30034(16-12-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso   No   30304                         

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta N° 359  

           

Bogotá, D. C., diciembre dieciséis (16) de  dos                                   mil                                   ocho  (2008).             

V I S T O S:  

          Corresponde  a  la  Corte  pronunciarse  sobre  las  pretensiones  probatorias  presentadas  por  el  defensor  del  requerido  en  extradición Josué Cuesta León, según solicitud  elevada por el Gobierno de los Estados Unidos.   

                                                                                                        

A N T E C E D E N T E S  

1.  Mediante  Oficio No OF108-17334-DIJ-0100  del  18  de  junio  de   2008,   el   Ministerio   del   Interior     y     de     Justicia     comunicó    a   esta  Corporación,    que   el   Gobierno  de  los  Estados   Unidos,   por   conducto   de   su  Embajada en Colombia, en la Nota Verbal  No.  0645  del 17 de marzo de este año, solicitó la detención provisional con  fines  de  extradición del ciudadano  colombiano Josué Cuesta León, para  comparecer    a    juicio   por   los   delitos   federales   relacionados   con  terrorismo.    

También   se   formalizo   el  pedido  de  extradición  por  la  acusación  No.  08-048 (RCL) del 4 de marzo de 2008  dictada  por  los  delitos federales de narcotráfico conectados con actividades  terroristas.   

2.  El Fiscal General de la Nación expidió  la  resolución de fecha 16 de abril siguiente ordenando la captura con fines de  extradición  del  solicitado  Cuesta León, decisión que se le notificó el 17  del  mismo  mes  y  año  en  el  establecimiento carcelario donde se encontraba  previamente recluido.    

3. El Ministerio del Interior y de Justicia,  previo  concepto  de  su homólogo de Relaciones Exteriores, según Oficio OAJ.E  1200  del  16  de junio anterior, sobre la inexistencia de convenio aplicable al  caso,  remitió  a  la  Corte  la  documentación enviada por la Embajada de los  Estados  Unidos  debidamente  traducida  y  autenticada,  consciente  de  que la  normatividad   que   rige   el   trámite   en  este  caso  es  el  ordenamiento  procesal  penal colombiano.   

4. Mediante auto del 16 de septiembre de este  año  se  le  reconoció  personería  al  defensor  del solicitado y se dispuso  correr  el  traslado  previsto  por  el  artículo  500 de la Ley 906 de 2004 al  requerido  y  a  su  defensor, para que solicitaran las pruebas que consideraran  necesarias dentro del presente trámite.     

PETICIÓN DE LA DEFENSA:  

1.  Que  se  oigan  en  declaración a Pablo  Angélico  Durán  Cortés,  Germán López Valencia, Helmer Galeano Rodríguez,  Jhon  Harold  Galeano Rodríguez, Juan Bairo León Acosta, Sandy Chivata Aguirre  y Oscar Javier Reyes Cruz.    

         

2. Recibir los testimonios de los ciudadanos  Norteamericanos  Jaime  A.  Faulkner y M. Jeffrey Beatrice  Fiscales de los  Estados  Unidos  y  los   Agentes  Especiales   Mattew O.  Brien,  Lázaro E. Andino, Michael C. Mentavlos y Songura “Kini” Cole.   

3. Para obtener tales medios de conocimiento  considera   necesario   realizar  una  diligencia  de  inspección  judicial  al  expediente  radicado  bajo  el número 75021 que se tramita ante la Fiscalía 17  de  la  Unidad  Nacional  Antinarcóticos  y   de  Interdicción  Marítima  -UNAIM-  de  Bogotá  D.C.,  con  el  fin de establecer la dicotomía que existe  entre  las acusaciones dictadas en contra de su defendido por la Corte Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito de Columbia y la investigación que  adelanta  la Fiscalía General de la Nación, lo cual “daría al traste” con  el   principio   de   la   doble   incriminación.        

             

4. Advierte que, aunque las acciones por las  cuales  el  Gran  Jurado  acusa  a Cuesta León estarían consagradas en nuestra  legislación  penal,  el problema radica en que su tipificación está soportada  en    el   proceso   penal   que   adelanta   la   Fiscalía   y   las   fuentes  confidenciales,   pero  resulta  que  al  revisar  y  comparar  ese  acopio  probatorio  por  ninguna parte figura que el solicitado Cuesta León forme parte  y  haya  negociado con grupos al margen de la ley y muchos menos traído armas a  la guerrilla.   

Respecto  a  la acusación por narcotráfico  sostiene  que, aceptando que Cuesta León hubiera reconocido esta imputación al  momento  de  su  aprehensión,   no se debe tomar como confesión porque no  cumple las exigencias legales.     

5.  El  anterior  planteamiento  tiene  como  propósito  que  la  Corte  se  forme  una  idea  de  la situación fáctica que  contiene  el  proceso  y   no  en  la  forma  distorsionada  como lo están  efectuando las autoridades Norteamericanas.    

6.  Para  demostrar  la  pertinencia  de las  citadas  pruebas  se  remite a los cargos contenidos en la acusación No. 07-248  (RCL)  proferida  el  25  de  septiembre  de  2007 en contra de su defendido por  terrorismo,  así  como a las imputaciones de la acusación No. 08-048 (RCL) del  4  de  marzo  de  este  año,  por  narcotráfico  relacionado  con  actividades  terroristas.        

Cita las declaraciones de James A. Faulkner,  Fiscal  de  los Estados Unidos y de Mathew O.  Brien, Agente Especial de la  Administración de Drogas-DEA-.     

Indica  las  fuentes  confidenciales No. 1  (CS1)    y    No.   2   (CS2),   y   las   califica   como   vitales   para   la  investigación.     

7.  Enuncia las versiones de M. Jeffrey  Beatrice,  Fiscal  auxiliar, así como de Lazaro E. Andino, Michael C. Mentavlos  y   Songura   Kini   Cole,   Agentes   Especiales,  considerados  como  testigos  indirectos.    

         

8.   Luego   de  revisar  el  indicment  señala las actividades por las  cuales   se   acusa   a  Josué  Cuesta  León  y,  además,  que  sin  lugar  a  equivocaciones  el  referente  que  han  tenido  los funcionarios adscritos a la  Justicia  extranjera  ha  sido  el  proceso  número  75021  adelantado  por  la  Fiscalía  de  la  Unidad Nacional Antinarcóticos y  de Interdicción  Marítima  -UNAIM-,  y  las  fuentes  confidenciales conocidas como No.1 (CS1) y  No.2 (CS2), a cuyas versiones se remite.     

          9.   Cita  los criterios jurisprudenciales de esta Corporación  sobre  la  pertinencia  de  la  prueba  en materia de extradición, sin embargo,  sostiene   que   no  se  puede  olvidar  que  mediante  este  mecanismo  de  cooperación  internacional  se  están  “maquinando y montando” procesos en  contra  de  los  ciudadanos  colombianos  con  desconocimiento de las garantías  fundamentales   que  deben  otorgarse  en  cualquier  proceso.      

          10.  Se remite al informe que dio origen a la investigación seguida  en  contra  de  su defendido por la Fiscalía y a la actuación de esta última,  para   luego   referirse   al  contenido  de  los  testimonios  de  las  fuentes  confidenciales  Uno  (CS1),  a  quien  identifica  como Juan Bairo León Acosta,  alias  “Popeye”   y  dos  (CS2),   a  quien se refiere como Helmer  Galeano   Rodríguez   y/o   Jhon  Harold  Galeano  Rodríguez.     

11.  Señala  que  no  es  el  momento  para  realizar  reparos  a las citadas pruebas testimoniales porque dispondrá de otro  escenario  para realizarlo, sin embargo, no puede desaprovechar la ocasión para  hacer  referencia  a  lo  dicho  por  los  hermanos  Galeano Rodríguez, quienes  trabajaron  con  el  solicitado durante los años 2002 y 2003 aproximadamente, y  sabían  que  una de las avionetas fue denominada como Lukas. Así mismo, indica  que  en  la  acusación  se  da  por  hecho  que Cuesta León  adquiría la  sustancia  prohibida  a  las Farc y a cambio suministraba armas, mientras que el  testigo  León  Acosta  sostiene  que la sustancia era adquirida a través de un  sujeto  apodado  “Paisanito”  y  los  hermanos  Galeano  advierten  que  era  comprada a los finqueros de la región.   

12.  Asegura  que,   si  bien no existe  reparo  en  cuanto a que las conductas por las cuales se acusa a Cuesta León se  encuentran  tipificadas  en  nuestra  legislación,  también es verdad que para  llegar  a  esa  conclusión  el  Gran  Jurado  del  Distrito de Columbia ha sido  engañado  por  las  personas  encargadas  de  presentar las pruebas esgrimiendo  medios  de  conocimiento que están desaprobados, lo cual conduce a que la doble  incriminación  desaparezca  en razón a que el proceso seguido ante la Fiscalia  General  de  la  Nación  es  totalmente  opuesto  a  lo  presentado al Tribunal  extranjero.           

          13.  Finaliza  enunciando lo dispuesto en los artículos 5,  29  y  94  Constitucionales,  así como el contenido del Concilio Vaticano  II,  en  relación   con  el respeto que se debe  al debido proceso en toda  clase  de  actuaciones  judiciales  y administrativas, como también a  los  derechos que son inherentes a la personas.       

CONSIDERACIONES  

            

1.   El  Tribunal  del  Distrito de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  de Columbia emitió contra Cuesta León las  siguientes acusaciones:   

La No.  08-048  (RCL)  del  4  de marzo de 2008 dictada por los delitos  federales  de narcotráfico relacionado con actividades terroristas cuyos hechos  ocurrieron  desde  algún  momento del 2003 y hasta el 12 de noviembre del 2007,  inclusive,   desconociendo   el   Gran   Jurado   las   fechas   exactas  (cargo  uno).        

La  No.  07-248  (RCL)   del  25  de septiembre de 2007 dictada por  delitos  federales  relacionados  con  terrorismo  cuyos hechos  ocurrieron  desde  el  2002  y  de  seguido  hasta  una  fecha  cercana  al 15 de octubre de  2006   (cargo  uno),  y comenzando a eso del 2002 y de seguido hasta por lo  menos  julio  de 2007 (cargo dos).              

Por  tanto,  tomando en cuenta las fechas de  las  citadas  conductas  punibles  la normatividad aplicable para este caso  es  la  Ley  906  de  2004,   y conforme al artículo 500 de dicho estatuto  procesal   penal,   vencido    el   traslado   a   las   partes   para   que  soliciten los medios de conocimientos que estimen  necesarios,  sigue  la  apertura  a pruebas de la actuación, a fin de practicar  las  que  hubiesen  sido  solicitadas  y  las  que  a  juicio  de  la Corte sean  indispensables  para  emitir  concepto  sobre  el  pedido  de  extradición. Tal  derrotero  no  significa  inexorablemente  que  toda  solicitud  en  ese sentido  conlleve  su  práctica,  puesto  que la Sala debe sopesar la conducencia de las  mismas  en relación con la verificación de las condiciones para la concesión,  el   cumplimiento   de  los  requisitos  formales,  y  el  aporte  cabal  de  la  documentación  requerida,  conforme a lo dispuesto en los artículos 493, 494 y  495 ibídem.   

2. El concepto que le compete  emitir a  la  Corte,  en  torno  a la procedencia de la extradición de quien es requerido  para  comparecer  ante  autoridades  extranjeras, y que obviamente condiciona la  práctica  de  pruebas  durante  el  trámite,  con  arreglo a lo normado en los  artículos   500   y   502   ibídem,   se   circunscribe   a   los   siguientes  requisitos:       

a)  Verificación de la validez formal de la  documentación  allegada  por  el  Estado  requirente  a  través  del Ejecutivo  Nacional;   

b)  La  plena  identidad  entre  la  persona  procesada   en   el  extranjero  y  la  capturada  con  fines  de  extradición;   

c)  El principio de la doble incriminación,  que  implica  equivalencia  del cargo con una conducta tipificada como delito en  Colombia,  siempre que se reprima con sanción no menor de cuatro años y que no  se trate de delito político o de opinión;    

d)  Que  la  providencia proferida por   autoridades      extranjeras     sea     una   sentencia     o    al     menos   equivalga    en   nuestro   sistema   penal  a  una  resolución  de  acusación; y   

e) Cuando fuere del caso, el cumplimiento de  lo dispuesto por tratados públicos.   

3.  Implica lo anterior que las pretensiones  probatorias  deben  corresponder  a pruebas eficaces, pertinentes, útiles,  necesarias  y  conducentes,  sobre  los  fundamentos  que  concierne  a la Corte  analizar,   pues  de  lo contrario ésta no tiene otra disyuntiva que la de  disponer  su  rechazo,  conforme a la autorización que, con criterio general en  materia  de  pruebas,  establece  el  artículo 375 del Código de Procedimiento  Penal;  como  quiera  que  no  puede supeditarse la disposición de su recaudo a  la   consideración  unilateral  de  alguno  de  los  intervinientes  en el  trámite, acerca de la necesidad de tales pedidos.   

         

4.   En   relación   con  los  medios  de  conocimiento  testimoniales  y  la  inspección  judicial   pedidos  por el  defensor,  tienen  en  común  la  finalidad de cuestionar la investigación que  viene  realizando  la  Fiscalía  sobre los hechos imputados al requerido Cuesta  León,   así  como  su grado de participación, y la  responsabilidad  en  las   conductas  punibles  de  narcotráfico  y  terrorismo endilgadas,  aspectos  sobre  los  cuales la Corte no tiene competencia porque desborda   los  precisos términos señalados en el artículo 502 ibídem y su conocimiento  recae en los Tribunales del país requirente.   

Al respecto la jurisprudencia constitucional  ha dicho que,    

                               

                             De conformidad con lo expuesto, y por su  propio  contenido, el acto mismo de la extradición no decide, ni en el concepto  previo,  ni  en su concesión posterior sobre la existencia del delito, ni sobre  la  autoría,  ni  sobre  las  circunstancias  de tiempo, modo y lugar en que se  cometió  el hecho, ni sobre la culpabilidad del imputado, ni sobre las causales  de   agravación  o  diminuentes  punitivas,  ni  sobre  la  dosimetría  de  la  pena, todo lo cual indica que  no  se  está  en  presencia  de  un  acto de juzgamiento, como quiera que no se  ejerce función jurisdicente.    

          Entrar  en una controversia de orden jurídico como si se tratara de  un  acto  jurisdiccional,  implicaría  el  desconocimiento de la soberanía del  Estado  requirente,  como  quiera  que  es  en ese país y no en el requerido en  donde  se  deben  debatir  y  controvertir  las  pruebas que obren en el proceso  correspondiente,   de   conformidad   con   las   disposiciones   sobre  Derecho  Internacional   Humanitario  y  con  las  normas  penales  internas  del  Estado  extranjero1   

.  

5.  Tampoco  es  procedente  que  esta  Sala  efectúe  la  comparación  entre  las  acusaciones  formuladas  por el Tribunal  Federal  para  el  Distrito  de  Columbia  y  la  investigación que adelanta la  Fiscalía  General  de  Colombia sobre los hechos imputados al solicitado Cuesta  León  en  relación  con  los  citados  cargos  y  con  el fin de establecer su  dicotomía   porque  implicaría  llevar  a  acabo una labor jurisdiccional  ajena    al   concepto   que   debe   emitir   durante   el   trámite   de   la  extradición.       

6.  Además, dentro de la documentación que  respalda  la   acusación  No.  08-048 (RCL) del 4 de marzo de 2008 reposan  las   declaraciones   juradas   de   Mathew  O´Brien,  Agente  Especial  de  la  Administración  para  el  Control  de  Drogas  y Narcoticos (DEA) y de James A.  Faulkner,  Fiscal  litigante  de la Sección de Narcóticos y Drogas peligrosas,  División  de  lo  Penal,   Departamento de Justicia de los Estados Unidos,  quienes  narran  las  circunstancias de modo, tiempo y lugar en los  cuales  sucedieron  los  hechos  que  respaldan los cargos imputados al requerido Cuesta  León.       

Igual  sucede con la acusación 07-248 (RCL)  del  25  de  septiembre de 2007 porque obran las declaraciones juradas de Lazaro  E.  Andino,  Agente  Especial  de  la  agencia  Federal de  investigaciones  (FBI),  y  M.  Jeffrey  Beatrice  Fiscal  Auxiliar  Federal  para el Distrito de  Columbia,  quienes  narran  las  circunstancias  de  modo,  tiempo  y  lugar  en  las   cuales  sucedieron  los  hechos que respaldan los cargos imputados al  requerido Cuesta León.      

7.  Tomando en cuenta lo sugerido por el  defensor  en  el sentido de que en Colombia  se adelanta un proceso por los  mismos  hechos  objeto  del  pedido  de  extradición,  no  es un aspecto que le  corresponda  estudiar  a  la Corte, toda vez que su examen radica en el Gobierno  Nacional  para  decidir  si concede o no la extradición, dado el caso en que el  concepto  emitido  sea  favorable,  por  ser  el  Presidente de la República el  Director  de  las  relaciones  internacionales  y  a  quien  atañe realizar una  constatación semejante.   

8.   Por   lo   anterior,   como   el  defensor   no  encuentra  reparo  sobre la concurrencia del principio de la  doble  incriminación en la medida que las conductas imputadas al solicitado son  consideradas  como  delitos  tanto  en  el  país requirente como en Colombia y,  además,  la  documentación  anexa contiene una indicación exacta de los actos  que  determinan  la  solicitud de extradición, y el lugar y fecha en que fueron  ejecutados,  según  lo  exigen  los  artículo  502  y   495, numeral  2    ibídem,    no   se   accederá  a  sus  peticiones  probatorias.   

         

          9.  Al  no  existir  pruebas  por  practicar,  de conformidad con lo  dispuesto  por el artículo 500 de la Ley 906 de 2004, se ordena correr traslado  por  el  término  de cinco (5) días al solicitado en extradición  Cuesta  León,  a  su  defensor  y  al  Procurador  Delegado,  para  que  presenten  sus  correspondientes alegatos previos al concepto.   

A mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÒN PENAL,   

R E S U E L V E:  

PRIMERO:   NEGAR  por     improcedentes  las  peticiones  probatorias  presentadas   por   el   defensor  del  requerido  en  extradición           Josué Cuesta León.   

SEGUNDO:  CORRER  TRASLADO   al  requerido  Cuesta  León,   a  su  defensor  y  al   Ministerio  Público,  por el término de cinco (5) días  para  que  presenten  los   alegatos previos al concepto que debe emitir la  Corte.   

La Secretaría proveerá al efecto y librará  las comunicaciones respectivas.   

TERCERO: Contra esta decisión  procede  el  recurso de reposición.   

         Notifíquese y cúmplase.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                                  ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS       AUGUSTO IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                                                                    JAVIER      ZAPATA  ORTIZ   

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1   CORTE    CONSTITUCIONAL,    sentencia   C-1106 del año 2000.   

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *