29354(06-03-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29354  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

Dr.   AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ GUZMÁN   

Aprobado Acta No. 52  

Bogotá,  D.C.,  seis  de  marzo  de  dos mil  ocho.   

Se  resuelve  la  solicitud  de  cambio  de  radicación  presentada  por  la Fiscalía Cuarta Delegada ante la Corte Suprema  de  Justicia, del proceso que por el delito de concierto para delinquir adelanta  el  Juzgado  Penal del Circuito Especializado de Montería, en contra del doctor  WILLIAM     ALFONSO    MONTES    MEDINA.   

ANTECEDENTES  

1.  Afirma  la  solicitante que en contra del  doctor  MONTES MEDINA la Sala  de  Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia profirió el 8 de noviembre  anterior  resolución  de acusación como probable autor del delito de concierto  para   delinquir,   previsto  en  el  artículo  340-2  del  Código  Penal  (L.  599/00).   

2.  De igual modo, que el acusado renunció a  su  condición de Congresista de manera que el asunto lo conoce el Juzgado Penal  del  Circuito  Especializado  de Montería, bajo la radicación 2008-0006, en el  cual  se  surte actualmente el traslado de 15 días previsto en el artículo 400  del  Código  de  Procedimiento  Penal, para que los sujetos procesales preparen  las audiencias preparatoria y pública.   

3.  Como  fundamento  de  la solicitud invoca  la   necesidad  de  proteger  la  administración  de  justicia,  con  ánimo  de  garantizar  la  imparcialidad  e independencia de la  misma,  así  como  buscar  la  seguridad  e  integridad personal de los sujetos  procesales      y      de      los      funcionarios      judiciales.   

A  este respecto recuerda que el objeto de la  acusación    en    contra    del    doctor    MONTES  MEDINA,  radica  en  la existencia de un documento que  aparece  suscrito  por  él,  en Santa Fe de Ralito, Corregimiento de Tierralta,  Córdoba,  el  21  de julio de 2001 “…en el que los  políticos,  empresarios  y  funcionarios  públicos más destacados y con mayor  representatividad  se  comprometían  con los altos mandos de las autodefensas a  refundar  la  patria,  firmando  un  nuevo  pacto  social y a realizar gestiones  futuras   que   serían   evaluadas   en  una  próxima  oportunidad…”   

De  igual  modo,  indica  que  la  acusación  proferida  en  contra  del  procesado revela los detalles de la suscripción del  documento,  asociado  a  la  realización  de  hechos  violentos atribuidos a la  agrupación  armada  al  margen de la ley que participó en su elaboración, que  por  ser  notorios no precisan demostración de conformidad con el artículo 177  del Código de Procedimiento Civil.   

Como  fundamento  de  la  solicitud  menciona  también  el  hecho  que  la  labor  de  la  judicatura  en  los  territorios de  influencia  paramilitar,  no  está a salvo a pesar de la presencia de la fuerza  pública y la entrada en vigencia de la Ley de Justicia y Paz.   

Y,  por  último, que el acusado ejerce poder  político  en  el  Departamento  de Córdoba desde 1998, época desde la cual se  desempeñó  como  Senador  de  la  República,  cargo  para  el que fue elegido  también   para   el  período  constitucional  2006-2010.  Entonces,  concluye,  ese   poder   político   guarda   necesariamente  un  ingrediente  de  presión,  con serias probabilidades de afectar la buena marcha  de la administración de justicia.   

CONSIDERACIONES  

Según   el   texto  de  la  solicitud,  la  pretensión  de la Fiscalía apunta a que el cambio de radicación se haga de un  distrito  judicial  a otro, circunstancia que atribuye a la Corte la competencia  para  decidir este incidente de conformidad con el inciso final del artículo 88  del Código de Procedimiento Penal (L. 600/00).   

El  artículo 85 del mismo estatuto establece  que  el  cambio  de radicación podrá disponerse cuando, en el territorio donde  se  esté  adelantando la actuación procesal, existan circunstancias que puedan  afectar  el  orden público, la imparcialidad de la administración de justicia,  las  garantías  procesales,  la  publicidad  del  juzgamiento,  la  seguridad e  integridad   personal   de   los   sujetos  procesales  o  de  los  funcionarios  judiciales.   

La  figura,  tiene  dicho  la  Corte,  es una  medida       de  carácter        excepcional       encaminada  a  resguardar  el proceso de  factores  externos  que  perturben  su  desarrollo, de  manera    que    el   fallo   se   profiera  por  un  juez  que  esté  en  un  ambiente        territorial        adecuado,  refractario  a  circunstancias  que  se  opongan  a  una  recta, cumplida y eficaz administración de justicia.   

De igual modo, tiene dicho que los  motivos  que  determinan  la solicitud de cambio de radicación  deben   estar   probados,   o   poder   comprobarse  en  la  actuación,   de   manera   que   objetivamente   permitan   valorar  al juez encargado de resolver el  incidente,  si  en realidad  en  el territorio donde debe  adelantarse      íntegramente      el  juicio se  presentan      circunstancias       externas  que  atentan  contra su normal desarrollo y contra el  ejercicio integral de la administración de justicia.   

En  casos  similares al presente,  en  los  cuales  se  juzga la vinculación de políticos con los  grupos  de  autodefensa  cuyos  bloques  operaban en la zona norte del País, la  Corte  ha  considerado  razonable  acceder  al  cambio de radicación propuesto,  teniendo  en  cuenta  que  tales  grupos,  de  manera  violenta, ocuparon vastos  territorios  en  los que alcanzaron el control político injiriendo los procesos  electorales  para favorecer  determinados  aspirantes  a  los  consejos  municipales,  alcaldías,  asambleas  departamentales  y  el  Congreso  de la República;  influencia que, como recuerda  la  peticionaria,  persiste,  a pesar de la vigencia y aplicación de la Ley 975  de  2005  y  de  la  privación  de la libertad de sus  integrantes,  en  la medida que cuentan con apoyo de seguidores con capacidad de  convocatoria,  lo cual genera riesgo para quienes deben intervenir en el proceso  y,   claro   está,  para  el  trámite  normal  de  la  actuación,  así  como  de  la  imparcialidad,  transparencia e independencia de la administración de justicia.   

La   situación  es  igual  en  la  especie  analizada   pues   si   bien  el  ámbito  de  actividad  política  del  doctor  MONTES    MEDINA    no  se concentraba en Córdoba,  como    equivocadamente   lo   afirma   la   peticionaria,   sino   en  el  Departamento  del Magdalena, sus  vínculos  con  Salvatore  Mancuso,  Edgard  Cobos Téllez, Rodrigo Tovar Pupo y  Diego  Fajardo Murillo, comandante que operaban  en  la  zona  norte  del País con quienes participó de los  acuerdos  irregulares  por  los  que  se  le  cuestiona,  permiten  inferir   la  posibilidad  de  que  los  valores  y  principios  de  la administración de justicia antes referidos, así  como    la    seguridad    personal    e  integridad  de  las partes y de los funcionarios judiciales    que   intervienen   en   el  proceso,  pueden  verse  afectados,  emergiendo así el  motivo razonable que  aconseja  acceder  a cambio de radicación solicitado,  para  que  el juzgamiento de este asunto se realice en  lugar diferente al de la ejecución del delito   

Por esta razón, la  Sala  dispondrá  la  radicación  del proceso que adelanta el Juzgado Penal del  Circuito   Especializado   de  Montería,  en  contra  del  doctor  WILLIAM  ALFONSO  MONTES  MEDINA  por el  delito  de concierto para delinquir (art. 340-2 C.P.), en los juzgado penales el  circuito  especializado  de  Bogotá,  como  forma de contrarrestar, merced a la  distancia  y  a  la cobertura de este distrito, las circunstancias anormales que  conspiran contra la actuación.   

Por    lo    expuesto,    la Corte Suprema de Justicia,  Sala  de  Casación Penal,   

RESUELVE  

1.  Ordenar  el  cambio  de  radicación del  proceso  seguido  contra  el  doctor  WILLIAM  MONTES  MEDINA  por  el  delito  de concierto para delinquir,  del    Distrito    Judicial    de    Montería al de Bogotá.   

2. En    consecuencia,    radicar    el  conocimiento   del   asunto   a   los  juzgados          penales      del      circuito          especializados  de  Bogotá,  efecto  para el cual el Juzgado Penal  del  Circuito Especializado de Montería remitirá  el expediente al reparto de los mencionados despachos judiciales.   

3. Contra esta decisión no procede ningún recurso.   

Cópiese, comuníquese y remítase al despacho  donde cursa el proceso.   

Cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO          MARÍA    DEL    ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS     

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN        JORGE      LUÍS     QUINTERO     MILANÉS       

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS              JULIO            ENRIQUE            SOCHA  SALAMANCA                 

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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