30146(22-08-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 30146  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

         Magistrado  Ponente   

         JAVIER ZAPATA ORTIZ   

         Aprobado Acta No. 236   

San  Gil,  veintidós (22) de agosto de dos  mil ocho (2008).   

VISTOS  

Mediante sentencia de 19 de febrero de 2008,  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Cali,  absolvió a ALEX FERNANDO  BANGUERA  ORTIZ  y  EDWIN  ALBERLING  QUIÑÓNEZ  BANGUERA,  de  los  delitos de  homicidio  agravado  y homicidio agravado en la modalidad de tentativa.   

Apelada  la  sentencia por la Fiscalía, en  decisión  de 31 de marzo de 2008, el Tribunal Superior de Cali, la revocó y en  su  lugar  condenó  a  ALEX FERNANDO BANGUERA ORTIZ, como autor del delito  de      homicidio     agravado     y     homicidio  agravado  en  la  modalidad  de  tentativa, a la pena  principal  de  treinta  y  cinco  (35)  años  de  prisión; y a EDWIN ALBERLING  QUIÑÓNEZ  BANGUERA, como cómplice de los mismos punibles, a la pena principal  de diecisiete (17) años y seis (6) meses de prisión.   

También  los condenó a inhabilitación de  derechos  y funciones públicas por veinte (20) años, al primero; y al segundo,  por  el  mismo  lapso  de  la  pena  principal;  les  negó,  el subrogado de la  suspensión   condicional   de   la   ejecución  de  la  pena;  y  la  prisión  domiciliaria.   

Con  el  fin  de  verificar  si  reúne los  requisitos   formales   que   condicionan   su  admisión,  con  arreglo  a  las  disposiciones   del   sistema   acusatorio,   Código   de  Procedimiento  Penal  (Ley  906 de 2004), examina  la  Sala  la  demanda  de  casación presentada por el defensor de ALEX FERNANDO  BANGUERA ORTIZ y EDWIN ALBERLING QUIÑÓNEZ BANGUERA.   

HECHOS  

Fueron relatados de la siguiente manera por  el Tribunal Superior de Cali:   

“Se  conoce  que  los  hechos  tuvieron  ocurrencia  el  día  24  de  septiembre  de  2006, entre las 9:00 y 10:00 de la  noche,    en   la   residencia   de   Alberto   Gutiérrez   y   Andrea   Emilse  Bermeo.   

Según  lo  expuesto por la ofendida Andrea  Emilse  Bermeo, se encontraba en su habitación viendo televisión, mientras que  su  cónyuge  Alberto  Gutiérrez estaba durmiendo, cuando notó la presencia de  dos  hombres  que  habían  ingresado furtivamente, identificando a uno de ellos  como  Alex  Fernando  Banguera,  quien  le  insinuó  que sostuvieran relaciones  sexuales,  a lo cual no accedió, dándose cuenta su compañero, quien procedió  a  pedir  ayuda, llamando a su primo Fredy, pero inmediatamente fue agredido por  el  intruso  con  un cuchillo, cuyas lesiones le produjeron la muerte. Que luego  de    atentar    contra    su    marido    también   la   emprendieron   contra  ella.”   

ACTUACIÓN RELEVANTE  

1.  Por  solicitud  de  la  Fiscalía,  en  audiencia  de 9 de octubre de 2006, El Juez Segundo Penal Municipal de Cali, con  Funciones  de  Control  de  Garantías,  ordenó la captura de FERNANDO BANGUERA  ORTIZ, quien fue aprehendido el 10 de ese mismo mes y año.   

2.  Legalizada  la  captura  por  el  Juez  Veintiuno  Penal  Municipal  de Cali, con Funciones de Control de Garantías, en  audiencia  preliminar  llevada  a  cabo  el  10 de octubre de 2006, la Fiscalía  imputó    a    FERNANDO    BANGUERA   ORTIZ   los   delitos   de   homicidio        agravado        en  concurso  con homicidio  agravado  en  la modalidad de  tentativa,     atribución    rechazada  por  el  encartado;  y  le  fue  impuesta medida de aseguramiento  consistente en detención preventiva en establecimiento carcelario.   

3. Una vez identificado, por solicitud de la  Fiscalía,  en  audiencia  de  21 de diciembre de 2006, El Juez Dieciséis Penal  Municipal  de  Cali,  con Funciones de Control de Garantías, ordenó la captura  de EDWIN ALBERLING QUIÑÓNEZ BANGUERA.   

Fue aprehendido y legalizada su captura por  el  Juez  Sexto  Penal Municipal de la misma ciudad, con Funciones de Control de  Garantías;  y  en audiencia preliminar llevada a cabo el 10 de octubre de 2006,  el  ente  acusador le imputó los delitos de homicidio  agravado   en   concurso  con      homicidio  agravado  en  la modalidad de tentativa, implicación  que  no  fue aceptada; y se  le  impuso  medida  de  aseguramiento  consistente  en  detención preventiva en  establecimiento carcelario.   

3.  La  Fiscalía,  radicó  escritos  de  acusación:  i)  contra  FERNANDO  BANGUERA  ORTIZ,  el 10 de noviembre de 2006,  donde   le   formula   cargos   como   autor  de  los  delitos  de  homicidio        agravado        en  concurso  con homicidio  agravado  en  la modalidad de  tentativa  y  ii)  respecto  de  EDWIN  ALBERLING  QUIÑÓNEZ BANGUERA, el 26 de  febrero de 2007, como cómplice de los mismos delitos.   

Por  tratarse de idénticos hechos, el Juez  Coordinador  de  la Oficina de Servicios Judiciales de Cali, el 27 de febrero de  2007,  dispuso  remitirlos de manera conjunta al Juez Primero Penal del Circuito  de  esa ciudad, con Funciones de Conocimiento, quien el 23 de marzo de ese mismo  año,  instaló la audiencia de formulación de la acusación, donde el fiscal y  el   juez,   fueron   recusados  por  la  defensa  por  el  vencimiento  de  los  términos.   

Luego   de  ser  declarada  infundada  la  recusación,  tanto  por  el  Tribunal  Superior  y  la  Dirección Seccional de  Fiscalías  de  Cali, respectivamente, el 26 de junio se reanudó la audiencia y  la  Fiscalía acusó a ALEX FERNANDO BANGUERA ORTIZ y EDWIN ALBERLING QUIÑÓNEZ  BANGUERA,  en  su  orden, como autor y cómplice, de los delitos de homicidio        agravado        en  concurso  con homicidio  agravado  en  la modalidad de  tentativa.   

4.-  El  15  de agosto de 2007, se llevó a  cabo  la audiencia preparatoria; y el  28 de septiembre del mismo año y 19  de  febrero de 2008 se verificó la vista pública de Juzgamiento, al cabo de la  cual,  el  juez  de  conocimiento  anunció  el  sentido  del fallo absolutorio  y  emitió  la sentencia de  esa  misma  fecha,  en  favor  de ALEX FERNANDO BANGUERA ORTIZ y EDWIN ALBERLING  QUIÑÓNEZ  BANGUERA,  como  autor  y  cómplice, de los delitos de homicidio        agravado        en  concurso  con homicidio  agravado  en  la modalidad de  tentativa, respectivamente.   

5.-  Contra  esta  decisión,  la Fiscalía  interpuso  el recurso de apelación y como consecuencia, el Tribunal Superior de  Cali,  el  31  de  marzo  de  2008,  la  revocó,  y en su lugar condenó a ALEX  FERNANDO  BANGUERA ORTIZ y EDWIN ALBERLING QUIÑÓNEZ BANGUERA, en los términos  ya reseñados.   

6.-  Inconforme,  el  apoderado  de  ALEX  FERNANDO  BANGUERA  ORTIZ  y  EDWIN  ALBERLING  QUIÑÓNEZ BANGUERA interpuso el  recurso extraordinario de casación, cuya admisibilidad se analiza.   

LA  DEMANDA   

Dos  cargos  postula  el  defensor  de ALEX  FERNANDO  BANGUERA  ORTIZ y EDWIN ALBERLING QUIÑÓNEZ BANGUERA, contra el fallo  del  Tribunal  Superior de Cali, el primero, por violación directa; el segundo,  por  nulidad,  con  base  en los numerales 1° y  2°, respectivamente, del  artículo 181 de la Ley 906 de 2004.   

1. Primer cargo:  

Señala que con fundamento en el numeral 1°  del  artículo  181  de  la  Ley  906  de  2004, ataca la sentencia “por  falta  de  aplicación  e  interpretación  errónea  de la  prueba  reclutada  al  proceso y a la inobservancia de los artículos  380,  381,  399,  404, 405, 420, 424, 432 y 433, ibídem, referidos a los criterios de  valoración  de  las pruebas en conjunto y en particular, además el presupuesto  necesario  para  condenar,  considero  que  se trasgredió de manera objetiva el  espíritu  de  la  foliatura  (pruebas)  y  se  desemboco (sic) en una decisión  contra  evidente  que  desnaturalizó  la  esencia  de  la  prueba  y  se fue en  contravía  de  la  preceptiva  expedida  por  el  legislador. Ello llevó a una  decisión  denominada por el suscrito error inexcusable en la valoración de las  pruebas  e  interpretación  indebida  de  la  normatividad  compendiada en este  punto.”   

-.  La tesis sobre el homicidio y homicidio  tentado  endilgado  a  los  implicados  no se controvierte, lo cuestionado es la  existencia  de  conocimiento  más  allá  de  toda  duda,  para fijar las bases  necesarias de la responsabilidad.   

Realiza  crítica  probatoria generalizada,  apoyado  en  la sentencia de primera instancia y con relación a los testimonios  de  Andrea  Emilse  Bermeo,  Neguer  Manrique  Cortés,  Margarita  Ortiz, Diego  Fernando  Banguera  Ortiz  y  María  Fernanda Mideros, dice, se debe aplicar el  “indubio   prorreo   (sic)   no   a  favor  de  la  incriminadora,   si   no   en   beneficio   de   los   incriminados.”   

No  formula  petición  concreta,  pero  se  infiere   que   pretende   absolución    en   aplicación   del  principio  in  dubio   pro  reo.   

2. Segundo cargo:  

Acusa   la   sentencia  del  Ad  quem “por  haberse  dictado  la misma y revocado la del ad-quo (sic), en un proceso viciado  de  nulidad,  por  desconocimiento  del debido proceso y fundó la causal, en lo  dispuesto  por  los artículos 457 y 458… como quiera que se violó el derecho  de  contradicción  que  debía  ejercer  el  defensor de los sentenciados, pues  jamás  se me notifico (sic) para concurrir a la audiencia de sustentación oral  del  recurso  de  apelación  interpuesto por la Fiscalía, en contra de la  sentencia  proferida en primera instancia  por el juzgado primero penal del  circuito de la ciudad de Cali (sic).”   

Dice,  se  enteró  de la revocatoria de la  sentencia  de  primera instancia, hasta cuando sus defendidos fueron capturados:  “…se  debe  afirmar que todo se hizo a espaldas y  ausencia  absoluta  de las partes que nos encontramos censurando esta actuación  porque  no  se nos notificó de forma personal y directa y si ello es así, debe  demostrarlo   el   tribunal   superior  de  Cali  (sic),  porque  hay  falta  de  notificación  personal  para  este acto jurídico trascendental.”   

Transcribe  apartes de jurisprudencia de la  Corte  Suprema  de  Justicia,  donde  se  trata el tema sobre la citación de la  víctima  a  las  audiencias  en  que  se surtan apelaciones interpuestas por la  defensa, contra los fallos condenatorios.   

Tampoco  eleva  solicitud  concreta  a  la  Corte.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1. La demanda presentada por el defensor de  ALEX  FERNANDO  BANGUERA  ORTIZ  y  EDWIN  ALBERLING  QUIÑÓNEZ  BANGUERA será  inadmitida parcialmente.   

         2.   Si   bien   el   nuevo   ordenamiento   procesal  (Ley  906  de  2004) no enlista de manera  rigurosa  los  requisitos  que  debe  cumplir  la  demanda,  como  lo  hacía el  artículo  212 de la anterior legislación (Ley 600 de  2000),  del  contenido  de  los  artículos 183 y 184  (Ley 906 de 2004) se logran  deducir los que a continuación se relacionan:   

(i)  El  señalamiento  de manera precisa y  concisa de las causales invocadas.   

(ii) El desarrollo de los cargos, es decir,  que     se    expresen    sus    fundamentos    y1,   

(iii)  la  demostración de que el fallo en  casación,   se   necesita   para   cumplir   algunas  de  las  finalidades  del  recurso2.   

3. Cuestión previa:  

El  censor formula dos reparos en su orden,  violación  directa  de  la  ley  sustancial y nulidad, respecto de los cuales y  atendiendo    el    cumplimiento    del   principio   de   prioridad3 de los cargos  en  casación,  la Corte estudiará, en primer lugar, la nulidad; luego lo hará  con ocasión al otro reproche planteado.   

Vale  aclarar y por razones de método, que  si  hay  lugar  a  admitir  alguna  censura,  la  intervención  de  la Corte se  limitará  a  enunciarla y a disponer lo pertinente, como quiera que en ese caso  la decisión corresponde a un auto de trámite.   

3.1.  Segundo  cargo. Nulidad.   

Este reproche lo expresa en la violación al  debido  proceso, con base en la causal descrita en el artículo 457 (nulidad  por  violación  a  garantías fundamentales)  de  la  Ley  906  de  2004, generada en la omisión por parte del  Tribunal,  de  citar  al  censor  y  a  sus  poderdantes  quienes se encontraban  en libertad, para asistir a  la  audiencia  de  sustentación  del  recurso  de apelación interpuesto por la  Fiscalía  contra el fallo de primer grado que los absolvió y para actuar, como  no  recurrentes, al cabo de  la  cual,  se  emitió  el  de  segundo  grado que los  condenó.   

Si bien la censura no es un paradigma de lo  que   debería   ser  un  cargo  casacional  lógicamente  fundamentado,  de  su  argumentación    se   entienden   los   motivos   de   la   invalidez   de   lo  actuado.   

De la revisión del expediente en principio  no  se  detecta  constancia  sobre las citaciones, por tanto, se admite el cargo  para         decidir         de         fondo4.   

Ahora  y  como  se  había  anunciado,  se  estudiará la viabilidad del otro reproche.   

3.2  Primer  cargo. Violación directa de la ley sustancial.   

En  este  reparo,  el  censor  denuncia la  violación  directa de la ley sustancial,  con  base  en  el  numeral 1° del artículo 181 de la Ley 906 de  2004,  “por  falta de aplicación e interpretación  errónea  de  la  prueba  reclutada  al  proceso  y  a  la  inobservancia de los  artículos   380, 381, 399, 404, 405, 420, 424, 432 y 433…”.     

         

Las siguientes son las falencias advertidas  en  el  libelo  casacional  presentado por el defensor de ALEX FERNANDO BANGUERA  ORTIZ y EDWIN ALBERLING QUIÑÓNEZ BANGUERA:   

3.2.1. El primer desquicio en que incurre,  es  el  de  formular  un  reproche  por  la violación  directa  e  indirecta  de  la  ley sustancial al mismo  tiempo,  pues  postula  el  ataque,  con  base  en la causal primera5   y   de  inmediato  emprende  su  desarrollo  por  la tercera, encargada de la violación  indirecta  de  la ley sustancial, que se refiere a los errores en las sentencias  de  instancia,  por el manifiesto desconocimiento de las reglas de producción y  apreciación   de   la   prueba    sobre   el   cual   se   ha  fundado  la  sentencia.   

Tal  forma  de  argumentar  inadvierte  el  principio  autonomía,  regulador  del extraordinario recurso e impide a la Sala  ingresar a su estudio, dado lo confuso del planteamiento.   

Este     postulado     -principio  de autonomía- consiste en la  prohibición  al interior de un mismo cargo para entremezclar ataques propios de  causales  diferentes,  al tener cada una características y parámetros lógicos  de  demostración  distintos  con diversas consecuencias jurídicas,6  según así  lo  dispone  el  artículo  185  del Código de Procedimiento Penal (Ley   906   de  2004).  Este  precepto,  estatuye  de  manera  clara  y precisa que la decisión adoptada por la Corte en  caso  de prosperidad del reproche formulado contra la sentencia, debe compaginar  con  la  causal  invocada y el error aducido.  Sobre este principio la Sala  ha dicho:   

“Al respecto, es imprescindible que quien  acude  en  casación  a  controvertir  la  legalidad de una sentencia de segunda  instancia,  lo  haga  con fundamento preciso en una de las causales expresamente  establecidas  en  la  ley,  sin  que  sea  admisible, lanzar reparos que no sean  directa  e  inequívocamente  atinentes  al  contenido  y alcance de los motivos  establecidos.   

No  es  por  tanto  permitida  la  fusión  abigarrada  de  enfoques  propios  de  diversas  causales, en cuanto cada una de  ellas  no  sólo  obedece  en su postulación teórica a supuestos propios, sino  que  metodológica  y  jurídicamente  exigen desarrollo independiente. En otras  palabras,  frente al principio de autonomía de las causales resulta desacertado  establecer  mixturas  entre  diversos  factores,  al  atacar  a  través de este  mecanismo    extraordinario    una   sentencia”.7   

También se expresó:  

“Por eso, del principio de autonomía se  desprende  la  necesidad  de  que  el  planteamiento  de las censuras respete la  naturaleza  propia  de  las causales, por cuanto cada una de ellas, en virtud de  la  incidencia  que en el sentido de la sentencia o en la estructura del proceso  su  presencia  puede  causar,  exige  unos  derroteros  demostrativos diversos y  coherentes  con  la  pretensión final, o bien de que se case el fallo demandado  para  que  la  Corte  adopte  el  sustitutivo,  o  ya  para  que  retrotraiga la  actuación   a   estadios  superados  si  tiene  bases  viciadas”.8   

3.2.2.  De  otra  parte  y  como  lo viene  reiterando  esta Sala de la Corte, la causal primera de casación establecida en  el  artículo  181  de  la  Ley  906  de 2004, que tiene lugar cuando se afectan  derechos  o  garantías  fundamentales por “falta de  aplicación,  interpretación  errónea, o aplicación indebida de una norma del  bloque  de  constitucionalidad,  constitucional  o  legal,  llamada a regular el  caso”,  recoge  los  supuestos  de  la violación  directa de la ley sustancial,  como  se  ha  entendido  en la doctrina inveterada de la colegiatura9.   

En este sentido, otro desatino del libelo,  es  el  desconocimiento  de  la  argumentación  lógica que comporta el recurso  extraordinario  de  casación,  para  la  postulación  como  yerro in     iudicando    la    violación directa de la ley sustancial.   

Cuando se acude a esta vía, es presupuesto  básico  para el censor, aceptar los hechos, las pruebas y la valoración que de  ellas  se  hizo  en  las  instancias,  caso  en  el cual no le es dable discutir  cuestiones  de  facto,  toda  vez,  que  la  impugnación  es  de estricto orden  jurídico y recae sobre la ley sustancial.   

Tal  presupuesto  fue  desconocido  por el  recurrente,  pues  su  esfuerzo  lo  dedicó  a  controvertir  los  hechos y las  valoraciones  que  sobre  las  pruebas  realizó el Tribunal, abandonando por el  contrario,   el   debate   jurídico  sobre  la  falta  de  aplicación  de  los  artículos   “380,  381,  399,  404, 405, 420,  424,  432 y 433” de la Ley  906  de  2004,  con  base en los cuales cimentó el reproche, tarea -se   repite-,  que  enunciada,  en  el  desarrollo  del  cargo  fue  soslayada,  dislate  suficiente  para  disponer  la  inadmisión por este concepto.   

Esta  inadecuada  forma  de  sustentar, se  verifica  -en  la demanda-,  cuando  controvierte, entre otros aspectos, el valor probatorio atribuido por el  Tribunal  y  manifiesta,  se  “…  trasgredió  de  manera  objetiva  el espíritu de la foliatura (pruebas) y se desemboco (sic) en  una  decisión  contra  evidente que desnaturalizó la esencia de la prueba y se  fue  en  contravía  de  la preceptiva expedida por el legislador. Ello llevó a  una  decisión denominada por el suscrito error inexcusable en la valoración de  las  pruebas…”;  luego  al  exponer  una crítica  extendida  sobre  el  valor suasorio de los testimonios de Andrea Emilse Bermeo,  Neguer  Manrique  Cortés,  Margarita  Ortiz,  Diego  Fernando  Banguera Ortiz y  María  Fernanda  Mideros,  a partir de los cuales, considera se debe aplicar el  beneficio de la duda probatoria.   

Si la inconformidad del impugnante lo era,  la   apreciación   de   los   medios  de  prueba  por  parte  del  Ad   quem   para   la  declaratoria  de  responsabilidad  de  ALEX  FERNANDO  BANGUERA ORTIZ y EDWIN ALBERLING QUIÑÓNEZ  BANGUERA,  debió  acudir a la causal tercera de casación, que se encarga de la  violación indirecta de la ley sustancial  en  cualquiera  de  sus  formas,  por  errores  de  hecho, ya por  falso   juicio  de  identidad,  existencia  o  falso  raciocinio, labor que tampoco emprendió.   

Todas   estas  falencias,  llevan  a  la  inadmisión de la censura.   

Aspecto último.  

EL   MECANISMO   DE  INSISTENCIA   

De  conformidad con el artículo 184 de la  Ley  906  de 2004, contra el presente auto y con ocasión al cargo formulado por  violación  directa  de  la  ley  sustancial  que  será  rechazado,  procede el  mecanismo   especial   de   insistencia,  cuyo  trámite  no  fue desarrollado en la legislación procesal  penal.   No   obstante  la  Sala  ha  definido  las  reglas  a  seguir  para  su  aplicación10, como a continuación se precisa:   

1. La insistencia es un mecanismo especial  de  exclusiva  promoción  por  el  demandante,  dentro  de  los cinco (5) días  siguientes  a  la  notificación  de la providencia por medio de la cual la Sala  decide  inadmitir o no seleccionar la demanda de casación, con el fin de lograr  se  reconsidere  lo decidido. También podrá ser provocado oficiosamente, en el  mismo  término,  por  alguno  de  los Delegados del Ministerio Público para la  Casación  Penal,  a  menos  que  el  recurso no hubiera sido interpuesto por el  Procurador  Judicial,  el  Magistrado  disidente  o  el  Magistrado  que no haya  participado en los debates y suscrito la providencia inadmisoria.   

2.  La  solicitud  de  insistencia  puede  elevarse  ante  el  Ministerio  Público,  a  través  de  sus Delegados para la  Casación  Penal,  salvo  que  el  Procurador Judicial Delegado ante el Tribunal  Superior  fuese el casacionista; o ante uno de los Magistrados que hayan salvado  voto  en cuanto a la decisión mayoritaria de inadmitir la demanda o ante uno de  los Magistrados que no haya intervenido en la discusión.   

3. Es potestativo del Magistrado disidente,  del  que no intervino en los debates o del Delegado del Ministerio Público ante  quien  se  formula  la insistencia, optar por someter el asunto a consideración  de  la  Sala  o  no  presentarlo  para  su  revisión.  En  este  último evento  informará   de   ello   al   peticionario   en   un   plazo   de   quince  (15)  días.   

4.  El auto a través del cual se inadmite  la  demanda  de  casación  trae como consecuencia la firmeza de la sentencia de  segunda  instancia contra la cual se formuló el recurso de casación, salvo que  la  insistencia  prospere  y conlleve a la admisión de la demanda o se trate de  una calificación mixta del libelo como aquí acontece.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

1. Admitir  el    segundo    cargo    planteado    -nulidad-  de  la   demanda   de   casación  presentada  a  nombre  de  ALEX FERNANDO BANGUERA  ORTIZ  y EDWIN ALBERLING QUIÑÓNEZ BANGUERA, conforme  a lo expuesto en precedencia.   

        2.   Inadmitir   la   segunda   censura  -violación  directa de la  ley   sustancial-   de   la   demanda  de  casación  presentada a nombre de ALEX  FERNANDO  BANGUERA  ORTIZ  y  EDWIN  ALBERLING  QUIÑÓNEZ  BANGUERA,  como se dijo  en la parte considerativa.   

3. De conformidad  con  lo  dispuesto  en  el  artículo  184  de  la Ley 906 de 2004, con  ocasión  al  anterior  numeral,  es  facultad  de los demandantes elevar petición de insistencia, según lo indicado  en la parte motiva de este auto.   

         

        4.   Una  vez  surtido  el  trámite  de  insistencia,  fíjese fecha  para la audiencia de sustentación.   

Cópiese,   notifíquese,   cúmplase  y  devuélvase al Tribunal de  origen.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ    LEONIDAS   BUSTOS   MARTÍNEZ                                                     ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS                                        AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN         Excusa justificada   

JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS                                                     YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

Permiso  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                                     JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria.  

    

1  “Artículo  183.-  El  recurso  se  interpondrá ante el tribunal dentro de un  término  común  de sesenta (60) días siguientes a la última notificación de  la  sentencia,  mediante demanda que de manera precisa  y   concisa   señale  las  causales  invocadas  y  sus  fundamentos.”             (negrillas fuera de texto).   

2  “Artículo  184.- …No será seleccionada por auto  debidamente  motivado que admite recurso de insistencia presentado por alguno de  los  Magistrados  de  la  Sala  o  por el Ministerio Público, la demanda que se  encuentre  en cualquiera de los siguientes supuestos: si el demandante carece de  interés,  prescinde  de  señalar  la  causal,  no  desarrolla  los  cargos  de  sustentación  o  cuando  de  su contexto se advierta  fundadamente  que  no  se  precisa   del  fallo para cumplir algunas de las  finalidades     del     recurso.”    (negrillas fuera de texto).   

3   En  auto  de  casación  de  30 de enero de 2008, radicación No. 25709, la Sala  entre  otros  aspectos  precisó,  que este postulado se debe examinar desde una  doble   perspectiva:   (i)   la  general,  donde  los cargos deben presentarse de acuerdo con la naturaleza  de  las causales (si transgreden o no, garantías fundamentales) invocadas en la  demanda  y con las consecuencias del error alegado. En otras palabras, cuando se  ataca  la  sentencia  con  base  en  las  causales primera (violación de la ley  sustancial)  y  segunda  (nulidad)  de  casación,  como presupuesto lógico, el  cargo  principal  debe  ser el de nulidad, pues de prosperar, por regla general,  haría  insustancial  el  estudio  de  los  demás  reparos;  (ii) la  específica, consistente en que cuando  se  presentan  varios  cargos  contra la sentencia apoyados en la causal segunda  (nulidad),  el primero debe ser, el que abarque una mayor extensión del proceso  anulado  y,  consecuentemente, su éxito haría innecesario, por sustracción de  materia, el estudio de los demás cargos.   

4  “Artículo  184… En principio, la Corte no podrá  tener  en  cuenta  causales  diferentes  de  las alegadas por el demandante. Sin  embargo,  atendiendo a los fines de la casación, fundamentación de los mismos,  posición  del  impugnante  dentro  del  proceso  e  índole  de la controversia  planteada,   deberá  superar  los  defectos  de  la  demanda  para  decidir  de  fondo.”   

5  El  artículo  181  de  la Ley 906 de 2004, establece las causales de casación y en  el  numeral  1°  dispone  como  tal,  la  “Falta de  aplicación  ,  interpretación  errónea,  o  aplicación indebida  de una  norma  del  bloque  de  constitucionalidad,  constitucional  o  legal, llamada a  regular el caso.   

6  Sentencia   de   casación   de   22   de   agosto   de  2002,  radicación  No.  11963.   

7  Sentencia   de   casación   de   29   de   agosto   de  2002,  radicación  No.  12025.   

8  Sentencia   de   casación   de   11   de   julio   de   2002,  radicación  No.  13988.   

9 Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal. Auto de 12 de diciembre de 2006,  Radicación 26086.   

10  Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal. Auto del 15 de diciembre de  2005, Radicación 24322.     

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