29917(05-11-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso   No   29917                         

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado     Acta     N°  320   

Bogotá,  D.  C., noviembre cinco (5) de dos  mil   ocho   (2008).             

V I S T O S  

Decide  la  Sala  el  recurso de reposición  interpuesto  por  el  defensor  de  John  Freddy  Bareño  Arcila, solicitado en  extradición  por  el Gobierno de los Estados Unidos, contra la decisión del 17  de  septiembre  pasado  mediante  la  cual se negó la solicitud de pruebas y se  ordenó correr traslado para alegar.   

   

A N T E C E D E N T E S  

1.  Por  oficio No OF108-15069-DIJ-0100  del   29  de  mayo  de   2008,   el   Ministerio   del   Interior     y     de     Justicia     comunicó    a   esta  Corporación,    que   el   Gobierno  de  los  Estados   Unidos,   por   conducto   de   su  Embajada en Colombia, en la Nota Verbal  No.  0536  del  27  de febrero de este año, solicitó la detención provisional  con  fines  de  extradición  del ciudadano colombiano  John  Freddy  Bareño  Arcila para comparecer a juicio  por delitos federales de narcóticos.   

2. El solicitado Bareño Arcila fue capturado  el  26  de  marzo  de  2008  en la ciudad de Bogotá D.C., en cumplimiento de la  resolución  expedida  el 13 de marzo del mismo año por el Fiscal General de la  Nación.   

3. El Ministerio del Interior y de Justicia,  previo  concepto  de su homólogo de Relaciones Exteriores, según oficio OAJ.E.  0994  del  22  de  mayo  pasado,  sobre la inexistencia de convenio aplicable al  caso,  remitió  a  la  Corte  la  documentación enviada por la Embajada de los  Estados  Unidos  de América, debidamente traducida y autenticada, consciente de  que  la  normatividad  que  rige  el  trámite  en  este caso es el ordenamiento  procesal  penal colombiano .   

4. Mediante auto del 5 de junio siguiente se  le  comunicó  a  John  Freddy Bareño Arcila que tenía derecho a nombrar   apoderado   o  en  su  defecto  la  Corte  le  nombraría  uno  de  oficio,  sin  embargo,   luego  de  esperar  un  término  prudencial  se  le designó un  defensor público.     

5.  En  providencia  del   2   de  julio de este año  se dispuso correr traslado por el término  de   10   días al requerido en extradición y a su defensor, a fin de  que   solicitaran  las  pruebas  que  consideraran  pertinentes  y  conducentes.   

            6.  Se allegó memorial poder suscrito por el requerido designando  como defensor al doctor Carlos Arturo Toro López.   

7.   En  decisión   del  17  de  septiembre  siguiente  se le reconoció personería para actuar al defensor y se  negaron  las  solicitudes  probatorias,  interlocutorio   contra el cual se  interpuso recurso de reposición.   

FUNDAMENTOS  DE  LA  IMPUGNACIÓN   

1. La defensa insiste en que la acusación No  6:07-CR-95-ORL-19KRS   calendada  el  27  de  junio  de 2007 dictada por la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos contra el requerido John Freddy Bareño  Arcila  no  reúne  los  requisitos   pedidos  por la legislación procesal  penal  extranjera  y  tampoco  las  exigencias de  la  providencia que  convoca  a  juicio  en nuestra legislación porque es un documento absolutamente  esquemático  y  abstracto  que  podría comprender cualquier acontecer fáctico  que  constituyera  delito  como  quiera que no contiene una imputación clara de  los  hechos  con  especificación de las circunstancias de tiempo, modo y lugar,  violando   de   esa   manera   el  principio  de  la  tipicidad  procesal.    

          2.   No   reclama   que   el   indicment  deba responder exactamente a los mismos requerimientos  del  escrito  de  acusación de que trata el artículo 337 del estatuto procesal  penal  patrio  pero  resulta  claro  que ambos documentos deben bastarse por sí  solos  para  enseñar   objetivamente, de hecho y de derecho, las conductas  realizadas  por el acusado y la adecuación típica de la conducta conforme a la  ley     penal     vigente     al     momento     de     la     comisión     del  hecho.      

3.  Indica  que  la  acusación  es el marco  referencial  del  debate en la etapa del juzgamiento y, por tanto, un deficiente  pliego   acusatorio   no  permite  determinar  con  claridad  y  precisión  las  posiciones  de  cada  una de las partes procesales, además restringe al máximo  el  derecho  a  la defensa del acusado, quien podría ser sorprendido durante el  juicio         con        novedosos,        extraños        o        diferentes  cargos.        

          4.  Después de manifestar que las providencias en blanco abren paso  a  la comisión de graves injusticias y de comparar el  indicment  de Bareño Arcila con otras providencias de  igual  categoría,  sostiene  que el citado requerido no pudo acceder al derecho  de  que  al  formularle  la  acusación  por  parte de la justicia extranjera se  indicaran los hechos que motivan la petición de extradición.   

5.  Manifiesta que  está girando en la  órbita   de  lo  formal,  que  comprende  el  universo  dentro  del  cual  esta  Corporación  desarrolla su labor al conceptuar en materia de extradición y por  eso  es  legítima  su  aspiración  de  que el documento base del requerimiento  cumpla con las exigencias extranjeras.      

          6.  En  las  anteriores  condiciones  pide  que  se  revoque el auto  impugnado  y,  en  su  lugar,  se acceda al decreto de la prueba de que trata el  numeral 1, literal A) del escrito fechado 6 de agosto pasado.   

CONSIDERACIONES  

            

1.      Vencido     el   traslado   a   las   partes   para   que  soliciten las  pruebas  que  estimen necesarias, sigue la apertura a pruebas de la actuación a  fin  de  practicar  las  que  hubiesen sido solicitadas y las que a juicio de la  Corte   sean   indispensables   para   emitir   concepto   sobre  el  pedido  de  extradición.   Tal  derrotero no significa inexorablemente que todo pedido  de   pruebas  conlleve  su  práctica,  puesto  que  la  Sala  debe  sopesar  la  conducencia  de  las  mismas en punto a la verificación de las condiciones para  la  concesión, el cumplimiento de los requisitos formales, y el aporte cabal de  la  documentación requerida, conforme a lo dispuesto en los artículos 493, 494  y 495 de la Ley 906 de 2004.   

2. En este orden de ideas, el concepto que le  compete   emitir  a  la Corte, en torno a la procedencia de la extradición  de  quien  es  requerido  para  comparecer  ante  autoridades extranjeras, y que  obviamente  condiciona  la práctica de pruebas durante el trámite, con arreglo  a  lo  normado  en  los  artículos  500  y  502  ibídem, se circunscribe a los  siguientes requisitos:    

a)  Verificación de la validez formal de la  documentación.   

b)  Demostración  de la plena identidad del  solicitado.   

c)  Comprobación  del principio de  la doble incriminación.   

d)  Que  la  providencia proferida por   autoridades   extranjeras     

sea    una   sentencia   o         al          menos        equivalga        en   nuestro            sistema   penal   a  una  resolución  de acusación, y   

e) Cuando fuere del caso, el cumplimiento de  lo dispuesto por Tratados Públicos.   

3.  Implica lo anterior que las pretensiones  probatorias  deben  corresponder  a pruebas eficaces, pertinentes, útiles,  necesarias  y  conducentes,  en punto a los fundamentos que concierne a la Corte  analizar,   pues  de  lo contrario ésta no tiene otra disyuntiva que la de  disponer  su  rechazo,  conforme a la autorización que, con criterio general en  materia  de  pruebas,  establece  el  artículo 375 del Código de Procedimiento  Penal;  como  quiera  que  no  puede supeditarse la disposición de su recaudo a  la   consideración  unilateral  de  alguno  de  los  intervinientes  en el  trámite, acerca de la necesidad de tales pedidos.   

4.  La  objeción  de  la  defensa  apunta  específicamente  a  cuestionar  el  requisito  contenido  en  el artículo 495,  numeral  2  de la Ley 906 de 2004 relacionada con la exigencia de la indicación  exacta  de los actos que determinaron la solicitud de extradición y del lugar y  la  fecha  en que fueron ejecutados, sin embargo, el recurso horizontal no está  llamado a prosperar por las siguientes razones:   

4.1. Dentro de la documentación allegada se  encuentra  la  acusación  formal No. 6:07-CR-95-ORL-19KRS proferida en la Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Medio de Florida el 27 de  junio   de   2007,  debidamente  traducida,  autenticada  y   especificando  claramente  las  fechas,  lugares,  conductas, la clase de estupefacientes y las  normas   que  sustentan  los  cargos  uno y dos imputados al requerido John  Freddy  Bareño  Arcila,  tal  como  se indicó y transcribieron en la decisión  impugnada.     

4.2  Además,  sobre los hechos materia  de  investigación  el Agente   Especial de la Administración para el  Control  de Drogas (DEA), Denis P. Smith, sostiene que la investigación reveló  que   el   solicitado   en   extradición  John  Freddy  Bareño  Arcila,  alias  “Henry”,  alias “Mono”, junto con otras personas, han participado en una  asociación  delictuosa para importar heroína a los Estados Unidos, para ellos,  a  su  vez  hacer  distribución  de la misma; incluso señaló que el día 4 de  enero  de  2007 un  testigo colaborador se reunió con Bareño Arcila   en  un restaurante Wendy’ s  en  Orlando,  Florida, y a  cambio de una maleta negra similar a la que él  (el  testigo  colaborador)  había  transportado  de Colombia, recibió de   Bareño  Arcila,  $13.000, en moneda de curso legal de los Estados Unidos.    

4.3  No  se  desconoce  lo  dicho  por  el  impugnante  en  el  sentido de que una acusación ambigua, inexacta y carente de  una  relación clara y sucinta de los hechos jurídicamente relevantes dificulta  y  hasta puede llegar a impedir el ejercicio del derecho a la defensa técnica y  material,  pero  en  este  caso  revisada  la  acusación  proferida  contra  el  requerido,  así  como  la  solicitud de extradición y los documentos anexos se  encuentra   que   contienen   una  indicación  exacta  de  los  actos  que  determinan  la  solicitud  de  extradición  y  del  lugar y fecha en que fueron  ejecutados  cumpliendo  la exigencia del artículo  495, numeral  2 de  la  Ley  906  del  2004,  por  tanto,  se  negará el recurso interpuesto por el  defensor.   

   

De  otro  lado,  tal  como  se  dijo  en  la  decisión refutada,    

          La  Corte  no  actúa como juez, no realiza un acto jurisdiccional y  no   le   corresponde   establecer   la   cuestión     fáctica   sobre     la   ocurrencia    o   no   de  los  hechos  que  se le imputan al reclamado, ni sus circunstancias, ni si posee o no  asuntos  pendientes  con  la  justicia  colombiana,  ni  si  los hechos tuvieron  lugar   dentro   de   la   jurisdicción  del país que  hace  la  solicitud,  ni  si  el  requerido  ha  estado  o  no  allí,  ni si es  responsable            o            no…1   

(…)  

De  conformidad  con  lo  expuesto, y por su  propio  contenido, el acto mismo de la extradición no decide, ni en el concepto  previo,  ni  en su concesión posterior sobre la existencia del delito, ni sobre  la  autoría,  ni  sobre las circunstancias de tiempo,  modo  y lugar en que se cometió el hecho, ni  sobre  la  culpabilidad  del  imputado, ni sobre las causales de  agravación   o   diminuentes   punitivas,   ni   sobre  la  dosimetría  de  la  pena, todo lo cual indica que no se está en presencia  de  un  acto de juzgamiento, como quiera que no se ejerce función jurisdicente.  (Énfasis agregado).    

Entrar en una controversia de orden jurídico  como  si se tratara de un acto jurisdiccional, implicaría el desconocimiento de  la  soberanía del Estado requirente, como quiera que es en ese país y no en el  requerido  en  donde se deben debatir y controvertir las pruebas que obren en el  proceso  correspondiente,  de  conformidad  con  las disposiciones sobre Derecho  Internacional   Humanitario  y  con  las  normas  penales  internas  del  Estado  extranjero2   

.  

         

          5.  Dado que no existen pruebas por practicar, de conformidad con lo  dispuesto  por  el  artículo  500  ibidem,  se  dispone  correr traslado por el  término  de  cinco  (5) días al solicitado en extradición, a su defensor y al  Procurador  Delegado,  para  que presenten sus correspondientes alegatos previos  al concepto.   

A mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÒN PENAL,   

R E S U E L V E:  

PRIMERO:   NEGAR  la               reposición   presentado  por  el defensor   del    requerido    en   extradición   John  Freddy  Bareño   Arcila contra la providencia del pasado  17 de septiembre.    

SEGUNDO:  CORRER  TRASLADO  al  requerido,  a  su  defensor  y  al   Ministerio  Público,  para  que presenten los correspondientes alegatos previos  al concepto de la Corte.   

La Secretaría proveerá al efecto y librará  las comunicaciones respectivas.   

TERCERO:  Contra  esta  decisión no procede  ningún   recurso.   

         Comuníquese y cúmplase.   

                                                       

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                                  ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS       AUGUSTO IBÁÑEZ GUZMÁN   

Comisión de servicio  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA                                                                                    JAVIER      ZAPATA  ORTIZ   

Comisión de servicio  

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1  CORTE   SUPREMA   DE   JUSTICIA,  Sala  de  Casación  Penal,   auto  del  26  de  Septiembre de 2001, expediente 17.882.   

2   CORTE    CONSTITUCIONAL,    Sentencia   C-1106 del año 2000.   

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *