28377(28-05-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 28377  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                   

Magistrado Ponente:  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado Acta No. 133  

         Bogotá   D.   C.,   veintiocho  (28)  de  mayo  de  dos  mil  ocho  (2008)   

  VISTOS  

La  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América  solicitó  la extradición del ciudadano colombiano JORGE ISAAC ROMERO  GUTIÉRREZ  para  que comparezca en juicio por delitos  federales de narcóticos.   

Surtido  el  traslado  que  establece  el  artículo  518  del Código de Procedimiento Penal, (Ley 600 de 2000), decide la  Sala  sobre  la  renuncia presentada por la defensora  del  requerido  a  la  práctica  de  pruebas,  y  adopta otras determinaciones.   

ANTECEDENTES   

1. Con la Nota Verbal No.1851 de 3 de julio  de  2007,  la Embajada de los Estados Unidos de América solicitó la detención  provisional  con  fines  de  extradición,  del ciudadano colombiano JORGE ISAAC  ROMERO   GUTIÉRREZ,   para   que   comparezca   en   juicio   por  delitos         federales         de        narcóticos.   

2. Recibida la Nota Verbal, el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  remitió  copia  al  Fiscal General de la Nación, quien  mediante  resolución  de  6  de julio de 2007, decretó la captura con fines de  extradición  del  solicitado;  y  ésta  se  materializó el 13 del mismo mes y  año,  por  miembros  del  C.  T.  I.  de  la  Fiscalía  General de la Nación.   

3.  Con  la  Nota  Verbal No. 2775 el 10 de  septiembre  de 2007, la Embajada de los Estados Unidos de América formalizó la  solicitud  de  extradición,  en la cual se resumen los hechos y las pruebas que  fundamentan   las  imputaciones  delictivas  contenidas  en  la  Acusación  No.  8:07-CR-53-T26  MSS,  dictada el 20 de febrero de 2007, en la Corte Distrital de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Medio de Florida, donde señala que el  requerido  es  miembro  de una organización de tráfico de narcóticos manejada  principalmente   por  cuatro  hermanos,  –  los  Romero  Gutiérrez  -,  quienes  utilizando  lanchas  rápidas  han  transportado  grandes cantidades de cocaína  hasta   los   Estados   Unidos,  sabiéndose  concretamente  de  tres  despachos  provenientes  de  tal  organización  que entre el 2003 y 2004 fueron incautados  por autoridades de ese País.   

En  la mencionada resolución acusatoria se  formulan los siguientes cargos:   

“– Cargo Uno:  Concierto  para distribuir, y para poseer con la intención de distribuir, cinco  kilogramos   o   más  de  una  sustancia  controlada  (cocaína),  mientras  se  encontraba  a bordo de una embarcación sujeta a la jurisdicción de los Estados  Unidos,  lo cual es en contra del Título 46, Sección 70506 (a) y 70506 (b) del  Código de los Estados Unidos,…;   

“—Cargo  Dos  y Tres: Posesión con la intención de distribuir cinco  kilogramos   o   más  de  una  sustancia  controlada  (cocaína),  mientras  se  encontraba  a bordo de una embarcación sujeta a la jurisdicción de los Estados  Unidos, y ayuda y facilitamiento a dicho delito…;   

“—Cargo  Cuatro:  Concierto  para distribuir cinco kilogramos o más,  de  una  sustancia controlada (cocaína), con el conocimiento y la intención de  que  dicha  sustancia  sería  importada  ilegalmente a los Estados Unidos…”  (folio  1  a  5  carpeta  anexa).   

Afirma,  que  todas  las  acciones  fueron  ejecutadas   por   el   acusado   con   posterioridad  al  17  de  diciembre  de  1997.   

Con relación a la identidad de JORGE ISAAC  ROMERO   GUTIÉRREZ,   dice   que  también  es  conocido  como  “Bemba”,  ciudadano  colombiano, nacido  el  17  de  noviembre  de  1965  en Colombia, y que es portador de la cédula de  ciudadanía colombiana No. 84.029.938.   

Con  la  nota diplomática fueron remitidos  los  siguientes  documentos,  autenticados  y  traducidos  al  castellano,  para  sustentar la solicitud de extradición:   

3.1.  Declaración  jurada rendida el 27 de  agosto  de  2007,  por  Christopher  P.  Tuite, Fiscal Auxiliar para el Distrito  Central  de Florida, División de Tampa, Sección de Narcóticos, de los Estados  Unidos.   Se   refiere   al   procedimiento   cumplido   por   el   Gran  Jurado  para dictar la acusación;  presenta  una  síntesis  de  los  hechos  que  dieron  lugar  a la solicitud de  extradición,  concreta   los  cargos  formulados contra JORGE ISAAC ROMERO  GUTIÉRREZ,  precisa los elementos integrantes de los delitos y aporta los datos  allegados  a  la  investigación  sobre  la identidad del requerido (Folio 72 a 82 cdno. anexo).   

3.2 Acusación  NO.8:07-CR-53-T-26MSS,  dictada  el  20  de febrero de 2007, en la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Medio  de  Florida  (Folio 67 – 72  cdno. anexo).   

3.3. Declaración jurada de 27 de agosto de  2007,  del  detective  Terri Lynn Botterbusch, agente del servicio de Control de  Inmigración  y Aduanas (ICE), quien proporciona información adicional sobre la  investigación  y la identidad del acusado (Folio 38 –  44 cdno. anexo).   

3.4.  Transcripción  de  las disposiciones  penales   sustantivas   supuestamente   transgredidas   por   el   requerido  en  extradición    con    las   conductas   que   se   le   endilgan   (Folio 52 – 65 cdno. anexo).   

3.5  Fotografías  de  JORGE  ISAAC  ROMERO  GUTIÉRREZ y otros implicados.   

3.6  Copia  de  la  orden  de  captura y el  informe  dando  cuenta  de las circunstancias en que se produjo la detención de  aquél.   

4. El Ministerio del Interior y de Justicia  estimó  que el expediente se encontraba completo y la solicitud de extradición  formalizada,  por  lo  cual,  lo envió a la Sala de Casación Penal de la Corte  para  lo  de  su  competencia.  Adjuntó  el  concepto rendido por el Jefe de la  Oficina  Jurídica  del  Ministerio Relaciones Exteriores, en el sentido que por  no  existir  tratado  de extradición aplicable entre Estados Unidos y Colombia,  es  procedente  obrar  de  conformidad  con  lo  dispuesto  en  el  ordenamiento  jurídico penal colombiano.   

5.   El   requerido  JORGE  ISAAC  ROMERO  GUTIÉRREZ  designó  una  defensora de confianza y se observó el traslado para  solicitar pruebas.   

6.  La defensora del solicitado renunció a  las  pretensiones  probatorias, con la manifestación de agilizar la entrega del  extraditable  a  los  Estados Unidos. Idéntica manifestación hace el requerido  ROMERO   GUTIERREZ   (folio   35   y   36   cuaderno  original).   

El    Ministerio    Público    guardó  silencio.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1.  Como no existe tratado de extradición  aplicable  entre  los  Estados  Unidos  de  Norteamérica  y Colombia, según lo  informó  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  y  dado  que  los  hechos  ocurrieron  con  posterioridad  al  17 de diciembre de 1997 hasta agosto de 2004  inclusive,  como  se  afirma  en la acusación, este trámite de extradición se  rige  por Código de Procedimiento Penal, (Ley 600 de  2000).   

2.  De conformidad con el artículo 520 de  la   Ley  600  de  2000  (Código  de  Procedimiento  Penal),   la   Corte   Suprema   de  Justicia  debe  fundamentar   su   concepto   exclusivamente   en   la   validez  formal  de  la  documentación  presentada,  en  la  demostración  plena  de  la  identidad del  solicitado,  en  el  principio de la doble incriminación, en la equivalencia de  la  providencia  dictada  en  el  extranjero  y,  cuando  fuere  el  caso, en el  cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos.   

Lo  anterior  significa que la Corte sólo  está  habilitada  para  decretar  la  práctica  de  aquellas  pruebas que sean  conducentes,   pertinentes   y  útiles  únicamente  en  relación  con  dichos  tópicos,   esto   es,  validez  formal  de  la  documentación,  identidad  del  solicitado,  doble  incriminación, equivalencia de la resolución acusatoria y,  si    fuere    el   caso,   algún   ítem   necesario   al   cumplimiento   del  tratado.   

Cualquier  otro  aspecto  que  se proponga  acreditar  en  el  trámite  de  extradición  excede  la naturaleza, alcances y  limitaciones  del  concepto  que  debe  emitir la Corte y, por ende, las pruebas  destinadas    a    verificar    cuestiones    extrañas    al    concepto    son  impertinentes.   

En  invariable jurisprudencia esta Sala de  la  Corte  ha  reiterado  que  la  extradición  es un mecanismo de asistencia y  cooperación  judicial  entre los Estados, mediante el cual el país en donde se  ha  refugiado  una  persona  para eludir la acción de la justicia, la entrega a  otro  en  cuyo  territorio  ha  delinquido,  para  que  la  someta a juicio o al  cumplimiento  de  la  pena  impuesta  y  evitar  de  ese modo la impunidad de la  conducta delictiva.   

Las  leyes  colombianas  prevén  para  la  extradición  pasiva un trámite mixto administrativo- judicial- administrativo,  que  asigna  a  la  Corte  Suprema de Justicia la función de emitir un concepto  destinado  a determinar si los anexos allegados con la solicitud de extradición  reúnen  los  elementos  previstos  en  los tratados internacionales o en la ley  interna;  si  ello  ocurriere,  conceptuará  favorablemente;  de  lo contrario,  opinará   de   modo   adverso,   hipótesis   ésta   que  obliga  al  Gobierno  Nacional.   

Como  se  observa,  en  el  trámite  de  extradición  la  Corte  no  asume  una  labor  de carácter jurisdiccional. Por  tanto,  su  gestión  se  restringe  a  la  confrontación objetivo formal de la  documentación presentada frente a los elementos del concepto.   

No corresponde a la Corte, en consecuencia,  realizar  juicios  sobre  la  validez  y  el  mérito  de  las  pruebas; tampoco  verificar  las circunstancias de modo, tiempo y lugar de ocurrencia y ejecución  de   los   hechos   investigados;   no   debe   decidir  sobre  la  tipicidad  o  antijuridicidad  de  la  conducta  del  requerido;  ni  debe opinar acerca de la  responsabilidad penal.   

Factores como los anteriores no pertenecen  al  concepto  de  extradición, sino al proceso penal adelantado en el exterior.  Por  ello,  deben  investigarse  y  definirse  por  las  autoridades  judiciales  extranjeras,  bajo  el  entendido que la persona solicitada cuenta con todas las  garantías procesales para hacer valer sus derechos.   

En  síntesis,  en  tratándose  de  los  elementos  de  la  conducta  delictiva  y  de la responsabilidad penal, la Corte  Suprema  de  Justicia   no  puede  interferir,  a  riesgo  de abrogarse una  jurisdicción  que  no  le  compete  y  sustituir  a  las autoridades judiciales  extranjeras;  hipótesis  en la cual desbordaría el objeto del concepto e iría  contra la soberanía del país requirente.   

3.  Como  en  este  caso, la defensora del  requerido  renunció  al  término  probatorio,  se  precisa  entonces  que  los  términos       procesales       (legales      o  judiciales),  han  sido  consagrados por la ley como  aquellos   plazos   señalados,  para  que  dentro  de  ellos  se  dicte  alguna  providencia,  se  haga  uso  de  un  derecho  reconocido a favor de las partes e  intervinientes,  o  se  ejecute algún acto en el curso del juicio; siempre, con  estricta  sujeción  a  las  previsiones  establecidas  en  la respectiva ley de  procedimiento.   

Los  términos  están instituidos no solo  para   las   partes  e  intervinientes,  sino  también  para  los  funcionarios  judiciales  que conocen de los procesos, quienes deben cumplirlos estrictamente.  Por  regla  general los términos no son prorrogables; sin embargo, las partes a  cuyo favor se consagran, podrán renunciar a ellos.   

En  el  caso  concreto,  la  defensora del  requerido  JORGE ISAAC ROMERO GUTIÉRREZ  renunció  al término previsto por el artículo 518 del Código  de  Procedimiento  Penal (Ley 600 de 2000),  para  la  práctica  de  pruebas,  manifestación  que pone de  presente  el  no  ejercicio  de un derecho que le reconoce la ley procesal, pero  que,  como  tal  petición  hace  parte  de  su estrategia defensiva, preciso es  aceptarla,  pero  solamente respecto de la defensora del requerido, en cuanto no  afecta  el  normal  desarrollo  de  la  actuación,  ni el derecho de los demás  intervinientes      en      este      trámite.1    

Con relación a la renuncia del requerido a  los  términos   que en su favor consagra al artículo 518 de la Ley 600 de  2000  (Código  de  Procedimiento  Penal),  manifestación  que  presenta por segunda vez, la Sala dispone  estarse  a  lo  resuelto en auto de 28 de noviembre de 2007, donde se le aceptó  dicha renuncia.   

Bajo  los  anteriores  lineamientos,  se  evidencia  que  no  existe  vacío o duda a superar en torno de los presupuestos  formales  sobre  los  cuales  versa el punto de vista de la Corte, y como quiera  que  no  se  presentó  pretensión  probatoria  por  parte  de la defensora del  solicitado,   la  Sala  estima  que  los  documentos  aportados  por  el  Estado  requirente  son  suficientes  para  rendir su concepto en su debida oportunidad,  por tanto no se decretará la práctica de pruebas de oficio.   

5.  Dado  entonces que no existen pruebas  por  practicar,  de conformidad con lo previsto por el artículo 518 del Código  de  Procedimiento Penal, (Ley 600 de 2000),  se  dispone  que  por  Secretaría  se  corra  traslado por el  término  de  cinco  días,  a   los  interesados  para  que  presenten sus  correspondientes alegatos.   

En  mérito  de  lo  expuesto, la Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

1.- Aceptar la  renuncia  de  la  defensora  del  ciudadano requerido, al término probatorio en  este  trámite,  con la aclaración que es solo respecto de la defensa técnica,  dado que no afecta los derechos de demás intervinientes.   

2.- Respecto a  la  renuncia  a  términos  presentada  por el ciudadano requerido, estése a lo  resuelto por esta Sala en auto de noviembre de 2007.   

3.-  No  se  decretan   pruebas  de  oficio.   

4.-   De  conformidad  con el artículo 518 del Código de Procedimiento Penal, Ley 600 de  2000,  se  dispone  correr  traslado  del  expediente a los interesados para que  presenten los respectivos alegatos.   

Cópiese,      notifíquese     y  cúmplase   

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

JOSÉ       LEONIDAS      BUSTOS  MARTÍNEZ                   ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS        AUGUSTO   J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN    

                Permiso   

JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS                                                                                     YESID        RAMÍREZ  BASTIDAS   

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                               JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1.-  Auto  dictado  dentro  de  este  mismo  asunto el 28 de noviembre de 2007; en el  mismo sentido auto de 9 de mayo de 2007, radicado 27306.     

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