29769(23-02-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 29769  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Bogotá,  D.C., veintitrés de febrero de dos  mil nueve.   

V I S T O S  

Se  pronuncia  la  Sala sobre las solicitudes  elevadas  por  los  sujetos  procesales, una vez vencido el término de traslado  previsto en el artículo 400 de la Ley 600 de 2000.   

ANTECEDENTES   

          El  doctor  IVÁN DÍAZ MATEUS  fue  elegido  Representante  a  la  Cámara por el Departamento de  Santander     para     el     período    constitucional    2002    –   2006,   para   cuyo  efecto  tomó  posesión  del  cargo el día 20 de julio de 2002. Integró la Comisión Primera  de Asuntos Constitucionales de tal célula legislativa.   

A  través de la Resolución  N° M. D.  0517  del  19 de marzo de 2004, le fue concedida licencia no remunerada a partir  del  primero de abril de la misma anualidad por un término de tres meses. En su  reemplazo  tomó  posesión  la señora YIDIS MEDINA PADILLA, quien fungió como  Representante  a  la  Cámara  hasta el 1° de julio de 2004, fecha en la que se  reintegró   el   doctor   DÍAZ   MATEUS.   

Para la legislatura que avanzaba en el lapso  señalado,  se  debatía  en la Comisión Primera de Asuntos Constitucionales de  la  Cámara  de  Representantes,  el  proyecto de reforma constitucional N° 267  y  012  de 2004 de Cámara y Senado, respectivamente.   

Días  previos  a  la  votación  final  del  proyecto,  la cual tuvo lugar el 3 de junio de 2004, hizo presencia en la ciudad  de  Bogotá el procesado IVÁN DÍAZ MATEUS,  al  parecer  y  entre  otras  finalidades, según lo denunció la  propia  YIDIS  MEDINA PADILLA, con la de coartar la libre emisión de su voto en  relación  con  la  mentada iniciativa de reforma constitucional -MEDINA PADILLA  fue  condenada  por  el  delito de cohecho dentro de la radicación 22.453 de la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, luego de que se  acogiera  a  la  figura  de  sentencia  anticipada,  por  actos  de  corrupción  perpetrados en desarrollo del proceso legislativo en cuestión-.   

En  la  diligencia de indagatoria, la citada  dama    manifestó   que   DÍAZ   MATEUS  la  presionó  para  que  el sentido de su voto fuera positivo, es  decir,  de  apoyo al mencionado proyecto. Para lograr tal cometido utilizó como  instrumento  de  presión  diversos  mecanismos, tales como: (i) manifestaciones  atinentes  a  hacerle  notar  que  en  caso  de  un voto en contra del proyecto,  ello   pondría  en  riesgo  su  vida;  (ii)  condicionar su estadía en el  Congreso  de  la República como Representante a la Cámara por tres meses más,  a  cambio  del   voto  positivo  del  proyecto;  (iii)  amenazarla  con  la  declaración  de  insubsistencia  de  su  asesor  de  confianza  en la Unidad de  Trabajo  Legislativo, Cesar Guzmán; (iv) con la finalidad de concertar su voto,  la  instó  a que se reunieran; y (iv) en fin, hizo cuanto pudo para persuadirla  de  la  importancia  de  su voto positivo respecto del  acto legislativo en  comento.   

Conforme con los hechos noticiados, la Corte  dispuso   formal   apertura   de   instrucción   en   contra   de  DÍAZ  MATEUS  ordenando  su  captura para  escucharlo  en  indagatoria y, rendidos sus descargos, le definió su situación  jurídica  con  imposición  de  medida  detentiva intramural; fenecido el ciclo  sumarial,  halló  suficiente  mérito para proferir en su contra resolución de  acusación     como     presunto    autor    del    delito    de    concusión.   

Ejecutoriado el pliego de  cargos  e  iniciada  la  etapa  del juicio,   dentro  del  término  de  traslado previsto en el artículo 400 del Código de Procedimiento  Penal   el  procesado  IVÁN  DÍAZ   MATEUS  solicita  la  invalidación  de  la  totalidad  de la actuación hasta ahora surtida, en tanto  que  el  agente del Ministerio Público como el defensor del acusado presentaron  sendos  escritos  contentivos de sus respectivas peticiones probatorias. Procede  entonces la Sala, a resolver lo pertinente.   

    

Solicitud     de    nulidad.   

          Nuevamente   esgrime  el  acusado  como  causal  invalidante  de  la  actuación,  la  incompetencia  de  la  Corte para conocer del proceso que se le  adelanta  por  la  conducta  punible  de  concusión, insistiendo en pregonar el  desconocimiento  de  las preceptivas contenidas en el Parágrafo del Art. 235 de  la  Constitución  Política,  como  quiera  que  por encontrarse disfrutando de  licencia  no  remunerada  para  la  época  de  los  hechos  que se le endilgan,  “no      desempeñaba      ninguna      función  pública”.   

Temática  asaz  examinada por la Sala en el  decurso  procesal,  tal  como  paladinamente  así  lo  admite  en  su libelo el  procesado  al  reseñar  los pronunciamientos de 20 y 30 de mayo de 2008 y 16 de  junio  de la misma anualidad, como también en la resolución acusatoria y en el  proveído  por  cuyo  medio se resolvió el recurso de reposición que contra el  pliego de cargos interpuso.   

Como       la       Corte   considera   que   el  sustrato  fáctico-jurídico  expuesto  en  dichas  providencias  se      mantiene      incólume     y,    como  también   estima  que  la  discusión    sobre    dicha    materia          se         encuentra  zanjada  desde  los  albores  de la investigación, no  existe  razón  plausible  para que ahora entre a variar su tesis, motivo por el  cual   resulta   pertinente   reproducir  los argumentos en ellas expuestos, en cuanto dichos razonamientos  conservan su entera vigencia.   

Así,  en  la  providencia  que calificó el  mérito  sumarial  y  con sustento en lo que en oportunidad precedente ya había  dicho, puntualmente advirtió:   

“(…)  a DÍAZ  MATEUS     se     le     procesa    en    su    condición    de    aforado   por   razón   del  cargo  de  Representante  a  la  Cámara  que  ostentaba  para  el  período constitucional  2002-2006,   tal  como  así  se  acreditó  con  la  certificación  pertinente  incorporada  a  la  actuación a través de la inspección judicial practicada a  la  Secretaría de esa célula legislativa; lapso dentro del cual tuvieron   ocurrencia los hechos materia de investigación.   

“Si  bien  el  sindicado  gozaba  de  licencia  temporal,  una tal situación administrativa no  excluye  la  condición  de  aforado  para  la  investigación  y juzgamiento de  conductas  que,  como  la  que  aquí  se le enrostra, pueda cometer un servidor  público,  calidad  esta  que,  a  no  dudarlo,  como  más  adelante  se verá,  conservaba DÍAZ MATEUS.   

“(…)  

“‘Resulta  claro  para  la  Sala  que  el  titular de la curul era el  doctor  DÍAZ  MATEUS  y que en su reemplazo temporal había accedido la señora  MEDINA    PADILLA,    pues    la    prueba    en   tal   sentido   muestra   esa  evidencia.   

“‘Y,  como  alguna  de las conductas imputadas se finca en la amenaza  del  titular  de  despedir  el  recomendado  que  su  reemplazo  temporal había  designado  en  la  Unidad  de Trabajo Legislativo de no votar afirmativamente la  reforma  constitucional,  precisa afirmar que la eficacia de una tal advertencia  y  la  posibilidad  de  hacerla  efectiva -al igual que prorrogar el período de  licencia-  estaba  ligada  necesariamente  al  ejercicio  de  la  investidura que conservaba el doctor DÍAZ  MATEUS,  aún a pesar de la licencia de que gozaba, en  el  entendido  que  era  quien  tenía  la capacidad -jurídica y material- para  ampliar  los efectos de la licencia y que por ello MEDINA PADILLA continuara con  su  condición  de  congresista; como también hacer cesar las labores de algún  integrante     de     su     U.T.L.     recomendado     por    YIDIS.   

“‘Unas  tales  decisiones  sólo  podían  ser adoptadas por el aquí  inculpado  y  no  en  razón,  precisamente,  a  su persona sino a su calidad de  miembro  del  congreso,  y  ello  porque  ostentaba la investidura de tal y así  podía ejercerla.   

“‘No  hay  el  menor  campo  a la vacilación respecto a que aquellos  objetivos  únicamente  podían  lograrse  al  ejercer  el  cargo de congresista  titular,   lo  que  implica  que  al  desarrollar  el   comportamiento  que  típicamente  se  le  enrostra  lo  hizo  necesariamente  en  relación  con  la  investidura    que    ostentaba,   aún   en   suspenso   por   razón   de   la  licencia.   

“‘Por  manera que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia es la  competente  para  conocer  de  la actuación contra el congresista, aunque en la  actualidad  no  ostente  esa  condición  y  aunque para la época de los hechos  hubiese  estado  en  licencia  temporal  que,  como  se  señaló, no excluye la  calidad  de  aforado. Y ello, en la medida en que se estructura la circunstancia  exceptiva  reglada  en el parágrafo del artículo 235 de la Carta en cuanto que  la     competencia     de     la     Corte     se     mantendrá    –aún  sin  la calidad de congresista-  cuando  el  delito  atribuido  tenga  relación  con  el cargo que determinó la  calidad        de        aforado’.”   

          Y  en  la  providencia por cuyo medio la  Sala  resolvió  el  recurso  de  reposición interpuesto contra el pliego      de      cargos,      recordó      lo      que acerca del  mismo  tópico  expuso  al  desatar  la  impugnación  promovida  contra el auto  que    definió   la   situación   jurídica   del  justiciable. En la mentada  ocasión se adujo:   

“(…) el fuero  o  privilegio  de  jurisdicción  del  que gozan los miembros del Congreso de la  República  se  ha  establecido en el nuevo esquema constitucional, por  razón  de  su  cargo,  durante  el  desempeño  de  sus funciones o con ocasión de ellas, a efecto de garantizar la  independencia  y  autonomía  del órgano al que pertenecen y el pleno ejercicio  de  sus  funciones  constitucionales,  ‘de  manera que en particular muestra de respeto por la dignidad que  la  investidura representa, la investigación y el juzgamiento por las conductas  punibles  que  se  les  imputen  se  lleve  a cabo por autoridades diferentes de  aquellas  a  quienes  se  atribuye  competencia  por razón de la naturaleza del  hecho  (…)  Son  entonces, el cargo o las funciones  discernidas,   los   factores   que   determinan  la  aplicación  del  fuero constitucional y el rango del tribunal al que le compete  conocer     del     asunto     (…)’1   -Se   ha  destacado-.   

“Reitera pues la  Sala,   que   la  competencia  de  la  Corte  Suprema  de   Justicia   para   investigar  y  juzgar  a  los  Congresistas  -aforados-  dimana  de la propia Constitución Política, facultad  que  le  asiste  cuando: i) el delito atribuido tiene relación con el cargo que  determinó  la  calidad foral; y ii) cuando el delito atribuido se relaciona con  el abuso de la función pública.   

“La situación  que  en  el presente evento determina la competencia de la Corte para conocer de  la  investigación  que  se  surte  en  contra del Dr. DÍAZ MATEUS obedece a la  primera  hipótesis,  como  quiera  que aún habiendo cesado en el ejercicio del  cargo  de  congresista, la conducta punible por la que se le vinculó al sumario  no es ajena al mismo.   

“En efecto, el  delito  de concusión sólo puede ser cometido por funcionario público -calidad  que,  a  no  dudarlo, ostentaba el sindicado para el momento de la comisión del  hecho  que  se  le atribuye-, pues, si bien gozaba de licencia temporal, una tal  situación  administrativa  que,  ciertamente,  lo  apartó transitoriamente del  ejercicio  de  sus  funciones,  tal  como  se  hizo explícito en la providencia  confutada,  no  excluye  su  condición  de aforado si, como provisionalmente se  tiene  demostrado,  el  entonces congresista incurrió presuntamente en conducta  al   margen  de  la  ley  íntimamente  ligada  a  su  investidura  –   Arts.   186   y   235-3   de   la  Constitución  Política-,  en  cuanto  con  abuso  de  tal  dignidad, según lo  denuncia   quien   se   reputa   víctima,   la   constriñó  para  que  votara  favorablemente  el  proyecto de reforma constitucional que para la época hacía  su tránsito en la Cámara de Representantes.   

“Así, se abusa  del  cargo cuando el funcionario público se vale del mismo para obtener ventaja  patrimonial  o  de otra índole,  cualesquier utilidad, de manera indebida.  Y,  existe  constreñimiento  cuando el funcionario público injustamente emplea  coerción  o  amenaza,  aún  implícitamente,  con  un  mal por sobrevenir. Por  consiguiente,  en un tal evento bien puede incurrirse en el delito de concusión  con  sólo  el  abuso  de  la  investidura que confiere el cargo, sin que exista  extralimitación   o   abuso  de  la  función  inherente  al  mismo.        

         

“No   es  necesario,  entonces,  que  al  cometer  el  hecho  el  agente  se  encuentre en  ejercicio  de  sus funciones, pues, el funcionario público que prevalido de tal  calidad  la  invoque  para  sus protervos fines, incurre en la referida ilicitud  aun  cuando  se encuentre en uso de licencia o en permiso, en cuanto, como en el  caso  presente,  sigue  conservando  su  condición  de servidor público, valga  decir   -para   lo   que   es   de  interés  a  este  asunto-,  su  calidad  de  Congresista.”   

En  suma, como al libelista no le asiste la  razón  en su prédica de nulidad, habrá de denegarse nuevamente su pretensión  invalidatoria  que  por  el  factor de competencia ha  incoado.   

Solicitudes     probatorias.   

Como  ya  se  anticipó,  en  el término de  traslado  común  previsto  en  el  Art.  400  de  la  Ley 600 de 2000, tanto el  representante  de  la  Procuraduría  General de la Nación como el defensor del  procesado  presentaron  sus  respectivas  peticiones probatorias. Por razones de  orden  y  método,  la Sala expondrá a continuación las pruebas a cuyo decreto  se  accede  dada  su  pertinencia,  conducencia  y  utilidad. Posteriormente, se  reseñarán  aquellas  que  no  serán  decretadas  y  las  razones  para  ello.  Finalmente,  la  Sala  indicará  las  pruebas  que  ha  de  decretar de oficio.   

1.  Pruebas  solicitadas  por  la Agencia del Ministerio Público a cuyo  decreto se accede:   

1.1.   Se   accederá  a  la  práctica    del    testimonio    de    CÉSAR    AUGUSTO   GUZMÁN  AREIZA   –numeral   1°  del  escrito  presentado  por  el  señor  Procurador  Delegado,  prueba  que  igualmente  solicita  el  defensor  del  procesado en el  ordinal  17  de su libelo–.   

Si  bien  dicha  declaración  ya obra en el  proceso,  lo  cierto  es  que  la  misma  se allegó a la actuación como prueba  trasladada  del  Rad.  22453 que la Corte adelantó contra YIDIS MEDINA PADILLA;  de  esta  manera  se  le  permitirá  al señor Procurador Delegado despejar sus  inquietudes  acerca de las circunstancias que constituyen el núcleo esencial de  la  acusación,  en  cuanto  el citado testigo dijo en aquella oportunidad tener  conocimiento  de  las amenazas tendientes a “mover la  voluntad  de Yidis Medina Padilla” para que votara en  determinado  sentido  el  proyecto  de  reforma  constitucional que permitía la  reelección  inmediata del Presidente y Vicepresidente de la República, máxime  cuando  fue  a él -a GUZMÁN AREIZA- a quien supuestamente el procesado previno  de  los  peligros  que podía correr la mencionada ex-congresista en caso de que  depositara  su  voto  negativo  respecto  de la referida iniciativa legislativa;  además,  por cuanto GUZMÁN AREIZA se vio involucrado en las presuntas amenazas  que  DÍAZ  MATEUS dirigió a  YIDIS,  en  el sentido de declararlo insubsistente en el cargo que ocupaba en la  UTL.   

No obstante, como se halla acreditado que fue  la  propia  MEDINA  PADILLA  quien solicitó esa declaratoria de insubsistencia,  esta  es  la oportunidad de aclarar lo concerniente a tan puntual aspecto con la  ampliación  de  la  declaración del testigo en mención y, a la par -estima la  Sala-,  se  le  garantizaría  el  derecho  que  le  asiste  a  la  defensa  par  contra-interrogarlo.   

1.2.   Del   mismo   modo,   se  accederá  a la práctica de la inspección judicial al proceso  disciplinario  que  se  le  adelanta  al  doctor IVÁN  DÍAZ  MATEUS  con  ocasión  de los mismos hechos que  dieron  origen  a esta actuación en lo penal, a efecto de trasladar pruebas que  por  su  trascendencia resulten pertinentes para el total esclarecimiento de los  hechos  que  aquí  se ventilan, habida cuenta de “su  potencialidad  demostrativa”,  como  lo  expresa  el  agente  del  Ministerio  Público,  que pueda resultar  de interés para lo  que  se  pretende  establecer,  esto  es,  la verdad de lo realmente acontecido.   

2.  Pruebas  solicitadas por el defensor del procesado a cuyo decreto se  accede:   

2.1.  Por  su  pertinencia,  conducencia  y  utilidad  para  el  esclarecimiento  de  los  hechos  materia de investigación,  se  accederá  a la práctica de los testimonios  de  CÉSAR  MEJÍA,  JORGE  NÚÑEZ  HERNÁNDEZ,  JOSÉ  MARÍA  ESPAÑA,  JORGE  HUMBERTO  MANTILLA y JESÚS ÁNGEL CARRIZOSA, a quienes  se  escuchará  en  desarrollo  del  acto  público de juzgamiento -numerales  8,  9,  11  y  13  del  libelo  de la defensa-.   

2.1.1. Al primero, no sólo porque de oficio  ya  la  Corte  había  ordenado  oírlo  en la etapa instructiva, lo cual no fue  posible  por  circunstancias ajenas a la voluntad de los sujetos procesales y de  la  propia  Corte,  sino  porque en ejercicio del derecho de defensa material el  procesado  lo citó en sus descargos como directo perceptor de lo que aconteció  en  la reunión que tuvo lugar en la oficina que ocupaba YIDIS MEDINA PADILLA en  el  Congreso de la República para la época en que ofició como Representante a  la  Cámara;  sesión en la cual se debatió la posición de quienes apoyaban el  proyecto  de  reforma  constitucional y la de quienes se oponían al mismo, y en  cuyo  desarrollo  el procesado discutió acaloradamente con el doctor TELÉSFORO  PEDRAZA  por  lo  que  sobre  esa  temática  cada uno de ellos decía defender.   

Se  precisa  establecer  a  través de dicho  testimonio,  cuál  fue  la  actitud  que asumió DÍAZ  MATEUS  respecto  de MEDINA PADILLA en dicha reunión,  sabiéndose  que  el  acusado  era partidario de la aprobación de la iniciativa  legislativa  en  cuestión, en tanto que YIDIS previamente a la votación había  suscrito  un  documento en el cual se comprometía junto con otros congresistas,  a sufragar negativamente.   

2.1.2.  En relación con NÚÑEZ HERNÁNDEZ,  resulta  imperioso  escuchar  su  testimonio en la medida en que conforme con la  declaración  de  JOSÉ  OBDULIO  GAVIRIA  VÉLEZ  que obra en el proceso, YIDIS  MEDINA  PADILLA  siempre  fue partidaria de la reelección presidencial, como lo  confirma  el  acto  público  que  dicha  dama  organizó en Barrancabermeja, al  parecer  cuando  aún se debatía el proyecto de reforma constitucional, acto al  que  él  -JOSÉ  OBDULIO- fue invitado con ocasión del lanzamiento de su libro  en  el  cual  se  trata  dicha  temática;  acto que, según GAVIRIA VÉLEZ, fue  grabado  por el citado JORGE NÚÑEZ, quien habrá de poner a disposición de la  Corte  la  referida  grabación  de  ser  cierto que la misma se encuentra en su  poder.   

2.1.3.  Respecto  de  JOSÉ  MARÍA ESPAÑA,  porque  resulta imprescindible averiguar por la veracidad de lo informado por la  defensa,  acerca  de la supuesta pregunta que YIDIS le hizo al testigo sobre las  consecuencias  de  índole  legal por la variación de su voto, suministrándole  él las explicaciones del caso.   

2.1.4. En relación con el congresista JORGE  HUMBERTO   MANTILLA,   porque  puede  suministrar  información  acerca  de  las  relaciones  existentes  entre  DÍAZ MATEUS  y  MEDINA  PADILLA  con  posterioridad  a  la  ocurrencia  de  los  acontecimientos  materia  de investigación, máxime cuando, al parecer, la dama  en  mención  prestó  su  apoyo  a  los  citados testigos para sus aspiraciones  congresales para el período legislativo 2006-20010.   

2.1.5.  Y  en cuanto al testimonio de JESÚS  ÁNGEL  CARRIZOSA,  se  precisa  conocer de las relaciones y alianzas políticas  habidas     entre    MEDINA    PADILLA    y    DÍAZ  MATEUS,  siendo  aquél quien presentó a éstos, como  lo   afirmó   YIDIS   en   la  declaración  que  rindió  dentro  del  proceso  disciplinario  que  le  adelanta  la  Procuraduría General de la Nación y cuya  copia  allegó el defensor del procesado, conocedor por demás de los pormenores  “del  acuerdo o pacto” al  que  YIDIS  e  IVÁN llegaron  para  la  permanencia  por  seis  meses  de  la  ex-congresista en la Cámara de  Representantes.   

Como  el defensor del acusado no suministró  las  direcciones  en   donde  pueden  ser  ubicados  los  testigos,  se  le  concederá  plazo  improrrogable  de  3  días  hábiles contados a partir de la  fecha,  para  que  suministre  a  la  Secretaría  de  la  Sala  la información  indispensable para su citación.   

2.2.  De  la  misma  manera,  se  accederá  a  la  ampliación  del  testimonio  de  YIDIS MEDINA  PADILLA   -numeral  18  del  escrito   de   la  defensa-,  pero  con  la  exclusiva  finalidad  de que precise cuáles fueron los motivos que la llevaron a solicitar  la  declaratoria  de  insubsistencia  de  su  asesor  de cabecera CÉSAR GUZMÁN  AREIZA,   tal  como  documentalmente  aparece  acreditado  en autos, cuando  precisamente  ésta  es  una de las circunstancias en que funda la amenaza de la  cual   dice   la  hizo  víctima  el  procesado  DÍAZ  MATEUS   si   votaba   negativamente   la  iniciativa  legislativa de reforma constitucional tantas veces aludida.   

Lo  demás que pretende la defensa con dicha  ampliación,  ya  fue suficientemente explicado por YIDIS en su declaración del  21  de  agosto  de  2008  y  en relación con lo cual la defensa tuvo suficiente  oportunidad  de  ejercer  el  contradictorio;  como  también en la versión que  rindió  ante  la  Procuraduría General de la Nación el 20 de noviembre pasado  en  las  diligencias  disciplinarias  que  el  ente  de  vigilancia y control le  adelanta  -copia  de la misma desde ya ordena la Corte  su  incorporación a la presente actuación, atendiendo  a  la  petición  hecha  por  el  defensor  en el numeral 19 de su libelo-, cuyo  contenido    será    objeto    de    valoración   en   el   momento   procesal  oportuno.   

2.3.  Téngase como pruebas los documentos a  los que el defensor alude en el numeral 21 de su escrito.   

3.   Pruebas   solicitadas  tanto  por  el  Ministerio   Público   como   por   la   defensa   a   cuya   práctica  no  se  accede:   

Se  denegarán  las  declaraciones  de LINA  ARBELÁEZ,  HERNANDO  ANGARITA,  LUIS  ARAUJO  y  ALBERTO VELÁSQUEZ  -numerales,  2° del memorial del señor  Procurador   Delegado,   5°   y  16  del  escrito  de  la  defensa-,  toda vez que para los fines perseguidos, dichas personas ostentan  la  calidad  de  imputados  en virtud de los cargos que YIDIS MEDINA PADILLA les  enrostró  dentro  del  proceso que a ésta se le adelantó -Rad. 22453- y en el  decurso  de  la  presente  actuación,  al  punto  que  fue necesario ordenar la  compulsación  de copias con destino a las autoridades pertinentes para lo de su  competencia.   

Por  ello  -como  ya  lo  ha dicho la Sala-,  resulta  inconveniente  someterlos  a  la  fórmula  del  juramento  para que se  pronuncien  sobre aspectos que constituyen el núcleo central de la imputación,  asuntos  de  conocimiento de otras instancias judiciales y disciplinarias. Tanto  más  cuanto  lo  que  se  pretende  es que se pronuncien acerca de aspectos que  dicen  relación  con  las  supuestas  presiones  de  las  cuales igualmente fue  víctima  DÍAZ MATEUS -razón  de  ser de su proceder, según lo relatado por MEDINA PADILLA en su declaración  rendida  en  este  proceso  el  21 de agosto de 2008-, por lo que podría surgir  para los testigos la posibilidad de autoincriminación.   

Una tal  circunstancia coloca a la Corte  en  una  difícil  disyuntiva, por cuanto nadie está obligado a declarar contra  sí  mismo  -Arts.  33  de  la  Carta  Política  y  267  del  C.  de P. Penal-.   

No obstante, las indagatorias o versiones que  ya  han  rendido  las  citadas personas en el curso de las actuaciones penales o  disciplinarias  que  en  su  contra  se  les  sigue  y cuyas copias se ordenará  allegar  al  presente  proceso,  cumplen  la  función  de ilustrar a la defensa  acerca  de  sus  descargos  y,  entiende  la  Sala,  en respeto a sus garantías  procesales,   a   ello   debe   limitarse  su  participación  en  este  juicio.   

4. Pruebas solicitadas por la defensa a cuya  práctica no se accede:   

4.1. Por los mismos motivos a los expuestos  con  antelación,  se  denegarán los testimonios del  señor  Presidente  de  la República, doctor ÁLVARO URIBE VÉLEZ, del Ministro  del  Interior  y  de  Justicia para la época de los hechos investigados, doctor  SABAS  PRETELT  DE  LA  VEGA,  y  de  BERNARDO  MORENO  -numerales   1°,   4°  y  5°  del  escrito  de  la  defensa-.   

Sin  embargo,  se  ordenarán  allegar  al  presente  proceso las  copias de las diligencias de indagatoria o versiones  que  cada  uno  de  los   ilustres personajes citados con antelación hayan  rendido  en  el  curso  de  las  actuaciones  penales o disciplinarias que en su  contra  se  les  adelanta, con lo cual se suple la necesidad que de esas pruebas  dice la defensa tener.   

4.2. Se denegará  la  práctica  de  los  testimonios  del ex-ministro del Interior y de Justicia,  CARLOS    HOLGUÍN    SARDI,   BENJAMÍN   HIGUITA   RIVERA   y   JORGE   SEDANO  GONZÁLEZ -numeral 2° y 10°  del  memorial  del defensor-, por cuanto para los fines  que   con   dicha   prueba  se  persigue  basta,  por  contarse  con  suficiente  ilustración,  con  lo  que  sobre  su asistencia a la junta de congresistas del  Partido  Conservador  celebrada  el  27  de  abril  de  2004  y en la cual dicha  colectividad  decidió  casi  por  unanimidad apoyar la reelección presidencial  inmediata,  con  lo  expuesto  sobre  tan  particular  aspecto en sus diferentes  intervenciones   procesales   por   el   propio  DÍAZ  MATEUS y la señora YIDIS MEDINA PADILLA.   

En  la  presente  actuación  de  lo que se  precisa,  es  establecer  fehacientemente  la  real  existencia de los presuntos  actos  delictivos   que MEDINA PADILLA le imputa al acusado, y no si era de  obligatoria  aceptación para sus miembros la decisión de bancada tomada por el  Partido  Conservador  en la susodicha junta de congresistas, respecto del citado  proyecto  de reforma constitucional. Por consiguiente, inútil para los fines de  la investigación devienen los testimonios solicitados.   

4.3.  De  la  misma  manera,  se  deniegan  los testimonios de los congresistas HERNANDO ANDRADE,  ÓSCAR   ARBOLEDA,   EDUARDO  HENRIQUEZ  MAYA  y  ARMANDO  BENEDETTY   -numeral   3°   del   escrito  de  la  defensa-,  como quiera que cuando en lenguaje figurado  la   Sala   se   refirió   al   “cerco”       o      “asedio”   al   que   DÍAZ  MATEUS  sometió  a  MEDINA  PADILLA para lograr persuadirla de que votara  positivamente  el  pluricitado  proyecto  de  reforma  constitucional,  lo  hizo  teniendo  presente  el  testimonio  tanto  de  la propia YIDIS como el de CÉSAR  GUZMÁN   AREIZA;   éste   relató    -como  se  expuso  en  el  proveído  calificatorio-  la  manera  persistente como el procesado le indagaba por YIDIS,  tratando   de  localizarla,  ya  telefónicamente,  ora  requiriéndole  por  su  presencia,  a  efecto  de  que  dialogaran  sobre  el  tema  de  la  reelección  presidencial.   

Ni  en  el  contexto de la declaración del  mencionado  testigo  y  menos  en  la  que rindió la citada fémina, se alude a  quienes  su  declaración  se  pide  como  perceptores de una tal circunstancia,  salvo  lo  que  YIDIS  afirma  tangencialmente  acerca  de haberlos visto cuando  arribó  al  Palacio  de  Nariño  para  entrevistarse  con  el Presidente de la  República y otros altos funcionarios del poder ejecutivo.   

Por  manera que, en criterio de la Sala, la  pertinencia,  conducencia   y  utilidad  de esos testimonios para lo que es  materia de investigación, brilla por su ausencia.   

4.4. Se denegarán  los  testimonios  de  EMILIANO  RIVERA, HOMERO GIRALDO y ZAMIR SILVA,  por cuanto lo que se pretende con sus declaraciones consta en las  actas   allegadas  a  la  actuación  de  lo acontecido en la sesión de la  Comisión  Primera  de asuntos constitucionales de la Cámara de Representantes,  para  la  fecha  en  que  se  aprobó  el proyecto de reforma constitucional que  permitió  la  reelección  inmediata  del  Presidente  y  Vicepresidente  de la  República.   

De accederse a la pretensión de la defensa,  implicaría  llamar a la  totalidad de los miembros de dicha Comisión para  que  cada  uno  de ellos emitiera juicios de valor acerca de la conducta asumida  por  YIDIS en el seno de la misma para el momento de la votación, lo cual no es  la finalidad que se persigue con la presente investigación.   

4.5. Se denegarán  los  testimonios  de  DARÍO ECHEVERRI, JAQUELÍN REMOLINA y el del Obispo de la  Diócesis     de    Barrancabermeja    -numeral  15 del libelo del defensor-. Si lo  que  se  pretende  con estas pruebas es probar las excelentes relaciones habidas  entre  DÍAZ  MATEUS y MEDINA  PADILLA  con  posterioridad  a  lo  hechos  aquí  investigados,  ese propósito  quedaría  satisfecho  con el testimonio del congresista JORGE HUMBERTO MANTILLA  cuyo  testimonio  ya  se  ordenó  recibir,  por  lo  cual resultaría superfluo  recabar sobre lo mismo.   

4.5.     Igualmente,     se  denegará  la  práctica  del  testimonio del Oficial de enlace  encargado  de  la seguridad del Congreso de la República, como también oficiar  al  Ministerio  del  Interior  y  de  Justicia  para  los fines indicados en los  numerales    12    y    20   del   libelo   de   solicitudes   probatorias   del  defensor,  por  cuanto  todo lo atinente al esquema de  seguridad   del  cual  gozaba  YIDIS  MEDINA  PADILLA  ha  sido  suficientemente  explicado  por  ella,  tanto  en  del  proceso  de  la  Corte bajo el número de  radicación  22453,  como  en  la  declaración  que  rindió con ocasión de la  presente actuación.   

Además,  es  preciso  advertir  que  en el  proceso  obra  certificación  del  Secretario  General  de  la  Defensoría del  Pueblo,  acerca  de las diversas denuncias elevadas por YIDIS MEDINA PADILLA por  amenazas,  atentados perpetrados contra su vida y extorsión de los  cuales  fue  víctima  por  grupos  armados  al  margen  de  la  ley,  y los correctivos  adoptados         en         su         caso.2   

5. Prueba que se  decreta  de oficio. Conforme a lo consignado en acta de  la  sesión  del  la Comisión Primera de asuntos constitucionales de la Cámara  de  Representantes  -cuya  copia  obra en el cuaderno original N° 2 del proceso  bajo  N°  de  radicación 22453 adelantado contra YIDIS MEDINA PADILLA, el cual  se  ordenó  incorporar  a  la presente actuación-, la congresista CLARA ISABEL  PINILLOS  en  su intervención ante el seno de dicha Comisión hizo la siguiente  manifestación  en  referencia  a MEDINA PADILLA: “Es  más,  inclusive  dijo que el doctor Iván Díaz Mateus, la estaba presionando y  le  iba  a  sacar  a alguien de la U.T.L., si ella no votaba conforme quería el  doctor   Iván   Díaz  Mateus.”  -Fls.  16  y  17-.   

De  acuerdo  con  lo anterior, la  Sala dispone escuchar el testimonio de la doctora PINILLOS para  que explique la razón de su dicho.   

Para  la  correspondiente  citación,  la  Secretaría  de  la  Sala  se  encargará de averiguar por la dirección en  donde  se  la  puede  ubicar  para  su  comparecencia a la audiencia pública de  juzgamiento.   

Las   anteriores   determinaciones   se  notificarán  por estrados a los sujetos procesales, tal como lo demanda el Art.  182  de  la Ley 600 de 2000, contra las cuales cabe el recurso de reposición de  acuerdo con lo normado en el Art. 189 ibidem.   

En  mérito  de  lo  expuesto, LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

1.  DENEGAR  la  nulidad  de  la actuación  invocada   por  el  acusado  DÍAZ  MATEUS,   de   acuerdo   con   lo   indicado   en   el   cuerpo   de  esta  providencia.    

2.  ORDENAR  la  práctica  de  las pruebas  solicitadas  por la agencia del Ministerio Público y el defensor del procesado,  conforme  con  lo  señalado  en los numerales 1 y 2 de las motivaciones de este  proveído.   

Para  la  realización  de la diligencia de  inspección  judicial  que  se  reseña  en  el  numeral  1.2.,  se comisiona al  Magistrado  Auxiliar  del  despacho, doctor Miguel Alfredo Jiménez Osorio, cuya  fecha se fijará oportunamente.   

3.  DENEGAR  la  práctica  de  las pruebas  solicitadas  tanto  por  el  representante  de  la  Procuraduría  General de la  Nación  como  por el defensor del procesado, de acuerdo con las argumentaciones  expuestas en los numerales 3 y 4 de la presente providencia.   

4.   Se  ordena  allegar  a  la  presente  actuación  las  actas  de las diligencias reseñadas en los ordinales 2.2., 3 y  4.1. de este proveído.   

5.  Téngase  como  pruebas  los documentos  indicados en el ordinal 2.3. de esta providencia.   

6.  Se  DECRETA  como  prueba de oficio, la  recepción  del  testimonio  de la doctora CLARA PINILLOS ABOZAGLO, conforme con  las motivaciones expuestas en el cuerpo de esta providencia.   

7.  La  Secretaría de la Sala librará las  comunicaciones pertinentes a las autoridades competentes.   

8.   Contra   las  determinaciones  aquí  adoptadas cabe el recurso de reposición.   

Notifíquese y cúmplase  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Permiso  

JOSÉ  LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                              SIGIFREDO     ESPINOSA  PÉREZ   

Excusa Justificada  

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  L.   

AUGUSTO   J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES   

Excusa justificada  

YESID    RAMÍREZ   BASTIDAS                          JAVIER   DE   JESÚS  ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

1 C. S.  de  J., Sala de Casación Penal, Auto Única instancia de 08-08-07, Rad. 16.122.   

2 Fls.  150 a 151 del cuaderno de anexos N° 3.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *