29894(04-06-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 29894  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado ponente  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado    acta    No.    143.   

Bogotá,  D.C., junio  cuatro (4) de dos mil ocho (2008).   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la  Sala en relación con el  impedimento   manifestado   por   los   doctores   Javier          Iván          Chávarro  Rojas,  Erleans de Jesús Peña  Ossa  y  Hernando  Quintero Delgado,        Magistrados      de   la   Sala   Penal   del   Tribunal   Superior   de  Nevia,  para  conocer de la apelación  del  auto  en  virtud  del  cual  el  Juzgado  Primero  Penal    del   Circuito  Especializado   con  funciones  de  conocimiento  de  esa  misma ciudad, negó la  exclusión    de    unos  elementos  materiales  probatorios  dentro  del  proceso   que   se   adelanta   contra  Martín  Navia  Navia y Nober Navia ruiz,  acusados  de  la conducta  punible  de  fabricación,  tráfico o porte de estupefacientes.   

ANTECEDENTES:   

           1.  El  31  de enero de 2008 en la vía Florencia-Suaza-Altamira,  miembros  del  Departamento  Administrativo de Seguridad aprehendieron a Martín  Navia  navia  y  a  Nober  Navia Ruiz, quienes de transportaban en una camioneta  marca  Ford  Explorer, color gris, placas NAA 506, en cuyo tanque de la gasolina  se  hallaron  27  paquetes  de  una  sustancia  que arrojó prueba positiva para  cocaína con un peso neto de 25.055.37 gramos.   

2.  El  Juzgado Primero Penal Municipal con  Función  de Control de Garantías de Pitalito, ante solicitud presentada por la  Fiscalía  23 Seccional, impartió la legalización de la captura de Navia Navia  y  Navia Ruiz, así mismo, les formuló imputación como presuntos coautores del  delito  de  fabricación,  tráfico  o porte de estupefacientes agravado, cargos  frente  a  los  cuales  los  imputados  no  se  allanaron; en la misma audiencia  preliminar  se  solicitó  imponerles  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva  en  establecimiento  de  reclusión,  petición  que fue acogida por  parte del juzgado.   

3.  Contra  la  decisión  que legalizó la  captura   de   los   indiciados  sus  defensores  interpusieron  el  recurso  de  apelación,  alzada  que fue resuelta en forma adversa a sus pretensiones por el  Juzgado  Segundo Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de Pitalito el  8 de febrero siguiente.   

4.  La  Fiscalía  Segunda Especializada de  Neiva  el 27 de febrero del presente año presentó escrito de acusación contra  los  indiciados,  como  coautores  de  la  conducta  punible  antes  mencionada.   

5.  El  Juez  Primero  Penal del Circuito  Especializado  con  Funciones  de Conocimiento de Neiva, asumió el trámite del  juicio  y llevó a cabo la audiencia de acusación al igual que la preparatoria,  celebrada  esta  última  el  30  de  abril  de  2008,  diligencia  en la que se  concedió  el  recurso  de  apelación  interpuesto por los defensores contra el  auto   que   negó  la  exclusión  de  unos  elementos  materiales  probatorios  presentados  por  la  fiscalía  -informe  de  PIPH,  acta  de consentimiento de  registro  de  vehículo,  reporte de iniciación PJ-1 e informe ejecutivo PJ-3-,  al  considerar  las  determinaciones  ya  adoptadas  por los Jueces de Instancia  previos,  al  igual  que  un  fallo  proferido  por  el Tribunal Superior de ese  Distrito  Judicial  al  resolver una acción de tutela presentada por los mismos  recurrentes,  decisión  en  la  cual se declaró que lo adelantado se ajustó a  los  lineamientos constitucionales y legales dispuestos para el efecto, y porque  sería  en  la  fase  del  juicio  donde  se  resolverían  los  pormenores  del  procedimiento  realizado  por  la Policía Judicial. Por tanto, se suspendió la  audiencia  y  se  dispuso  el  envío  del proceso al  Tribunal   Superior   de   esa  ciudad,  Sala   de   Decisión   Penal,   para   que  definiera  el  recurso  interpuesto.   

6.  Al  arribar  el  proceso  a  la Sala Penal del Tribunal Superior  mencionado,          los         Magistrados         Javier     Iván     Chávarro  Rojas,  Erleans  de  Jesús  Peña  Ossa y Hernando Quintero  Delgado  expresaron  la  imposibilidad de  resolver  el  recurso  de  apelación  interpuesto,  por    hallarse    incursos  en  la causal de impedimento de que trata el numeral 6°  del  artículo  56 de la Ley 906 de  2004,  al  haber  manifestado su opinión sobre el asunto materia de     la  imputación,  porque  en fallo del 24 de abril del presente año resolvieron una  acción   de   tutela  promovida  por  Martín  Navia  Navia,    con   ocasión   de   las   presuntas  irregularidades  cometidas en el proceso seguido en su contra, determinación en  la  cual  se consideró que la aprehensión y el registro del vehículo donde se  hallaron  más  de 25000 gramos de cocaína se ajustó a la legalidad, con mayor  razón  cuando  los  motivos  de  inconformidad de los recurrentes se orientan a  controvertir  los  elementos  materiales  probatorios obtenidos con ocasión del  registro   del   automotor   y   la   captura   de   los  indiciados,   respecto  de  los  cuales  esa  Corporación  declaró  que  se  cumplieron  con  sujeción  al  ordenamiento jurídico, es decir, sin vulnerarse  garantía fundamental alguna.   

Por lo anterior,  dispusieron el envío de la  actuación  a  esta  Sala  de  la  Corte  para  que  se  resuelva el impedimento  planteado.   

CONSIDERACIONES  DE LA SALA:   

1.  De  acuerdo  con  lo  previsto  en los  artículos  57 y 341 de la ley 906 de 2004, esta Corporación es competente para  resolver  el impedimento propuesto por tratarse de un proceso adelantado bajo el  trámite     del     sistema     penal    acusatorio    y    por    corresponder  a            la manifestación  que        hacen       unos       Magistrados        de   la   Sala   Penal   del  Tribunal  Superior  de  Neiva.   

2.    Las  instituciones   de   los   impedimentos   y   las  recusaciones  están  fijadas  constitucional  y  legalmente  para la preservación y defensa del derecho a ser  juzgado  por  funcionarios  imparciales,  alcanzando  la  categoría  de derecho  fundamental  porque hace parte del derecho a un proceso con todas las garantías  y  previsto  así  mismo  en  el  artículo  10  de la Declaración Universal de  Derechos  Humanos  como en el artículo 14.1 del Pacto Internacional de Derechos  Civiles y Políticos de New York.   

3.  En  esta  materia rige el principio de  taxatividad  según  el  cual  solo constituye motivo de excusa o de recusación  aquel  que  de manera expresa se señala en la ley, lo que hace exclusión de la  analogía,  además  que  a  los jueces les está vedado separarse por su propia  voluntad  de  sus  funciones  jurisdiccionales y a los sujetos procesales no les  está  permitido  escoger  a  su arbitrio la persona del juez, de manera que las  causas  que  dan  lugar a separar del conocimiento de un determinado asunto a un  funcionario  judicial  no  pueden  deducirse  por  similitud  ni  ser  objeto de  interpretaciones  subjetivas,  en  tanto  se  trata de reglas de garantía de la  independencia  judicial  y  de vigencia del principio de imparcialidad del juez.   

4.  Este  axioma  -o derecho a un tribunal  imparcial-  derivado de los artículos 209 y 13 de la Constitución Política en  cuanto  la  función  pública  de administrar justicia así lo reclama lo mismo  que  el  trato  igual para todas las personas de parte de las autoridades, se ha  concebido  como esencial del debido proceso en el sentido que junto a dos partes  parciales,  tiene  que existir un tercero imparcial,  extraño a la causa y  ajeno  a  las  posiciones  de intereses de ellas -el juez-, principio de alcance  general  puesto  que  tiene  aplicación  en  todos  los  tipos  de  procesos  y  sistemáticas               procesales1.   

5. La causal de  impedimento    que    se    ajusta    en  el  presente  caso,  está prevista en el artículo 56 numeral  4°  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  en los  siguientes términos:   

Que  el  funcionario  judicial  haya  sido  apoderado  o  defensor de alguna de las partes, o sea o haya sido contraparte de  cualquiera   de   ellos,   o  haya  dado  consejo  o  manifestado   su  opinión  sobre  el  asunto  materia  del  proceso. (Se subraya)   

6.  Le  asiste  razón        a        los        doctores          Javier     Iván    Chávarro  Rojas,  Erleans  de  Jesús  Peña Ossa y Hernando Quintero  Delgado   al  considerar  estar  impedidos  para  resolver  el  recurso de apelación interpuesto por los  defensores  de  los  procesados Martín Navia Navia y  Nober  Navia  Ruiz, contra  la  decisión  adoptada el 30 de abril de 2008 por el  Juzgado  Primero  Penal del Circuito Especializado con Funciones de Conocimiento  de  Neiva, por medio de la cual negó la exclusión de unos elementos materiales  probatorios       presentados      por     la     fiscalía, por lo siguiente:   

En fallo del 24 de abril del presente año  los  integrantes  de la Sala de Decisión en comento, al resolver una acción de  tutela   instaurada   por   Martín   Navia  Navia,  con   ocasión  de  las  presuntas  irregularidades  cometidas  en  el proceso seguido contra los aquí enjuiciados, la negaron, y al  tratar lo atinente a la aprehensión de los indiciados expusieron:   

Descubierta la sustancia estupefaciente en  el  vehículo  donde  se  transportaba  el  tutelante,  afloró la situación de  flagrancia  que  ameritó  la captura. Se clarifica que durante el tiempo que se  prolongó  el  registro,  nadie  estuvo privado de la libertad -como lo alega el  tutelante-,  ya que el mismo NAVIA NAVIA afirma que voluntariamente permitió el  registro  del vehículo, y  en    idéntica    condición    se    traslado    hasta    Pitalito;    sitio    de   conclusión   del  procedimiento que permitió el decomiso del estupefaciente.   

Al  ocuparse  del  procedimiento  cumplido  sobre   el   vehículo  en  el  cual  se  halló  la  sustancia  estupefaciente,  concluyeron que se ajustó a la legalidad, en tanto que:   

En lo que atañe  a  la  duración  del  registro,  la  Sala  estima  que  dicho  procedimiento se  prolongó  por  el  tiempo  que las particulares circunstancias de complejidad y  dificultad  lo  exigieron. Es que el estupefaciente iba debidamente encaletado y  los     procesados     no     brindaron    colaboración    alguna    para    su  ubicación.       

La  inconformidad de los defensores de los  procesados  contra  la  decisión  adoptada el 30 de  abril  de  2008  en  el recurso de la audiencia preparatoria por el Juez Primero  Penal  del Circuito Especializado con Funciones de Conocimiento de Neiva, radica  en  la  exclusión  de  los elementos materiales probatorios -informe PIPH de la  sustancia  estupefaciente,  acta  de  consentimiento  de registro del vehículo,  acta  de  iniciación  PJ-1  y el informe ejecutivo PJ-3- obtenidos con ocasión  del  registro  del  vehículo  y  la  captura de los procesados, respecto de los  cuales  esa Sala declaró que se cumplieron con sujeción a la ley, esto es, que  no existió vulneración  de garantías fundamentales.   

La  circunstancia  de  actuar  ahora  como  Magistrados  del  Tribunal  Superior  e  integrar la Sala de Decisión que ha de  decidir  la  impugnación  contra  el  auto  que no excluyó los citados medios,  apoyada   precisamente   por  el  a  quo   en  lo  determinado  por  esa  misma  Corporación  en  la  sentencia  de  tutela,  configura  de manera objetiva e inequívoca la causal de  impedimento   aludida,   porque   surge   evidente  que  sobre  los  motivos  de  inconformidad  de  los  apelantes  ya  manifestaron  su opinión en la      acción      de     tutela  promovida  precisamente  por el acusado Martín Navia Navia.   

En esa decisión  con  argumentos  constitucionales  y  legales,  de  manera  razonada  y adecuada  dejaron  expuesta  su  posición  respecto  de  por  qué  la  aprehensión y el  registro  del  vehículo  se cumplieron con observancia de la ley, es decir, sin  violación  de  garantías  fundamentales, de manera que resulta conveniente que  se  separen  del  conocimiento del presente asunto cuando se trata de decidir si  los  elementos  materiales  probatorios obtenidos con ocasión del registro y la  captura han de ser objeto de exclusión.   

Y, ello debe ser así, para salvaguardar la  imparcialidad  que deben observar los funcionarios judiciales, protegiéndose de  contera  el  interés  del  conglomerado social para que se administre una recta  justicia.   

      

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:   

1.  DECLARAR  FUNDADO  el  impedimento manifestado por         los        doctores  Javier          Iván         Chávarro,  Erleans de Jesús Peña Ossa  y    Hernando    Quintero   Delgado,   Magistrados  de   la   Sala   Penal   del  Tribunal  Superior  de  Neiva,  para conocer del  recurso    de    apelación    interpuesto   y   sustentado   por   los        defensores        de        Martín    Navia    Navia    y    Nober   Navia   Ruiz,   contra   el   auto   proferido  por  el  Juzgado  Primero  Penal del Circuito        Especializado  con  Funciones de Conocimiento de esa misma ciudad, que      denegó      la      exclusión     de     unos          medios de prueba.   

2.          ADVERTIR   que   contra  la  presente  providencia no proceden recursos.   

Cópiese,  devuélvase  la  actuación  al  Tribunal de origen y cúmplase.   

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ      

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                   ALFREDO GÓMEZ QUINTERO       

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS     AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                               

JORGE      LUIS      QUINTERO  MILANÉS                            YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                           

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                                            JAVIER ZAPATA ORTIZ   

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria    

1  Art.  73, Ley 94 de 1938; art. 78, Decreto 409 de 1971; art. 103, Decreto 050 de  1987;  art. 103, 

Decreto 2700 de 1991, modificado  por  el  art.  15 de la Ley 81 de 1993; art. 99, Ley 600 de 2000; y art. 56, Ley  906  de  2004.  Y, provs. CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal, 20  de  agosto  de  1992, rad. 5044, 23 de marzo de 2000, rad. 14536, 8 de noviembre  de  2000, rad. 14078, 7 de mayo de 2002, rad. 19300, 18 de febrero de 2004, rad.  21921,  16  de  marzo  de 2005, rad. 23374, 30 de noviembre de 2006, rad. 26453,  entre otras.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *