28795(28-05-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28795  

CORTE     SUPREMA     DE   JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.  YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta N°133  

Bogotá,  D.C.,  mayo veintiocho (28) de dos  mil ocho (2008).   

                                                                      

V I S T O S  

Emite la Corte concepto sobre la solicitud de  extradición  del   ciudadano  colombiano Johnatan Cruz Vargas, elevada por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América a través de su Embajada en  Colombia.   

A N T E C E D E N T E S  

1.  Mediante  Nota Verbal No. 2216 del 27 de  julio   de   2007,  el  Gobierno    de   los   Estados   Unidos     de     América,    por   medio    de    su   Embajada    en    esta    ciudad,   solicitó  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia  la  detención  provisional  con  fines de  extradición   de   Johnatan   Cruz   Vargas,   al   ser   requerido  para   comparecer   a   juicio   por  delitos  federales   de  narcóticos   formulados   en  la  acusación   No. S1 06 Cr.  507,     dictada  el 4 de abril de 2004 por la Corte Distrital de  los Estados Unidos para el Distrito Meridional de Nueva York.   

2. El Ministerio del Interior y de Justicia,  previo  concepto  de su homólogo de Relaciones Exteriores sobre la inexistencia  de  convenio  aplicable  al caso, mediante oficio OF107-32904-DIJ-0100 del 16 de  noviembre  de  2007,  remitió  a  la  Corte  la  documentación  enviada por la  Embajada  de  los Estados Unidos de América debidamente traducida y legalizada.   

3. Mediante auto del 22 de noviembre de 2007  se  requirió  al  solicitado  Johnatan Cruz Vargas, para que  designara un  defensor  o  en  su  defecto  la Sala procedería a nombrarle uno de oficio, sin  embargo,  el  solicitado  confirió  poder  especial a una abogada a quien se le  reconoció   personería   mediante   auto   del   10   de   diciembre  de  2004  siguiente.    

         

4. Durante el término fijado para solicitar  pruebas  la  defensora  solicitó su práctica, no obstante mediante providencia  del  20  de febrero pasado se resolvió, entre otras cosas, negar la petición y  devolver los documentos anexos a su memorial.    

5.   Contra   la   anterior  decisión  la  defensa    interpuso   el   recurso   de   reposición   que  fue  resuelto  desfavorablemente  el  2  de  abril  de  2008,  y  además,  se  ordenó  que la  actuación  permaneciera  en  la  Secretaría  por el término de cinco (5)  días  para  los  fines  previstos  en  el  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004.   

6.  La  defensa  y  la  Procuraduría   Delegada presentaron sus alegaciones de fondo.   

MATERIAL PROBATORIO RECAUDADO  

Conforme a la Nota Verbal No. 3458  del  6  de  noviembre  de  2007,  el  Gobierno  de  los Estados Unidos de América, a  través  de  su Embajada en Colombia,  solicitó  formalmente  la  extradición   de   Johnatan   Cruz   Vargas,  para   cuyo  efecto  aportó  debidamente   autenticados   y   traducidos,   entre   otros,   los   siguientes  documentos:   

1. La Nota Verbal No. 2216 del 27 de julio de  2007,  por  medio  de la cual dicha Embajada solicitó la detención provisional  con fines de extradición de Johnatan Cruz Vargas.   

2.  La  orden  de  detención  fue impartida  contra  el  acabado de nombrar por la Corte Distrital de los Estados Unidos para  el  Distrito  Meridional  de Nueva York, el 4 de abril de 2007,  por ser el  sujeto  de  la  acusación  formal  No.  S1 06 Cr. 507  dictada en la misma  fecha.   

3. La resolución proferida por la Fiscalía  General  de  la  Nación  el 4 de septiembre de 2007, que ordenó la captura con  fines  de  extradición  de Johnatan Cruz Vargas, con cédula de ciudadanía No.  86.086.849.   

4.  El  informe N° 206 DIJIN-SIU   del   11  septiembre de 2007 mediante el cual  la Policía Nacional de  Colombia,  Dirección  de  Investigación  Criminal  de  Bogotá  D.C.,  deja  a  disposición  del   Fiscal   General   de  la Nación, entre  otras    personas,    al    solicitado    Johnatan    Cruz    Vargas    identificado  con la cédula de ciudadanía   

No. 86.086.849 de Villavicencio,  con la  observación  de allegarse  las actas de los derechos del capturado y de la  notificación personal.   

5.       La    acusación  formal   No. S1 06 Cr. 507,    dictada el 4 de abril de 2004  por  la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito Meridional de  Nueva  York, en  la  cual   se  le  endilgan   al   solicitado   los   delitos  de  concierto  para distribuir y  poseer   con   la   intención   de   distribuir   una   sustancia   controlada,  específicamente,  cinco  kilogramos  o  más  de  cocaína   (cargo  uno),  concierto  para  importar  a  los  Estados  Unidos,  desde un lugar fuera de los  Estados  Unidos,  una sustancia controlada, específicamente, cinco kilogramos o  más de cocaína (cargo dos).    

6. Las declaraciones juradas  en apoyo a  la  solicitud  de  extradición  rendidas  el  15  de  octubre de 2007 por   Jeff    Van   Peenen   ,       detective    de  la  Alguacilería  del  Condado  de  Passaic, Nueva Jersey, adscrito como Agente del  Grupo  Operativo  de  la Administración Antinarcóticos (“DEA”) y  por  Sarah  Y. Lai, Fiscal Auxiliar de los Estados Unidos para el Distrito Meridional  de Nueva York.   

7.  Se recibió la fotografía del   requerido Johnatan Cruz Vargas.    

8.            Fueron  enviadas  las transcripciones de  las  normas  penales  del  Código  de  los Estados Unidos, relevantes para este  asunto.   

ALEGATOS DE LA DEFENSA  

1.  Luego de señalar las notas verbales que  dieron  origen  a  la  solicitud  de  extradición  y  de  indicar  que  ante la  inexistencia  de  tratado  aplicable  entre  Colombia  y  Estados  Unidos  deben  seguirse  los lineamientos del Código de Procedimiento Penal,  pide que se  emita  concepto  desfavorable  porque no se cumplen las exigencias del artículo  513  ibidem  en  razón  a  que no se ha indicado de manera exacta el lugar y la  fecha  en  los  cuales  fueron  ejecutados  los  hechos que motivan la petición  del  país extranjero.     

          2.   Se  remite  a  la  documentación  enviada  por  el  país  requirente  para  señalar  que el Gran Jurado formuló los cargos uno y dos sin  precisar  cuál  fue  la participación de su representado, quien no pertenece a  ninguna  organización  dedicada  al  tráfico de estupefacientes tal como se le  acusa.   

          3.  Precisa  que el legislador incluyó el citado requisito para que  el  solicitado,  desde  el  momento  en  que  su  país  de  origen  renuncia al  juzgamiento,  conozca con suma claridad la fecha en la cual se dice fue cometido  el  delito  y  pueda  ejercer  en  el  exterior  una adecuada defensa material y  técnica.       

          4.  Recuerda  que  desde  1995  hasta 1997 constitucionalmente no se  encontraba   autorizada   la   extradición   de   colombianos  por  nacimiento,  luego    si   no   se  precisa  la  fecha  exacta   de   la   ocurrencia      de      los     hechos     queda     la  incertidumbre   

sobre  ese  aspecto  y  la  posibilidad  de  autorizar la extradición.    

          5.   No  sería aceptable sostener que como el hecho único por  el  cual  se   va  a   juzgar  al  requerido  en  el exterior pudo ser  cometido  un  día  cualquiera  de  aquellos trascurridos desde 1995 a 2001, por  existir  autorización de extradición desde 1997 se aplique la norma más   desfavorable y se autorice  el pedido.   

          6.   Que  solicitó  las  pruebas  tendientes  a  demostrar  que  su  defendido  no  pertenece a ninguna organización delictiva orientada al tráfico  de  estupefacientes  relacionada  con los hechos que dieron lugar a la solicitud  de  extradición,   sin  embargo,  le  fueron  negadas  y por esa razón se  originó  una  laguna probatoria que no existe manera de eliminarla, luego   solicita   que   se  dé  aplicación  a  lo  previsto  en  los  artículos  230  Constitucional    y    513    numeral    2    del   Código   de   Procedimiento  Penal.      

7.  Fundamentada  en  lo  dispuesto  por  el  artículo  513 numeral 3 del Estatuto Procesal Penal y después de citar algunos  ejemplos    relacionados    con    el    regreso    al    país    de    algunas  personas     remitidas al exterior por haberse determinado que no  incurrieron  en  ningún  delito,  sostiene que está ausente la prueba que  conduzca  a la plena convicción jurídica de que el capturado participó en las  imputaciones efectuadas.    

8.  Por  todo  lo anterior solicita que esta  Corporación emita concepto desfavorable a la extradición.   

ALEGATOS  DEL  PROCURADOR PRIMERO    DELEGADO PARA LA CASACIÓN PENAL   

1.  Después de citar los antecedentes de la  actuación  y  de  transcribir  los  dos  cargos  contenidos  en  la  acusación  formal   No. S1 06 Cr. 507,    dictada el 4 de abril de 2004  por  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur Meridional de  Nueva  York,  precisa  que conforme al criterio expuesto por el  Ministerio  de       Relaciones       Exteriores,        ante        la   inexistencia      de    un     tratado    de   extradición   con  el  país  requirente  debe  aplicarse  nuestro  Código  de  Procedimiento Penal.   

2.   Señala   que   la  jurisprudencia  a  determinado  cómo  el trámite de extradición está limitado al estudio de los  requisitos  formales  previstos en el artículo 502 del Código de Procedimiento  Penal y por esa razón se ocupara de su estudio.   

3.  Relaciona  la  documentación  aportada  con   la  solicitud  de extradición de Johnatan Cruz Vargas y  estima  que  el  requisito de autenticidad  y aptitud sobre la  misma  se  cumple  cabalmente  de acuerdo con lo dispuesto por el artículo 259 del Código  de  Procedimiento  Civil,  modificado  por  el  1 (sic), numeral 118 del Decreto  Extraordinario  2282  relacionado  con la validez de los documentos otorgados en  el  extranjero,  aplicable  según  el principio de integración previsto en los  artículos  25  y  495  inciso último  del Código de Procedimiento Penal.   

4. Encuentra  demostrada  la   identidad  del  solicitado   porque  la persona reclamada en los documentos  allegados   para    sustentar   la  extradición    es   la   misma   que fue capturada en el aeropuerto  “Vanguardia”  de  la  ciudad  de Villavicencio el 10 de septiembre de 2007 por efectivos de la  Policía   Nacional-  DIJIN-,  y   al  momento  de  suscribir  el  acta  de  notificación  de  la  captura con fines de extradición Cruz Vargas no expresó  desacuerdo  alguno  sobre  su  identidad  y  suscribió  el  documento empleando  idéntico  número  de  cédula  al  consignado  en  las notas verbales, lo cual  satisface a cabalidad este requisito.   

5.  Con  fundamento  en  lo dispuesto por el  artículo  493,  numeral  1  de  la  Ley 906 de 2004, y luego de transcribir los  cargos   formulados   en   la   acusación   formal  No.   No.  S1  06  Cr.  507,     dictada  el 4 de abril de 2004 por la Corte Distrital de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Meridional  de Nueva York,    concluye  que  se  cumple  el  principio  de  la doble incriminación porque las  conductas  imputadas  al solicitado Johnatan Cruz Vargas  también aparecen  sancionadas  en  nuestra  legislación  bajo  las denominaciones de “concierto  para    delinquir”    y    “tráfico,    fabricación    o   porte   de  estupefacientes”  tipificadas  en  los  artículos  340,  modificado  por  los  artículos  8  de  la  Ley  733  de  2002,  14  de  la  ley 890 de 2004,  y  artículos  376  inciso  1  y  384  numeral  3,  en este último caso la pena se  aumenta    por   las   cantidades    a  que  se  refiere  el  proceso,  respectivamente,   de  la Ley 599 de 2000, para las cuales están previstas  penas  privativas  de  la  libertad  cuyo  mínimo   superan los cuatro (4)  años.   

6. Se remite al artículo 502, inciso 1 de la  Ley  906  de  2004,   para  indicar  que la acusación formal No. S1 06 Cr.  507,     dictada  el 4 de abril de 2004 por la Corte Distrital de  los   Estados  Unidos  para  el  Distrito  Meridional  de  Nueva  York   se  corresponde  con  la  resolución  acusatoria  regulada en la legislación   penal  colombiana   porque,  si bien no son idénticas, guardan similitudes  que  las  tornan  equivalentes  por  cuanto constituyen el pliego de cargos, son  presupuesto   procesal   para   la   etapa   del  juzgamiento  y  contienen  las  circunstancias  de modo, tiempo y lugar en las cuales ocurrieron los hechos , su  calificación jurídica y las normas aplicables al caso.   

7.   Con fundamento en lo dispuesto por  los  artículos  34  Constitucional  y  494 de la Ley 906 de 2004, pide que esta  Sala  exhorte al Gobierno Nacional para que, en caso de conceder la extradición  de  Johnatan  Cruz  Vargas,  condicione  tal  determinación  a  que  el  Estado  requirente  conmute  la  sanción  de  cadena perpetua porque está proscrita en  Colombia  y  que  no  se   juzgue  al  extraditado por hechos anteriores ni  distintos  a  los  que  motivan  esta  solicitud,  ni sometido a tratos crueles,  inhumanos o degradantes.   

8. De acuerdo con lo anterior, opina a favor  de  la extradición de Johnatan Cruz Vargas.   

CONCEPTO      DE     LA   CORTE   

1.       Aspectos  previos:   

Conforme al artículo 35 de la Constitución  Política,  modificado  por el Acto Legislativo 01 de 1997 y el artículo 490 de  la  Ley  906  de 2004, y en razón de haberse  cometido los delitos comunes  por  los  cuales  es  solicitado  en  extradición Johnatan Cruz Vargas desde al  menos  octubre  de 2005 o alrededor de esa época hasta al menos julio de 2006 o  alrededor  de  esa  época,  en  el Distrito Meridional de Nueva York y en otras  partes1,  la  legislación aplicable para este caso es el Estatuto Procesal  Penal de 2004.   

2.              Cuestiones    de   fondo:   

La  inexistencia  de Tratado de extradición  aplicable  en  el  ordenamiento   interno   entre  Colombia   y  los  Estados  Unidos de   

América, según información suministrada por  el  Ministerio  de  Relaciones   Exteriores   dentro de este trámite,  impone su sujeción   

a las  previsiones de la Ley 906 de 2004,  y  por  ello  corresponde     a   la  Sala,    según    lo    indicado   en  el    artículo   502  del  referido   ordenamiento,  realizar el respectivo  análisis sobre el cumplimiento de los aspectos allí determinados:   

2.1.           Validez  formal  de  la  documentación  presentada:   

No  se comparte lo dicho por la defensora al  sostener  que  no   se  ha indicado de manera exacta el lugar y la fecha en  los  cuales  fueron  ejecutados  los  hechos  que motivan la petición del   país  extranjero, porque   revisada la acusación formal  No. S1  06  Cr.  507,     dictada  el  4  de  abril  de 2004 por la Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito Meridional de Nueva York  contra  el  solicitado  Cruz Vargas sobre las fechas y el lugar de la ocurrencia  de   los  actos  que  comprenden  los  cargos  uno  y   dos,  precisa  que:   

“1.  Desde  al  menos  octubre  de  2005 o  alrededor  de  esa  época  hasta al menos julio de 2006 o alrededor de esa  época,  en  el  Distrito  Meridional  de  Nueva  York  y en otras partes, (…)  Johnatan  Cruz  Vargas, los acusados, y otras personas conocidas y desconocidas,  ilícita   e   intencionalmente   y   con   conocimiento  de  causa  combinaron,  concertaron,   confederaron   y  acordaron  entre  sí  para  violar  las  leyes  estadounidenses sobre narcóticos”.   

         

Lo  anterior se complementa con lo expresado  por  el  testigo    Jeff   Van  Peenen  ,      detective   de  la  Alguacilería  del  Condado  de  Passaic, Nueva Jersey,  adscrito  como  Agente del Grupo Operativo de la Administración Antinarcóticos  (“DEA”)  cuando  sostiene  que desde al menos alrededor de octubre de 2005 y  continuando  hasta  al  menos  julio  de 2006, la Organización importó  a  los    Estados    Unidos    desde   Colombia   alrededor  de  400   

kilogramos  de  cocaína  oculta  dentro  de  productos alimenticios perecederos.   

Lo  dicho sirve también para indicarle a la  defensa  que como los hechos que motivan la extradición tuvieron ocurrencia con  posterioridad  al  año  1997  con  fundamento  en  lo  dispuesto  por   el  artículo  35  Constitucional  modificado  por  el acto legislativo numero 1 del  citado  año,   es  viable  la  extradición del requerido Cruz Vargas, por  tanto,   se  considera  satisfecha  la  exigencia  del artículo  495,  numeral  2 de la Ley 906 del 2004.     

Pero  además   sobre  este  aspecto se  tiene dicho que:   

  “…La Corte no actúa como juez, no  realiza   un   acto   jurisdiccional   y   no   le   corresponde  establecer  la  cuestión         fáctica        sobre        la   ocurrencia    o   no   de  los  hechos  que se le imputan al  reclamado,  ni  sus  circunstancias,  ni si posee o no asuntos pendientes con la  justicia   colombiana,  ni  si  los  hechos  tuvieron  lugar   dentro   de   la  jurisdicción  del país que hace la solicitud, ni si el  requerido  ha  estado  o  no  allí, ni si es responsable o no…”2   

.  

Precisado  lo anterior se encuentra que  el   Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  elevó  la  solicitud  de  extradición  No.     3458  del  6  de noviembre de 2007 por vía  diplomática  con  los  documentos  traducidos al castellano y cuya autenticidad  fue   certificada    por   la   autoridad   reclamante   en  los  términos  fijados   

por los  artículos 495 de la Ley 906 de  2004  y  259  del Código de Procedimiento Civil, modificado por el artículo 1,  numeral 118 del Decreto Extraordinario 2282 de 1989.   

En efecto, la mencionada petición  fue  acompañada  de  copia auténtica de la acusación  formal   No.-  S1  06  Cr.  507,     dictada  el 4 de abril de 2004 por la Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Meridional de Nueva York,  donde  se incluyen   los cargos uno (1) y dos (2) contra el requerido,  el  lugar y las fechas de su ejecución, así como las normas que los consagran.   

Entre  la  documentación  enviada obran las  declaraciones    juradas     en    apoyo    de    la   solicitud   de   extradición   rendidas  el  15 de octubre de 2007 por  Jeff  Van  Peenen,  detective   de  la  Alguacilería  del  Condado  de Passaic, Nueva  Jersey,   adscrito  como  Agente  del  Grupo  Operativo  de  la  Administración  Antinarcóticos  (“DEA”),  y   por Sarah Y. Lai, Fiscal Auxiliar de los  Estados  Unidos  para  el Distrito Meridional de Nueva York, quienes conocen los  actos  y  la  investigación   que  sustentan la petición de extradición.   

Fueron  enviadas  las transcripciones de las  normas  penales  del  Código  de  los  Estados  Unidos,  aplicables  para  este  asunto.   

Los   anteriores  documentos  cumplen  las  condiciones  de  validez  que  demanda  la ley procesal colombiana que establece  los    procedimientos   para   la  legalización  de  documentos  otorgados   

en el exterior que vayan a producir efectos en  Colombia,   como   quiera   que   el   material   fue  remitido  por  el  Estado  requirente,   Estados  Unidos  de  América,  a  través  de  su  Embajada,  debidamente                autenticado              e    idóneamente   traducidos  por  sus   

autoridades,  al Ministerio de Relaciones  Exteriores  de  este  país,     por  tanto,  este  requisito  se  satisface.   

2.2.            Identificación    plena   del   solicitado:   

Dicha exigencia hace relación a la identidad  que  debe  existir  entre  la  persona  solicitada por el Estado requirente y la  aprehendida   con   fines  de  extradición.  Bajo  este  contexto,  esa  es  la  identificación sobre la cual se pronunciará la Sala.   

En la Nota Diplomática N° 2216  del 27  de  julio  de  2007  el  Estado requirente solicitó con fines de extradición a  Johnatan  Cruz  Vargas,  ciudadano  colombiano, nacido el 27 de mayo de 1985, en  Puerto  López,  Meta,  Colombia,     portador  de  la cédula de  ciudadanía No. 86.086.849.   

Para  dar  curso  a  la  señalada  medida  precautelar,  la  Fiscalía  General de la Nación mediante resolución del 4 de  septiembre  de  2007  ordenó  la  captura  del   solicitado y según   el    informe   N°   206   DIJIN-SIU    del   11  septiembre  de  2007    la Policía Nacional de Colombia, Dirección de Investigación  Criminal  de  Bogotá  D.C.,  deja  a  disposición  del  Fiscal   General   de  la  Nación   a   Johnatan  Cruz Vargas    identificado  con  la   cédula  de   ciudadanía  No.  86.086.849  de  Villavicencio,   con  la  observación  de allegarse  las actas de los  derechos del capturado y de la notificación personal.   

Concordante con lo dicho en  el acta de  notificación  de  la  resolución   del   4   de  septiembre  de  2007,    expedida    por la Fiscalía General de la Nación,  así  como  en la de los derechos del capturado, ambas de fecha 10 de septiembre  de  2007,  realizadas  por   funcionarios  de  la  Policía Judicial,   elaboradas  con  ocasión  de  la  aprehensión  del requerido, se desprende que  corresponde  a  Johnatan  Cruz Vargas,  quien se identificó con la cédula  de  ciudadanía  No.  86.086.849  de  Villavicencio,  la  misma  incluida en los  documentos de extradición.   

De  otro lado, en la carpeta de extradición  reposa  la  fotografía  del   requerido, a la cual se refiere dentro de su  declaración  Jeff  Van Peenen ,     Detective  de  la  Alguacilería del Condado de Passaic, Nueva Jersey, adscrito como Agente del  Grupo  Operativo  de  la Administración Antinarcóticos (“DEA”), informando  que  ha  sido  reconocida  por  un  testigo  cooperador   y    el  individuo que aparece allí es el solicitado Johnatan Cruz Vargas.   

   Además,  dentro  de  la  actuación  nombró   defensor  especial  y  al suscribir el respectivo poder  se   identificó   con   el   señalado     documento,   por   lo  anterior,  se encuentra satisfecho este requisito.   

2.3.              Principio     de     la     doble  incriminación:   

De  acuerdo  con lo previsto en el artículo  493,  numeral  1  de  la  Ley 906 de 2004, para conceder la extradición es  requisito  indispensable que el hecho que la motiva también esté previsto como  delito  en  Colombia  y reprimido con una sanción privativa de la libertad cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

El ciudadano colombiano Johnatan Cruz Vargas  es  requerido  para que comparezca al juicio adelantado por la acusación formal  No.   S1 06 Cr. 507,    dictada el 4 de abril de 2004 por la  Corte  Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Meridional de Nueva York  dentro de la cual se incluyen los siguientes cargos:   

CARGO    UNO   

(concierto      para      distribuir  cocaína)   

“1.  Desde  al  menos  octubre  de  2005 o  alrededor  de  esa  época  hasta al menos julio de 2006 o alrededor de esa  época,  en  el  Distrito  Meridional  de  Nueva  York  y en otras partes, (…)  Johnatan  Cruz Vargas , los acusados, y otras personas conocidas y desconocidas,  ilícita   e   intencionalmente   y   con   conocimiento  de  causa  combinaron,  concertaron,   confederaron   y  acordaron  entre  sí  para  violar  las  leyes  estadounidenses sobre narcóticos.   

2.  Fue  una  parte  y  un  objeto  de dicho  concierto   que    (…)    Johnatan    Cruz   Vargas,   los  acusados,  y   

otras   personas   tanto   conocidas  como  desconocidas,  distribuían y distribuyeron y poseían y poseyeron una sustancia  controlada,  a  saber,  cinco  kilogramos  o  más  de  mezclas y sustancias que  contenían   una   cantidad  perceptible  de  cocaína,  con  la  intención  de  distribuir  dicha  sustancia, en violación a las Secciones 812, 841(a)(1) y 841  (b)(1)(A) del Título 21 del Código de los Estados Unidos.   

MEDIOS Y METODOS DEL CONCIERTO  

Entre  los  medios y métodos utilizados por  (…)  Johnatan  Cruz  Vargas,  los  acusados,  y  por los otros integrantes del  concierto para llevar a cabo el concierto eran los siguientes:   

a)  En  todo momento relevante a la presente  acusación  formal, Conde Falon era líder de una organización de narcotráfico  con   base   en  Bogotá,  Colombia  (“La  organización  Conde”),  la  cual  contrabandeaba  cocaína en cantidades de múltiples kilogramos desde Colombia a  los  Estados  Unidos. La Organización Conde tenía muchos empleados y socios en  Colombia, entre ellos (…) y Cruz Vargas.   

b)  En  todo   momento  relevante  a la  presente  acusación  formal,  la organización Conde contrabandeaba la cocaína  al  ocultarla  dentro de comestibles perecederos, entre ellos sacos de harina de  maíz,  cajas  de  bebidas  de  frutas y cajas de mezcla para panqueques. Dichos  comestibles  fueron  exportados  por empresas colombianas, tales como Exsoandina  Ltda., a empresas estadounidenses, tales como Gomeza LLC.   

                   (…)   

Actos Manifiestos  

4.  Para  lograr  el concierto y realizar el  objeto  ilícito  del  mismo,  los siguientes actos manifiestos, entre otros, se  cometieron   en   el   Distrito   Meridional   de   Nueva   York   y   en  otros  lugares:           

           (…)   

d. El 16 de julio de 2006 o alrededor de esa  fecha,               Johnatan  Cruz  Vargas,   el  acusado, habló por teléfono con  otro  integrante  del concierto a quien no se le acusa en la presente acusación  formal   (“CC-1”).(  La  Sección  846 del Titulo 21 del Código de los  Estados Unidos.)   

CARGO   DOS:   

(concierto para importar cocaína)  

El gran jurado también acusa que:  

5.  Desde  al  menos  octubre  de  2005  o  alrededor  de  esa  época  hasta al menos julio de 2006 o alrededor de esa  época,  en  el  Distrito  Meridional  de  Nueva  York  y en otras partes, (…)  Johnatan  Cruz  Vargas, los acusados, y otras personas conocidas y desconocidas,  ilícita   e   intencionalmente   y   con   conocimiento  de  causa  combinaron,  concertaron,   confederaron   y  acordaron  entre  sí  para  violar  las  leyes  estadounidenses sobre narcóticos.   

6.  Fue  una  parte  y un objetivo de dicho  concierto  que  (…)   Johnatan  Cruz  Vargas, los acusados, y otras   personas  tanto  conocidas  como desconocidas,   

importaban y importaron (sic) a los Estados  Unidos  desde  un lugar fuera del mismo una sustancia controlada, a saber, cinco  kilogramos   o  más  de  mezclas  y  sustancias  que  contenían  una  cantidad  perceptible  de  cocaína,  en  violación  a las  Secciones 812,  952  (a),  960  (a) (1)  y 960 (b)(1)(B)(ii)  del Título 21 del Código de  los Estados Unidos.   

    7. También fue una parte  y  un  objetivo de dicho concierto que (…) Johnatan Cruz Vargas, los acusados,  y   otras   personas   conocidas  y  desconocidas,  fabricaron  y  fabricaban  y  distribuyeron   y   distribuían   una  sustancia  controlada,  a  saber,  cinco  kilogramos   o  más  de  mezclas  y  sustancias  que  contenían  una  cantidad  perceptible  de  cocaína,  con  la  intención  y con conocimiento de que dicha  sustancia  controlada  sería  importada  ilícitamente a los Estados Unidos y a  aguas  dentro  de  una  distancia  de  12 milas (sic) de la costa de los Estados  Unidos,  en  violación  a las Secciones 812,  959 , 960 (a)(3)  y 960  (b)(1)(B)(ii)     del    Título    21   del   Código   de   los   Estados  Unidos.   

Actos Manifiestos  

8.  Para  lograr dicho concierto y realizar  los  objetos ilícitos del mismo, los siguientes actos manifiestos, entre otros,  se   cometieron   en   el   Distrito   Meridional  de  Nueva  York  y  en  otros  lugares:           

(…)  

d. El 16 de julio de 2006 o alrededor de esa  fecha,  Johnatan  Cruz  Vargas,   el acusado, habló por teléfono con otro  integrante  del  concierto  a  quien  no  se  le acusa en la presente acusación  formal  (“CC-1”).   

(La  Sección 963 del Titulo 21 del Código  de los Estados Unidos).   

Dichas   modalidades   delictivas  guardan  concordancia  con  la  conducta que penalmente se ha reprimido en Colombia en el  artículo  340  del  Código  Penal, modificado por los artículos 8° de la Ley  733  de  2002  y  19  de  la  Ley  1121  de  2006,  denominado “concierto para  delinquir”,  que  incrementa  la pena de prisión de 8 a 18 años cuando tiene  relación   con  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas:   

“Concierto  para delinquir: Cuando varias  personas   se   concierten   con  el fin de cometer delitos,  cada  una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de tres (3)  a seis (6) años.   

         

            Cuando   el  concierto   sea   para   cometer   delitos   de  genocidio,  desaparición   forzada   de   persona,    tortura,  desplazamiento forzado,  homicidio,   terrorismo,   tráfico   de   drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias       sicotrópicas,       secuestro,       secuestro      extorsivo,  extorsión,   enriquecimiento     ilícito,           lavado         de     activos         o      testaferrato       y               conexos,             o    financiamiento            de      terrorismo     y  administración  de  recursos  relacionados con actividades terroristas, la pena  será  de  prisión  de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18)  años y multa de dos mil  setecientos  (2.700)  hasta  treinta  mil  (30.000)  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir.”   

Las  conductas   de  “fabricar”,  “poseer”,   “distribuir”  e  “importar”  sustancias  prohibidas  que  encuentran  sancionadas  en nuestro ordenamiento en el artículo 376 del Código  Penal como “tráfico, fabricación o porte de estupefacientes”:   

“ARTÍCULO 376.-Tráfico, fabricación o  porte  de  estupefacientes. El que sin permiso de autoridad competente, salvo lo  dispuesto  sobre  dosis  para  uso  personal,  introduzca  al país, así sea en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte,  lleve  consigo,  almacene, conserve,  elabore,   venda,   ofrezca,   adquiera,   financie   o  suministre  a  cualquier   título   droga  que  produzca  dependencia,  incurrirá    en   prisión  de  ocho  (8)  a  veinte  (20)  años  y multa de mil (1.000) a cincuenta mil (50.000) salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

Si  la  cantidad de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente  a  base  de  cocaína  o  veinte (20) gramos derivados de la amapola, doscientos (200) gramos  de  metacualona o droga sintética, la pena será de cuatro (4) a seis (6) años  de  prisión   y  multa  de  dos (2) a cien (100) salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

Si la cantidad de droga excede los límites  máximos  previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10.000) gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3.000)  gramos de hachís, dos mil (2.000) gramos de  cocaína  o  de  sustancia  estupefaciente  a base  de  cocaína   o   sesenta   (60)   gramos   de  derivados  de la  amapola,  cuatro  mil  (4.000) gramos de metacualona o droga sintética, la pena  será  de  seis  (6)  a  ocho  (8) años de prisión y multa de cien (100) a mil  (1.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes”.   

Se  destaca que la Ley 890 de 2004 aumentó  el mínimo y máximo de la pena indicada.   

         

De  lo  expuesto se tiene por satisfecho el  requisito  de  la  doble  incriminación porque los comportamientos imputados al  requerido   también   son   considerados   como   delitos  en  la  legislación   

colombiana  y  están  reprimidos  con  penas  privativas  de  la  libertad  no  inferiores  a  cuatro  (4)  años de prisión.   

         2.4.   Equivalencia de la providencia  proferida    en   el            extranjero con la acusación del sistema procesal colombiano:   

La  Corte  Distrital  de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Meridional  de  Nueva  York, el 4 de abril de 2004 dictó la  acusación  formal   No.  S1  06  Cr. 507 contra Johnatan Cruz Vargas, acto  procesal  que  guarda  equivalencia  con  el  contenido  de  la  resolución  de  acusación   prevista   en   el   artículo   337   de   la    Ley  906  de  2004.   

Dichos  documentos  contienen  la   relación  clara  y  sucinta  de  los  hechos  jurídicamente  relevantes, en un  lenguaje  comprensible, y las normas extranjeras aplicables para este caso, base  suficiente  para  que  la  Sala encuentre satisfecho este requisito.     

2.5.  Ahora,  como  el Procurador  Primero  Delegado para la Casación Penal también verificó los requisitos para  opinar  favorablemente,   y  al observarse que no se procede por delitos de   

carácter  político,  la Sala conceptuará a  favor de la extradición solicitada.   

La  Sala ha venido sosteniendo a través de  su  jurisprudencia  que  le   corresponde   al   Presidente de la  República,  como Supremo Director de las relaciones internacionales, decidir en  definitiva   si   concede  o  niega  la  extradición,  o  si  eventualmente  la  otorga   difiriendo  la  entrega  del solicitado (artículo 512  de la  Ley  906  de  2004),  como  quiera  que  está  facultado  para obrar según las  conveniencias  nacionales,  y,  por  tanto, de acuerdo con su competencia, es el  llamado  a  establecer  si  en  Colombia  se adelanta proceso  contra   la   persona   requerida,   si  se  trata  o   no  de los mismos hechos por los cuales se solicita la extradición y si ello es  así,   debe   proceder   de  acuerdo  con  sus  facultades  constitucionales  o  legales3.   

3.          Puntos adicionales:   

Como   quiera   que   según    las  transcripciones  de  las  normas  penales  del  Código  de  los Estados Unidos,  relevantes  para  este asunto,     la  pena    máxima    para   las   conductas   por  las  cuales se  acusa  a Johnatan Cruz Vargas, es la “cadena perpetua” y ella  en   Colombia     está     prohibida      (artículo     34  Constitucional),   el   Gobierno  Nacional  está en la obligación de  condicionar  la  entrega  de la persona solicitada, en el evento de que acceda a  la  extradición,  a  que  dicha  pena  no  sea impuesta. Y también  a que  el   requerido  no  puede ser en ningún caso  juzgado  por   un        hecho         anterior         ni    distinto     a    los    que  motivan  la  extradición,  ni   

sometido,  en  caso  de  condena,  a  penas  crueles, inhumanas, degradantes o la pena de muerte.   

La  Corte  considera pertinente precisar en  orden  a  garantizar  los  derechos fundamentales del requerido, que el Gobierno  Nacional  le  pida al Estado requirente garantizar en caso dado el retorno al de  origen,  en  condiciones  de dignidad y respeto por la persona humana, cuando el  extraditado  llegare  a  ser  sobreseído,  absuelto,  declarado  no  culpable o  eventos  similares,  incluso  después  de  su liberación por haber cumplido la  pena  que  le  fuere impuesta en la sentencia de condena en razón de los cargos  que  motivaron la solicitud de extradición y por los cuales  ésta hubiere  sido concedida.   

Adicionalmente,  el  Gobierno Nacional debe  advertir  al  Estado  requirente,  que  la persona solicitada en extradición ha  permanecido  privada  de la libertad en detención preventiva por razón de este  trámite.   

La Sala considera oportuno destacar que en  virtud  de  lo dispuesto en el numeral 2º del artículo 189 de la Constitución  Política,  le corresponde al Presidente de la República en su condición   de   Jefe   de  Estado  y  Supremo  Director de la  política  exterior  y de las relaciones internacionales, realizar el respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición  y  la  determinación  de  las  consecuencias que se deriven de su  eventual incumplimiento.   

4.  Conclusión final:  

A  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,  EMITE   CONCEPTO   

FAVORABLE  a la solicitud de extradición del  ciudadano  Colombiano  Johnatan  Cruz  Vargas,  identificado  con  la cédula de  ciudadanía  No.  86.086.849  de  Villavicencio -Meta – formulada vía   

diplomática  por  el Gobierno de los Estados  Unidos  de América, en relación con los dos cargos penales a que se contrae la  solicitud,  contenidos  en  la  resolución  de acusación formal No. S1 06  Cr.  507,    dictada el 4 de abril de 2004 por la Corte Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito Meridional de Nueva York contra Johnatan  Cruz Vargas.   

Por  la  Secretaría,  se  comunicará esta  determinación  al  requerido  Johnatan  Cruz  Vargas,  a  su defensor y al  representante  del  Ministerio  Público,  al  igual que al Fiscal General de la  Nación,  para lo de sus cargos.   

Igualmente,  se devolverá la actuación al  Ministerio   de   Justicia   y   del   Derecho,   para   los  trámites  legales  subsiguientes.   

Cúmplase.  

SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ  

Aclaración de voto  

JOSÉ       LEONIDAS       BUSTOS  MARTÍNEZ                   ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS      AUGUSTO IBÁÑEZ GUZMÁN   

Permiso  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                                     YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                     JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

  TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria.  

ACLARACIÓN  DE  VOTO  

Con el respeto que siempre profeso por las  decisiones  de  la Sala, expongo a continuación los aspectos que, en mi sentir,  deben  incluirse  en  los  conceptos de extradición que emite la Corte frente a  trámites  que involucran ciudadanos colombianos por nacimiento, particularmente  cuando  se  desarrollan  en  ausencia  de  cláusulas  pactadas  en instrumentos  internacionales   de   carácter  bilateral  o  multilateral,  en  la  forma  de  condicionamientos  que  el  Gobierno  Nacional  debería  exigir  al  momento de  acceder  a  la  entrega  de  un  connacional,  además  de  los que se le vienen  sugiriendo de manera común.   

La  posición que he venido sustentando en  Sala  y que no ha tenido acogida, descansa en que la Corte al asumir la función  de  conceptuar,  no  sólo  ha  de tener como guía los parámetros que sobre la  materia  están  fijados  en  el  ordenamiento  procesal penal patrio, sino que,  además,  su misión también debe estar influida por la regla del artículo 2º  de  la  Constitución,  pues  en  cuanto  órgano  máximo  de  la jurisdicción  ordinaria  y,  por tanto, componente esencial en la estructura del Estado Social  de  Derecho,  también  debe  velar  por  la efectividad de los principios   –entre ellos el fundante  de  la  dignidad  humana-,   derechos  y  deberes  consagrados en la Carta;  defender  la  independencia  nacional y proteger a todas las personas residentes  en    Colombia    en   su   vida,   honra,   bienes,   creencias,   derechos   y  libertades.   

En  ese  orden  de  cosas,  estimo  que es  preciso   advertir   en  el  concepto  sobre  la  necesidad  de  plantear  otras  condiciones  a  la  entrega del reclamado, derivadas del hecho de que el acto de  extradición  no  implica  que el extraditado pierda la nacionalidad colombiana,  lo  cual sólo ocurre frente a los presupuestos señalados en el artículo 98 de  la Constitución.   

En tales condiciones, cuando la entrega en  extradición  de  un  nacional  colombiano se tramita y agota, en ausencia de un  convenio   multilateral   o  bilateral  sobre  la  materia,  con  arreglo  a  la  Constitución  y  a  la  ley,  debe tenerse en cuenta que a diferencia de lo que  ocurre  si  se  hubiera adelantado conforme a un instrumento internacional en el  cual  las  partes  acuerdan condiciones que pueden significar la restricción de  ciertos  derechos,  en  virtud  a  la  configuración del Estado colombiano como  social  y  democrático  de derecho, en el cual es base fundamental el respeto a  la  dignidad  humana  (artículo  1º de la Carta), las condiciones que se deben  exigir  al país reclamante tienen que estar ligadas con la observancia allí de  los  derechos  y  garantías  que  cobijarían  al  solicitado de ser juzgado en  Colombia.   

Eso  es  así,  porque  al  acceder  a  la  extradición  de  un colombiano por nacimiento el Estado, a través del Gobierno  Nacional,  renuncia  a la potestad de ejercer su propia jurisdicción, pero no a  la  obligación  de  proteger al extraditado, pues en tanto siga siendo súbdito  de  Colombia, tiene derecho a todas las prerrogativas, garantías y derechos que  emanan  de  la Constitución y la ley, en particular, aquellos que se relacionan  con   su   calidad   de   procesado  y  que  tienen  que  ver  con  la  dignidad  humana.   

Así las cosas, siendo el marco esencial de  la   figura   de  la  extradición  lo  señalado  en  el  artículo  35  de  la  Constitución,  que  fija  un  sistema  de  fuentes4 para que se solicite, conceda  u  ofrezca,  que son los tratados públicos y, en su defecto, la ley, es preciso  comentar  que  como  no hay un instrumento vigente de esa naturaleza que ligue a  Colombia  con Estados Unidos en el tema de extradición, el ámbito para evaluar  la  procedencia  de  una  solicitud,  concesión  u ofrecimiento de extradición  entre los dos países es el Código de Procedimiento Penal.   

Obsérvese   que   los   preceptos   que  desarrollan  la  extradición  tanto en la Ley 600 de 2000 como en la ley 906 de  2004,  además  de  reiterar  las  reglas  constitucionales  (improcedencia  por  delitos  políticos, o la de colombianos por nacimiento por hechos cometidos con  anterioridad     al     17     de     diciembre     de     1997     –artículo   508   y  artículo  490,  respectivamente-);  fijan  el organismo al que le corresponde ofrecer o conceder  la  extradición  de  una persona y las facultades sobre la materia –el   gobierno-,   el   ámbito   de  competencia  de  cada ente gubernamental, y el que le corresponde en el trámite  a   la  Corte;  señalan  requisitos  adicionales  (doble  incriminación,  acto  procesal   mínimo  en  el  exterior  –artículo  510  y artículo 492 ib.-); estructuran la forma como se  desarrolla  el trámite mixto, así como los fundamentos del concepto (artículo  520  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de 2000 y artículo 502 del Código  Procesal  Penal  de  2004);  determinan cuándo se decide sobre la solicitud, en  qué  momento  se  hace  la  entrega  y regula la orden de prelación en caso de  varias  solicitudes  (artículos  522,  523  y  524, y artículos 504, 505 y 506  ibídem);  consagran el derecho a la defensa y los eventos en que hay lugar a la  libertad  (artículos  529 y 530 de la Ley 600 de 2000 y artículos 510 y 511 de  la Ley 906 de 2004).   

Además, el artículo 512 de la primera de  las  leyes  en  cita  le impone de modo imperativo al gobierno la obligación de  exigir  que  el  solicitado  no vaya a ser juzgado por un hecho anterior diverso  del  que motiva la extradición, ni sometido a sanciones distintas de las que se  le  hubieran  impuesto en la condena, y a que se le conmute la pena de muerte en  caso  de  que  la  legislación del país reclamante la prevea como sanción del  delito  que  motiva  la  solicitud  de  extradición,  circunstancias éstas que  igualmente  se  encuentra  previstas  en  el  artículo 494 del Código Adjetivo  Penal  de  2004, con la inclusión en este último de que tampoco al extraditado  se  le  someta  a  desaparición forzada, torturas ni a tratos ni penas crueles,  inhumanas  o  degradantes,  como  tampoco  a  las  penas  de destierro, prisión  perpetua o confiscación.   

Recuérdese  que  las  condiciones  arriba  señaladas  fueron  extendidas,  con el mismo carácter imperativo, por la Corte  Constitucional a otras situaciones, al señalar que:   

“…no  sólo  habrá  de  entenderse que en caso de que exista en el Estado requirente la pena  de  muerte,  la entrega se hará bajo la condición de la conmutación de ésta,  sino,  también  bajo el entendido de que al extraditado no se le podrá someter  ni  a  torturas,  ni  a tratos o penas crueles, ni a desaparición forzada, ni a  tratamiento   degradante   e  inhumano,  razón  por  la  cual  así  habrá  de  condicionarse  la  constitucionalidad  que  se  declara  del  artículo  550 del  Código de Procedimiento Penal.   

Por  otra  parte, se observa por la Corte,  que  la  Constitución  colombiana,  prohíbe  en  su  artículo 34 ‘las  penas  de  destierro,  prisión  perpetua      y      confiscación’,  a las cuales, por las mismas razones anteriormente expuestas, no  podrá  someterse  al extraditado por el país que lo juzgue, lo que implica que  igualmente   en  ese  sentido  habrá  de  condicionarse  la  exequibilidad  del  artículo     550    del    Código    de    Procedimiento    Penal.”5   

Sin  embargo,  esas  no  son  las  únicas  condiciones  susceptibles  de formularse, pues al fin y al cabo el primer inciso  del  artículo  512  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2000, así como el  primer  inciso  del  artículo  494  de  la  Ley  906  de  2004,  preceptúa que  “El gobierno podrá subordinar el ofrecimiento o la  concesión    de    la    extradición   a   las   condiciones   que   considere  oportunas.”   

Esa  facultad,  debe  señalarse,  no  es  discrecional,  pues  al  momento  de  decidir  sobre  la  entrega de un nacional  colombiano  el  gobierno  está  en  el  deber  de  armonizar  los  criterios de  conveniencia  nacional o de cooperación internacional, con la premisa según la  cual  al  concederse la extradición no se renuncia a la soberanía, sino que se  ejerce6,  y  con  los  derechos  y garantías que están consagrados en la  Constitución  y  en  los instrumentos internacionales sobre derechos humanos en  pro   de   un   justiciable,   así   como   en   protección   de  su  dignidad  humana.   

Así,  con  arreglo  al artículo 29 de la  Carta;  a  los  artículos  9  y  10  de  la  Declaración Universal de Derechos  Humanos,  5-3.6, 7-2.5, 8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe  condicionar  la  entrega de un compatriota, si concede la extradición, a que se  le    respeten    al   extraditado   –como  a  cualquier  otro  nacional en las mismas condiciones- todas  las  garantías  debidas  a  su  condición de justiciable, en particular, a que  tenga  acceso  a  un  proceso  público  sin dilaciones injustificadas, a que se  presuma  su  inocencia, a que cuente con un intérprete, a que tenga un defensor  designado  por  él  o por el Estado, a que se le conceda el tiempo y los medios  adecuados  para  que  prepare la defensa, a presentar pruebas y controvertir las  que  se  aduzcan  en contra, a que su situación de privación de la libertad se  desarrolle  en  condiciones  dignas, a que la eventual pena que se le imponga no  trascienda  de  su persona, a que la sanción pueda ser apelada ante un tribunal  superior,  a que la pena privativa de la libertad tenga la finalidad esencial de  reforma y readaptación social.   

Igualmente, el gobierno debe condicionar la  entrega  a  que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e  intimidad,  lo  cual se refuerza con la protección adicional que a  ese   núcleo  le  otorgan  la  Convención  Americana  sobre  Derechos  Humanos  (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos  (artículo 23).   

En cumplimiento de su deber de protección  a  las  garantías y derechos del nacional colombiano entregado en extradición,  es  misión  del  Estado,  por medio del ámbito de competencias de los órganos  respectivos,  vigilar  que  en  el  país reclamante se respeten las mencionadas  condiciones  (artículo  9  y 226 de la Carta). Así, en primer orden, a través  del  cuerpo  diplomático,  en concreto, por las diferentes oficinas consulares,  con  apoyo  de  la  Procuraduría  General  de  la  Nación (artículo 277 de la  Constitución)  y  de  la  Defensoría del Pueblo (artículo 282 ibídem), de lo  cual,  además,  habrá  de darse informes periódicos a la Corte, en virtud del  principio  de  colaboración  armónica  entre  los diferentes Poderes Públicos  (artículo  113  de  la  Carta),  con  el  fin  de  que todos los estamentos con  injerencia  en  el  tema  tengan elementos de juicio que les permitan sopesar la  conveniencia    de    privilegiar   jurisdicciones   foráneas   frente   a   la  interna.   

De   esa   manera,   dejo   sentado   mi  criterio.   

Señores Magistrados,  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Magistrado  

Fecha   ut  supra.   

    

1   fls. 49  Ss. cuaderno de extradición.     

2  CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación  Penal,  auto  del  26  de  Septiembre de 2001, expediente 17.882.   

        3    CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Conceptos  del 28 de julio  de  2004, rad. No. 21.990; del 8 de noviembre de 2005, rad. N° 23.760; y del 24  de enero de 2006, rad. N° 24.072, entre otros.   

4 Corte  Constitucional, sentencia C-740/00.   

5  Sentencia C-1106/00.   

6 Cfr.  Corte Constitucional, Sentencia C-621/01.     

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