29234(29-02-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 29234  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

Aprobado Acta No. 45.  

Bogotá  D. C., veintinueve (29) de febrero  de dos mil ocho (2008).   

VISTOS:  

Decide  la  Sala  la solicitud de cambio de  radicación  formulada  por  el  Procurador  1°  Judicial Penal II respecto del  proceso  que  se  adelanta  en  el  Juzgado  Penal del Circuito Especializado de  Montería  contra  JAIME  AUGUSTO  GARCÍA  EXBRAYAT  y  SABAS  ENRIQUE BALSEIRO  GUTIÉRREZ,  acusados  por  la  presunta  conducta  punible  de  concierto  para  delinquir agravado.   

FUNDAMENTOS DE LA PETICIÓN:  

1.-  El  procurador  1°  Judicial II en lo  Penal,  con  fundamento  en  lo  dispuesto  en  los  artículo  85  (Finalidad    y   procedencia)   y   86  (Solicitud de cambio) de la  ley   600   de   2000   (Código   de  Procedimiento  Penal), solicita el cambio de radicación del proceso  adelantado  contra  JAIME  AUGUSTO  GARCÍA  EXBRAYAT  y  SABAS ENRIQUE BALSEIRO  GUTIÉRREZ,   del  Juzgado  Penal  del  Circuito Especializado del Distrito  Judicial  de  Montería,  a los Juzgados Penales del Circuito Especializados del  Distrito   Judicial   de   Bogotá   D.C.,   en  la  necesidad  de  procurar  la  imparcialidad   o  la  independencia  de  la  administración  de justicia.   

2.  Afirma que los procesados JAIME AUGUSTO  GARCÍA  EXBRAYAT y SABAS ENRIQUE BALSEIRO GUTIÉRREZ fueron vinculados mediante  indagatoria  por  la  Fiscalía Veintiséis adscrita a la Unidad Nacional contra  el  Terrorismo,  diligencia  en la cual se les imputó el delito de concierto  para  delinquir  agravado por  hechos  ocurridos  el  23  de  julio  de  2001  en  el  municipio de Tierra Alta  (Córdoba),  cuando  los  sindicados,  entre  otras  personas,  asistieron a una  reunión  convocada  por  los grupos paramilitares, la cual fue presidida por el  reconocido  jefe paramilitar Salvatore Mancuso y de la cual surgió el documento  confidencial  y  secreto  llamado “El Pacto de Ralito”, mediante el cual los  asistentes  y  firmantes  se  comprometieron  a  garantizar los fines del Estado  enunciados  en el preámbulo de la Constitución Política, refundar la patria y  firmar un nuevo contrato social.   

3.  El  25 de enero del corriente año, por  solicitud  de  los sindicados, se llevaron a cabo diligencias de formulación de  cargos  en  procura  que  se  les  profiera sentencia anticipada, en las que los  procesados  JAIME  AUGUSTO  GARCÍA EXBRAYAT y SABAS ENRIQUE BALSEIRO GUTIÉRREZ  aceptaron  el  cargo  por  el delito de concierto para  delinquir  agravado  por el cual están afectados con  medida    de   aseguramiento   de   detención   preventiva,   sin   derecho   a  excarcelación.   

Sobre   esa  aceptación  de  cargos,  le  corresponde  al  Juez  Penal del Circuito Especializado de Montería realizar el  control de legalidad y proceder a dictar el fallo.   

4.  Considera el Procurador 1° Judicial en  lo  Penal  II,   que  la  ciudad  de  Montería es la capital de uno de los  departamentos  más afligidos por el actuar de los grupos paramilitares, aspecto  que   no permite suponer que el juez de esa jurisdicción no gozaría de la  imparcialidad   e   independencia  plena  para  administrar  justicia,  por  esa  incidencia.   

Dice que no  es necesario realizar una  argumentación  extensa sobre los alcances del poder paramilitar en esa región,  siendo  suficiente  con la lectura de las actas de diligencias de aceptación de  cargos  que  hicieron  los  sindicados,  cuyas  copias  adjunta  como prueba que  soporta  la petición, además de traer como referencia  el hecho de que el  movimiento  paramilitar  asumió la autodenominación de Autodefensas Campesinas  de  Córdoba  y  Urabá,  con  lo  que  se  significa  el poder e influencia que  ejercían y aún ejercen en ese departamento.   

5.  Destaca que la petición no se funda en  razones  subjetivas.  Cita  el  pronunciamiento  de  esta  Corporación de 24 de  octubre  de  2007  en  la  radicación  No.  28565, donde se decide el cambio de  radicación  del  proceso  seguido  contra  otras  personas  que  venían siendo  investigadas  también  por  estos  mismos hechos, en el cual la Sala dispuso el  cambio de radiación que se solicitaba.   

Al   finalizar  su  escrito,  reitera  la  solicitud   de   cambiar   el   proceso  a   un  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá  para  que proceda  a revisar el acuerdo y   profiera  la  correspondiente  sentencia,  funcionario  que  contará  con mayor  seguridad  y  estará  alejado  de  situaciones  que  afectan el orden público,  aspecto   del  que  dice,  garantizará  una  decisión  libre  de  influencias,  presiones   y   amenazas,   presupuesto   indispensable   de   imparcialidad   e  independencia   en   la  administración  de  justicia,  lo  mismo,  que  de  la  seguridad   e integridad del funcionario a quien le corresponde cumplir con  ese deber.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1.  De conformidad con lo establecido en el  numeral  8°  del  artículo  75 de la ley 600 de 2000  (Código    de   Procedimiento   Penal),  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia es  competente    para    decidir    sobre    la    solicitud    del    Procurador  1°  Judicial II en lo Penal,  que  pretende el cambio de radicación de un distrito judicial a otro, en asunto  que se halla en la etapa del juicio.   

La  Sala  entrará  a  definir  lo  que sea  pertinente  pese  a  que  según  criterios  adoptados  para resolver casos como  éste1   

, se debe estimar primero si se dan o no las  causas  de  la  excepcional  medida  y  en  caso  cierto establecer si se podía  conjurar el problema dentro del mismo Distrito.   

Así se procederá porque las circunstancias  que  rodean  este  asunto  se  ofrecen  especiales, en cuanto que en el Distrito  Judicial   de   Montería  no  funciona  sino  un  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado,  situado en la misma ciudad, de manera que resultaba inútil que,  en  esta  hipótesis,  fuera  el  Tribunal  Superior  el  que  hubiese entrado a  considerar  la posibilidad a que antes se alude, simplemente porque el cambio de  radicación  envuelve  un sentido territorial y entonces la pretendida solución  resultaba   imposible   de  lograr  dentro  de  los  límites  territoriales  de  competencia de aquella corporación.   

2. El cambio de radicación previsto por los  artículos  85  y  siguientes  del  Código de Procedimiento Penal de 2000, como  excepción  a los factores que determinan la competencia territorial, tiene como  finalidad  preservar  la  imparcialidad o la independencia en la administración  de  justicia,  las  garantías  procesales,  la  publicidad del juzgamiento y la  seguridad  e integridad personal de los sujetos procesales o de los funcionarios  judiciales.   

Al  respecto  la  Sala tiene dicho que:   

“el  cambio  de  radicación  es  norma  excepcional  de  restringida  aplicación  que obedece en términos generales, a  demostraciones   fundamentales   en   el   sentido  de  que  en  un  determinado  sitio la justicia no está  en  capacidad  de  ser  administrada con rectitud y eficacia… Así pues, sólo  cuando  existe  un  ambiente  impropio  para  el  juzgamiento,  debe  abrirse  campo el cambio de radicación,  precisamente    para    que   el   proceso   sea   ventilado   en   otro    medio   judicial” 2   

.  

3. Cuando el precepto que se acaba de citar  dispone  el  cambio  de  radicación  porque  en  el  territorio  donde se esté  adelantando      la      actuación      procesal,  existen    circunstancias    que   puedan   afectar  “la   imparcialidad   o  la  independencia  de  la  administración    de    justicia”   –que  es  el  motivo  planteado por el  Procurador  1°  Judicial  II en lo Penal-, se requiere que el superior funcional  llamado  a  decidir el incidente pueda construir el juicio de valor determinante  que  en  la sede donde regularmente se debe adelantar y culminar el proceso, las  condiciones  no  son  las  propicias  para garantizar la rectitud de juicio y la  transparencia en la delicada tarea de administrar justicia.   

4.  Al  estudiar  los  argumentos  de  la  petición,     la     Sala     advierte,   que  efectivamente como lo cita  el  peticionario,  ya  se  pronunció  sobre  un  aspecto  igual al que aquí se  ventila.   

En     efecto,     en    decisión  de 24 de octubre de 2007 en la  radicación  No.  28565,  se decidió favorablemente el cambio de radicación de  un  proceso  seguido  contra  otras  personas  diferentes  a  las  que  aquí se  procesan,  pero  por los mismos hechos y bajo las mismas circunstancias sobre la  que ahora se argumenta la petición.   

Así,   y   nuevamente  al  estudiar  los  argumentos  de  la  petición,  la Sala considera que la valoración conjunta de  las  razones aducidas por el Procurador 1° Judicial Penal II, y que se tuvieron  en  cuenta  para  tomar  la  decisión  en  cita no han cambiado, lo que permite  inferir  que  es  procedente  ordenar  el  cambio de radicación del proceso del  Distrito Judicial de Montería al de Bogotá D.C.   

Para  esa  oportunidad  la  Sala  precisó:   

“-  Constituye  hecho  notorio  la conformación en amplias regiones del país, y en especial en  el  Departamento de Córdoba, de grupos armados al margen de la ley, comúnmente  llamados  “paramilitares”,  que  ocuparon  territorios  de manera violenta y  tuvieron  gran  injerencia  sobre los diferentes procesos electorales, eligiendo  concejales,  alcaldes,  diputados  y  congresistas,  con  los  que se asociaron,  fundamentos   de   las  imputaciones  jurídicas  que  actualmente  pesan  contra los procesados ELEODORA MARÍA PINEDA ARCÍA y WILMER  JOSÉ  PÉREZ  PADILLA, quienes en el trámite de sentencia anticipada aceptaron  las  imputaciones  formuladas  por  la  Fiscalía  por  el  presunto  delito  de  concierto para delinquir agravado.   

–  La presencia y  actuar  de  esta  organización  al  margen  de  la  ley  afecta  las  reglas de  convivencia  social  y en especial a la población civil en quien ha recaído la  mayoría  de  las  acciones  de  estos  grupos,  motivadas  generalmente  por no  compartir  sus  intereses,  estrategias  y  procedimientos,  y  en  el  afán de  anteponer  sus propósitos han dejado entre sus numerosas víctimas a servidores  públicos  de  la administración de justicia, de la policía judicial, alcaldes  y   defensores   de   derechos   humanos   y   hasta   miembros   de   la  misma  autodefensa.   

–  Y, no obstante la vigencia y aplicación  de  la  Ley  975  de  2005,  el  proceso  de  desmovilización todavía está en  trámite,  de modo que la denunciada relación de los paramilitares con la clase  política  participante  de  los  acuerdos  irregulares,  podría  continuar  en  algunos  casos,  a  pesar de que dirigentes implicados se encuentren privados de  la  libertad,  máxime  que  los desmovilizados cuentan aún con el apoyo de sus  seguidores,  lo  cual  comporta  elevado  riesgo para el normal desarrollo de la  administración de justicia.   

De   allí  que  razonablemente  la  Sala  encuentre  fundado  el  temor  esbozado  por  el  Ministerio  Público  sobre la  garantía  de imparcialidad e independencia de la administración de justicia en  el  Distrito  Judicial  de  Montería para decidir este proceso, al punto que la  procesada  PINEDA  ARCÍA  en  el  acta de formulación de cargos pidió que del  asunto  conociera  un  Juez  Especializado  de  Bogotá  atendiendo, entre otras  razones,   “la   transparencia   del   proceso  mismo”,  debiendo  en  estas  condiciones  hacer  uso  del mecanismo que excepciona el factor territorial para  disponer,  en  consecuencia,  la radicación del presente asunto en los Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  de  Bogotá,  en consideración a que la  distancia  y  la  cobertura de este distrito neutralizarían aquéllas anómalas  circunstancias.”   

Esas  mismas  circunstancias  y condiciones  –se  repite-  se asocian  con  los  procesados  JAIME  AUGUSTO  GARCÍA  EXBRAYAT y SABAS ENRIQUE BALSEIRO  GUTIÉRREZ,   que  devienen  de  los  fundamentos  fácticos  que  soportan  las  imputaciones  jurídicas que se les formulan en el acta de aceptación de cargos  para  sentencia anticipada, por el delito de concierto  para  delinquir  agravado,  respecto  de  las  cuales  habrá  de  pronunciarse  el Juez Penal del Circuito Especializado de Montería,  que  es el funcionario competente para conocer del asunto, razón por la cual se  dispone  el  cambio  de  radicación  del  expediente,  a los Jueces Penales del  Circuito Especializados de la ciudad de Bogotá D.C.   

Por  lo  anteriormente  expuesto,  la Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.- Ordenar  el  cambio  de  radicación  del  proceso  seguido  contra  JAIME  AUGUSTO  GARCÍA  EXBRAYAT  y  SABAS  ENRIQUE  BALSEIRO   GUTIÉRREZ   del   Distrito  Judicial  de  Montería    al    de    Bogotá   D.C.   

2.- Asignar  el  conocimiento  del  asunto  a  los Juzgados Penales del  Circuito  Especializados  de  Bogotá D.C.,   para   lo  cual, el Juzgado Penal del  Circuito   Especializado   de   Montería   hasta   ahora  competente  remitirá  a  estos  despachos,  el  expediente       para      su      reparto.   

3.- Contra esta decisión no procede ningún recurso.   

Cópiese,  comuníquese  y  remítase  al  despacho  judicial  donde cursa el proceso respectivo.   

Cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  L.   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                          JORGE           LUIS          QUINTERO  MILANÉS               

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                          JULIO   ENRIQUE   SOCHA  SALAMANCA      

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de Casación Penal, auto  mayo 4 de 1999, rad. 15.425, entre otros.   

2 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de Casación Penal, auto  mayo 18 de 1988, rad. 2.651.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *