30155(22-08-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  30155   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÌNEZ  

Aprobado Acta No. 236  

San Gil, veintidós (22) de agosto de dos mil  ocho (2008).   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  el  impedimento  manifestado  por el  Magistrado  del Tribunal de  Neiva, doctor JOSÉ AUGUSTO ROJAS CHEYNE, para  conocer  de  la  apelación  interpuesta  contra  el  auto por medio del cual se  declaró  ilegal  el preacuerdo celebrado entre la Fiscalía y la procesada YINA  PAOLA LUGO.   

ANTECEDENTES  PROCESALES  RELEVANTES   

Emerge del expediente que el 13 de abril del  corriente  año  YINA  PALOLA  LUGO  fue  capturada  cuando al parecer intentaba  ingresar  con  marihuana escondida en su cuerpo al establecimiento carcelario de  Pitalito,    siendo   puesta   a  disposición  de  la  autoridad  judicial  competente,  luego  de lo cual se le realizó control de legalidad a su captura,  formulación  de  imputación,  además,  se  le  impuso medida de aseguramiento  consistente  en  detención  preventiva  en  establecimiento  carcelario y se le  negó la detención domiciliaria.   

Contra   la  determinación  de  negar  la  detención  domiciliaria  la  defensa  interpuso  recurso  de apelación, con el  argumento  de  que  la procesada ostenta la calidad de madre cabeza de familia y  por  tanto es beneficiaria de la Ley 750 de 2000, y por ende, resulta procedente  la  sustitución  solicitada;  decisión  que  fue confirmada, por auto de 23 de  abril, proferido por el Juzgado Primero Penal del Circuito.   

La Fiscalía y la defensa suscribieron luego  un  preacuerdo  que  fue  presentado  para  la  verificación  de su legalidad y  eventual  aprobación  ante el Juzgado Primero Penal del Circuito, a cargo de la  misma  funcionaria  que  había  confirmado  la decisión de negar la detención  domiciliaria;  razón  por la cual la doctora MUÑOZ GÓMEZ se declaró impedida  para  seguir  conociendo del proceso, de acuerdo con el numeral 13 del artículo  57  de la Ley 906 de 2004, impedimento que fue declarado fundado por el Tribunal  Superior,  autoridad que ordenó la reasignación del proceso al Juzgado Segundo  Penal del Circuito.   

El  doctor JOSÉ AUGUSTO ROJAS CHEYNE,   quien  para  esa  época  se  encontraba  a  cargo del Juzgado Segundo Penal del  Circuito,  al conocer del preacuerdo lo declaró ilegal, por decisión proferida  el  16  de  junio  de  2008,  la  cual  fue  objeto  del  recurso de apelación,  interpuesto por el fiscal y el defensor.   

El  recurso de apelación correspondió a la  Sala  Segunda  de  Decisión  Penal  integrada  por  los  doctores  Javier Iván  Chavarro  Rojas,  Hernando Quintero Delgado y JOSÉ AUGUSTO ROJAS CHEYNE, razón  por  la  cual  este  último  se declaró impedido para conocer de la apelación  aludida.   

MOTIVOS DEL IMPEDIMENTO  

El aludido magistrado aduce que se encuentra  impedido  para  seguir  conociendo  de  este  asunto,  en  atención  a  que, se  encuentra  inmerso  en  el presupuesto de hecho señalado por el numeral 6º del  artículo  56  de  la  Ley  906  de  2004,  por cuanto la decisión objeto de la  apelación  fue  proferida por él, en su calidad anterior de Juez Segundo Penal  del Circuito con funciones de Conocimiento de Pitalito.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

La  Corte es competente para conocer de este  asunto  de  conformidad  con lo establecido en los artículos 57, 59 y 341 de la  Ley 906 de 2004.   

Con  el  fin  de adoptar la decisión que en  derecho  corresponda,  resulta  pertinente  señalar  que  el  instituto  de  la  declaratoria  de  impedimento,  en  cuanto  mecanismo  orientado  a  asegurar la  imparcialidad  de  la  administración de justicia, se rige, entre otros, por el  principio  de  taxatividad  de  las  causales,  en virtud del cual se excluye la  analogía  o la extensión de los motivos señalados en la ley, de manera que la  manifestación  de  impedimento  es  un  acto personal, voluntario, de carácter  oficioso  y  obligatorio  para  cuando  el funcionario advierta que se encuentra  incurso  en alguno de los supuestos fácticos dispuestos por el legislador, a la  vez  que  comporta  sujeción  estricta a las circunstancias invocadas, a fin de  que  tal mecanismo no sea utilizado indebidamente como medio para sustraerse del  conocimiento de un determinado asunto.   

En  pretérita oportunidad, para explicar el  sentido  y  alcance  del instituto de los impedimentos esta Corporación así se  pronunció1:   

“Las  instituciones de los impedimentos y  las   recusaciones   están   fijadas   constitucional   y  legalmente  para  la  preservación  y defensa del derecho a ser juzgado por funcionarios imparciales,  alcanzando  la categoría de derecho fundamental porque hace parte del derecho a  un  proceso con todas las garantías y previsto así mismo en el artículo 10 de  la  Declaración  Universal  de  Derechos  Humanos como en el artículo 14.1 del  Pacto    Internacional    de    Derechos    Civiles    y   Políticos   de   New  York.”   

En  esta  materia  rige  el  principio de  taxatividad  según  el  cual  solo constituye motivo de excusa o de recusación  aquel  que  de manera expresa se señala en la ley, lo que hace exclusión de la  analogía,  además  que  a  los jueces les está vedado separarse por su propia  voluntad  de  sus  funciones  jurisdiccionales y a los sujetos procesales no les  está  permitido  escoger  a  su arbitrio la persona del juez, de manera que las  causas  que  dan  lugar a separar del conocimiento de un determinado asunto a un  funcionario  judicial  no  pueden  deducirse  por  similitud  ni  ser  objeto de  interpretaciones  subjetivas,  en  tanto  se  trata de reglas de garantía de la  independencia  judicial  y  de  vigencia  del  principio  de  imparcialidad  del  juez.   

Este  axioma  -o  derecho  a  un  tribunal  imparcial-  derivado de los artículos 209 y 13 de la Constitución Política en  cuanto  la  función  pública  de administrar justicia así lo reclama lo mismo  que  el  trato  igual para todas las personas de parte de las autoridades, se ha  concebido  como esencial del debido proceso en el sentido que junto a dos partes  parciales,  tiene  que existir un tercero imparcial,  extraño a la causa y  ajeno  a  las  posiciones  de intereses de ellas -el juez-, principio de alcance  general  puesto  que  tiene  aplicación  en  todos  los  tipos  de  procesos  y  sistemáticas               procesales2.”   

Ciertamente el artículo 56 de la Ley 906 de  2004  contiene las causales de impedimento en cuyo numeral 6º se encuentra como  uno  de  los  eventos  en que el funcionario debe separarse del conocimiento del  asunto cuando:   

“…haya  dictado  la providencia de cuya  revisión  se  trata, o hubiere participado dentro del proceso, o sea cónyuge o  compañero  o  compañera  permanente  o  pariente  dentro  del  cuarto grado de  consanguinidad  o  civil,  o  segundo de afinidad, del funcionario que dictó la  providencia a revisar.”   

Frente   a  la  situación  analizada  resulta  palmario  que  el  funcionario judicial que dictó la providencia es el  mismo  que  está formulando el impedimento, por lo cual resulta atinado y justo  separarlo  del conocimiento del asunto, como forma en que habrá de garantizarse  el    derecho   a   la   imparcialidad   del   juez   que   le   asiste   a   la  procesada.   

Razonar de otra manera sería permitir que el  funcionario  que  en  primera  instancia  profirió  la decisión ahora apelada,  termine  defendiendo  su  posición ante sus compañeros de Sala, con lo cual se  afectaría  de  manera  grave,  además  el  derecho  de la doble instancia y en  general   el  debido  proceso  y  la  imparcialidad  que  debe  caracterizar  al  funcionario,  quien  debe llegar al conocimiento libre de cualquier información  previa,  de  todo prejuicio, y de cualquier inclinación ilegal hacia cualquiera  de los extremos enfrentados.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

PRIMERO:   DECLARAR  FUNDADO  el  impedimento  manifestado  por  el  doctor  JOSÉ  AUGUSTO  ROJAS  CHEYNE,  magistrado del Tribunal Superior de Neiva, para seguir conociendo de la  segunda  instancia  del auto que declaró ilegal el preacuerdo suscrito entre la  Fiscalía y la señora YINA PAOLA LUGO.   

SEGUNDO: REMITIR, en  consecuencia, el expediente a  la  Secretaria  de la Sala Penal del Tribunal Superior de Neiva para que proceda  a la reasignación del proceso en trámite de la segunda instancia.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

         

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSE       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ     ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                                                  AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

                               Excusa justificada   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                                                                                                                          YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

                                                                 Permiso   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                                                                   JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                     Comisión de servicio   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  proferido  dentro  de  la  radicación  28352,  de  26  de  septiembre  de 2007.   

2  Artículo  73, Ley 94 de 1938; artículo 78, Decreto 409 de 1971; artículo 103,  Decreto  050  de  1987;  artículo  103, Decreto 2700 de 1991, modificado por el  art.  15  de  la  Ley 81 de 1993; artículo 99, Ley 600 de 2000; y artículo 56,  Ley  906  de  2004. Y, providencias Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación  Penal,  20 de agosto de 1992, radicación 5044; 23 de marzo de 2000, radicación  14536;  8  de  noviembre  de  2000,  radicación  14078;  7  de  mayo  de  2002,  radicación  19300;  18  de  febrero  de 2004, radicación 21921; 16 de marzo de  2005,  radicación  23374;  30  de  noviembre  de 2006, radicación 26453, entre  otras.     

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