30132(02-09-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 30132  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado  Ponente   

Dr.  JOSÉ           LEONIDAS          BUSTOS  MARTÍNEZ   

Aprobado  acta  número  248   

Bogotá  D.C.,  dos  de septiembre de dos mil  ocho.   

La  Corte  resuelve  la  solicitud de pruebas  presentada   por   la   defensa   del  requerido  en  extradición  LUIS          FERNANDO          GALLEGO         SÁNCHEZ.   

ANTECEDENTES   

1. El Ministerio del  Interior   y   de  Justicia  envió  a  esta  Corporación  la  solicitud  y  la  documentación  correspondiente  a  la  extradición  del  ciudadano  colombiano  LUIS    FERNANDO    GALLEGO    SÁNCHEZ,  formalizada  por el Gobierno de los Estados Unidos de América, a  través  de su embajada en Colombia, mediante Nota Verbal número 1815 del 25 de  junio de 2008.   

2. Mediante auto del  14  de  julio  del presente año se dispuso correr traslado a los intervinientes  con  el  fin  de  que  solicitaran  las pruebas que consideraran procedentes, en  relación   con   los   extremos   que   en   su   concepto   debe  examinar  la  Corte.   

3.   Durante  el  término  de  traslado,  la  defensa del requerido en extradición solicitó las  siguientes:   

3.1 Que la Fiscalía  General  de la Nación, Seccional Cali, remita información sobre el proceso que  se  adelantó  por  el  decomiso  de 150.000 dólares americanos procedentes, al  parecer,  del  delito de narcotráfico, según se indica en la Acusación 07-278  y  en la declaración jurada del Agente Especial de la DEA, Anthony Conte, quien  asegura  que  el requerido GALLEGO SÁNCHEZ es responsable de esa conducta.   

3.2  Oficiar  a  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  para que remita copia de las autorizaciones  judiciales  que  dieron  lugar a las interceptaciones telefónicas, relacionadas  en  la  acusación  proferida  en  el Estado requirente y en la declaración del  Agente Especial Anthony Conte.   

3.3 A través de las  autoridades  correspondientes,  solicitar  al Tribunal del Distrito de Columbia,  que  indique  ‘el modo, los  medios   y  el  lugar  en  donde  el  señor  GALLEGO  SÁNCHEZ  supuestamente  realizó  el  cobro  de  las  ganancias   procedentes   del   delito  de  narcotráfico  desarrollado  por  la  organización  a  la  cual  pertenecía’  durante  los meses de septiembre y octubre de 2006, como consta en  la  acusación proferida por las autoridades judiciales de los Estados Unidos de  América.   

Afirma  que  ésta  prueba resulta procedente  según  el  artículo  495-2  del Código de Procedimiento Penal, de conformidad  con  el  cual  la  documentación  que  acompañe  la solicitud de extradición,  deberá  contener  la  indicación  exacta  de los actos que la determinaron, el  lugar  y  la  fecha  en  que  fueron  ejecutados;  datos  que en su criterio, no  contiene    la    acusación    07-278    del    Tribunal    del   Distrito   de  Columbia.   

SE  CONSIDERA   

Tiene  dicho  la  Corte  que  en  materia  de  extradición,  como  instrumento  de  cooperación internacional, se identifican  diversos  sistemas  en  relación  con  su  otorgamiento,  dentro  de los cuales  destacan dos en particular.   

En  primer lugar, el llamado control judicial  riguroso, el cual   

“parte  del  supuesto  de  la competencia  amplia  del  órgano judicial, que no sólo revisa aspectos formales atinentes a  la  solicitud,  el  instrumento internacional invocado, la identidad del sujeto,  su   nacionalidad,   la  naturaleza,  fecha,   lugar  y  circunstancias  de  comisión  del delito, y la prescripción de la acción penal o de la pena, sino  que  incluso  puede  pronunciarse  sobre  la  idoneidad y calidad de las pruebas  recaudadas  contra  el  reclamado,  a  fin de establecer si resultan suficientes  para  condenarlo,  o  cuando  menos,  enjuiciarlo, según las leyes internas del  Estado                 requerido.”1   

Y,  en  segundo  lugar,  el  de intervención  judicial  atenuada,  afín  con  el  modelo  colombiano,  en  el  que el órgano  judicial   

“no conoce a fondo del proceso por el cual  se  reclama  la  extradición, no existe decisión sobre la responsabilidad o no  del  requerido,  por  lo  tanto  escapa  a  la  potestad del juez que tramita el  pedido,  formular  cualquier  consideración  en  torno  a  lo que más adelante  habrá  de  ser objeto de pronunciamiento de fondo en la causa adelantada por la  autoridad  extranjera,  como sería el caso de que el requerido no es el autor o  partícipe  del  delito  que  se  le  atribuye,  o  que  las  circunstancias  de  realización  del  hecho son distintas a las imputadas, o que la acción penal o  la  pena  han prescrito, o cualquier otro motivo que haga imposible proseguir el  ejercicio    de    la    acción    penal.”    2   

Sobre  estos  presupuestos  se explica que el  artículo  502 del Código de Procedimiento Penal, concrete la labor de la Corte  Suprema  de  Justicia,  en  cuanto  a  la  fundamentación del concepto que debe  entregar   al  Gobierno  Nacional,  cuando  no  media  un  Tratado  Público,  a  verificar:  (i)  la  validez  formal de la documentación aportada por el Estado  requirente,  (ii)  la  demostración  plena  de  la  identidad del solicitado en  extradición,  (iii)  el  principio  de  la doble incriminación, según el cual  el   hecho que motiva la petición debe también estar previsto como delito  en  Colombia, reprimido, además, con pena privativa de la libertad cuyo mínimo  no  sea  inferir  a  cuatro  años  y,  (iv)  la  equivalencia de la providencia  proferida  en  el  extranjero  con  la  resolución  de  acusación  del derecho  interno.   

De modo que es de acuerdo con esta temática,  que  responde al sistema de intervención judicial atenuado, respecto de la cual  debe  evaluarse la conducencia y pertinencia de las pruebas, en el entendido que  se  dirigen  a  establecer  los  presupuestos formales sobre los que se funda el  concepto de extradición.   

En consecuencia, si los interesados solicitan  medios  de  convicción  que tengan propósitos diferentes, se impone a la Corte  declarar          su          improcedencia.3   

La  defensa  en  este  asunto solicita que se  oficie  a  la  Dirección  Seccional  de Fiscalías de Cali, para que suministre  información  del  proceso  que  se  habría  adelantado en contra del requerido  GALLEGO   SÁNCHEZ  por  el  decomiso   de   150  mil  dólares  americanos,  con  origen  en  el  delito  de  narcotráfico.   

Esta prueba no guarda relación alguna con los  temas  que  corresponde  analizar  a  la  Corte  en el concepto de extradición,  según  se  desprende  de  la lectura de la norma de procedimiento antes citada.  Además,  escapa a su competencia establecer si la persona solicitada tiene o no  asuntos  pendientes  con  la justicia colombiana y, de llegar a tenerlos, si los  hechos  que  motivaron  esa  actuación  son  los mismos por los que el Gobierno  Extranjero requiere su extradición.   

Asuntos de esta naturaleza desbordan el marco  legal  del  concepto  que debe rendir la Corte, pues corresponde determinarlos y  valorarlos  al  Gobierno  Nacional, por ser el competente para decidir, al final  del  trámite de extradición, si la concede o la niega, o si difiere la entrega  de  la  persona  requerida,  según lo dispuesto en los artículos 503 y 504 del  Código de Procedimiento Penal.   

De  esa  manera,  como la prueba demandada se  exhibe improcedente, no se ordenará su práctica.   

Por  las  mismas razones, no puede ordenar la  Sala  que se requiera a la Fiscalía General de la Nación, para que allegue los  documentos  que  contienen el aval judicial de las interceptaciones telefónicas  obtenidas  por  el  Estado  requirente  con  colaboración  de  las  autoridades  nacionales,  debido a que el trámite de extradición que se surte ante la Corte  no  supone  un  juicio  destinado  a  examinar  la  legalidad de los fundamentos  probatorios  de la acusación proferida en el extranjero, sino que se contrae al  análisis  de  equivalencia  formal  entre  esa  providencia  y  la  resolución  acusatoria prevista en el procedimiento penal colombiano.   

Según se indicó, el sistema de intervención  judicial  atenuada  por  el que se rige el trámite de extradición en Colombia,  implica  que  la  Corte no puede examinar la legalidad  y la calidad de las  pruebas  recolectadas  por  el  Estado requirente en contra del reclamado, mucho  menos  establecer  si  resultan  suficientes  para  formular  en  su  contra una  acusación o para imponer una condena.   

Estos  temas,  que  corresponden  al  debate  probatorio  entorno a la existencia de los delitos imputados, la responsabilidad  de  la  persona  requerida,  la  legalidad  y la validez de la actuación, deben  ventilarse  ante la autoridad judicial del Estado requirente, de conformidad con  el  procedimiento allí establecido. En consecuencia, no se decretará la prueba  demandada.   

Y,  como  la  documentación  remitida por el  Estado  requirente,  en  detalle  precisa  los  actos  manifiestos junto con las  formas,  maneras  y métodos como el solicitado realizó las conductas ilícitas  por  las  que  lo reclama, inútil resulta pedir al Tribunal para el Distrito de  Columbia  que  suministre  información adicional entorno a estos aspectos, pues  los  datos  que  registra  el  indictment  No. 07-278 (RJL) del 17 de octubre de  2007,  cumplen  con  las  exigencias  que  para  el  examen de la documentación  señala  el numeral 2º del artículo 495 del Código de Procedimiento Penal, en  la  medida  que  detallan  las  circunstancias  de lugar, tiempo y modo bajo las  cuales  se  desarrollaron  las  conductas  relacionadas  con  el cargo que se le  imputa por delitos de narcotráfico.   

Por  consiguiente,  tampoco se accederá a la  práctica de esta prueba.   

Para  finalizar,  como  no  se  advierte  la  necesidad  de  practicar pruebas de oficio, en firme esta decisión, quedará el  expediente  a  disposición  de  los  intervinientes,  por  el término de cinco  días, para presentar alegatos previos al concepto de la Corte.   

En mérito de lo expuesto, La Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Primero.  Negar las  pruebas  solicitadas  por  la  defensa  del  ciudadano requerido en extradición  LUIS     FERNADO    GALLEGO    SÁNCHEZ.   

Segundo.  En  firme  esta   decisión,   córrase   traslado   por   cinco  días  al  solicitado  en  extradición,  a  su  defensor  y al Procurador Delegado, para que presenten los  alegatos previos al concepto de la Corte.   

Procede el recurso de reposición.  

Notifíquese y Cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                     YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

Comisión de servicio  

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA               JAVIER ZAPATA  ORTIZ                 

Comisión de servicio  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Auto   del   26   de   septiembre   de   2000.  Rad.  17216.   

2 Ib.   

3 Cfr.,  en   ese   sentido,   Corte   Suprema   de   Justicia,   autos  de  auto  de junio 11 de 2002, radicado 19288  y  16  de  mayo  de 2006, radicado 25173, entre otros.     

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