30154(29-07-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  30154   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARÍA    DEL    ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS   

Aprobado Acta No. 207.  

          Bogotá    D.C.,    julio    veintinueve    (29)    dos   mil   ocho  (2008).   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  el  impedimento  manifestado  por el  Magistrado  HERNANDO  QUINTERO  DELGADO,  integrante  de  una Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior de  Neiva,  para  resolver  el recurso de apelación interpuesto contra la sentencia  dictada  el  pasado  5  de  junio  por el Juzgado Tercero Penal del Circuito con  funciones  de  conocimiento  de  la  misma ciudad, a través del cual condenó a  ELIÉCER     GARCÍA     CONTRERAS    por  los  delitos  de  secuestro  simple, hurto calificado agravado,  tráfico  y  porte  de  armas  de  fuego  y  municiones,  utilización ilegal de  uniformes   e   insignias,   uso  de  documento  falso  y  lesiones  personales.   

ANTECEDENTES  RELEVANTES   

En horas de la mañana del 23 de noviembre de  2007  tres  individuos,  simulando pertenecer a la Policía Nacional, ingresaron  al  establecimiento  de  comercio  “El Chamaco”, ubicado en la carrera 3 No.  9-26    de   la   ciudad   de   Neiva.    Tras   someter   a   Rubiel  Ciceri  Aguirrí, propietario del  establecimiento,    y   a   María   Amparo   Ciceri  Aguirrí,  quienes  allí  se encontraban, mediante el  empleo  de  armas  de fuego y agrediéndolos físicamente, sustrajeron del lugar  joyas   y   dinero,   emprendiendo   la   huída   en  el  vehículo  de  placas  BUZ-320.   

Momentos después, en un retén instalado por  la  policía  en  el casco urbano de la ciudad, fue capturado, cuando pretendía  huir,  un individuo, quien se identificó como Holguer  García, en cuyo poder se encontró un carné policial  y   un   arma  de  fuego  revólver,  calibre  38,  marca  Smith  &  Wesson.  Posteriormente  se  pudo  establecer  la  verdadera  identidad del sujeto, quien  responde    al    nombre    de   ELIÉCER   GARCÍA  CONTRERAS.   

Durante  audiencia  preliminar  celebrada al  día  siguiente  ante  el  Juez  Único  Promiscuo Municipal de Hobo (Huila) con  función  de  control  de  garantías,  en turno de unidad judicial, se formuló  imputación  al  capturado por los delitos de secuestro simple, hurto calificado  agravado,  tráfico  y porte de armas de fuego y municiones, utilización ilegal  de  uniformes  e insignias, uso de documento falso y lesiones personales, cargos  que  libre y voluntariamente aceptó. En contra del imputado, además, se dictó  medida de aseguramiento de detención en centro carcelario.   

Luego  de presentado escrito de acusación y  preacuerdo  el  20  de diciembre ulterior, el Juzgado Tercero Penal del Circuito  con  funciones de conocimiento de Neiva, el 5 de junio de esta anualidad, dictó  sentencia  a  través  de  la cual condenó a ELIÉCER  GARCÍA   CONTRERAS   a   las  penas  principales  de  veintidós  (22)  años  y  seis  (6)  meses  de prisión y multa por valor de $  433.700.000  como  autor penalmente responsable de las conductas a las cuales se  allanó.   En  la  misma  decisión,  se  dispuso  el comiso definitivo del  automotor y del arma de fuego incautados.   

Contra esta determinación, interpuso recurso  de apelación exclusivamente la apoderada del tercero incidental.   

Remitida  la  actuación  a  una  Sala  de  Decisión  Penal del Tribunal Superior de Neiva, el Magistrado HERNANDO QUINTERO  DELGADO      se      declaró     impedido     para     intervenir     en     la  decisión.       

MOTIVOS DEL IMPEDIMENTO  

El  Magistrado  invoca  la causal impeditiva  dispuesta  en el numeral 2° del artículo 56 de la Ley 906 de 2004 para desatar  el  recurso  de  apelación  referido,  pues “con la  Dra.  Elvira Inés Zamora Genneco, apoderada del tercero incidental, celebré un  contrato  de  compra  venta de un inmueble ubicado en el barrio Los Guaduales de  esta    ciudad,    en   el   que   aún   soy   su   acreedor   por   un   saldo  insoluto”.   

         

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.  La  Corte  es competente para conocer de  este  asunto,  de  conformidad con lo establecido en los artículos 57, 59 y 341  de la Ley 906 de 2004.   

2.   La   Sala   encuentra   fundada   la  manifestación  de  impedimento  expresada  por  el Magistrado HERNANDO QUINTERO  DELGADO,  integrante  de  una  Sala  de Decisión Penal del Tribunal Superior de  Neiva, por las siguientes razones:   

2.1.  De conformidad con la causal invocada,  el   funcionario   judicial   se  debe  marginar  del  conocimiento  del  asunto  cuando:   

“(S)ea acreedor o deudor de alguna de las  partes,  del  denunciante,  la  víctima  o  del  perjudicado,  de su cónyuge o  compañero   permanente   o   algún   pariente   dentro  del  cuarto  grado  de  consanguinidad     o     civil,    o    segundo    de    afinidad”.   

Comiéncese  por  señalar  que  si  bien en  estricto  sentido  el  motivo no incluye expresamente al tercero incidental o su  apoderado  dentro  del  proceso,  la  Sala ya ha señalado que en tales casos la  exégesis  de  la  norma  se  ve  rebasada  por  la  necesidad  de garantizar la  transparencia  e  independencia  del  funcionario,  aspecto  que  cobra la mayor  importancia  en  este asunto cuando precisamente se procede por una impugnación  incoada  en  forma  exclusiva  por la apoderada del tercero incidental contra el  fallo de primera instancia.   

En  ese sentido se pronunció previamente la  Sala,  aun  cuando  en  un  caso regido por la Ley 600 de 2000 pero que mantiene  plena aplicabilidad con la Ley 906 de 2004, al señalar:   

         “Puede   que   aparentemente   una   tal   situación   no  esté  expresamente  consignada  como  causal  de  impedimento  en  el artículo 99 del  código   de   procedimiento  penal,  pero  la  imparcialidad,  transparencia  y  autonomía  no  pueden  estudiarse  desde  el solo trazo linguístico de la ley,  sino  buscando  preservar  la  neutralidad  de quien decide, lo cual no se logra  cuando  quien  ha de ocuparse del conflicto es el mismo que lo provoca. En éste  sentido,  entonces,  surge  el  interés  por  el  resultado  de  la  actuación  procesal,  que  es justamente una causa que llama al funcionario a separarse del  conocimiento  del  proceso,  como el numeral 1 del artículo 99 de la ley 600 de  2000  lo plasma. Por lo tanto, desde la ley y desde los principios, la causa del  impedimento  es  admisible  y  también  fundada”1.   

         2.2.  Clarificado  lo  anterior,  procede  la  Corte a determinar la  viabilidad  de  apartar  al  referido Magistrado del conocimiento del recurso de  apelación  interpuesto contra la sentencia de primera instancia, con fundamento  en la causal invocada.   

Sobre  la  intelección  apropiada  que debe  dársele   a   ese  motivo,  la  Sala  ha  venido  señalando,  de  antaño,  lo  siguiente:   

“(L)a  causal  contemplada  en el numeral  2º.  del  artículo 103 del Código de Procedimiento Penal (que corresponde hoy  al  artículo  99  de  la  Ley 600 de 2000, se anota), tiene, como todas las que  allí  figuran,  un  contenido  de  carácter  personalísimo que busca prevenir  cualquier   eventual   comprometimiento  de  la  imparcialidad  del  Funcionario  Judicial,   por   amistad   o   enemistad,  por  simpatía  o  aversión,  hacia  cualesquiera  de  los  sujetos procesales involucrados como causa o consecuencia  del    proceso   que   debe   fallar”.2   

Contrario sensu, la  causal  excluye “las relaciones de carácter general  que  cualquier  persona  puede  establecer  dentro  del  natural roce social que  alguien  tiene, pues obviamente el Funcionario antes que Juez es un miembro más  de   la   comunidad  en  la  que  se  desempeña”3.   

Pues bien, cuando el funcionario en este caso  alude  que  celebró  un  contrato  de  compra  venta  con quien precisamente ha  promovido  de  manera  exclusiva  el  recurso  de apelación que ha llegado a su  conocimiento  y  que  mantiene  con  ella  la  calidad  de deudor a raíz de ese  negocio  jurídico, sin lugar a duda devela una relación “personalísima” y  no  meramente  de  carácter  general,  que impone su apartamiento del caso como  única   forma  de  garantizar  al  colectivo  social  su  total  transparencia,  independencia             y             neutralidad             en            su  resolución.           

En  consecuencia, la Sala declarará fundado  el  impedimento  y  dispondrá  que  el Magistrado HERNANDO QUINTERO DELGADO sea  sustraído del conocimiento del asunto.   

Como   no   se   desintegra   el   quórum  deliberatorio  y decisorio de la Sala Penal que integra el funcionario impedido,  no  se  dispondrá su reemplazo, según se extrae de lo previsto en el artículo  54 de la Ley 270 de 1996.   

         

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE   

1.               DECLARAR    FUNDADO    el  impedimento  manifestado  por  el  Magistrado  HERNANDO QUINTERO  DELGADO  para  conocer del recurso de apelación interpuesto contra la sentencia  dictada  el  pasado  5  de  junio  por el Juzgado Tercero Penal del Circuito con  funciones  de  conocimiento de Neiva, de acuerdo con los argumentos expuestos en  la anterior motivación.   

2.  DEVOLVER  de  inmediato las diligencias al Tribunal de origen.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ   LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ                       ALFREDO       GÓMEZ       QUINTERO             

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS         AUGUSTO                         J.                         IBÁÑEZ  GUZMÁN                  

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS                              YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                  JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Auto  de fecha abril 27 de 2005, rad. 23523.   

2 Auto  de fecha diciembre 16 de 1996, rad. 12.561.   

3  Ibídem.     

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