30033(16-12-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso     No  30033   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

                               

                              Magistrado  Ponente   

                              JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

                              Aprobado    Acta  No.359   

Bogotá,  D. C., dieciséis (16) de diciembre  de dos mil ocho (2008).   

VISTOS  

La  Sala  resuelve  el recurso de reposición  interpuesto  por el defensor de NANCY CONDE RUBIO, requerida en extradición por  el  Gobierno de los Estados Unidos de América, contra el auto de 5 de noviembre  de  2008,  mediante el cual le negó la nulidad que solicitó y la prórroga del  plazo para presentar sus argumentaciones previas al concepto.   

ANTECEDENTES   

1. La Sala mediante  el  auto  impugnado  negó  la  nulidad  pedida  por  el  defensor del ciudadano  requerido  en  extradición  en cuanto sólo se pueden decretar las establecidas  en  la  ley como señala el artículo 458 del Código de Procedimiento Penal; no  puede  alegarlas el sujeto procesal que originó la configuración de la causal,  salvo  el  caso  de  ausencia  de defensa técnica; así mismo, la irregularidad  puede   convalidarse   con  el  consentimiento  expreso  o  tácito  del  sujeto  perjudicado  siempre  que  se observen las garantías fundamentales y, cuando se  invoca,  el  postulante  está  forzado  a  demostrar  que  el  yerro afecta las  garantías  constitucionales de los sujetos procesales o desconoce la estructura  básica  del  proceso  judicial  y  que  no  existe otro mecanismo procesal para  subsanarla.   

2.  También acotó  que  no  es  motivo  de  nulidad  que  se haya presentado ante el Ministerio del  Interior  y  de  Justicia  poder otorgado por la requerida en extradición y que  dicho  documento  no  se  hubiera  enviado  a  la  Corte junto con la actuación  correspondiente,  en  consideración a que en la fase inicial o preparatoria que  adelantan  los Ministerios de Relaciones Exteriores y del Interior y de Justicia  no  puede  generarse controversia alguna, y que en la etapa judicial, acorde con  lo  dispuesto  en  el  artículo  510 de la Ley 906 de 2004, es donde la persona  requerida  en  extradición  tiene  derecho  a  designar  un  defensor, pues con  ella  principia el ejercicio de la defensa.   

3. Igualmente negó  la  ampliación  del  término  para  presentar alegaciones previas al concepto,  porque  el  poder  que  la requerida le otorgó al memorialista para actuar, fue  presentado con posterioridad al vencimiento del plazo aludido.   

LA  IMPUGNACIÓN   

Luego de hacer referencia a los artículos 1º  y  29  de  la  Constitución  Política, los cuales consagran que Colombia es un  Estado  Social  de  Derecho fundado en el respeto a la dignidad humana, y que en  toda  actuación  judicial  o  administrativa  es de obligatorio cumplimiento el  respeto  al  debido  proceso y al derecho de defensa, manifiesta que el trámite  de  extradición  es  una  actuación  conjunta  entre  el  poder ejecutivo y el  judicial   con  actuaciones  independientes  que  se  deben  cumplir  de  manera  armónica.   

A  partir  del  contenido  del inciso 2º del  artículo   501   de   la   Ley   906   de  2004,  que  establece:  “El  concepto  negativo de la Corte Suprema de Justicia obligará  al   Gobierno…”   deduce  la  importancia  y  las  garantías  que  tiene  un  ciudadano  solicitado  en  extradición “frente    a    la    actuación    que    surte   la   Honorable  Corte”,  por  lo  que insiste en que era obligación  del  Ministerio  del  Interior  y  de Justicia anexar el poder que le presentó,  otorgado  por  la  señora  CONDE  RUBIO, de modo que tal omisión quebrantó el  derecho de defensa de la solicitada en extradición.   

Además,  reitera  que  su  procurada  es una  persona    de    origen   campesino,   con   escasa   escolaridad   [5º  de  primaria]  y  por tal motivo su  capacidad  intelectual  no le permitió comprender el complejo y confuso acto de  las notificaciones que aparecen en el expediente.   

Finalmente, manifiesta que en el evento de que  la  Corte conceptué favorablemente a la solicitud de extradición se atentaría  contra  la  dignidad de la requerida sino también contra su pequeño hijo de 23  meses  de edad y por ese motivo no se puede tener la inactividad del defensor de  oficio  como  una táctica, pues es de conocimiento general que ante la opinión  de  la  Corte  en  el  sentido aludido es muy poco lo que se puede hacer ante la  Presidencia de la República.   

CONSIDERACIONES  

La   Sala  insistentemente  ha   sostenido   que   el   recurso   de  reposición  tiene  como  finalidad  permitir al  funcionario  corregir  los errores de orden fáctico o  jurídico  en  que  hubiere  podido  incurrir  en  la  decisión      impugnada,     otorgándole   la   posibilidad  de  reexaminar  la  situación  que con ella se resuelve y, si hubiere  lugar,  proceder  a  revocarla,  reformarla,  aclararla  o  adicionarla  en  los  aspectos  en  los  cuales  la  inconformidad  encuentre verificación,  por  lo  que  es  indispensable  que la parte que acude a dicho  medio    de    impugnación,   presente  los  motivos de su inconformidad en la  oportunidad  predicha  por  la ley, exponiendo las razones de hecho y de derecho  que fundan su disenso.      

En  este  caso,  los  motivos que expone el  defensor  de  NANCY  CONDE  RUBIO para que se revoque la providencia mediante la  cual  se  negó  la  nulidad  de  la actuación y la prórroga del término para  presentar  alegaciones  previas  al  concepto,  no hacen manifiesto que la Corte  hubiese  incurrido en desacierto fáctico o jurídico que conciba viable acceder  a  lo  pretendido,  pues son una reiteración de sus particulares criterios, los  cuales  no  corresponden  a  los  fines  para  las cuales ha sido establecido el  recurso  de   reposición, los principios que gobiernan la ineficacia de la  actuación   procesal, la práctica de pruebas, y menos a la naturaleza del  trámite que se lleva a cabo.   

Es  que  como  se  determinó  en  la  providencia  impugnada,  la solicitud de nulidad no es de  elaboración  libre,  sino  que  se halla sometida al  cumplimiento  de  los  presupuestos  que  orientan  su  declaratoria,  esto  es,  que  sólo procede por los  motivos  taxativamente  definidos  en  la  ley;  que  es  obligación  para el peticionario precisar en cuál  de    ellos    se    apoya    la    petición   con  exposición    de   las   razones   fácticas  y  jurídicas que hacen viable su  reclamación.   

Los argumentos del memorialista para demandar  la  invalidación  de lo actuado, no se refieren a una irregularidad concreta en  que  se hubiere podido incurrir durante la actual fase judicial del trámite que  actualmente  se  surte,  ni  siquiera  durante la etapa administrativa previa al  mismo,  en la cual, como se estableció en el auto recurrido, la designación de  defensor  no tiene ninguna incidencia porque no hay posibilidad de controversia,  pues  ésta  ocurre exclusivamente en la etapa por la que se transita y en torno  de los tópicos que debe abordar la Corte al emitir su concepto.   

En la sustentación del recurso, el defensor  se   reservó  el  análisis  de  las  consideraciones  expresadas  en  el  auto  impugnado,  y  sólo  presentó  breves  explicaciones  a  través de los cuales  incorregiblemente  insiste  en  la  configuración  de  la  nulidad  alegada sin  precisar  qué  fue  lo  que  dejó  de  hacer  el defensor de oficio y cómo de  haberse  efectuado  tales actos habría cambiado favorablemente la situación de  la  requerida  en  extradición,  no  indica  cuáles  fueron las pruebas que no  solicitó  o  las  que  no   controvirtió  y  cuál  su  incidencia en los  aspectos que a la Sala le debe abordar en el concepto.   

Lo  anterior,  teniendo  en  cuenta  que  de  acuerdo  con  el artículo 502 de la Ley 906 de 2004 el concepto que debe emitir  la  Corte  en el trámite de extradición se concentra en: (i) la validez formal  de  la  documentación  presentada,  (ii) la demostración plena de la identidad  del  solicitado,  (iii)  el  principio  de  la  doble  incriminación, y (iv) la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero, por lo que las  pruebas  solicitadas  por  los  intervinientes  cuya  orden  y  práctica  está  gobernada por los principios de pertinencia y conducencia.   

Finalmente,  ante  la  insistencia  de  la  ampliación  del  término  para  alegar,  nuevamente  se  insiste en que para ese  momento  carecía de legitimidad adjetiva en cuanto la  requerida   en  extradición  le  otorgó     poder     después     de    que  venció    el    plazo    en    alusión,   ya   que   el   conferido   al   inicio  del  trámite,  cuya  copia informal presentó con  tal      solicitud,      como     acendradamente   se   explicó  en  el  auto  impugnado,  no  tiene  carácter vinculante alguno, de  modo  que cuando legalmente inició la defensa en este  asunto,  la  asumió en el estado en que se hallaba la  actuación.   

En  consecuencia,  no  asistiendo  entonces  ninguna  razón al libelista  para   que  la  Corte  modifique  el  sentido  de  la  decisión   impugnada,   la   mantendrá incólume.   

En  mérito de lo  expuesto,  LA CORTE SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,   

         RESUELVE:   

NO  REPONER  la  providencia objeto de impugnación.   

Notifíquese       y       cúmplase.   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                 ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO   

MARÍA DEL ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  L.                              AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                 YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                    JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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