pena otorgada por su despacho”2;  por  su  parte,  el  segundo  señaló  que su inconformidad estriba en “la pena a  imponer,  por  su ubicación en el cuarto mínimo”3.   

Remitida la actuación al Tribunal Superior,  los  integrantes  de  la  Sala  de  Decisión  Penal JOSÉ AUGUSTO ROJAS CHEYNE,  JAVIER  IVÁN  CHÁVARRO  ROJAS  y  HERNANDO  QUINTERO  DELGADO,  expresan estar  impedidos   para   resolver  el  recurso  incoado  contra  el  fallo  de  primer  grado.   

MOTIVOS DE IMPEDIMENTO  

1.  En un primer escrito, el Magistrado  JOSÉ  AUGUSTO  ROJAS  CHEYNE  aduce  estar impedido para conocer del recurso de  apelación  con  fundamento  en  la  causal  prevista  en  el  numeral sexto del  artículo  56  de  la  Ley  906  de 2004 “por cuanto  adelanté   las   audiencias   preparatoria   y  de  juicio  oral”.   

Como  conoció  del juicio, considera que ha  participado  dentro  del  proceso,  circunstancia  que  encuadra  en  la  causal  invocada.   

Adicionalmente,  indica  que  el Tribunal de  Neiva  mediante  decisión  del  15  de  noviembre  de  2007 declaró fundado el  impedimento  por él manifestado “con ocasión de mi  ejercicio  como  Juez Segundo Penal del Circuito de la ciudad de Pitalito;   eventualidad  ésta que refuerza la situación enunciada, y advierte, igualmente  que  al estar incurso en el trámite de primera instancia, de la misma manera lo  estoy      en      la      segunda”.       

2.   En un segundo escrito suscrito por  los  Magistrados  JAVIER  IVÁN  CHÁVARRO  ROJAS  y  HERNANDO  QUINTERO DELGADO  expresan   también  estar  impedidos  para  resolver  el  referido  recurso  de  apelación  por  haber resuelto impugnación de igual naturaleza contra el fallo  de  fecha  septiembre  11  de  2007,  proferido por el Juzgado Primero Penal del  Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  de  Pitalito,  a través del cual se  condenó   a   ALEXANDER  CICERI  CASAS  por el delito de incesto sobre la misma víctima.   

Lo   anterior,   sostienen,   en   cuanto  comprometieron  su  criterio  frente  a  la responsabilidad del delito de acceso  carnal  violento aquí juzgado “habida cuenta que al  perpetrarse   el   ilícito   contra   la   libertad   y   formación  sexuales,  simultáneamente    se    estaba    consumando    uno    contra    la    familia  -incesto-”,  como  fluye  de  un  pasaje  de  dicha  providencia   que   transcriben,   en   el  cual  se  asevera  que  CICERI   CASAS  accedió  carnalmente  en  varias  oportunidades  a  su  hija  menor  de edad, situación que, a su juicio,  enmarca  en la causal de impedimento contemplada en el numeral 6° del artículo  56 del estatuto procesal penal.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.  Es  competente  la Corte para conocer de  este  asunto,  de  conformidad con lo establecido en los artículos 57, 59 y 341  de la Ley 906 de 2004.   

2.   Previo   a   adoptar   la   decisión  correspondiente,   resulta   pertinente   señalar   que   el  instituto  de  la  declaratoria  de impedimento tiene por fin garantizar al conglomerado social que  el  funcionario  judicial llamado a resolver un determinado conflicto de índole  jurídico  sea  ajeno  a cualquier interés distinto al de administrar una recta  justicia,  en  tanto  su imparcialidad y ponderación no debe estar afectada por  circunstancia alguna.   

          Por  esa  misma  razón,  lo que se pretende con su consagración es  salvaguardar  de  manera clara y expresa uno de los más caros derechos para los  coasociados  dentro  de  un  Estado  que se precie de ser democrático y social,  como  lo  es  que  los  jueces sean totalmente transparentes e imparciales en el  ejercicio  propio de su actividad de administrar justicia.  De ese modo, el  más  mínimo  factor  que  pueda  empañar  su  buen juicio o imparcialidad, se  yergue   en   motivo   suficiente  para  separarlo  del  asunto  sometido  a  su  consideración.   

             

Es  lo  que  ocurre,  por ejemplo, cuando el  funcionario  debe  abordar  el  estudio de algunos aspectos jurídicos sobre los  cuales  ya  se  ha  pronunciado  con antelación, porque en ese caso su criterio  está  contaminado, por estar supeditado a decidir conforme al criterio expuesto  previamente,  lo  cual,  en últimas, constituye una evidente disposición hacia  el  prejuzgamiento,  situación  que  se debe erradicar en orden a garantizar la  absoluta imparcialidad de su análisis.   

3.  Específicamente  en  relación  con  la  declaración  de  impedimento invocada por los Magistrados del Tribunal de Neiva  JOSÉ  AUGUSTO  ROJAS  CHEYNE,  JAVIER IVÁN CHÁVARRO ROJAS y HERNANDO QUINTERO  DELGADO,  sea  lo  primero  señalar  que  si bien los dos últimos manifiestan,  mediante  escrito  sucrito  de  forma  conjunta,  estar  incursos  en  la causal  prevista  en  el  numeral sexto del artículo 56 de la Ley 906 de 2004 por haber  resuelto  recurso  de  apelación contra el fallo de fecha septiembre 11 de 2007  proferido   por   el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  con  Funciones  de  Conocimiento  de  Pitalito,  a  través  del  cual  se  condenó  a ALEXANDER  CICERI  CASAS  por el delito de  incesto  sobre  la misma víctima, se observa que esa circunstancia no encuentra  asidero en el motivo invocado.   

En  efecto, si el supuesto impedimento tiene  su  origen  en  haber conocido de un recurso de apelación interpuesto contra un  fallo  condenatorio dictado contra el mismo procesado dentro de otra actuación,  aun  cuando  fuera  por  razón  de  los  mismos  hechos  y respecto de la misma  víctima  pero  con  ocasión  de su responsabilidad penal por distinta conducta  punible,  originado en la declaratoria de ruptura de la unidad procesal respecto  de  la  conducta  de incesto, no se remite a duda que es improcedente invocar el  motivo  sexto en cuestión por haber “participado en  el proceso”.   

En  un  tal caso eventualmente sería viable  acudir  a  la  causal  contenida en el numeral cuarto de la disposición en cita  por  haber  “manifestado su opinión sobre el asunto  materia  del proceso”, la cual, acorde a lo señalado  por  la  Sala, a diferencia de la sexta, consiste en haber expresado su criterio  extraprocesalmente,  situación  que, ciertamente,  encuentra cabida cuando  se  emite  en  un  proceso  diverso,  como aquí ocurre.       

4.  Sea como fuere, bien se trate del motivo  sexto  invocado  por  el  Magistrado  JOSÉ  AUGUSTO  ROJAS CHEYNE, a través de  escrito  independiente,  o  del  cuarto  que  corresponde  a  la fundamentación  expuesta  por  los  Magistrados JAVIER IVÁN CHÁVARRO ROJAS y HERNANDO QUINTERO  DELGADO,  como  ya  se  dijo,  ha  coincidido  la  Sala en precisar que tanto la  participación  en  el  proceso  (causal  sexta)  como la opinión extraprocesal  (causal  cuarta)  han  de  ser  vinculantes frente al asunto que les corresponde  abordar.   

De esa forma, en torno a la participación en  el proceso, se ha dicho:   

“Frente  a  esta  causal,  la  Sala tiene  establecido  que  la comprensión de este concepto no  debe  asumirse  en  sentido  literal  sino que es preciso que esa intervención,  para  que  adquiera  un  efecto  trascendente  acorde con los fines de la norma,  tenga  la  aptitud  suficiente para comprometer la ecuanimidad y la rectitud del  funcionario.  Su  actividad  dentro  del  proceso, debe haber sido esencial y no  simplemente                  formal4,   de   fondo,   sustancial,  trascendente,  que  lo  vincule  con la actuación puesta a su consideración de  tal  manera  que  le impida actuar con la imparcialidad y la ponderación que de  él   esperan   no  solamente  los  sujetos  procesales  sino  la  comunidad  en  general”5.   

Por  su  parte, en relación con la opinión  extraprocesal se ha indicado:   

“(L)o   que   obliga   a   aceptar   la  circunstancia  de inhibición es que el funcionario haya incurrido, con ocasión  de   sus   funciones,   en   pronunciamientos  anticipados  acerca  de  aspectos  sustanciales    que   …  constituyen   auténticos  actos  de  prejuzgamiento,  que  implican  compromiso  indiscutible  de  su  criterio  y  pretenden  su  imparcialidad para resolver el  asunto     futuro”6.   

En  ese orden de ideas, no es viable aceptar  las  razones  de impedimento expuestas por los Magistrados que conforman la Sala  de  Decisión  Penal  del Tribunal Superior de Neiva JOSÉ AUGUSTO ROJAS CHEYNE,  JAVIER  IVÁN  CHÁVARRO  ROJAS y HERNANDO QUINTERO DELGADO, so pretexto, frente  al   primero,   de   haber   adelantado  las  audiencias  preparatoria  y  de juicio oral en su condición de  juez  y,  respecto  de  los  dos últimos, por haber comprometido su criterio en  punto  de  la responsabilidad del procesado al resolver el recurso de apelación  interpuesto  contra  otro  fallo  condenatorio  proferido en perjuicio del mismo  procesado,  cuando,  de conformidad con lo expresado por los impugnantes durante  la  audiencia de lectura de fallo e individualización de pena, su inconformidad  atañe  exclusivamente  a  aspectos  relacionados con la dosificación punitiva,  tal  como  se  dejó  plasmado  en el acápite de los antecedentes procesales de  este proveído.   

5. Las razones expuestas son suficientes para  declarar  infundados  los  impedimentos  planteados7   y,  por  tanto,  se  ordena  retornar  la  actuación  a  la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de  Neiva  a fin de que desate el recurso de apelación interpuesto por la Fiscalía  y  la  defensa  contra la sentencia dictada el pasado 21 de julio por el Juzgado  Tercero  Penal  del Circuito con Funciones de Conocimiento de la misma ciudad, a  través  de  la  cual  se  condenó a ALEXANDER CICERI  CASAS  como autor penalmente responsable del delito de  acceso carnal violento agravado, en concurso homogéneo y sucesivo.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE   

1.              DECLARAR   INFUNDADOS   los  impedimentos  manifestados por los Magistrados que conforman la  Sala  de  Decisión Penal del Tribunal Superior de Neiva, doctores JOSÉ AUGUSTO  ROJAS  CHEYNE,  JAVIER  IVÁN  CHÁVARRO  ROJAS y HERNANDO QUINTERO DELGADO para  resolver  el  recurso  de  apelación  interpuesto por la Fiscalía y la defensa  contra  la  sentencia dictada el pasado 21 de julio por el Juzgado Tercero Penal  del  Circuito  con  Funciones de Conocimiento de la misma ciudad, de acuerdo con  los argumentos expuestos en la anterior motivación.   

2.             REMITIR  la  actuación  a  la  Sala  de  Decisión  Penal del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de Neiva que se declaró impedida, a fin de que resuelva la mencionada  impugnación.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ                       ALFREDO       GÓMEZ       QUINTERO             

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS         AUGUSTO                         J.                         IBÁÑEZ  GUZMÁN                  

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS                              YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                  JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Como  esta providencia puede ser publicada, se omite el nombre de  la  menor,  de  conformidad con lo normado en el numeral 8° del artículo 47 de  la  Ley  1098  de  2006  “por  la cual se expide el  Código   de   la   Infancia  y  la  Adolescencia”.   

2Manifestación  contenida  en  el cd. de la audiencia de lectura de  fallo               1h.01’54’’.          

3  Ibídem              1h.02’10’’.   

4 Sentencia del 7 de mayo de 2002, rad. 19300.   

5 Auto  del 6 de junio de 2007, rad. 27385.   

6 Auto  de 7 de marzo de 2007, rad. 26853   

7  En  este sentido, auto del 30 de enero de 2008. Rad. 28969.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *