28325(10-10-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  28325   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JAVIER ZAPATA ORTÍZ  

Aprobado Acta No. 193  

Bogotá, D.C., diez (10) de octubre de dos mil  siete (2007)   

DECISIÓN  

La Sala declarará la extinción de la acción  penal  por  haber  operado  el  fenómeno  jurídico  de  la  prescripción,  en  relación  con  el  punible de Falsedad ideológica en  documento   público,   por  el  que  se  condenó  a  JOSIAS   BENJAMÍN  MEDINA  CAMPO  y  OSCAR  ALBERTO  MOSQUERA PEÑA.   

H E C H O S  

En  el  año  de 1997, el señor JOSIAS  BENJAMÍN  MEDINA  CAMPO,  en  su  condición  de  Alcalde del Municipio de Morales (Cauca), contrató al ingeniero  OSCAR  MOSQUERA  PEÑA, para  realizar  estudios  y  diseños del polideportivo, por un valor de $ 16´000.000  de  pesos,  condicionando  la  ejecución  del  acuerdo  a  60 días. El Alcalde  canceló   anticipadamente  el  contrato   dejando  constancia  expresa  de  haberlo  recibido  a  satisfacción,  cuando  nunca se materializó ese trabajo.  Así   mismo,   el  contratista  MOSQUERA,  se  hizo  pasar  por  el ingeniero LUIS  FERNANDO  BERMEO  ROA;  además,  gran  parte  de  los  diseños,    fueron    fotocopiados    de    otros   estudios   efectuados   por  Coldeportes.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

La   Fiscalía  Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito,  Grupo de Administración  Pública,  de  Popayán,  el  23  de  junio  de  2000,  profirió   resolución   de  acusación   contra   MEDINA   CAMPO  y      MOSQUERA     PEÑA,   por  los  punibles  de  peculado  por  apropiación   y   falsedad  ideológica  en  documento  público,  en  concurso  homogéneo  agravado  por  el  uso  dado al documento;  imputados  al  alcalde como autor material   y   al  contratista  como  autor   intelectual.  Providencia  recurrida  por los defensores y el Ministerio Público, en donde la Fiscalía   Delegada   ante  El  Tribunal  de  Popayán,     el     15     de     diciembre     de    2000,    confirmó     la     decisión     de  instancia.   

El  Juzgado Quinto  Penal   del   Circuito   de   Popayán,  condenó       a       MEDINA  CAMPO  (autor) y MOSQUERA PEÑA (determinador) por   los   delitos   de   peculado  por  apropiación   en    concurso  con  falsedad     ideológica     en    documento    publico1;  a  la  pena  principal,  para  cada  uno,  de  siete  (7)  años  y  seis (6) meses, multa de  dieciséis  ($  16´000.000)  millones  de  pesos  e interdicción de derechos y  funciones públicas por un período de seis (6) años.   

Contra  el  fallo  referido  interpusieron  recurso  de  apelación  los  defensores;  alzada  resuelta  por  el Tribunal al  confirmar  la decisión del  Juez.    Los    mismos    sujetos   procesales   sustentaron   el   recurso   de  casación.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

Los juzgadores aplicaron La Ley 100 de 1980,  Código  Penal,  por  ser  más  favorable los criterios para la fijación de la  pena  y la aplicación de mínimos y máximos determinados en los artículos 61,  64,  66  y  67  de  la  normatividad sustancial citada, pues bajo su vigencia se  consumó  la conducta ilícita de falsedad ideológica  en   documento   público   (artículo   219):   acto  antijurídico que prescribe en diez años.   

El  artículo  86  de  la  Ley  599 de 2000,  determina  que  la  prescripción  de  la  acción  penal  se  interrumpe con la  resolución  de acusación o  su  equivalente,  ejecutoriada  se  reinicia  el conteo de un nuevo término que  será  igual  al  consagrado  en el precepto 83, sin que pueda ser menor a cinco  (5) ni superior a diez (10) años.   

Por  tanto,  el  término prescriptivo de la  acción    penal,    en    punto    a   la   ejecutoria   de   la   resolución  de acusación, se entiende en  dos  sentidos:  i) si se trata  de  un servidor público debe  contabilizarse,   como   lo   viene   explicando  la  jurisprudencia2 de esta Sala,  en  seis  (6)  años  y ocho (8) meses, ii)  por  el  contrario, si es un particular, el lapso tiene un límite  de cinco (5) años.    

Así  mismo, la Sala viene precisando que en  vigencia  de  la  Ley  599  de  2000, en cuanto a la prescripción de la acción  penal,  la  hermenéutica que guía al interprete debe ser aquella que dimane de  la  misma  normatividad,  impidiendo  –en  la  gran  mayoría de casos-, hacer extensivo a los particulares  el  incremento  de la tercera parte acreditado a los servidores públicos que en  ejercicio  de  sus  funciones  o  cargo  quebranten  la  ley penal, cuando en la  ejecución  o consumación de un punible de los llamados especiales, concurran a  su  realización unos y otros; tal como lo prevé el artículo 83 de la Ley 599,  inciso  5: “el servidor público que en ejercicio de  sus  funciones,  de  su  cargo  o  con  ocasión  de ellos, realice una conducta  punible  o  participe en ella, el término de prescripción se aumentará en una  tercera parte”    

En virtud de lo dispuesto en el artículo 197  de  la  Ley  2700  de  1991,  modificado  por  el 187 de la Ley 600 de 2000, que  disciplina  lo  concerniente  a  la  ejecutoria de las  providencias  de  segunda  instancia,  al enseñar que  “quedan ejecutoriadas el día en que sean suscritas  por   el  funcionario  correspondiente”;  se  tiene,  entonces,     que     la     resolución    de  acusación    expedida    por    la    Fiscalía   Delegada  ante  el  Tribunal,  quedó  ejecutoriada  el  día  de  su  expedición,  esto  es,  el 15  de diciembre de 2000, lo que indica que  se  interrumpió  el ciclo prescriptivo; iniciando un nuevo conteo equivalente a  la  mitad  del  señalado  en el artículo 83, el que no puede ser menor de seis  (6)  años  ocho  (8)  meses,  en relación a servidores públicos y será hasta  cinco  (5)  años, para los particulares, con base en lo dispuesto en el aludido  artículo 86, numeral 2.   

Por tanto, a MEDINA  CAMPO  (servidor público) y  MOSQUERA   PEÑA  (particular),  les   operó  el  fenómeno  jurídico  de la prescripción: el primero en seis (6) años ocho (8)  meses  por ostentar la calidad especial y para el segundo, el tope mínimo es de  cinco  (5)  años.  Además, atendiendo la preceptiva del artículo 30, inciso 3  de  la  ley  599  de  2000,  se  le rebajará al interviniente que sin tener las  calidades  especiales  concurra  a la realización del tipo penal, en una cuarta  parte:  conducta  punible  que  también  se  encuentra  más que prescrita, por  haberse  excedido  el  término  arriba indicado para el particular, teniendo en  cuenta  que  la  resolución de acusación quedó ejecutoriada el 15 de diciembre de 2000,   

El  15  de  diciembre  de  2005,  fecha en la que operó el fenómeno jurídico de prescripción de  la  acción  penal,  el proceso no había llegado a la  Sala para calificar las demandas de casación signadas  con  ocasión al fallo de condena proferido por el Tribunal de Popayán el 17 de  abril  de 2007, contra JOSIAS BENJAMÍN MEDINA CAMPO y  OSCAR ALBERTO MOSQUERA PEÑA.   

Así  mismo,  la causa fue asignada, a quien  hoy  funge  en  calidad de ponente, el 10 de septiembre  de  2007, entendiéndose que el punible en comento, ya  había  prescrito;  motivo  por el cual, el Estado Colombiano como titular de la  acción  pública,  perdió  la  potestad,  desde ese  momento,  para investigar, perseguir y sancionar a los  infractores  de  la  ley  penal,  toda  vez que el fallo condenatorio de segundo  nivel, a la fecha, aún no ha cobrado ejecutoria.   

En consecuencia, atendiendo lo preceptuado en  los  artículos  38  y  39  del Código de Procedimiento Penal, se declarará la  extinción    de   la   acción   penal  por  el  delito  y en los términos señalados; decretándose así  mismo,  la cesación de todo procedimiento   a  favor  de  los  sentenciado  JOSIAS  BENJAMÍN  MEDINA CAMPO y OSCAR ALBERTO MOSQUERA PEÑA;  conservándose,  desde  luego,  los  lineamientos  punitivos  destacados por los  falladores de instancia, los que se resumen así:   

“Solo  podemos decir que concurre a favor  de  los procesados la buena conducta que han mostrado con anterioridad, por ello  se  considera  que  se debe partir del mínimo del delito más grave que serían  SEIS   (6)   AÑOS  de  prisión,  multa  por  valor  igual  a  lo  apropiado  e  interdicción  de  derechos y funciones públicas por un período de seis años,  sanción  a  la  cual  deberá  incrementarse  otro  tanto por el ilícito de la  FALSEDAD  IDEOLÓGICA  EN  DOCUMENTO PÚBLICO, por el cual se impone una pena de  de  dieciocho  (18)  meses de prisión, también atendiendo a las mismas razones  que  llevaron  a imponer la pena mínima para el comportamiento antes señalado,  es decir, por mostrar su buena conducta anterior”.   

Por  ende,  al declararse la extinción de la  acción  penal  por  el delito de falsedad ideológica  en  documento público, se hace imprescindible eliminar  la  punibilidad  impuesta  por  los  juzgadores  de instancia por tal delito; es  decir,  reducirla  a  dieciocho  (18)  meses, quedando en definitiva la pena que  deben  cumplir los sentenciados en seis (6) años, como autores responsables del  delito  de  peculado  por  apropiación. Determinación  que  se  informará  a los organismos de seguridad a  donde se hubiese oficiado en relación con este proceso.   

En  todo  lo  demás, la sentencia impugnada  conserva su integridad.   

Con   fundamento   en   lo   expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema de  Justicia,   

RESUELVE   

Primero:  Declarar   extinguida  la  acción      penal     por     el     delito       de       falsedad     ideológica    en    documento    público,  mediante  la  cual se condenó a JOSIAS  BENJAMÍN  MEDINA CAMPO y OSCAR ALBERTO MOSQUERA PEÑA,  por     las   razones   puntualizadas   en   la   parte   motiva   de   este  proveído.   

Segundo:  Decrétase,  en  consecuencia,  la cesación de   procedimiento     a     favor    de    los  procesados.   

Tercero:  En   atención   a   la  extinción  de  la  acción  penal,      los      sentenciados     MEDINA     y     MOSQUERA,     deberán  purgar  la pena de seis  (6)  años de prisión, por el punible de peculado por  apropiación.   

Cuarto:  Ofíciese a los organismos  de   seguridad   del   Estado,   con   el   fin   de   comunicarles   lo   aquí  decidido.    

Quinto: Contra la presente providencia procede  recurso de reposición.   

         

Sexto:  En  firma  esta  decisión y previas las comunicaciones de rigor,  devuélvase el proceso al Despacho de origen.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

Cita Medica  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ           MARÍA DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN           JORGE LUIS  QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                              JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

         

JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

            Secretaria   

    

1  Artículo 219, obra citada:  “Falsedad  ideológica   en   documento  público.  El  empleado  oficial  que  en  ejercicio de sus funciones, al extender documento público que  pueda  servir  de  prueba, consigne una falsedad o calle total o parcialmente la  verdad   incurrirá   en   prisión   de   tres   (3)   a  diez  (10)  años”.  ”.   

2 Corte  Suprema  de  Justicia,  Radicación  25.767 (20-09-06); 25.149 (5-10-06); 20.673  (1-9-04).     

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