28643(23-01-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 28643  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

                            Magistrado Ponente   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No. 07   

Bogotá,  D. C., veintitrés (23) de enero de  dos mil ocho (2008).   

VISTOS  

Decide  la  Corte  acerca  de la solicitud de  práctica  de  pruebas  elevada  por  el  defensor del reclamado en extradición  CARLOS  MARIO  JIMÉNEZ  NARANJO, dentro del término de traslado previsto en el  artículo 500 de la ley 906 de 2004.   

ANTECEDENTES  

1. El 2 de octubre de  2007,  en  el  Distrito  Sur  de Florida, Estados Unidos, un Gran Jurado Federal  profirió  acusación  formal  en contra del   ciudadano   colombiano  CARLOS  MARIO  JIMÉNEZ      NARANJO,     alias     Macaco,   y  otros,  por  delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes y el lavado  de  dinero,  ocurridos  desde el mes de octubre de 2004 hasta el 6 de septiembre  de 2007.   

2.  A  raíz  de lo  anterior,  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos, mediante notas verbales 2553 y  3258  de  2007  presentadas por su embajada en Colombia, solicitó al Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  la  detención y posterior extradición a territorio  estado-unidense  de  CARLOS  MARIO JIMÉNEZ NARANJO, quien al momento de hacerse  efectiva  la  captura  se encontraba recluido en un establecimiento carcelario a  órdenes   del   Juzgado   Primero   Penal   del   Circuito   Especializado   de  Cúcuta.   

3. Mediante oficio de  fecha  23  de octubre de 2007, el Ministerio de Relaciones Exteriores conceptuó  que,  al  no  existir  tratado  de  extradición  aplicable  al  presente  caso,  resultaba   procedente   obrar   de   conformidad  con  el  procedimiento  penal  colombiano.   

4. Por intermedio del  Ministerio  del Interior y de Justicia, esta Corporación recibió el expediente  relacionado  con el trámite de extradición del ciudadano en comento y, una vez  resuelto  lo  relacionado  con  la  defensa  del requerido, se dispuso correr el  traslado  de  que  trata  el  inciso  1º  del  artículo  500  de la ley 906 de  2004.   

5.   Dentro  del  término  señalado,  el  abogado  de CARLOS MARIO JIMÉNEZ NARANJO presentó un  extenso    escrito   en   el   que,   con   el   pretexto   de   “acreditar  la inviabilidad del trámite de extradición”,   solicitó  a  la  Corte  tener  como  pruebas  una  serie  de  documentos  por  él  aportados  que, en esencia, están encaminados a demostrar  que  su  defendido estaba siendo juzgado por los mismos hechos en el marco de la  ley  975  de  2005,  conocida  como  Ley  de  Justicia  y Paz, y que el Gobierno  colombiano  ha  incurrido en innumerables vías de hecho al darle trámite a una  extradición  que,  en su criterio, no podía adelantarse debido a la inclusión  de  esta  persona  en  la  lista  de  sometidos  al procedimiento previsto en la  referida ley.   

Así  mismo,  solicitó  que se oficiara a la  Unidad  Nacional de Fiscalías para Justicia y Paz con sede en Medellín, con el  fin  de  que  certifique  si  en  el  proceso  de  la ley 975 de 2005 al cual se  encontraría  vinculado  CARLOS  MARIO  JIMÉNEZ  NARANJO ha sido presentada una  petición  de  reconocimiento  de  actor  civil  popular.  Lo  anterior,  con el  propósito  de  demostrar  el  interés  concreto  de  la sociedad en conocer la  verdad  y  en  que  se  esclarezcan  los  hechos para  efectos   de  los  fines  contemplados en la Ley de Justicia y Paz.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.   Cuestión  previa   

El  Ministerio de Relaciones Exteriores en su  concepto  de  fecha  23 de octubre de 2007 se refirió a la ausencia de convenio  de   extradición   aplicable  entre  los  Estados  Unidos  de  Norteamérica  y  Colombia, así como a la necesidad de obrar según el  ordenamiento     procesal     interno,  por  lo  que es menester determinar la  normatividad      aplicable      al      presente  trámite.   

En  este  sentido, el artículo 533 de la ley  906  de  2004,  nuevo  Código de Procedimiento Penal, señala que éste regirá  para  los  delitos  cometidos  con posterioridad al 1º de enero de 2005 y, dado  que  las  conductas  atribuidas  a  CARLOS MARIO JIMÉNEZ NARANJO abarcan hechos  conexos  ocurridos  entre el mes de octubre de 2004 y el 6 de septiembre de 2007  (es  decir,  en  su mayor parte cometidos después del 1º de enero de 2005), es  dicho  ordenamiento  el que deberá aplicarse en este caso, sin perjuicio de que  se  integren las respectivas normas del Código de Procedimiento Civil en lo que  atañe  a  las  notificaciones  y  procedencia del recurso de reposición, en la  medida  en  que  el  trámite  de extradición, en virtud de su naturaleza, debe  adelantarse  por  escrito  y,  por  consiguiente,  no  observa  el  principio de  oralidad1.   

2.   De  las  pruebas  en  el  trámite  de  extradición   

2.1.  De acuerdo con  lo  establecido  en  el  artículo 502 de la ley 906 de 2004, el concepto que la  Sala  debe  emitir  acerca  de la solicitud de extradición del ciudadano que es  requerido  por el gobierno de los Estados Unidos tiene  que  limitarse a comprobar la concurrencia       de       los      siguientes      aspectos:      (i)  la validez formal de la documentación    enviada    por    el    ejecutivo,   (ii)  la plena demostración  de la identidad del solicitado y su correspondencia con la persona  capturada   con   tal   finalidad,  (iii)  el  cumplimiento  del principio de la doble incriminación (según  el  cual  el  hecho  que  motiva  la petición debe también estar previsto como  delito  en  Colombia  y  estar  reprimido con pena privativa de la libertad cuyo  mínimo     no     sea    inferior    a    cuatro    años)    y    (iv)  la  equivalencia  de la providencia  proferida  en el extranjero con la resolución acusatoria regulada en el derecho  procesal interno.   

A  su  vez,  del artículo 375 del Código de  Procedimiento  Penal aplicable se desprende que, para admitir las pruebas que se  soliciten,  éstas  deben  ser pertinentes, útiles, necesarias y conducentes y,  por  supuesto,  referidas directa o indirectamente tanto a los hechos como a las  circunstancias relacionadas con el objeto de la actuación.   

En  este orden de ideas, si en el trámite de  extradición  las solicitudes probatorias  presentadas  por los que intervienen en  el  mismo  no  están  circunscritas  a  los aspectos  básicos  sobre  los  cuales deberá pronunciarse esta  Corporación  al  momento  de  emitir  el  concepto,  es  innegable  que deberá  disponer su improcedencia.   

Así mismo, como tantas veces lo ha sostenido  de  manera  pacífica  la Sala, “pretender demostrar  que  el  requerido  ha  debido ser juzgado en Colombia por los mismos hechos que  motivan  la  extradición,  o que en nuestro país ya se adelanta un proceso por  los  mismos  hechos,  no  es  un aspecto que le corresponda estudiar a la Corte,  toda  vez que su examen radica en el Gobierno Nacional para decidir si concede o  no  la  extradición,  dado  el  caso  en  que el concepto emitido sea favorable  ‘por ser el Presidente de  la  República  el  supremo director de las relaciones internacionales y a quien  atañe        realizar       una       constatación       semejante’”2.   

2.2. En  el  asunto  materia  de  análisis, los  medios     de    prueba    documentales  que  pretende  hacer  valer  el  defensor del ciudadano colombiano  CARLOS  MARIO  JIMÉNEZ NARANJO, al igual que la solicitud de que se allegue una  certificación  por  parte  de  la Unidad Nacional de Fiscalías para Justicia y  Paz,  no  guardan  relación  alguna con cualquiera de  los  fines señalados en el  artículo 502 de la ley 906 de 2004.   

Como     el     mismo    abogado    lo  reconoció,  el    voluminoso   escrito  por  él presentado (que más parece un  alegato  de  conclusión que una solicitud de práctica de pruebas) pretende  demostrar  la  inviabilidad  de  la  extradición  con el  argumento          de         que,    en    la   actualidad,  su  protegido  está siendo procesado  bajo   la   ley   975   de   2005  y  que  por  ello  resulta imposible adelantar  o  continuar  con  el  referido trámite, toda vez que  vulnera  garantías fundamentales en cabeza tanto del  directamente afectado como de la sociedad.   

Más  allá  de  lo  que la Sala  tenga  que  precisar al respecto cuando  emita  el  concepto  que en derecho corresponda, lo cierto es que, a esta altura  de  la  actuación,  las  pretensiones  probatorias que se derivan de la postura  del   profesional   del   derecho   son  a todas luces  improcedentes,   de  acuerdo  con  lo  analizado  en  precedencia.   

En  este  orden  de  ideas,  y  como la Corte  tampoco  advierte  la  necesidad  de  ordenar  de  oficio  la práctica de medio  probatorio   alguno,   se  impone  continuar  con  el  trámite  respectivo,  de  conformidad  con lo establecido en el último inciso del artículo 500 de la ley  906  de  2004,  en  el sentido de que se ordenará correr traslado a los sujetos  que  intervienen  en  esta  actuación  procesal para que presenten los alegatos  previos a la emisión de concepto por parte de la Sala.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.   NEGAR   por  improcedentes  las solicitudes probatorias presentadas por el defensor de CARLOS  MARIO JIMÉNEZ NARANJO.   

2.  CORRER  traslado  por  el  término de cinco (5) días al requerido en extradición, su defensor y  al  Ministerio  Público,  para  que  presenten  los  alegatos que sean del caso  previos al concepto de la Corte.   

Contra esta providencia, procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO    GÓMEZ   QUINTERO                                                 MARÍA    DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ DE L.   

         

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                                JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

                                                                                                                                                   

YESID    RAMÍREZ   BASTIDAS                                   JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

              

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Cf. auto del  4 de abril de 2006, radicación 24187   

2  Cf., entre otros, concepto de 8 de noviembre de 2007, radicación  26365     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *