18903(14-03-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 18903  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Aprobado acta N° 62.  

Bogotá,  D.C.,  catorce (14) de marzo de dos  mil ocho (2008)   

I. VISTOS  

Se   resuelve   la  solicitud  de  libertad  provisional  elevada  por  el  defensor del procesado LORENZO RIVERA HERNÁNDEZ.   

II. LA PETICION  

Con arreglo a lo previsto en el artículo 365,  numeral  8°  del  estatuto  procesal  penal,  solicita  el  defensor se conceda  libertad  provisional  al  señor  RIVERA HERNÁNDEZ por cuanto, para efectos de  gozar   de  ese  beneficio,  ha  consignado  a  órdenes  de  esta  Corporación  $11’906.600  mediante  el  título  de depósito judicial A4172991 del 12 de marzo de 2008, suma que según  dictamen  pericial  corresponde  al  valor  de  los ciento treinta y un tiquetes  aéreos    presuntamente   apropiados.   Adicionalmente   señala   el   togado:   

“…  Se  da  por  establecido,   que   el   ente   lesionado,   por  tratarse  de  la  Cámara  de  Representantes  del  Congreso  Nacional,  persona jurídica de derecho público,  los  perjuicios  morales  no  se  tasan  conforme  a  lo  expuesto en reiteradas  jurisprudencias emanadas de nuestra máxima Corporación.   

Además de la indemnización integral que se  está  haciendo, no se puede olvidar que el Dr. RIVERA HERNÁNDEZ es una persona  de  avanzada  edad,  pues  cuenta  con 67 años de edad (anexo Registro Civil de  nacimiento)  y  que  la  detención de la libertad en que hoy se encuentra está  deteriorando cada día más su estado de salud.”   

III. CONSIDERACIONES  

1.   Señala  el  artículo  365,  numeral  8°:   

“… El sindicado  tendrá   derecho  a  la  libertad  provisional  garantizada  mediante  caución  prendaria en los siguientes casos:   

8.  En  los procesos que se adelanten por el  delito  de  peculado,  siempre  que la cesación del mal uso, la reparación del  daño  o  el  reintegro  de  lo  apropiado,  perdido  o extraviado, o  su  valor,  y  la  indemnización  de  los  perjuicios causados,  se  haga  antes  de  que se dicte sentencia de primera  instancia.”   

Como se observa, la libertad provisional con  fundamento  en  esta causal está condicionada a que el sindicado haga cesar los  efectos  de  la  conducta  penalmente  reprochable  y  que además indemnice los  perjuicios que se hubieran podido causar con ella.   

Por ello la disposición involucra junto con  una  pluralidad de supuestos fácticos aptos para mitigar los efectos nocivos de  los  distintos  tipos de peculado -por uso, aplicación  oficial  diferente,  apropiación y culposo-, bien  mediante  la cesación del mal uso imprimido al bien estatal, la reparación del  daño  que  se  le  haya  causado,  el  reintegro  de  lo  apropiado,  perdido o  extraviado,    o    de    su    valor,   una  segunda  condición  consistente  en  que,  cualquiera  sea  la  modalidad  de  peculado  por  el que se proceda, el sindicado también indemnice  los posibles perjuicios de la infracción.   

2. En el asunto que  ocupa  la  atención  de la Sala, se advierte como el reintegro efectuado por el  sindicado   con   miras   a  obtener  su  libertad  provisional  es  a  lo  sumo  representativo  del  valor  de  lo  presuntamente  apropiado,  en  cuanto que el  depósito  efectuado  a  órdenes de esta Corporación corresponde exactamente a  las  sumas  que  en  su  momento  canceló  la Cámara de Representantes por los  ciento  treinta  y  un  pasajes  aéreos  de  cuya  apropiación  se  sindica al  procesado      esto      es,     $11’906.600.   

Ciertamente,  así  se dejó precisado en el  auto  a  través  del  cual  se  impuso la medida de aseguramiento, valor que se  obtuvo  de  sumar  el precio cancelado por la Cámara de Representantes por cada  uno  de  los  tiquetes  aéreos  presuntamente apropiados, a los precios por los  cuales  fueron  facturados  desde  1994 hasta 1998, equivalentes en su momento a  más de cincuenta salarios mínimos legales de la época.   

Por  manera  que  resulta  poco  afortunado  sostener    que   la   suma   de   $11’906.600  puedan  corresponder  al valor de los perjuicios o que esta  suma  haya  sido  establecida pericialmente como monto de aquéllos, puesto que,  como   es   natural   entender,   ese   cálculo   tendría  que  involucrar  la  determinación  del daño emergente, bien a través de la indexación de la suma  contada  a  partir del año 1998, o los intereses que ésta hubieran generado si  el  dinero  se  hubiera puesto a producir desde dicha fecha, cálculos  que  evidentemente    no    han    sido    determinados   a   través   de   peritaje  alguno.   

En consecuencia, hallándose insatisfecha una  de  las  exigencias  indispensables  para  acceder  a  la  libertad  provisional  demandada,    la    Sala    denegará    la    petición    formulada   por   el  defensor.   

No obstante, como se entiende que el interés  que  asiste  al  procesado es el de obtener su libertad provisional reintegrando  el  valor  de  lo  apropiado  y la indemnización de los perjuicios causados, se  ordenará  la  designación  de  perito para que proceda a la tasación de estos  últimos.   

Para  el  efecto,  se  oficiará  al  Cuerpo  Técnico  de  Investigaciones de la Fiscalía General de la Nación, para que de  inmediato  asigne  un  profesional  idóneo  en  temas  financieros  quien en el  improrrogable  término  de  cinco (5) días deberá rendir  dictamen sobre  los  perjuicios  de  orden material originados con ocasión de los hechos que se  imputan al ex Representante  RIVERA HERNÁNDEZ.   

3.  De otra parte,  también  sostiene el defensor que la libertad provisional del procesado resulta  procedente  por razón de su avanzada edad y porque la privación de la libertad  está deteriorando gravemente su salud.   

Pues bien, es preciso señalar que dentro del  estatuto  adjetivo  que  gobierna  esta actuación -Ley  600  de 2000-, tanto el estado de avanzada edad como la  grave  enfermedad  han  sido   previstas  como motivos de suspensión de la  privación de la libertad.   

También,  es  sabido  que  tratándose  de  sindicados   mayores   de   sesenta   y  cinco  años,  la  suspensión  procede  “siempre  que  su  personalidad  y  la  naturaleza o  modalidad  de  la  conducta  punible  hagan  aconsejable  dicha medida”,   lo  cual  comporta  que la avanzada edad no constituye  per  se  motivo  para  que se declare improcedente la privación de la libertad.   

Es por ello que junto con ese factor objetivo  deben  concurrir  los demás aspectos de orden subjetivo referidos en el numeral  1°  de  la  norma  en  comento, cuyo pronóstico ha de ser evaluado con miras a  establecer la inviabilidad de la detención preventiva.   

Y  bien  está precisar que, con apoyo en lo  expuesto  por  la  Sala  en  el  auto  por  cuyo medio se definió la situación  jurídica  del  ex  Representante  RIVERA  HERNÁNDEZ, es de entenderse que esos  factores   subjetivos   resultan  infirmados,  no  sólo  porque  la  detención  preventiva  resulta  necesaria  para garantizar la comparecencia del procesado a  la  actuación,  sino  también  por  la  gravedad  y  naturaleza de la conducta  punible por la que se procede.   

Finalmente   en   lo   que  atañe  a  los  padecimientos  de salud del sindicado aludidos por el defensor, dicha condición  no  se   encuentra  acreditada  en  autos,  de suerte tal que con el fin de  establecer  la  procedencia  de  suspender la privación de la libertad por este  motivo,  se  impone  la práctica de dictamen médico legal que deberá realizar  el  Instituto  Nacional  de Medicina Legal en el improrrogable término de cinco  (5) días.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICA,   

RESUELVE:  

PRIMERO.  Negar  la  solicitud  de  libertad  provisional  invocada  por  el  defensor del procesado,  conforme a las razones expuestas en la anterior motivación.   

SEGUNDO.    No    acceder   a  la  suspensión  de la privación de la libertad por razón de la  edad del procesado y por grave enfermedad.   

TERCERO.  Disponer  la  práctica  de  dictamen   pericial  a  efectos  de  tasar  los  perjuicios  de  orden  material  presuntamente  infligidos  con  ocasión  de  los  hechos  que  se imputan al ex  Representante a la Cámara LORENZO RIVERA HERNÁNDEZ.   

Para  ello  se oficiará por Secretaria a la  Directora  Nacional del Cuerpo Técnico de Investigaciones para que de inmediato  destaque  experto  en  temas  financieros quien deberá rendir el dictamen en el  improrrogable término de  cinco (5) días.   

CUARTO.  Practicar  por  conducto  del  Instituto Nacional de Medicina Legal, reconocimiento médico  legal  al  sindicado  con el objeto de establecer si padece grave enfermedad que  haga  aconsejable  la  suspensión de la privación de la libertad, dictamen que  deberá rendirse en el término improrrogable de cinco (5) días.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO          MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

                  Permiso                                                Impedida   

AUGUSTO        J.       IBAÑEZ  GUZMÁN                JORGE LUIS QUINTERO MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO  ENRIQUE SOCHA  SALAMANCA   

                         Permiso                                                          

JAVIER     DE     JESÚS     ZAPATA  ORTIZ              JUAN CARLOS FORERO RAMÍREZ   

             Comisión  de servicio                                                          CONJUEZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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