28645(10-06-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 28645  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 152  

Bogotá, D. C., diez (10) de junio de dos mil  ocho (2008).   

V I S T O S  

La Corte decide sobre la admisibilidad formal  de  la  demanda  de  revisión  presentada  por  el  apoderado  de  FRANCO  ELÍ  MAYA MORA contra la sentencia  proferida,  el  9 de agosto de 2004, por el Tribunal Superior de Pasto, mediante  la  cual  confirmó  el  fallo  dictado  por  el  Juzgado  Penal del Circuito de  Túquerres  (Nariño),  fechada  el  31   de  mayo  del  mismo año, que lo  condenó  a  la   pena  principal  de 156 meses de prisión y a la sanción  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo lapso de la privativa de la libertad, como autor de la  conducta punible de  homicidio.   

H E C H O S  

Fueron  sintetizados  por  el  Tribunal de la  siguiente manera:   

“A la medianoche del 24 de febrero del año  2001,  cuando culminó la celebración de un festival en la escuela de la vereda  Rancho  Grande,  jurisdicción  de  Túquerres y los concurrente se alejaban del  lugar  con  destino  a  sus  viviendas,  fue  herido  Luis  Noriel  Obando quien  falleció  inmediatamente  como consecuencia de choque hipovolémico derivado de  la     sección    del    hilio    pulmonar    derecho    causada    por    arma  cortopunzante”.   

L  A     D  E  M  A  N  D  A   

Luego  de  hacer  una extensa relación de la  actuación   procesal,   de   identificar  los  despachos  que  profirieron  las  decisiones  de primera y segunda instancia y de precisar la conducta punible por  la  que  fue  condenado  Franco  Elí  Maya  Mora,  el accionante manifiesta que  pretende  la  revisión,  según  lo previsto por la causal 3ª consagrada en el  artículo 220 de la Ley 600 de 2000.   

Señala  que  en este proceso surge la prueba  necesaria  para  establecer  la  inocencia  de  su  defendido, dado que el hecho  delictivo lo hizo en legítima defensa.   

Acota   que   en   este   diligenciamiento  “la  Fiscalía instructora y el Juez de conocimiento  no     hicieron     la     valoración     probatoria     adecuada     de    los  testimonios”,  toda  vez  que sólo se basaron en la  ocurrencia objetiva de la muerte de la víctima.   

Reitera  que  la  prueba  nueva  “es  la  existencia  de  los testimonios que no fueron valorados y  toda  la clase de presiones y amenazas que sufrieron los testigos…”.  Así  mismo, acota que no se investigó el contenido del   testimonio  de  un  menor  que  “manifestó  que fue  amenazado o presionado para inculpar a mi representado”.   

Recuerda que su defendido actuó en legítima  defensa  por “error de apreciación en la oscuridad y  por  los antecedentes violentos del occiso”. También  dice  que  el  fallador de instancia desconoció  el debido proceso y   la   presunción  de  inocencia.  Añade que la intención de Maya Mora era  desarmar a Obando y no causarle la muerte.   

Después de referirse al dolo, acota que   “…MAYA  MORA,  en  su  mundo subjetivo, se sintió  atacado  por  el  occiso OBANDO, reaccionó con error vencible y le ocasionó la  muerte;  pero  la  intención  era  la de lesionar para desarmar, con lo cual mi  representado   estaría  incurso  en  un  HOMICIDIO  PRETERINTENCIONAL”.    

Concluye  que  el  proceso  está  viciado de  nulidad  por  la  valoración probatoria, y que funda la acción en lo señalado  en  el  “inciso  6°  del  artículo  32 del Código  Penal”, es decir, que actuó en legítima defensa de  su vida.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

1. Como lo ha reiterado la Sala en múltiples  ocasiones,  al  ser  probable que la sentencia condenatoria o absolutoria, o las  providencias  de  preclusión  o  cesación  de  procedimiento que se encuentran  ejecutoriadas   no  contengan  la  verdad  histórica,  originándose  así  una  injusticia,  el  legislador  penal  instituyó  la  acción  de  revisión  como  mecanismo  idóneo  para  remover  la cosa juzgada y declarar sin valor el fallo  objeto  de  la  acción,  dictando  la providencia que corresponda o disponiendo  tramitar  nuevamente  el  proceso  desde el momento en que se indique, según la  causal invocada y que la Corte encuentre fundada.   

Así,  la remoción de la cosa juzgada sólo  es  posible  cuando  frente  a  la  demostración  de  alguna  de  las  causales  taxativamente   señaladas   en  la  ley,  se  evidencia  que  se  cometió  una  injusticia.   

Recuérdese  que ésta clase de acción debe  ser  incoada  con  sujeción a los parámetros legales y con respeto a la causal  en  que  se  apoya,  pues, no es dable que la demanda se confeccione, como en el  caso  objeto de estudio, con el propósito de que se reexaminen los elementos de  convicción  que  sirvieron de fundamento a una decisión que ha hecho tránsito  a  cosa  juzgada  y que, como tal, tiene el carácter de definitiva e inmutable,  lo   que   constituye   un   desafuero   al   desnaturalizar  los  fines  de  la  revisión.   

Ahora  bien,  aparte  de  lo  anteriormente  expuesto,  cuando  la  acción  se funda bajo la causal tercera de revisión, es  decir,  la aparición de hechos o pruebas  respecto  de  la   cuales   el   sentenciador  no tuvo oportunidad de pronunciarse por no  haberlas  conocido,  y que de haberlo hecho habría llevado definitivamente a la  absolución  o  a  la  declaración  de  inimputabilidad del procesado frente al  acontecer  fáctico  por  el que fue condenado,  es deber del demandante no  sólo  relacionar  y allegar al libelo los medios de convicción en que funda su  pretensión,   sino   también  demostrar  cómo  de  haber  sido  oportunamente  conocidas  en  el  curso de los debates ordinarios del proceso, la solución del  asunto  habría  sido  la  absolución  o la declaración de inimputabilidad del  sentenciado, dada la contundencia demostrativa de tales pruebas.   

2.  Desde  el punto formal de la demanda, el  actor  no  cumplió  con  el  deber de dar los fundamentos de hecho y de derecho  sustento  de la causal de revisión, en tanto que en dicho acápite se limitó a  indicar  que el acontecer delictivo su defendido lo realizó en legitima defensa  de su vida.   

En  efecto,  el  accionante  en  el discurso  sustento  de  la  causal  invocada  no  hace el mismo esfuerzo por demostrar que  efectivamente  hay  prueba  nueva  que  lleva  a  remover las conclusiones de la  sentencia  que  han  hecho tránsito a cosa juzgada. Es así como indica que los  juzgadores  de  instancia,  al  momento de dictar los correspondientes fallos de  mérito,   excluyeron  dentro  del  acto  de  apreciación  de  la  prueba  unos  testimonios,  los  que habrían llevado a la conclusión que el sentenciado Maya  Mora  realizó el comportamiento punible bajo el supuesto de la citada causal de  ausencia de responsabilidad.   

El  demandante  desconoce  el  contenido  y  alcance  de  la  acción  de  revisión,  en  la  medida  en que amparado en una  determinada  causal  pretende  que  la  Sala actué como tribunal de instancia y  proceda  a  revalorar  la  unidad probatoria incorporada durante el trámite del  proceso,  pasando  por  alto  que el fallo ya ha hecho tránsito a cosa juzgada,  motivo  por  la  cual  en esta sede no es susceptible de increpar al juzgador en  razón   a  errores  de  derecho  o  de  actividad  cometidos  al  interior  del  diligenciamiento.   

Dicho  de  otra manera, de su discurso no se  vislumbra  cómo  los  citados testimonios tienen la categoría de prueba nueva,  máxime  cuando  el  mismo  libelista acepta que fueron incorporados al interior  del  proceso, radicando únicamente su inconformidad en que no fueron apreciados  al   momento   de   proferirse   la  sentencia  y  de  la  manera  como  él  lo  insinúa.   

Por   consiguiente,  como  quiera  que  el  libelista  no cumplió con los parámetros indicados anteriormente, se impondrá  la inadmisión del libelo.   

En   consecuencia,   no  se  admitirá  la  demanda.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

INADMITIR la demanda  de  revisión  contra  el fallo proferido por el Tribunal Superior de Pasto el 9  de  agosto  de  2004,  mediante  el  cual  se  confirmó  de  manera integral la  sentencia  condenatoria dictada contra FRANCO ELÍ MAYA  MORA.   

Notifíquese y cúmplase.  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ  LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ                           ALFREDO   GÓMEZ  QUINTERO                       

MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS                      AUGUSTO J. IBAÑEZ GUZMÁN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                           YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                               

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                           JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                             

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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