28543(05-12-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28543  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado acta No. 245   

Bogotá  D.C., cinco (5) de diciembre de dos  mil siete (2007)   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de  la demanda con que se sustenta el recurso de casación interpuesto contra la  sentencia   dictada   por   el   Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Barranquilla   –  Sala  de  Justicia   y  Paz  de  Descongestión  –  según  Acuerdo  PSAA07  –  3935  de febrero 22 de 2007, el 26 de abril de 2007 que revocó la  de  primera  instancia  mediante  la  cual  el  Juzgado 1° Penal de Circuito de  Cartagena          absolvió          al          procesado         ************   y,   en  su  defecto,  lo  condenó  a  la  pena  principal  de  4  años  de  prisión y a la accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por un  período  igual al de la pena principal, como autor y penalmente responsable del  delito de hurto calificado y agravado.   

HECHOS  

En la sentencia impugnada, la Sala Penal del  Tribunal   Superior   de   Distrito   Judicial   de   Barranquilla  –  Sala  de  Justicia  y  Paz -, hizo la  siguiente síntesis:    

“1.-  El  señor  ***********,  formuló  denuncia  penal el día 22 de mayo de 2002, contra ************ por el delito de  hurto  de una caja de seguridad que contenía joyas avaluadas aproximadamente en  $40.000.000 de su propiedad y de su esposa ************.   

Afirmó  que  las  pertenencias  le  fueron  sustraídas  el  21  de  mayo de 2002, de su apartamento ubicado en el barrio El  Laguito,  edificio  Sol  del  Caribe por el procesado a quien había conocido en  los  primeros  días  de  mayo  de  2002,  en el Casino La Perla. Desde entonces  empezó  a  visitarlos  y  a  darles  obsequios  con  frecuencia, generando así  confianza que permitía el ingreso al mencionado apartamento.   

El  día  de  los  hechos  el procesado fue  atendido  por  la  esposa  del  denunciante,  quien  dejó  al  visitante con la  empleada  y  su  hijo,  mientras  recogía  a  su  marido.  Afirma  la  empleada  doméstica  que  ********,  ingresó a la habitación de sus empleadores, jugaba  con  el  menor, y luego volvió a ingresar, pretextando que se iba a pesar en la  báscula  en  el  interior  de  la  habitación, pero en esa oportunidad ella no  estaba presente.   

Cuando  llegó  el denunciante y su esposa,  aún  estaba el denunciado en el apartamento, donde permaneció hasta las diez y  media  de  la  noche,  cuando  salió  mientras  ellos  veían televisión en su  habitación.  Al  día  siguiente  observaron  que  ya  no  estaban las prendas,  procediendo  a la búsqueda del visitantes sospechoso y en el hotel donde estaba  alojado  les  informaron que se había ido en la madrugada de manera apresurada,  en consecuencia, informaron a las autoridades.”   

Con   base   en   los   hechos   narrados  precedentemente,  la Fiscalía 11 Delegada ante los Juzgados Penales de Circuito  de  Cartagena,  el  5 de septiembre de 2002, profirió resolución de acusación  en  contra  de  ************  como  probable  autor del delito de hurto calificado y agravado (fl. 165 c # 1),  la  que  al ser impugnada fue confirmada mediante resolución del 31 de julio de  2002  por  la  Unidad  de  Fiscalías  Delegadas  ante  el Tribunal Superior del  Distrito Judicial de Cartagena.   

   

LA  DEMANDA   

Tras  realizar  una  presentación  de  los  hechos,  actuación  procesal  y de las sentencias de instancia, el defensor del  procesado  formula  5  cargos  contra  la  sentencia  proferida  por el Tribunal  Superior     del     Distrito     Judicial    de    Barranquilla    –   Sala   de   Justicia   y   Paz   de  Descongestión   –  según  Acuerdo  PSAA07  – 3935 de  febrero 22 de 2007, con fundamento en la causal 3° de casación.   

1.-  Causal  tercera,  violación  al debido  proceso.   

Asegura  que  a la denuncia formulada por el  señor  ************  se  le invistió de “legalidad  procedimental  que  no ostentaba” la cual originó la  apertura  formal de la investigación cuando, en realidad, ameritaba el trámite  de  una  investigación  previa,  por  cuanto  en  ese escrito no se encontraban  puntualizadas  ni  el  número,  ni  la  clase  de las joyas que se dicen fueron  hurtadas,  como  tampoco  se  indicaron  las  características morfológicas del  denunciado,  aspectos  que condujeron que de manera antitécnica e irresponsable  se librara la defectuosa orden de captura.   

Por lo anterior, acusa la sentencia de haber  violado   el   debido   proceso  por  no  haberse  dispuesto  la  investigación  previa.   

2.-  Causal  tercera,  por  violación  al  principio de investigación integral.   

Dice  el  recurrente  que al procesado se le  violó  el  derecho  a solicitar pruebas, pues la defensa solicitó la práctica  de  una  inspección  judicial  al  sitio  de  los  acontecimientos  tratando de  establecer  “si  era  factible  o  no,  que  ******  pudiera  evadirse de tal sitio en forma sigilosa y sin que pudiera ser visto por  las personas que para ese momento se encontraban en dicho sitio.”   

Recuerda  que  el  mencionado  derecho  se  encuentra  claramente  establecido  en  el  artículo  29  de  la  Constitución  Nacional que prevalece sobre cualquier situación que se tome.   

3.-  Tercer cargo, causal tercera violación  al principio de investigación integral.   

Señala que el juzgador de segunda instancia,  desconoció  la  prueba técnica grafológica que “a  toda  vista  conculca el Derecho Fundamental Constitucional de solicitar pruebas  como  también  conculca  el  Derecho de Defensa y por ende afecta el derecho de  locomoción   y  el  de  Libertad,  para  este  caso  particular.”   

Refiere  que  el  resultado  del  dictamen  grafológico  no  indicó  en ningún momento que el autor del contrato de venta  con  pacto  de  retroventa  era *****  por  lo que bien se puede deducir que pudo haber sido otra persona  distinta   al   procesado  razón  por  la  cual  no  se  le  puede  imputar  su  elaboración, surgiendo de inmediato el in dubio pro reo.   

4.- Cuarto cargo, violación al principio de  inocencia.   

Señala el censor que acusa la sentencia por  haber   aceptado  como  legal  la  captura  de  que  fuera  objeto  ****  producida  el  21 de mayo de 2002 a  eso  de  la  1:30  de  la  madrugada  cuando se encontraba departiendo en el bar  “La   Garita”,  siendo  recluido  en  los  calabozos  de  la  Inspección  de  Policía  de “Chambacú”  violando el “Principio      de      inocencia”  acontecimiento   que   es   tan   palpable   que   no   requiere   análisis  de  fondo.   

5.- Quinto cargo, violación a los principios  de inocencia y libertad de locomoción.   

Acusa la sentencia de segunda instancia, por  haber  legalizado  lo ilegal, si se tiene en cuenta que debió haberse declarado  ilegal  la  captura de ******  pues  era  un imposible físico por la deficiencia de los datos morfológicos de  la  persona  solicitada.  Refiere que la captura se produjo en contubernio entre  la Policía Judicial y la Fiscalía General de la Nación.   

Agrega  que  en  la orden de aprehensión se  describe  a  ****** como una  persona  de  contextura gruesa, cuando en realidad el requerido es de contextura  delgada.   

Aclara,  que  si  bien  es cierto los yerros  denunciados  no  están  dentro  del  listado  de las causales de nulidad, no es  menos  cierto  que  han  conculcado  los  derechos  fundamentales  del procesado   

Por lo anterior, solicita a la Corte casar la  sentencia   impugnada,   para   dictar  otra  que  beneficie  los  intereses  de  ******,  en  especial,  su  inocencia  y,  consecuentemente,  revocar  la  orden  de  captura  y disponer su  libertad inmediata.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.-  A  primera  vista  se  advierte  que el  recurrente  en  el  escrito  de  demanda  con  la  que sustenta la impugnación,  desatiende  la  naturaleza  y fines del recurso extraordinario intentado, puesto  que   se  halla  confeccionado  sin  la  observancia  de  las  pautas  lógicas,  argumentativas  y  jurídicas  previstas  en  el  artículo  212  del Código de  Procedimiento Penal, razón por la cual se impone su inadmisión.   

2.- Son innumerables las ocasiones en que la  Sala  ha  sostenido  que  si  bien  la  causal tercera de casación, vale decir,  cuando   la  sentencia  se  haya  dictado  en  un  juicio  viciado  de  nulidad,  aparentemente  no  exige  en  su  redacción  formas específicas en cuanto a su  proposición  y  desarrollo,  la  demanda no es un escrito de libre confección,  como  parece entenderlo el censor, pues, al igual que en las otras causales debe  ajustarse  a  ciertos  parámetros  metodológicos de modo que se comprendan con  claridad   y   precisión   los  motivos  de  la  nulidad,  las  irregularidades  sustanciales  alegadas, la manera como se quebrantó la estructura del proceso o  se conculcaron las garantías de los sujetos procesales.   

A  la  vez, debe concretar de manera lógica  sus  fundamentos,  indicar  la  fase procesal a partir de la cual se presenta el  yerro  invalidante  y  las causales descritas en el artículo 306 ibídem en que  apoya la postulación de la censura.   

También  debe  acreditar,  además  de  la  trascendencia,  que  la  conducta del censor no contribuyó a la producción del  acto  irregular  (salvo que se trate de la ausencia de defensa técnica), ni que  por  una actuación posterior se convalidó aquel, según los numerales 2°, 3°  y 4° del artículo 310 del Código de Procedimiento Penal.   

3.-   No  obstante  el  anterior  criterio  jurisprudencial,  el  censor  expone su disenso con el fallo impugnado de manera  precaria  y  desordenada,  en varias premisas, a saber:  a).- violación al  debido  proceso,  vicio  que  concreta a partir de la resolución de apertura de  instrucción,   porque   a   su   juicio  debió  decretarse  la  investigación  preliminar;  b).-  violación  al  principio  de investigación integral, en los  cargos  2°  y  3° al parecer, en la omisión de la práctica de una diligencia  de  inspección  judicial  y  en  la preterición de la valoración del dictamen  pericial;  y,  c).-  violación  a  los  principios  de  inocencia y libertad de  locomoción.   

En efecto, bien distante se ubica el actor de  las  exigencias  mínimas que deben observase para la elaboración de la demanda  de  casación,  como  que,  no obstante postular 5 cargos al amparo de la causal  tercera  de  casación  denunciante  la  afrenta  que,  en  su  criterio,  se le  afectaron  las  garantías  fundamentales  del  acusado,  ninguno de ellos logra  desarrollar  coherentemente, pues la protesta tan sólo se queda en el enunciado  que  presenta  con notoria deficiencia gramatical, mencionando aspectos como que  no   se   debió   dictar   resolución   de  apertura  de  instrucción,  sino,  investigación  previa,  que  no fue valorada una prueba pericial y que la orden  de  captura  carece  de  algunas  omisiones  atinentes  a  la identificación de  ************.     

Adviértase,  como  el  casacionista, de una  parte  ataca  la  sentencia  recurrida  sobre  la  base de la afectación de las  garantías  del procesado, a la que atribuye la entidad suficiente para declarar  la  nulidad;  y,  de  otra,  discute  la preterición del análisis de la prueba  grafológica,  de donde surge diáfano que, en este aspecto, el actor no acertó  en  la  selección  de la causal que podría servirle de soporte a la censura en  la  crítica que efectuaba sobre el mencionado medio de convicción, pues debió  enfocar  el  reparo  con fundamento en la causal primera violación indirecta de  la ley sustancial.   

Obsérvese,  así  mismo,  la manera como el  impugnante,  al estilo de un memorial de instancia, dice que se quebrantaron las  garantías  constitucionales  al debido proceso, derecho de defensa, presunción  de  inocencia  e  investigación  integral,  de  las que es titular el procesado  **** pero, es evidente, como  ya  se  anotó  que  no  logró  demostrar  cada  una de las afrentas recibidas,  dejando  a la Corte, en últimas, en completa incertidumbre sobre los motivos de  impugnación.   

Por último, el recurrente tampoco acertó al  exponer  su  pretensión  final, pues pese a que los cargos formulados al amparo  de  la  causal  tercera, de salir avantes, conllevaría a la invalidación de la  actuación,  sugiere  a  la  Corte el proferimiento de una sentencia sustitutiva  que   beneficie   los   intereses   de   ************  de  carácter  absolutoria en los términos contenidos  en  su  libelo  y  en  la  revocatoria  de  la  orden de captura, peticiones que  resultan impertinentes frente a los motivos de casación expuestos.   

Debe  recordar  la  Corte, en su función de  magisterio,  que la casación no es una tercera instancia, donde resulta posible  entrar  a  controvertir  las  conclusiones  fácticas  o  jurídicas  del  fallo  impugnado,  sino  que,  el recurso extraordinario comporta la realización de un  juicio  a  su  legalidad  que  impone,  como  tal,  demostrar  que  la decisión  contraviene  ostensiblemente  el  ordenamiento  jurídico, no se trata, pues, de  una  tercera  oportunidad  para  debatir los hechos o discutir las pruebas de la  responsabilidad,  sino  donde se justiprecia la juridicidad de las decisiones de  los juzgadores de instancia.   

Se  evidencia, entonces, precaria, confusa e  imprecisa  formulación  de  los  cargos,  que  conducen  inevitablemente  a  la  inadmisión  de  la demanda. Adicionalmente, la Sala no advierte vulneración de  los  derechos  fundamentales,  ni  causales  de  nulidad  que  la  obliguen a un  pronunciamiento oficioso.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Atendidas  las  razones  expuestas, la Corte  Suprema de Justicia en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

INADMITIR la demanda de casación presentada  a  nombre  del  procesado  ************  por las razones anotadas precedentemente.   

Devuélvase  el  expediente  al Tribunal de  origen.   

CÓPIESE, COMUNÍQUESE y  CÚMPLASE   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                                                                   MARÍA     DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

AUGUSTO       J.       IBAÑEZ  GUZMÁN                                                                      JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                                                                    JULIO   ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria    

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