29403(23-04-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29403  

CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIASALA DE CASACIÓN  PENAL   

Magistrado      PonenteJORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

Aprobado acta N° 098  

Bogotá, D. C., veintitrés (23) de abril de  dos mil ocho (2008).   

V I S T O S  

La   Sala   resuelve   la  definición  de  competencia  para  conocer  del  recurso  de  apelación  interpuesto  contra la  providencia  del 1º  de agosto de 2007 proferida por el Juzgado Primero de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de seguridad de Palmira (Valle del Cauca)   por  medio  de  la  cual  negó  a JOSUÉ TAPASCO HOME  y  LEONEL  ARIAS  CASTAÑO  la prisión domiciliaria.    

H E C H O S  

En  la  sentencia  se  sintetizaron  de  la  siguiente manera:   

“El 15 de febrero  de  2007,  a  eso  de  las  11:00 horas, en la carrera 5 E con trasversal 27 del  barrio  El  Paraíso  de  Palmira,  previa  información  sobre  la presencia de  personas  en  el  lugar con el objetivo de negociar sustancias alucinógenas, se  produjo  la  privación  de   la  libertad  de  los  señores  LEONEL ARIAS  CASATAÑO  Y  JOSUE  TAPASCO  HOME, por parte del grupo de estupefacientes de la  SIJIN  DEVAL, coordinado por WILMAR DAVID ROZO CONTRERAS, cuando los mencionados  llegaron  con varias maletas de colores diversos, de las usadas para transportar  gallos  de  pelea,  se  entrevistaron  inicialmente  con  los  dos ocupantes del  vehículo  de  placa  CHW-661  y luego con 2 individuos que se movilizaban en un  automotor  rojo  sin  placa, quienes al observar a los policiales, huyeron rumbo  al  municipio  de  Pradera,  después  de  arrojar  una maleta verde, que al ser  revisada  ,  además  de  pedazos  de  papel periódico contenía en el fondo un  paquete  envuelto  de  cinta  de  enmascarar,  con  sustancia  en  polvo blanco,  situación  que  también  se  presentó  con  una  maleta roja de las siete que  llevaban  los  procesados,  y  en  la  cual  se  encontraron  tres  paquetes con  sustancia similar”.   

     

A N T E C E D E N T E S  

1.   El  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  con  función  de  conocimiento de Palmira (Valle del Cauca), mediante  sentencia  del  30  de  mayo  de 2007 condenó a Josué  Tapasco  Home  y a   Leonel   Arias   Castaño   a  las  penas  principales  de  48  meses  de  prisión  y  multa  equivalente  a  66.65  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  y  a la  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas,  como  coautores  del  delito  de  tráfico,  fabricación o porte de  estupefacientes.  Así  mismo,  les  negó  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución de la pena y la prisión domiciliaria.   

2. En virtud a la petición que elevaron los  citados  condenados,  el  Juzgado  Primero  de  Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad   de   Palmira   (Valle   del  Cauca),   el  1º  de  agosto  de  2007,  negó  a  Josué    Tapasco    Home   y  Leonel  Arias Castaño la sustitución de  la  prisión  formal  por  prisión  domiciliaria,  decisión contra la cual los  sentenciados   interpusieron  el  recurso  de  reposición  y  apelación.    

3.  Resuelto el recurso de reposición,  mediante  auto  del  18  de  diciembre  de  2007,  el  citado Juzgado Primero de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad de Palmira concedió el recurso  apelación  ante el juzgado que profirió el fallo condenatorio (Juzgado Primero  Penal  del  circuito  con  funciones  de  conocimiento  de la citada ciudad), de  conformidad   con   lo   dispuesto  en  el  artículo  478  de  la  Ley  906  de  2004.   

4. Por su parte, el Juzgado Primero Penal del  Circuito  con  funciones  de  conocimiento  de  Palmira, mediante auto del 25 de  febrero   de   2008  se  declaró  incompetente  para  resolver  el  recurso  de  apelación,  toda  vez  que,  en  su criterio, “…en  tratándose  de  la  resolución de impugnación contra autos que tengan que ver  con  un  mecanismo  sustitutivo  de  la  pena.  Esto  es la libertad condicional  (capitulo  III art. 471. C.P.P) y Suspensión Condicional de la Ejecución de la  pena  privativa  de la libertad (Capitulo IV, art. 474 C.P.P), debe ser conforme  el procedimiento establecido en la norma 478 del C.P.P”.   

Considera     que     “mientras  frente a una solicitud de prisión domiciliaria, que no es  sustitutiva  de  la  pena  privativa  de la libertad, la segunda instancia ha de  resolverla  el  Tribunal  del Distrito Judicial respectivo, dando aplicación al  numeral 6° del artículo 34 del C.P.P”.   

En   esas  condiciones,  reiteró  que  es  “incompetente  para resolver el recurso de Alzada en  está  actuación,  toda  vez  que  la  competencia  radica en la Sala Penal del  Honorable  Tribunal  Superior de Buga, según lo previsto en el artículo 478 de  la ley 906 de 2004”.   

En consecuencia, remite el expediente a esta  Corporación  para que se defina la competencia.            

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1.   Dentro  de las atribuciones que el  numeral  4°  del  artículo 32 de la Ley 906  de 2004 asigna a Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia,  se  halla  la  definición de competencia cuando se trate de aforados  constitucionales  y  legales,  o de tribunales, como en este caso, o de juzgados  de diferentes distritos.   

Por  ello,  como  ya  lo  ha  indicado  la  jurisprudencia     de     esta     Corporación,1  es  de  su resorte definir la  manifestación  de  incompetencia proveniente de un juzgado cuando éste señala  como  competente a un tribunal, conforme sucede con el presente asunto, donde el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  con  función de conocimiento de Palmira  indicó   que   corresponde  al  Tribunal  Superior  de  Buga  conocer  de  este  diligenciamiento en segunda instancia.   

En  consecuencia, por ser de su competencia,  la  Corte  procede a definir qué autoridad judicial es la llamada a resolver la  apelación   interpuesta  por  los  condenados  Josué  Tapasco  Home  y Leonel Arias  Castaño  contra  la  providencia del 1° de agosto de  2007,  mediante  la  cual el Juzgado Primero de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad de Palmira les negó la prisión domiciliaria.   

2.  En tales condiciones, teniendo en cuenta  que   esta   actuación   se   adelantó   integralmente  bajo  la  normatividad  procedimental  de  la  Ley  906  de 2004, pues en el año de 2006 en el Distrito  Judicial  de  Buga  regía el nuevo sistema de enjuiciamiento, y toda vez que en  el  presente  se   discute  la  competencia  para  conocer de la apelación  contra  la  providencia  por la cual el Juzgado Primero de Ejecución de Penas y  Medidas   de   Seguridad   negó   la   prisión   domiciliaria  a  Josué    Tapasco    Home   y    Leonel    Arias   Castaño,   resulta  conveniente  recordar lo que la jurisprudencia de la Corte ha precisado respecto  de  la  aparente incompatibilidad entre los artículos 34.6 y 478 del Código de  Procedimiento Penal, así:   

“El artículo 34.6  ibídem  asigna a las salas penales de los tribunales superiores el conocimiento  del   recurso  de  apelación  interpuesto  contra  la  decisión  del  juez  de  ejecución de penas.   

“En   extremo  distinto,  el  artículo 478 del mismo cuerpo normativo establece que cuando las  decisiones  que  adopte  el  juez de ejecución de penas y medidas de seguridad,  en  relación  con mecanismos sustitutivos de la pena  privativa  de  la  libertad son apelables ante el juez  que   profirió   la   condena   en   primera   o  única  instancia.   

“La  resolución  del  aparente  conflicto  normativo  reclama  la  atención  hacia los criterios  generales    de    interpretación    de   las   normas   procesales.    

“Sobre   el  particular, la ley 57 de 1887 enseña:   

‘Artículo  5°.   Cuando  haya  incompatibilidad entre una disposición constitucional  y  una legal, preferirá aquella.   

‘Si  en  los  códigos  que  se  adopten se hallaren algunas disposiciones incompatibles entre  sí, se observarán en su aplicación las reglas siguientes:   

‘1.   La  disposición  relativa  a  un  asunto especial prefiere a la que tenga carácter  general.   

‘2. Cuando las  disposiciones  tengan  una  misma  especialidad o generalidad, y se hallen en un  mismo   código,   preferirá   la   disposición  consignada  en  el  artículo  posterior…’.   

“El artículo 34.6  consagra  la  regla general de competencia de los tribunales para conocer de los  recursos  de  apelación  contra  las  decisiones de los jueces de ejecución de  penas;   no  obstante,  el  artículo 478, norma posterior dentro del mismo  código,  contiene una circunstancia de concreción y exactitud  referida a  las  decisiones  que  adoptan  estas  mismas  autoridades, pero sobre mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de la libertad, en cuyo caso se aplica la  regla  de competencia especial para los sentenciadores de primera o única   instancia.   

“El artículo 478  de  la  ley  906  de 2004 preceptúa una excepción al  factor  funcional  de  competencia de los tribunales en  lo  que  tiene  que ver con los recursos de apelación contra las decisiones del  juez  de  ejecución  de penas y medidas de seguridad relativas a los mecanismos  sustitutivos    de    la    pena    privativa    de    la    libertad    y    la  rehabilitación.   

“La controversia  se  dirime  por  el  principio  de  especialidad  de la norma procesal, a la que  auxilia  el criterio del precepto posterior, porque el artículo 478 ejusdem que  se  revisa  hace  parte  del  Libro  IV,   que   desarrolla  única  y  específicamente  la  temática  de  la  ejecución  de la sentencia.    

“Adicionalmente,  la  norma examinada  en concreto escinde de la multiplicidad de materias de  las  que  conocen  los jueces de ejecución de  penas -redención de penas,  acumulación  jurídica  de  penas,  aplicación  de  penas accesorias, libertad  vigilada,  extinción de la condena, entre otras- aquellas que deciden sobre los  mecanismos  sustitutivos  privativos  de  la  libertad;  lo  que  devela que por  excepción  y  especialidad,  estos  temas  son  del  conocimiento  del juez que  profirió la condena.   

“El  asunto  por  resolver  no  puede  definirse  con categorías de conveniencia o funcionalidad,  como  lo  expone  el  Juez  que profirió el fallo, porque la competencia es una  categoría    procesal   que   se   corresponde   con   el   principio   de   la  legalidad.   

“La  pena  y  su  régimen  de  ejecución  y  vigilancia  no son ajenos a este principio, el cual  comprende,  también,  al  juez  natural  de estos asuntos, con fundamento en la  preceptiva  superior  (artículo 29, Inc.3°). Entonces, a menos que se trate de  un  supuesto  de  hecho  que  obligue  a  aplicar la excepción de legalidad del  artículo  6°, no podrá invocarse ley procesal distinta a la vigente al tiempo  de la actuación procesal.   

“Conclusión:  respecto  de  las  decisiones  que  adoptan  los jueces de ejecución de penas y  medidas   de   seguridad   en   relación   con   mecanismos   sustitutivos  de  la  pena  privativa  de  la  libertad,  el competente, por  mandato expreso, concreto y posterior de  la  Ley  906  de  2004,  es el juez que profirió la condena en primera o única  instancia,  siempre y cuando  la  actuación  se  haya iniciado y adelantando, en su  integridad,     con   el   nuevo   sistema   de  enjuiciamiento         criminal”.2   

De la anterior trascripción, surge claro que  las  decisiones  que  dictan  los  jueces  de  ejecución  de penas y medidas de  seguridad  relacionadas  con los mecanismos sustitutivos de la pena privativa de  la  libertad  y  que  son  objeto  de  apelación, el competente para desatar la  impugnación  es  el  juez  que  profirió  la  sentencia  en  primera  o única  instancia.   

Por  el  contrario,  los  asuntos  que no se  relacionen  con  aquellos  aspectos, el competente para conocer de la apelación  es el correspondiente tribunal superior.   

3.  Ahora bien, en el caso que ocupa la  atención  de  la  Corte,  el  Juez  Primero  Penal del Circuito con función de  conocimiento  de  Palmira,  despacho  que  dictó sentencia condenatoria en este  asunto,  afirma  que no es competente para conocer de la multicitada apelación,  por  cuanto  que  la  prisión domiciliaria no es un mecanismo sustitutivo de la  pena privativa de la libertad.   

Es  evidente  que  tal  afirmación  resulta  jurídica y legalmente acertada, por las siguientes razones:   

Recuérdese  que los mecanismos sustitutivos  de  la  pena  privativa de la libertad se encuentran consagrados en el Capítulo  Tercero  del  Título  IV del Libro Primero del Código Penal (Ley 599 de 2000),  dentro  del cual, de manera específica, se contemplan como tales la suspensión  condicional  de  la  ejecución de la Pena y la libertad condicional (artículos  63  y 64 de la Ley 906 de 2004), institutos que, dada su naturaleza y finalidad,  la   ley  los  erigió  en  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de  la  libertad, es decir, que reunidos los  requisitos  que  el legislador les ha señalado, su reconocimiento conlleva a la  libertad  del  sentenciado,  quien  debe  cumplir unas obligaciones expresamente  contempladas en el artículo 65 ibidem.   

Por  su  parte,  la  prisión  domiciliaria,  consagrada  en el artículo 38 de Código Penal, si bien es cierto se constituye  en  una  medida sustitutiva, también bien lo es que la misma sólo sustituye la  prisión  penitenciaria  o  intramural,  implicando que el sentenciado continúa  privado  de  la  libertad  aun  cuando en el lugar de su residencia, sitio donde  debe purgar la pena de prisión impuesta.   

Así, entonces, surge lógico que la prisión  domiciliaria  como  sustitutiva  de  la  prisión  penitenciaria es un instituto  diferente  a  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución de la pena y a la  libertad  condicional  como  mecanismos  sustitutivos de la pena privativa de la  libertad,  al punto que el legislador, como quedó visto, los ubicó en ámbitos  normativos   distintos,   dada   la   naturaleza   y  características  de  cada  uno.   

En  síntesis,  es  claro  que el recurso de  apelación  interpuesto  contra la providencia dictada por el juez de ejecución  de  penas  y  medidas  de  seguridad que resuelve lo relacionado con la prisión  domiciliaria,  es  regulado por el numeral 6° del artículo 34 de la Ley 906 de  2004,  preceptiva  que fija en las salas penales de los tribunales superiores de  distrito la competencia para desatar dicha impugnación.   

A su turno, las decisiones que adopte el juez  de  ejecución  de  penas  y  medidas  de  seguridad en relación con mecanismos  sustitutivo  de  la  pena  privativa  de  la  libertad y la rehabilitación, son  apelables  ante  el  juez  que  profirió  la  condena  de  en  primera o única  instancia,  según así lo dispone el artículo 478 del Código de Procedimiento  Penal.   

Por  ello,  razón le asiste al Juez Primero  Penal  del  Circuito  con  funciones de conocimiento de Palmira cuando concluyó  que  no  es  competente  para  conocer  de  la  apelación interpuesta contra la  providencia  del  1° de agosto de 2007, a través de la cual el Juzgado Primero  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de la misma ciudad negó a los  condenados    Josué   Tapasco   Home   y   Leonel   Arias   Castaño  el  reconocimiento de la prisión domiciliaria, toda vez que, como  se  indicó,  la  prisión  domiciliaria  no  la  contempla  ley  como mecanismo  sustitutivo  de  la pena privativa de la libertad, razón por la cual el llamado  a  desatar  la  impugnación  es la Sala Penal del Tribunal Superior de Buga, al  tenor   de   lo   dispuesto   en   el   mencionado  numeral  6°  del  artículo  34.      

Así, la competencia para conocer el recurso  de  apelación interpuesto contra la decisión del Juzgado Primero de Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de Palmira, que negó la prisión domiciliaria  a  los  condenados  Josué  Tapasco  Home y   Leonel   Arias   Castaño,  es  la Sala Penal del Tribunal Superior de Buga, lugar a donde se  remitirá la actuación.   

En  mérito  de  lo expuesto, la  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

1.   DECLARAR  que  la  competencia  para  conocer  de este  asunto  corresponde  a  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Buga,  al que de inmediato se remitirán  las diligencias.   

2.    Por  Secretaría  de  la  Sala,  remítanse  copias  de  esta  decisión  a los Juzgados Primero de Ejecución de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  y  Primero Penal del Circuito con funciones de  conocimiento de Palmira (Valle del Cauca), para su conocimiento.   

Contra  esta  providencia no procede ningún  recurso.   

Cópiese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                                          ALFREDO     GÓMEZ     QUINTERO           

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                     AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS                                          YESID     RAMÍREZ     BASTIDAS                                             

JULIO  ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                                          JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                                                   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1  Radicación  24964,  auto  del 30 de mayo de 2006, y radicación 26517, auto del  30 de noviembre de 2006.   

2  Definición de competencia 27612, auto del 13 de junio de 2003.     

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