28508(19-02-09)

2009

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28508  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

                                      Acta Número 41   

Bogotá, diecinueve (19) de febrero de dos mil  nueve (2009)   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la Sala sobre la viabilidad de  tramitar  el  incidente  de  objeción  presentado por el defensor del procesado  OSCAR    EDUARDO   RIAÑO   ALONSO,   contra   el   dictamen   pericial   413396  GDAP-CTI-FGN.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

1. En la audiencia  preparatoria  realizada  dentro  del juicio que se sigue contra el ex Gobernador  de  Boyacá,  OSCAR  EDUARDO RIAÑO ALONSO, a petición del Ministerio Público,  la   Sala   dispuso   la   práctica   de   un  dictamen  pericial  encaminado    a    establecer    varios    aspectos    relacionados  con los costos del contrato 031 de 2002, celebrado    por    el   procesado,   a  saber:   

(i)  Si  los  mayores  valores  incluidos  en  dicho   contrato  pudieron  obedecer  bien  al incremento para el año 2002 de los  precios  unitarios  incluidos en la Resolución 0258 de 2001 y en caso cierto el  porcentaje  máximo  aceptable  para  ese  incremento,  o  al  mayor  valor  del  transporte  de  material hasta el sitio de ejecución  de  la  obra,  teniendo  en  cuenta que la vía a reparar a través del contrato  (Tibana)       se  encuentra   a   44,5   kilómetros   de      la      capital      del     departamento     (Tunja).   

(ii) Si  es  válido o existen parámetros que  justifiquen  razonablemente  el  aumento  del ítem “remoción de derrumbes”  cuyo  costo  en  la  resolución  0258 de junio de 2001 era de $1.1883 por metro  cúbico  y  en el    contrato    031    de   2002   de  $5.100.   

(iii)   Si  el  levantamiento  topográfico que obra en el informe de  interventoría  visible a folios 14 y s.s. del cuaderno de anexos 9, se ajusta a  la  cantidad  de  metros  cúbicos  por  remover previstos en el contrato 031 de  2002.   

(iv) Si de acuerdo  con  la  maquinaria  utilizada,  era  posible  remover  la  cantidad de material  incluido  en  el  referido  informe de interventoría, en el tiempo que allí se  menciona  y  si  ese  dato resulta verificado con la bitácora de obra visible a  folios 17 y s.s. del cuaderno de anexos 7.   

2.   Para   la  elaboración  del  dictamen  se  solicitó  al Cuerpo  Técnico   de   Investigación   de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  la  designación  de un experto con el perfil idóneo para  su  realización, recayendo la tarea en una arquitecta  que labora en dicha entidad.   

3.          La         especialista     designada     rindió    el    informe    413396  GDAP-CTI-FGN,  en  el  cual  plasmó las siguientes conclusiones:   

Al       punto       (i)  manifestó  que si bien el contrato  031  fue  celebrado  en la  vigencia  2002,  éste  se  realizó  con cargo al presupuesto de 2001 debiendo la  gobernación  ajustar  su valor a los precios unitarios de dicha vigencia fiscal  contenidos  en  la  resolución  0258 de 2001, toda vez que la actualización de  los  mismos para el 2002 se  hizo     mediante     resolución     0204   del   9   de  septiembre  de  ese  año.   

En    ese    orden   de   ideas,  la  perito  cotejó los valores de  cada  uno  de  los ítems contenidos en el contrato 031 de 2002, con el asignado  para  los  mismos  en  la  Resolución  0258  de 2001,  incluyendo  en  su  análisis  el valor del transporte  de    los  materiales  hasta el sitio de   la   obra,   excepción  hecha  de  aquéllos  o  que  bien  no eran susceptibles de dicho  incremento   en   razón   de  su  naturaleza  o  que  ya   traían   incluido   el   transporte   al   ser  contratados,   para   de  esta  forma  efectuar  una  comparación  de  los  costos  directos  que  tuvo el contrato y los que habría  tenido  de  aplicarse estrictamente la tabla de precios unitarios fijos de 2001.   

Es  de  anotar  que  para  el  cálculo  del  valor de transporte  de  los     materiales  seleccionados  para  subbase  y  base, al    no    hallarlos    especificados    en    la    resolución    0258   de   2001,   se  apoyó  en  el  precio  fijado  para el transporte      de     “remoción  de         derrumbes”         de   la  misma    resolución.   

Realizado  el  anterior  cotejo,  dedujo el  valor  del  sobrecosto,  tomando  en  consideración  los ítems que registraban  mayor valor en el contrato 031 de 2002.   

Al       punto       (ii)      luego      de         mencionar   que  la  remoción  de  derrumbes  objeto del contrato 031 de  2002  incluyó  cargue  y  transporte,  trajo  a  colación cómo en la Resolución 0258 de 2001 el precio  del   metro   cúbico   para  ese  ítem     no    incluye    su   transporte,   motivo   por   el   cual   es   normal   que   se  adicione.  Y  al  efectuar  el  cálculo  de  ese  incremento  de acuerdo con la distancia, concluyó    que    el   valor   arrojado por resolución  de    precios    unitarios    fijos   está  por  encima  del valor contratado, es decir, se contrató a  un   menor   valor   del  establecido   en   lista   de   la   vigencia  2001.   

En respuesta al  punto  (iii) la    perito    señaló  que  no  existe  correspondencia entre los datos incluidos en el  informe  de  interventoria  del  contrato  y  los  de  la bitácora de trabajos.   

Finalmente,  en  cuanto  al  punto  (iv),  en    primer    lugar    relacionó   la     maquinaria     utilizada    y  estableció,   previa   consulta   con   una  firma  distribuidora    de    la   misma,   su   capacidad   por   hora.   Seguidamente  confrontó     los     datos     incluidos     en    el    hístorigrama  de   actividades   y  el  acta  final  del  contrato  donde   se   registró   que   la   remoción   de  derrumbes fue de 29.000 metros cúbicos en    ocho    semanas,   arrojándole  una  cifra  518   metros   cúbicos  de   derrumbes   removidos  por  día.   

No obstante, al revisar la bitácora de obra  encontró   que   en  ella  sólo  se  registraron  trabajos  por  29 días entre el 15 de julio hasta el  7  de  septiembre,  pues no existió continuidad bien  por  factores ambientales o en otros casos porque no  aparece   reporte   de  remoción  de  derrumbes,  de  suerte  tal  que para  registrar  las  cantidades  incluidas  en  el  acta  final del contrato, habría  tenido  que  efectuarse  una remoción de  mil  metros cúbicos por día, rendimiento que claramente no fue  el   llevado   a   cabo,  pues  según  los  registros  analizados  se  hicieron  un  total  de 2.637 viajes correspondientes a 15.822  metros cúbicos.   

3. El  dictamen  fue  puesto a disposición de los sujetos procesales y  dentro  del  término  de que trata el numeral 2º del artículo 254 del Código  de  Procedimiento  Penal -Ley 600 de 2000-,  se  pronunciaron  tanto  el Procurador Delegado como el defensor  del procesado.   

El  primero  solicitó  la  aclaración  del  dictamen  en  cuanto  a  algunos  cálculos  en  él  efectuados  y  para que se  especifiquen conceptos técnicos incluidos en la pericia.   

Y  el  defensor  formuló objeción por error  grave, ofreciendo los siguientes argumentos:   

3.1.  La  perito se  limitó  a  efectuar un estudio formal comparando los precios del contrato de la  vigencia  de  2002 con los incluidos en un listado de 2001; olvidó con ello que  el  equilibrio económico del contrato estatal lleva al reestablecimiento de sus  condiciones  a favor del contratista y obliga a sujetar el precio del contrato a  los  valores  reales,  los  cuales  como  se  sabe  varían  de  un año a otro.   

“Si  se  pidió  un  dictamen  técnico  esperábamos  que  fuera  una  persona  que tuviera los suficientes elementos de  juicio  aún  por  fuera  de  la  documentación  entregada  porque su labor era  realizar  un  estudio  científico,  no  traer  a comparación simples tablas de  precios  sin  contar  con  que  el  contrato  desde su ejecución había variado  sustancialmente  como  ocurre  año  tras  años.  Esto  porque de aplicarse los  precios  reales  de  2002  e  incluso  de  2003  se  percatan  ustedes  Señores  Magistrados   que   no  hubo  ningún  incremento  injustificado  del  contrato,  Requerimos  se  realice  otro  estudio  que  responsa  nuestras inquietudes para  llegar a conclusiones lógicas (sic)”.   

Asimismo, en una especie de tabla comparativa  diferencia  los  ítems  del  contrato 031 y los de la lista de precios del 2001  incluyendo  el valor del trasporte sólo para el primero y no para los segundos.  Además,  para  el  cálculo  del valor del transporte de materiales acudió por  analogía  al  previsto  en  la  resolución de precios de la vigencia 2001 para  “remoción  de  derrumbes”.  En  este  sentido, al no encontrar el valor del  transporte  de  materiales,  debió  efectuar  un  estudio  de  mercado  que  le  reflejara  el  valor  real para 2002 de ese ítem, con todos los factores que lo  componen  como  costos  de  operarios,  distancia,  combustible,  etc.  También  excluyó  en  su  estudio  comparativo,  los  materiales que registraron valores  inferiores al de la resolución de precios únicos.   

Finalmente, el informe de interventoría y el  acta  de  terminación  del  contrato son de fecha posterior a aquella en que el  procesado hizo dejación del cargo de Gobernador.   

Como  pruebas  para  demostrar el error grave  solicita:               “A.  Se  verifique  mediante estudio de  las  actas  del contrato 031  de  2002  como  elemento de análisis del perito, el desplazamiento del punto de  gravedad  al  de  botadero  de  los desechos, así como verificación en estudio  técnico  preciso,  la  maquinaria utilizada para efectos de situación de clima  invernal,  costo real del transporte para ubicación de zona de gravedad alejada  del  sitio  denominado botadero de residuos, en lo que se relaciona con el ítem  denominado  remoción  de  derrumbes,  ya  que  según  el  acta  final hubo una  remoción  de  derrumbes  de  29.000  metros  cúbicos  y  según el reporte del  interventor    Nelson   Lozada   fueron   sólo   15.822.   (…)   B.  En  cuanto  a  la  diferencia  de  preciso  (sic)  entre  el año 2001 y el año 2002, debió aplicar para eficacia  del  equilibrio  contractual, cuando menos un estudio de mercado basado en tasas  de  precios  DANE, o en la aplicación de la tabla de precios para el año 2002,  ya  que  el  contrato  estatal  no  se  sujeta  a  simples actos administrativos  formales,  sino  a  la  realidad  objetiva  del  incremento  de  precios para el  consumidor normal…”.   

CONSIDERACIONES  

De conformidad con el artículo 255 de la ley  600  de 2000, el dictamen pericial puede ser objetado por los sujetos procesales  “hasta   antes   de   que   finalice  la  audiencia  pública”,  precisando  el  error  de  que  adolece  y  solicitando   las  pruebas  para  demostrarlo.  Cumplidos  esos  requisitos,  la  objeción  se  tramita  como  incidente, y del escrito donde se postula se corre  traslado  a  los demás sujetos procesales por el término común de cinco días  (artículo   139   ibídem),   a   efecto   de  que  hagan  las  manifestaciones  pertinentes.   

Sobre  la  materia, la jurisprudencia de esta  Sala  ha  puntualizado que para disponer el inicio de dicho trámite incidental,  es  necesario “precisar el error, entendido éste, en  términos  generales,  como  el conocimiento equivocado de una cosa y que, en el  campo  de  la  prueba técnica, se traduciría en el falso concepto que se tenga  sobre  el  objeto o los fenómenos científicos, técnicos o artísticos materia  de    la    pericia”1.   

En otros términos, para demostrar el error no  basta  con oponerse a las conclusiones de la pericia cuando éstas aparentemente  puedan  resultar  desfavorables  a los intereses de determinado sujeto procesal,  con  la  pretensión  de que no sean tenidas en cuenta por el juzgador, sino que  es  indispensable  indicar  en forma clara, en qué consistió el yerro, en qué  parte  del  dictamen  se presentó y de qué manera dio lugar a la equivocación  en las conclusiones.   

En el presente caso, las críticas efectuadas  por  el  defensor de OSCAR EDUARDO RIAÑO al dictamen, se concretan en esencia a  la  falta  de  un  estudio comparativo entre el precio de los ítems contratados  con  los  registrados  para  esos  mismos  materiales   en el mercado de la  época,  incluido  su  trasporte  hasta  el  sitio  de  las obras a desarrollar.   

Desde  esa  perspectiva, advierte la Sala que  las  glosas  efectuadas  por  el  defensor  no  están  llamadas  a demostrar la  existencia  de  un error grave en cuanto al ejercicio comparativo emprendido por  la  perito, el cual aparece sustentado en las propias condiciones pactadas en el  contrato  031  de 2002, toda vez que allí el contratista se obligó para con la  gobernación  a  ejecutar  los  trabajos a precios unitarios y fijos2,  regulados  para   aquella  época  en  la  Resolución  285  de  2001  que  obligaba  a  la  administración  y que precisamente le sirvió a la profesional para efectuar el  cotejo respectivo.   

En  esta medida, las objeciones de la defensa  no  descalifican  el  ejercicio  emprendido  por  la  experta,  ni  acreditan la  existencia  de  un error grave en su realización. Revelan sí la ausencia de un  componente  que  el  dictamen debió incluir, como es el estudio de mercado para  la  época  en  la  cual  se celebró el contrato, incluido en el primero de los  interrogantes  formulados  por  la  Corte,  esto es, si la variación de precios  pudo obedecer al incremento  para  el  año 2002 de los precios unitarios incluidos en la Resolución 0258 de  2001,   o   al  valor  del  transporte   de   los   materiales   hasta   el   sitio  de  ejecución  de  los  trabajos.   

De   allí   que  deba  concluirse  que  la  argumentación  emprendida  por la defensa para la demostración del error grave  del  dictamen,  resulta en realidad propia de la figura jurídica de la adición  del  mismo,  lo  cual  se  pone  en  evidencia cuando al referir las pruebas que  pretende  se  practiquen  para  la  demostración del yerro, el abogado lejos de  mencionar  alguna  llamada a acreditarlo, vuelve a insistir en las falencias del  peritaje  al haber prescindido de su cotejo con las variables de precios para el  año  2002,  incluyendo  los  costos  directos  e  indirectos  de  transporte de  materiales hasta el sitio de la obra.   

Asimismo, aun cuando el defensor manifiesta su  inconformidad  con  el  procedimiento seguido para calcular el transporte de los  materiales  contratados  al  sitio  de  la  obra, obtenido mediante remisión al  precio  contemplado  para  la remoción de derrumbes, a la postre su queja tiene  como   eje   central  nuevamente  la  ausencia  de  un  estudio  comparativo  de  costos.   

Por manera que los cuestionamientos formulados  al  peritaje no pertenecen a la órbita de la objeción con ocasión de un error  grave  en  el  estudio realizado, sino a una omisión subsanable a través de su  adición,  ampliación  o aclaración, vía de ataque procedente en este evento,  en  cuanto  las  glosas se formularon en la oportunidad legal para solicitarlas.   

En  ese orden de ideas, la Sala no dispondrá  la  apertura  de  incidente  para dar vía a la objeción del dictamen pericial,  sin  embargo,  ordenará  que  la  perito  proceda  a  su adición en el sentido  mencionado  por la defensa, esto es, incluyendo un estudio de costos actualizado  a  la fecha en la cual el contrato se suscribió (junio de 2002), contentivo del  cotejo  de  los precios del mercado por cada uno de los ítems contratados y del  trasporte  de  los  materiales  al  lugar de la obra, acorde con  variables  reales  tales  como  distancia,  combustible,  costos  de operario y condiciones  específicas de la vía existente para su traslado.   

De  otra  parte,  como el Procurador Delegado  también  solicitó  la  aclaración del dictamen en puntuales temas referidos a  cálculos  en  él  efectuados  y  la  necesidad  de que se especifiquen algunos  conceptos  técnicos,  simultáneamente  se ordenará que la perito responda las  inquietudes formuladas por el referido sujeto procesal.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

PRIMERO.-  No  disponer  la apertura del incidente de objeción  al   dictamen   pericial,  conforme  con las razones expuestas en la parte motiva.   

SEGUNDO.-  Ordenar   en  su  lugar  la adición del dictamen  en  el  sentido de incluir  como  parte  del  mismo, el estudio de costos del mercado echado de menos por la  defensa, en los términos atrás precisados.   

TERCERO.-   Ordenar  que  la  perito  absuelva  la  solicitud de  aclaración    del    dictamen   formulada   en   tiempo   por   el   Procurador  Delegado.   

CUARTO.-  Por Secretaría se dará traslado a la perito de los  escritos  presentados  por  los sujetos procesales, para que proceda a adicionar  el    dictamen    y  dar  respuesta  a  la  solicitud  de aclaración del  mismo.   

Contra  la  presente  decisión  procede el  recurso de reposición.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ             SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ   

                                                                                            

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                 MARÍA  DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ  DE  LEMOS            

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                               JORGE    LUIS  QUINTERO MILANES   

              Impedido   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                                             JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                    

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1  Auto única instancia de junio 9 de 1998, y Radicado  14029 del 16 de diciembre de 1998 y 26076 del 11 de abril de 2007.   

2  Cláusula  primera  del  contrato  031  de  2002,  folio  9, cuaderno original 2  Fiscalía.     

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